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Resumen de mi Festival de Granada 2026

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Tras un intenso mes en el 75º Festival Internacional de Música y Danza de Granada, mi cuarto año completo (al último programado para este sábado 18 de julio ya no estaré), quiero comenzar agradeciendo al Colegio Mayor Santa Cruz La Real a la dirección y todo su personal, hacerme sentir nuevamente como en casa.

Desde este blog he ido subiendo mis reseñas, más que críticas, desde el mismo día 9 de junio hasta el 12 de julio, normalmente antes de irme a dormir, aunque algunas quedaron para la mañana -o tarde- del día siguiente, cada una de ellas con fotos propias pero sobre todo las de mi querido y admirado amigo ©Ferminius y del nuevo “fichaje” (Álex Cámara) entre otros muchos profesionales, que siempre añado en las entradas, pues forman parte de todo el inmenso equipo humano del festival, el segundo de Paolo Pinamonti al frente, y a quienes también debo dar mi más sinceras gracias.

Los números de mis asistencias en este 2026 han sido los siguientes: 34 espectáculos en 31 días (20 en junio más 14 en julio ) y 11 espacios que detallo por seguir siendo “marcos incomparables” de los conciertos, auténtica referencia a nivel mundial por historia, belleza y algunos de ellos con una acústica indescriptible.

Comentar simplemente que en este mi cuarto año completo hubo menos matinales, menos coincidencias horarias, que facilitan la elección, muy poco órgano (sólo uno aunque imponente), muchas efemérides (menos de las esperadas para los 150 años de Falla), y también acudí a toda la danza (siempre en el festival) y los guiños flamencos, tributo a la pre-historia de Falla y Lorca en 1922, así como a una relajante noche de jazz donde solo me faltó una cerveza en la mano.

Palacio de Carlos V (11): JUN 6 / JUL 5.

Teatro del Generalife (8): JUN 6 / JUL 2.

Patio de los Arrayanes (4): JUN 3 / JUL 1.

Palacio de los Córdova (2): JUL 2.

Colegio Mayor Santa Cruz La Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Crucero del Hospital Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Auditorio Manuel de Falla (1): JUN 1.

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos (1): JUN 1.

Santa Iglesia Catedral (1): JUN 1.

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada (1): JUL 1.

Monasterio de San Jerónimo (1): JUL 1.

Sin entrar en una valoración global, aunque he ido dejándolas en años anteriores, dejo a continuación todos los enlaces a cada una de las entradas en este blog.

JUNIO

Espectáculos extraordinarios:

Martes 9 junio

Fanfarrias del Festival, distintas ubicaciones y horarios por Granada.

Palacio de Carlos V, 22:00 h. (FEX)

Coro Manuel de Falla (Juan Ignacio Rodrigo, maestro de coro) y Orquesta de la Universidad de Granada, Gabriel Delgado (director).

Música para un centenario: estelas  de Carlos

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 11 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h. (Pre-Festival)

Ludovico Einaudi.

Solo piano.

Conciertos sinfónicos:

Viernes 12 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino – Zubin Mehta director. Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):
Sinfonía nº 39 en mi bemol mayor, KV 543 (1788) – Sinfonía nº 40 en sol menor, KV 550 (1788) – Sinfonía nº 41 en do mayor, KV 551 «Júpiter» (1788)

Y entrega de la Medalla de honor del Festival a Zubin Metha, con la presencia de S. M. Doña Sofía de Grecia.

Doña Sofía en 1964, entonces Princesa de España, con su hermana Doña Irene en el Festival de Granada

Danza

Sábado 13 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Gala benéfica de flamenco (Fundación Reina Sofía): Ballet Flamenco de Andalucía – Patricia Guerrero.
Flamenco Patrimonio

Espectáculos extraordinarios:

Domingo 14 junio

Auditorio Manuel de Falla, 21:00 h. (FEX)

Atlanta Symphony Youth Orchestra, William R. Langley, director.
El lago de los cisnes

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 18 junio

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos, 22:00 h. (FEX)

Zenit Aerial Ballet, Helena Sánchez Hortal, dirección escénica.
Aria

Danza:

Viernes 19 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Ballet Nacional de Letonia – Aivars Leimanis, director artístico.

Giselle

Ballet en dos actos. Música: Adolphe Adam. Libreto: Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges. Coreografía original: Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa. Puesta en escena: Aivars Leimanis. Diseño de escenografía y vestuario: Ināra Gauja. Diseño de iluminación: Kārlis Kaupužs. Supervisora de Ballet: Dace Lapiṇa.

Conciertos matinales:

Sábado 20 junio

Santa Iglesia Catedral, 12:30 h.

Olivier Latry, órgano.

Obras de: Susanne van Soldt, Jan Pieterszoon Sweelinck, José Jiménez, Pablo Bruna, Juan Cabanilles, Jean-François Dandrieu y Claude Balbastre.

Conciertos sinfónicos:

Sábado 20 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquestra de la Comunitat ValencianaMarianne Crebassa, mezzosoprano Gustavo Gimeno, director.

Maurice Ravel (1875-1937): Rhapsodie espagnole (1907-08)

Manuel de Falla (1876-1946) / Luciano Berio (1925-2003): Siete canciones populares españolas (1978) *

Igor Stravinsky (1882-1971): L’Oiseau de feu (El pájaro de fuego. Ballet completo, 1909-1910).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Domingo 21 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Ensemble Odhecaton / Ensemble La Pifarescha / Ensemble Pian & Forte. Paolo Da Col, director.

Música para la coronación imperial de Carlos V. Bolonia, Basílica de San Petronio, 1530. Reconstrucción escénica de la ceremonia de coronación a cargo de Rita Cosentino.

Girolamo Fantini (1600-1675): Prima entrata imperiale

Nicolas Gombert (1495-1560): Kyrie y Gloria (Missa a la Incoronation «Sur tous regrets», a 5 voces) – Conceptio tua In illo tempore, a 6 voces – Credo

Jean Richafort (1480-1547): Sour tous regretz

Nicolas Gombert: Sanctus – Agnus Dei, a 5 y 6 voces

Jacobus Clemens non Papa (ca. 1510-1555): Frisque et gaillard

Josquin Desprez (1450-1521): O bone et dulcissime Jesu, a 4 voces

Heinrich Lübeck (1799-1865): Etzliche Punctenn aus einer Sonada

Nicolas Gombert: Regina caeli, a 12 voces

Cesare Bendinelli (c. 1542-1617): Sonata nº 336

Música de cámara

Lunes 22 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Cuarteto Quiroga.

György Kurtág (1926): Aus der Ferne III (1991).

Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826): Cuarteto de cuerda nº 1 en re menor (1823).

György Kurtág: Aus der Ferne V (1999).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 2 en la mayor (1823).

György Kurtág: Secreta: funeral music. In memoriam László Dobszay (2011).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 3 en mi bemol mayor (1823).

En conmemoración del bicentenario de la muerte de J. C. Arriaga y el centenario del nacimiento de G. Kurtág.

Flamenco

Martes 23 junio

Teatro del Generalife, 22.30 h.

Yerai Cortés

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 24 junio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Ensemble InAlto – Lambert Colson, corneto y dirección.

Obras de Josquin Desprez, Nicolas Gombert, Nicolas Payen, Thomas Crécquillon, Francisco Fernández Palero, Juan del Encina, Cipriano de Rore, Claudio Monteverdi, Gioseffo Guami, Costanzo Antegnati, Costanzo Festa, Marco da Gagliano y Emilio de’ Cavalieri.

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada

Jueves 25 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Zambra morisca

Grupo Confluencias – Trío de pulso y púa Alonso – Abir El Abed cantante solista – Sara Calero, danza (colaboración especial) Coco Reyes, narradora Omar Metioui, director artístico y ‘ud ramal – Reynaldo Fernández Manzano, dirección científica, guión y textos.

Espectáculo teatral con música y danza:

Viernes 26 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de Granada – Músicos y cuerpo de baile de la India – Solistas de danza españolaIgnacio García y Mónica de la Fuente, dramaturgia – Ignacio García, dirección de escena – David Murphy director. El sueño del sitar

Un homenaje a Ravi Shankar

Ravi Shankar (1920-2012): Dance Suite *

Manuel de Falla (1876-1946): Danza ritual del fuego, de El amor brujo

Música original sobre motivos de Ravi Shankar, compuesta e interpretada por Shubendra Rao y Saskia Rao-de Haas *

* Estreno. En el marco del Año Dual España-India

Conciertos matinales:

Sábado 27 junio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Capilla Santa MariaJone Martínez, soprano – Daniel Zapico, tiorba – Daniel Oyarzabal, clavicémbalo – Carlos Mena, contratenor y dirección.

El canto en su espejo

Agostino Steffani (1654-1728):

Duetto «M’hai da piangere» / Aria «Funeste imagini» (de Niobe. 1688) / Aria «Chi provó gl’Astri severi» (de Orlando generoso. 1691) / Duetto «Occhi perché piangete» / Overture (de Briseide. 1669) / Duetto «Lungi dall’Idol mio» / Aria «Potea peggio trattarti?» (de Le Glorie di Enea. 1695) / Aria «Pende il cor tra’l No e’l Si» (de Henrico Leone. 1689) / Duetto «Placidissime catene».

Danza:

Sábado 27 junio

Teatro del Generalife, 22:00 h.

Compañía Nacional de Danza –  Muriel Romero, directora.

NumEros

Serenad. Coreografía: George Balanchine © The George Balanchine Trust. Música: Piotr Illich Chaikovski. Diseño de vestuario: KarinskaPuesta en escena: Colleen Neary. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Echoes from a Restless Sou. Coreografía, diseño de iluminación y vestuario: Jacopo Godani. Música: Maurice Ravel (piano solista: Gustavo Díaz-Jerez). Asistentes coreográficos: Vincenzo de Rosa, Zoe Lenzi. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Playlist (Track 1, 2). Coreografía: William Forsythe. Música: Peven Everett y Lion Babe. Puesta en escena: José Carlos Blanco Martínez. Diseño de vestuario: William Forsythe. Diseño de iluminación: Tanja Rühl. Realización de vestuario: Iñaki Cobos y Primer Plano Vestuario SL.

Conciertos sinfónicos:

Domingo 28 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Riccardo Muti, director  Orchestra Giovanile Luigi Cherubini.

Giuseppe Verdi (1813-1901): Sinfonia, de Nabucco (1841) / Le quattro stagioni, bailables de I vespri siciliani (1855).

Manuel de Falla (1876-1946): El sombrero de tres picos (suite no 2) (1919-21) *

Maurice Ravel (1875-1937): Boléro (1928).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Recitales:

Lunes 29 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Yuliana Avdeeva, piano.

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturnos, op. 62 (1846).

Władysław Szpilman (1911-2000): Mazurka en fa menor (1942).

Fryderyck Chopin: Fantasía en fa menor, op. 49 (1841).

Władysław Szpilman: Suite «The Life of the Machines» (1933).

Fryderyck Chopin: Andante spianato et Grande polanaise brillante, op. 22 (1830-31) – 24 Preludios, op. 28 (1836-39).

Danza:

Martes 30 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Malandain Ballet Biarritz – Thierry Malandain, director artístico – Academia Barroca del Festival de Granada – Aarón Zapico, director.

Les Saisons

Coreografía: Thierry Malandain. Música: Antonio Vivaldi y Giovanni Antonio Guido. Violín solo: Jorge Jiménez. Decorados y vestuario: Jorge GallardoDiseño de iluminación: François Menou. Diseño de vestuario: Véronique Murat, Charlotte Margnoux, con la ayuda de Anaïs Abel. Realización de decorados: Frédéric Vadé. Realización de accesorios: Annie Onchalo.

JULIO

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 1 julio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Stile Antico

La consecución del poder: Carlos V, de príncipe a protector

Clemens non Papa (1510-1555): Carole Magnus eras.

Josquin Desprez (1450-1521): Salve Regina a 5.

Atrib. Pierre de la Rue (1452-1518): Absalon fili mi.

Nicolas Gombert (1495-1560): Mille Regretz / Virgo Sancta Katherina / Magnificat Primi Toni.

Rodrigo Ceballos (1534-1581): Hortus conclusus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Asperges me.

Thomas Crequillon (1505-1557): Andreas Christi famulus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Jubilate Deo.

Conciertos sinfónicos:

Jueves 2 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h

Orquesta Nacional de España – David Afkham, director.

Gustav Mahler (1860-1911): Sinfonía nº 9 en re mayor (1909-1910).

Danza:

Viernes 3 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Béjart Ballet Lausanne  – Julien Favreau, director artístico.
Dyonisos (Suite) – L’Oiseau de Feu – Boléro

Dionysos (Suite). Coreografía: Maurice Béjart. Música: Manos Hadjidakis. Pinturas: Yokoo Tadanori. Vestuario: Gianni Versace.

L’Oiseau de Feu. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Igor Stravinsky. Diseño de escenografía y vestuario: Joëlle Roustan y Roger Bernard.

Boléro. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Maurice Ravel. Diseño de escenografía y vestuario: Maurice Béjart.

Conciertos matinales:

Sábado 4 julio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Plural Ensemble – Mahan Esfahani, clave – Fabián Panisello, director.

Luigi Boccherini (1743-1805): Campane dell’Ave Maria y Tamburo dei Soldati (de Musica notturna delle strade di Madrid, op. 30 no 6 G. 324. 1780).

José María Sánchez-Verdú (1968): Las ínsulas extrañas (2024).

Luigi Boccherini: Il Rosario (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Alberto Carretero (1985): Con certo in certo (2026) *

Luigi Boccherini: Minuetto dei Ciechi y Passa Calle (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Jesús Villa-Rojo (1940): Recordando a Falla (1989).

Luigi Boccherini: Il tamburo y Ritirata (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Manuel de Falla (1876-1946): Concerto per clavicembalo, flauto, oboe, clarinetto, violino e violoncello (1926).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Conciertos sinfónicos:

Sábado 4 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Budapest Festival Orchestra – Anja Kampe, soprano – Hanno Müller-Brachmann, bajo Iván Fischer, director.

Robert Schumann (1810-1856): Sinfonía nº 3 en mi bemol mayor, op. 97 «Renana» (1850).

Richard Wagner (1813-1883): Escena final de Die Walküre (Acto 3, escena 3: Despedida de Wotan y Fuego mágico. 1856).

Ópera & Cine

Domingo 5 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Joven Orquesta Nacional de EspañaCoro masculino de la Orquesta Ciudad de GranadaHéctor Eliel Márquez, director del coro – Alejandro del Ángel, tenor – Donato Renzetti y Timothy Brock, directores.

Franz Liszt / Pietro Mascagni: Sinfonía Fausto / Rapsodia Satanica.

Sinfonía Fausto (1854). Sinfonía de Franz Liszt (1811-1886) en tres movimientos para tenor, coro y orquesta, S. 108.

Rapsodia satanica (1917). Película de Nino Oxilia (1889-1917).Música de Pietro Mascagni (1863-1945). Guion de Alberto Fassini sobre poema de Fausto Maria Martini.

Recitales:

Lunes 6 julio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Javier Perianes, piano.

Manuel de Falla (1876-1946): Nocturno (1896).

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturno en re bemol mayor, op. 27 nº 2 (1835).

Manuel de Falla: Mazurka en do menor (1899).

Fryderyck Chopin: Mazurka en la menor, op. 7 nº 2 (1830-31) / Mazurka en sol mayor, op. 67 nº 1 (1835).

Manuel de Falla: Serenata andaluza (1900).

Fryderyck Chopin: Vals en la menor, op. 34 nº 2 (1831).

Manuel de Falla: Canción (1900).

Fryderyck Chopin: Berceuse en re bemol mayor, op. 57 (1843, rev. 1844).

Manuel de Falla: Cuatro piezas españolas (1906-1909).

Isaac Albéniz (1860-1909): Iberia (Selección. 1905-08).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Música de cámara:

Martes 7 julio

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada, 22:00 h.

Numen Ensemble – Héctor Eliel Márquez, director.

Música y espacio

Arvo Pärt (1935): Spiegel im Spiegel (1978).

György Kurtág (1926) *: Omaggio a Luigi Nono, op 16 (1979).

Morton Feldman (1926-1987): The Rothko Chapel (1971).

György Ligeti (1923-2006): Lux Aeterna (1966).

John Taverner (1944-2013): A Hymn to the Mother of God (1985).

Thomas Tallis (1505-1585): Spem in alium (1570).

* En conmemoración del centenario de los nacimientos de G. Kurtág y M. Feldman

Flamenco:

Miércoles 8 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Esperanza Garrido, cante – Paco Jarana, guitarra flamencaÓscar Lago, guitarra flamenca – Pablo Suárez, piano –  Manuel José Muñoz “el Pájaro”, percusión. Eva Yerbabuena, dirección artística

De luna a luna *
* Estreno

Jazz:

Jueves 9 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Leonor Watling & Leo Sidran con The Groovy French Band.

El arte de encontrarse

Conciertos sinfónicos:

Viernes 10 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de GranadaCoro de la Orquesta Ciudad de GranadaHéctor Eliel Márquez, director del coro – Lucas Macías, director.

Silvia Tro Santafé, mezzosoprano (Salud) – Belén Elvira, mezzosoprano (La abuela) – Leticia Rodríguez, mezzosoprano (Carmela) – Álvaro Gallegos (voz de la fragua) –  Alejandro Roy tenor (Paco) – Joan Martín-Royo, bajo (El tío Sarvaor) – El Turry, cantaor – Andrés Merino, barítono (Manuel) – Luis Mariano, guitarra.

Pietro Mascagni (1863-1945): Intermezzo, de Cavalleria rusticana (1889).

Richard Wagner (1813-1883):  Preludio y Muerte de Isolda, de Tristan und Isolde (primera versión, 1857-1859).

Manuel de Falla (1876-1946): La vida breve (1905) *

* Estreno de la primera versión inédita de «La vida breve», de 1905.

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Conciertos matinales:

Sábado 11 julio

Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h.

Coro Gulbenkian- Solistas de la Orquesta Gulbenkian – Martina Batič, directora.

Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días

Orlando di Lasso (1532-1594): Vide homo.

Carlo Gesualdo (1566-1613): O vos omnes.

Manuel Cardoso (1566-1650): Sitivit anima mea.

Alfredo Aracil (1954): Paradiso (Cuaderno I).

Duarte Lobo (c. 1565-1646): Audivi vocem de caelo.

Estêvão de Brito (1575-1641): Heu, Domine.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno II).

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594) Sperent in te.

Tomás Luis de Victoria (1548-1611) O magnum mysterium.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno III) *

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Danza:

Sábado 11 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Les Ballets Espagnols de «La Argentina» – Antonio Najarro, dirección artística y coreografía.

Juerga y Triana – Sonatina

Juerga y Triana
Música de Juerga: Julián Bautista – Música de Triana: Isaac Albéniz– Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela – Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel – Solos de guitarra: José Luis Montón – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Sonatina

Música: Ernesto Halffter – Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones: Néstor L. Arauzo y Davitxun – Diseño de iluminación: Sergio Torres – Músicos en directo : Constanza Lechner (piano, cajón), José Luis Montón (guitarra), Sergio Menem (violonchelo) – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Ópera:

Domingo 12 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) – Coro Teatro de la Maestranza – Íñigo Sampil, director del coro – Daniele Callegari, director musical.

Aida

Ópera en cuatro actos (1871). Versión concierto Música de Giuseppe Verdi (1813-1901). Libreto de Antonio Ghislanzoni, basado en un guión de Auguste Mariette.

Manuel Fuentes, bajo (El Rey) – Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano (Amneris) – Olga Maslova, soprano (Aida) – Francesco Meli, tenor (Radamés) – Inho Jeong, bajo (Ramfis) – Fabián Veloz, barítono (Amonastro) – Néstor Galván, tenor (Un mensajero) – Patricia Calvache, soprano (Gran sacerdotisa).

Reflejar igualmente la Exposición en la Carrera de la Virgen titulada «Geometría y gracia» que finalizaba con mi estancia en la capital nazarí.

Como reza el último anuncio, «Los caminos del arte y de la música llevan al Festival de Granada». Espero seguir disfrutándolo algún año más, aunque mi juventud va pasando y pesando…

Najarro revive La Argentina

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Sábado 11 de julio, 22:30 h75 Festival de Granada, Danza. Teatro del Generalife: Les Ballets Espagnols de «La Argentina», Antonio Najarro (dirección artística y coreografía): Obras de Julián Bautista, Isaac Albéniz, Ernesto Halffter. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara.

Mi última noche en el Teatro del Generalife para disfrutar de un espectáculo tan universal como la danza española a través de una de las figuras más interesantes y algo olvidadas como Antonia Mercé «La Argentina» (Buenos Aires, Argentina, 1890-Bayona, Francia, 1936), felizmente recuperada por un grande como es Antonio Najarro, quien retoma el nombre de los espectáculos de Mercé Les Ballets Espagnols cortos en el espacio (de 1927 a 1929) pero que enamoraron a tantos otros artistas por su combinación entre tradición y vanguardia, y que la presentación de la web nos ponía en contexto precisamente titulándola Recuperar a Antonia Mercé:

Cuando el 18 de julio se van a cumplir 90 años del prematuro fallecimiento de Antonia Mercé «La Argentina», pionera de la danza española de principios del siglo XX, Antonio Najarro indaga con su compañía en el mundo creativo de la bailarina y coreógrafa para retomar los ballets que creó con su efímera compañía. Este programa une tres de los títulos esenciales estrenados en París de quien fue figura internacional de la danza y cuyo ejemplo ha sido crucial para el desarrollo coreográfico y estilístico de nuestro arte. Permanecen invariables las partituras de cada uno de los ballets, Juerga (Julián Bautista), Triana (Isaac Albéniz) y Sonatina (Ernesto Halffter); en sus trajes y escenografías hay rigor hacia lo original e inspiración para los nuevos diseños de Yaiza Pinillos. Las coreografías de La Argentina, sin embargo, no se conservan y Najarro se ha acercado a su universo de movimiento desde su perspectiva actual, para recrearlos en su aspiración de danza española moderna con impulso de universalidad.

Tres números que nos dan una idea de lo avanzada que fue «La Argentina», así por el país donde nació, siguiendo la moda del momento entre las artistas a llamarse con seudónimos, cuando debutó en Madrid en su adolescencia. Cristina Marinero autora de las excelentes notas al programa, comienza con una cita de Jacinto Benavente en «Acotaciones» (11 de noviembre de 1911) para describir a esta avanzada de su época: “con sus danzas, es una de las pocas artistas que merecen ser consideradas como tales entre las que se presentan al público”.

Globalmente el espectáculo se organizó en las tres coreografías famosas ya citadas, aunque no conservadas pero sí informadas por Najarro, donde todo es de destacar, desde el vestuario hasta la música, tanto grabada como en directo, que figura en el programa de mano, pero sobre todo los los diseños de vídeo proyecciones e ilustraciones: para Juerga los de Emilio Valenzuela inspirados en el diseño original de Manuel Fontanalsa, para Triana en los diseños originales del pintor canario Néstor de la Torre (1887 – 1938), otro avanzado del su tiempo, incluso en su diseño del vestuario, escenografía y figurines espectaculares reinterpretando de los vestidos de volantes en estética vanguardista, así entendidos para la Sonatina con las vídeo proyecciones de Néstor L. Arauzo y Davitxun, ya del por sí dignas de guardarse por sí solas, resultando el mejor decorado para los tres momentos, a cual mayor en belleza, colorido, plasticidad por una compañía de danza que ha entendido las bases del ballet para llevarlas a la danza española (hasta con las castañuelas virtuosas), así más universal que nunca.

Con un solo foco iluminando al guitarrista José Luis Montón, siempre con su sombrero, a quien hace 16 años escuché en Gijón con «Bach como disculpa», interpretaría la «Andaluza» de Granados aún sin los dedos suficientemente sueltos y con una amplificación tan excesiva que se escuchaba aún con más precisión desde el deslizarse sobre el mástil hasta la afinación, el prólogo abrió la Juerga madrileña a más no poder, el Ballet-pantomima en un cuadro con música del exiliado Julián Bautista perteneciente al llamado “Grupo de los Ocho”, en una versión grabada por Manuel Coves con la Sinfónica de Tenerife. El vestuario de Yaiza Pinillos logró el color y estilo de cada personaje, desde el ciego con su bastón a los tunantes sin instrumentos, a la violetera y «la flamenca del pañolón», o los chulapos y señoritingas, sin faltar un torero goyesco. Juegos y movimientos de mantones, capas y capotes siempre efectistas, junto a la coreografía que nos hace entender el libreto libreto de Tomás Borrás, porque la danza es escena musical sin palabras.

Volvería la guitarra del barcelonés Montón como Interludio interpretando al sevillano Manuel Infante (1883-1958) y su visión personal de El vito, mezcla de la canción popular que Lorca también arregló, con el igualmente popular intermedio, más que la propia zarzuela, “La boda de Luis Alonso” (G. Giménez), virtuosa versión con trémolos, rasgueos y el sabor flamenco de la mal llamada música clásica, pues mejor no etiquetarla nunca.

Triana sería impactante por todo lo ya citado, el vestuario rompedor con la música de la «Iberia» (Albéniz) y los números Evocación, plasticidad, movimientos perfectos, El Albaicín con la cercanía geográfica y popular, El Corpus Christi en Sevilla donde el trono parecía real apareciendo con el baile en una evolución de la cruz del fondo tan trianera como la última, recordando mi Sevilla de 1982 y el azulejo en “Las Golondrinas” con el texto de Antonio Domínguez Fombella:

Si me perdiese algún día
que me busquen en Triana,
no vayáis hacia mi Asturias,
tal vez allí, oigáis mi gaita,
suspirar tiernos recuerdos
en mágica resonancia.
Buscadme en los aledaños
de una taberna en Triana,
donde nuestro amigo Paco
tiene aroma de albahaca,
me da de beber buen vino
de humildad y templanza;
si me perdiese algún día,
allí encontraréis mi alma.

Descanso suficiente para hidratarse, la mente en mi tierra y la Sonatina de Ernesto Halfter (1905-1989) perteneciente a la “Generación del 27”, con la música en vivo a cargo de Constanza Lechner al piano y ¡el cajón!), Sergio Menem al  violonchelo, y José Luis Montón  de nuevo, guitarra clásica encajando a trío la música del único discípulo de Falla, y que para el compositor madrileño se convirtió en motivo de tensiones con Antonia Mercé. Para la danza española al no ser un ballet español como se entendía entonces, lo recompuso en 1929, volviendo a llevarme a mi tierra, la canción “Pastor que estás en el monte” que utiliza en la obra y escuchándose grabada un fragmento entre los distintos cuadros. Fondos oníricos, casi dalinianos, el simbolismo europeo, con un vestuario tan rompedor como hace cien años junto a la coreografía de un Antonio Najarro que sigue marcando estilo propio desde el conocimiento profundo de la danza.

La tarde del sábado estuvo gris pero al menos la noche tuvo luna lorquiana proyectada, y mi bajada evitando caminar nuevamente por el bosque de la Alhambra para intentar conciliar rápido el sueño. Aún queda otro día antes de la vuelta a casa.

ELENCO:

PROGRAMA:

Prólogo

Enrique Granados (1867-1916): Danza española «Andaluza», op. 37 nº 5

Guitarra: José Luis Montón

Juerga

Ballet-pantomima en un cuadro, op. 4

Música: Julián Bautista (1901-1961)

Libreto: Tomás Borrás (1901-1961)

Grabación musical: Sinfónica de Tenerife (Manuel Coves, director)

Dirección y coreografía: Antonio Najarro

Dirección de escena: Carolina África

Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos

Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela inspirado en el diseño original de Manuel Fontanals

Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel

Estrenado en el Théâtre National de l’Opéra-Comique de París el 29 de mayo de 1929 por Les Ballets Espagnols con coreografía de Antonio Mercé y escenografía de Manuel Fontanals

Interludio

Manuel Infante (1883-1958): El vito

Guitarra: José Luis Montón

Triana

Fantasía coreográfica sevillana

Música de Isaac Albéniz (1860-1909): Evocación, El Albaicín, El Corpus Christi en Sevilla y Triana (de “Iberia”)

Libreto: Enrique Fernández Arbós (1863-1939)

Grabación musical: Sinfónica de Tenerife (Manuel Coves, director)

Dirección y coreografía: Antonio Najarro

Dirección de escena: Carolina África

Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos inspirada en los diseños originales de Néstor de la Torre

Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela inspirado en los diseños originales de Néstor de la Torre

Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel

Estrenado en el Théâtre National de l’Opéra-Comique de París el 27 de mayo de 1929 por Les Ballets Espagnols de Antonia Mercé, La Argentina, con escenografía y figurines de Néstor de la Torre

Sonatina

Música: Ernesto Halffter

Dirección y coreografía: Antonio Najarro

Dirección de escena: Carolina África

Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos

Diseño de vídeo proyecciones: Néstor L. Arauzo y Davitxun

Diseño de iluminación: Sergio Torres

Estrenado en el Théâtre Fémina de París el 18 de junio de 1928

Sonatina es una coproducción de la Fundación Juan March y Palau de les Arts de Valencia

Guitarra: José Luis Montón

Piano y cajón: Constanza Lech

Violonchelo: Sergio Menem

Que no pare la danza

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Viernes 3 de julio, 22:30 h75 Festival de Granada, Danza. Teatro del Generalife: Béjart Ballet Lausanne, Julien Favreau (director artístico). Dyonisos (Suite) – L’Oiseau de FeuBoléro, música de Hadjidakis, Stravinsky y Ravel. Fotos propias.

Otra noche en el Generalife del festival granadino en su vertiente de danza con la compañía creada en 1987 por Maurice Béjart (Medalla de Honor del Festival 2007) y heredera de su espíritu con tres de sus creaciones más icónicas, y un cuerpo de baile interracial e internacional plagado de verdaderas estrellas de la danza.

Abría la noche la Suite Dionysos sobre música del griego Manos Hadjidakis (1925-1994) y piezas de música folk de la tradición helénica, que estrenó en Nueva York en 1980, inspirada en el mito opuesto a Apolo. Aires de sirtaki, blancos del Egeo, el vino, el mar y la luz, Coreografías variadas desde lo coral hasta los solos, apolíneos y dionisíacos, el color rojo vino de Versace, bacantes, ditirambos y efebos con cuadros helénicos tan actuales en pleno siglo XXI, el hedonismo hecho arte griego en movimiento con el Dionisio Oscar Eduardo Chacón y el Zeus de Oscar Frame. La perfecta sincronización del movimiento con la música de buzukis y cítaras de una coordinación galáctica para un ballet atemporal.

Tras el descanso dos coreografías más de Béjart, primero su versión de L’Oiseau de Feu (El pájaro de fuego) de Stravinsky, estrenada en 1970 que se vio en España en 1979 con el Ballet Nacional Clásico (actual Compañía Nacional de Danza), y su entonces director Víctor Ullate, como bien recuerda la web del festival.

Un pájaro impecable de Hideo Kishimoto, el Fénix de Aubin Le Marchand y una iluminación idónea encajada para cada movimiento de la música del ruso, con simetrías y pleno entendimiento entre los partisanos (de gris) y los pequeños pájaros, rojo fuego y movimientos perfectos de plasticidad bellísima en otra coreografía del maestro Béjart ejecutada a la perfección y que Favreau ha mantenido en el tiempo.

Cerraba la velada Boléro (1961) sobre la famosísima composición del vasco-francés Maurice Ravel que volvíamos a escuchar en esta edición aunque no en directo sino grabada. Inicio de bombo ostinato para preparar la escena con las sillas y la la gran mesa redonda roja donde la bailarina solista Mari Ohashi, La Méolide omnipresente iría dibujando el inmenso crescendo, mientras el cuerpo de baile (Le Rythme) sumaba elementos en cada repetición de la melodía raveliana, inquietante, todos alrededor para conformar esta joya visual por la que no pasan los años y mantiene la contemporaneidad de una compañía fiel al legado de su fundador.

Éxito nocturno en esta noche estrellada del Generalife con la mejor danza de esta septuagésimo quinta edición del festival.

PROGRAMA:

Dionysos (Suite)

Coreografía: Maurice Béjart

Música: Manos Hadjidakis

Pinturas: Yokoo Tadanori

Vestuario: Gianni Versace

Estrenado en diciembre de 1985 por el Ballet du XXe siècle en el City Center de Nueva York

—-

L’Oiseau de Feu

Coreografía: Maurice Béjart

Música: Igor Stravinsky

Diseño de escenografía y vestuario: Joëlle Roustan, Roger Bernard

Estreno el 31 de octubre de 1970 por el Ballet du XXe siècle en el Palais des Sports de París

Boléro

Coreografía: Maurice Béjart

Música: Maurice Ravel

Diseño de escenografía y vestuario: Maurice Béjart

Estrenado el 10 de enero de 1961 por el Ballet du XXe siècle en el Théâtre Royal de la Monnaie de Bruselas

ELENCOS:

P.D.: Las fotos © Festival de Granada – Fermín Rodríguez las añadiré a continuación cuando nos las hagan llegar, pues al subir la entrada del blog aún no estaban disponibles a la espera del visto bueno de la compañía.

Imágenes que ilustran mejor mis impresiones:

Estaciones danzantes

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Martes 30 junio, 22:30 h75 Festival de Granada, Danza. Teatro del Generalife: Malandain Ballet Biarritz, Thierry Malandain (director artístico), Academia Barroca del Festival de Granada, Aarón Zapico (director musical): Les Saisons. Música de Vivaldi y Giovanni Antonio Guido. Fotos © Festival de Granada – Fermín Rodríguez, y propias.

Mi primer Festival de Granada fue un 7 de julio de 2011 en el Auditorio Manuel de Falla con “Las Cuatro Estaciones” de Vivaldi a cargo de Forma Antiqva y con Aitor Hevia (del Cuarteto Quiroga como solista), y que grabarían al día siguiente para el sello alemán Winter&Winter. Y este último día de junio en el Generalife volvía Aarón Zapico al frente de la Academia Barroca del Festival, dentro de la séptima edición de los Cursos Manuel de Falla donde jóvenes instrumentistas prepararon estas estaciones de Vivaldi y G. A. Guido, con Jorge Jiménez de violín solista, para poner música en vivo desde el foso al Malandain Ballet Biarritz.

Siempre he defendido que el ballet debe tener la música en vivo, y en este caso así fue pero amplificada desde una ecualización no preparada para la música barroca, pues los balances que el director asturiano marcaba en el foso no tenían la misma respuesta en la megafonía. Y otro tanto con el violín solista de Jorge Jiménez donde las cuerdas de tripa no tienen igual tímbrica que las actuales.

Pese a todo es un placer volver a escuchar “Las Cuatro Estaciones” de Vivaldi quince años después con el poso y el aprendizaje que da el estudio en profundidad por parte del maestro asturiano, con los jóvenes instrumentistas siguiendo todas las indicaciones “marca Zapico” que sigue dando a esta popular partitura su particular interpretación y visión, con un juego de contrastes y tempi que además tenían la respuesta del ballet francés con coreografías diferenciadas entre “El cura pelirrojillo” veneciano y su continuador algo más «afrancesado» Giovanni Antonio Guido.

La de Thierry Malandain para Vivaldi contó con casi todo el cuerpo de baile y la pareja de Giuditta Banchetti y Hugo Layerelenco, todos de negro con el fondo de los cipreses y la iluminación acorde con cada estación pero sin literalidad, buscando el colorido que me hace rememorar la serie del artista alicantino Eusebio Sempere, entendiendo al grupo como bloque compacto sin líderes y con pocas intervenciones solistas.

En cambio para Guido optó por ir combinando los primeros tiempos con una o dos parejas (Clémence Chevillotte, Loan Frantz, Laurine Viel y Alejandro Sánchez Bretones) de levita y “polisón” sobre el negro con el fondo en los mismos tonos para las primeras partes, y la suma de los “desnudos” en las segundas secciones, desde Hugo Layer  con la “hoja de otoño negra”, más simbólica que descriptiva, al que irían apareciendo posteriormente duetos, tríos y cuartetos, plásticamente muy bellos, casi transposición del otro Guido, Reni y su “Hipomenes y Atlanta” antes del número final con toda la compañía, lo que el coreógrafo llama “musicalidad de los cuerpos”.

Si la búsqueda del color en la iluminación y los contrastes de coreografías y vestuario entre Vivaldi y Guido marcaron la danza, el foso aportó la sonoridad barroca contrastada con unos silencios que en el primero me recordaban las estatuas de Giacometti de “El hombre que camina” o las de Dülken (ciudad alemana en la Renania del Norte-Westfalia) donde hay un sanatorio para enfermos mentales (que en mi tierra llamaríamos “La Cadellada”) e incluso un «Molino de los locos», mientras para el segundo lo visual parecía se guiarse por la auditivo.

Personalmente me gustó más la coreografía para Vivaldi por los movimientos ocupando todo el espacio, la gestualidad que Malandain entiende como “danza neoclásica contemporánea”, figuras muy plásticas y la mejor adecuación a la música en vivo que la de Guido pese a la alternancia.

Recordar que Granada también es festival internacional de danza, y en esta 75 edición estamos asistiendo a distintos estilos, escuelas y enfoques, aunque espero especialmente al Béjart Ballet de Lausanne el próximo viernes 3 de julio, para poder contarlo desde aquí.

PROGRAMA:

Les Saisons

Coreografía: Thierry Malandain

Música: Antonio Vivaldi y Giovanni Antonio Guido

Violín solista: Jorge Jiménez

Decorados y vestuario: Jorge Gallardo

Diseño de iluminación: François Menou

Diseño de vestuario: Véronique Murat, Charlotte Margnoux,

con la ayuda de Anaïs Abel

Realización de decorados: Frédéric Vadé

Realización de accesorios: Annie Onchalo

Ayudantes de decorado y atrezo: Nicolas Rochais, Gorka Arpajou,

Félix Vermandé, Raphaël Jeanneret, Christof t’Siolle, Txomin LabordePeyre,

Maruschka Miramon, Karine Prins, Sandrine Mestas Gleizes, Fanny Sudres,

Fantine Goulot

Maestros de ballet: Richard Coudray, Giuseppe Chiavaro, Frederik Deberdt

Ballet para 22 bailarines

Duración: 60 minutos sin descanso

Estrenado el 25 de noviembre de 2023 en el Palais des Festivals de Cannes (Francia)

ELENCO LES SAISONS

Primavera – Antonio Vivaldi

Giuditta Banchetti y Hugo Layer

Noé Ballot, Julie Bruneau, Elisabeth Callebaut, Raphaël Canet, Mickaël Conte, Irma Hoffren, Guillaume Lillo, Claire Lonchampt, Timothée Mahut, Julen Rodríguez Flores, Neil Ronsin, Yui Uwaha, Patricia Velázquez, Chelsey Van Belle, Allegra Vianello, Léo Wanner.

Primavera – Giovanni Guido

Le temps vole, Chaque saison s’enfuit

Clémence Chevillotte, Loan Frantz, Laurine Viel, Alejandro Sánchez Bretones

Danse des bergers

Hugo Layer

Verano – Antonio Vivaldi

Patricia Velazquez y Noé Ballot

Julie Bruneau, Giuditta Banchetti, Elisabeth Callebaut, Raphaël Canet, Clémence Chevillotte, Mickaël Conte, Loan Frantz, Irma Hoffren, Hugo Layer, Guillaume Lillo, Claire Lonchampt, Timothée Mahut, Julen Rodríguez Flores, Neil Ronsin, Alejandro Sánchez Bretones, Yui Uwaha, Chelsey Van Belle, Allegra Vianello, Laurine Viel, Léo Wanner

Verano – Giovanni Guido

L’air s’enflamme, Zéphire disparaît, Chant des coucous

Allegra Vianello y Léo Wanner

Vole à notre secours O ! Cérès adorable

Patricia Velázquez y Hugo Layer

Otoño – Antonio Vivaldi

Irma Hoffren y Raphaël Canet

Noé Ballot, Julie Bruneau, Giuditta Banchetti, Elisabeth Callebaut, Clémence Chevillotte, Mickaël Conte, Loan Frantz, Hugo Layer, Guillaume Lillo, Claire Lonchampt, Timothée Mahut, Neil Ronsin, Julen Rodríguez Flores, Alejandro Sánchez Bretones, Yui Uwaha, Patricia Velazquez, Chelsey Van Belle, Allegra Vianello, Laurine Viel, Léo Wanner

Otoño – Giovanni Guido

Célébrons le retour de l’Automne

Yui Uwaha, Guillaume Lillo, Julen Rodríguez, Chelsey Van Belle

Allegro

Patricia Velázquez, Raphaël Canet, Hugo Layer

Invierno – Antonio Vivaldi

Claire Lonchampt y Mickaël Conte

Noé Ballot, Julie Bruneau, Giuditta Banchetti, Raphaël Canet, Clémence Chevillotte, Loan Frantz, Irma Hoffren, Hugo Layer, Guillaume Lillo, Timothée Mahut, Julen Rodríguez Flores, Alejandro Sánchez Bretones, Yui Uwaha, Chelsey Van Belle, Patricia Velázquez, Allegra Vianello, Laurine Viel, Léo Wanner

Invierno – Giovanni Guido

La saison des frimas

Julie Bruneau, Clémence Chevillotte, Loan Frantz, Léo Wanner

Le cruel Aquilon nous déclare la guerre

Claire Lonchampt, Patricia Velázquez, Raphaël Canet, Hugo Layer

Laissons gronder les vents

Todos los bailarines.

ACADEMIA BARROCA DEL FESTIVAL DE GRANADA

Director musical: Aarón Zapico

Violines: Orión Arroyo Pérez, María Beltrán Peralta, Mª de los Ángeles Cáceres Márquez, Miguel Calleja Rodriguez, Natalia Cid Iriarte, Fernando Cornejo Ortega, Alfredo Jaime Doblado, Claudia Montoya Salinas, Abraham Parra Amante, Mercedes Rodríguez Pérez, Juan Utrera Moreno

Concertino: Jorge Jiménez

Violas: Nadia Carmona Carrasco, Jesús Segura Torres

Violonchelos: Sara Ortega López, Alba Villar Cairó

Cuerda pulsada: Rafael Arjona Ruz, Álex Pernas Muñoz

Contrabajo: Rubén Castañeda Hernández

Clave: Iraia Otaduy Ortega

Coproductor principal: Château de Versailles Spectacles / Opéra Royal de Versailles / Orchestre de l’Opéra Royal de Versailles

Coproducción: Festival de Danse de Cannes – Côte d’Azur (Francia) / Teatro Victoria Eugenia – Ballet T – Donostia-San Sebastián / Opéra de Saint-Etienne / Theater Bonn (Alemania) / Teatro la Fenice, Venecia (Italia) / CCN Malandain Ballet Biarritz

Juvenil Muti

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Domingo 28 junio, 22:00 h75 Festival de Granada, Conciertos sinfónicos. Palacio de Carlos V: Orchestra Giovanile Luigi Cherubini, Riccardo Muti, director. Obras de Verdi, Falla y Ravel. Fotos © Festival de Granada – Fermín Rodríguez, y propias.

Quienes nos dedicamos a la docencia sabemos que el contacto con la gente joven nos mantiene activos y en cierto modo “vampirizamos” su ímpetu, energía y ganas de vivir, intentando devolverles al menos un poco de lo que acumulamos en la mochila de la vida.

Y en la noche granadina volvía una orquesta joven como la “Luigi Cherubini” con su maestro Muti, que además nunca había actuado en el Festival en su ya larga historia. La expectación era inmensa y con espectadores, aficionados, visitantes y críticos de casi todos los medios nacionales, el concierto era probablemente el más esperado en el aniversario de Falla y los 75 años de un festival que deberá plantearse su futuro ante lo que llevamos en esta edición.

La web del Festival presentaba este concierto como Juventud y tradición:

La Orchestra Giovanile Luigi Cherubini comparece por primera vez en el Festival bajo la dirección de Riccardo Muti, figura capital de la tradición sinfónica y operística italiana y mentor del conjunto desde su fundación en 2004. El programa trama justamente ópera y música sinfónica: primero, Verdi, con la obertura de Nabucco y los bailables de I vespri siciliani, síntesis de teatro, energía rítmica y escritura instrumental de madurez; después Falla, con una de las suites sacadas de El sombrero de tres picos, obra capital en el 150 aniversario de su nacimiento; y finalmente, Ravel, cuyo Boléro cierra el concierto con uno de los experimentos más radicales y reconocibles de la orquestación moderna

De Don Riccardo con toda su famiglia no contaré nada que los melómanos no sepan, tan solo recordar la clase que nos dio en Oviedo antes del “Falstaff” de 2015, donde el napolitano sentó cátedra sobre Verdi, que tampoco faltaría en esta noche dominical.

Y abría Verdi con la Sinfonia, de Nabucco, con una gran orquesta disciplinada pero más preocupada de tocar lo escrito que de disfrutar. Atenta al maestro que marcaba todo, con su peculiar estilo donde para las dinámicas sigue agachándose, rebosando la misma energía que le transmitía esta juventud por él reclutada. Para cerrar la primera parte y tras unas palabras explicando lo difícil de los bailables que son más sinfónicos que operísticos en I vespri siciliani, estas cuatro estaciones tan napolitanas como la pizza, reflejan el paso de la vida, los músicos fueron primaverales pero el maestro aún permanece en el verano porque el otoño lo dibujó desde el poso de los años, y el invierno abría para intentar refrescar otro día palaciego donde el calor hace difícil incluso dormir.

Si Muti entiende Verdi como pocos, para la segunda parte tan nuestra, el napolitano pareció sacar a flote la herencia española de aquel reino bajo la corona aragonesa. Para el homenaje a Falla eligió la segunda suite del «tricornio», con la danza siempre protagonista, que incluso pareció más bailable viendo cómo fue llevándola desde el podio, con una orquesta donde todas las secciones y primeros atriles tuvieron su protagonismo con mayor o menor acierto, siempre disculpable por la juventud y la tensión a la que seguro estuvieron sometidos. Faltó más musicalidad de principio a fin para la magia nazarí del gaditano, escuchando la “sintonía del festival” sin anunciar los tiempos, y la Jota donde recordar las castañuelas de una Lucero Tena presente, a quien los «querubines» probablemente no conozcan pero el joven Riccardo sí, y me consta la cercanía de estas dos figuras compartiendo estos días en Granada y la Alhambra que sigue hechizando incluso sin música.

Cada vez que veo programarse el famoso Boléro de Ravel me vienen a la memoria dos películas totalmente diferentes: “El bolero de Raquel” de Cantinflas (bolero mexicano es limpiabotas), y  “10, la mujer perfecta” donde Bo Derek nos enamoró a todos incluyendo y al genial Dudley Moore que conseguía lo añorado por todos.

Ravel realiza en su partitura mucho más que un ejercicio de orquestación con la inspiración en la danza española, y es una prueba como examen final para toda formación, que la Orchestra Giovanile Luigi Cherubini superó tras el deficiente Falla, y Muti les fue indicando desde el inmenso crescendo, el inicial casi susurrado donde apenas escuchamos la obsesiva caja “ad Infinitum”, hasta la explosión final, dejando que los solistas se luciesen en do mayor hasta el cambio y estruendoso mi mayor, en todos los sentidos.

Éxito de antemano por el programa y corroborado en el concierto (mi nota final: suficiente), con Muti triunfador y protagonista en este último domingo de junio, que nos mantiene a todos jóvenes y esta reseña ha quedado para la mañana del lunes. Las tertulias y encuentros posteriores son parte necesaria de mi estancia granadina, sigo con espíritu adolescente pero el cuerpo no miente y los años van pesando.

PROGRAMA

I

Giuseppe Verdi (1813-1901)

Sinfonia, de Nabucco (1841)

Le quattro stagioni, bailables de I vespri siciliani (1855)

L´inverno

La primavera

L´estate

L´autunno

II

Manuel de Falla (1876-1946)

El sombrero de tres picos (suite nº 2) (1919-21)*

Danza de los vecinos (Seguidillas)

Danza del molinero (Farruca)

Danza final (Jota)

Maurice Ravel (1875-1937)

Boléro (1928)

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Con la colaboración de la Embajada de Italia en España

Num3ros danzantes

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Sábado 27 junio, 22:30 h75 Festival de Granada, Danza. Teatro del Generalife: Compañía Nacional de Danza (CND), Muriel Romero (directora): NumEros. Músicas de Chaikovski, Ravel, Peven Everett y Lion Babe. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara.

Nueva noche en el Generalife con la CND y un programa de título curioso: NúmEros, que la directora Muriel Romero explica en las notas al programa:

El título de este programa, NumEros, es un portmanteau, una combinación de dos términos, numen y eros, en cierto sentido opuestos pero que conforman dos elementos centrales en la creación en danza: Eros como impulso vital encarnado, impulso creativo, fuerza deseante que se manifiesta en y a través del cuerpo; y Numen como presencia intangible, inspiración poética o espiritualidad inmanente que trasciende la voluntad del artista. Cuando se encuentran, nace NumEros, que evoca el Número como principio de orden, patrón subyacente, lógica que da forma al movimiento. En este sentido, NumEros propone una articulación entre estas tres dimensiones fundamentales del pensamiento y la experiencia creadora en la danza.

Personalmente me encanta la numerología y todo el simbolismo que conlleva, de ahí jugar en mi propio título utilizando el número 3 como si de una «E» reflejada se tratase, y tres fueron las coreografías que eligió la compañía: una clásica de Georges Balanchine con protagonismo femenino de tutú y punteras para la Serenade de Tchaikovsky; otra de William Forsythe titulada Echoes from a Restless Soul con el “Gaspard de la nuit” de Ravel interpretado en vivo por el pianista Gustavo Díaz-Jerez que personalmente fue la que más me gustó, con toda la compañía, más la última de Jacopo Godani, Playlist (Track 1, 2) con música de Peven Everett (Surely Shorty) y Lion Babe (Impossible, Jax Jones remix) solamente con la parte masculina de la compañía.

Los tres coreógrafos trabajan con lo numérico y las geometrías, que bien explica  Muriel Romero: «los intérpretes trabajan a partir de sistemas numéricos –proporciones, repeticiones, permutaciones, secuencias– no solo como meros esquemas compositivos, sino como territorios vividos desde el cuerpo. El cuerpo, en este contexto, no se limita a ejecutar formas: las encarna, las perturba, las transforma. Así, la danza deviene un proceso en el que la precisión numérica se encuentra con el exceso del deseo, y la abstracción formal con la potencia afectiva del gesto». La Serenade es pura tradición y las bailarinas tanto en grupos como con las primeras figuras (Kayoko Everhart y Giada Ross), ejecutaron todos los pasos más la aparición del único bailarín solista (Alessandro Riga). Iluminación sencilla con los mismos tonos azules del vestuario y el único decorado de los centenarios cipreses del Generalife, más un sonido grabado no ecualizado para la música del ruso.

Tras una pausa, supongo que para colocar el piano a la izquierda del escenario, que de nuevo la sonorización no ayudó (tardando en entrar y con unos graves más electrónicos que acústicos) llegaría el “Gaspard de la nuit” (Ravel) de un Gustavo Díaz-Jerez impecable en la interpretación, con la dificultad de montar una coreografía con esta página nada «danzable» del vasco-francés, pero que William Forsythe concibe con técnica clásica pero movimientos más contemporáneos, nuevamente pasando de la “arquitectura en movimiento” de un Balanchine a la utilización del cuerpo en trayectorias geométricas, que me recordaron las esculturas de Rodin o Giacometti, e incluso algún cuadro de Picasso, tanto por el vestuario como por el “movimiento congelado” potenciado por una luz blanquecina donde tensión-distensión fueron combinándose con todas las permutaciones numéricas de los distintos grupos de la compañía y las primeras figuras, conjuntos disjuntos con los silencios de Ravel logrando momentos de plasticidad muy bellos.

Nueva parada técnica para retirar el piano y el último número solo con los bailarines y una música electrónica donde los tremendos graves retumbaron en toda la Alhambra y las membranas de los altavoces parecía fuesen a saltar o empujarnos como en el inicio de “Regreso al futuro”. Vestuario poco visual en azul y granate, movimientos nuevamente clásicos coreografiados por Godani, que no se correspondían con la música, más escenas de chicos universitarios delicados (nada de Jerome Robbins con los Jets y los Sharks), trazando líneas y combinando grupos pero chocando los pasos con una música vital, tal vez buscando ese contraste o descontextualización, que Muriel Romero describe como premisas llevadas «al extremo físico y visual, construyendo composiciones donde la precisión matemática convive con una intensidad visceral, casi animal».

Volviendo al título del programa, Eros el deseo vital, y corporal, Numen lo numérico, y el encuentro de ambos, intangible y ordenado, que matemáticamente tiende a infinito desde la danza creadora y organizada en tres puntos sin ser un triángulo, más bien líneas divergentes aunque del mismo grosor y color.

La India llega a Granada

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Viernes 26 junio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Danza, en el marco el Año Dual España-India. Palacio de Carlos V:  El sueño del sitar, Un homenaje a Ravi Shankar. Orquesta Ciudad de Granada (OCG), Mónica de la Fuente (dramaturgia, coreógrafa y bailarina de danza contemporánea de la India), Ignacio García (dramaturgia, dirección de escena), David Murphy (dirección musical), Sukanya Shankar (asesora musical), Ensamble de músicos de la India, Elenco de danza Bharatanatyam, Bailarines de España (Lucía Campillo, coreógrafa y bailarina de danza española, José Manuel Benítez -cedido por el Ballet Nacional de España- bailarín de danza española). Fotos © Festival de Granada | Fermín Rodríguez, y propias.

Si la noche anterior hicimos un viaje en el tiempo hasta las Zambras Moriscas, en este viernes con partido Uruguay-España (ganamos 1-0 y clasificados primeros de grupo para la siguiente fase) había otro viaje hasta la India en un homenaje a Ravi Shankar donde se unían músicas donde las improvisaciones alargaron el evento hasta la medianoche.

La narración que intentaba hacer un relato casi didáctico, con unos textos muy “filosóficos” sobre el Cosmos y el propio hinduismo, no se escuchaba todo lo clara que hubiésemos deseado, y el Ensamble de músicos de la India estuvo amplificado, siendo quienes abrirían la velada, más un bailarín del elenco de danza Bharatanatyam en la galería del primer piso.

En el 150 aniversario de Falla arrancaron con una visión “original” por la instrumentación antes de que la OCG con la dirección de David Murphy prosiguieran El círculo mágico y la Danza ritual del fuego, (de “El amor brujo”) contrapuesta a la hindú.

La orquesta granadina fue combinando y alternando con los músicos de la India la suite titulada “El sueño del sitar. Un homenaje a Ravi Shankar”, con el estreno mundial de la Dance Suite de la ópera Sukanya del homenajeado, intercalada con otras músicas de Ravi Shankar donde los músicos hindúes fueron los protagonistas.

Las coreografías también alternaron las flamencas con las bailarinas de Bharatanatyam, coloristas, tradicionales, y que las fotografías de Ferminius reflejan mejor que mis palabras, circulando tanto delante del escenario como en el primer piso, momentos de plasticidad y musicalidad tanto en nuestras castañuelas como en los cascabeles de los tobillos orientales (como en las primeras zambras moriscas de la noche anterior).

Las notas al programa de Enrique Cámara de Landa además de comentar parte de la biografía de Ravi Shankar y David Murphy, analiza las obras que escuchamos, nos explica los instrumentos utilizados, y presenta conceptos tanto musicales como de la tradición religiosa hindú, muy interesante para la mejor comprensión de un concierto que nos traía “diálogos y convergencias” desde la India hasta el Palacio de Carlos V.

Más allá de las sensaciones que pueden llegarnos escuchando las músicas de la India, la parte sinfónica podríamos considerarla más banda sonora que sinfónica, y lo original es precisamente la combinación tímbrica entre los instrumentos occidentales con los orientales. El virtuosismo de Shubhendra Rao en el sitar quedó más que plasmado, junto a Saskia Rao-de Haas en el violonchelo indio que hizo por momentos de nota pedal, en una “tándem” con buen entendimiento. Y la parte del viento con Hrishikesh Mazumdar en la flauta bansuri, de tímbrica por momentos electrónica por su sonoridad y amplificación junto al shehnai (un aerófono de doble lengüeta) de Ashwini Shankar, que también se ubicaría al inicio en la galería del primer piso. Todos ellos lograron esa sonoridad que asociamos a la India, amén de una percusión que trasciende lo musical para contagiar vitalidad tras los momentos trascendentes.

Los bailes ayudaron a llevar mejor la noche palaciega, especialmente las bailarinas, y las flamencas, que compartían coreografías y contrastes en blanco y negro (hubo un cambio al rojo), también con descripciones gestuales a la narración, más el contraste masculino de dos formas de entender la danza.

El público disfrutó sobre todo de los momentos “Bollywood”, mientras las bailarinas esparcían pétalos y el ensamble parecía entrar en calor con unas improvisaciones que no sabíamos cuánto durarían en Prabhuji – canticos de la India y el Finale – Danza Suite. De la OCG el maestro Murphy, sentado en la tarima cuando sonaban las distintas ragas, marcó claramente los muchos cambios rítmicos y planos con desigual respuesta en algunas secciones desbalanceadas. Me quedo con una de las partes líricas con un piano excelente arropado por la cuerda.

Impresiones a vuela pluma de un homenaje donde el sitar fue protagonista, usado en la coreografía, personificado en la narración y un placer escucharlo en manos de Shubhendra Rao, heredero de Ravi Shankar que tanto ha influido en la música occidental desde la globalización que la música ha ejercido desde sus inicios. Una noche colorida incluso por parte del público en el Año Dual España-India.

INTÉRPRETES:

Orquesta Ciudad de Granada

Ignacio García y Mónica de la Fuente, dramaturgia

Ignacio García, dirección de escena

David Murphy, dirección musical

Sukanya Shankar, asesora musical

Ensamble de músicos de la India

Shubhendra Rao, solista de sitar y líder del ensamble

Saskia Rao-de Haas, violonchelo indio

Ashwini Shankar, shehnai

Hrishikesh Mazumdar, flauta bansuri

Vishwesh Swaminadhan, canto

Madan Mohan, violín

Jayachandra Rao, mridangam

Giridhar Udupa, ghatam

Debjit Patitundi, tabla

Sannidhi Vaidyanathan, mridangam

Elenco de danza Bharatanatyam

Coreografía: Rama Vaidyanathan

Cuerpo de baile: Rama Vaidyanathan, Shubhamani Chandrashekar, Reshika Sivakumar, Vaishnavi Dhore, Nilava Sen

Bailarines de España

Lucía Campillo, coreógrafa y bailarina de danza española

José Manuel Benítez (cedido por el Ballet Nacional de España), bailarín de danza española

Mónica de la Fuente, coreógrafa y bailarina de danza contemporánea de la India

Narración escénica

Lucía Campillo

Mónica de la Fuente

PROGRAMA:

Prólogo

Manuel de Falla (1876-1946):

Introducción, El círculo mágico y Danza ritual del fuego, de El amor brujo (1915)

El sueño del sitar*. Un homenaje a Ravi Shankar:

Ravi Shankar (1920-2012):

Swagatam

Sapney Mein – Raga Yaman Manj

Overture – Dance Suite

Tarana – Dance Suite

Holi – Ghanashyam

Raga Yaman Kalyan (extracto), del Concierto para sitar nº 2

Tilak Kamod – Dance Suite

Raga Mishra Pilu

Raga Adana, del Concierto para sitar nº 1

Raga Tilak Shyam

Prabhuji – canticos de la India

Finale – Danza Suite

* Estreno mundial de la Dance Suite de la ópera Sukanya de Ravi Shankar, intercalada con otras músicas de Ravi Shankar

Viajando en el tiempo

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Jueves 25 de junio, 22:00 h75 Festival de Granada, V Centenario de la visita de Carlos V a Granada. Patio de los Arrayanes: Zambra morisca. Músicas de tradición oral. Grupo ConfluenciasTrío de pulso y púa AlonsoAbir El Abed (cantante solista) –  Sara Calero (danza, colaboración especial) – Coco Reyes (narradora) – Omar Metioui (director artístico y ‘ud ramal) –  Reynaldo Fernández Manzano (dirección científica, guion y textos). Fotos © Festival de Granada – Fermín Rodríguez, y propias.

La web del Festival presentaba este concierto con el título Con zambras al emperador:

«Este tercer concierto del ciclo vinculado a la visita de Carlos V a Granada presenta Zambra morisca, un proyecto del grupo Confluencias que evoca las músicas, danzas y prácticas festivas documentadas en la Granada del siglo XVI, en particular las zambras ofrecidas a la corte imperial durante su estancia en la Alhambra en 1526. Con dirección científica, guion y textos de Reynaldo Fernández Manzano y dirección artística de Omar Metioui, el programa se enfoca en torno a la pervivencia de la tradición andalusí, integrando canto, narración, danza e instrumentos históricos de diversa procedencia. Todo ello en un recorrido que enlaza la poesía medieval con los testimonios históricos para profundizar en los procesos de transmisión cultural que, tras la prohibición y desaparición de las zambras moriscas, hicieron que sus ecos alimentaran durante siglos diversas formas musicales del sur peninsular».

Las excelentes notas al programa del propio Reynaldo Fernández Manzano, licenciado en Historia Medieval y musicólogo, además de experto en el legado árabe y andalusí, y ex director del patronato de la Alhambra y el Generalife, son para guardar y. las dejo enlazadas pues no es presentar las obras sino ponerlas en su contexto histórico y así poder entender mejor este espectáculo de zambras moriscas.

Desde mi Asturias natal conocemos la tonada que está emparentada con el cante jondo y el norte de África, pues la convivencia de tantos siglos ha dejado plantada muchas semillas que con distinta raíz han dado un folklore reconocible. Así sentí esta Zambra morisca donde tras leer a Reynaldo más la narración puntual de la granadina Coco Reyes reconocí mucho de esta herencia secular que ni siquiera la Pragmática de 1568 prohibiendo las músicas de los moriscos ni su expulsión en 1609-1614 las pudieron erradicar. Está muy estudiado el llamado repertorio andalusí que además ha encontrado en la llamada fusión, desde mis años jóvenes, un nuevo impulso, pues el flamenco bebe de la misma fuente, más si se acompaña con la danza, que en los Arrayanes corrió a cargo de la madrileña Sara Calero, con tres momentos bien diferenciados en vestuario y baile, punto de encuentro del Sur, con mayúsculas, que fue lo que nos ha faltado en el Norte.

El Grupo Confluencias Musicales mantiene la pureza de su música, siete músicos con los instrumentos que se pueden ver en la exposición recién inaugurada en el Corral del Carbón: el ‘ud (laúd) de Omar Metioui al frente de esta “orquesta” vestidos con fez rojo y con blanca e impecable chilaba (jellaba) más un quinteto con la flauta marroquí (conocida como nāy) que como la gaita asturiana es protagonista o dobla la voz solista, a cargo de Noureddin Acha; el violín tocado como en los pueblos sobre la rodilla y en vertical por Anass Belhachemi, al más puro “estilo marroquí”, que alternaría con el rabel (en Asturias así le llamamos), que también cantaría con un registro agudo; doble percusión a cargo de Said Ben Guerch y Mohssine Bakkali, panderos, panderetas, sonajeros, darbuka, djembé.. más el qānūn (o cítara de mesa) de Youssef Mezgueldi, que abrirían este viaje musical árabe por la historia en un marco ideal. No puedo dejar de citar y reproducir la descripción que Johannes Lange hace de la fiesta en honor a Federico II del Palatinado en los Jardines de la Alhambra el 6 de julio de 1526: «En el último día de su residencia en Granada, el emperador llevó a mi noble señor a los jardines de la Alhambra para que viera la danza hecha por las moriscas, todas alhajadas con excelentes perlas y otras piedras preciosas en orejas, frente y brazos, vestidas de manera parecida a los diáconos en la celebración de la misa».

Con esta imagen se sumaría la elegante cantante Abir El Abed, de voz natural y amplio registro con los giros que me recuerdan al flamenco y la tonada, mientras el nāy doblaba u ornamentaba entre las estrofas, apareciendo la primera danza de Sara Calero con sistras (madre o abuela de los pitos o castañuelas) desde la entrada, bailando por el lado izquierdo de unos arrayanes rectilíneamente podados hasta el escenario mientras escuchábamos “Tu hermosura se hizo famosa en Granada”.

Aumentaría la orquesta con Francisco Luengo en los arcos graves (cual violonchelo), quien casi al final nos dejaría una versión libre de nuestras Tres morillas m’enamoran pero no en Jaén sino en la capital nazarí. Improvisaciones naturales sobre las zambras moriscas que Isabel de Portugal escucharía entrando por la Puerta Elvira la tarde del 4 de junio de 1526, y donde colgados de los árboles los moriscos habían suspendido con cuerdas pequeñas barcas que albergaban a tañedores de instrumentos, mientras en el suelo hacían danzas y acrobacias, como nos narraba la granadina Reyes y reflejan las citadas notas al programa del “ideólogo” de este viaje en el tiempo.

De nuevo un baile de Calero con gestualidad oriental, casi India porque los gitanos (también herederos de las zambras), provenían de ese Lejano Oriente, con la percusión de pies y cascabeles en los tobillos de una plasticidad que en el número final retomó para un flamenco de zapateado y castañuelas al sumarse el Trío de pulso y púa Alonso, el camino de vuelta o la misma planta que creció años más tarde flamenca y bien regada.

Granada de poetas y músicos donde no faltó la cita en la narración a Lorca, Falla o Sánchez Verdú, pues Reynaldo Fernández Manzano “está en todo”, más la fusión actual, la tarara marroquí y nazarí con todos los artistas cerrando algo que Jesús Trujillo bien podría emitir en “La máquina del tiempo”, porque nada como la música para viajar quinientos años en noventa minutos.

INTÉRPRETES

Grupo Confluencias Musicales

Omar Metioui, director artístico y ‘ud ramal

Abir El Abed, cantante solista

Noureddin Acha, nāy

Anass Belhachemi, violín y canto solista

Youssef Mezgueldi, qānūn

Francisco Luengo, instrumentos medievales de arco

Said Ben Guerch, percusión

Mohssine Bakkali, percusión

Trío de pulso y púa Alonso

Pilar Alonso Gallardo, guitarra y dirección

Diego Alonso Gallardo, bandurria

Mario Alonso Herrera, laúd

Sara Calero, danza

Coco Reyes, narradora

Reynaldo Fernández Manzano, dirección científica, guión y textos

Un clásico

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Viernes 19 junio, 22:30 horas. 75 Festival de Granada, Teatro del Generalife: Danza. Ballet Nacional de Letonia – Aivars Leimanis, director artístico. Giselle. Ballet en dos actos. Música: Adolphe Adam– Libreto: Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges– Coreografía original: Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa – Puesta en escena: Aivars Leimanis. Diseño de escenografía y vestuario: Ināra Gauja. Diseño de iluminación: Kārlis Kaupužs. Supervisora de Ballet: Dace Lapiṇa. Estrenado por el propio Ballet Nacional de Letonia el 10 de marzo de 2006. Fotos de Alex Camara y propias.

La web del Festival, tomando parte de las notas al programa de Cristina Marinero, presentaba la Giselle desde Letonia como El gran ballet romántico del s. XIX sigue emocionando en el XXI. Y es el ballet perfecto, «por eso sigue vivo en los escenarios de todo el mundo cuando celebra ahora nada menos que 185 años desde su estreno en la Ópera de París. Giselle es tierra y cielo, cuerpo y espíritu, luz y oscuridad. Es el gran ballet romántico y su historia de amor, traición, clases sociales y muchachas convertidas en espíritus fantasmales sigue conmoviendo cuando su puesta en escena e interpretación son de calidad».

El Ballet Nacional de Letonia, heredero de los ballet rusos que han escrito parte de la historia de la danza, mantiene con mimo una producción de hace veinte años con una coreografía maestra, creada por los genios Jean Coralli y Jules Perrot en París, sobre la música de Adolphe Adam, y recuperada por Marius Petipa en San Petersburgo. Probablemente se note el paso del tiempo, como en todo, pero no se puede negar el tributo a la propia historia del ballet.

Aivars Leimanis, director de la compañía letona, se ha encargado de la puesta en escena de esta obra de arte que todos recuerdan por el segundo acto, donde las vengativas willis vestidas con largos tutús blancos hacen bailar a los hombres hasta desfallecer entre la niebla del bosque. La producción que vimos esta noche de viernes en el Generalife es exquisita precisamente por mantener lo “clásico”, algo que debemos destacar porque la tradición debe seguir viva, manteniéndola tras casi dos siglos, aunque la música del compositor francés no tiene la monumentalidad de un Tchaikovski.

La historia de Giselle es conocida por lo conmovedora, y  a nivel coreográfico supone todo un reto para las parejas solistas, sobre todo la protagonista (Yuliya Brauer) con verdaderos retos técnicos, resueltos con belleza y plasticidad por la bailarina principal. El primer acto resultó luminoso, con un vestuario colorido y un decorado sencillo pero suficiente, más una iluminación no siempre atenta a la acción. Giselle se lució tanto en sus muchos números en solitario como en los dúos con el Príncipe Albrecht (Amir Dodarkhojayev), y otro tanto en los números corales, con excelentes movimientos en escena.

No estuvieron a la zaga los solistas Aleksandrs Osadčijs (Hilarion, el guardabosque) y Paula Lieldidža-Kolbina (Myrtha, la reina de las wilis) siendo aplaudidos en sus apariciones, aunque en cierto modo buscándolo con las reverencias danzantes por parte de ambos.

Destacar todo el cuerpo de baile, especialmente las bailarinas, por momentos hasta 20 en escena, con cuadros que siguen siendo inspiradores lienzos del ballet clásico, sobre todo el segundo acto donde iluminaron el bosque con su presencia.

En las notas al programa Marinero nos cuenta el origen de Giselle:

«Fue en 1841 cuando se presentó en el teatro entonces sito en la Rue Le Peletier, con libreto del afamado escritor Théophile Gautier, basado en el poema de Victor Hugo, Fantômes, y en las leyendas recogidas por el alemán Heinrich Heine sobre las danzantes nocturnas o willis. El primero relataba el trance de una muchacha española que bailaba sin parar, hasta morir; el segundo escribía sobre los espíritus de las jóvenes engañadas y fallecidas antes de su boda, que surgen de sus tumbas de noche en sus trajes de novia para vengarse de los hombres que las han traicionado.

Gautier trabajó sobre estas dos ideas centrales con el libretista Vernoy de Saint-Georges para elaborar un guion dividido en dos actos. El primero, terrenal y luminoso, sobre la trama de Victor Hugo, se desarrolla en la aldea de la protagonista, enamorada del apuesto Albrecht, quien resulta ser un noble ya prometido, lo que la enajena, bailando hasta morir. El segundo acto, etéreo y oscuro, recoge las ideas de Heine y Giselle se ha convertido ya en una willi a las órdenes de la malvada Myrtha, quien las dirige para acorralar a los hombres que les han engañado y obligarles a danzar incesantemente hasta su final.

Con diseños originales del entonces afamado Cicéri, en nómina en la Ópera de París, y celebrado por sus escenografías para el primer ballet romántico, La sílfide (1832) y, un año antes, para la ópera Roberto el diablo, de Meyerbeer, la composición de Giselle se encargó al músico Adolphe Adam y su coreografía a los dos maestros de danza de la Ópera, Jean Coralli y Jules Perrot».

Como el resto de compañías de ballet clásico del mundo, el Ballet Nacional de Letonia (con sesenta bailarines) también parte de la producción de Petipa en San Petersburgo a finales del XIX, recuperación que supuso un nuevo impulso para este magno título, y en 2022 celebrarían su 100º aniversario, una compañía de fuertes lazos con la tradición del ballet ruso. Así, Letonia en 1939 fue ocupada por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, después por la Alemania nazi, pasando a integrarse a la URSS tras el final de la II Guerra Mundial y hasta su nueva independencia en 1991, siempre inquebrantables defendiendo este arte centenario junto a su orquesta.

Aivars Leimanis, solista de la compañía de 1976 a 1996, es su director desde 1993 y quien firma la puesta en escena de esta historia de traición y perdón, de amor incondicional. Comenzó su formación en la escuela nacional de Riga, donde también fueron alumnos los astros del Mariinsky y el Bolshoi, Mikhail Baryshnikov y Alexandr Godunov, antes de que desertaran de la URSS a EEUU para brillar en Nueva York desde los años 70, manteniendo en cartel los grandes ballets de la tradición rusa como El cascanueces, El lago de los cisnes o esta Giselle, con un primer acto muy coral y un segundo algo más lúgubre pero donde poder apreciar el excelente trabajo en conjunto de todo el cuerpo de baile. Insisto en destaca especialmente a las bailarinas, bien coordinadas y con momentos de plasticidad total siempre buscando las simetrías y manteniendo la esencia clásica.

Cuando se trata de ballet echo de menos la orquesta en vivo (como así fue hace 13 años en Sevilla con esta misma compañía y ballet) en vez de la música grabada, que reconozco ayuda a toda la compañía a encajar a la perfección música y baile, más aún en esta Giselle donde la parte mímica es tan importante como el propio baile, aunque es una forma de abaratar costes y además el Teatro del Generalife no tiene un foso para poder dar un espectáculo completo. Con todo resultó un. éxito para un público que llenó el aforo en esta noche granadina.

ELENCO:

Giselle: Yuliya Brauer

Príncipe Albrecht: Amir Dodarkhojayev

Hilarion, el guardabosque: Aleksandrs Osadcijs

Myrtha, la reina de las wilis: Paula Lieldidža-Kolbina

Berthe, madre de Giselle: Dace Lapina

Wilfred, escudero de Albrecht: Antons Freimans

Bathilde, prometida de Albrecht: Marianna Ŝmidta

Duque, padre de Bathilde: Ringolds Žigis

Boda pas de deux: Annija Kopštale, Aeden William Conefrey

Dos willis: Emma Laguna, Laine Paike

Campesinas/os, nobles, soldados, willis y Vals: cuerpo de baile del Ballet Nacional de Letonia

Maravilloso Zenit Aerial Ballet

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Jueves 18 junio, 22:00 horas. Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos, 23 FEX (Festival Extensión) del 75 Festival Internacional de Música y Danza de Granada: Zenit Aerial Ballet, Helena Sánchez Hortal (dirección escénica): Aria.

Aria es un espectáculo de ballet aéreo de gran formato que transforma el cielo en escenario, combinando coreografía, música y ciudad en una experiencia visual y emocional única a 30 metros de altura. Según lo describe la propia compañía:

«es la evolución de un estilo artístico, un espectáculo eminentemente visual que combina el ballet aéreo con el hilo conductor de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi. Las fascinantes figuras en el cielo se transforman de manera hipnótica y nos recuerdan las coreografías de natación sincronizada y de ballet clásico. Una creación llena de alegorías y símbolos, evocando mitos y leyendas ancestrales que nos emocionan profundamente sin explicación. Una música, una melancolía de las estaciones que casi ya no existen y, sobre todo, un mensaje latente de regresar a ese equilibrio de la naturaleza que nos hacía tan felices.

Son capaces de generar momentos de una plasticidad y belleza sorprendente con la intención de hacernos conectar y celebrar el poder de los sentidos, contagiando las emociones directamente hasta acorralar la razón.

Destaca la energía que se origina, la complicidad de las bailarinas y su calma y suavidad, que se mezclan con la adrenalina a flor de piel. Un producto para todos los públicos y sin límite de aforo, a más de 30 metros de altura».

Zenit Aerial Ballet, con actuaciones en países como Francia, Taiwán, Colombia o México, y mientras preparan su desembarco en Suecia y Venezuela este verano, llegaba del Kaldearte en VitoriaGasteiz un equipo compuesto por 14 integrantes (ocho bailarinas) que recrearon esta noche de jueves una danza suspendida en el cielo, trasladando al público granadino el universo poético y celestial que evocan, todo un montaje donde combinar técnicas de danza clásica y contemporánea para acercar la danza, el arte y el movimiento al espacio urbano, lo que se llama actualmente “Arte de calle”.

La explanada granadina ya estaba al completo mucho antes de comenzar el espectáculo, y se divisaba una bola a la izquierda, en el centro la inmensa grúa tan importante y necesaria del espectáculo, y un escenario, tres puntos donde no perder detalle. Interesante la sinopsis de este original ballet aéreo que ayuda a entender mejor una coreografía sugerente de una belleza y plasticidad sorprendentes:

«Blancas como la Luna, las sílfides son los espíritus aéreos que la acompañan en su viaje alrededor de nuestro planeta.
La leyenda dice que, una vez cada 100 años, descienden a la Tierra, envolviendo cada rincón con su magia, llenando de belleza los cielos e inundando de paz y felicidad los corazones de aquellas personas que tienen la suerte de contemplarlas.
Cuentan que ese año las estaciones son más hermosas: los otoños más coloridos, los inviernos más blancos, las primaveras más floridas y los veranos más suaves.
Dicen que, cuando regresan a la Luna, su magia permanece en nuestros cielos, brillando como lágrimas doradas por la añoranza que les produce dejar la Tierra».

Y desde la gran bola ascendían al atardecer ocho sílfides que dibujarían coreografías increíbles, sujetas por unos cables que por momentos olvidábamos para disfrutar de unos espíritus aéreos mientras sonaba un Vivaldi electrónico sin perder la esencia original, buena fusión y trabajo de mezcla.

Flotaban sobre nuestras cabezas, enfocaban cañones de luz mezclados con las luces de los teléfonos que intentaban captar cada momento, cada movimiento flotando en un cielo anaranjado.

Sin descanso, transitando por el aire (increíble el trabajo del gruista), los espíritus blancos descendían a tierra hasta el escenario que proyectaba colores, baile contemporáneo, cambios de estación vivaldiana, ambiente cálido de verano y nueva elevación donde bailar conformando combinaciones a pares, giros circenses, dos bailarinas sujetando a una tercera sin arnés, las ocho trepando por los cables cual trapecistas sin red, y creando imágenes bellísimas donde las formas y la luz resaltaban aún más un Vivaldi de DJ.

Transcurrían las estaciones, cambiaban los movimientos, los colores,  nueva bajada a la tierra boca abajo casi besando el suelo, ante el asombro de los más cercanos a las ocho hadas del cielo, movimientos increíbles, aplausos ante cada “pausa” escénica mientras la música no cesaba y se pasaba del aterrizaje al despegue.

El tiempo musical y el otoño de la caída de las hojas, flotando en la ya noche granadina antes del blanco invierno y la blanca luna (la que hechizó a Lorca), globos en el aire que soltarían cual nieve poética con el público compartiendo una coreografía espectacular, auténtica maravilla donde las ocho artistas conjugaron desde la acrobacia un baile urbano surcando el cielo nazarí a la espera del verano que ya llama a la puerta.

Enhorabuena al FEX por acercar este espectáculo del Zenit Aerial Ballet tan internacional como el propio Festival de Música y Danza de Granada con esta apuesta novedosa, actual, enriquecedora y que muestra una óptica actual y juvenil del llamado «tercer arte» aún más visual del que nos espera este viernes 19 en el Teatro del Generalife, pero serán otras historias para seguir cortándolas desde aquí.

AERIAL BALLET

Helena Sánchez (España) · Andrea Vargas (España) · Wilma Puentes (España) · Saray Huertas (España) · Silvia Moroni (Italia) · Paula Saiz (España) – Paloma Maciá (España) · María Serrano (España) · Maria Palazón (España) · Melodía García (España) · Maria Teresa Antón (España) · Elisa Angelucci (Italia) – Andrea Arnaiz (España) · Yaiza Vicedo (España)

DIRECCIÓN BALLET AÉREO

Helena Sánchez (España)

PRODUCTOR EJECUTIVO

Nando Coderch (España)

ROAD MANAGER & BOOKING

Carlo La Marca (Italia)

DIRECCIÓN TÉCNICA Y RIGGING

Jorge Rodríguez (España)

COREOGRAFÍA

Melodía García (España) · Helena Sánchez (España) e intérpretes

DISEÑO DE LUCES E ILUMINACIÓN

Juan Francisco García (España)

DIRECCIÓN DE GRÚA

Salvador Rocher (España) e intérpretes

ASISTENCIA TÉCNICA

Carles Gallart García (España)

VÍDEO Y FOTOGRAFÍA

Max Romanenko (Rusia) · Laura Divella (España) · Pau Sanchís (España)

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