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Resumen de mi Festival de Granada 2026

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Tras un intenso mes en el 75º Festival Internacional de Música y Danza de Granada, mi cuarto año completo (al último programado para este sábado 18 de julio ya no estaré), quiero comenzar agradeciendo al Colegio Mayor Santa Cruz La Real a la dirección y todo su personal, hacerme sentir nuevamente como en casa.

Desde este blog he ido subiendo mis reseñas, más que críticas, desde el mismo día 9 de junio hasta el 12 de julio, normalmente antes de irme a dormir, aunque algunas quedaron para la mañana -o tarde- del día siguiente, cada una de ellas con fotos propias pero sobre todo las de mi querido y admirado amigo ©Ferminius y del nuevo “fichaje” (Álex Cámara) entre otros muchos profesionales, que siempre añado en las entradas, pues forman parte de todo el inmenso equipo humano del festival, el segundo de Paolo Pinamonti al frente, y a quienes también debo dar mi más sinceras gracias.

Los números de mis asistencias en este 2026 han sido los siguientes: 34 espectáculos en 31 días (20 en junio más 14 en julio ) y 11 espacios que detallo por seguir siendo “marcos incomparables” de los conciertos, auténtica referencia a nivel mundial por historia, belleza y algunos de ellos con una acústica indescriptible.

Comentar simplemente que en este mi cuarto año completo hubo menos matinales, menos coincidencias horarias, que facilitan la elección, muy poco órgano (sólo uno aunque imponente), muchas efemérides (menos de las esperadas para los 150 años de Falla), y también acudí a toda la danza (siempre en el festival) y los guiños flamencos, tributo a la pre-historia de Falla y Lorca en 1922, así como a una relajante noche de jazz donde solo me faltó una cerveza en la mano.

Palacio de Carlos V (11): JUN 6 / JUL 5.

Teatro del Generalife (8): JUN 6 / JUL 2.

Patio de los Arrayanes (4): JUN 3 / JUL 1.

Palacio de los Córdova (2): JUL 2.

Colegio Mayor Santa Cruz La Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Crucero del Hospital Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Auditorio Manuel de Falla (1): JUN 1.

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos (1): JUN 1.

Santa Iglesia Catedral (1): JUN 1.

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada (1): JUL 1.

Monasterio de San Jerónimo (1): JUL 1.

Sin entrar en una valoración global, aunque he ido dejándolas en años anteriores, dejo a continuación todos los enlaces a cada una de las entradas en este blog.

JUNIO

Espectáculos extraordinarios:

Martes 9 junio

Fanfarrias del Festival, distintas ubicaciones y horarios por Granada.

Palacio de Carlos V, 22:00 h. (FEX)

Coro Manuel de Falla (Juan Ignacio Rodrigo, maestro de coro) y Orquesta de la Universidad de Granada, Gabriel Delgado (director).

Música para un centenario: estelas  de Carlos

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 11 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h. (Pre-Festival)

Ludovico Einaudi.

Solo piano.

Conciertos sinfónicos:

Viernes 12 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino – Zubin Mehta director. Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):
Sinfonía nº 39 en mi bemol mayor, KV 543 (1788) – Sinfonía nº 40 en sol menor, KV 550 (1788) – Sinfonía nº 41 en do mayor, KV 551 «Júpiter» (1788)

Y entrega de la Medalla de honor del Festival a Zubin Metha, con la presencia de S. M. Doña Sofía de Grecia.

Doña Sofía en 1964, entonces Princesa de España, con su hermana Doña Irene en el Festival de Granada

Danza

Sábado 13 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Gala benéfica de flamenco (Fundación Reina Sofía): Ballet Flamenco de Andalucía – Patricia Guerrero.
Flamenco Patrimonio

Espectáculos extraordinarios:

Domingo 14 junio

Auditorio Manuel de Falla, 21:00 h. (FEX)

Atlanta Symphony Youth Orchestra, William R. Langley, director.
El lago de los cisnes

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 18 junio

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos, 22:00 h. (FEX)

Zenit Aerial Ballet, Helena Sánchez Hortal, dirección escénica.
Aria

Danza:

Viernes 19 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Ballet Nacional de Letonia – Aivars Leimanis, director artístico.

Giselle

Ballet en dos actos. Música: Adolphe Adam. Libreto: Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges. Coreografía original: Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa. Puesta en escena: Aivars Leimanis. Diseño de escenografía y vestuario: Ināra Gauja. Diseño de iluminación: Kārlis Kaupužs. Supervisora de Ballet: Dace Lapiṇa.

Conciertos matinales:

Sábado 20 junio

Santa Iglesia Catedral, 12:30 h.

Olivier Latry, órgano.

Obras de: Susanne van Soldt, Jan Pieterszoon Sweelinck, José Jiménez, Pablo Bruna, Juan Cabanilles, Jean-François Dandrieu y Claude Balbastre.

Conciertos sinfónicos:

Sábado 20 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquestra de la Comunitat Valenciana– Marianne Crebassa, mezzosoprano – Gustavo Gimeno, director.

Maurice Ravel (1875-1937): Rhapsodie espagnole (1907-08)

Manuel de Falla (1876-1946) / Luciano Berio (1925-2003): Siete canciones populares españolas (1978) *

Igor Stravinsky (1882-1971): L’Oiseau de feu (El pájaro de fuego. Ballet completo, 1909-1910).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Domingo 21 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Ensemble Odhecaton / Ensemble La Pifarescha / Ensemble Pian & Forte. Paolo Da Col, director.

Música para la coronación imperial de Carlos V. Bolonia, Basílica de San Petronio, 1530. Reconstrucción escénica de la ceremonia de coronación a cargo de Rita Cosentino.

Girolamo Fantini (1600-1675): Prima entrata imperiale

Nicolas Gombert (1495-1560): Kyrie y Gloria (Missa a la Incoronation «Sur tous regrets», a 5 voces) – Conceptio tua In illo tempore, a 6 voces – Credo

Jean Richafort (1480-1547): Sour tous regretz

Nicolas Gombert: Sanctus – Agnus Dei, a 5 y 6 voces

Jacobus Clemens non Papa (ca. 1510-1555): Frisque et gaillard

Josquin Desprez (1450-1521): O bone et dulcissime Jesu, a 4 voces

Heinrich Lübeck (1799-1865): Etzliche Punctenn aus einer Sonada

Nicolas Gombert: Regina caeli, a 12 voces

Cesare Bendinelli (c. 1542-1617): Sonata nº 336

Música de cámara

Lunes 22 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Cuarteto Quiroga.

György Kurtág (1926): Aus der Ferne III (1991).

Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826): Cuarteto de cuerda nº 1 en re menor (1823).

György Kurtág: Aus der Ferne V (1999).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 2 en la mayor (1823).

György Kurtág: Secreta: funeral music. In memoriam László Dobszay (2011).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 3 en mi bemol mayor (1823).

En conmemoración del bicentenario de la muerte de J. C. Arriaga y el centenario del nacimiento de G. Kurtág.

Flamenco

Martes 23 junio

Teatro del Generalife, 22.30 h.

Yerai Cortés

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 24 junio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Ensemble InAlto – Lambert Colson, corneto y dirección.

Obras de Josquin Desprez, Nicolas Gombert, Nicolas Payen, Thomas Crécquillon, Francisco Fernández Palero, Juan del Encina, Cipriano de Rore, Claudio Monteverdi, Gioseffo Guami, Costanzo Antegnati, Costanzo Festa, Marco da Gagliano y Emilio de’ Cavalieri.

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada

Jueves 25 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Zambra morisca

Grupo Confluencias – Trío de pulso y púa Alonso – Abir El Abed cantante solista – Sara Calero, danza (colaboración especial) – Coco Reyes, narradora – Omar Metioui, director artístico y ‘ud ramal – Reynaldo Fernández Manzano, dirección científica, guión y textos.

Espectáculo teatral con música y danza:

Viernes 26 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de Granada – Músicos y cuerpo de baile de la India – Solistas de danza española — Ignacio García y Mónica de la Fuente, dramaturgia – Ignacio García, dirección de escena – David Murphy director. El sueño del sitar

Un homenaje a Ravi Shankar

Ravi Shankar (1920-2012): Dance Suite *

Manuel de Falla (1876-1946): Danza ritual del fuego, de El amor brujo

Música original sobre motivos de Ravi Shankar, compuesta e interpretada por Shubendra Rao y Saskia Rao-de Haas *

* Estreno. En el marco del Año Dual España-India

Conciertos matinales:

Sábado 27 junio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Capilla Santa Maria – Jone Martínez, soprano – Daniel Zapico, tiorba – Daniel Oyarzabal, clavicémbalo – Carlos Mena, contratenor y dirección.

El canto en su espejo

Agostino Steffani (1654-1728):

Duetto «M’hai da piangere» / Aria «Funeste imagini» (de Niobe. 1688) / Aria «Chi provó gl’Astri severi» (de Orlando generoso. 1691) / Duetto «Occhi perché piangete» / Overture (de Briseide. 1669) / Duetto «Lungi dall’Idol mio» / Aria «Potea peggio trattarti?» (de Le Glorie di Enea. 1695) / Aria «Pende il cor tra’l No e’l Si» (de Henrico Leone. 1689) / Duetto «Placidissime catene».

Danza:

Sábado 27 junio

Teatro del Generalife, 22:00 h.

Compañía Nacional de Danza –  Muriel Romero, directora.

NumEros

Serenad. Coreografía: George Balanchine © The George Balanchine Trust. Música: Piotr Illich Chaikovski. Diseño de vestuario: Karinska. Puesta en escena: Colleen Neary. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Echoes from a Restless Sou. Coreografía, diseño de iluminación y vestuario: Jacopo Godani. Música: Maurice Ravel (piano solista: Gustavo Díaz-Jerez). Asistentes coreográficos: Vincenzo de Rosa, Zoe Lenzi. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Playlist (Track 1, 2). Coreografía: William Forsythe. Música: Peven Everett y Lion Babe. Puesta en escena: José Carlos Blanco Martínez. Diseño de vestuario: William Forsythe. Diseño de iluminación: Tanja Rühl. Realización de vestuario: Iñaki Cobos y Primer Plano Vestuario SL.

Conciertos sinfónicos:

Domingo 28 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Riccardo Muti, director  – Orchestra Giovanile Luigi Cherubini.

Giuseppe Verdi (1813-1901): Sinfonia, de Nabucco (1841) / Le quattro stagioni, bailables de I vespri siciliani (1855).

Manuel de Falla (1876-1946): El sombrero de tres picos (suite no 2) (1919-21) *

Maurice Ravel (1875-1937): Boléro (1928).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Recitales:

Lunes 29 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Yuliana Avdeeva, piano.

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturnos, op. 62 (1846).

Władysław Szpilman (1911-2000): Mazurka en fa menor (1942).

Fryderyck Chopin: Fantasía en fa menor, op. 49 (1841).

Władysław Szpilman: Suite «The Life of the Machines» (1933).

Fryderyck Chopin: Andante spianato et Grande polanaise brillante, op. 22 (1830-31) – 24 Preludios, op. 28 (1836-39).

Danza:

Martes 30 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Malandain Ballet Biarritz – Thierry Malandain, director artístico – Academia Barroca del Festival de Granada – Aarón Zapico, director.

Les Saisons

Coreografía: Thierry Malandain. Música: Antonio Vivaldi y Giovanni Antonio Guido. Violín solo: Jorge Jiménez. Decorados y vestuario: Jorge Gallardo.  Diseño de iluminación: François Menou. Diseño de vestuario: Véronique Murat, Charlotte Margnoux, con la ayuda de Anaïs Abel. Realización de decorados: Frédéric Vadé. Realización de accesorios: Annie Onchalo.

JULIO

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 1 julio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Stile Antico

La consecución del poder: Carlos V, de príncipe a protector

Clemens non Papa (1510-1555): Carole Magnus eras.

Josquin Desprez (1450-1521): Salve Regina a 5.

Atrib. Pierre de la Rue (1452-1518): Absalon fili mi.

Nicolas Gombert (1495-1560): Mille Regretz / Virgo Sancta Katherina / Magnificat Primi Toni.

Rodrigo Ceballos (1534-1581): Hortus conclusus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Asperges me.

Thomas Crequillon (1505-1557): Andreas Christi famulus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Jubilate Deo.

Conciertos sinfónicos:

Jueves 2 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h

Orquesta Nacional de España – David Afkham, director.

Gustav Mahler (1860-1911): Sinfonía nº 9 en re mayor (1909-1910).

Danza:

Viernes 3 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Béjart Ballet Lausanne  – Julien Favreau, director artístico.
Dyonisos (Suite) – L’Oiseau de Feu – Boléro

Dionysos (Suite). Coreografía: Maurice Béjart. Música: Manos Hadjidakis. Pinturas: Yokoo Tadanori. Vestuario: Gianni Versace.

L’Oiseau de Feu. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Igor Stravinsky. Diseño de escenografía y vestuario: Joëlle Roustan y Roger Bernard.

Boléro. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Maurice Ravel. Diseño de escenografía y vestuario: Maurice Béjart.

Conciertos matinales:

Sábado 4 julio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Plural Ensemble – Mahan Esfahani, clave – Fabián Panisello, director.

Luigi Boccherini (1743-1805): Campane dell’Ave Maria y Tamburo dei Soldati (de Musica notturna delle strade di Madrid, op. 30 no 6 G. 324. 1780).

José María Sánchez-Verdú (1968): Las ínsulas extrañas (2024).

Luigi Boccherini: Il Rosario (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Alberto Carretero (1985): Con certo in certo (2026) *

Luigi Boccherini: Minuetto dei Ciechi y Passa Calle (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Jesús Villa-Rojo (1940): Recordando a Falla (1989).

Luigi Boccherini: Il tamburo y Ritirata (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Manuel de Falla (1876-1946): Concerto per clavicembalo, flauto, oboe, clarinetto, violino e violoncello (1926).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Conciertos sinfónicos:

Sábado 4 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Budapest Festival Orchestra – Anja Kampe, soprano – Hanno Müller-Brachmann, bajo – Iván Fischer, director.

Robert Schumann (1810-1856): Sinfonía nº 3 en mi bemol mayor, op. 97 «Renana» (1850).

Richard Wagner (1813-1883): Escena final de Die Walküre (Acto 3, escena 3: Despedida de Wotan y Fuego mágico. 1856).

Ópera & Cine

Domingo 5 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Joven Orquesta Nacional de España – Coro masculino de la Orquesta Ciudad de Granada – Héctor Eliel Márquez, director del coro – Alejandro del Ángel, tenor – Donato Renzetti y Timothy Brock, directores.

Franz Liszt / Pietro Mascagni: Sinfonía Fausto / Rapsodia Satanica.

Sinfonía Fausto (1854). Sinfonía de Franz Liszt (1811-1886) en tres movimientos para tenor, coro y orquesta, S. 108.

Rapsodia satanica (1917). Película de Nino Oxilia (1889-1917).Música de Pietro Mascagni (1863-1945). Guion de Alberto Fassini sobre poema de Fausto Maria Martini.

Recitales:

Lunes 6 julio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Javier Perianes, piano.

Manuel de Falla (1876-1946): Nocturno (1896).

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturno en re bemol mayor, op. 27 nº 2 (1835).

Manuel de Falla: Mazurka en do menor (1899).

Fryderyck Chopin: Mazurka en la menor, op. 7 nº 2 (1830-31) / Mazurka en sol mayor, op. 67 nº 1 (1835).

Manuel de Falla: Serenata andaluza (1900).

Fryderyck Chopin: Vals en la menor, op. 34 nº 2 (1831).

Manuel de Falla: Canción (1900).

Fryderyck Chopin: Berceuse en re bemol mayor, op. 57 (1843, rev. 1844).

Manuel de Falla: Cuatro piezas españolas (1906-1909).

Isaac Albéniz (1860-1909): Iberia (Selección. 1905-08).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Música de cámara:

Martes 7 julio

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada, 22:00 h.

Numen Ensemble – Héctor Eliel Márquez, director.

Música y espacio

Arvo Pärt (1935): Spiegel im Spiegel (1978).

György Kurtág (1926) *: Omaggio a Luigi Nono, op 16 (1979).

Morton Feldman (1926-1987): The Rothko Chapel (1971).

György Ligeti (1923-2006): Lux Aeterna (1966).

John Taverner (1944-2013): A Hymn to the Mother of God (1985).

Thomas Tallis (1505-1585): Spem in alium (1570).

* En conmemoración del centenario de los nacimientos de G. Kurtág y M. Feldman

Flamenco:

Miércoles 8 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Esperanza Garrido, cante – Paco Jarana, guitarra flamenca – Óscar Lago, guitarra flamenca – Pablo Suárez, piano –  Manuel José Muñoz “el Pájaro”, percusión. Eva Yerbabuena, dirección artística

De luna a luna *
* Estreno

Jazz:

Jueves 9 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Leonor Watling & Leo Sidran con The Groovy French Band.

El arte de encontrarse

Conciertos sinfónicos:

Viernes 10 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de Granada – Coro de la Orquesta Ciudad de Granada – Héctor Eliel Márquez, director del coro – Lucas Macías, director.

Silvia Tro Santafé, mezzosoprano (Salud) – Belén Elvira, mezzosoprano (La abuela) – Leticia Rodríguez, mezzosoprano (Carmela) – Álvaro Gallegos (voz de la fragua) –  Alejandro Roy tenor (Paco) – Joan Martín-Royo, bajo (El tío Sarvaor) – El Turry, cantaor – Andrés Merino, barítono (Manuel) – Luis Mariano, guitarra.

Pietro Mascagni (1863-1945): Intermezzo, de Cavalleria rusticana (1889).

Richard Wagner (1813-1883):  Preludio y Muerte de Isolda, de Tristan und Isolde (primera versión, 1857-1859).

Manuel de Falla (1876-1946): La vida breve (1905) *

* Estreno de la primera versión inédita de «La vida breve», de 1905.

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Conciertos matinales:

Sábado 11 julio

Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h.

Coro Gulbenkian- Solistas de la Orquesta Gulbenkian – Martina Batič, directora.

Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días

Orlando di Lasso (1532-1594): Vide homo.

Carlo Gesualdo (1566-1613): O vos omnes.

Manuel Cardoso (1566-1650): Sitivit anima mea.

Alfredo Aracil (1954): Paradiso (Cuaderno I).

Duarte Lobo (c. 1565-1646): Audivi vocem de caelo.

Estêvão de Brito (1575-1641): Heu, Domine.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno II).

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594) Sperent in te.

Tomás Luis de Victoria (1548-1611) O magnum mysterium.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno III) *

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Danza:

Sábado 11 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Les Ballets Espagnols de «La Argentina» – Antonio Najarro, dirección artística y coreografía.

Juerga y Triana – Sonatina

Juerga y Triana
Música de Juerga: Julián Bautista – Música de Triana: Isaac Albéniz– Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela – Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel – Solos de guitarra: José Luis Montón – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Sonatina

Música: Ernesto Halffter – Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones: Néstor L. Arauzo y Davitxun – Diseño de iluminación: Sergio Torres – Músicos en directo : Constanza Lechner (piano, cajón), José Luis Montón (guitarra), Sergio Menem (violonchelo) – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Ópera:

Domingo 12 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) – Coro Teatro de la Maestranza – Íñigo Sampil, director del coro – Daniele Callegari, director musical.

Aida

Ópera en cuatro actos (1871). Versión concierto Música de Giuseppe Verdi (1813-1901). Libreto de Antonio Ghislanzoni, basado en un guión de Auguste Mariette.

Manuel Fuentes, bajo (El Rey) – Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano (Amneris) – Olga Maslova, soprano (Aida) – Francesco Meli, tenor (Radamés) – Inho Jeong, bajo (Ramfis) – Fabián Veloz, barítono (Amonastro) – Néstor Galván, tenor (Un mensajero) – Patricia Calvache, soprano (Gran sacerdotisa).

Reflejar igualmente la Exposición en la Carrera de la Virgen titulada «Geometría y gracia» que finalizaba con mi estancia en la capital nazarí.

Como reza el último anuncio, «Los caminos del arte y de la música llevan al Festival de Granada». Espero seguir disfrutándolo algún año más, aunque mi juventud va pasando y pesando…

Renacer en el Paraíso

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Sábado 11 de julio, 12:30 h. 75 Festival de Granada, Conciertos matinales. Monasterio de San Jerónimo: Coro Gulbenkian y solistas de la Orquesta Gulbenkian, Martina Batič (directora). Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días: Obras de Orlando di Lasso, Carlo Gesualdo, Manuel Cardoso, Alfredo Aracil, Duarte Lobo, Estêvão de Brito, Palestrina y Victoria. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara, y propias.

Concierto coral y matinal en mi penúltimo día del festival granadino en el incomparable Monasterio de San Jerónimo, lleno, con la acústica ideal para estos eventos, y uno de las mejores formaciones vocales: el portugués Coro Gulbenkian (junto a varios solistas de su orquesta madre) y la dirección de la eslovena Martina Batič (1978), un placer contemplar sus manos y magisterio con un repertorio renacentista atemporal.

Con un programa organizado en tres bloques, rogando aplaudir al final de cada uno, Alfredo Aracil (Madrid, 1954) y sus tres cuadernos de “Paradiso” (el último estreno por encargo del Festival) sería el cierre de cada uno de ellos, con un estilo propio, exigente, el renacimiento coral del siglo XX que no pudo encontrar mejores intérpretes que los lisboetas.

La web del festival presentaba este matinal titulándola Desde el Paraíso de Dante y Aracil:

El Coro Gulbenkian, dirigido por su titular Martina Batič, presenta un programa que pone en diálogo la creación coral contemporánea con la gran polifonía del Renacimiento. El eje del concierto lo constituye el Paradiso de Alfredo Aracil, obra de largo aliento concebida como una reflexión sonora y espiritual a partir de la Comedia de Dante, de la que se interpretan los dos primeros cuadernos, que tienen ya una importante trayectoria (fueron presentados en 1991 y 2004), junto a un tercero que se ofrecerá como estreno absoluto, propiciado por encargo del Festival. Estas páginas actuales se complementan con obras de figuras que son referencias esenciales de la tradición coral europea, estableciendo un contraste e incluso interacción, ya que dos de ellas son citadas en los propios pentagramas de Aracil, fecundos entre lenguajes, épocas y formas de entender la polifonía como vehículo expresivo de extraordinario impacto emotivo.

Las 24 voces del Coro Gulbenkian ya demostraron nada más comenzar su calidad: equilibrio, empaste, color homogéneo, afinación (es casi necesario tener el diapasón a mano), exquisitez en los matices y el entendimiento total con la maestra eslovaca. Tres primeras páginas de Orlando di Lasso (Vide homo, quæ pro te patior de Lagrime di San Pietro, 1594), Carlo Gesualdo (O vos omnes de losResponsoria et alia ad officiium Hebdomadæ Sanctæ spectantia) y Manuel Cardoso (Sitivit anima mea de su Missæ quaternis, quinis et sex vocibus. Liber primus), impecables, dicción, perfección en entradas y finales aprovechando la reverberación ideal de la Iglesia monacal, y la métrica del tactus que Martina Batič lleva maravillosamente indicada con la respuesta exacta de sus voces.

El salto a Aracil y su primer cuaderno de Paradiso no era tarea fácil pues las disonancias, juegos polifónicos y tesituras amplísimas para cada cuerda están solamente al alcance de pocos coros, pero el de la Fundación Calouste Gulbenkian es uno de ellos.

Calidad en cantidad con los bajos sustentando la arquitectura al infinito que alcanzaron unas sopranos sutiles, seguras, matizadas, más el resto del armazón coral con contraltos y tenores interpretando los textos de Dante en italiano y su traducción sólo disponibles en la web.

Segundo bloque con compositores portugueses: Duarte Lobo (Audivi vocem de cælo de Liber Missarum) y Estêvão de Brito (Heu Domine del Officium Defunctorum) antes de cuaderno segundo del Paraíso de Alfredo Aracil. Impactante el ensemble instrumental con los nueve instrumentistas (dos violines, viola, clarinete, clarinete bajo, dos trompas y dos percusionistas) y el coro.

Partitura de hace 22 años que sigue siendo increíblemente bien armada, fusiones vocales e instrumentales, especialmente con el vibráfono, más toda la ampla percusión dibujando y resaltando los textos en italiano cantados con un discurso vocal exigente para afinar, encajar las entradas y donde Batič defendió su extraordinaria reputación como directora en una obra dificilísima, que fue el perfecto broche del segundo “hacer renacer” hispano-portugués de “los Gulbenkian”.

El compositor madrileño estrenaba el tercer cuaderno tras otra interpretación “a capella” de dos grandes: Palestrina (Sperent in te de Offertoria totuis anni) y Tomás Luis de Victoria (O magnum mysterium), magisterio renacentista antes del último paraíso de Dante para el coro y los dos percusionistas, casi retomando la pulsación en los parches y la tímbrica que aporte el vibráfono. Los propios textos nos hablaban de “La novedad del sonido”, de “La dulce mezcla” y el final “Como un reloj… Oh luz eterna”. Aracil siempre renaciendo, alcanzando su paraíso más terrenal que dantesco, con la interpretación soñada para este tercer cuaderno que ya parece pedir más.

Las notas al programa del propio Aracil (muy aplaudido al finalizar el concierto), así como los textos y su traducción los dejo enlazados para su lectura en la web.

P.D.: Circunstancias personales me han hecho “retrasarme” en el blog, pero la música sigue siendo reconfortante en los momentos más duros, la distancia no es olvido sino pesar. Cada día es un “renacer”.

INTÉRPRETES:

Coro Gulbenkian

Sopranos: Ariana Russo, Maria João Sousa, Claire Rocha Santos, Carina Matias Ferreira, Margarida Simões, Filipa Passos

Contraltos: Estrela Martinho, Joana Nascimento, Laura Lopes, Lucinda Gerhardt, Manon Marques, Markéta Chumová

Tenores: Aníbal Coutinho, Artur Afonso, Francisco Cortes, Gerson Coelho, Miguel Carvalho, Nuno Raimundo

Bajos: João Costa, Miguel Jesus, Nuno Gonçalo Fonseca, Nuno Rodrigues, Pedro Casanova, Rui Bôrras

Solistas de la Orquesta Gulbenkian

Violines: Vicente Sobral, Zachary Spontak

Viola: João Dinis

Clarinetes: Iva Barbosa, José María Mosqueda

Trompas: Duarte Moreira, Antonia Chandler

Percusión: Abel Cardoso, Marco Fernandes

Martina Batic directora

PROGRAMA:

Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días

Orlando di Lasso (1532-1594)

Vide homo, quæ pro te patior (Lagrime di San Pietro, 1594)

Carlo Gesualdo (1566-1613)

O vos omnes (Responsoria et alia ad officiium Hebdomadæ Sanctæ spectantia, 1603)

Manuel Cardoso (1566-1650)

Sitivit anima mea (Missæ quaternis, quinis et sex vocibus. Liber primus, 1625)

Alfredo Aracil (1954)

Paradiso. Cuaderno I (1990)

O somma luce…

Un punto vidi…

Duarte Lobo (c. 1565-1646)

Audivi vocem de cælo (Liber Missarum, 1621)

Estêvão de Brito (c. 1575-1641)

Heu Domine (Officium Defunctorum, ms. antes de 1618)

Alfredo Aracil

Paradiso. Cuaderno II (coro y 9 instrumentos, 2004)

Nella profonda e chiara sussistenza…

Un punto solo…

Qual è ´l geomètra…

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594)

Sperent in te (de Offertoria totuis anni, 1593)

Tomás Luis de Victoria (1548-1611)

O magnum mysterium (de Motecta, 1572)

Alfredo Aracil

Paradiso. Cuaderno III (coro y 2 percusionistas, 2025-26) *

La novità del suono…

Il dolce mischio…

Come orologio… / O luce etterna

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Nacidos para ser yunque

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Viernes 10 de julio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Conciertos sinfónicos. Palacio de Carlos V: Orquesta Ciudad de Granada (OCG), Coro de la OCG (Héctor Eliel Márquez, director del coro), solistas, Lucas Macías (director). Obras de Mascagni, Wagner y Falla. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara, y propias.

El festival granadino está ya en la recta final y en la antepenúltima noche que coincidía con el partido entre España y Bélgica (victoria sufrida) volvía al Palacio para comprobar en vivo el trabajo del maestro Lucas Macías con la OCG, pues con la OFil le sigo desde su titularidad y tenía curiosidad en un programa donde Mascagni y Wagner los tiene muy trabajados aunque el reto estaba en el estreno de La vida breve (1905) en su versión “original”, la ópera de Manuel de Falla y que se enmarca en el 150 aniversario del gaditano.

La Web presentaba el programa como El taller de Falla:

La Orquesta Ciudad de Granada bajo la dirección de Lucas Macías presenta un programa que recorre algunos hitos del teatro musical europeo entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. El Intermezzo de Cavalleria rusticana de Mascagni y el Preludio y Muerte de Isolda en su primera versión sitúan al oyente en el núcleo del drama operístico. El centro del concierto lo ocupa en cualquier caso La vida breve de Manuel de Falla en su primera versión inédita, una partitura desconocida que permite redescubrir el proceso creativo del compositor y su temprana síntesis entre tradición lírica europea y elementos populares. Esta recuperación aporta una mirada nueva sobre una de las óperas fundamentales del repertorio español, revelando matices estructurales y expresivos que enriquecen la comprensión de la obra y de su contexto histórico.

Antes del concierto, y tras las palabras de Paolo Pinamonti (el micrófono no funcionó) pidiendo al público guardar un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas del trágico incendio forestal ocurrido en Los Gallardos (Almería), comenzaba una velada que no colmó mis expectativas iniciales. La orquesta granadina va tomando forma aunque la noté descommpensada, con pocos contrabajos para dar consistencia en los graves, que con un tarima al menos ganaría en profundidad, una cuerda que va buscando su sonido aunque le falte algo más de tensión. En el Intermezzo de Cavalleria rusticana de Mascagni los cellos sí frasearon con gusto y musicalidad, la madera sí estuvo empastada más los metales sonaron algo destemplados, supongo que por la temperatura palaciega aunque al atardecer siempre desciende.

Para cerrar la primera parte el Preludio y Muerte de Isolda en su primera versión volvió a reflejar las carencias pese a los intentos del maestro onubense en la búsqueda de la tímbrica ideal para esta maravilla wagneriana. Me pareció, si se me permite el guiño cómico, un “Tristón e Isorda” sin la tensión y emoción que esta joya sinfónica necesita. La relación del alemán con el gaditano para la segunda parte las refleja muy bien Jorge de Persia en las notas al programa, y seguro que con más trabajo la OCG irá creciendo. Tocar en casa es una responsabilidad y aún mayor con estas páginas exigentes que suponen algo más que hacer sonar lo escrito en vez de sentirlo y disfrutarlo.

Tras la pausa de hidratación tan futbolera y comprobar cómo iban los cuartos de final llegaría el esperado estreno de la primera versión de Falla, con toda la historia que conlleva y que daría para un análisis más profundo ante lo que bien podría ser un borrador para una obra que tanto trabajo le costó al gaditano enamorado de Granada.

Con el propio Coro de la OCG que dirige Héctor Eliel Márquez (con unos días intensos tras el concierto del Numen Ensemble), y un amplio elenco de solistas, llegaba el estreno de la primera versión inédita de 1905 de La Vida Breve. Las notas de Jorge de Persia comentan que «hasta algo más de un año atrás la única fuente completa primigenia conservada de 1905 era la partitura de canto y piano y algunas páginas que Antonio Gallego suponía acertadamente pertenecientes a la de orquesta, considerada perdida en su totalidad». Se aprecian los “añadidos” en algunas partes y la instrumentación pero se mantiene el resto. Una ópera en concierto tiene la ventaja de imaginar cada cual la escenografía: el cercano Albaicín, la puesta de sol en la capital nazarí, la casa humilde de Carmela en Granada más la boda y el final trágico tan romántico.

Pero cantantes no interactuaron como se podría esperar, reconociendo que al tratarse de una edición nueva era mayor la preocupación en la fidelidad que la entrega a los distintos personajes. Pese a todo, la mezzo valenciana Silvia Tro Santafé gozó de buena Salud, buenos agudos, excelente proyección y el dramatismo de su papel. Otro tanto el Paco del tenor asturiano Alejandro Roy, que ha ganado en el registro grave manteniendo su poderío en estos roles veristas que domina con soltura. La abuela canaria Belén Elvira pide unos graves donde la pérdida de volumen se notó por una OCG que no bajó las dinámicas, y la elección de mezzos pedía una mayor diferenciación de color, compensada por la expresividad. Breves las intervenciones del bajo barcelonés Joan Martín-Royo (El tío Sarvaor)al que le ocurrió otro tanto, y la tercera mezzosoprano de la noche, Leticia Rodríguez (Carmela), sin dejarme a los barítonos Andrés Merino (Manuel) y Álvaro Gallegos «en la fragua».

Mención aparte de Antonio Gómez El Turry, cantaor que aporta a la obra el toque flamenco. Casi escondido detrás de los contrabajos y amplificado, al igual que la guitarra de Luis Mariano, pienso que innecesariamente pues debe escucharse en la lejanía aunque en el escenario había monitores para que Macías y la orquesta les escuchasen y pudiesen encajar, a la perfección, el cante y toque natural y “ad libitum” de la pareja.

Del coro destacar volumen y afinación tanto en las voces graves como en las blancas, el buen emparte todos juntos, incluso los jaleos y gestos escritos por Falla, y al proyectarse los textos podíamos seguir esa letra con los giros andaluces (“Arsa”) donde las consonantes desaparecen “mujé”, las jotas casi aspiradas y la frase repetida como leitmotiv ”¡Malhaya quien nace yunque, en vez de nacer martillo!”.

Enorme trabajo con poco tiempo para poder preparar concienzudamente y escuchar este drama lírico de Falla por parte de todos, que además se retransmitió en directo por Canal Sur TV y Radio Clásica (que a su vez lo remitirá a la UER). El reto en la dirección para Lucas Macías es un escalón más para comprobar su crecimiento desde el podio con sus actuales tres orquestas sinfónicas. Y si suelo jugar con las palabras, esta vez no titulo la entrada como “Falla no falla” sino que me quedo con el paralelismo del yunque sobre el que golpeó el martillo.

ELENCO:

Orquesta Ciudad de Granada (OCG)

Lucas Macías, director

Coro de la OCG

Héctor Eliel Márquez, director del coro

Silvia Tro Santafé, mezzosoprano (Salud)

Belén Elvira, mezzosoprano (La abuela)

Leticia Rodríguez, mezzosoprano (Carmela)

Álvaro Gallegos, tenor (voz de la fragua)

Alejandro Roy, tenor (Paco)

Joan Martín-Royo, bajo (El tío Sarvaor)

El Turry, cantaor

Andrés Merino, barítono (Manuel)

Luis Mariano, guitarra

PROGRAMA:

I

Pietro Mascagni (1863-1945)

Intermezzo, de Cavalleria rusticana (1889)

Richard Wagner (1813-1883)

Preludio y Muerte de Isolda, de Tristan und Isolde (primera versión, 1857-59)

II

Manuel de Falla (1876-1946)

La vida breve (1905)

Drama lírico en dos actos y cuatro cuadros

Libreto de Carlos Fernández Shaw

Estreno de la primera versión inédita de 1905

Edición de la partitura dirigida por Álvaro Flores Coleto / Manuel de Falla Ediciones S. L.

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

El embrujo de la luna

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Miércoles 8 de julio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Flamenco. Palacio de los Córdova: Esperanza Garrido (cante),  Paco Jarana (guitarra flamenca), Óscar Lago (guitarra flamenca), Pablo Suárez (piano), Daniel Suárez (percusión), Manuel José Muñoz “el Pájaro” (percusión), Eva Yerbabuena (dirección artística). De luna a luna, obras de Simón Díaz, Pepe Marchena, Atahualpa Yupanki, Chico Walker y populares. Fotos © Festival de Granada – Lucía Rivas, y propias.

Hay pueblos donde sus vecinos salen músicos porque lo maman en sus calles. En el borde de La Vega granadina se encuentra Ogíjares, una población rondando los 14000 habitantes y “Villa de la Música” (desde 2008) debido a la larga tradición en el desarrollo de actividades musicales. Ahí nace en 2004 la cantaora Esperanza Garrido, con raíces sevillanas y flamenca de cuna, ganadora de “La Voz Kids” en 2017, consolidándose como figura tras alzarse con el prestigioso premio “La Saeta de Oro” el pasado año, explorando repertorios que rompan etiquetas. De voz melódica, lírica y bien timbrada, esta joven promesa del cante lleva en sus genes toda la morería de Graná, siendo sobrina de Eva la Yerbabuena, que la dirigía en este estreno de un festival con raíces flamencas desde el Concurso de Cante Jondo en 1922.

La noche flamenca en el Palacio de los Córdova se presentaba como Lunas de Granada:

De luna a luna es un espectáculo de cante flamenco y música que se despliega como un viaje nocturno a través del tiempo sentido, no medido. Bajo la luz cambiante de la Luna en sus distintas fases, el cante se convierte en reflejo de los estados del alma: la espera, la herida, el recogimiento, el impulso vital y la celebración. El flamenco aparece como rito ancestral y como pulso vivo. Se quiebra y se recompone, se recoge en el silencio y estalla cuando la emoción exige. Cada nota nace de una necesidad interior, y se ofrece al público como un acto de entrega, verdad y gratitud. 
La voz camina sin imponerse, libre pero guiada por la escucha y el tiempo. Hay sombra y hay claridad, intimidad y fiesta, porque el flamenco en todas sus músicas, como la vida misma no pertenece a un solo estado. De luna a luna busca sensaciones desde un lugar honesto y profundo. Compartir con el público una experiencia emocional y poética donde cada nota deje huella y cada cierre abra un nuevo comienzo.  Este espectáculo nace de una necesidad personal y artística: no surge como una sucesión de estilos, sino como un viaje sonoro y emocional en el que conviven el flamenco y otras músicas que dialogan desde la raíz y la experiencia. 

De negro y “a puerta gayola” comenzaba Esperanza Garrido con un homenaje a la Venezuela de Simón Díaz y su Toná de la luna llena, una luna nueva con la letra “Yo vi de una garza mora / Dándole combate a un río / Así es cómo se enamora / Tu corazón con el mío”, cual nerviosa enamorada, tímida, la voz quebrada de emoción y responsabilidad por este debut en su tierra y en un festival internacional, con una versión propia sin aderezos pero con el quejío flamenco, para virar a la milonga de Pepe Marchena Calló una perla en un lirio, acompañada al piano por Pablo Suárez. Intimismo, cercanía, con la reverberación que no faltó a lo largo de la noche, puede que algo excesiva aunque ayudase a redondear un poderío vocal de menos a más.

Y un momento de Luna tucumana, el romance de Atahualpa Yupanki (yo sigo escribiendo Yupanqui), «Yo no le canto a la luna / porque alumbra y nada mas /le canto porque ella sabe /de mi largo caminar» para disfrutar de las guitarras de Paco Jarana y Óscar Lago y la percusión de Daniel Suárez y Manuel José Muñoz “el Pájaro” , la Argentina emigrante con la música de ida y vuelta, los gauchos flamencos traídos hasta Granada. Amplificación algo excesiva (que posteriormente casi taparía a la voz) y donde Jarana llevaría el peso, para volver a escuchar la Vidalita de “Garrido por Marchena” y retornar a Yupanqui donde no nos “contó una milonga” sino que la cantó y sintió, templando nervios, arropada por unos músicos de largo recorrido, llevándola por este viaje atlántico que solo la música puede transitar sin mareos, reposada, sentida, dándole el pellizco que iba entonando el paso de la luna nueva a la llena.

Blanco tímido para el Brasil “construido” con esdrújulas por Chico Buarque donde la bossa nova sonó granadina, poderosa en la instrumentación, la percusión propia y la voz única, tímida, mágica, pródiga, sólida, máxima, la máquina principesca para la Esperanza heredera al. trono flamenco.

Luces mínimas pero suficientes y la sonorización siempre mejorable aunque con el poderío que iba asentándose para los palos flamencos. Paco Jarana maestro para ir desgranando unas seguiriyas, una bulería por soleá, casi saeta, los tientos tangos creciendo y Espeeranza empujada por un toque perfecto para su cante. Una granaína que no podía faltar, el maestro Morente también en el sentimiento antes de “salir por peteneras” con el descaro juvenil de una aguerrida Garrido para acabar en lo alto, presentando a los músicos, llanto de emoción por una oportunidad única, gratitud sincera, el cariño de una familia arropándola en todo momento y ganándose el respeto de un público desde el primer quejío hasta ese fin de fiesta con el que Esperanza Garrido nos deleitó e iluminó con luz de luna en el Palacio de los Córdova.

ARTISTAS:

Esperanza Garrido, cante

Paco Jarana y Óscar Lago, guitarras

Pablo Suárez, piano

Daniel Suárez y Manuel Muñoz “el Pájaro”, percusión

Dirección escénica: Eva Yerbabuena

Dirección musical: Paco Jarana, Daniel Suárez, Óscar Lago, Pablo Suárez, Manuel “el Pájaro”, Eva Yerbabuena

Dirección técnica: Valentín Donaire, Félix Vázquez

Sonido: Félix Vázquez

Diseño de iluminación: Valentín Donaire

Diseño y creación de vestuario: Alejandro Postigo

Fotografía: Dario Aranyo

Distribución y producción: Manuela Franco

PROGRAMA:

De luna a luna

Toná de la luna llena (Simón Díaz)

Milonga – Calló una perla en un lirio (Pepe Marchena)

Romance de la luna tucumana (Atahualpa Yupanqui)

Vidalita (Pepe Marchena)

Milonga del solitario (Atahualpa Yupanqui)

La construcción (Chico Buarque)

Seguiriya de Isidro Muñoz

Joaquin de la Fina (bulería por soleá)

Lumbre (tientos tangos)

Luz Nazarí (granaína)

Santa Muerte (petenera)

Clave Falla

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Sábado 4 de julio, 12:30 h. 75 Festival de Granada, Conciertos matinales. Crucero del Hospital Real: Plural Ensemble, Mahan Esfahani (clave), Fabián Panisello (director). Obras de Boccherini, Sánchez-Verdú, Alberto Carretero, Jesús Villa-Rojo y Falla. Fotos © Festival de Granada – Fermín Rodríguez, y propias.

Concierto matutino para seguir homenajeando a Falla con un programa donde conjugar al gaditano y los actuales compositores españoles con el clave como protagonista.

La web del festival lo presentaba como En clave de Falla:

“lural Ensemble, uno de los conjuntos españoles de referencia en la interpretación de la música contemporánea, presenta un programa concebido en torno al Concerto per clavicembalo de Manuel de Falla, que se suma al homenaje del maestro gaditano. Bajo la dirección de Fabián Panisello y con un solista de extraordinario prestigio internacional como Mahan Esfahani, clavecinista especialmente comprometido con la creación actual para su instrumento, el programa enlaza pasado y presente a partir del legado falliano. Junto a la famosa evocación sonora del Madrid del XVIII que hizo Boccherini, se escucharán obras de Jesús Villa-Rojo y José María Sánchez-Verdú, junto al estreno absoluto de Con certo in certo del sevillano Alberto Carretero, obra escrita expresamente para esta ocasión por encargo del Festival y en diálogo directo con Falla.

Alterando un poco el orden programado, comenzaría el concierto con Las ínsulas extrañas de José María Sánchez-Verdú que ya disfruté de su estreno hace dos años en un “doctorado auditivo” del compositor gaditano, en esta ocasión con el Plural Ensemble y el clavecinista Mahan Esfahani. Inicio tan pianissimo y casi imperceptible de Ema Alexeeva para ir creciendo y sumando intensidades en planos sonoros donde la tímbrica de cada instrumento supone una reflexión e inspiración en el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, siempre relacionado con Granada. Entonces el propio Sánchez-Verdú escribía de su obra: «Mi pieza, lejos de emular el Concerto, describe un viaje casi místico a través de siete paisajes que trazan una ascensión en la percepción. El material musical se despliega en ostinati, bloques que se despliegan como espejos concéntricos, ecos en transiciones orgánicas entre paisajes, y tienen al clave siempre como centro del itinerario. […] Como la ascensión al Monte Carmelo –que describió y también diseñó en un muy especial dibujo con su mano el propio santo– en la pieza musical se conjuga la búsqueda de una plenitud mística y espiritual a través de un terreno místico por naturaleza: el camino. Las ínsulas extrañas es una cartografía de todos estos espejos y resonancias, con San Juan y Manuel de Falla y con el espacio de la montaña que los aunó en espacios y tiempos que dialogan».

A continuación se intercalarían pasajes de Luigi Boccherini y su Musica notturna delle strade di Madrid, para la cuerda frotada, no siempre “entendibles” y con algunos desajustes por los tempi elegidos por Panisello, aunque el chelo se lució en su intervención arropado por los pizzicati del resto.

Algo mejor el estreno de Alberto Carretero y su Con certo in certo. El sevlllano Pablo J. Vayón en las notas al programa nos la describe: «(…) parte de la doble acepción etimológica de la palabra “concierto”: confrontación y acuerdo. Se remite el compositor sevillano al Principio de Incertidumbre descrito por Heisenberg sólo unos meses después del estreno de 1926: «Traté de tomar este enunciado para sumergirme en los materiales de esta partitura de Falla, incluso algunos desechados, buscando nuevos contextos, relaciones, superposiciones e imbricaciones entre ellos que hacen difícil percibir simultáneamente posición y velocidad. Así, tomando la música de Falla como tierra fértil, he cultivado en ella un nuevo concierto para clave y cinco instrumentos con cierta incertidumbre y con ciertas certezas también». El rítmico final tenía mucho del barroco vivaldiano sumando un clave coprotagonista de Mahan Esfahani, donde tanto la parte sin registros totalmente percusiva y los cluster aprovechando la resonancia, amplificaban de forma natural al resto del ensamble, siempre muy atentos a las indicaciones de Panisello, logrando unas sonoridades inquietantes.

Y si Sánchez-Verdú o Carretero se acercaron al Falla del clave, Jesús Villa-Rojo y su particular Recordando a Falla demostró lo actual que sigue siendo el gaditano en esta “aproximación” al estreno parisino desde la óptica actual, que personalmente me hizo reencontrarme con el compositor de Brihuega (Guadalajara) en esta obra ya treintañera que mantiene su espíritu más allá de influencias aunque el “recuerdo a Falla” estuvo claro, con el ensamble utilizando tan solo violín y chelo alternando movimientos y climas sonoros con el oboe de Carmen Mateos luciendo ese timbre tan peculiar pensado por el briocense.

Tras más Boccherini llegaría para cerrar, aunque hubiese preferido ubicarlo al principio, esa joya que es el Concerto per clavicembalo, flauta, oboe, clarinetto, violino e violoncello del gaditano que finalizó en Granada, bien analizado en las notas al programa de mi tocayo sevillano, unidad sonora más allá del propio clave, siempre perlado e impecable con una partitura rompedora en su momento (1923-26) tan vigente entre sus compañeros de programa matinal, y bisando el Vivace final.

Más que “en clave de Falla” resultó Falla la clave como dovela central, piedra angular que evita el colapso de la estructura en este arco sonoro para celebrar los 150 años del nacimiento de Don Manuel de Falla, con menos protagonismo del deseado y. esperado en esta 75 edición del Festival Internacional de Música y Danza.

PluralEnsemble

Sofia Salazar, flauta

Carmen Mateos, oboe

José Viana, clarinete

Ema Alexeeva, Weronika Dziadek, violines

Ana María Alonso, viola

Michal Dmochowski, Isabel Anaya, violonchelos

Mahan Esfahani, clave

Fabián Panisello, director

PROGRAMA:

José María Sánchez-Verdú (1968)

Las ínsulas extrañas (2024)

Luigi Boccherini (1743-1805)

Musica notturna delle strade di Madrid, op. 30 nº 6, G. 324 (1780)

1. Le Campane di l’Ave Maria

2. Il tamburo dei Soldati

Alberto Carretero (1985)

Con certo in certo (2026) *

Luigi Boccherini

Musica notturna delle strade di Madrid

4. Il Rosario

Jesús Villa-Rojo (1940)

Recordando a Falla (1989)

Luigi Boccherini

Musica notturna delle strade di Madrid

3. Minuetto dei Ciechi / 5. Passa Calle

6. Il tamburo

7. Ritirata

Manuel de Falla (1876-1946)

Concerto per clavicembalo, flauta, oboe, clarinetto, violino e violoncello (1923-26)

Allegro / Lento / Vivace

La India llega a Granada

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Viernes 26 junio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Danza, en el marco el Año Dual España-India. Palacio de Carlos V:  El sueño del sitar, Un homenaje a Ravi Shankar. Orquesta Ciudad de Granada (OCG), Mónica de la Fuente (dramaturgia, coreógrafa y bailarina de danza contemporánea de la India), Ignacio García (dramaturgia, dirección de escena), David Murphy (dirección musical), Sukanya Shankar (asesora musical), Ensamble de músicos de la India, Elenco de danza Bharatanatyam, Bailarines de España (Lucía Campillo, coreógrafa y bailarina de danza española, José Manuel Benítez -cedido por el Ballet Nacional de España- bailarín de danza española). Fotos © Festival de Granada | Fermín Rodríguez, y propias.

Si la noche anterior hicimos un viaje en el tiempo hasta las Zambras Moriscas, en este viernes con partido Uruguay-España (ganamos 1-0 y clasificados primeros de grupo para la siguiente fase) había otro viaje hasta la India en un homenaje a Ravi Shankar donde se unían músicas donde las improvisaciones alargaron el evento hasta la medianoche.

La narración que intentaba hacer un relato casi didáctico, con unos textos muy “filosóficos” sobre el Cosmos y el propio hinduismo, no se escuchaba todo lo clara que hubiésemos deseado, y el Ensamble de músicos de la India estuvo amplificado, siendo quienes abrirían la velada, más un bailarín del elenco de danza Bharatanatyam en la galería del primer piso.

En el 150 aniversario de Falla arrancaron con una visión “original” por la instrumentación antes de que la OCG con la dirección de David Murphy prosiguieran El círculo mágico y la Danza ritual del fuego, (de “El amor brujo”) contrapuesta a la hindú.

La orquesta granadina fue combinando y alternando con los músicos de la India la suite titulada “El sueño del sitar. Un homenaje a Ravi Shankar”, con el estreno mundial de la Dance Suite de la ópera Sukanya del homenajeado, intercalada con otras músicas de Ravi Shankar donde los músicos hindúes fueron los protagonistas.

Las coreografías también alternaron las flamencas con las bailarinas de Bharatanatyam, coloristas, tradicionales, y que las fotografías de Ferminius reflejan mejor que mis palabras, circulando tanto delante del escenario como en el primer piso, momentos de plasticidad y musicalidad tanto en nuestras castañuelas como en los cascabeles de los tobillos orientales (como en las primeras zambras moriscas de la noche anterior).

Las notas al programa de Enrique Cámara de Landa además de comentar parte de la biografía de Ravi Shankar y David Murphy, analiza las obras que escuchamos, nos explica los instrumentos utilizados, y presenta conceptos tanto musicales como de la tradición religiosa hindú, muy interesante para la mejor comprensión de un concierto que nos traía “diálogos y convergencias” desde la India hasta el Palacio de Carlos V.

Más allá de las sensaciones que pueden llegarnos escuchando las músicas de la India, la parte sinfónica podríamos considerarla más banda sonora que sinfónica, y lo original es precisamente la combinación tímbrica entre los instrumentos occidentales con los orientales. El virtuosismo de Shubhendra Rao en el sitar quedó más que plasmado, junto a Saskia Rao-de Haas en el violonchelo indio que hizo por momentos de nota pedal, en una “tándem” con buen entendimiento. Y la parte del viento con Hrishikesh Mazumdar en la flauta bansuri, de tímbrica por momentos electrónica por su sonoridad y amplificación junto al shehnai (un aerófono de doble lengüeta) de Ashwini Shankar, que también se ubicaría al inicio en la galería del primer piso. Todos ellos lograron esa sonoridad que asociamos a la India, amén de una percusión que trasciende lo musical para contagiar vitalidad tras los momentos trascendentes.

Los bailes ayudaron a llevar mejor la noche palaciega, especialmente las bailarinas, y las flamencas, que compartían coreografías y contrastes en blanco y negro (hubo un cambio al rojo), también con descripciones gestuales a la narración, más el contraste masculino de dos formas de entender la danza.

El público disfrutó sobre todo de los momentos “Bollywood”, mientras las bailarinas esparcían pétalos y el ensamble parecía entrar en calor con unas improvisaciones que no sabíamos cuánto durarían en Prabhuji – canticos de la India y el Finale – Danza Suite. De la OCG el maestro Murphy, sentado en la tarima cuando sonaban las distintas ragas, marcó claramente los muchos cambios rítmicos y planos con desigual respuesta en algunas secciones desbalanceadas. Me quedo con una de las partes líricas con un piano excelente arropado por la cuerda.

Impresiones a vuela pluma de un homenaje donde el sitar fue protagonista, usado en la coreografía, personificado en la narración y un placer escucharlo en manos de Shubhendra Rao, heredero de Ravi Shankar que tanto ha influido en la música occidental desde la globalización que la música ha ejercido desde sus inicios. Una noche colorida incluso por parte del público en el Año Dual España-India.

INTÉRPRETES:

Orquesta Ciudad de Granada

Ignacio García y Mónica de la Fuente, dramaturgia

Ignacio García, dirección de escena

David Murphy, dirección musical

Sukanya Shankar, asesora musical

Ensamble de músicos de la India

Shubhendra Rao, solista de sitar y líder del ensamble

Saskia Rao-de Haas, violonchelo indio

Ashwini Shankar, shehnai

Hrishikesh Mazumdar, flauta bansuri

Vishwesh Swaminadhan, canto

Madan Mohan, violín

Jayachandra Rao, mridangam

Giridhar Udupa, ghatam

Debjit Patitundi, tabla

Sannidhi Vaidyanathan, mridangam

Elenco de danza Bharatanatyam

Coreografía: Rama Vaidyanathan

Cuerpo de baile: Rama Vaidyanathan, Shubhamani Chandrashekar, Reshika Sivakumar, Vaishnavi Dhore, Nilava Sen

Bailarines de España

Lucía Campillo, coreógrafa y bailarina de danza española

José Manuel Benítez (cedido por el Ballet Nacional de España), bailarín de danza española

Mónica de la Fuente, coreógrafa y bailarina de danza contemporánea de la India

Narración escénica

Lucía Campillo

Mónica de la Fuente

PROGRAMA:

Prólogo

Manuel de Falla (1876-1946):

Introducción, El círculo mágico y Danza ritual del fuego, de El amor brujo (1915)

El sueño del sitar*. Un homenaje a Ravi Shankar:

Ravi Shankar (1920-2012):

Swagatam

Sapney Mein – Raga Yaman Manj

Overture – Dance Suite

Tarana – Dance Suite

Holi – Ghanashyam

Raga Yaman Kalyan (extracto), del Concierto para sitar nº 2

Tilak Kamod – Dance Suite

Raga Mishra Pilu

Raga Adana, del Concierto para sitar nº 1

Raga Tilak Shyam

Prabhuji – canticos de la India

Finale – Danza Suite

* Estreno mundial de la Dance Suite de la ópera Sukanya de Ravi Shankar, intercalada con otras músicas de Ravi Shankar

De Asturias al cielo

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Jueves 18 de junio, 19:30 horas. Teatro Campoamor, Oviedo, XXXIII Festival de Teatro Lírico Español: “Maharajá”. Zarzuela compuesta entre 2016 y 2017 por encargo de la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo en el marco de los actos conmemorativos del 125 aniversario del Teatro Campoamor de Oviedo. Música de Guillermo Martínez y libreto de Maxi Rodríguez. Estrenada el 15 de junio de 2017 en el Teatro Campoamor de Oviedo. Producción del Teatro Campoamor (2017).

Desde Granada recibo la reseña de Asunción Tejedor, un punto de vista de aficionada, apreciable precisamente por la frescura y rapidez de sus impresiones al finalizar la representación este jueves en Oviedo, que quiero compartir desde este blog, con los añadidos de mis enlaces siempre enriquecedores.

Entre los aspectos más destacados de esta nueva representación de Maharajá sobresale el excelente nivel del reparto principal. Vanesa (Beatriz Díaz) brilló tanto por la calidad vocal como por su presencia escénica, mientras que Mishka (David Menéndez) aportó solidez y carisma a un personaje fundamental en el desarrollo de la trama. Igualmente notable resultó la interpretación de Velino (Juan Noval-Moro), convincente tanto en el plano vocal como teatral.

Especial mención merece Ana (Serena Pérez), uno de los personajes más divertidos y agradecidos de la obra. Su interpretación estuvo llena de frescura, naturalidad y sentido del humor, contribuyendo de manera decisiva al tono desenfadado de la zarzuela. No obstante, en algunos momentos su emisión resultó algo contenida y ciertas frases cantadas llegaron con menor claridad a la sala, lo que dificultó apreciar plenamente algunos detalles de su intervención.

El componente cómico funcionó especialmente bien gracias al trabajo conjunto de todos los intérpretes, que supieron mantener un ritmo escénico ágil y eficaz. Los personajes secundarios aportaron dinamismo y contribuyeron a crear una atmósfera cercana y entretenida para el público.

Como aspecto mejorable, los diálogos hablados no siempre se percibieron con la nitidez deseable. En varios pasajes la dicción o la proyección dificultaron la comprensión completa del texto, algo especialmente relevante en una obra donde el libreto y el humor tienen un peso importante en la comunicación con el espectador.

En conjunto, una representación muy disfrutable, sostenida por un elenco comprometido y por varias interpretaciones de gran nivel, que permitieron apreciar plenamente el atractivo de esta zarzuela contemporánea.

La OSPA presenta su temporada 26-27

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Una temporada para celebrar el pasado y ensanchar el futuro

La Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) ha presentado su temporada 2026-2027 con un mensaje claro: combinar la celebración de grandes aniversarios con la voluntad de abrirse a nuevos públicos. Una programación amplia, de diecisiete conciertos de abono (uno más que en la última), que recorrerá tres siglos de historia de la música y que llega acompañada de una medida práctica pero significativa: el adelanto del horario de los conciertos a las 19.30 horas para facilitar la asistencia desde distintos puntos de Asturias.

La temporada se articula alrededor de dos grandes conmemoraciones. El punto de partida será Manuel de Falla, de cuyo nacimiento se cumplen 150 años, con las evocadoras Noches en los jardines de España (y de solista el pianista gijonés Martín García). El cierre llegará en junio con la Novena Sinfonía de Beethoven (con un excelente cuarteto solista más El León de Oro) en el bicentenario de la muerte del compositor alemán, una de las obras más universales del repertorio sinfónico.

Pero la programación no se limita a celebrar efemérides. El director titular y artístico, Nuno Coelho, ha planteado un recorrido que alterna repertorio clásico y propuestas más contemporáneas, buscando atraer a oyentes habituales y también a quienes se acercan por primera vez a la música sinfónica, esperando crezca el número de abonados para esta nueva temporada.

La presencia de Falla se prolongará con El amor brujo, recuperando la esencia original de una obra concebida como “gitanería” (con la cantaora sevillana Esperanza Fernández, que me cautivó hace dos años en Granada), lejos de los moldes operísticos tradicionales. Junto a ella convivirán nombres fundamentales del pasado siglo como Stravinsky, con su revolucionario Petrushka; Lutosławski, que transformó el folclore en un lenguaje moderno y sofisticado; o John Adams, cuya música aborda los dilemas éticos de la era nuclear a partir de la figura de Robert Oppenheimer.

La temporada también reserva espacio para figuras menos frecuentes en las salas de conciertos. Es el caso de María Teresa Prieto, compositora ovetense vinculada a la Generación del 27 y al exilio republicano en México, cuya obra Chichén Itzá permitirá reivindicar una trayectoria todavía insuficientemente conocida. Del mismo modo, la recuperación de la Messa di Gloria de Puccini (dirigida por Óliver Díaz con el Coro de la FPA) conecta con una historia muy particular de la vida musical asturiana, pues Oviedo fue una de las primeras ciudades españolas en interpretar esta partitura tras su redescubrimiento.

Entre los solistas invitados destacan algunos de los nombres más relevantes del panorama internacional, como la violinista Alina Ibragimova, el pianista Juan Pérez Floristán, el violonchelista Pablo Ferrández o la flautista Clara Andrada (que mantiene su colaboración artística). Particularmente espero con ganas el regreso de la violinista Patricia Kopatchinskaja, quien además dirigirá a la OSPA, además de mi tocayo ovetense Pablo González con un Nielsen que le ha convertido en su más fiel seguidor.

Su presencia refuerza una programación que combina grandes clásicos con obras menos transitadas, ofreciendo al público oportunidades tanto de reencontrarse con repertorios conocidos como de descubrir nuevos horizontes.

Más allá de los títulos concretos, algunos ya apuntados, la sensación que transmite esta temporada es la de una orquesta en fase de consolidación y crecimiento. La incorporación de nuevos músicos a la plantilla y la apuesta por ampliar la base de público parecen formar parte de una misma estrategia: fortalecer una institución cultural que sigue siendo uno de los principales referentes musicales de Asturias.

Entre Falla y Beethoven, entre la tradición y la modernidad, la OSPA propone una temporada que invita a mirar simultáneamente al pasado y al futuro. Una invitación que, sobre el papel, resulta difícil rechazar.

Música para la Granada Imperial

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Martes 9 de junio, 22:00 horas. 25 FEX, Palacio de Carlos V: Concierto extraordinario “Música para un centenario. Estelas de Carlos V”. Coro Manuel de Falla (Juan Ignacio Rodrigo, maestro de coro) y Orquesta de la Universidad de Granada, Gabriel Delgado (director). Obras de F. Jusid, García Abril y J. Lopez-Montes.

La presentación de este concierto que llenó el palacio imperial, decía: «Un concierto que, con motivo del V Centenario de la UGR, explora el legado de Carlos V a través de tres miradas sonoras, desde la evocación histórica hasta la creación contemporánea». Y tras las fanfarrias a lo largo de día entrábamos a palacio para disfrutar de juventud y buena música.

Me alegra comprobar que las universidades españolas son una cantera musical, una afición como pueda ser la coral, como la orquestal donde comprobar el altísimo nivel de una juventud preparada que poco a poco va ocupando atriles en las profesionales, y siendo la labor docente como la realizada por la Universidad de Granada de alabar. Con una orquesta inmensa, de amplia mayoría femenina, especialmente en la cuerda, bastante equilibrada en plantilla y la acústica siempre increíble de este marco incomparable, la noche (no prevista para mí) arrancaba con música de cine, la de Federico Jusid (1973) organizando una suite con dos series televisivas (Isabel de 2021, y Carlos Rey Emperador tres años después) con la que mis antiguos estudiantes conocieron un poco de nuestra historia, aquí hecha música desde nuestro tiempo mostrando la oposición de caracteres de ambos personajes. Carácter épico que va transformándose hacia lo lírico antes de la explosión final de esta página sinfónica muy bien llevada por el maestro Gabriel Delgado, buen conocedor y director, exprimiendo al máximo a estos jóvenes instrumentistas, atento siempre a los detalles a los que le respondieron todas las secciones.

Del turolense García Abril se eligió para la ocasión el poema sinfónico Alhambra (1996-1998), aprovechando la propia historia hispano-germana (la obra fue un encargo de la Rundfunk-Sinfonieorchester Berlin para sus 75 años) no solo el entorno donde el Palacio representa al Emperador Carlos V, sino también la plantilla, que dejo  a contiuación para ver la magnitud: 3 (pic) – 3 (crn ing) – 3 (req, cl b) – 3 (cfg) – 4.3.3.1.1 – 5 perc, ap, pf – cuerda). Intervenciones excelentes de los solistas (no tengo sus nombres), desde la concertino al clarinete y oboe, con una orquesta muy empastada con unos metales siempre presentes. Partitura con el sello sinfónico de un compositor completo que también nos dejó unas bandas sonoras y televisivas que muchos conocemos aunque la mayoría desconozcan su autoría.

Asistir a un estreno siempre es un privilegio y nuestros compositores actuales no siempre tienen la posibilidad de que se escuchen sus obras, pero al menos los encargos de distintas instituciones, solistas o incluso orquestas, no solo motivan la creatividad sino que logran ampliar un repertorio que es el nuestro y era norma antes de lo que se ha convertido en repertorio. Aplaudo ue se sigan programando obras nuevas, más aún cuando se mezcla lo sinfónico-coral con la electrónica, poco habitual en parte por la complejidad de los montajes. En esta ocasión se contó con el propio músico, José López-Montes (Guadix, 1977), que presentaría su obra: Icnofonía. Diferencias sobre el Delphin de Narváez y sobre la icnografía del Palacio de Carlos V.

López-Montes, catedrático de «Tecnología musical» en el Conservatorio Superior de Granada, muestra interés, como él mismo refleja en su web, «en el trabajo tímbrico-armónico, la composición algorítmica y la sinestesia, con obras aúnan síntesis de vídeo, tecnologías de espacialización sonora y programación de herramientas de composición asistida por computadora, combinando elementos tales como autómatas celulares, algoritmos genéticos, gramáticas generativas o sonificación de datos. Su producción abarca una amplia variedad de instrumentaciones, técnicas y planteamientos escénicos».

El acitano de prolífico catálogo, nos explicaría antes del estreno, que esta composición es una instalación octofónica por encargo de la UGR,  pensado para el propio Palacio de Carlos V desde el pasado (la vihuela de Narváez y su “Delphin”) y presente, inspirado en la arquitectura renacentista de esta joya monumental con la obsesión por la geometría traducida a la música; también utiliza textos de la poeta y musicóloga franco-libanesa Katia-Sofia Hakim (Bayona, 1988), Garcilaso de la Vega, el granadino Ibn al-Jatib, Juan Boscán, el embajador de Carlos V Andrea Navagero y anónimos, tanto grabados como cantados.

Composición muy interesante y compleja de dirigir e interpretar, pues a una orquesta poderosa se sumaba el Coro Manuel de Falla que dirige Juan Ignacio Rodrigo, más la impactante parte electrónica que en momentos es protagonista y en otros se suma a la masa instrumental, alcanzando una tímbrica que pasa de lo inquietante a lo onírico. Aunque mi ubicación trasera no me permitió la escucha envolvente que los altavoces colocados en torno al círculo «abrazaban» los oídos e incluso parecían rebotar en las piedras centenarias, me pareció encontrar partes de sampleo sinfónico-coral manejadas por el propio compositor dentro de la propia orquesta, para esta feliz conjunción entre pasado y presente. La labor del director canario Gabriel Delgado fue admirable, desde el trabajo con unos músicos sobresalientes (espectaculares los percusionistas), un coro atento, afinado y con buena proyección frente al bloque sinfóncio, hasta el producto final de un directo siempre irrepetible, con unas sensaciones de poder estar asistiendo a todo un espectáculo sonoro.

Ya con tiempo pude leer el programa con notas extendidas de Marina Hervás Muñoz, profesora contratada doctora en el Departamento de Historia y Ciencias de la Música de la Universidad de Granada. De ellas quiero destacar la inclusión de los textos utilizados y su traducción, así como dejar algunos párrafos que ayudan a una mejor comprensión de este estreno:

«(…) Ya en el título se nos presentan sus dos ejes principales: de un lado, la «diferencia», el término renacentista para las variaciones, con la salvedad de que no son solo instrumentales –como acostumbraba a ser en la época–, sino también vocales. Estas diferencias se hacían sobre música, por lo general, muy conocida. Aquí se juega con la tensión entre lo que nos puede sonar conocido y su extrañamiento, en la medida en que parte de los materiales son del Delphin de música de Luys de Narváez, vihuelista granadino vinculado a la corte imperial. Fragmentos de esa música son absorbidos, transformados y orquestados hasta dialogar con sonoridades contemporáneas, revelando también su modernidad latente.

De otro lado, suena el propio Palacio. Tal y como explica José López-Montes: «Icnofonía es una palabra inventada a partir de icnografía, que es la representación gráfica de la planta de un edificio. Icnofonía podría traducirse, pues, como su equivalente sonoro, y por tanto, una suerte de sonificación de las proporciones que se encuentran en una estructura arquitectónica horizontal». La electrónica, distribuida en un dispositivo octofónico que rodea al público, prolonga del octógono presente –aunque no de manera evidente– en la arquitectura del Palacio, algo que refuerza, aún más, su conexión con la tradición andalusí y la Alhambra. El coro, además, canta sobre textos de varios autores de distintas procedencias (…). Los poemas tratan de ampliar las numerosas capas de significado que se pueden extraer del Palacio: la transformación de la ciudad, la vida personal e íntima de los emperadores o el dolor bélico. A ello se suman voces, grabaciones y ecos del paisaje sonoro contemporáneo del monumento, como si la propia arquitectura conservase aún estratos de escucha acumulados durante siglos y que en Icnofonía se nos presentan como ecos espectrales a lo que solo hay que prestar oído. Es una invitación, entonces, a invocar a los «Icnos (ἴχνος)» –que significa «huella, rastro, pisada»– del Palacio, con el anhelo de que quiera revelarnos el enigma de su silencio».

Éxito de público y aplausos para todos los participantes, con dos propinas. No podía faltarnos Falla y de El sombrero de tres picos y el final de las seguidillas y farruca, homenaje a este granadino de adopción con la cuerda de la orquesta algo desbalanceada tras el esfuerzo previo, pero totalmente entregada al maestro Delgado, y todos entonando el muy logrado arreglo del himno universitario Gaudeamus Igitur con el público en pie y algunos entonando las estrofas elegidas.

PROGRAMA:

Federico Jusid (1973)

Suite Isabel / Carlos, Rey emperador (2012-2016)

Antón García Abril (1933-2021)

Alhambra, 1996-1998

José López-Montes (1977)

Icnofonía. Diferencias sobre el Delphin de Narváez y sobre la icnografía del Palacio de Carlos V (2016, estreno absoluto, encargo de la UGR)

Vientos del Este

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Viernes 5 de junio, 20:00 horas. “Mudanza”, abono 16 OSPA, Vadym Kholodenko (piano), Nuno Coelho (director). Obras de Enescu, Liszt y Bartók.

Finalizaba la temporada de abono de la OSPA con un programa que el titular Nuno Coelho nos comentó en el encuentro previo, cada vez con mayor asistencia, y destacando la conexión con la Europa del Este. Junto a Fernando Zorita desgranaron las tres composiciones, haciéndonos partícipes de cómo los momentos más amargos de la vida puede crear obras de arte bellísimas, tanto en literatura como en la música que nos ocupa. Si este primer viernes de junio pocos noticiarios televisivos se hacían eco de una frase «escupida» (y estúpida) por algún político madrileño que «el calor inspira» (por las condiciones asfixiantes de alumnos y docentes en un cambio climático aún negado por tantos), queda mejor decir que «el dolor inspira».

Músicas de Rumanía y Hungría en épocas convulsas que van más allá del folklore y donde cada compositor vuelca una escritura sinfónica exigente para poner el broche de oro final a esta temporada de abono (en breve se presentará la próxima como así nos hicieron saber incluso el gerente Oriol Roch antes de comenzar el concierto con algún «chivatazo» que me callo). Los 35 años de OSPA se notan al alcanzar un momento dulce de feliz conjunción entre veteranía y juventud (ha comenzado poco a poco la renovación en parte de la plantilla, pues a todos llega la esperada jubilación) esperando se cubra la plaza de concertino (esta vez volvía Aitor Hevia de invitado), con un Nuno Coelho afianzando una formación que ya tiene identidad y sonoridad propia, trabajando amplios repertorios de todas las épocas que van enriqueciendo también a los abonados, esperando se sumen más, pues van menguando y es una lástima lo que están perdiéndose tantos aficionados asturianos de la que es «nuestra orquesta».

Tristemente el rumano-francés Enescu (o castellanizado Enesco) pasará a la historia por sus dos Rapsodias Rumanas op. 11, compuestas en París entre 1901 y 1902, siendo la más popular la primera en la mayor, elegida para abrir este último de abono que mantiene el «orden decimonónico» y que es virtuosa para toda orquesta. Pero calentar motores con ella ya deja a los músicos listos para «lo que les echen», enlazando con las húngaras de Liszt, deudoras incluso por la denominación «rapsodia» en el contexto de composición musical que probablemente se origina con el endemoniado y arrepentido abate que descansa en Bayreuth. Desde cierto aires folklóricos las rapsodias prometen una música que suena salvaje e improvisada, y la Rapsodia nº 1 de Enescu seguramente cumple esta promesa, proporcionando electrizantes melodías sucesivas con un aire de espontaneidad y un final frenético. Desde el inicio del clarinete solo, contestado por la flauta y oboe que marcan un paso de baile muy zíngaro, la alegría se hace contagiosa. Si la madera al completo es un seguro de calidad, la cuerda asturiana (incluso la pareja de arpas) sigue siendo un lujo de empaste, sonoridad amplia y limpia, con fraseos bien encajados y tímbricas variadas (excelente la viola en su intervención). Los metales cada vez más seguros, afinados, homogéneos, ricos además de matizados. Y la percusión la reafirmación de una OSPA recia, robusta, precisa y haciendo excelente música siempre bien llevada por la mano maestra de un Coelho que no solo la mantiene sino que la ha hecho mejorar como los buenos vinos de su tierra, exigiendo y «apretando» en unos tempi donde si no se arriesga falta bouqué, pero lo logró tras un final de curso en plena forma.

Si Enescu fue un virtuoso del violín, Liszt lo sería del piano, y sus dos conciertos una prueba de fuego para todo intérprete. El pianista ucraniano Vadym Kholodenko (Kiev, 1986) afrontó el menos interpretado segundo -en la mayor S. 125-, escrito desde 1839 pasando de Roma a Weimar (donde lo estrenaría en 1857 para volver a revisarlo sobre todo en la orquestación, y publicarse finalmente en 1863), como bien recuerda Hertha Gallego de Torres en las notas al programa. Si la interpretación parece fácil a la vista del oyente es muestra de un virtuosismo bien entendido, sin excesos cara a la galería, pero con una exigencia casi atlética ante los pasajes en fff más la delicadeza de otros que parecen beber del Chopin en el París, entonces capital musical. Obra escrita como un único y largo movimiento, dividido en seis secciones conectadas por transformaciones de distintos temas y con una orquestación para gran plantilla (tres flautas -una doblando a piccolo-, oboes, clarinetes y fagotes a pares como las trompas y trompetas, más tres trombones, tuba y percusión con gong y timbales amén de la cuerda), el piano tiene momentos donde se suma a la sonoridad global en una transformación temática típica del compositor húngaro, junto a otros donde mostrar la escritura del Liszt virtuoso que hacía desmayarse a sus oyentes femeninas. No está al alcance de todo intérprete lograr y reflejar este catálogo emocional, pero el ucraniano, bien concertado por el portugués, nos brindó una interpretación precisa, rica en dinámicas, limpia de ejecución y ese dúo con el chelo de von Pfeil camerístico de perfecta simbiosis entre ambos (siendo muy aplaudidos) con una orquesta bien balanceada en las partes «dialogadas», conjunción ideal para escuchar todo lo escrito.

La propina de Kholodenko sería Prokofiev y el Preludio, nº 7 de las «10 piezas para piano» opus 12), vivo y delicado como se indica en la partitura, técnicamente impecable, delicado y contenido, de sonoridad deliciosa  y ejecución con mucho fondo.

Y tras una primera parte donde la OSPA ya mostró «músculo», el mejor cierre sinfónico vendría con el Concierto para orquesta, Sz 116, BB 123 del Bartók entonces emigrado a los EEUU y famélico, con este encargo casi  como una ayuda económica para poder subsistir. Obra cumbre del repertorio orquestal del siglo XX, Gallego de Torres escribe:

«Exceptuando el segundo movimiento, con su aire de scherzo, la obra se fundamenta sobre ese paso escalonado de la seriedad del primer movimiento y la canción de lamento del tercero a la afirmación de la vida del final”. Las palabras de Bartók sobre su Concierto para orquesta compuesto en el exilio en Nueva York al final de su vida (fue estrenado en Boston en 1944, falleciendo el fascinante compositor y etnomusicólogo en 1945) nos sitúan en la estructura de este concierto simétrico en cinco movimientos. El tercero, gozne entre los primeros y los últimos, es una abierta y lancinante manifestación elegíaca, que no nos deja sentirnos indiferentes y que nos sirve de mudanza del “mundo de ayer” (Zweig) a la modernidad».

Dolor y esperanza que la OSPA desplegó en esta maravillosa página donde dejar constancia de todas las virtudes que atesora, con Coelho dejando fluir la música, brillando los primeros atriles, cada sección rivalizando en mostrar su calidad, plantilla equilibrada y el entendimiento que sólo con los años se consigue. La orquestación es grandiosa: 3 flautas (una doblando al flautín), 3 oboes (tercero doblando al corno inglés), 3 clarinetes (tercero doblando al clarinete bajo), 3 fagotes (tercero doblando al contrafagot), 4 trompas, 3 trompetas, 3 trombones, tuba, amplia percusión (con timbales, bombo, caja, platillos, triángulo y gong) más la cuerda con 2 arpas.

La Introduzione desplegó presión en una cuerda tersa con metales poderosos y tras la extenuación las maderas relajando con unos solos equilibrando sensaciones sonoras. Arranque marcial de la caja y una madera camerística en el Giuoco delle coppie, arrullada por los violines y empujada por unos graves siempre presentes, donde en la Elegía devolverían dolor, maderas cual brisa que va ganando fuerza bien marcada desde la batuta hasta un clímax del tutti conmovedor, impactante, sonoridad asturiana capaz de sutiles pasajes y desgarradores momentos. Al menos el popular (y conocido por ser sintonía radiofónica) Intermezzo interrotto nos devolvió luz, ritmo, rubati bien llevados por las manos del maestro portuense con la respuesta precisa de «su» orquesta, tras esa melodía inicial del oboe y la flauta, la cuerda sedosa fraseando co un empaste global, y el saltarín juego del clarinete, las varas, la contestación frotada, explosiones vitales que alternan melancolía y optimismo. El Finale Presto nos llevaría a ese éxtasis sonoro, virtuoso, sin complejos, reguladores increíbles para la conclusión esperada y esperanzadora de otra temporada madura donde «el dolor inspira» conciertos tan ideales como este final de curso. El próximo ¡más y mejor! con sorpresas que espero seguir contando desde aquí.

PROGRAMA:

GEORGE ENESCU (1881-1955)

Rapsodia rumana nº 1 en la mayor, op. 11 (1901-02)

FRANZ LISZT (1811-1886)

Concierto para piano nº 2 en la mayor, S. 125 (1861-63):

Adagio sostenuto assai – Allegro agitato assai – Allegro moderato – Allegro deciso – Marziale un poco meno allegro – Allegro animato – Stretto: Molto accelerando

BÉLA BARTÓK (1881-1945)

Concierto para orquesta, Sz 116, BB 123 (1943):

I. Introduzione: Andante non troppo – Allegro vivace

II. Giuoco delle coppie: Allegretto scherzando

III. Elegia: Andante non troppo

IV. Intermezzo interrotto: Allegretto

V. Finale: Pesante – Presto

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