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Otro premio para «Las Chicas de Oro»

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Aurum conquista el Primer Premio de Polifonía en el Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja

El coro femenino del Proyecto El León de Oro (dirigido por Elena Rosso) obtiene además el Segundo Premio de Habaneras en uno de los concursos corales más prestigiosos del mundo

El coro femenino Aurum, del Proyecto El León de Oro y dirigido por Elena Rosso, ha logrado un nuevo éxito internacional al alzarse con el Primer Premio en la modalidad de Polifonía y el Segundo Premio en la modalidad de Habaneras en el 72º Certamen Coral Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja, una de las competiciones corales más prestigiosas del panorama internacional.

Aurum participó en la fase de competición junto a destacadas agrupaciones de Europa, América y Asia, interpretando un exigente programa que volvió a poner de manifiesto la calidad artística, la sensibilidad interpretativa y la personalidad sonora de la formación. El jurado otorgó al coro asturiano el máximo galardón en la modalidad de Polifonía y el segundo premio en Habaneras, un reconocimiento que consolida el excelente momento artístico que atraviesa la agrupación.

El Certamen Coral Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja, que este año ha celebrado su 72ª edición, reúne cada verano a algunas de las mejores formaciones corales del mundo y constituye una de las citas más prestigiosas y exigentes del calendario internacional.

Este nuevo reconocimiento supone un importante hito para Aurum y para el conjunto del Proyecto El León de Oro, que continúa recogiendo los frutos de casi tres décadas de trabajo sostenido, basado en la excelencia artística, la formación continua y el compromiso con la música coral.

Bajo la dirección de Elena Rosso, Aurum «Las chicas de oro» se han consolidado como una de las formaciones femeninas más destacadas del panorama coral español, desarrollando una intensa actividad concertística y obteniendo importantes reconocimientos en certámenes nacionales e internacionales. Este doble galardón refuerza, además, la proyección del Proyecto El León de Oro y de la música coral asturiana en los principales escenarios internacionales.

Con estos premios, Aurum y el Proyecto El León de Oro reafirman una trayectoria construida desde el rigor, la pasión y el trabajo colectivo, llevando el nombre de Asturias a algunos de los certámenes corales más importantes del mundo.

Mi más cordial enhorabuena a Aurum y a su directora además de «alma mater» Elena Rosso, «Las Chicas de Oro» que siguen sumando premios y suponen siempre un orgullo para los muchos #leónigans repartidos ya por todo medio mundo.

Resumen de mi Festival de Granada 2026

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Tras un intenso mes en el 75º Festival Internacional de Música y Danza de Granada, mi cuarto año completo (al último programado para este sábado 18 de julio ya no estaré), quiero comenzar agradeciendo al Colegio Mayor Santa Cruz La Real a la dirección y todo su personal, hacerme sentir nuevamente como en casa.

Desde este blog he ido subiendo mis reseñas, más que críticas, desde el mismo día 9 de junio hasta el 12 de julio, normalmente antes de irme a dormir, aunque algunas quedaron para la mañana -o tarde- del día siguiente, cada una de ellas con fotos propias pero sobre todo las de mi querido y admirado amigo ©Ferminius y del nuevo “fichaje” (Álex Cámara) entre otros muchos profesionales, que siempre añado en las entradas, pues forman parte de todo el inmenso equipo humano del festival, el segundo de Paolo Pinamonti al frente, y a quienes también debo dar mi más sinceras gracias.

Los números de mis asistencias en este 2026 han sido los siguientes: 34 espectáculos en 31 días (20 en junio más 14 en julio ) y 11 espacios que detallo por seguir siendo “marcos incomparables” de los conciertos, auténtica referencia a nivel mundial por historia, belleza y algunos de ellos con una acústica indescriptible.

Comentar simplemente que en este mi cuarto año completo hubo menos matinales, menos coincidencias horarias, que facilitan la elección, muy poco órgano (sólo uno aunque imponente), muchas efemérides (menos de las esperadas para los 150 años de Falla), y también acudí a toda la danza (siempre en el festival) y los guiños flamencos, tributo a la pre-historia de Falla y Lorca en 1922, así como a una relajante noche de jazz donde solo me faltó una cerveza en la mano.

Palacio de Carlos V (11): JUN 6 / JUL 5.

Teatro del Generalife (8): JUN 6 / JUL 2.

Patio de los Arrayanes (4): JUN 3 / JUL 1.

Palacio de los Córdova (2): JUL 2.

Colegio Mayor Santa Cruz La Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Crucero del Hospital Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Auditorio Manuel de Falla (1): JUN 1.

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos (1): JUN 1.

Santa Iglesia Catedral (1): JUN 1.

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada (1): JUL 1.

Monasterio de San Jerónimo (1): JUL 1.

Sin entrar en una valoración global, aunque he ido dejándolas en años anteriores, dejo a continuación todos los enlaces a cada una de las entradas en este blog.

JUNIO

Espectáculos extraordinarios:

Martes 9 junio

Fanfarrias del Festival, distintas ubicaciones y horarios por Granada.

Palacio de Carlos V, 22:00 h. (FEX)

Coro Manuel de Falla (Juan Ignacio Rodrigo, maestro de coro) y Orquesta de la Universidad de Granada, Gabriel Delgado (director).

Música para un centenario: estelas  de Carlos

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 11 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h. (Pre-Festival)

Ludovico Einaudi.

Solo piano.

Conciertos sinfónicos:

Viernes 12 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino – Zubin Mehta director. Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):
Sinfonía nº 39 en mi bemol mayor, KV 543 (1788) – Sinfonía nº 40 en sol menor, KV 550 (1788) – Sinfonía nº 41 en do mayor, KV 551 «Júpiter» (1788)

Y entrega de la Medalla de honor del Festival a Zubin Metha, con la presencia de S. M. Doña Sofía de Grecia.

Doña Sofía en 1964, entonces Princesa de España, con su hermana Doña Irene en el Festival de Granada

Danza

Sábado 13 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Gala benéfica de flamenco (Fundación Reina Sofía): Ballet Flamenco de Andalucía – Patricia Guerrero.
Flamenco Patrimonio

Espectáculos extraordinarios:

Domingo 14 junio

Auditorio Manuel de Falla, 21:00 h. (FEX)

Atlanta Symphony Youth Orchestra, William R. Langley, director.
El lago de los cisnes

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 18 junio

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos, 22:00 h. (FEX)

Zenit Aerial Ballet, Helena Sánchez Hortal, dirección escénica.
Aria

Danza:

Viernes 19 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Ballet Nacional de Letonia – Aivars Leimanis, director artístico.

Giselle

Ballet en dos actos. Música: Adolphe Adam. Libreto: Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges. Coreografía original: Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa. Puesta en escena: Aivars Leimanis. Diseño de escenografía y vestuario: Ināra Gauja. Diseño de iluminación: Kārlis Kaupužs. Supervisora de Ballet: Dace Lapiṇa.

Conciertos matinales:

Sábado 20 junio

Santa Iglesia Catedral, 12:30 h.

Olivier Latry, órgano.

Obras de: Susanne van Soldt, Jan Pieterszoon Sweelinck, José Jiménez, Pablo Bruna, Juan Cabanilles, Jean-François Dandrieu y Claude Balbastre.

Conciertos sinfónicos:

Sábado 20 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquestra de la Comunitat ValencianaMarianne Crebassa, mezzosoprano Gustavo Gimeno, director.

Maurice Ravel (1875-1937): Rhapsodie espagnole (1907-08)

Manuel de Falla (1876-1946) / Luciano Berio (1925-2003): Siete canciones populares españolas (1978) *

Igor Stravinsky (1882-1971): L’Oiseau de feu (El pájaro de fuego. Ballet completo, 1909-1910).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Domingo 21 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Ensemble Odhecaton / Ensemble La Pifarescha / Ensemble Pian & Forte. Paolo Da Col, director.

Música para la coronación imperial de Carlos V. Bolonia, Basílica de San Petronio, 1530. Reconstrucción escénica de la ceremonia de coronación a cargo de Rita Cosentino.

Girolamo Fantini (1600-1675): Prima entrata imperiale

Nicolas Gombert (1495-1560): Kyrie y Gloria (Missa a la Incoronation «Sur tous regrets», a 5 voces) – Conceptio tua In illo tempore, a 6 voces – Credo

Jean Richafort (1480-1547): Sour tous regretz

Nicolas Gombert: Sanctus – Agnus Dei, a 5 y 6 voces

Jacobus Clemens non Papa (ca. 1510-1555): Frisque et gaillard

Josquin Desprez (1450-1521): O bone et dulcissime Jesu, a 4 voces

Heinrich Lübeck (1799-1865): Etzliche Punctenn aus einer Sonada

Nicolas Gombert: Regina caeli, a 12 voces

Cesare Bendinelli (c. 1542-1617): Sonata nº 336

Música de cámara

Lunes 22 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Cuarteto Quiroga.

György Kurtág (1926): Aus der Ferne III (1991).

Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826): Cuarteto de cuerda nº 1 en re menor (1823).

György Kurtág: Aus der Ferne V (1999).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 2 en la mayor (1823).

György Kurtág: Secreta: funeral music. In memoriam László Dobszay (2011).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 3 en mi bemol mayor (1823).

En conmemoración del bicentenario de la muerte de J. C. Arriaga y el centenario del nacimiento de G. Kurtág.

Flamenco

Martes 23 junio

Teatro del Generalife, 22.30 h.

Yerai Cortés

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 24 junio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Ensemble InAlto – Lambert Colson, corneto y dirección.

Obras de Josquin Desprez, Nicolas Gombert, Nicolas Payen, Thomas Crécquillon, Francisco Fernández Palero, Juan del Encina, Cipriano de Rore, Claudio Monteverdi, Gioseffo Guami, Costanzo Antegnati, Costanzo Festa, Marco da Gagliano y Emilio de’ Cavalieri.

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada

Jueves 25 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Zambra morisca

Grupo Confluencias – Trío de pulso y púa Alonso – Abir El Abed cantante solista – Sara Calero, danza (colaboración especial) Coco Reyes, narradora Omar Metioui, director artístico y ‘ud ramal – Reynaldo Fernández Manzano, dirección científica, guión y textos.

Espectáculo teatral con música y danza:

Viernes 26 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de Granada – Músicos y cuerpo de baile de la India – Solistas de danza españolaIgnacio García y Mónica de la Fuente, dramaturgia – Ignacio García, dirección de escena – David Murphy director. El sueño del sitar

Un homenaje a Ravi Shankar

Ravi Shankar (1920-2012): Dance Suite *

Manuel de Falla (1876-1946): Danza ritual del fuego, de El amor brujo

Música original sobre motivos de Ravi Shankar, compuesta e interpretada por Shubendra Rao y Saskia Rao-de Haas *

* Estreno. En el marco del Año Dual España-India

Conciertos matinales:

Sábado 27 junio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Capilla Santa MariaJone Martínez, soprano – Daniel Zapico, tiorba – Daniel Oyarzabal, clavicémbalo – Carlos Mena, contratenor y dirección.

El canto en su espejo

Agostino Steffani (1654-1728):

Duetto «M’hai da piangere» / Aria «Funeste imagini» (de Niobe. 1688) / Aria «Chi provó gl’Astri severi» (de Orlando generoso. 1691) / Duetto «Occhi perché piangete» / Overture (de Briseide. 1669) / Duetto «Lungi dall’Idol mio» / Aria «Potea peggio trattarti?» (de Le Glorie di Enea. 1695) / Aria «Pende il cor tra’l No e’l Si» (de Henrico Leone. 1689) / Duetto «Placidissime catene».

Danza:

Sábado 27 junio

Teatro del Generalife, 22:00 h.

Compañía Nacional de Danza –  Muriel Romero, directora.

NumEros

Serenad. Coreografía: George Balanchine © The George Balanchine Trust. Música: Piotr Illich Chaikovski. Diseño de vestuario: KarinskaPuesta en escena: Colleen Neary. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Echoes from a Restless Sou. Coreografía, diseño de iluminación y vestuario: Jacopo Godani. Música: Maurice Ravel (piano solista: Gustavo Díaz-Jerez). Asistentes coreográficos: Vincenzo de Rosa, Zoe Lenzi. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Playlist (Track 1, 2). Coreografía: William Forsythe. Música: Peven Everett y Lion Babe. Puesta en escena: José Carlos Blanco Martínez. Diseño de vestuario: William Forsythe. Diseño de iluminación: Tanja Rühl. Realización de vestuario: Iñaki Cobos y Primer Plano Vestuario SL.

Conciertos sinfónicos:

Domingo 28 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Riccardo Muti, director  Orchestra Giovanile Luigi Cherubini.

Giuseppe Verdi (1813-1901): Sinfonia, de Nabucco (1841) / Le quattro stagioni, bailables de I vespri siciliani (1855).

Manuel de Falla (1876-1946): El sombrero de tres picos (suite no 2) (1919-21) *

Maurice Ravel (1875-1937): Boléro (1928).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Recitales:

Lunes 29 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Yuliana Avdeeva, piano.

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturnos, op. 62 (1846).

Władysław Szpilman (1911-2000): Mazurka en fa menor (1942).

Fryderyck Chopin: Fantasía en fa menor, op. 49 (1841).

Władysław Szpilman: Suite «The Life of the Machines» (1933).

Fryderyck Chopin: Andante spianato et Grande polanaise brillante, op. 22 (1830-31) – 24 Preludios, op. 28 (1836-39).

Danza:

Martes 30 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Malandain Ballet Biarritz – Thierry Malandain, director artístico – Academia Barroca del Festival de Granada – Aarón Zapico, director.

Les Saisons

Coreografía: Thierry Malandain. Música: Antonio Vivaldi y Giovanni Antonio Guido. Violín solo: Jorge Jiménez. Decorados y vestuario: Jorge GallardoDiseño de iluminación: François Menou. Diseño de vestuario: Véronique Murat, Charlotte Margnoux, con la ayuda de Anaïs Abel. Realización de decorados: Frédéric Vadé. Realización de accesorios: Annie Onchalo.

JULIO

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 1 julio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Stile Antico

La consecución del poder: Carlos V, de príncipe a protector

Clemens non Papa (1510-1555): Carole Magnus eras.

Josquin Desprez (1450-1521): Salve Regina a 5.

Atrib. Pierre de la Rue (1452-1518): Absalon fili mi.

Nicolas Gombert (1495-1560): Mille Regretz / Virgo Sancta Katherina / Magnificat Primi Toni.

Rodrigo Ceballos (1534-1581): Hortus conclusus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Asperges me.

Thomas Crequillon (1505-1557): Andreas Christi famulus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Jubilate Deo.

Conciertos sinfónicos:

Jueves 2 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h

Orquesta Nacional de España – David Afkham, director.

Gustav Mahler (1860-1911): Sinfonía nº 9 en re mayor (1909-1910).

Danza:

Viernes 3 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Béjart Ballet Lausanne  – Julien Favreau, director artístico.
Dyonisos (Suite) – L’Oiseau de Feu – Boléro

Dionysos (Suite). Coreografía: Maurice Béjart. Música: Manos Hadjidakis. Pinturas: Yokoo Tadanori. Vestuario: Gianni Versace.

L’Oiseau de Feu. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Igor Stravinsky. Diseño de escenografía y vestuario: Joëlle Roustan y Roger Bernard.

Boléro. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Maurice Ravel. Diseño de escenografía y vestuario: Maurice Béjart.

Conciertos matinales:

Sábado 4 julio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Plural Ensemble – Mahan Esfahani, clave – Fabián Panisello, director.

Luigi Boccherini (1743-1805): Campane dell’Ave Maria y Tamburo dei Soldati (de Musica notturna delle strade di Madrid, op. 30 no 6 G. 324. 1780).

José María Sánchez-Verdú (1968): Las ínsulas extrañas (2024).

Luigi Boccherini: Il Rosario (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Alberto Carretero (1985): Con certo in certo (2026) *

Luigi Boccherini: Minuetto dei Ciechi y Passa Calle (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Jesús Villa-Rojo (1940): Recordando a Falla (1989).

Luigi Boccherini: Il tamburo y Ritirata (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Manuel de Falla (1876-1946): Concerto per clavicembalo, flauto, oboe, clarinetto, violino e violoncello (1926).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Conciertos sinfónicos:

Sábado 4 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Budapest Festival Orchestra – Anja Kampe, soprano – Hanno Müller-Brachmann, bajo Iván Fischer, director.

Robert Schumann (1810-1856): Sinfonía nº 3 en mi bemol mayor, op. 97 «Renana» (1850).

Richard Wagner (1813-1883): Escena final de Die Walküre (Acto 3, escena 3: Despedida de Wotan y Fuego mágico. 1856).

Ópera & Cine

Domingo 5 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Joven Orquesta Nacional de EspañaCoro masculino de la Orquesta Ciudad de GranadaHéctor Eliel Márquez, director del coro – Alejandro del Ángel, tenor – Donato Renzetti y Timothy Brock, directores.

Franz Liszt / Pietro Mascagni: Sinfonía Fausto / Rapsodia Satanica.

Sinfonía Fausto (1854). Sinfonía de Franz Liszt (1811-1886) en tres movimientos para tenor, coro y orquesta, S. 108.

Rapsodia satanica (1917). Película de Nino Oxilia (1889-1917).Música de Pietro Mascagni (1863-1945). Guion de Alberto Fassini sobre poema de Fausto Maria Martini.

Recitales:

Lunes 6 julio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Javier Perianes, piano.

Manuel de Falla (1876-1946): Nocturno (1896).

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturno en re bemol mayor, op. 27 nº 2 (1835).

Manuel de Falla: Mazurka en do menor (1899).

Fryderyck Chopin: Mazurka en la menor, op. 7 nº 2 (1830-31) / Mazurka en sol mayor, op. 67 nº 1 (1835).

Manuel de Falla: Serenata andaluza (1900).

Fryderyck Chopin: Vals en la menor, op. 34 nº 2 (1831).

Manuel de Falla: Canción (1900).

Fryderyck Chopin: Berceuse en re bemol mayor, op. 57 (1843, rev. 1844).

Manuel de Falla: Cuatro piezas españolas (1906-1909).

Isaac Albéniz (1860-1909): Iberia (Selección. 1905-08).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Música de cámara:

Martes 7 julio

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada, 22:00 h.

Numen Ensemble – Héctor Eliel Márquez, director.

Música y espacio

Arvo Pärt (1935): Spiegel im Spiegel (1978).

György Kurtág (1926) *: Omaggio a Luigi Nono, op 16 (1979).

Morton Feldman (1926-1987): The Rothko Chapel (1971).

György Ligeti (1923-2006): Lux Aeterna (1966).

John Taverner (1944-2013): A Hymn to the Mother of God (1985).

Thomas Tallis (1505-1585): Spem in alium (1570).

* En conmemoración del centenario de los nacimientos de G. Kurtág y M. Feldman

Flamenco:

Miércoles 8 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Esperanza Garrido, cante – Paco Jarana, guitarra flamencaÓscar Lago, guitarra flamenca – Pablo Suárez, piano –  Manuel José Muñoz “el Pájaro”, percusión. Eva Yerbabuena, dirección artística

De luna a luna *
* Estreno

Jazz:

Jueves 9 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Leonor Watling & Leo Sidran con The Groovy French Band.

El arte de encontrarse

Conciertos sinfónicos:

Viernes 10 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de GranadaCoro de la Orquesta Ciudad de GranadaHéctor Eliel Márquez, director del coro – Lucas Macías, director.

Silvia Tro Santafé, mezzosoprano (Salud) – Belén Elvira, mezzosoprano (La abuela) – Leticia Rodríguez, mezzosoprano (Carmela) – Álvaro Gallegos (voz de la fragua) –  Alejandro Roy tenor (Paco) – Joan Martín-Royo, bajo (El tío Sarvaor) – El Turry, cantaor – Andrés Merino, barítono (Manuel) – Luis Mariano, guitarra.

Pietro Mascagni (1863-1945): Intermezzo, de Cavalleria rusticana (1889).

Richard Wagner (1813-1883):  Preludio y Muerte de Isolda, de Tristan und Isolde (primera versión, 1857-1859).

Manuel de Falla (1876-1946): La vida breve (1905) *

* Estreno de la primera versión inédita de «La vida breve», de 1905.

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Conciertos matinales:

Sábado 11 julio

Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h.

Coro Gulbenkian- Solistas de la Orquesta Gulbenkian – Martina Batič, directora.

Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días

Orlando di Lasso (1532-1594): Vide homo.

Carlo Gesualdo (1566-1613): O vos omnes.

Manuel Cardoso (1566-1650): Sitivit anima mea.

Alfredo Aracil (1954): Paradiso (Cuaderno I).

Duarte Lobo (c. 1565-1646): Audivi vocem de caelo.

Estêvão de Brito (1575-1641): Heu, Domine.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno II).

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594) Sperent in te.

Tomás Luis de Victoria (1548-1611) O magnum mysterium.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno III) *

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Danza:

Sábado 11 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Les Ballets Espagnols de «La Argentina» – Antonio Najarro, dirección artística y coreografía.

Juerga y Triana – Sonatina

Juerga y Triana
Música de Juerga: Julián Bautista – Música de Triana: Isaac Albéniz– Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela – Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel – Solos de guitarra: José Luis Montón – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Sonatina

Música: Ernesto Halffter – Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones: Néstor L. Arauzo y Davitxun – Diseño de iluminación: Sergio Torres – Músicos en directo : Constanza Lechner (piano, cajón), José Luis Montón (guitarra), Sergio Menem (violonchelo) – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Ópera:

Domingo 12 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) – Coro Teatro de la Maestranza – Íñigo Sampil, director del coro – Daniele Callegari, director musical.

Aida

Ópera en cuatro actos (1871). Versión concierto Música de Giuseppe Verdi (1813-1901). Libreto de Antonio Ghislanzoni, basado en un guión de Auguste Mariette.

Manuel Fuentes, bajo (El Rey) – Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano (Amneris) – Olga Maslova, soprano (Aida) – Francesco Meli, tenor (Radamés) – Inho Jeong, bajo (Ramfis) – Fabián Veloz, barítono (Amonastro) – Néstor Galván, tenor (Un mensajero) – Patricia Calvache, soprano (Gran sacerdotisa).

Reflejar igualmente la Exposición en la Carrera de la Virgen titulada «Geometría y gracia» que finalizaba con mi estancia en la capital nazarí.

Como reza el último anuncio, «Los caminos del arte y de la música llevan al Festival de Granada». Espero seguir disfrutándolo algún año más, aunque mi juventud va pasando y pesando…

Najarro revive La Argentina

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Sábado 11 de julio, 22:30 h75 Festival de Granada, Danza. Teatro del Generalife: Les Ballets Espagnols de «La Argentina», Antonio Najarro (dirección artística y coreografía): Obras de Julián Bautista, Isaac Albéniz, Ernesto Halffter. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara.

Mi última noche en el Teatro del Generalife para disfrutar de un espectáculo tan universal como la danza española a través de una de las figuras más interesantes y algo olvidadas como Antonia Mercé «La Argentina» (Buenos Aires, Argentina, 1890-Bayona, Francia, 1936), felizmente recuperada por un grande como es Antonio Najarro, quien retoma el nombre de los espectáculos de Mercé Les Ballets Espagnols cortos en el espacio (de 1927 a 1929) pero que enamoraron a tantos otros artistas por su combinación entre tradición y vanguardia, y que la presentación de la web nos ponía en contexto precisamente titulándola Recuperar a Antonia Mercé:

Cuando el 18 de julio se van a cumplir 90 años del prematuro fallecimiento de Antonia Mercé «La Argentina», pionera de la danza española de principios del siglo XX, Antonio Najarro indaga con su compañía en el mundo creativo de la bailarina y coreógrafa para retomar los ballets que creó con su efímera compañía. Este programa une tres de los títulos esenciales estrenados en París de quien fue figura internacional de la danza y cuyo ejemplo ha sido crucial para el desarrollo coreográfico y estilístico de nuestro arte. Permanecen invariables las partituras de cada uno de los ballets, Juerga (Julián Bautista), Triana (Isaac Albéniz) y Sonatina (Ernesto Halffter); en sus trajes y escenografías hay rigor hacia lo original e inspiración para los nuevos diseños de Yaiza Pinillos. Las coreografías de La Argentina, sin embargo, no se conservan y Najarro se ha acercado a su universo de movimiento desde su perspectiva actual, para recrearlos en su aspiración de danza española moderna con impulso de universalidad.

Tres números que nos dan una idea de lo avanzada que fue «La Argentina», así por el país donde nació, siguiendo la moda del momento entre las artistas a llamarse con seudónimos, cuando debutó en Madrid en su adolescencia. Cristina Marinero autora de las excelentes notas al programa, comienza con una cita de Jacinto Benavente en «Acotaciones» (11 de noviembre de 1911) para describir a esta avanzada de su época: “con sus danzas, es una de las pocas artistas que merecen ser consideradas como tales entre las que se presentan al público”.

Globalmente el espectáculo se organizó en las tres coreografías famosas ya citadas, aunque no conservadas pero sí informadas por Najarro, donde todo es de destacar, desde el vestuario hasta la música, tanto grabada como en directo, que figura en el programa de mano, pero sobre todo los los diseños de vídeo proyecciones e ilustraciones: para Juerga los de Emilio Valenzuela inspirados en el diseño original de Manuel Fontanalsa, para Triana en los diseños originales del pintor canario Néstor de la Torre (1887 – 1938), otro avanzado del su tiempo, incluso en su diseño del vestuario, escenografía y figurines espectaculares reinterpretando de los vestidos de volantes en estética vanguardista, así entendidos para la Sonatina con las vídeo proyecciones de Néstor L. Arauzo y Davitxun, ya del por sí dignas de guardarse por sí solas, resultando el mejor decorado para los tres momentos, a cual mayor en belleza, colorido, plasticidad por una compañía de danza que ha entendido las bases del ballet para llevarlas a la danza española (hasta con las castañuelas virtuosas), así más universal que nunca.

Con un solo foco iluminando al guitarrista José Luis Montón, siempre con su sombrero, a quien hace 16 años escuché en Gijón con «Bach como disculpa», interpretaría la «Andaluza» de Granados aún sin los dedos suficientemente sueltos y con una amplificación tan excesiva que se escuchaba aún con más precisión desde el deslizarse sobre el mástil hasta la afinación, el prólogo abrió la Juerga madrileña a más no poder, el Ballet-pantomima en un cuadro con música del exiliado Julián Bautista perteneciente al llamado “Grupo de los Ocho”, en una versión grabada por Manuel Coves con la Sinfónica de Tenerife. El vestuario de Yaiza Pinillos logró el color y estilo de cada personaje, desde el ciego con su bastón a los tunantes sin instrumentos, a la violetera y «la flamenca del pañolón», o los chulapos y señoritingas, sin faltar un torero goyesco. Juegos y movimientos de mantones, capas y capotes siempre efectistas, junto a la coreografía que nos hace entender el libreto libreto de Tomás Borrás, porque la danza es escena musical sin palabras.

Volvería la guitarra del barcelonés Montón como Interludio interpretando al sevillano Manuel Infante (1883-1958) y su visión personal de El vito, mezcla de la canción popular que Lorca también arregló, con el igualmente popular intermedio, más que la propia zarzuela, “La boda de Luis Alonso” (G. Giménez), virtuosa versión con trémolos, rasgueos y el sabor flamenco de la mal llamada música clásica, pues mejor no etiquetarla nunca.

Triana sería impactante por todo lo ya citado, el vestuario rompedor con la música de la «Iberia» (Albéniz) y los números Evocación, plasticidad, movimientos perfectos, El Albaicín con la cercanía geográfica y popular, El Corpus Christi en Sevilla donde el trono parecía real apareciendo con el baile en una evolución de la cruz del fondo tan trianera como la última, recordando mi Sevilla de 1982 y el azulejo en “Las Golondrinas” con el texto de Antonio Domínguez Fombella:

Si me perdiese algún día
que me busquen en Triana,
no vayáis hacia mi Asturias,
tal vez allí, oigáis mi gaita,
suspirar tiernos recuerdos
en mágica resonancia.
Buscadme en los aledaños
de una taberna en Triana,
donde nuestro amigo Paco
tiene aroma de albahaca,
me da de beber buen vino
de humildad y templanza;
si me perdiese algún día,
allí encontraréis mi alma.

Descanso suficiente para hidratarse, la mente en mi tierra y la Sonatina de Ernesto Halfter (1905-1989) perteneciente a la “Generación del 27”, con la música en vivo a cargo de Constanza Lechner al piano y ¡el cajón!), Sergio Menem al  violonchelo, y José Luis Montón  de nuevo, guitarra clásica encajando a trío la música del único discípulo de Falla, y que para el compositor madrileño se convirtió en motivo de tensiones con Antonia Mercé. Para la danza española al no ser un ballet español como se entendía entonces, lo recompuso en 1929, volviendo a llevarme a mi tierra, la canción “Pastor que estás en el monte” que utiliza en la obra y escuchándose grabada un fragmento entre los distintos cuadros. Fondos oníricos, casi dalinianos, el simbolismo europeo, con un vestuario tan rompedor como hace cien años junto a la coreografía de un Antonio Najarro que sigue marcando estilo propio desde el conocimiento profundo de la danza.

La tarde del sábado estuvo gris pero al menos la noche tuvo luna lorquiana proyectada, y mi bajada evitando caminar nuevamente por el bosque de la Alhambra para intentar conciliar rápido el sueño. Aún queda otro día antes de la vuelta a casa.

ELENCO:

PROGRAMA:

Prólogo

Enrique Granados (1867-1916): Danza española «Andaluza», op. 37 nº 5

Guitarra: José Luis Montón

Juerga

Ballet-pantomima en un cuadro, op. 4

Música: Julián Bautista (1901-1961)

Libreto: Tomás Borrás (1901-1961)

Grabación musical: Sinfónica de Tenerife (Manuel Coves, director)

Dirección y coreografía: Antonio Najarro

Dirección de escena: Carolina África

Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos

Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela inspirado en el diseño original de Manuel Fontanals

Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel

Estrenado en el Théâtre National de l’Opéra-Comique de París el 29 de mayo de 1929 por Les Ballets Espagnols con coreografía de Antonio Mercé y escenografía de Manuel Fontanals

Interludio

Manuel Infante (1883-1958): El vito

Guitarra: José Luis Montón

Triana

Fantasía coreográfica sevillana

Música de Isaac Albéniz (1860-1909): Evocación, El Albaicín, El Corpus Christi en Sevilla y Triana (de “Iberia”)

Libreto: Enrique Fernández Arbós (1863-1939)

Grabación musical: Sinfónica de Tenerife (Manuel Coves, director)

Dirección y coreografía: Antonio Najarro

Dirección de escena: Carolina África

Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos inspirada en los diseños originales de Néstor de la Torre

Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela inspirado en los diseños originales de Néstor de la Torre

Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel

Estrenado en el Théâtre National de l’Opéra-Comique de París el 27 de mayo de 1929 por Les Ballets Espagnols de Antonia Mercé, La Argentina, con escenografía y figurines de Néstor de la Torre

Sonatina

Música: Ernesto Halffter

Dirección y coreografía: Antonio Najarro

Dirección de escena: Carolina África

Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos

Diseño de vídeo proyecciones: Néstor L. Arauzo y Davitxun

Diseño de iluminación: Sergio Torres

Estrenado en el Théâtre Fémina de París el 18 de junio de 1928

Sonatina es una coproducción de la Fundación Juan March y Palau de les Arts de Valencia

Guitarra: José Luis Montón

Piano y cajón: Constanza Lech

Violonchelo: Sergio Menem

El embrujo de la luna

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Miércoles 8 de julio, 22:00 h75 Festival de Granada, Flamenco. Palacio de los Córdova: Esperanza Garrido (cante),  Paco Jarana (guitarra flamenca), Óscar Lago (guitarra flamenca), Pablo Suárez (piano), Daniel Suárez (percusión), Manuel José Muñoz “el Pájaro” (percusión), Eva Yerbabuena (dirección artística). De luna a luna, obras de Simón Díaz, Pepe Marchena, Atahualpa Yupanki, Chico Walker y populares. Fotos © Festival de Granada – Lucía Rivas, y propias.

Hay pueblos donde sus vecinos salen músicos porque lo maman en sus calles. En el borde de La Vega granadina se encuentra Ogíjares, una población rondando los 14000 habitantes y “Villa de la Música” (desde 2008) debido a la larga tradición en el desarrollo de actividades musicales. Ahí nace en 2004 la cantaora Esperanza Garrido, con raíces sevillanas y flamenca de cuna, ganadora de “La Voz Kids” en 2017, consolidándose como figura tras alzarse con el prestigioso premio “La Saeta de Oro” el pasado año, explorando repertorios que rompan etiquetas. De voz melódica, lírica y bien timbrada, esta joven promesa del cante lleva en sus genes toda la morería de Graná, siendo sobrina de Eva la Yerbabuena, que la dirigía en este estreno de un festival con raíces flamencas desde el Concurso de Cante Jondo en 1922.

La noche flamenca en el Palacio de los Córdova se presentaba como Lunas de Granada:

De luna a luna es un espectáculo de cante flamenco y música que se despliega como un viaje nocturno a través del tiempo sentido, no medido. Bajo la luz cambiante de la Luna en sus distintas fases, el cante se convierte en reflejo de los estados del alma: la espera, la herida, el recogimiento, el impulso vital y la celebración. El flamenco aparece como rito ancestral y como pulso vivo. Se quiebra y se recompone, se recoge en el silencio y estalla cuando la emoción exige. Cada nota nace de una necesidad interior, y se ofrece al público como un acto de entrega, verdad y gratitud. 
La voz camina sin imponerse, libre pero guiada por la escucha y el tiempo. Hay sombra y hay claridad, intimidad y fiesta, porque el flamenco en todas sus músicas, como la vida misma no pertenece a un solo estado. De luna a luna busca sensaciones desde un lugar honesto y profundo. Compartir con el público una experiencia emocional y poética donde cada nota deje huella y cada cierre abra un nuevo comienzo.  Este espectáculo nace de una necesidad personal y artística: no surge como una sucesión de estilos, sino como un viaje sonoro y emocional en el que conviven el flamenco y otras músicas que dialogan desde la raíz y la experiencia

De negro y “a puerta gayola” comenzaba Esperanza Garrido con un homenaje a la Venezuela de Simón Díaz y su Toná de la luna llena, una luna nueva con la letra “Yo vi de una garza mora / Dándole combate a un río / Así es cómo se enamora / Tu corazón con el mío”, cual nerviosa enamorada, tímida, la voz quebrada de emoción y responsabilidad por este debut en su tierra y en un festival internacional, con una versión propia sin aderezos pero con el quejío flamenco, para virar a la milonga de Pepe Marchena Calló una perla en un lirio, acompañada al piano por Pablo Suárez. Intimismo, cercanía, con la reverberación que no faltó a lo largo de la noche, puede que algo excesiva aunque ayudase a redondear un poderío vocal de menos a más.

Y un momento de Luna tucumana, el romance de Atahualpa Yupanki (yo sigo escribiendo Yupanqui), «Yo no le canto a la luna / porque alumbra y nada mas /le canto porque ella sabe /de mi largo caminar» para disfrutar de las guitarras de Paco Jarana y Óscar Lago y la percusión de Daniel Suárez y Manuel José Muñoz “el Pájaro” , la Argentina emigrante con la música de ida y vuelta, los gauchos flamencos traídos hasta Granada. Amplificación algo excesiva (que posteriormente casi taparía a la voz) y donde Jarana llevaría el peso, para volver a escuchar la Vidalita de “Garrido por Marchena” y retornar a Yupanqui donde no nos “contó una milonga” sino que la cantó y sintió, templando nervios, arropada por unos músicos de largo recorrido, llevándola por este viaje atlántico que solo la música puede transitar sin mareos, reposada, sentida, dándole el pellizco que iba entonando el paso de la luna nueva a la llena.

Blanco tímido para el Brasil “construido” con esdrújulas por Chico Buarque donde la bossa nova sonó granadina, poderosa en la instrumentación, la percusión propia y la voz única, tímida, mágica, pródiga, sólida, máxima, la máquina principesca para la Esperanza heredera al. trono flamenco.

Luces mínimas pero suficientes y la sonorización siempre mejorable aunque con el poderío que iba asentándose para los palos flamencos. Paco Jarana maestro para ir desgranando unas seguiriyas, una bulería por soleá, casi saeta, los tientos tangos creciendo y Espeeranza empujada por un toque perfecto para su cante. Una granaína que no podía faltar, el maestro Morente también en el sentimiento antes de “salir por peteneras” con el descaro juvenil de una aguerrida Garrido para acabar en lo alto, presentando a los músicos, llanto de emoción por una oportunidad única, gratitud sincera, el cariño de una familia arropándola en todo momento y ganándose el respeto de un público desde el primer quejío hasta ese fin de fiesta con el que Esperanza Garrido nos deleitó e iluminó con luz de luna en el Palacio de los Córdova.

ARTISTAS:

Esperanza Garrido, cante

Paco Jarana y Óscar Lago, guitarras

Pablo Suárez, piano

Daniel Suárez y Manuel Muñoz “el Pájaro”, percusión

Dirección escénica: Eva Yerbabuena

Dirección musical: Paco Jarana, Daniel Suárez, Óscar Lago, Pablo Suárez, Manuel “el Pájaro”, Eva Yerbabuena

Dirección técnica: Valentín Donaire, Félix Vázquez

Sonido: Félix Vázquez

Diseño de iluminación: Valentín Donaire

Diseño y creación de vestuario: Alejandro Postigo

Fotografía: Dario Aranyo

Distribución y producción: Manuela Franco

PROGRAMA:

De luna a luna

Toná de la luna llena (Simón Díaz)

Milonga – Calló una perla en un lirio (Pepe Marchena)

Romance de la luna tucumana (Atahualpa Yupanqui)

Vidalita (Pepe Marchena)

Milonga del solitario (Atahualpa Yupanqui)

La construcción (Chico Buarque)

Seguiriya de Isidro Muñoz

Joaquin de la Fina (bulería por soleá)

Lumbre (tientos tangos)

Luz Nazarí (granaína)

Santa Muerte (petenera)

La India llega a Granada

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Viernes 26 junio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Danza, en el marco el Año Dual España-India. Palacio de Carlos V:  El sueño del sitar, Un homenaje a Ravi Shankar. Orquesta Ciudad de Granada (OCG), Mónica de la Fuente (dramaturgia, coreógrafa y bailarina de danza contemporánea de la India), Ignacio García (dramaturgia, dirección de escena), David Murphy (dirección musical), Sukanya Shankar (asesora musical), Ensamble de músicos de la India, Elenco de danza Bharatanatyam, Bailarines de España (Lucía Campillo, coreógrafa y bailarina de danza española, José Manuel Benítez -cedido por el Ballet Nacional de España- bailarín de danza española). Fotos © Festival de Granada | Fermín Rodríguez, y propias.

Si la noche anterior hicimos un viaje en el tiempo hasta las Zambras Moriscas, en este viernes con partido Uruguay-España (ganamos 1-0 y clasificados primeros de grupo para la siguiente fase) había otro viaje hasta la India en un homenaje a Ravi Shankar donde se unían músicas donde las improvisaciones alargaron el evento hasta la medianoche.

La narración que intentaba hacer un relato casi didáctico, con unos textos muy “filosóficos” sobre el Cosmos y el propio hinduismo, no se escuchaba todo lo clara que hubiésemos deseado, y el Ensamble de músicos de la India estuvo amplificado, siendo quienes abrirían la velada, más un bailarín del elenco de danza Bharatanatyam en la galería del primer piso.

En el 150 aniversario de Falla arrancaron con una visión “original” por la instrumentación antes de que la OCG con la dirección de David Murphy prosiguieran El círculo mágico y la Danza ritual del fuego, (de “El amor brujo”) contrapuesta a la hindú.

La orquesta granadina fue combinando y alternando con los músicos de la India la suite titulada “El sueño del sitar. Un homenaje a Ravi Shankar”, con el estreno mundial de la Dance Suite de la ópera Sukanya del homenajeado, intercalada con otras músicas de Ravi Shankar donde los músicos hindúes fueron los protagonistas.

Las coreografías también alternaron las flamencas con las bailarinas de Bharatanatyam, coloristas, tradicionales, y que las fotografías de Ferminius reflejan mejor que mis palabras, circulando tanto delante del escenario como en el primer piso, momentos de plasticidad y musicalidad tanto en nuestras castañuelas como en los cascabeles de los tobillos orientales (como en las primeras zambras moriscas de la noche anterior).

Las notas al programa de Enrique Cámara de Landa además de comentar parte de la biografía de Ravi Shankar y David Murphy, analiza las obras que escuchamos, nos explica los instrumentos utilizados, y presenta conceptos tanto musicales como de la tradición religiosa hindú, muy interesante para la mejor comprensión de un concierto que nos traía “diálogos y convergencias” desde la India hasta el Palacio de Carlos V.

Más allá de las sensaciones que pueden llegarnos escuchando las músicas de la India, la parte sinfónica podríamos considerarla más banda sonora que sinfónica, y lo original es precisamente la combinación tímbrica entre los instrumentos occidentales con los orientales. El virtuosismo de Shubhendra Rao en el sitar quedó más que plasmado, junto a Saskia Rao-de Haas en el violonchelo indio que hizo por momentos de nota pedal, en una “tándem” con buen entendimiento. Y la parte del viento con Hrishikesh Mazumdar en la flauta bansuri, de tímbrica por momentos electrónica por su sonoridad y amplificación junto al shehnai (un aerófono de doble lengüeta) de Ashwini Shankar, que también se ubicaría al inicio en la galería del primer piso. Todos ellos lograron esa sonoridad que asociamos a la India, amén de una percusión que trasciende lo musical para contagiar vitalidad tras los momentos trascendentes.

Los bailes ayudaron a llevar mejor la noche palaciega, especialmente las bailarinas, y las flamencas, que compartían coreografías y contrastes en blanco y negro (hubo un cambio al rojo), también con descripciones gestuales a la narración, más el contraste masculino de dos formas de entender la danza.

El público disfrutó sobre todo de los momentos “Bollywood”, mientras las bailarinas esparcían pétalos y el ensamble parecía entrar en calor con unas improvisaciones que no sabíamos cuánto durarían en Prabhuji – canticos de la India y el Finale – Danza Suite. De la OCG el maestro Murphy, sentado en la tarima cuando sonaban las distintas ragas, marcó claramente los muchos cambios rítmicos y planos con desigual respuesta en algunas secciones desbalanceadas. Me quedo con una de las partes líricas con un piano excelente arropado por la cuerda.

Impresiones a vuela pluma de un homenaje donde el sitar fue protagonista, usado en la coreografía, personificado en la narración y un placer escucharlo en manos de Shubhendra Rao, heredero de Ravi Shankar que tanto ha influido en la música occidental desde la globalización que la música ha ejercido desde sus inicios. Una noche colorida incluso por parte del público en el Año Dual España-India.

INTÉRPRETES:

Orquesta Ciudad de Granada

Ignacio García y Mónica de la Fuente, dramaturgia

Ignacio García, dirección de escena

David Murphy, dirección musical

Sukanya Shankar, asesora musical

Ensamble de músicos de la India

Shubhendra Rao, solista de sitar y líder del ensamble

Saskia Rao-de Haas, violonchelo indio

Ashwini Shankar, shehnai

Hrishikesh Mazumdar, flauta bansuri

Vishwesh Swaminadhan, canto

Madan Mohan, violín

Jayachandra Rao, mridangam

Giridhar Udupa, ghatam

Debjit Patitundi, tabla

Sannidhi Vaidyanathan, mridangam

Elenco de danza Bharatanatyam

Coreografía: Rama Vaidyanathan

Cuerpo de baile: Rama Vaidyanathan, Shubhamani Chandrashekar, Reshika Sivakumar, Vaishnavi Dhore, Nilava Sen

Bailarines de España

Lucía Campillo, coreógrafa y bailarina de danza española

José Manuel Benítez (cedido por el Ballet Nacional de España), bailarín de danza española

Mónica de la Fuente, coreógrafa y bailarina de danza contemporánea de la India

Narración escénica

Lucía Campillo

Mónica de la Fuente

PROGRAMA:

Prólogo

Manuel de Falla (1876-1946):

Introducción, El círculo mágico y Danza ritual del fuego, de El amor brujo (1915)

El sueño del sitar*. Un homenaje a Ravi Shankar:

Ravi Shankar (1920-2012):

Swagatam

Sapney Mein – Raga Yaman Manj

Overture – Dance Suite

Tarana – Dance Suite

Holi – Ghanashyam

Raga Yaman Kalyan (extracto), del Concierto para sitar nº 2

Tilak Kamod – Dance Suite

Raga Mishra Pilu

Raga Adana, del Concierto para sitar nº 1

Raga Tilak Shyam

Prabhuji – canticos de la India

Finale – Danza Suite

* Estreno mundial de la Dance Suite de la ópera Sukanya de Ravi Shankar, intercalada con otras músicas de Ravi Shankar

Seis voces y seis cuerdas

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Martes 23 junio, 22:30 h. 75 Festival de Granada, Flamenco. Teatro del GeneralifeYerai Cortés. Fotos Álex Cámara y propias.

Mi noche de San Juan “mierense” la celebré en Granada y la disfruté con un espectáculo original, flamenco, actual, sencillo y lleno de calidad con la guitarra de Yerai Cortés y seis mujeres aún sin nombre artístico aunque parece que las hemos bautizado como “Las Coralitas” porque sin ellas nada hubiera sido igual. Con una inicio desconcertante donde el alicantino salía leyendo el periódico y con unas voces procesadas que resultaron directas, comenzaba un espectáculo único.

La web del Festival presentaba así esta noche flamenca:

Yerai Cortés (Alicante, 1995) es uno de los guitarristas más relevantes de la actualidad y una figura clave del flamenco contemporáneo. Criado en una familia vinculada al arte jondo, comenzó su trayectoria en los principales tablaos de Madrid, desarrollando un estilo propio marcado por el virtuosismo y una narrativa muy personal. Con una propuesta artística elegante y gran carga emocional, su guitarra conecta con un amplio público, desde el más tradicional hasta las nuevas generaciones. En 2024 protagonizó el documental La guitarra flamenca de Yerai Cortés, dirigido por C. Tangana (Antón Álvarez). La película obtuvo dos Premios Goya, el de Mejor Película Documental y Mejor Canción Original por Los Almendros, compuesta por el propio el propio director, Cortés, y La Tania. Fue nominado a los Latin Grammy 2025 en la categoría «Mejor Nuevo Artista», un reconocimiento que consolidó su presencia en el panorama musical internacional. En directo ofrece un formato que combina guitarra, coro a seis voces y palmas, con el que ha actuado en escenarios tan diversos como el Montreux Jazz Festival o el auditorio de Radio France en París, además de agotar entradas en todas sus fechas.

El alicantino curtido en acompañar espectáculos de baile y cantaores, tenía la oportunidad de presentarse en solitario con “seis soles”, más sus seis cuerdas con las que ir desgranando temas propios, bulerías, tarantas y hasta valses, con una sonorización exquisita donde los efectos electrónicos estaban tan bien encajados que no distinguíamos el vivo y lo grabado, con las seis chicas todas ellas una fiesta compartida.

Luces sencillas pero por momentos impactantes, destellos de flashes blancos o rojos, efectos de humo, coincidiendo con la tensión y la “furia” o la penumbra. Sus voces sonaron como una, con quejío y pellizco, rememorando el arte de Algeciras aunque desconozca su procedencia, palmas tanto virtuosas de toque preciso como sordas empujando y encajando con la guitarra de Yerai, y un zapateado tan sincronizado que daba ritmo de cajón desde una tarima amplificada con exquisitez.

El programa de mano se limitaba a plasmar las siguientes notas:

Yerai Cortés se consolida como una de las figuras más importantes del flamenco actual. Combina una sensibilidad poco común con una visión artística que trasciende etiquetas. En su música conviven la raíz popular y una mirada contemporánea, que dan forma a un discurso propio, sólido y abierto al riesgo.

Tras el reconocimiento internacional obtenido con su debut, el guitarrista presenta “POPULAR”, un segundo trabajo que amplía su universo creativo y reafirma su personalidad artística. Más allá del virtuosismo, Yerai apuesta por la emoción, el detalle y la construcción de atmósferas que invitan a una escucha atenta.

Su propuesta adquiere una dimensión especial en directo. Sobre el escenario, se rodea de seis mujeres que aportan voz y percusión corporal. Este formato genera una experiencia inmersiva, marcada por el pulso colectivo y la intensidad interpretativa. La interacción entre los elementos crea una tensión que evoluciona a lo largo del espectáculo.

El concierto no se plantea como una simple sucesión de temas. Funciona como un recorrido continuo, con transiciones fluidas y momentos de gran carga expresiva. La sobriedad escénica y el cuidado de la iluminación refuerzan un enfoque centrado en lo esencial, donde cada gesto y cada sonido adquieren protagonismo.

Con esta nueva gira, Yerai Cortés presenta su proyecto en los escenarios y festivales más emblemáticos de Europa. Su propuesta encuentra en el directo su espacio natural.

Todo lo anterior se queda corto, como los 90 minutos de fiesta. El clima creado en el Generalife, a tope con público de todas las edades y gustos, fue cual montaña rusa de puro arte. La guitarra jonda, sentida, explosiva y mágica, más la coreografía de unas chicas “manga” de negro (tutú, minifalda y medias colegiales) moviéndose por el escenario entre un bosque de pies de micrófono, que iban cambiando de posición, con los jaleos espontáneos y sinceros de “¡agua!” o “¡aire!” porque el fuego lo ponían las seis cuerdas junto a las seis corales de oro molido. El “Yeri” cambiando de ubicaciones, sentado, a la izquierda, susurrando algunas melodías «corales», con el pie sobre la silla, centrado, adelantado, recogido, acompañando y compartiendo protagonismo, enriqueciendo unos cantos con letras actuales y naturales como el vals que decía “en los puertos italianos y en los cafés parisinos”… y viva los alicantinos, con el Castillo de Santa Bárbara igualmente celebrando la noche más corta del año (con sus “Fogueres”) en esta fiesta flamenca, moderna, juvenil, distinta, “la fuerza la sacaría de donde la saca nadie”

Si Yerai “tiene cinco en la izquierda” primorosos, limpios, “la derecha otros cinco que valen por veinte”, como cantaban, de bordones rotundos y melódicos siempre perfectamente compenetrados con sus seis perlas, fusión bien entendida con mucha compenetración desde este maravilloso espectáculo de una docena de luces con media docena de cuerdas y otra de voces.

La Noche de San Juan con calor natural y fuego musical, «canela en rama» desde Alicante hasta Granada con mi mente en Mieres pero el cuerpo flamenco.

Siempre Federico

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Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, 5 de junio de 1898 – Camino de Víznar a Alfácar, 19 de agosto de 1936) está siempre presente en mi vida, no ya desde su poesía que nunca pasa de moda, también desde su faceta musical que nos descubriese el Maestro Casares en aquellas clases del «aulín» en la entonces Facultad de Filosofía y Letras de la Plaza de Feijóo ovetense, recordando la propia definición del granadino:

«Ante todo soy músico«

El disco con la colección de Canciones populares Españolas editado por Sonifolk en 1989 forma parte de mi discoteca de «imprescindibles» (también en formato de cassette), una reedición en vinilo gracias a la colaboración de un gran número de entidades y personas con la propia Fundación García Lorca en cabeza, como no podía ser menos, y que parte de la grabación que el granadino realizó en 1931 para «La Voz de su Amo», cinco discos gramofónicos con diez temas de su propia «Colección de Canciones Populares Antiguas» con el propio García Lorca al piano acompañando a Encarnación López Júlvez (1897-1945), La Argentinita. De los diez temas iniciales se añade en este LP dos temas aparte de la cantante, interpretación exponente de la sencillez, gracia y sentimiento que requiere el canto popular. Y si la grabación en sonido monofónico tiene sus imperfecciones, sigue siendo una joya que como aquellos vinilos de entonces, contiene un excelente folleto con los textos de las canciones, una carta autógrafa con un dibujo, más tres trabajos de especialistas en la música de Lorca: un breve ensayo del hispanista Roger Tinnell (Virginia, 1944 – Ibiza, 2022), el trabajo publicado en 1940 por el filólogo e historiador de la literatura Federico de Onís (Salamanca, 1885 – Hato Rey -Puerto Rico, 1966) en la Revista Hispánica Moderna con el título «García Lorca, folclorista», y la crítica que el musicólogo Adolfo Salazar (Madrid, 1890 – Ciudad de México, 1958) hizo en 1931 para «El Sol» precisamente del primer disco de la Colección de Canciones, titulado «Un cancionero viviente».

La vigencia poética y especialmente musical de Lorca sigue presente, y en estos días se han publicado dos libros que considero imprescindibles, engrosan mi biblioteca y aumentan un fondo editorial que sigue creciendo tantos años después, incluso encontrándose imágenes inéditas escondidas en una lata de betún gracias al cineasta Manuel Menchón, así como el descubrimiento por parte del cantaor Miguel Poveda de un poema de nuestro amado y atemporal Federico, o una pieza musical del poeta con el título Canción de invierno, donde el genio andaluz no se había hecho un nombre y firmó esta obra como Federico García, fechada el 29 de enero de 1916, cuando Lorca era todavía un adolescente de 17 años.

En mis estancias granadinas durante el Festival Internacional de Música y Danza, que este año alcanza su 75 edición (recordando a Falla), no puede faltar la visita a su centro en la Plaza de la Romanilla, donde se ubica igualmente la fundación y su legado.

El primer libro es una edición cuidadísima, de la que dejo la ficha y los datos:

Obra musical de Federico García Lorca. Cancionero popular. Letras y partituras de las canciones compuestas / armonizadas por Lorca.

Referencia: N87826. Editorial: YA LO DIJO CASIMIRO PARKER

Año de edición: 2026

ISBN: 979-13-87766-28-3

Medidas: 26 x 19,5 cm

Tapa dura e impreso a color

Letras y partituras de las canciones compuestas / armonizadas por Federico García Lorca. Estudio preliminar de Samuel Diz. Epílogos de Mauricio Sotelo y Carmen Linares. Edición a cargo de Marcos Almendros.

Encuadernación en cartoné. 128 páginas. Precio: 26 €.

«Cancionero popular» reúne la obra musical de Federico García Lorca, faceta creativa que estuvo presente a lo largo de su vida y en toda su obra. Contiene partituras manuscritas del propio Federico (unas páginas absolutamente vibrantes), las letras y partituras de las canciones que grabó con La Argentinita y las letras de las canciones que escribió para sus obras de teatro.

Lorca fue un talentoso músico, capaz de unir lo erudito con lo popular, integrando tradición andaluza, intuición poética y una refinada sensibilidad artística. Este libro pone en valor otra dimensión de su faceta creativa: sus primeras composiciones musicales, el impulso del folklore a través de las canciones populares españolas y la presencia de la música en sus obras de teatro.

Este libro pone en valor otra dimensión de su faceta creativa: sus primeras composiciones musicales, el impulso del folklore a través de las canciones populares españolas y la presencia de la música en sus obras de teatro.

CONTENIDO:

Estudio preliminar. La música: metáfora omnipresente. Samuel Diz

Armonías de juventud: Partituras manuscritas. Carpeta de composición de Federico García Lorca

Resoluciones normales del acorde de 5ª

Modulaciones

Andante maestoso

Lieder Heroico (Andante maestoso)

Granada (Serenata de la Alhambra)

Canción de invierno (Romanza sin palabras)

Pensamiento poético (Canción de invierno)

Menuetto

Sonata 3 (Amorosa)

Canciones populares: Letras y partituras. Armonizadas por Federico García Lorca

Las tres hojas: villancico popular

Romance de los peregrinitos

Nana de Sevilla

Romance de los mozos de Monleón

El Café de chinitas

Canción antigua de las morillas

Los cuatro muleros

Sevillanas del siglo XVIII

Zorongo

Anda jaleo

Canciones para teatro: Letras. Escritas por Federico García Lorca.

Canción de las niñas

Canción del niño

Serenata

Nana

Cantar de boda

Copla del cortejo de boda

Canción de la criada

Canción de las muchachas

Canción popular

Girasol de tu madre

Nana

Canciones de la romería

Canción a ella

Ovejita, niño mío…

Canción de los gondoleros

Epílogo. Nuestras canciones populares. Carmen Linares

Epílogo. Lorca: músico infinito. Mauricio Sotelo

Y el segundo libro es otra excelente publicación que completa la exposición homónima “Lorca y el archivo: memoria en movimiento” de la Residencia de Estudiantes madrileña. Aquí dejo la ficha más la descripción:

Lorca y el archivo: memoria en movimiento

Edición bilingüe.

Editorial: Publicaciones de la Residencia de Estudiantes.

Edición: Andrew A. Anderson, Melissa Dinverno y Christopher Maurer.

Año de edición: 2026

ISBN: 978-84–128156-6-5

Medidas: 15 × 22 cm

640 páginas. Precio: 25 €

Ilustraciones: 360

Encuadernación: Tapa dura holandesa

Descripción:

«Mi obra apenas está comenzada. La veo a lo lejos, como un orbe denso, con firmeza de pulso para acercarme a ella».

Así hablaba Federico García Lorca de su obra en noviembre de 1935, en una entrevista publicada en El Mercantil Valenciano el 15 de ese mes. ¿Cómo imaginar entonces que unos meses después tendría lugar el golpe de Estado de 1936 y que en agosto de ese año el poeta sería asesinado? Ante el peligro de que sus manuscritos y documentos pudieran extraviarse o ser destruidos, desde ese momento su familia se desvivió para que la barbarie no lograra borrar la memoria de Lorca y que su obra perdurara y se expandiera por todo el mundo.

Lorca y el archivo: memoria en movimiento, basado en una nueva y rigurosa investigación en colecciones personales, familiares y estatales de varios países, recorre la historia del legado de Federico García Lorca desde la muerte del poeta hasta hoy. Concibe el archivo de un modo dinámico, destacando los esfuerzos de quienes lo generaron y los contextos sociopolíticos por los que navegaron, entre ellos la guerra, el exilio y la difícil vuelta a España. A cargo de Andrew A. Anderson, Melissa Dinverno y Christopher Maurer, esta edición de la Residencia de Estudiantes —donde Lorca vivió durante años decisivos para su obra, y donde este fondo estuvo alojado desde 1986 hasta 2018—, Memoria en movimiento ofrece nuevos datos sobre el archivo lorquiano, su creación y su desarrollo, y cuenta historias, hasta ahora desconocidas, de pérdida y salvación, de descubrimiento y perseverancia, demostrando cómo estos mudos objetos —y los de cualquier colección— nos pueden seguir hablando, ahora y en el futuro.

Además de los autores de la edición, escriben en este libro otros tres especialistas en Lorca: Christian de Paepe, Mario Hernández y Andrés Soria Olmedo. La exposición estará abierta hasta el 26 de julio en la Residencia de Estudiantes de Madrid.

Dos referencias bibliográficas totalmente aconsejables para seguir completando y venerando a Federico 90 años después de su paso a la eternidad.

Benditas irreverencias

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Miércoles 14 de enero, 19:45 horas. Teatro Filarmónica, Concierto 2.099 de la Sociedad Filarmónica de Oviedo (año 120): “Una Suite española”. Rosa Torres-Pardo y La Jose (piano y cante). Obras de Granados, Albéniz, FallaGarcía Lorca Sefarad.

Si nuestros grandes compositores se inspiraron en el folklore y la canción popular, se agradece revisar (o devolver) los originales a las fuentes con todo el respeto a ellos desde el profundo conocimiento de las partituras. Y la madrileña Rosa Torres-Pardo (1960) volvía a visitar desde su larga trayectoria interpretando a Granados, Falla o Albéniz (su Iberia la tengo en mi discoteca) en colaboración con una cantaora como ya disfruté en la sociedad hermana de Gijón en mayo de 2018 junto a Rocío Márquez y los poemas recitados por Luis García Montero -esta vez sólo uno pero sin el poeta granadino– y cantando La Jose (Alicante, 1983), una artista «como la copa de un pino» que además estrenaban en España (el absoluto tuvo lugar en el Instituto Cervantes de Münich, prosiguiendo por Viena y Sofía el pasado año) este espectáculo que va más allá del mestizaje entre lo popular y lo clásico, «una bendita irreverencia» como la calificaron ambas, una actualización de lo mejor que tenemos en el patrimonio musical hispano, y que además nos sirvió para inaugurar los 150 años del nacimiento del Tito Manuel como lo presentaron en la primera de las dos propinas.

El programa se organizaba en cuatro bloques, similares al «Desconcierto para piano y voz» que sigue igual de fresco y actual, donde volver a disfrutar del magisterio pianísitico de Torres-Pardo tanto en la versiones originales como en su visión acompañando y plegándose a la voz natural de Josefa, Josefina o directamente La Jose, una cantaora alicantina afincada en Madrid, hija de gitano y paya que muchos recordarán por su paso en el televisivo concurso «La Voz», esta vez en un maridaje lleno de «pellizco» culto al que sólo cabría la expresión «¡Qué arte!», y muy bien amplificada, discretamente para no perder el equilibrio necesario con un piano a tumba abierta siempre respetuoso con la voz, a quien se la ha calificado de «torbellino, verdad y garra».

La pianista arrancaba en solitario Granados con La maja y el ruiseñor que daba paso al cante de unas canciones donde la naturalidad de la voz sumándole los ornamentos tan de la copla flamenca engrandecían estas páginas Goyescas llenas de gracia, salero, dramatismo y hondura. Primer bloque que arrancó ovaciones de un público menos habituado a estos recitales pero que valora la calidad así como la apuesta de los programadores por estas propuestas que buscan nuevos públicos, y que los declarados «omnívoros musicales» seguimos apreciando.

La Lorquiana es una selección muy bien engarzada por la pianista que comienza con Almería de Albéniz  para ir modulando hacia el cante de La Jose que va enhebrando El vito, el Zorongo de Federico, la Jota de Falla, El Corpus original que va transitando tonalidades e incluyendo el canto de una saeta de cortar la respiración, La tarara que el propio Albéniz ubica en la Sevilla florida, una Soleá donde el piano eleva la guitarra al séptimo cielo, para arrullarnos con la Nana convirtiendo el negro mantón en bebé imaginado. Y enlazaría la maestra madrileña el Tango de Albéniz con el recitado de «Iberia, el sur del sur» del poeta granadino, tan presente como sentido.

La cantaora tiene un timbre propio y una expresividad no solo con su voz, baila, palmea, jalea, chasquea los dedos y se entrega desde un poderío pleno de amplísima tesitura siempre añadiendo su toque personal a cada obra. Y como bien presentaron al alimón, las tres melodías de «Sefarad» cantadas en ladino con la voz de la alicantina son una joya que brilla aún más por la elección por parte de la pianista de Córdoba y Jerez de Albéniz mostrando no ya el conocimiento de los originales a los que es capaz de «recocinar» y darles el tono adecuado (como en El Corpus), revestirlas e incluso hacerle el dúo en La Serena que resultó nuevamente hondo, sentido y bien construido por este tándem que aúna generaciones, estilos y musicalidad a borbotones.

Y no hubo mejor homenaje al gaditano que ese acercamiento a «El amor brujo» (que me recordó a Lole y Manuel), la Introducción en un piano orquestal,  la Canción del amor dolido llena de verdadero embrujo, la sonoridad bien lograda que culminaría en una Danza del fuego donde Rosa Torres-Pardo jugó desde la candela mínima a la hoguera resplandeciente, insuflando aire para avivar el rescoldo hasta la llamarada, arrancando una inmensa ovación por la pasión, interrumpiendo el último fuego fatuo donde La Jose aportó personalidad a una página que personalmente siempre aposté por voces menos líricas y plegadas al original de Falla (desde la irrepetible Rocío Jurado en la película de Saura, a Estrella Morente o Marina Heredia, pasando por Carmen Linares o las más cercanas por estilo de Pastora Soler o Diana Navarro). Cante y piano que elevaron lo flamenco a la canción de concierto internacional.

Propina igualmente «de raíz» con El paño moruno clásico al piano madrileño, tan natural como popular y flamenco transportado para la voz alicantina, mestizaje y devolución al folklore (como lo fue la Nana) y que sería interesante escuchar las Siete canciones populares españolas por este dúo que al menos prometió Volver cantándonos más que el tango gardeliano, de recuerdo almodovariano con otra gran voz como la ya famosa Rosalía, un guiño más de esta Suite (por fusión o mestizaje) que Torres-Pardo con La Jose llevaron a su estilo, invitando a cantar al respetable que fue imposible seguirles, prefiriendo disfrutarlas solas.

PROGRAMA:

«Una Suite española»

GOYESCAS:

La maja y el ruiseñor

La maja de Goya

El majo tímido

El tralalá y el punteado

Majas dolorosas II y III

LORQUIANA:

Selección de Iberia, de Albéniz y canciones populares de García Lorca (Almería – El vito – Zorongo – Jota – El Corpus Christi en Sevila – La tarara – Soleá – Nana)

Tango de Albéniz / Texto “Iberia, el sur del sur» de L. GarcíaMontero)

SEFARAD:

Los Bilbilicos

Morenika

La Serena

EL AMOR BRUJO:

Introducción

Canción del amor dolido

Danza del terror

Romance del pescador

Danza del fuego

Canción del Fuego Fatuo

Muertos de amor

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74º Festival Internacional de Música y Danza de Granada (día 6). Danza.

Martes 24 de junio, 22:30 horas. Teatro del Generalife. Manuel Liñán & Compañía: Muerta de amor. Dirección y coreografía: Manuel Liñán. Artista Invitada: Mara Rey. Fotos propias y ©Fermín Rodríguez.

Sexta noche de Festival y volvía al Generalife para disfrutar de un espectáculo completo que podría haberlo llamado «obra de arte total» porque Manuel Liñán (1980) y su compañía lograron subir sobre las tablas del teatro tal aire libre -con una temperatura ideal- una fusión de baile y cante flamenco, danza clásica, bailarines cantaores (o a la inversa), puesta en escena impecable, vestuario negro bellísimo, proyectando sombras con unas luces por momentos cual caverna de Platón en rojo, con un decorado y utillería sencilla (no faltaron en momentos puntuales la silla ni las pelucas rubias movidas como hace Melody) pero efectista, que darían un juego increíble, más unos «pedazo de músicos» en directo que por momentos también formaron parte de la coreografía, todo bien amplificado hasta alcanzar unas cotas de calidad capaces de llegar tanto a los eclécticos, entre los que me encuentro, como a los flamencos más puristas y los turistas que no suelen fallar cuando escuchan la palabra, aunque esta vez no fuese el Sacromonte.

En la web del Festival se presentaba este espectáculo con las siguientes palabras:

Baile flamenco y copla
«La nueva creación del coreógrafo y bailarín granadino Manuel Liñán, Premio Nacional de Danza 2017, fusiona la tradición de la copla con elementos innovadores y nos presenta una visión fresca y actual del baile flamenco. Con una puesta en escena cuidada al detalle y un elenco de excepcionales bailarines, el espectáculo es un homenaje a la riqueza y la diversidad del flamenco. La música original de Francisco Vinuesa y la voz de Mara Rey aportan una dimensión emocional que nos conmueve profundamente. Muerta de amor es un canto a la vida y al amor en todas sus formas. Una seductora y apasionante propuesta que reivindica la pasión a través del flamenco y la copla».

Se habla de fusión aunque prefiero referirla como transversalidad por todo lo que reúne este «Muerta de amor»: provocación, deseo, intimidad del cuerpo, energía, desgarro… con la copla como hilo conductor, porque las de nuestros abuelos eran microrrelatos que el baile de los siete magníficos iban recreando, sin género y con todos ellos: masculinidad, homosexualidad, bisexualidad, transexualidad, el colectivo LGTBQ+ totalmente actual pero con una elegancia digna de una casa de Bernarda Alba por el poso lorquiano del coreógrafo y bailarín granadino, dando protagonismo al conjunto, músicos incluidos, pero también a cada uno de sus componentes bien en solitario, por parejas, trío… incluso con distintas alturas de una plasticidad bellísima, arrancando el espectáculo cantando «a capella» -muy bien por cierto- desde la negritud que se tornaría stendhaliana.

Respiraciones, jadeos rítmicos, cotidiáfonos como el cable serpenteante o los pies de micrófono utilizados cual bastones de baile y cante de los siete bailarines, numerología pitagórica cargada de simbolismo, e impar: siete pecados capitales, siete notas musicales, siete escenas, variaciones y combinaciones de los siete elementos sumándose a la escena un octavo, Mara Rey (Madrid, 1979), internacional y verdadero vendaval sobre las tablas. Artista completa, actriz, bailaora y cantaora, de voz desgarradora y potente, expresiva en alma y cuerpo capaz de hacer converger en ella desde La Lupe a María Jiménez con el pellizco de Rocío Jurado y el tronío de Juana Reina. Un rojo clavel pero sobre todo un Me muero, me muero que mueve y conmueve, bailado y cantado.

Y no puede haber baile sin músicos porque los «siete magníficos» son ritmo puro en pies y cuerpo, palmas, golpes en el pecho, pitos y gemidos. Mas el peso de todo el espectáculo se sustenta en cuatro gigantes situados casi en penumbra en el lateral derecho, que no solo tuvieron intervenciones solistas increíbles sino que se sumaron a la escena diseñada por Rafael Liñán, Ernesto Artillo (suyo también el diseño del vestuario) y Gloria Montesinos. Vamos con el póker de ases:

Primero el malagueño Francisco Vinuesa (1985) a la guitarra y autor de la música original, aunando todos los estilos desde un flamenco con poso hasta un minimalismo que pasaba de lo diegético a lo incidental sin perder nunca originalidad, con escenas que parecían campanas o gotas de lluvia, rasgeos que conmovían y el toque  complemento inseparable del cante. Y aquí estaba un Juan de la María inmenso, la voz imposible, el desagrro y la «jondura» que le viene de ese mestizaje entre su familia gitana de Jerez más las raíces en Utrera y Lebrija. Y aunque los tacones flamencos son como el tap dance de hoy en día (incluso uno de los bailarines, el que podríamos llamar clásico se marcó al final un Irish Jig), la guitarra de Vinuesa es flamenca como ella sola, la percusión de Javier Teruel (y asesor musical de este espectáculo) fue un portento, con un cajón increíble que encajaba y marcaba cada palo, sustento del baile y refuerzo tímbrico poderoso, compañero habitual de Vinuesa haciendo magia a pares para empoderar el latido común del corazón rítmico. La cuarta pata sería Víctor Guadiana al violín y violín sintetizado, flamenco y árabe de giros casi guturales en el natural o sonidos de flauta (cual Jorge Pardo) en el eléctrico capaz de piar o ambientar los sonidos sintetizados, y por supuesto marcarse una jota sola que quitaría el aliento a los bailaores.

El fin de fiesta convirtió el escenario en un tablao muy del gusto de los turistas (especialmente japoneses y yanquis) que asocian este espectáculo a nuestro país, y que personalmente me resultó algo excesivo en duración rompiendo una línea argumental de rojo y negro para convertirse en un rosa hasta para la última vestimenta del ideólogo y líder Manuel Liñán «jugando en casa» y aclamado por un público que vibró con su artista junto a todo un equipo de altura en una producción maravillosa.

Quiero dejar íntegro el texto del programa de mano escrito por Rosalía Gómez Muñoz trufado con algunas fotos de ©Ferminius porque describe a la perfección las dos horas vividas este día de san Juan en la siempre increíble Granada.

Un canto al amor y a la libertad

«Cuando aún resuenan en este mismo escenario los ecos del triunfo obtenido en 2020 por su anterior trabajo, Viva, dentro del programa «Lorca y Granada», Manuel Liñán regresa al Generalife, esta vez de la mano del Festival de Música y Danza.

Desde su estreno el pasado año en los madrileños Teatros del Canal, Muerta de amor no ha dejado de levantar pasiones y de cosechar aplausos y premios. Un éxito que no obedece a ninguna moda, ni siquiera a su osadía –que la hay, y mucha–, sino al talento indudable de su creador y a un incesante trabajo, cocinado a fuego lento, de desarrollo personal y artístico.

El baile flamenco ha sido siempre la pasión y la esencia de Manuel Liñán. Lo ha demostrado en piezas tan maravillosamente desnudas como Baile de autor, acompañado tan solo de un cantaor y un guitarrista. Pero el arte le ha servido también para saldar cuentas personales, como la relación con su padre, Pie de Hierro –que lo hubiera querido torero como él– y, sobre todo, para liberarse de muchas convenciones, para dejar de ser como el lorquiano «muchacho que se viste de novia en la oscuridad del ropero…» y, entre otras cosas, subir al escenario con bata de cola, dignamente, abriendo espacios de libertad para sí mismo y para todos los que vienen detrás.

Su acierto, sin embargo, no se encuentra solo en las temáticas que aborda, sino en su talento para convertirlas en arte, universalizándolas en lugar de dejarlas, como suele suceder, en simples anécdotas.

Ahora, maduro y liberado de mucho lastre, el granadino ha decidido hablar de amor. De todos sus amores, que son los amores de todos y de todas: amores apasionados, tóxicos, platónicos, fraternales, frustrados… porque para él el amor, real o inventado, es el motor de la vida y del baile.

Y como la generosidad es otro de sus atributos, en lugar de realizar un espectáculo unipersonal como aconsejan estos tiempos difíciles, Liñán se divierte –con el sudor de su frente– y divierte ofreciéndole al mundo una obra grande y jubilosa, con siete bailarines que representan, además, la gran variedad de estilos que posee la danza española.

El hilo conductor de este Muerta de amor es la copla ya que, desde muy joven, desde que la Nati se las cantaba en las Cuevas Los Tarantos, las coplas, con sus letras desgarradas y ambiguas, han sido la banda sonora de todas sus historias de amor. Letras como las de Un clavel o Me muero, me muero, interpretadas por los propios bailarines o por una Mara Rey poderosa como una bacante poseída por el dios Amor, llegan como flechas al corazón del espectador.

Los siete bailarines cantan y bailan en un verdadero musical, expresando sus propios discursos no solo a través de los palos del flamenco –como esas alegrías flamenquísimas que baila el más joven, Juan Tomás de la Molía, o la impresionante soleá del propio Liñán–, sino con otros bailes españoles, incluido el folklore. Todos ellos tienen su momento de gloria y, junto a los magníficos músicos, llenan el escenario de arte, de sorpresas, de humor y de una cierta locura que se contagia en numerosas ocasiones a un público que respira a su compás.

Porque nada es casual en Muerta de amor. Hace años que el Liñán bailaor, poseedor de numerosos premios, incluido el Nacional de Danza, viene desarrollado un talento especial para la coreografía y, sobre todo, para la dirección de escena. Una capacidad, muy rara en los flamencos, que consiste en hacer salir lo mejor de cada uno de sus magníficos intérpretes y en aunar luego todos los ingredientes que intervienen en la escena haciendo que la excelencia final del espectáculo sea muy superior a la suma de sus individualidades.

Un talento que consiste, además, en no querer hacerlo todo solo, sino rodeado de otros grandes profesionales dentro y fuera de la escena: la música excepcional de Francisco Vinuesa, las magníficas luces de Gloria Montesinos… o la complicidad de Ernesto Artillo, entre otras cosas diseñador de unos trajes negros que no saben de géneros.

Todos ellos hacen de Muerta de amor un auténtico canto al amor y a una libertad que lo permite todo, menos la indiferencia».

Manuel Liñán & Compañía

Muerta de amor

Dirección y coreografía: Manuel Liñán

Acompañamiento creativo: Ernesto Artillo

Colaboración coreografía: José Maldonado

Artista Invitada: Mara Rey

Baile: Manuel Liñán, José Maldonado, Juan Tomás de la Molía, Miguel Heredia, José Ángel Capel, David Acero, Ángel Reyes

Cante: Juan de la María
Guitarra: Francisco Vinuesa
Violín y violín sintetizador: Víctor Guadiana
Percusión: Javier Teruel

Música original: Francisco Vinuesa

Espacio sonoro, arreglos y Folclore: Víctor Guadiana

Asesoramiento musical: Javier Teruel

Diseño vestuario: Ernesto Artillo

Diseño escenografía: Rafael Liñán, Ernesto Artillo y Gloria Montesinos

Realización escenografía: Readest montajes – Diseño iluminación: Gloria Montesinos A.a.i. – Técnico iluminación: J. M. Pitkänen – Diseño de sonido: Ángel Olalla – Maquinaria y regiduría: Octavio Romero – Asistente de producción y Tour mánager: Inés García – Guía espiritual: Iván Baba

Letras asturianas con música

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Viernes 2 de mayo, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Conciertu de les Lletres Asturianes: OSPA, Óliver Díaz (director). Obras de Falla, Bizet, Luna, Korsakov y Lauret. Entrada gratuita.

 

La 46 Selmana de les Lletres Asturianes (que organiza el Principado de Asturias), este año dedicada a la diáspora personificada por  uno de los mayores exponentes del llamado Xurdimientu, Xosé Álvarez, Pin (1948-2001) que defendió nuestra lengua y cultura asturiana desde su Belmonte natal hasta la Argentina que le acogería entre tantos paisanos allí emigrados.

Y llegaba este concierto con mucha inspiración en la literatura y el folklore, especialmente el nuestro a cargo de la orquesta de todos los asturianos con el ovetense Óliver Díaz al frente, que presentaría las obras antes de comenzar armando un programa muy del gusto de todos los presentes, melómanos y aficionados en general, que no llenaron el auditorio carbayón pese a la gratuidad de las entradas.

Literatura española de Pedro Antonio de Alarcón y El sombrero de tres picos en el que Manuel de Falla (1876-1946) se inspiraría para el ballet homónimo y cuya Suite nº 1 afrontó la OSPA bien llevada por el maestro Díaz, complicidad total con la comodidad que da la confianza mutua y el dominio de un repertorio que tienen más que asimilado, y que con la madurez tanto del director como de la orquesta lograron dejarnos una interpretación muy equilibrada, con lucimiento de todos los solistas, riqueza de matices y claridad en los cambios de ritmo.

Óliver Díaz lleva muchos años trabajando dede el foso y eso se notó en la Suite nº1 de la Carmen de G. Bizet (1838-1875), también de inspiración literaria en Merimée y manteniendo ese ambiente hispano  que emocionaría a tantos artistas, el amor de la cigarrera y el militar con fatal desenlace. Cada número de esta suite funciona como un tráiler de los más famosos números de la ópera del francés, permitiendo disfrutar especialmente de las maderas (bellísimo el dúo de flauta y arpa de la «aragonaise») que cantaron bien arropadas por una orquesta sutil, respirando y transmitiendo la magia de esta página lírica así como el famoso número del «toreador» con la formación asturiana brindándonos un sonido compacto, balanceado y rico en dinámicas.

Plenamente asturiana la zarzuela La pícara molinera del zaragozano Pablo Luna (1879-1942) inspirada en una novela de Alfonso Camín, cuyo intermedio tiene entidad musical propia (aunque para muchos de nosotros nos emociona especialmente el «Paxarín tú que vuelas») y con versiones históricas. Así la entendió Díaz con la OSPA, con una elección del aire correcto para disfrutar cada motivo, empaste, amplios matices que llevó con mano izquierda y hasta con el cuerpo, todas las secciones nuevamente inspiradas y la rítmica tan cercana de nuestro folklore.

Palabras mayores en cuanto a orquestación es Nikolái Rimski-Korsakov (1844-1908), quien como marino de profesión sabemos que recaló en España, y aunque sin documentar parece que desembarcó  en Avilés y se acercó hasta Ciaño por su amistad con Pedro Duró, quien probablemente le preparó una espicha con gaita y tambor, pues su Capriccio espagnol, opus 34 bien podría llamarse «Capricho asturiano», y fue sintonía muchos años de Radio Nacional de España en Asturias allá en los estudios de la calle Melquíades Álvarez, donde el valdesano Modesto Gonzáles Cobas (con La Asturias popular) fue defensor e impulsor de nuestro rico folclore. La versión de este primer viernes de mayo en el auditorio carbayón seguro que haría las delicias del ruso, quien se quejaba de que se ignorasen aspectos como los cambios «en los timbres y la elección de concepciones melódicas y patrones de figuras» porque no se puede entender mejor la inspiración asturiana en cada uno de los cinco números (Alborada, Variaciones, Alborada, Escena y canto gitano y Fandango asturiano) donde disfrutar con unos solistas de primera y la sabia mano del director ovetense. No es «música rusa sobre temas asturianos» sino auténtica música asturiana entendida por este marino ruso que en cada puerto recogía lo que escuchaba: la fiesta asturiana al amanecer, unas trompas aterciopeladas arrancando las variaciones para ir dando paso a cada solista (inmenso Andreas Weisgerber), la rica instrumentación y nueva tonalidad de la siguiente alborada, la cuerda (con el arpa de nuevo impecable) hoy muy bien comandada por Daniel Jaime, también luciéndose en los solos, con la sonoridad casi guitarrística del canto gitano desde el redoble amplio de la caja o las trompetas poderosas, más la explosión final de nuestro fandango, vivo, enérgico, con toda la percusión mandando y empujando en un acelerando impetuoso además de poderoso en una excelente interpretación del tándem Díaz-OSPA.

Para finalizar no podía faltar el violinista, compositor y director murciano Benito Lauret (1929-2005) quien trajo a nuestra tierra el convencimiento por una música de calidad tanto en el mundo coral como en el sinfónico desde su plaza en el Conservatorio de Oviedo de «Contrapunto, Fuga y Composición», y aquí dirigió tanto a la Capilla Polifónica «Ciudad de Oviedo» como a la Orquesta de Cámara «Muñiz Toca» y la Orquesta Sinfónica de Asturias de 1973 a 1985, precursora de la actual OSPA, e inspirándose en nuestro folklore como parece sólo han entendido los compositores que han visitado nuestra «tierrina» y que en el caso del cartagenero se enamoró de ella y su música, dando un paso de gigante a nuestro patrimonio musical esperando por un más que merecido homenaje aún pendiente.

Guardo como oro en paño varias grabaciones suyas pero especialmente el LP «Música Sinfónica Asturiana» grabado hace casi 50 años  para el sello CBS con la Orquesta de Cámara de Madrid por él dirigida, donde aparecen en la cara 2 sus Escenas asturianas, estrenadas en mayo de 1976 con el patrocinio de la Sociedad Filarmónica Ovetense  y que han sonado en múltiples ocasiones incluso más allá de nuestras fronteras, y «renovando» la sintonía radiofónica, posteriormente televisiva de la RTVE en el Principado. Obra dedicada a Manuel Álvarez-Buylla López-Villamil, «con lo que el autor pretende rendir un modesto homenaje a un apellido al que tanto debe la cultura musical de Oviedo y, por ende, de Asturias» como reza la contraportada del disco, con las correspondientes notas a las obras en él grabadas.

Las Escenas asturianas (también en versión para banda) recopilan temas y motivos que Torner reflejó en su «Cancionero Musical de la Lírica popular asturiana» que todos los asistentes al concierto conocíamos desde siempre (Alborada, Corri-corri o Valamé nuestra señora, Mambrú, Vas por agua o El Pericote), y que Lauret entiende desde una armonización, orquestación, elegancia y sabia elección de las canciones para engarzar una obra maestra que sigue viva y fresca. La OSPA la lleva en sus genes, sus músicos son ya tan asturianos como lo fue el propio Benito Lauret, la entienden como nadie. Y Óliver Díaz llevó con la misma elegancia y mesura de la obra cada uno de sus números, jugando con la tímbrica, llenando de color cada motivo, equilibrando sonoridades, dejando a los excelentes solitas gustarse, «cantar la tonada» con el clarinete, tocar el tambor asturiano junto a «la gaita del oboe«, pero sobre todo contagiarnos los ritmos tan bien hilvanados por el maestro murciano donde El Pericote se mezcla genialmente con el Asturias patria querida que armonizase el recientemente fallecido Leoncio Diéguez, otro asturiano de adopción a quien le debemos la versión sinfónica de nuestro «Himno del Principado».

Festín orquestal y auténtico fin de fiesta con estas escenas asturianas que incluso levantaron a parte del público como si de un acto oficial se tratase, para romper en atronadores aplausos con este concierto en homenaje a la España y Asturias vistas desde fuera pero sentidas desde muy dentro.

 

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