Inicio

Oviedo se llena de Tunas

Deja un comentario

Oviedo, capital mundial de la tradición universitaria con el XXIX Certamen Internacional de Cuarentunas

  • El evento reunirá a 28 tunas y más de 600 tunos procedentes de España, Portugal, Holanda y México.
  • Las actuaciones oficiales se celebrarán en el Auditorio Príncipe Felipe con entrada libre y gratuita hasta completar aforo.
  • La concejala Covadonga Díaz Álvarez será nombrada Madrina del certamen antes del tradicional canto de «Clavelitos» desde el balcón del Ayuntamiento.
  • La ciudad de Oviedo se vestirá de gala los próximos viernes 16 y sábado 17 de octubre de 2026 para acoger el XXIX Certamen Internacional de Cuarentunas Universitarias. Este evento de referencia cultural y musical, convocado anualmente por la Federación Internacional de Cuarentunas, está organizado en esta edición por la Asociación Tunos Veteranos de la Universidad de Oviedo y cuenta con el firme apoyo institucional del Excmo. Ayuntamiento de Oviedo.
Pero este vigésimo noveno certamen tendrá también un significado muy especial para todos, y especialmente para quien suscribe. Sabemos que, desde donde esté, habrá alguien acompañando cada reunión, cada ensayo, cada pasacalles y cada acorde, nuestro eterno JAMIN 🖤.
Mi «hermano» Jami, Benjamín Castaño Fernández (Mieres, 12 de septiembre de 1960 – Avilés, 11 de julio de 2026), estuvo comprometido con este proyecto desde el primer día, siendo uno de los grandes impulsores tras el último certamen celebrado en Cartagena, y trabajó incansablemente para fortalecer los lazos de amistad entre todas las Cuarentunas. Su ausencia se siente profundamente, pero su legado permanece vivo en cada uno de nosotros.

La cita consolidará una vez más a la capital asturiana como un importante escaparate de la tradición universitaria, acercando al público una manifestación musical con siglos de historia. Durante estas dos jornadas, Oviedo recibirá a 28 tunas y más de 600 tunos que llenarán de música, colorido y alegría tanto las tablas del Auditorio Príncipe Felipe como las principales calles y plazas de la ciudad, impulsando de forma notable el atractivo turístico y cultural de la región.

Recepción oficial e inauguración institucional

El programa oficial arrancará el viernes 16 de octubre a las 17:00 h, momento en el que el Alcalde de Oviedo recibirá a los representantes de las agrupaciones participantes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento.
Durante este acto protocolario, la organización nombrará oficialmente a Doña Covadonga Díaz Álvarez, Concejala de Gobierno de Juventud, Festejos y Centros Sociales, como Madrina de la XXIX edición del certamen. En su honor se le impondrá la beca de distinción y se le hará entrega de un broche exclusivo de la Federación Internacional de Cuarentunas en representación de todos los asistentes.

Tras la ceremonia, el Alcalde, la Madrina, el Presidente de Tunos Veteranos de la Universidad de Oviedo y el Presidente de la Federación Internacional de Cuarentunas saldrán al balcón principal de la fachada consistorial.

Desde allí, la Madrina declarará inaugurado de forma oficial el certamen, dando paso a uno de los momentos más emotivos del fin de semana: la interpretación conjunta de la emblemática canción “Clavelitos” por parte de todas las tunas congregadas en la Plaza del Ayuntamiento.

Pasacalles, rondas y actuaciones en el Auditorio

Vecinos y visitantes podrán disfrutar de la vistosidad de este acto inaugural y del posterior pasacalles a partir de las 17:25 h. que recorrerá el trayecto desde la Plaza del Ayuntamiento hasta la Plaza de la Catedral. Asimismo, las calles y plazas de la ciudad contarán con actuaciones improvisadas y rondas a lo largo de todo el fin de semana.

Por su parte, las actuaciones oficiales de las tunas participantes tendrán lugar en el Auditorio Príncipe Felipe distribuidas en tres grandes sesiones:

  • Viernes 16 de octubre: de 19:15 h a 21:30 h.
  • Sábado 17 de octubre (mañana): de 11:45 h a 14:15 h.
  • Sábado 17 de octubre (tarde): de 18:30 h a 21:30 h.

La entrada para presenciar las sesiones del Auditorio será totalmente libre y gratuita hasta completar el aforo de cada uno de los pases programados.

Jami siempre estarás con nosotros

Más información:

Facebook: https://www.facebook.com/share/1A7eS1hmYt/ 

Instagram: https://www.instagram.com/cuarentunaoviedo

Volver a Covadonga

Deja un comentario

Domingo 27 de septiembre, 17:00 horas. Basílica de Covadonga. 18º Ciclo “Órganos de Covadonga”: Heinrich Walther. Obras de Vivaldi, Bach y Arriaga.

Segundo concierto del organista alemán Heinrich Walther este fin de semana en una Asturias que le enamora hace muchos años (reconoce tener una foto de Los Lagos en su despacho de Friburgo), y otra oportunidad para comprobar cómo la música es irrepetible y cada órgano un mundo.

Con un programa casi idéntico al anterior de Pola de Siero, este domingo se veía recortado por las «necesidades del culto» que limitaron la duración del concierto a una hora (con las campanas marcando cada cuarto y las seis de la tarde durante el último Allegro con moto, y privándonos de alguna obra más). Si el “órgano de La Pola” lo calificaba de cercano, de sonido relajado y versátil por su mecánica con el verdadero “sello Grenzing”, el «Federico de Covadonga» otorga mayores posibilidades  en su tímbrica, un teclado más, la sonoridad que la Basílica proporciona, así como muchos más registros apropiados para las tres páginas que el alemán interpretó como hace 13 años, donde ya escribía «Otro alemán en Covadonga» recordando al de Corao, aunque a Heinrich casi podemos considerarlo asturiano de adopción.

También segundo concierto del 18º Ciclo de Conciertos «Órganos de Covadonga» con la presentación del programa a cargo de María Sanhuesa Fonseca que relacionó las obras sinfónicas con las transcripciones al órgano, un breve análisis de las tres partituras que escucharíamos, así como la cita a Edouard Batiste «El domador de órganos» por su labor en esta siempre complicada labor a partir del estudio y copia de las partituras originales, y cómo el Acitores de la Basílica está «bien domado por su titular Fernando Álvarez Menéndez» desde hace muchos años, verdadero alma mater de un ciclo plenamente consolidado en este inicio del otoño asturiano donde acudimos los amantes del instrumento rey (que posamos con Walther a la salida del concierto donde no faltó el propio Federico Acitores y señora, orgulloso de su «hijo» que ya ha cumplido 25 años, inaugurado el 21 de abril de 2001).

J. S. Bach conoció y admiró la obra de su contemporáneo el italiano Vivaldi pues el aprendizaje en su época consistía en copiar las partituras, aunque «el Kantor» no se limita al trabajo artesano para poder dar desde su instrumento toda la gama tímbrica de orquesta del Concierto Op. 3 nº 6 para 2 violines y continuo, RV 522, sino rehacerla y añadiendo ornamentos tan propios de «mein Gott», jugando con los teclados y registros para engrandecer los contrastes entre solistas y  tutti que en el gran órgano sinfónico de Acitores con las manos, pies y magisterio de Heinrich Walther, trabajando como pocos la registración.

Heinrich Walther volvió al Bach original con el «Autógrafo de Leipzig» desde su estancia en Weimar y uno de sus 18 Chorales, “O Lamm Gottes, unschuldig”, BWV 656 (Oh! Inocente Cordero de Dios), canto de manos y pies con la siempre prodigiosa escritura de Bach, y en Covadonga sin la bombarda turbia para que los bajos no tapasen los tres teclados, al fin el equilibrio que Walther no encontró el día anterior y al fin pudimos disfrutar de la grandeza germana -en todos los sentidos- y la sonoridad de otro «Federico El Grande», desde Covadonga al mundo.

Y como escribía esta madrugada antes sobre dos órganos distintos por las sonoridades pero un solo maestro, volvía a escuchar el arreglo para órgano de la Sinfonía en re del malogrado Arriaga realizada por el propio Heinrich, enlazando lo que hizo Bach con Vivaldi: llevar lo orquestal a los tubos, un exhaustivo estudio de la partitura sinfónica y la recreación al órgano, pues como «el kantor» con el italiano, el maestro alemán lo realiza desde su conocimiento con el bilbaíno. Siempre le agradeceremos al maestro alemán que siga volcado no ya en la interpretación, también en la difusión a través de sus arreglos de muchas páginas sinfónicas donde no faltan compositores vascos. Walther recrea esta Sinfonía en Re de Arriaga, y además como un bien pintor es capaz en dos órganos distintos de utilizar una base distinta (tabla o lienzo), técnica (óleo o acuarela) pero sobre todo pinceles distintos porque logra nuevos trazos, brillos, inmediatez desde el oficio, para ofrecer un mismo cuadro con dos visiones. No es sólo restaurar y limpiar un cuadro, es utilizar las características de los órganos para reconocer siempre lo pintado. Riqueza orquestal por tímbricas, matices, fraseos, tempi y sobre todo un clima sonoro que en Covadonga fue aún más hondo.

Tras el concierto de Siero escribía «Perfecta recreación sinfónica, todo un espectáculo visual verle manejar pies y manos, los cambios de teclado, los registros rápidos sin perder la unidad orquestal, la dirección e interpretación todo en uno desde el instrumento rey que además Walther conoce a la perfección», para redondear en «El Federico de Covadonga» una Sinfonía en Re mayor de Arriaga-Walther.

Gracias a Heinrich ¡el alemán asturiano!

PROGRAMA:

Antonio Vivaldi (1678-1741) – J. S. Bach (1685-1750): Concierto para órgano en la menor, BWV 593 -arreglo para órgano-:

I. Allegro – II. Adagio – III. Allegro.

Johann Sebastian Bach: “O Lamm Gottes, unschuldig”, BWV 656 (del “Autógrafo de Leipzig” / 18 Chorales).

Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826) – Heinrich Walther (1959): Sinfonía en Re, para orquesta:

I. Adagio – Allegro vivace – Presto. II. Andante. III. Allegro. IV. Allegro con moto.

Siempre Heinrich Walther

1 comentario

Sábado 26 de septiembre, 20:15 horas. Iglesia de San Pedro de Pola de Siero. Concierto de órgano “El viento que canta”: Heinrich Walther. Obras de Buxtehude, Vivaldi, Bach y Arriaga.

Al organista alemán Heinrich Walther (1959) habría que nombrarle hijo predilecto de Asturias, pues además de un enamorado de nuestra tierra es habitual encontrarlo en los distintos órganos asturianos a los que hace “trabajar” a fondo, e incluso grabar discos en ellos donde transmitir el enorme legado que muchos de aquí ni siquiera reconocen, aunque todavía quedan los fieles defensores del llamado “rey de los instrumentos”, y Walther es todo un apóstol.

En Pola de Siero la Iglesia de San Pedro tiene desde 2013 un órgano de Gerhard Grenzing (13/II), constructor afincado en El Papiol, al que el tiempo le va otorgando la “maduración” necesaria desde una sonoridad  cercana por su ubicación (en el transepto norte al lado izquierdo del altar) y sonidos muy bien combinados, con un secreto doble de registros intercambiables para poder seleccionar alternativamente el suministro de viento a los tubos de uno u otro teclado, con las correderas de palancas encima de la consola. Por todo ello es un órgano capaz de crear sonido rápido con una mecánica de ejecución precisa y sensible, de sonido relajado pero fusionado muy “sello Grenzing”, y como el propio constructor lo ha definido.

En este mismo instrumento Heinrich grabó un CD en noviembre de 2023 con una muestra de Bach a Usandizaga, tres siglos de estilos variados donde mostrar las enormes posibilidades del “órgano de La Pola”, una exploración que con Walther siempre es un placer escuchar, y aún más en directo.

Este último sábado de septiembre la Asociación Pro-Órgano de Siero, con el patrocinio de la propia Parroquia de San Pedro Apóstol, la Consejería de Cultura del Principado, el Ayuntamiento  de Siero y el propio taller de Gerhard Grenzing, el organista alemán desgranaría  cuatro páginas con el nexo del trabajo en encontrar los sonidos precisos para cada una de ellas.

Buxtehude sería el principio de este «peregrinaje», como haría J. S. Bach, el órgano barroco poderoso, de sonoridades rotundas combinadas con rigor expresivo en los dos teclados más el pedal, que nos llevaron a la majestuosidad luterana de los preludios abriendo las celebraciones, esta vez con el Preludio en fa sostenido menor, BuxWV 146.

Bach conoció la obra de su contemporáneo Vivaldi, y el arreglo que hace “el Kantor de Leipzig” es un trabajo de artesano para poder dar desde su instrumento toda la gama tímbrica de orquesta del concierto para dos violines, cuerda y continuo RV522, rehaciéndola, engrandeciendo las voces y jugando con los contrastes de sus tres movimientos, donde el Adagio central es un prodigio en el órgano. Así lo entendió Heinrich Walther con un esmerado trabajo de registración.

Con la sonoridad germana del Grenzing catalán en esta Pola recia, el mejor exponente sería el coral BWV 656 “Oh! Inocente Cordero de Dios”, la plegaria musical del culto, donde cantan manos y pies. La escritura de Bach es prodigiosa y los bajos por momentos taparon las dos manos, pero es difícil encontrar el equilibrio que Walther buscó desde el inicio.

Lo más interesante e intenso de este concierto sabatino sería escuchar el arreglo para órgano de la Sinfonía en re del malogrado Arriaga, presentada en Avilés el pasado año (que me perdí), realizada por el propio Heinrich, en cierto modo enlazando lo que hizo Bach con Vivaldi, y que continúa la labor que el maestro alemán ya hizo con los también vascos Usandizaga y su “Fantasía para violonchelo y orquesta” o Tomás de Garbizu y su “Misa Benedicta”.

Entusiasta de estos compositores le ha llevado a analizar sus páginas sinfónicas para recrearlas en el órgano. El trabajo que Walther realiza de la sinfonía de Arriaga, que descubrió hace un año, es como la de restaurar y limpiar un cuadro, para ofrecer desde el órgano toda la riqueza orquestal no solo en tímbricas sino en matices, fraseos, tempi y hasta en el clima sonoro. Perfecta recreación sinfónica, todo un espectáculo visual verle manejar pies y manos, los cambios de teclado, los registros rápidos sin perder la unidad orquestal, la dirección e interpretación todo en uno desde el instrumento rey que además Walther conoce a la perfección, consiguiendo una recreación más que un arreglo de la Sinfonía en Re mayor de Arriaga. Si en la segunda obra la autoría es Vivaldi-Bach, en esta es justo por Arriaga-Walther.

Y con ese aire mozartiano o haydniano que tiene Arriaga más los sonidos del Grenzing, la propina sería del Brahms romántico heredero de la tradición organística germana con su Herzlich tut mich erfreuen, antes de partir para Covadonga donde Heinrich Walther se pondrá nuevamente al mando del Acitores, como hace ya 13 años tras el “bautizo avilesino”, dos años antes en su Semana de Música Religiosa o la visita en 2010 a otro Acitores, el ovetense de 2000 en la Iglesia de San Francisco para la vigésimo primera edición del siempre recordado Festival de Órgano CajAstur.

Distintos órganos, distintas sonoridades y un solo maestro.

PROGRAMA:

Dietrich Buxtehude (1637-1707): Preludio en fa sostenido menor, BuxWV 146.

Antonio Vivaldi (1678-1741) – J. S. Bach (1685-1750): Concierto para órgano en la menor, BWV 593 -arreglo para órgano-:

I. Allegro – II. Adagio – III. Allegro.

Johann Sebastian Bach: “O Lamm Gottes, unschuldig”, BWV 656 (del “Autógrafo de Leipzig” / 18 Chorales).

Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826): Sinfonía en Re, para orquesta:

I. Adagio – Allegro vivace – Presto. II. Andante. III. Allegro. IV. Allegro con moto.

(arreglo para órgano de Heinrich Walther, 202 / 2026)

Propina: Johannes Brahms (11833-1897): Herzlich tut mich erfreuen, op. 122, nº4

Mayoría de edad en el ciclo de Covadonga

2 comentarios

Domingo 20 de septiembre, 17:00 horas. 18º Ciclo de Conciertos “Órganos de Covadonga”. Basílica de Covadonga. Juan Paradell Solé. Obras de Franck, Bossi, Guridi, Miserachs y Halsey.

Este penúltimo domingo de septiembre, todavía veraniego, en la Basílica de Covadonga llegaba a su “mayoría de edad” un ciclo dedicado al órgano mayor, parte de un gran proyecto comandado por el constructor y maestro organero Federico Acitores Cabezudo. Una cita obligada no solo para los muchos peregrinos que acuden al Santuario, sino también para los amantes del “instrumento rey”, o instrumento de reyes, como bien nos comentó María Sanhuesa Fonseca durante la presentación, tras la bienvenida del abad Don David Cueto.

Cuatro domingos de septiembre para seguir celebrando, tras el día 8, las bodas de plata de “El Federico de Covadonga”, si se me permite la licencia de bautizarlo con el nombre de su constructor. Este órgano, inaugurado el 21 de abril de 2001 por el siempre recordado Adolfo Gutiérrez Viejo (Lugán, 1934 – Madrid, 2019) y del Catedrático de Órgano de Murcia Javier Artigas Pina, conservando el cuaderno cuya portada dejo a continuación, va ganando con los años una sonoridad cada vez más regia y rotunda gracias a un cuidadoso mantenimiento y, en parte, al uso diario que le insufla la vida necesaria de la mano de su titular Fernando Álvarez Menéndez (Belmonte de Miranda, 1965). Cada instrumentista invitado profundiza así en la indescriptible gama de registros que ofrece este Acitores desde su “bautizo”.

Joan Paradell Solé (Igualada, 6 de marzo de 1956), organista emérito de la Capella Musicale Pontificia Sistina del Vaticano y organista de tres Papas, fue durante treinta años titular de la Basílica de Santa María la Mayor de Roma. «El organista del Papa» inauguraba esta decimoctava edición con un programa centrado en autores románticos de los siglos XIX y XX, buscando sacar el máximo partido a las posibilidades del órgano mayor de Covadonga.

Todos los autores elegidos tienen antepasados musicales que marcarían su propia trayectoria, como bien subrayó la doctora Sanhuesa, autora además, junto a Susana García Lastra y Enrique Campuzano Ruiz, del libro El órgano en el Principado de Asturias, editado por la Fundación José Cardín Fernández, donde se dedica un detallado capítulo al instrumento de la Basílica, desde sus antecedentes hasta el actual y “plateado” Acitores de Covadonga (páginas 109 a 115).

Comenzaría el concierto con César Franck (1822-1890) y su Coral III en la menor, FWV 40, despedida y testamento musical tras su grave accidente de carruaje y último de su colección Trois chorals pour grand orgue. Este belga afincado en París revitalizó el instrumento desde su labor en el Conservatorio de la capital francesa. Un coral de cromatismos y arpegios fluidos, lleno de heroicidad, que Paradell sacó a la luz con una sabia elección de registros en los tres teclados —positivo, expresivo y recitativo—, sostenidos por un pedal siempre poderoso y excelentes acoplamientos.

Marco Enrico Bossi (1861-1925) representa la escuela italiana. Su Intermezzo lírico nos dejó sonidos celestiales y un trémolo donde deleitarnos con una escritura de gran belleza, especialmente desde los registros agudos del Acitores. Bossi, además, protagonizó una importante gira por los Estados Unidos, con un trágico regreso a Europa al fallecer a bordo del transatlántico que le devolvía a Italia, como igualmente nos comentó la doctora Sanhuesa en la presentación.

Siempre es un placer escuchar la música de Jesús Guridi (1886-1961) y sus composiciones para órgano. En esta ocasión, Paradell elegiría “El Buen Pastor”, último episodio del Tríptico del Buen Pastor, estrenado por el propio compositor el 20 de enero de 1954 y considerado por Esteban Elizondo como la mejor obra española del género en el siglo XX. La pieza, ganadora del concurso de composición celebrado en San Sebastián en 1953 y convocado por Organería Española y el Real Conservatorio de Música donostiarra para la inauguración del gran órgano de su catedral, se presenta como una música majestuosa y enérgica que se asemeja a un canto litúrgico, de alabanza a los ángeles del cielo por no decir de la Creación entera. Sonidos triunfales pero también apacibles, casi un gran coro de alabanza con ese terremoto final que nos hace temblar más allá de los propios sonidos elegidos por el organista catalán.

Muy interesante también la biografía del presbítero, director de coro y compositor Valentí Miserachs (San Martín Sasgayolas, Barcelona, 1943), de amplísimo catálogo, maestro, además, del propio Juan Paradell. De Monseñor Miserachs nos trajo la sardana A la memoria de Josep Solà, en la transcripción realizada por el propio compositor para órgano. No solo transmite toda la grandeza de la típica danza catalana de las coblas, con sus tenoras y flabiols, sino también el conocimiento de la escritura y de los registros organísticos necesario para conseguir la sonoridad sinfónica de una partitura ya de por sí llena de color. El alumno Paradell la convirtió así en memoria del maestro y de su propia tierra.

Probablemente lo más singular del programa que el organista igualadino  trajo a Covadonga sería la Tocata en do menor op. 26 n.º 2 del compositor británico (y humorista) Ernest Halsey (1876-1939), de la que María Sanhuesa ya nos había “preparado el terreno” para poder escucharla aún con más atención dentro de un concierto muy bien hilvanado. Aires de música inglesa que me recuerdan a Ketèlbey o Vaughan Williams por su majestuosidad y elegancia, sin perder ese toque de humor british, incluso en una elección de registros que por momentos parecía banda sonora de los primeros cartoons (dibujos animados). Si la partitura tiene sus contrastes de luces y sombras, la interpretación de Juan Paradell resultó no solo virtuosa sino todo un caleidoscopio sonoro, al que “El Federico” respondió sin apenas “empapizarse”.

Tras cincuenta minutos intensos, exprimiendo el Acitores y sus inabarcables combinaciones de registros, siempre bien elegidos, Paradell aún nos regalaría como propina la Tocata en re menor del francés Gaston Bélier (1863-1938), aires de «mein Gott» como última parada en este itinerario de color organístico donde la música romántica nos hizo disfrutar como aperitivo de los próximos tres domingos de un septiembre que no quiere ser otoñal.

PROGRAMA

César Franck (1822-1890): Coral III en la menor, FWV 40
Marco Enrico Bossi (1861-1925): Intermezzo lírico
Jesús Guridi (1886-1961): El Buen Pastor, del Tríptico del Buen Pastor
Valentí Miserachs (1943): A la memoria de Josep Solà -sardana-, transcripción para órgano del autor
Ernest Halsey (1876-1939): Tocata en do menor op. 26 n.º 2

PROPINA
Gaston Bélier (1863-1938): Tocata en re menor

Carmen Yepes: historia de la sonata en Villaviciosa

Deja un comentario

Sábado 18 de julio, 20:00 horas. Teatro Riera, Villaviciosa, Círculo Cultural Valdediós: XXVIII Atardeceres Musicales 2026. “Mark The Music”. Segundo concierto: Un recorrido por la sonata. Carmen Yepes (piano). Obras de D. Scarlatti, Mozart y Schubert. Fotos propias y de las RR.SS.

La pianista asturiana Carmen Yepes (Oviedo, 1979), afincada desde hace años en Madrid, donde compagina la docencia en el Conservatorio Profesional «Teresa Berganza» con una constante actividad concertística, regresaba a los Atardeceres Musicales de Villaviciosa para ofrecer un recital concebido con un evidente propósito didáctico sin renunciar a la emoción artística. Bajo el título Un recorrido por la sonata, el programa proponía seguir la evolución de esta forma musical desde Scarlatti hasta Schubert, un viaje que Yepes construyó con inteligencia y absoluta fidelidad al estilo de cada compositor.

Las tres sonatas de Domenico Scarlatti elegidas por «la mierense nacida en Oviedo» para abrir el concierto, constituyeron una magnífica carta de presentación. De las más de quinientas que el compositor napolitano y madrileño escribió para teclado, la K. 247 mostró un carácter introspectivo y una expresividad delicada, con un fraseo limpio y un uso muy medido del pedal, siempre al servicio de la claridad del discurso. Muy diferente resultó la K. 115, intensa y dramática, de energía casi impetuosa, mientras que la luminosa K. 416 cerró este primer bloque con un virtuosismo brillante y una espontaneidad contagiosa. Yepes supo evidenciar cómo estas pequeñas joyas, concebidas para el clave, encuentran en el piano nuevas posibilidades tímbricas y expresivas sin perder su esencia.

Mozart representaba el siguiente paso en la evolución de la sonata. De sus sonatas para piano, Carmen Yepes escogió la KV 332, escrita en París en el verano de 1778, una obra que para muchos pianistas permanece ligada a nuestros años de formación. La interpretación destacó por la naturalidad del discurso, el equilibrio entre brillantez y lirismo y un refinamiento constante en la ornamentación. El Allegro inicial fluyó con elegancia y transparencia; el Adagio encontró un canto de auténtico carácter vocal, mientras que el Allegro assai final recuperó toda la vitalidad mozartiana con una energía siempre controlada y nunca exhibicionista. Una lectura luminosa y equilibrada que resumía perfectamente el ideal clásico de la forma sonata.

La segunda parte estaba dedicada íntegramente a la Sonata Póstuma D. 959 en la mayor de Franz Schubert, una de las tres últimas sonatas del compositor. No pude evitar recordar la integral ofrecida hace dos años en Granada por Paul Lewis, donde precisamente esta obra fue la que más me impresionó por su extraordinario equilibrio formal y por esa permanente tensión entre serenidad y desgarro.

También Carmen Yepes hizo de esta partitura el verdadero centro emocional del recital. Desde el rotundo Allegro inicial, de dimensiones casi sinfónicas, fue construyendo un discurso donde el lirismo convivía constantemente con una sensación de inestabilidad, como si cada cadencia evitara deliberadamente el reposo definitivo. Los sutiles retenuti mantenían al oyente suspendido antes de cada nueva frase, mientras el desarrollo alternaba momentos de aparente calma con inesperadas irrupciones dramáticas.

Especialmente sobrecogedor resultó el Andantino. Esa melancolía casi inmóvil que Schubert transforma de pronto en un estallido de angustia encontró en Yepes una intérprete capaz de mantener la tensión sin exageraciones. Fue uno de esos movimientos que remueven tanto la inteligencia como la emoción: el caminante schubertiano vuelve a aparecer, dudando siempre del siguiente paso, dejando melodías que parecen esperar la voz de un cantante invisible.

El Scherzo ofreció el necesario respiro antes de un Rondo final donde la pianista volvió a combinar lirismo y dramatismo hasta desembocar en una coda de enorme fuerza expresiva. Una interpretación madura, profundamente reflexionada y construida desde la honestidad musical, sin buscar efectos externos, dejando que fuera la propia arquitectura de la obra la que emocionara al público.

Como propina llegó un delicioso regalo mozartiano: el breve Allegro en fa mayor KV 33b, compuesto cuando Mozart tenía apenas once años. Un final luminoso que devolvió la sonrisa tras el intenso viaje emocional propuesto por Schubert y que confirmó el excelente momento artístico de Carmen Yepes, una pianista que une experiencia, inteligencia interpretativa y una admirable capacidad para comunicar la música desde la sencillez.

PROGRAMA:

Domenico Scarlatti (1685-1757):

Tres sonatas:

K. 247 en do sostenido menor

K. 115 en do menor

K. 416 en re mayor

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):

Sonata KV. 332 en fa mayor:

Allegro – Adagio – Allegro assai

Franz Schubert (1797-1828):

Sonata Póstuma D. 959 en la mayor:

Allegro – Andantino – Scherzo. Allegro vivace – Trio. Un poco più lento – Rondo. Allegretto

 Propina:

W. A. Mozart:

Allegro (Klavierstück in F, KV 33b)

Resumen de mi Festival de Granada 2026

Deja un comentario

Tras un intenso mes en el 75º Festival Internacional de Música y Danza de Granada, mi cuarto año completo (al último programado para este sábado 18 de julio ya no estaré), quiero comenzar agradeciendo al Colegio Mayor Santa Cruz La Real a la dirección y todo su personal, hacerme sentir nuevamente como en casa.

Desde este blog he ido subiendo mis reseñas, más que críticas, desde el mismo día 9 de junio hasta el 12 de julio, normalmente antes de irme a dormir, aunque algunas quedaron para la mañana -o tarde- del día siguiente, cada una de ellas con fotos propias pero sobre todo las de mi querido y admirado amigo ©Ferminius y del nuevo “fichaje” (Álex Cámara) entre otros muchos profesionales, que siempre añado en las entradas, pues forman parte de todo el inmenso equipo humano del festival, el segundo de Paolo Pinamonti al frente, y a quienes también debo dar mi más sinceras gracias.

Los números de mis asistencias en este 2026 han sido los siguientes: 34 espectáculos en 31 días (20 en junio más 14 en julio ) y 11 espacios que detallo por seguir siendo “marcos incomparables” de los conciertos, auténtica referencia a nivel mundial por historia, belleza y algunos de ellos con una acústica indescriptible.

Comentar simplemente que en este mi cuarto año completo hubo menos matinales, menos coincidencias horarias, que facilitan la elección, muy poco órgano (sólo uno aunque imponente), muchas efemérides (menos de las esperadas para los 150 años de Falla), y también acudí a toda la danza (siempre en el festival) y los guiños flamencos, tributo a la pre-historia de Falla y Lorca en 1922, así como a una relajante noche de jazz donde solo me faltó una cerveza en la mano.

Palacio de Carlos V (11): JUN 6 / JUL 5.

Teatro del Generalife (8): JUN 6 / JUL 2.

Patio de los Arrayanes (4): JUN 3 / JUL 1.

Palacio de los Córdova (2): JUL 2.

Colegio Mayor Santa Cruz La Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Crucero del Hospital Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Auditorio Manuel de Falla (1): JUN 1.

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos (1): JUN 1.

Santa Iglesia Catedral (1): JUN 1.

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada (1): JUL 1.

Monasterio de San Jerónimo (1): JUL 1.

Sin entrar en una valoración global, aunque he ido dejándolas en años anteriores, dejo a continuación todos los enlaces a cada una de las entradas en este blog.

JUNIO

Espectáculos extraordinarios:

Martes 9 junio

Fanfarrias del Festival, distintas ubicaciones y horarios por Granada.

Palacio de Carlos V, 22:00 h. (FEX)

Coro Manuel de Falla (Juan Ignacio Rodrigo, maestro de coro) y Orquesta de la Universidad de Granada, Gabriel Delgado (director).

Música para un centenario: estelas  de Carlos

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 11 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h. (Pre-Festival)

Ludovico Einaudi.

Solo piano.

Conciertos sinfónicos:

Viernes 12 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino – Zubin Mehta director. Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):
Sinfonía nº 39 en mi bemol mayor, KV 543 (1788) – Sinfonía nº 40 en sol menor, KV 550 (1788) – Sinfonía nº 41 en do mayor, KV 551 «Júpiter» (1788)

Y entrega de la Medalla de honor del Festival a Zubin Metha, con la presencia de S. M. Doña Sofía de Grecia.

Doña Sofía en 1964, entonces Princesa de España, con su hermana Doña Irene en el Festival de Granada

Danza

Sábado 13 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Gala benéfica de flamenco (Fundación Reina Sofía): Ballet Flamenco de Andalucía – Patricia Guerrero.
Flamenco Patrimonio

Espectáculos extraordinarios:

Domingo 14 junio

Auditorio Manuel de Falla, 21:00 h. (FEX)

Atlanta Symphony Youth Orchestra, William R. Langley, director.
El lago de los cisnes

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 18 junio

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos, 22:00 h. (FEX)

Zenit Aerial Ballet, Helena Sánchez Hortal, dirección escénica.
Aria

Danza:

Viernes 19 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Ballet Nacional de Letonia – Aivars Leimanis, director artístico.

Giselle

Ballet en dos actos. Música: Adolphe Adam. Libreto: Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges. Coreografía original: Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa. Puesta en escena: Aivars Leimanis. Diseño de escenografía y vestuario: Ināra Gauja. Diseño de iluminación: Kārlis Kaupužs. Supervisora de Ballet: Dace Lapiṇa.

Conciertos matinales:

Sábado 20 junio

Santa Iglesia Catedral, 12:30 h.

Olivier Latry, órgano.

Obras de: Susanne van Soldt, Jan Pieterszoon Sweelinck, José Jiménez, Pablo Bruna, Juan Cabanilles, Jean-François Dandrieu y Claude Balbastre.

Conciertos sinfónicos:

Sábado 20 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquestra de la Comunitat Valenciana– Marianne Crebassa, mezzosoprano – Gustavo Gimeno, director.

Maurice Ravel (1875-1937): Rhapsodie espagnole (1907-08)

Manuel de Falla (1876-1946) / Luciano Berio (1925-2003): Siete canciones populares españolas (1978) *

Igor Stravinsky (1882-1971): L’Oiseau de feu (El pájaro de fuego. Ballet completo, 1909-1910).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Domingo 21 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Ensemble Odhecaton / Ensemble La Pifarescha / Ensemble Pian & Forte. Paolo Da Col, director.

Música para la coronación imperial de Carlos V. Bolonia, Basílica de San Petronio, 1530. Reconstrucción escénica de la ceremonia de coronación a cargo de Rita Cosentino.

Girolamo Fantini (1600-1675): Prima entrata imperiale

Nicolas Gombert (1495-1560): Kyrie y Gloria (Missa a la Incoronation «Sur tous regrets», a 5 voces) – Conceptio tua In illo tempore, a 6 voces – Credo

Jean Richafort (1480-1547): Sour tous regretz

Nicolas Gombert: Sanctus – Agnus Dei, a 5 y 6 voces

Jacobus Clemens non Papa (ca. 1510-1555): Frisque et gaillard

Josquin Desprez (1450-1521): O bone et dulcissime Jesu, a 4 voces

Heinrich Lübeck (1799-1865): Etzliche Punctenn aus einer Sonada

Nicolas Gombert: Regina caeli, a 12 voces

Cesare Bendinelli (c. 1542-1617): Sonata nº 336

Música de cámara

Lunes 22 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Cuarteto Quiroga.

György Kurtág (1926): Aus der Ferne III (1991).

Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826): Cuarteto de cuerda nº 1 en re menor (1823).

György Kurtág: Aus der Ferne V (1999).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 2 en la mayor (1823).

György Kurtág: Secreta: funeral music. In memoriam László Dobszay (2011).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 3 en mi bemol mayor (1823).

En conmemoración del bicentenario de la muerte de J. C. Arriaga y el centenario del nacimiento de G. Kurtág.

Flamenco

Martes 23 junio

Teatro del Generalife, 22.30 h.

Yerai Cortés

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 24 junio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Ensemble InAlto – Lambert Colson, corneto y dirección.

Obras de Josquin Desprez, Nicolas Gombert, Nicolas Payen, Thomas Crécquillon, Francisco Fernández Palero, Juan del Encina, Cipriano de Rore, Claudio Monteverdi, Gioseffo Guami, Costanzo Antegnati, Costanzo Festa, Marco da Gagliano y Emilio de’ Cavalieri.

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada

Jueves 25 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Zambra morisca

Grupo Confluencias – Trío de pulso y púa Alonso – Abir El Abed cantante solista – Sara Calero, danza (colaboración especial) – Coco Reyes, narradora – Omar Metioui, director artístico y ‘ud ramal – Reynaldo Fernández Manzano, dirección científica, guión y textos.

Espectáculo teatral con música y danza:

Viernes 26 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de Granada – Músicos y cuerpo de baile de la India – Solistas de danza española — Ignacio García y Mónica de la Fuente, dramaturgia – Ignacio García, dirección de escena – David Murphy director. El sueño del sitar

Un homenaje a Ravi Shankar

Ravi Shankar (1920-2012): Dance Suite *

Manuel de Falla (1876-1946): Danza ritual del fuego, de El amor brujo

Música original sobre motivos de Ravi Shankar, compuesta e interpretada por Shubendra Rao y Saskia Rao-de Haas *

* Estreno. En el marco del Año Dual España-India

Conciertos matinales:

Sábado 27 junio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Capilla Santa Maria – Jone Martínez, soprano – Daniel Zapico, tiorba – Daniel Oyarzabal, clavicémbalo – Carlos Mena, contratenor y dirección.

El canto en su espejo

Agostino Steffani (1654-1728):

Duetto «M’hai da piangere» / Aria «Funeste imagini» (de Niobe. 1688) / Aria «Chi provó gl’Astri severi» (de Orlando generoso. 1691) / Duetto «Occhi perché piangete» / Overture (de Briseide. 1669) / Duetto «Lungi dall’Idol mio» / Aria «Potea peggio trattarti?» (de Le Glorie di Enea. 1695) / Aria «Pende il cor tra’l No e’l Si» (de Henrico Leone. 1689) / Duetto «Placidissime catene».

Danza:

Sábado 27 junio

Teatro del Generalife, 22:00 h.

Compañía Nacional de Danza –  Muriel Romero, directora.

NumEros

Serenad. Coreografía: George Balanchine © The George Balanchine Trust. Música: Piotr Illich Chaikovski. Diseño de vestuario: Karinska. Puesta en escena: Colleen Neary. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Echoes from a Restless Sou. Coreografía, diseño de iluminación y vestuario: Jacopo Godani. Música: Maurice Ravel (piano solista: Gustavo Díaz-Jerez). Asistentes coreográficos: Vincenzo de Rosa, Zoe Lenzi. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Playlist (Track 1, 2). Coreografía: William Forsythe. Música: Peven Everett y Lion Babe. Puesta en escena: José Carlos Blanco Martínez. Diseño de vestuario: William Forsythe. Diseño de iluminación: Tanja Rühl. Realización de vestuario: Iñaki Cobos y Primer Plano Vestuario SL.

Conciertos sinfónicos:

Domingo 28 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Riccardo Muti, director  – Orchestra Giovanile Luigi Cherubini.

Giuseppe Verdi (1813-1901): Sinfonia, de Nabucco (1841) / Le quattro stagioni, bailables de I vespri siciliani (1855).

Manuel de Falla (1876-1946): El sombrero de tres picos (suite no 2) (1919-21) *

Maurice Ravel (1875-1937): Boléro (1928).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Recitales:

Lunes 29 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Yuliana Avdeeva, piano.

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturnos, op. 62 (1846).

Władysław Szpilman (1911-2000): Mazurka en fa menor (1942).

Fryderyck Chopin: Fantasía en fa menor, op. 49 (1841).

Władysław Szpilman: Suite «The Life of the Machines» (1933).

Fryderyck Chopin: Andante spianato et Grande polanaise brillante, op. 22 (1830-31) – 24 Preludios, op. 28 (1836-39).

Danza:

Martes 30 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Malandain Ballet Biarritz – Thierry Malandain, director artístico – Academia Barroca del Festival de Granada – Aarón Zapico, director.

Les Saisons

Coreografía: Thierry Malandain. Música: Antonio Vivaldi y Giovanni Antonio Guido. Violín solo: Jorge Jiménez. Decorados y vestuario: Jorge Gallardo.  Diseño de iluminación: François Menou. Diseño de vestuario: Véronique Murat, Charlotte Margnoux, con la ayuda de Anaïs Abel. Realización de decorados: Frédéric Vadé. Realización de accesorios: Annie Onchalo.

JULIO

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 1 julio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Stile Antico

La consecución del poder: Carlos V, de príncipe a protector

Clemens non Papa (1510-1555): Carole Magnus eras.

Josquin Desprez (1450-1521): Salve Regina a 5.

Atrib. Pierre de la Rue (1452-1518): Absalon fili mi.

Nicolas Gombert (1495-1560): Mille Regretz / Virgo Sancta Katherina / Magnificat Primi Toni.

Rodrigo Ceballos (1534-1581): Hortus conclusus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Asperges me.

Thomas Crequillon (1505-1557): Andreas Christi famulus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Jubilate Deo.

Conciertos sinfónicos:

Jueves 2 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h

Orquesta Nacional de España – David Afkham, director.

Gustav Mahler (1860-1911): Sinfonía nº 9 en re mayor (1909-1910).

Danza:

Viernes 3 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Béjart Ballet Lausanne  – Julien Favreau, director artístico.
Dyonisos (Suite) – L’Oiseau de Feu – Boléro

Dionysos (Suite). Coreografía: Maurice Béjart. Música: Manos Hadjidakis. Pinturas: Yokoo Tadanori. Vestuario: Gianni Versace.

L’Oiseau de Feu. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Igor Stravinsky. Diseño de escenografía y vestuario: Joëlle Roustan y Roger Bernard.

Boléro. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Maurice Ravel. Diseño de escenografía y vestuario: Maurice Béjart.

Conciertos matinales:

Sábado 4 julio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Plural Ensemble – Mahan Esfahani, clave – Fabián Panisello, director.

Luigi Boccherini (1743-1805): Campane dell’Ave Maria y Tamburo dei Soldati (de Musica notturna delle strade di Madrid, op. 30 no 6 G. 324. 1780).

José María Sánchez-Verdú (1968): Las ínsulas extrañas (2024).

Luigi Boccherini: Il Rosario (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Alberto Carretero (1985): Con certo in certo (2026) *

Luigi Boccherini: Minuetto dei Ciechi y Passa Calle (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Jesús Villa-Rojo (1940): Recordando a Falla (1989).

Luigi Boccherini: Il tamburo y Ritirata (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Manuel de Falla (1876-1946): Concerto per clavicembalo, flauto, oboe, clarinetto, violino e violoncello (1926).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Conciertos sinfónicos:

Sábado 4 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Budapest Festival Orchestra – Anja Kampe, soprano – Hanno Müller-Brachmann, bajo – Iván Fischer, director.

Robert Schumann (1810-1856): Sinfonía nº 3 en mi bemol mayor, op. 97 «Renana» (1850).

Richard Wagner (1813-1883): Escena final de Die Walküre (Acto 3, escena 3: Despedida de Wotan y Fuego mágico. 1856).

Ópera & Cine

Domingo 5 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Joven Orquesta Nacional de España – Coro masculino de la Orquesta Ciudad de Granada – Héctor Eliel Márquez, director del coro – Alejandro del Ángel, tenor – Donato Renzetti y Timothy Brock, directores.

Franz Liszt / Pietro Mascagni: Sinfonía Fausto / Rapsodia Satanica.

Sinfonía Fausto (1854). Sinfonía de Franz Liszt (1811-1886) en tres movimientos para tenor, coro y orquesta, S. 108.

Rapsodia satanica (1917). Película de Nino Oxilia (1889-1917).Música de Pietro Mascagni (1863-1945). Guion de Alberto Fassini sobre poema de Fausto Maria Martini.

Recitales:

Lunes 6 julio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Javier Perianes, piano.

Manuel de Falla (1876-1946): Nocturno (1896).

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturno en re bemol mayor, op. 27 nº 2 (1835).

Manuel de Falla: Mazurka en do menor (1899).

Fryderyck Chopin: Mazurka en la menor, op. 7 nº 2 (1830-31) / Mazurka en sol mayor, op. 67 nº 1 (1835).

Manuel de Falla: Serenata andaluza (1900).

Fryderyck Chopin: Vals en la menor, op. 34 nº 2 (1831).

Manuel de Falla: Canción (1900).

Fryderyck Chopin: Berceuse en re bemol mayor, op. 57 (1843, rev. 1844).

Manuel de Falla: Cuatro piezas españolas (1906-1909).

Isaac Albéniz (1860-1909): Iberia (Selección. 1905-08).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Música de cámara:

Martes 7 julio

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada, 22:00 h.

Numen Ensemble – Héctor Eliel Márquez, director.

Música y espacio

Arvo Pärt (1935): Spiegel im Spiegel (1978).

György Kurtág (1926) *: Omaggio a Luigi Nono, op 16 (1979).

Morton Feldman (1926-1987): The Rothko Chapel (1971).

György Ligeti (1923-2006): Lux Aeterna (1966).

John Taverner (1944-2013): A Hymn to the Mother of God (1985).

Thomas Tallis (1505-1585): Spem in alium (1570).

* En conmemoración del centenario de los nacimientos de G. Kurtág y M. Feldman

Flamenco:

Miércoles 8 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Esperanza Garrido, cante – Paco Jarana, guitarra flamenca – Óscar Lago, guitarra flamenca – Pablo Suárez, piano –  Manuel José Muñoz “el Pájaro”, percusión. Eva Yerbabuena, dirección artística

De luna a luna *
* Estreno

Jazz:

Jueves 9 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Leonor Watling & Leo Sidran con The Groovy French Band.

El arte de encontrarse

Conciertos sinfónicos:

Viernes 10 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de Granada – Coro de la Orquesta Ciudad de Granada – Héctor Eliel Márquez, director del coro – Lucas Macías, director.

Silvia Tro Santafé, mezzosoprano (Salud) – Belén Elvira, mezzosoprano (La abuela) – Leticia Rodríguez, mezzosoprano (Carmela) – Álvaro Gallegos (voz de la fragua) –  Alejandro Roy tenor (Paco) – Joan Martín-Royo, bajo (El tío Sarvaor) – El Turry, cantaor – Andrés Merino, barítono (Manuel) – Luis Mariano, guitarra.

Pietro Mascagni (1863-1945): Intermezzo, de Cavalleria rusticana (1889).

Richard Wagner (1813-1883):  Preludio y Muerte de Isolda, de Tristan und Isolde (primera versión, 1857-1859).

Manuel de Falla (1876-1946): La vida breve (1905) *

* Estreno de la primera versión inédita de «La vida breve», de 1905.

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Conciertos matinales:

Sábado 11 julio

Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h.

Coro Gulbenkian- Solistas de la Orquesta Gulbenkian – Martina Batič, directora.

Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días

Orlando di Lasso (1532-1594): Vide homo.

Carlo Gesualdo (1566-1613): O vos omnes.

Manuel Cardoso (1566-1650): Sitivit anima mea.

Alfredo Aracil (1954): Paradiso (Cuaderno I).

Duarte Lobo (c. 1565-1646): Audivi vocem de caelo.

Estêvão de Brito (1575-1641): Heu, Domine.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno II).

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594) Sperent in te.

Tomás Luis de Victoria (1548-1611) O magnum mysterium.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno III) *

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Danza:

Sábado 11 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Les Ballets Espagnols de «La Argentina» – Antonio Najarro, dirección artística y coreografía.

Juerga y Triana – Sonatina

Juerga y Triana
Música de Juerga: Julián Bautista – Música de Triana: Isaac Albéniz– Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela – Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel – Solos de guitarra: José Luis Montón – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Sonatina

Música: Ernesto Halffter – Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones: Néstor L. Arauzo y Davitxun – Diseño de iluminación: Sergio Torres – Músicos en directo : Constanza Lechner (piano, cajón), José Luis Montón (guitarra), Sergio Menem (violonchelo) – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Ópera:

Domingo 12 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) – Coro Teatro de la Maestranza – Íñigo Sampil, director del coro – Daniele Callegari, director musical.

Aida

Ópera en cuatro actos (1871). Versión concierto Música de Giuseppe Verdi (1813-1901). Libreto de Antonio Ghislanzoni, basado en un guión de Auguste Mariette.

Manuel Fuentes, bajo (El Rey) – Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano (Amneris) – Olga Maslova, soprano (Aida) – Francesco Meli, tenor (Radamés) – Inho Jeong, bajo (Ramfis) – Fabián Veloz, barítono (Amonastro) – Néstor Galván, tenor (Un mensajero) – Patricia Calvache, soprano (Gran sacerdotisa).

Reflejar igualmente la Exposición en la Carrera de la Virgen titulada «Geometría y gracia» que finalizaba con mi estancia en la capital nazarí.

Como reza el último anuncio, «Los caminos del arte y de la música llevan al Festival de Granada». Espero seguir disfrutándolo algún año más, aunque mi juventud va pasando y pesando…

Un piano y tres sonatas

1 comentario

Mi querida pianista Carmen Yepes continúa otro curso como Profesora de Piano en el Conservatorio de Música «Teresa Berganza» de Madrid, pero no abandona los conciertos y retoma su actividad sobre los escenarios, del aula a las tablas.

Para esta semana ha preparado un programa que escucharán en Madrid y Asturias (Villaviciosa). Por si aún no la conocen, dejo a continuación aquí parte de su extenso currículo, aunque lo mejor es escucharla, como llevo haciendo desde sus inicios, lo más recomendable para los que lean esta entrada y tengan la ocasión de asistir a alguno de sus conciertos.

Carmen Yepes, piano

Realiza sus estudios de piano en Oviedo y Madrid, con los maestros Francisco Jaime Pantín, Josep Colom y Claudio Martínez Mehner. Además, ha recibido consejos de I. Zaristkaya, A. Baciero, J. Achúcarro, L. Chiantore, F. Rados, J. Banowetz y A. Jasinski.

Ha obtenido el Primer Premio en Concursos Nacionales e Internacionales, tales como Ciudad de San Sebastián, Ciutat de Carlet, Petrof y Ricard Viñes de Lleida.

Ha realizado actuaciones por Europa y Estados Unidos, dentro de prestigio- sos ciclos musicales, como el “II y VII Ciclo Complutense de Conciertos” en el Auditorio Nacional de Madrid, Temporada de la Orquesta Filarmónica de Hradec Kralové (Praga), Teatro Real de Madrid, “Enric Granados” de Lleida, varias tem- poradas de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, “Ciclo de Grandes Maestros”, en colaboración con la Orquesta Sinfónica de RTVE en la Fundación “Juan March” de Madrid, Jornadas de piano“Luis G. Iberni” de Oviedo entre otros.

Ha realizado grabaciones para el Canal Clásico de TVE, un CD con la Orquesta Oviedo Philarmonía, con obras de Piazzola y Mederos, así como una grabación en directo de la “Fantasía Coral” Op. 80 para piano, coros y orquesta de Beethoven desde el Teatro Monumental de Madrid, retransmitida por La 2 de RTVE.

En 2017 el compositor Carles Guinovart compuso la Toccata Al-Ándalus para Carmen Yepes, a quien la obra está dedicada, teniendo el privilegio de llevar a cabo su estreno absoluto en la ciudad de Alicante y posteriormente en otras ciudades españolas.

En la actualidad, Carmen Yepes compagina su actividad concertística con la docencia como Profesora de Piano en el Conservatorio de Música «Teresa Berganza» de Madrid, habiendo conseguido el Máster Universitario en Investigación Musical por la Universidad de La Rioja. Ha sido profesora en el Conservatorio Superior de Oviedo y en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.

Este miércoles 15 de julio a las 20:00 horas en el Espacio Ronda Madrid, Ronda de Segovia 50 (Metro Puerta de Toledo) y con entradas a 12 €:

PROGRAMA:

Domenico Scarlatti:

Tres sonatas:

K. 247 en do # menor – K. 115 en do menor – K. 416 en Re Mayor.

W. A. Mozart:

Sonata KV. 332 en Fa Mayor:

Allegro – Adagio – Allegro assai

F. Schubert:

Sonata Póstuma D. 959 en La Mayor:

Allegro – Andantino – Scherzo. Allegro vivace – Trio. Un poco più lento – Rondo. Allegretto

Así presenta este concierto “Arquitecturas del sonido: La evolución de la sonata para piano” la web del recinto madrileño:

La música, al igual que la arquitectura, es el arte de esculpir el tiempo y el espacio, utilizando el sonido como ladrillo y el silencio como cimiento. Este concierto propone un viaje fascinante a través de tres siglos, invitando al oyente a habitar las diferentes estructuras que el genio humano ha construido alrededor de una misma forma musical: la sonata. El viaje comienza en el Barroco, con Domenico Scarlatti. Sus sonatas son delicadas miniaturas de orfebrería musical, concebidas originalmente para clavecín pero transformadas hoy por la riqueza del piano moderno. La arquitectura de Scarlatti es la de un jardín geométrico y vibrante, texturas ágiles, ritmos danzantes de herencia hispana y una frescura donde cada nota busca su lugar preciso bajo el sol. Son estructuras de una sola pieza, compactas pero llenas de luz y de un ingenio desbordante. Al avanzar el siglo, el espacio se transforma. Con Wolfgang Amadeus Mozart, la sonata alcanza la madurez del Clasicismo. Su arquitectura se vuelve simétrica, equilibrada y de proporciones perfectas, como un templo de líneas puras. Mozart introduce el diálogo dramático dentro del teclado: sus temas musicales conversan, se oponen y se reconcilian con una elegancia suprema. Detrás de su aparente sencillez, se esconde una profunda teatralidad y una transparencia donde cualquier emoción queda expuesta con una belleza cristalina transmitiendo las cualidades más profundas del Humanismo.

Finalmente, el concierto nos lleva a cruzar el umbral hacia una nueva era de la mano de Franz Schubert. En la transición hacia el Romanticismo, las paredes de la sonata clásica comienzan a expandirse para albergar los misterios del alma humana. La arquitectura de Schubert ya no busca la simetría perfecta, sino la inmensidad del paisaje interior. Sus sonatas son catedrales de la nostalgia y la confidencia, la protesta y la desesperanza, donde las modulaciones armónicas nos transportan por caminos inesperados de luz y sombra. El piano de ser solo un instrumento para convertirse en un confidente íntimo. Escuchar este programa en el piano moderno es, en definitiva, contemplar cómo un mismo lienzo en blanco se transforma: desde el detalle minucioso del artesano barroco, pasando por el equilibrio perfecto del maestro clásico, hasta la poesía infinita del alma romántica.

Y el próximo sábado 18 a las 20:00 horas, en el Teatro Riera de Villaviciosa dentro de la edición XXVIII Atardeceres Musicales, que organiza el Círculo Cultural de Valdediós, titulada “Mark the Music”, cinco conciertos entre julio y agosto con el segundo a cargo de la Carmen Yepes presentando el mismo programa madrileño, con el título “Un recorrido por la sonata”.

Dejo a continuación las notas al programa de la villa malaya, analizando musicalmente las obras seleccionadas por la pianista mierense, aunque nacida en Oviedo:

El presente recital propone un recorrido por más de un siglo de historia de la mú- sica para teclado, desde el refinamiento barroco de Domenico Scarlatti hasta la amplitud expresiva y la profundidad emocional del último Schubert. A través de estas obras, el oyente podrá apreciar la evolución del lenguaje pianístico y de la propia idea de sonata, que pasa de la miniatura brillante y concentrada a la gran arquitectura romántica.

Domenico Scarlatti (1685 – 1757). 3 sonatas

Las tres sonatas de Domenico Scarlatti pertenecen al extraordinario conjunto de más de quinientas obras para teclado que escribió durante su estancia en la corte española. Aunque tradicionalmente se denominan “sonatas”, se trata de piezas breves de un solo movimiento, construidas generalmente en forma binaria y concebidas como auténticos laboratorios de invención musical.

La Sonata K. 247 en do sostenido menor destaca por su carácter introspectivo y su delicada expresividad. Su discurso melódico parece desplegarse con naturalidad sobre un acompañamiento sutil, creando una atmósfera de recogimiento poco habitual en la producción más brillante del compositor. La K. 115 en do menor, por el contrario, presenta un perfil más dramático e intenso. Los contrastes dinámicos, la energía rítmica y la insistencia de determinados motivos revelan una escritura llena de tensión y vitalidad. Finalmente, la K. 416 en re mayor ofrece un carácter luminoso y extrovertido. Su elegante virtuosismo, las figuraciones ágiles y el constante impulso rítmico muestran a un Scarlatti capaz de transformar los recursos del clave en un lenguaje sorprendentemente moderno.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756 – 1791). Sonata Kv. 332 en fa m

Con Wolfgang Amadeus Mozart, la sonata adquiere una dimensión completamente distinta. La Sonata en fa mayor, K. 332, compuesta alrededor de 1783, pertenece al período de madurez vienesa y constituye una de las obras más representativas de su producción pianística. En ella conviven la elegancia clásica, la claridad formal y una riqueza expresiva que anticipa desarrollos posteriores.

El primer movimiento, Allegro, despliega una extraordinaria variedad temática. Mozart combina episodios de brillante virtuosismo con momentos de delicadeza lírica, articulando un discurso de gran fluidez y equilibrio. La escritura exige del intérprete tanto precisión técnica como una gran sensibilidad para resaltar los constantes cambios de carácter.

El Adagio central constituye el corazón emocional de la obra. En esta página de profunda inspiración cantabile, el piano parece adoptar las cualidades expresivas de la voz humana. Las amplias frases melódicas, las sutiles modulaciones y la refinada ornamentación crean una atmósfera de íntima serenidad, aunque no exenta de melancolía.

El movimiento final, Allegro assai, recupera la energía y el brillo característicos del compositor. Su escritura ágil y transparente, llena de ingenio y frescura, concluye la sonata con un espíritu luminoso y afirmativo que resume a la perfección el ideal clásico mozartiano.

Franz Schubert (1797 – 1828). Sonata póstuma D. 959 en la m

La segunda parte está dedicada íntegramente a una de las cumbres de la literatura pianística: la Sonata en la mayor, D. 959 de Franz Schubert. Escrita en septiembre de 1828, apenas unas semanas antes de la muerte del compositor, forma parte del célebre tríptico de sus tres últimas sonatas para piano. Estas obras representan la culminación de su pensamiento musical y constituyen uno de los testimonios más conmovedores del Romanticismo temprano.

A diferencia de la concentración característica de Scarlatti o del equilibrio clásico de Mozart, Schubert concibe la sonata como un vasto espacio expresivo en el que conviven la contemplación, la memoria, la exaltación y la inquietud. La amplitud de las formas y la riqueza armónica permiten al compositor explorar territorios emocionales de una profundidad inédita.

El primer movimiento, Allegro, se abre con una afirmación serena y majestuosa. A partir de este gesto inicial, Schubert construye un extenso paisaje sonoro en el que los temas evolucionan libremente, alternando momentos de luminosidad con episodios de intensa tensión dramática. La sensación de viaje y transformación constante constituye uno de los rasgos más característicos de esta música.

El célebre Andantino ocupa un lugar singular dentro de toda la producción schubertiana. Comienza como una sencilla canción impregnada de nostalgia, casi una evocación de los lieder que hicieron célebre al compositor. Sin embargo, el discurso se ve progresivamente alterado por una sección central de extraordinaria intensidad, marcada por violentos contrastes y una expresividad casi visionaria. Tras esta tormenta emocional, la música regresa transformada a la calma inicial, como si hubiera atravesado una experiencia irrepetible.

El tercer movimiento, Scherzo: Allegro vivace, aporta un necesario contraste. Ligero, elegante y lleno de vitalidad, recuerda por momentos el espíritu de los grandes scherzi beethovenianos, aunque conservando la gracia melódica tan propia de Schubert. El trío central introduce un momento de relajación antes del retorno de la sección principal.

La sonata concluye con un amplio Rondo: Allegretto, una de las páginas más inspiradas del compositor. Sobre un tema de carácter amable y cantable, Schubert desarrolla una sucesión de episodios que combinan lirismo, fantasía y energía rítmica. A lo largo del movimiento aparecen continuas transformaciones expresivas, como si el compositor quisiera condensar múltiples estados de ánimo en un único discurso. La obra culmina con una brillante coda Presto, cuya energía final contrasta con la profundidad reflexiva que ha dominado gran parte del recorrido.

Escuchadas conjuntamente, las obras de este recital permiten contemplar la extraordinaria evolución del repertorio para teclado entre los siglos XVIII y XIX. Desde la imaginación concentrada de Scarlatti, pasando por el equilibrio y la perfección formal de Mozart, hasta la amplitud poética y la hondura emocional de Schubert, el programa traza un fascinante itinerario por algunos de los momentos más altos de la historia de la música para piano. Cada compositor aporta una visión única del instrumento y de la expresión musical, convirtiendo este concierto en una celebración de la riqueza y diversidad del gran repertorio pianístico.

Amor y deber para una clausura faraónica

Deja un comentario

Domingo 12 de julio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Ópera. Palacio de Carlos V: Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS), Coro Teatro de la Maestranza (Íñigo Sampil, director del coro), Dominic Limburg (director musical), Manuel Fuentes (bajo), Ketevan Kemoklidze (mezzo), Olga Maslova (soprano), Francesco Meli (tenor), Inho Jeong (bajo), Fabián Veloz (barítono), Néstor Galván (tenor), Patricia Calvache (soprano): Aida, ópera en cuatro actos (1871) en versión concierto. Música de Giuseppe Verdi y libreto de Antonio Ghislanzoni y Camille du Locle, inspirado en un texto de Auguste Mariette Bey. Estrenada el 24 de diciembre de 1871 en el Teatro de Ópera del Jedive de El Cairo. Fotos © Festival de Granada – Lucía Rivas, y propias.

Última noche de mi festival y Aida para clausurar esta septuagésimoquinta edición, la antepenúltima ópera de Verdi, quien también se rindió a la fascinación por Egipto a partir del libreto de Mariette, y que no pudo estrenar en la inauguración del Canal de Suez (se programó Rigoletto) para esperar  hasta la Nochebuena de 1871, haciendo de mi día 34 en Granada otra noche buena para los verdianos.

Si las escenografías provocan últimamente críticas no muy positivas, al menos las versiones en concierto nos permiten imaginar nuestros propios decorados. Sumemos que los protagonistas traen rodada la ópera desde Sevilla (con mínimos cambios en el reparto que dejo al final de la entrada), interactuando y dramatizando la lucha entre el amor y el deber, por lo que el éxito de esta Aída imperial de Granada fue rotundo.

Los dos primeros actos, aprovechando la increíble acústica palaciega, suponen un despliegue sinfónico coral que por momentos se apoderó de los solistas, ellos fueron verdaderos valientes con sus volúmenes, con el maestro suizo Dominic Limburg que disfrutó de una excelente ROSS  y un magnífico coro del teatro sevillano, para en los actos finales manejar sutilmente todos sus efectivos, atento a los matices, fraseos, complicidades y riqueza tímbrica en una partitura que exige de principio a fin, contando, como es de esperar, de un reparto vocal homogéneo, equilibrado y con el trío protagonista brillando en la noche.

Tras una obertura íntima y «en frío» llegaría el Radamés del tenor genovés Meli con la archiconocida Celeste Aida, reto vocal que uno de los tenores favorito de Muti afrontó valiente, de timbre idóneo y color esmaltado, agudos limpios y seguros, de buen fiato, esperando a la Amneris de la segunda triunfadora de la noche, la georgiana Ketevan Kemoklidze, vestido verde esperanza y dominadora de principio a fin a lo largo de la función. El trío lo completaba la soprano rusa Olga Maslova que debutaba su personaje. Iría de menos a más, dejándonos arias, dúos y concertantes de mucha calidad afianzándose según avanzaba la noche.

Prosiguiendo con las apariciones en escena, tanto El Rey del bajo Manuel Fuentes como el mensajero del tenor canario Néstor Galván, irían sumándose el en difícil equilibrio entre potencia y musicalidad, que como el resto, irían ganando seguridad: Ramfis con el bajo coreano Inho Jeong poderoso y rotundo, más las imponentes voces graves del Teatro de la Maestranza, cantando a “¡Radamés!” que retumbaba en la piedras renacentistas del palacio imperial, al igual que el grito de “Guerra” con la ROSS pletórica en todas las secciones, ubicando trompetas en la galería del primer piso con ese efecto envolvente y la popular “Marcha triunfal” verdadera gloria y regocijo sonoro. Maslova ya desgranó su calidad vocal en Retorna vincitor y la sacerdotisa gaditana Patricia Calvache contestaría con su voz hermosa desde el “altar metálico” rodeada de las voces blancas del coro, en diálogo con las graves y un Radamés siempre presente.

Los personajes entraban y salían por la rampa izquierda y comenzaba, sin apenas pausa, el segundo acto, esclavas y Amneris empastadas, sentidas, con la orquesta arropándolas y silencios marcados para mayor expresión y dramatismo, sumándose Aida. Momentos bien cantados, matizados, con otra intervención coral segura, afinada, nueva petición de “guerra y muerte al extranjero” empujados por el ejército instrumental, una escena segunda que iría avivando el fuego operístico y un Amonasro del argentino Fabián Veloz en “contrapeso” al Radamés de Meli.

Tras el descanso los mejores y más sentidos momentos de esta joya verdiana, las sacerdotisas en la escalera derecha del fondo con una de las dos arpas, recibiendo a Amneris con Ramfis, y a continuación Aida con la bellísima aria Qui Radamès verrà!  Che vorrà dirmi? Io tremo! ya centradísima la soprano rusa con la posterior aparición y diálogo con Amonasro que se escondería saliendo por el lateral derecho. Emociones, amores y obligaciones preparando la escena con Radamés, otro momento mágico con un empaste vocal con interacción entre Meli y Maslova, más el retorno de Amonasro. Si la georgiana Kemoklidze ya dominaba desde el inicio, vestida de color burdeos irrumpía para proseguir su poderío escénico y vocal, un concertante final del tercer acto que dejaba al público asombrado de unas voces y orquesta en su punto, siempre guiadas por un Dominic Limburg atento a todo, de gesto claro, amplio, manteniendo el equilibrio musical sin excesos.

Último acto para la “coronación” de Kemoklidze plena en gestualidad, maravillosos movimientos girándose sin perder volumen ni proyección, química con Radamés Meli en un “duelo vocal” impecable, sentido, mejor cantado y emocionante. Seguiría la pugna argumental con Ramfis, sacerdotes y Amneris elevando la trama con entrega total, sentimientos cantados, expresivos, delicados con la respuesta dura al grito de È traditor! È traditor!, Morrà!, montaña rusa o pirámide de emociones antes de entrar en el templo de Vulcano, esta última noche imperial. La maravilla vocal entre Radamés y Aida O terra, addio, las sacerdotisas fuera de la tarima y la súplica final de Amenris Pace, t’imploro, el trío protagonista para cerrar trama, criptas y losas egipcias esta vez palaciegas para la “Aida sevillana” que viajó a Granada.

ELENCO:

Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS)

Coro Teatro de la Maestranza

Íñigo Sampil, director del coro

Dominic Limburg, director musical

El Rey: Manuel Fuentes, bajo

Amneris: Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano

Aida: Olga Maslova, soprano

Radamès: Francesco Meli, tenor

Ramfis Inho Jeong, bajo

Amonasro: Fabián Veloz, barítono

Un mensajero: Néstor Galván, tenor

Gran sacerdotisa: Patricia Calvache, soprano

Najarro revive La Argentina

Deja un comentario

Sábado 11 de julio, 22:30 h. 75 Festival de Granada, Danza. Teatro del Generalife: Les Ballets Espagnols de «La Argentina», Antonio Najarro (dirección artística y coreografía): Obras de Julián Bautista, Isaac Albéniz, Ernesto Halffter. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara.

Mi última noche en el Teatro del Generalife para disfrutar de un espectáculo tan universal como la danza española a través de una de las figuras más interesantes y algo olvidadas como Antonia Mercé «La Argentina» (Buenos Aires, Argentina, 1890-Bayona, Francia, 1936), felizmente recuperada por un grande como es Antonio Najarro, quien retoma el nombre de los espectáculos de Mercé Les Ballets Espagnols cortos en el espacio (de 1927 a 1929) pero que enamoraron a tantos otros artistas por su combinación entre tradición y vanguardia, y que la presentación de la web nos ponía en contexto precisamente titulándola Recuperar a Antonia Mercé:

Cuando el 18 de julio se van a cumplir 90 años del prematuro fallecimiento de Antonia Mercé «La Argentina», pionera de la danza española de principios del siglo XX, Antonio Najarro indaga con su compañía en el mundo creativo de la bailarina y coreógrafa para retomar los ballets que creó con su efímera compañía. Este programa une tres de los títulos esenciales estrenados en París de quien fue figura internacional de la danza y cuyo ejemplo ha sido crucial para el desarrollo coreográfico y estilístico de nuestro arte. Permanecen invariables las partituras de cada uno de los ballets, Juerga (Julián Bautista), Triana (Isaac Albéniz) y Sonatina (Ernesto Halffter); en sus trajes y escenografías hay rigor hacia lo original e inspiración para los nuevos diseños de Yaiza Pinillos. Las coreografías de La Argentina, sin embargo, no se conservan y Najarro se ha acercado a su universo de movimiento desde su perspectiva actual, para recrearlos en su aspiración de danza española moderna con impulso de universalidad.

Tres números que nos dan una idea de lo avanzada que fue «La Argentina», así por el país donde nació, siguiendo la moda del momento entre las artistas a llamarse con seudónimos, cuando debutó en Madrid en su adolescencia. Cristina Marinero autora de las excelentes notas al programa, comienza con una cita de Jacinto Benavente en «Acotaciones» (11 de noviembre de 1911) para describir a esta avanzada de su época: “con sus danzas, es una de las pocas artistas que merecen ser consideradas como tales entre las que se presentan al público”.

Globalmente el espectáculo se organizó en las tres coreografías famosas ya citadas, aunque no conservadas pero sí informadas por Najarro, donde todo es de destacar, desde el vestuario hasta la música, tanto grabada como en directo, que figura en el programa de mano, pero sobre todo los los diseños de vídeo proyecciones e ilustraciones: para Juerga los de Emilio Valenzuela inspirados en el diseño original de Manuel Fontanalsa, para Triana en los diseños originales del pintor canario Néstor de la Torre (1887 – 1938), otro avanzado del su tiempo, incluso en su diseño del vestuario, escenografía y figurines espectaculares reinterpretando de los vestidos de volantes en estética vanguardista, así entendidos para la Sonatina con las vídeo proyecciones de Néstor L. Arauzo y Davitxun, ya del por sí dignas de guardarse por sí solas, resultando el mejor decorado para los tres momentos, a cual mayor en belleza, colorido, plasticidad por una compañía de danza que ha entendido las bases del ballet para llevarlas a la danza española (hasta con las castañuelas virtuosas), así más universal que nunca.

Con un solo foco iluminando al guitarrista José Luis Montón, siempre con su sombrero, a quien hace 16 años escuché en Gijón con «Bach como disculpa», interpretaría la «Andaluza» de Granados aún sin los dedos suficientemente sueltos y con una amplificación tan excesiva que se escuchaba aún con más precisión desde el deslizarse sobre el mástil hasta la afinación, el prólogo abrió la Juerga madrileña a más no poder, el Ballet-pantomima en un cuadro con música del exiliado Julián Bautista perteneciente al llamado “Grupo de los Ocho”, en una versión grabada por Manuel Coves con la Sinfónica de Tenerife. El vestuario de Yaiza Pinillos logró el color y estilo de cada personaje, desde el ciego con su bastón a los tunantes sin instrumentos, a la violetera y «la flamenca del pañolón», o los chulapos y señoritingas, sin faltar un torero goyesco. Juegos y movimientos de mantones, capas y capotes siempre efectistas, junto a la coreografía que nos hace entender el libreto libreto de Tomás Borrás, porque la danza es escena musical sin palabras.

Volvería la guitarra del barcelonés Montón como Interludio interpretando al sevillano Manuel Infante (1883-1958) y su visión personal de El vito, mezcla de la canción popular que Lorca también arregló, con el igualmente popular intermedio, más que la propia zarzuela, “La boda de Luis Alonso” (G. Giménez), virtuosa versión con trémolos, rasgueos y el sabor flamenco de la mal llamada música clásica, pues mejor no etiquetarla nunca.

Triana sería impactante por todo lo ya citado, el vestuario rompedor con la música de la «Iberia» (Albéniz) y los números Evocación, plasticidad, movimientos perfectos, El Albaicín con la cercanía geográfica y popular, El Corpus Christi en Sevilla donde el trono parecía real apareciendo con el baile en una evolución de la cruz del fondo tan trianera como la última, recordando mi Sevilla de 1982 y el azulejo en “Las Golondrinas” con el texto de Antonio Domínguez Fombella:

Si me perdiese algún día
que me busquen en Triana,
no vayáis hacia mi Asturias,
tal vez allí, oigáis mi gaita,
suspirar tiernos recuerdos
en mágica resonancia.
Buscadme en los aledaños
de una taberna en Triana,
donde nuestro amigo Paco
tiene aroma de albahaca,
me da de beber buen vino
de humildad y templanza;
si me perdiese algún día,
allí encontraréis mi alma.

Descanso suficiente para hidratarse, la mente en mi tierra y la Sonatina de Ernesto Halfter (1905-1989) perteneciente a la “Generación del 27”, con la música en vivo a cargo de Constanza Lechner al piano y ¡el cajón!), Sergio Menem al  violonchelo, y José Luis Montón  de nuevo, guitarra clásica encajando a trío la música del único discípulo de Falla, y que para el compositor madrileño se convirtió en motivo de tensiones con Antonia Mercé. Para la danza española al no ser un ballet español como se entendía entonces, lo recompuso en 1929, volviendo a llevarme a mi tierra, la canción “Pastor que estás en el monte” que utiliza en la obra y escuchándose grabada un fragmento entre los distintos cuadros. Fondos oníricos, casi dalinianos, el simbolismo europeo, con un vestuario tan rompedor como hace cien años junto a la coreografía de un Antonio Najarro que sigue marcando estilo propio desde el conocimiento profundo de la danza.

La tarde del sábado estuvo gris pero al menos la noche tuvo luna lorquiana proyectada, y mi bajada evitando caminar nuevamente por el bosque de la Alhambra para intentar conciliar rápido el sueño. Aún queda otro día antes de la vuelta a casa.

ELENCO:

PROGRAMA:

Prólogo

Enrique Granados (1867-1916): Danza española «Andaluza», op. 37 nº 5

Guitarra: José Luis Montón

Juerga

Ballet-pantomima en un cuadro, op. 4

Música: Julián Bautista (1901-1961)

Libreto: Tomás Borrás (1901-1961)

Grabación musical: Sinfónica de Tenerife (Manuel Coves, director)

Dirección y coreografía: Antonio Najarro

Dirección de escena: Carolina África

Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos

Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela inspirado en el diseño original de Manuel Fontanals

Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel

Estrenado en el Théâtre National de l’Opéra-Comique de París el 29 de mayo de 1929 por Les Ballets Espagnols con coreografía de Antonio Mercé y escenografía de Manuel Fontanals

Interludio

Manuel Infante (1883-1958): El vito

Guitarra: José Luis Montón

Triana

Fantasía coreográfica sevillana

Música de Isaac Albéniz (1860-1909): Evocación, El Albaicín, El Corpus Christi en Sevilla y Triana (de “Iberia”)

Libreto: Enrique Fernández Arbós (1863-1939)

Grabación musical: Sinfónica de Tenerife (Manuel Coves, director)

Dirección y coreografía: Antonio Najarro

Dirección de escena: Carolina África

Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos inspirada en los diseños originales de Néstor de la Torre

Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela inspirado en los diseños originales de Néstor de la Torre

Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel

Estrenado en el Théâtre National de l’Opéra-Comique de París el 27 de mayo de 1929 por Les Ballets Espagnols de Antonia Mercé, La Argentina, con escenografía y figurines de Néstor de la Torre

Sonatina

Música: Ernesto Halffter

Dirección y coreografía: Antonio Najarro

Dirección de escena: Carolina África

Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos

Diseño de vídeo proyecciones: Néstor L. Arauzo y Davitxun

Diseño de iluminación: Sergio Torres

Estrenado en el Théâtre Fémina de París el 18 de junio de 1928

Sonatina es una coproducción de la Fundación Juan March y Palau de les Arts de Valencia

Guitarra: José Luis Montón

Piano y cajón: Constanza Lech

Violonchelo: Sergio Menem

Renacer en el Paraíso

Deja un comentario

Sábado 11 de julio, 12:30 h. 75 Festival de Granada, Conciertos matinales. Monasterio de San Jerónimo: Coro Gulbenkian y solistas de la Orquesta Gulbenkian, Martina Batič (directora). Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días: Obras de Orlando di Lasso, Carlo Gesualdo, Manuel Cardoso, Alfredo Aracil, Duarte Lobo, Estêvão de Brito, Palestrina y Victoria. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara, y propias.

Concierto coral y matinal en mi penúltimo día del festival granadino en el incomparable Monasterio de San Jerónimo, lleno, con la acústica ideal para estos eventos, y uno de las mejores formaciones vocales: el portugués Coro Gulbenkian (junto a varios solistas de su orquesta madre) y la dirección de la eslovena Martina Batič (1978), un placer contemplar sus manos y magisterio con un repertorio renacentista atemporal.

Con un programa organizado en tres bloques, rogando aplaudir al final de cada uno, Alfredo Aracil (Madrid, 1954) y sus tres cuadernos de “Paradiso” (el último estreno por encargo del Festival) sería el cierre de cada uno de ellos, con un estilo propio, exigente, el renacimiento coral del siglo XX que no pudo encontrar mejores intérpretes que los lisboetas.

La web del festival presentaba este matinal titulándola Desde el Paraíso de Dante y Aracil:

El Coro Gulbenkian, dirigido por su titular Martina Batič, presenta un programa que pone en diálogo la creación coral contemporánea con la gran polifonía del Renacimiento. El eje del concierto lo constituye el Paradiso de Alfredo Aracil, obra de largo aliento concebida como una reflexión sonora y espiritual a partir de la Comedia de Dante, de la que se interpretan los dos primeros cuadernos, que tienen ya una importante trayectoria (fueron presentados en 1991 y 2004), junto a un tercero que se ofrecerá como estreno absoluto, propiciado por encargo del Festival. Estas páginas actuales se complementan con obras de figuras que son referencias esenciales de la tradición coral europea, estableciendo un contraste e incluso interacción, ya que dos de ellas son citadas en los propios pentagramas de Aracil, fecundos entre lenguajes, épocas y formas de entender la polifonía como vehículo expresivo de extraordinario impacto emotivo.

Las 24 voces del Coro Gulbenkian ya demostraron nada más comenzar su calidad: equilibrio, empaste, color homogéneo, afinación (es casi necesario tener el diapasón a mano), exquisitez en los matices y el entendimiento total con la maestra eslovaca. Tres primeras páginas de Orlando di Lasso (Vide homo, quæ pro te patior de Lagrime di San Pietro, 1594), Carlo Gesualdo (O vos omnes de losResponsoria et alia ad officiium Hebdomadæ Sanctæ spectantia) y Manuel Cardoso (Sitivit anima mea de su Missæ quaternis, quinis et sex vocibus. Liber primus), impecables, dicción, perfección en entradas y finales aprovechando la reverberación ideal de la Iglesia monacal, y la métrica del tactus que Martina Batič lleva maravillosamente indicada con la respuesta exacta de sus voces.

El salto a Aracil y su primer cuaderno de Paradiso no era tarea fácil pues las disonancias, juegos polifónicos y tesituras amplísimas para cada cuerda están solamente al alcance de pocos coros, pero el de la Fundación Calouste Gulbenkian es uno de ellos.

Calidad en cantidad con los bajos sustentando la arquitectura al infinito que alcanzaron unas sopranos sutiles, seguras, matizadas, más el resto del armazón coral con contraltos y tenores interpretando los textos de Dante en italiano y su traducción sólo disponibles en la web.

Segundo bloque con compositores portugueses: Duarte Lobo (Audivi vocem de cælo de Liber Missarum) y Estêvão de Brito (Heu Domine del Officium Defunctorum) antes de cuaderno segundo del Paraíso de Alfredo Aracil. Impactante el ensemble instrumental con los nueve instrumentistas (dos violines, viola, clarinete, clarinete bajo, dos trompas y dos percusionistas) y el coro.

Partitura de hace 22 años que sigue siendo increíblemente bien armada, fusiones vocales e instrumentales, especialmente con el vibráfono, más toda la ampla percusión dibujando y resaltando los textos en italiano cantados con un discurso vocal exigente para afinar, encajar las entradas y donde Batič defendió su extraordinaria reputación como directora en una obra dificilísima, que fue el perfecto broche del segundo “hacer renacer” hispano-portugués de “los Gulbenkian”.

El compositor madrileño estrenaba el tercer cuaderno tras otra interpretación “a capella” de dos grandes: Palestrina (Sperent in te de Offertoria totuis anni) y Tomás Luis de Victoria (O magnum mysterium), magisterio renacentista antes del último paraíso de Dante para el coro y los dos percusionistas, casi retomando la pulsación en los parches y la tímbrica que aporte el vibráfono. Los propios textos nos hablaban de “La novedad del sonido”, de “La dulce mezcla” y el final “Como un reloj… Oh luz eterna”. Aracil siempre renaciendo, alcanzando su paraíso más terrenal que dantesco, con la interpretación soñada para este tercer cuaderno que ya parece pedir más.

Las notas al programa del propio Aracil (muy aplaudido al finalizar el concierto), así como los textos y su traducción los dejo enlazados para su lectura en la web.

P.D.: Circunstancias personales me han hecho “retrasarme” en el blog, pero la música sigue siendo reconfortante en los momentos más duros, la distancia no es olvido sino pesar. Cada día es un “renacer”.

INTÉRPRETES:

Coro Gulbenkian

Sopranos: Ariana Russo, Maria João Sousa, Claire Rocha Santos, Carina Matias Ferreira, Margarida Simões, Filipa Passos

Contraltos: Estrela Martinho, Joana Nascimento, Laura Lopes, Lucinda Gerhardt, Manon Marques, Markéta Chumová

Tenores: Aníbal Coutinho, Artur Afonso, Francisco Cortes, Gerson Coelho, Miguel Carvalho, Nuno Raimundo

Bajos: João Costa, Miguel Jesus, Nuno Gonçalo Fonseca, Nuno Rodrigues, Pedro Casanova, Rui Bôrras

Solistas de la Orquesta Gulbenkian

Violines: Vicente Sobral, Zachary Spontak

Viola: João Dinis

Clarinetes: Iva Barbosa, José María Mosqueda

Trompas: Duarte Moreira, Antonia Chandler

Percusión: Abel Cardoso, Marco Fernandes

Martina Batic directora

PROGRAMA:

Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días

Orlando di Lasso (1532-1594)

Vide homo, quæ pro te patior (Lagrime di San Pietro, 1594)

Carlo Gesualdo (1566-1613)

O vos omnes (Responsoria et alia ad officiium Hebdomadæ Sanctæ spectantia, 1603)

Manuel Cardoso (1566-1650)

Sitivit anima mea (Missæ quaternis, quinis et sex vocibus. Liber primus, 1625)

Alfredo Aracil (1954)

Paradiso. Cuaderno I (1990)

O somma luce…

Un punto vidi…

Duarte Lobo (c. 1565-1646)

Audivi vocem de cælo (Liber Missarum, 1621)

Estêvão de Brito (c. 1575-1641)

Heu Domine (Officium Defunctorum, ms. antes de 1618)

Alfredo Aracil

Paradiso. Cuaderno II (coro y 9 instrumentos, 2004)

Nella profonda e chiara sussistenza…

Un punto solo…

Qual è ´l geomètra…

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594)

Sperent in te (de Offertoria totuis anni, 1593)

Tomás Luis de Victoria (1548-1611)

O magnum mysterium (de Motecta, 1572)

Alfredo Aracil

Paradiso. Cuaderno III (coro y 2 percusionistas, 2025-26) *

La novità del suono…

Il dolce mischio…

Come orologio… / O luce etterna

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Older Entries