Inicio

Un clásico

Deja un comentario

Viernes 19 junio, 22:30 horas. 75 Festival de Granada, Teatro del Generalife: Danza. Ballet Nacional de Letonia – Aivars Leimanis, director artístico. Giselle. Ballet en dos actos. Música: Adolphe Adam– Libreto: Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges– Coreografía original: Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa – Puesta en escena: Aivars Leimanis. Diseño de escenografía y vestuario: Ināra Gauja. Diseño de iluminación: Kārlis Kaupužs. Supervisora de Ballet: Dace Lapiṇa. Estrenado por el propio Ballet Nacional de Letonia el 10 de marzo de 2006. Fotos de Alex Camara y propias.

La web del Festival, tomando parte de las notas al programa de Cristina Marinero, presentaba la Giselle desde Letonia como El gran ballet romántico del s. XIX sigue emocionando en el XXI. Y es el ballet perfecto, «por eso sigue vivo en los escenarios de todo el mundo cuando celebra ahora nada menos que 185 años desde su estreno en la Ópera de París. Giselle es tierra y cielo, cuerpo y espíritu, luz y oscuridad. Es el gran ballet romántico y su historia de amor, traición, clases sociales y muchachas convertidas en espíritus fantasmales sigue conmoviendo cuando su puesta en escena e interpretación son de calidad».

El Ballet Nacional de Letonia, heredero de los ballet rusos que han escrito parte de la historia de la danza, mantiene con mimo una producción de hace veinte años con una coreografía maestra, creada por los genios Jean Coralli y Jules Perrot en París, sobre la música de Adolphe Adam, y recuperada por Marius Petipa en San Petersburgo. Probablemente se note el paso del tiempo, como en todo, pero no se puede negar el tributo a la propia historia del ballet.

Aivars Leimanis, director de la compañía letona, se ha encargado de la puesta en escena de esta obra de arte que todos recuerdan por el segundo acto, donde las vengativas willis vestidas con largos tutús blancos hacen bailar a los hombres hasta desfallecer entre la niebla del bosque. La producción que vimos esta noche de viernes en el Generalife es exquisita precisamente por mantener lo “clásico”, algo que debemos destacar porque la tradición debe seguir viva, manteniéndola tras casi dos siglos, aunque la música del compositor francés no tiene la monumentalidad de un Tchaikovski.

La historia de Giselle es conocida por lo conmovedora, y  a nivel coreográfico supone todo un reto para las parejas solistas, sobre todo la protagonista (Yuliya Brauer) con verdaderos retos técnicos, resueltos con belleza y plasticidad por la bailarina principal. El primer acto resultó luminoso, con un vestuario colorido y un decorado sencillo pero suficiente, más una iluminación no siempre atenta a la acción. Giselle se lució tanto en sus muchos números en solitario como en los dúos con el Príncipe Albrecht (Amir Dodarkhojayev), y otro tanto en los números corales, con excelentes movimientos en escena.

No estuvieron a la zaga los solistas Aleksandrs Osadčijs (Hilarion, el guardabosque) y Paula Lieldidža-Kolbina (Myrtha, la reina de las wilis) siendo aplaudidos en sus apariciones, aunque en cierto modo buscándolo con las reverencias danzantes por parte de ambos.

Destacar todo el cuerpo de baile, especialmente las bailarinas, por momentos hasta 20 en escena, con cuadros que siguen siendo inspiradores lienzos del ballet clásico, sobre todo el segundo acto donde iluminaron el bosque con su presencia.

En las notas al programa Marinero nos cuenta el origen de Giselle:

«Fue en 1841 cuando se presentó en el teatro entonces sito en la Rue Le Peletier, con libreto del afamado escritor Théophile Gautier, basado en el poema de Victor Hugo, Fantômes, y en las leyendas recogidas por el alemán Heinrich Heine sobre las danzantes nocturnas o willis. El primero relataba el trance de una muchacha española que bailaba sin parar, hasta morir; el segundo escribía sobre los espíritus de las jóvenes engañadas y fallecidas antes de su boda, que surgen de sus tumbas de noche en sus trajes de novia para vengarse de los hombres que las han traicionado.

Gautier trabajó sobre estas dos ideas centrales con el libretista Vernoy de Saint-Georges para elaborar un guion dividido en dos actos. El primero, terrenal y luminoso, sobre la trama de Victor Hugo, se desarrolla en la aldea de la protagonista, enamorada del apuesto Albrecht, quien resulta ser un noble ya prometido, lo que la enajena, bailando hasta morir. El segundo acto, etéreo y oscuro, recoge las ideas de Heine y Giselle se ha convertido ya en una willi a las órdenes de la malvada Myrtha, quien las dirige para acorralar a los hombres que les han engañado y obligarles a danzar incesantemente hasta su final.

Con diseños originales del entonces afamado Cicéri, en nómina en la Ópera de París, y celebrado por sus escenografías para el primer ballet romántico, La sílfide (1832) y, un año antes, para la ópera Roberto el diablo, de Meyerbeer, la composición de Giselle se encargó al músico Adolphe Adam y su coreografía a los dos maestros de danza de la Ópera, Jean Coralli y Jules Perrot».

Como el resto de compañías de ballet clásico del mundo, el Ballet Nacional de Letonia (con sesenta bailarines) también parte de la producción de Petipa en San Petersburgo a finales del XIX, recuperación que supuso un nuevo impulso para este magno título, y en 2022 celebrarían su 100º aniversario, una compañía de fuertes lazos con la tradición del ballet ruso. Así, Letonia en 1939 fue ocupada por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, después por la Alemania nazi, pasando a integrarse a la URSS tras el final de la II Guerra Mundial y hasta su nueva independencia en 1991, siempre inquebrantables defendiendo este arte centenario junto a su orquesta.

Aivars Leimanis, solista de la compañía de 1976 a 1996, es su director desde 1993 y quien firma la puesta en escena de esta historia de traición y perdón, de amor incondicional. Comenzó su formación en la escuela nacional de Riga, donde también fueron alumnos los astros del Mariinsky y el Bolshoi, Mikhail Baryshnikov y Alexandr Godunov, antes de que desertaran de la URSS a EEUU para brillar en Nueva York desde los años 70, manteniendo en cartel los grandes ballets de la tradición rusa como El cascanueces, El lago de los cisnes o esta Giselle, con un primer acto muy coral y un segundo algo más lúgubre pero donde poder apreciar el excelente trabajo en conjunto de todo el cuerpo de baile. Insisto en destaca especialmente a las bailarinas, bien coordinadas y con momentos de plasticidad total siempre buscando las simetrías y manteniendo la esencia clásica.

Cuando se trata de ballet echo de menos la orquesta en vivo (como así fue hace 13 años en Sevilla con esta misma compañía y ballet) en vez de la música grabada, que reconozco ayuda a toda la compañía a encajar a la perfección música y baile, más aún en esta Giselle donde la parte mímica es tan importante como el propio baile, aunque es una forma de abaratar costes y además el Teatro del Generalife no tiene un foso para poder dar un espectáculo completo. Con todo resultó un. éxito para un público que llenó el aforo en esta noche granadina.

ELENCO:

Giselle: Yuliya Brauer

Príncipe Albrecht: Amir Dodarkhojayev

Hilarion, el guardabosque: Aleksandrs Osadcijs

Myrtha, la reina de las wilis: Paula Lieldidža-Kolbina

Berthe, madre de Giselle: Dace Lapina

Wilfred, escudero de Albrecht: Antons Freimans

Bathilde, prometida de Albrecht: Marianna Ŝmidta

Duque, padre de Bathilde: Ringolds Žigis

Boda pas de deux: Annija Kopštale, Aeden William Conefrey

Dos willis: Emma Laguna, Laine Paike

Campesinas/os, nobles, soldados, willis y Vals: cuerpo de baile del Ballet Nacional de Letonia

Maravilloso Zenit Aerial Ballet

Deja un comentario

Jueves 18 junio, 22:00 horas. Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos, 23 FEX (Festival Extensión) del 75 Festival Internacional de Música y Danza de Granada: Zenit Aerial Ballet, Helena Sánchez Hortal (dirección escénica): Aria.

Aria es un espectáculo de ballet aéreo de gran formato que transforma el cielo en escenario, combinando coreografía, música y ciudad en una experiencia visual y emocional única a 30 metros de altura. Según lo describe la propia compañía:

«es la evolución de un estilo artístico, un espectáculo eminentemente visual que combina el ballet aéreo con el hilo conductor de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi. Las fascinantes figuras en el cielo se transforman de manera hipnótica y nos recuerdan las coreografías de natación sincronizada y de ballet clásico. Una creación llena de alegorías y símbolos, evocando mitos y leyendas ancestrales que nos emocionan profundamente sin explicación. Una música, una melancolía de las estaciones que casi ya no existen y, sobre todo, un mensaje latente de regresar a ese equilibrio de la naturaleza que nos hacía tan felices.

Son capaces de generar momentos de una plasticidad y belleza sorprendente con la intención de hacernos conectar y celebrar el poder de los sentidos, contagiando las emociones directamente hasta acorralar la razón.

Destaca la energía que se origina, la complicidad de las bailarinas y su calma y suavidad, que se mezclan con la adrenalina a flor de piel. Un producto para todos los públicos y sin límite de aforo, a más de 30 metros de altura».

Zenit Aerial Ballet, con actuaciones en países como Francia, Taiwán, Colombia o México, y mientras preparan su desembarco en Suecia y Venezuela este verano, llegaba del Kaldearte en VitoriaGasteiz un equipo compuesto por 14 integrantes (ocho bailarinas) que recrearon esta noche de jueves una danza suspendida en el cielo, trasladando al público granadino el universo poético y celestial que evocan, todo un montaje donde combinar técnicas de danza clásica y contemporánea para acercar la danza, el arte y el movimiento al espacio urbano, lo que se llama actualmente “Arte de calle”.

La explanada granadina ya estaba al completo mucho antes de comenzar el espectáculo, y se divisaba una bola a la izquierda, en el centro la inmensa grúa tan importante y necesaria del espectáculo, y un escenario, tres puntos donde no perder detalle. Interesante la sinopsis de este original ballet aéreo que ayuda a entender mejor una coreografía sugerente de una belleza y plasticidad sorprendentes:

«Blancas como la Luna, las sílfides son los espíritus aéreos que la acompañan en su viaje alrededor de nuestro planeta.
La leyenda dice que, una vez cada 100 años, descienden a la Tierra, envolviendo cada rincón con su magia, llenando de belleza los cielos e inundando de paz y felicidad los corazones de aquellas personas que tienen la suerte de contemplarlas.
Cuentan que ese año las estaciones son más hermosas: los otoños más coloridos, los inviernos más blancos, las primaveras más floridas y los veranos más suaves.
Dicen que, cuando regresan a la Luna, su magia permanece en nuestros cielos, brillando como lágrimas doradas por la añoranza que les produce dejar la Tierra».

Y desde la gran bola ascendían al atardecer ocho sílfides que dibujarían coreografías increíbles, sujetas por unos cables que por momentos olvidábamos para disfrutar de unos espíritus aéreos mientras sonaba un Vivaldi electrónico sin perder la esencia original, buena fusión y trabajo de mezcla.

Flotaban sobre nuestras cabezas, enfocaban cañones de luz mezclados con las luces de los teléfonos que intentaban captar cada momento, cada movimiento flotando en un cielo anaranjado.

Sin descanso, transitando por el aire (increíble el trabajo del gruista), los espíritus blancos descendían a tierra hasta el escenario que proyectaba colores, baile contemporáneo, cambios de estación vivaldiana, ambiente cálido de verano y nueva elevación donde bailar conformando combinaciones a pares, giros circenses, dos bailarinas sujetando a una tercera sin arnés, las ocho trepando por los cables cual trapecistas sin red, y creando imágenes bellísimas donde las formas y la luz resaltaban aún más un Vivaldi de DJ.

Transcurrían las estaciones, cambiaban los movimientos, los colores,  nueva bajada a la tierra boca abajo casi besando el suelo, ante el asombro de los más cercanos a las ocho hadas del cielo, movimientos increíbles, aplausos ante cada “pausa” escénica mientras la música no cesaba y se pasaba del aterrizaje al despegue.

El tiempo musical y el otoño de la caída de las hojas, flotando en la ya noche granadina antes del blanco invierno y la blanca luna (la que hechizó a Lorca), globos en el aire que soltarían cual nieve poética con el público compartiendo una coreografía espectacular, auténtica maravilla donde las ocho artistas conjugaron desde la acrobacia un baile urbano surcando el cielo nazarí a la espera del verano que ya llama a la puerta.

Enhorabuena al FEX por acercar este espectáculo del Zenit Aerial Ballet tan internacional como el propio Festival de Música y Danza de Granada con esta apuesta novedosa, actual, enriquecedora y que muestra una óptica actual y juvenil del llamado «tercer arte» aún más visual del que nos espera este viernes 19 en el Teatro del Generalife, pero serán otras historias para seguir cortándolas desde aquí.

AERIAL BALLET

Helena Sánchez (España) · Andrea Vargas (España) · Wilma Puentes (España) · Saray Huertas (España) · Silvia Moroni (Italia) · Paula Saiz (España) – Paloma Maciá (España) · María Serrano (España) · Maria Palazón (España) · Melodía García (España) · Maria Teresa Antón (España) · Elisa Angelucci (Italia) – Andrea Arnaiz (España) · Yaiza Vicedo (España)

DIRECCIÓN BALLET AÉREO

Helena Sánchez (España)

PRODUCTOR EJECUTIVO

Nando Coderch (España)

ROAD MANAGER & BOOKING

Carlo La Marca (Italia)

DIRECCIÓN TÉCNICA Y RIGGING

Jorge Rodríguez (España)

COREOGRAFÍA

Melodía García (España) · Helena Sánchez (España) e intérpretes

DISEÑO DE LUCES E ILUMINACIÓN

Juan Francisco García (España)

DIRECCIÓN DE GRÚA

Salvador Rocher (España) e intérpretes

ASISTENCIA TÉCNICA

Carles Gallart García (España)

VÍDEO Y FOTOGRAFÍA

Max Romanenko (Rusia) · Laura Divella (España) · Pau Sanchís (España)

Una noche en danza

Deja un comentario

Sábado 13 junio, 22:30 horas. 75 Festival de Granada, Danza. Teatro del Generalife: Gala flamenca a beneficio de la Fundación Reina Sofía. Flamenco Patrimonio: Ballet Flamenco de Andalucía, Patricia Guerrero (dirección artística), Sergio Gómez “El Colorao” (cantaor). Fotos de ©Fermín Rodríguez – Festival de Granada, y propias.

Como publica la Web del Festival, que no es solo de música sino también de danza, en mi día 5 y tercera noche, llegaba al Generalife un “Viaje a las raíces y homenaje a los maestros” con el Ballet Flamenco de Andalucía protagonizando la Gala a beneficio de la Fundación Reina Sofía (presente en el teatro), con el montaje Flamenco Patrimonio, creado para conmemorar el 15º aniversario de la declaración del flamenco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

“Bajo la dirección artística y coreográfica de Patricia Guerrero, esta brillante generación de artistas toma las riendas creativas en una obra que reivindica a la compañía institucional andaluza como una cantera inagotable de talento. El espectáculo recorre, en una pieza única, un abanico musical con un primer movimiento que nace en la elegancia de Arturo Pavón y avanza por la profundidad de las peteneras, romances y verdiales, para continuar con un segundo movimiento que es un íntimo tributo a Granada, en el que el escenario se impregna de la esencia del Albaicín y el Sacromonte. Culmina reinterpretando el legado artístico de Enrique Morente. Esta propuesta mira al futuro y al origen, al conmemorar tres décadas desde que Mario Maya fundara la compañía. Es, en esencia, un viaje emocional y creativo por el mestizaje y la raíz de un arte que sigue vivo en sus jóvenes figuras”.

Un espectáculo de verdadera raíz andaluza donde el baile se hace con la música en directo (salvo el primer número), y nueve cuadros que representan todo el sentir del flamenco, tocando todos los palos y con todo un elenco de jóvenes músicos y bailarines “conjugando tradición y modernidad, riesgo y calidad” como así lo definió Patricia Del Pozo, consejera de Cultura y Deporte en funciones, para esta primera gala de Danza en el festival más antiguo de España.

El flamenco sigue más vivo que nunca como lo demuestra este homenaje a los grandes maestros y maestras de las nuevas generaciones caso de la directora del ballet, la coreógrafa y bailaora Patricia Guerrero (Granada, 1990), Premio Nacional de Danza 2021, con quien ya disfruté el pasado año en el espectáculo Orígenes. En esta septuagésima edición, Flamenco Patrimonio rinde tributos al primer pianista flamenco Arturo Pavón en “Noche de Triana», música grabada y con Adriana Gómez al baile; al irrepetible Enrique Morente en el número final “Eterno” donde la música en vivo con la batería de Chupete y todo el elenco de baile más cante, con la grabada, confluyeron en un apoteósico final.

También recuerdo y homenaje al bailarín cordobés, granadino de cuna y enterrado en Sevilla Mario Maya -maestro de Patricia Guererro– con la inspiración poética del Sacromonte y el Albaicín, en un espectacular “Maestro” con Patricia junto al elenco masculino en una coreografía propia puramente rítmica de zapateados en taburetes giratorios, la granadina centro de la acción, a la que se irían sumando «los siete magníficos», todo de una belleza increíble. Paisajes y figuras para esta noche flamenca desde el siempre mágico entorno de cipreses, naturaleza y silencio del Generalife.

El amplio elenco del Ballet Flamenco de Andalucía iría presentando los nueve paisajes con distintas combinaciones de cante y baile, como los reflejo más adelante en el programa detallado. A destacar un vestuario bellísimo, que se puede comprobar en las fotos de Ferminius que incluyo en esta entrada, distinto para los números: el inicial de faralaes blanco con lunares rojos y el mantón manejado como capote torero por Adriana Gómez en la “Noche de Triana” sobre la música de Pavón; el completo “Polo” con todo el cuerpo de baile (los hombres camperos), el solo de María Carrasco de negro zaíno; los “Caminos malagueños” para tres bailarines jugando con el color de las chaquetillas con esos ritmos cambiantes de los vecinos (con una música increíble de Luis Medina a la guitarra), o el mosaico de trajes en «Sacromonte» con las bailaoras cantando “a capella” en una coreografía coral de Maria Carrasco, antes del “Eterno” rojo pasión.

Destacar al almeriense Eduardo Leal en “Aljibe” (al que se sumaría Patricia Guerrro), baile «torero» elegante que me recordó al irrepetible Antonio Gades, y el trío femenino en “Corridos y Romances” donde apreciar el “sentío” de cada bailaora con coreografía suya, aprovechado las sillas y montar un patio con las guitarras, el cante del trío y la percusión de David Chupete. No faltaron los jaleos naturales que no solo animan sino que son la esencia.

La escenografía jugó con tres paneles (dos laterales y el del fondo) con sombras proyectadas y la iluminación sencilla y efectiva de Olga García  que evocaban los barrios granadinos e irían cayendo según avanzaban los números desde los laterales hasta la sorpresiva caída final de telón mostrando una plataforma con la batería en lo alto y en el siguiente escalón los tres cantaores y debajo tres focos blancos completando una escena pasional por la iluminación roja.

El cantaor Sergio “El Colorao” (Granada, 1985) alternaría con Manuel de Gines (que se marcaría “Fe, te habito” bailado con María Carrasco muy emocionante) incluso con dúos donde contrastar dos timbres tan distintos, más Amparo Lagares tanto sola (siempre poderosa y con «pellizco»), como a trío.

En el toque, el compás y juegos tímbricos de Chupete a la percusión con un set variado (donde no faltaron las castañuelas) y la batería final encajada con lo pregrabado, auténtico sustento y complemento a los muchos zapateados que empastaron con tronío. Dos guitarras y dos estilos, el purista del mairenero Jesús Rodríguez, y el virtuoso de José Luis Medina, punteos y rasgueos que igual empujan el baile, que hacen de puente detallista además de propio entre números. La unión de ambas sin olvidarnos de las palmas, consiguieron momentos casi sinfónicos, con una sonorización perfecta y clara.

Mención especial para el “alma mater” Patricia Guerrero, tanto en sus coreografías como en el baile: inspirada, entregada, arropada, manejando la bata de cola de forma increíble, equilibrios sobre una sola pierna, cuadros de una plasticidad bellísima, zapateados virtuosos llenos de matices, y esas manos que vuelan como mariposas, todo con una fuerza que transmitió a todo el elenco, fiel reflejo de cómo siente y entiende la granadina el baile flamenco, desde la tradición a la modernidad, el baile “Eterno” como el cierre de un espectáculo brillante.

PROGRAMA:

1. Noche de Triana

Coreografía: Lucía “La Bronce”

Baile: Adriana Gómez

Música: Arturo Pavón

2. Polo

Dirección coreográfica: Jasiel Nahin

Música: Jesús Rodríguez

Baile: todo el elenco

Cante: Amparo Lagares, Manuel de Gines, Sergio “El Colorao”

Guitarra: Jesús Rodríguez, José Luis Medina

Percusión: David Chupete

3. Fe, te habito

Coreografía: María Carrasco

Música: Jesús Torres

Baile: María Carrasco

Cante: Manuel de Gines

Guitarra: Jesús Rodríguez

Percusión: David Chupete

4. Caminos malagueños

Coreografía: Ángel Fariña, Blanca Lorente

Música: José Luis Medina

Baile: Álvaro Aguilera, Arturo Fajardo, Hugo Aguilar Guitarra: José Luis Medina

5. Corridos y Romances

Coreografía y baile: Araceli Muñoz, Claudia “La Debla”, Adriana Gómez

Música: José Luis Medina

Cante: Amparo Lagares, Manuel de Gines, Sergio “El Colorao”

Guitarra: Jesús Rodríguez, José Luis Medina

Percusión: David Chupete

6. Aljibe

Coreografía y baile:

Patricia Guerrero, Eduardo Leal

Música y cante: Sergio “El Colorao”

Guitarra: José Luis Medina

Palmas: Álvaro Aguilera

7. Sacromonte

Coreografía panderos: María Carrasco

Baile: todo el elenco femenino

Adaptación letras: Sergio “El Colorao”

Cante: Amparo Lagares, Manuel de Gines, Sergio “El Colorao”

Guitarra: Jesús Rodríguez, José Luis Medina

Percusión: David Chupete

8. Maestro

Coreografía: Patricia Guerrero (inspirada en la obra de Mario Maya)

Baile: Patricia Guerrero y todo el elenco masculino

9. Eterno

Coreografía: Álvaro Aguilera

Composiciones: Enrique Morente

Adaptaciones musicales: Sergio “El Colorao” (inspirado en la obra de Enrique Morente)

Baile: todo el elenco

Voces: Amparo Lagares, Manuel de Gines, Sergio “El Colorao”

Batería: David Chupete

Flamenco Patrimonio

Dirección artística: Patricia Guerrero

Artista invitado: Sergio “El Colorao” (cantaor)

Maestro repetidor: Eduardo Leal

Bailaoras/es: Adriana Gómez, Alberto López, Alejandro Fernández, Alicia Gavilán, Álvaro Aguilera, Ángel Fariña, Araceli Muñoz, Arturo Fajardo, Claudia “La Debla”, Hugo Aguilar, Lidia Gómez, María Carrasco, Natalia Alcalá

Cante: Amparo Lagares y Manuel de Gines

Guitarras: Jesús Rodríguez y José Luis Medina

Percusión: David Chupete

Asesor escénico: Juan Dolores Caballero

Diseño de iluminación: Olga García AAIV

Felices 80 Maestro Christie

Deja un comentario

Jueves 6 de noviembre, 19:30 horas. Conciertos del Auditorio: Les Arts Florissants, Le Jardin des Voix (ganadores de la 12ª edición), William Christie (director). Marc-Antoine Charpentier: «Les arts florissants», H 487, ópera o “idylle en musique”; «La descente d’Orphée aux enfers», H 488, ópera inspirada en las Metamorfosis de Ovidio. Óperas en versión semiescénica.

(Crítica para Ópera World del viernes 8 de noviembre, con el añadido de los enlaces siempre enriquecedores, tipografía y colores que no siempre se pueden utilizar, y las fotos de Pablo Piquero más las mías propias)

El pasado 8 de febrero el maestro estadounidense nacionalizado francés William Lincoln Christie (Búfalo, 1944) tenía programado su concierto en Oviedo dentro del Ciclo ‘Los Conciertos del Auditorio’ en una gira para celebrar sus 80 años (cumplidos el 19 de diciembre de 2024), pero los achaques de su edad (sin recurrir al codirector Paul Agnew como en Madrid o Sevilla) nos cancelaron uno de los eventos más esperados en la capital asturiana, por lo que volver a programarlo para este jueves 6 de noviembre volvió a llenar el auditorio ovetense sabedores que nos quedan pocas leyendas vivas como Christie, y aún más con el programa que nos ofrecería: nada menos que dos óperas (en versión semiescenificada) de Marc-Antoine Charpentier (1643-1704) que el octogenario ha recuperado, editado, grabado, representado y mejor servido para esta nueva gira, con un despliegue de medios sencillo pero muy efectivo, dada la calidad global que fue sobresaliente además de reafirmar el aforismo de “menos es más”, un éxito enorme que quedará en el recuerdo de todos los melómanos llegados de distintos puntos, y en parte preparación para seguir degustando más ópera barroca con el próximo «Orlando Furioso» vivaldiano de la temporada lírica del Campoamor, que esperamos contar también desde aquí.

Las notas al programa de la doctora María Sanhuesa nos ponían en antecedentes de los dos títulos que se ofrecían. En la primera parte «Les arts florissants», H 487, ópera o “idylle en musique” como la calificó el propio autor, una partitura que precisa de siete voces solistas, dos coros a cinco voces (uno de Guerreros y otro de Furias) con la posibilidad de incluir, como así se hizo, al grupo de Furias danzantes, más un efectivo instrumental con dos flautas, dos violas sopranos (para esta representación dos violines) más la siempre colorista percusión, y continuo siempre bajo el control total y discreto desde el clave y órgano del homenajeado profesor, de sabia alternancia entre teclados, con una vitalidad envidiable (hasta en sus habituales calcetines rojos).

En la ficha técnica final dejo reflejados todos los intérpretes, arrancando este idilio musical todavía con el público ocupando las localidades, con los bailarines “sembrando la discordia” mientras los músicos se ubicaban en la escena junto al conjunto de diez voces (incluidos los seis solistas) y dos parejas de danzantes, jaleando al cumpleañero para un verdadero festín musical. Los laureados en la  duodécima edición de “Le Jardin des Voix” no decepcionaron nunca, ataviados con un vestuario elegante y actual de tonos pastel para ellas, con zapatos de tacón (también las bailarinas), mientras para ellos trajes, chaquetas con camiseta o camisas y tirantes más pajaritas. Mínimo atrezo de sillas, una mesa cubierta con dos sábanas, daría un juego exquisito bien diseñado, con luces fijas cálidas (se agradecen los leds) suficientes aprovechando todo por el tándem franco-italiano Lambert-Le Bihan y Facco. Añadamos las voces, que se unieron a los danzantes montando una coreografía contemporánea de Martin Chaix exigente para los catorce personajes, dotándolos de un movimiento escénico que resultó y realzó toda la partitura del compositor, para que William Christe con su grupo, que toma precisamente el nombre de este “idilio en música”, siga siendo todo un referente del repertorio francés del siglo XVII.

Prólogo y cinco escenas donde las cuatro artes (Música, Pintura, Poesía y Arquitectura) fueron interpretadas y dramatizadas, en toda la extensión de la palabra, por la soprano francesa Camille Chopin, el tenor galo Bastien Rimondi, la estadounidense Sarah Fleiss también soprano, y no una mezzo sino la contralto canadiense-estadounidense, Sydney Frodsham, cuatro colores vocales bien diferenciados para cada uno de los personajes, de volúmenes suficientes que por su juventud perderían algo en los registros graves pero con proyección suficiente.

Aparecerían después La Paz con la soprano croata Josipa Bilić, La Discordia del barítono quebequés Olivier Bergeron, muy completo, o el excelente bajo colombiano Kevin Arboleda-Oquendo como Un Guerrero, más todas Las Furias con Claire Graham y Noémie Larcheveque, las danzantes que fueron ya de por sí un espectáculo. Maravilloso empaste, matices, movimientos escénicos muy variados mezclándose con el “cuerpo de baile” en escenas de una plasticidad hermosa, mientras el orgánico, situado detrás, arroparía cada número para convertir el arte y la cultura como sinónimos de una existencia mejor con esa victoria final de las artes… aunque la amenaza siga presente como rezaba el programa de esta primera parte redonda.

La segunda no se quedaría a la zaga con «El descenso de Orfeo a los infiernos» H 488, inspirada en las Metamorfosis de Ovidio. Once personajes y nueve voces (dos doblan papeles), emergiendo un excelente Richard Pittsinger en el papel protagonista, un tenor estadounidense de presencia escénica y adecuado a las exigencias de su rol, de timbre cálido y expresivo en todos los registros y dinámicas, junto a “su” Eurídice breve, nuevamente con Camille Chopin, más la Daphné de Bilić, uniéndose al coro de ninfas y pastores, junto a la Enone de la soprano franco-italiana Tanaquil Ollivier y la Arethusa de la ya citada Sydney Frodsham.

El vestuario colocado sobre sillas en la parte trasera del escenario lo irían variando simplemente añadiendo chaquetas negras o camisas grises, todos descalzos, y un atrezo donde varias sogas rojas (como los guantes) fueron serpiente venenosa, el propio infierno al que desciende Orfeo saltando (golpes en el suelo a tempo con la música) o moviéndose entre ellas, la lira interpretada por las dos violas de gamba igualmente transitando y sumándose a la coreografía.

Las tres escenas del primer acto e inicio del segundo, con tormentos y penas desde la condena al hambre y la sed de Tántalo (con el tenor húngaro Attila Varga-Tóth), la rueda de Ixión (de nuevo Rimondi), Tizio con el hígado devorado (Bergeron que interpretaría también al Apolo que convence a Orfeo para bajar al inframundo para recuperar a su amada), hasta las Danaides y guardianes. Mejor en este infierno Sarah Fleiss como la Proserpina seductora, e imponente el Plutón de Arboleda-Oquendo cual Matrix barroco al que no le faltaron las gafas de sol negras.

En general todos los solistas defendieron correctamente sus personajes, y el conjunto de voces volvieron a sonar muy empastadas, con dramatización gestual -destacar las caras de suplicio- y corporal (bravo por las dos parejas de baile), más el orgánico comandado por el maestro Christie subrayando los caracteres tan bien reflejados en la partitura de Charpentier para unos condenados que manejaron con pericia las sogas hasta llegar a las dos últimas escenas: Orfeo cantando y subyugando, el dios del infierno cediendo desde su poderío, y el final inconcluso, como la propia ópera, al no mostrarse la mirada fatal, para concluir con el atronador silencio que deja el mito abierto.

Dos óperas de altura con intérpretes de lujo y felicitaciones, además de gratitud, al gran William Christie por el legado que deja a la historia de la música. Podemos presumir de seguir disfrutándolo, viéndolo y viviéndolo… ojalá cumpla muchos años más.

PROGRAMA:

«Les arts florissants», H 487. Ópera o “idylle en musique” de Marc-Antoine Charpentier.

«La descente d’Orphée aux enfers», H 488. Ópera de Marc-Antoine Charpentier (inspirada en las “Metamorfosis” de Ovidio).

Óperas en versión semiescénica

Edición de las partituras: Éditions des Abbesses – Colección “Les Art Florissants” dirigida por William Christie.

Guantes creación de la artista Thomasine.

FICHA:

Jueves 6 de noviembre, 19:30 horas. Conciertos del Auditorio: Les Arts Florissants, Le Jardin des Voix, William Christie (director).

FICHA TÉCNICA:

Le Jardin des Voix (Ganadores de la 12ª edición):
Sopranos: Josipa Bilić (La Paix / Daphne) – Camille Chopin (La Musique / Euridice) – Sarah Fleiss (La Poésie / Proserpine) – Tanaquil Ollivier (Enone)
Contralto: Sydney Frodsham (L’Architecture / Aréthuse)
Tenores: Richard Pittsinger (Orphée) – Bastien Rimondi (La Peinture / Ixion) – Attila Varga-Tóth (Tantale)
Barítono: Olivier Bergeron (La Discorde / Apollon – Titye)
Bajo: Kevin Arboleda-Oquendo (Un Guerrier / Pluton)

LES ARTS FLORISSANTS

Equipo creativo:

William Christie, dirección musical, clave y órgano

Directores de escena: Marie Lambert-Le Bihan y Stéphane Facco

Coreógrafo: Martin Chaix

Asistente de coreografía: Eleanor Freeman

Bailarines:

Tom Godefroid, Claire Graham, Noémie Larcheveque, Andrea Scarfi

Orquesta Les Arts Florissants:

Violines: Emmanuel Resche-Caserta (primer violín, asistente musical), Tami Troman

Violas da gamba: Myriam Rignol Mathilde Vialle, Mathilde Vialle

Violonchelo: Cyril Poulet*

Violone: Michael Chanu*

Flautas alemanas: Serge SaittaSébastien Marq (flauta de pico)

Archilaúd: Gabriel Rignol*

Percusión: Thomas Debray

*Bajo continuo

Espíritu CIMCO

Deja un comentario

Jueves 18 de septiembre, 19:30 horas: Sala de cámara del Auditorio de Oviedo. IV Ciclo CIMCO: Trío Arbós (con Olimpia Oyonarte, baile): “Figuras de aire y fuego”. Obras de J. Turina, E. Granados y Jesús Torres. Entrada: 10 €.

(Crítica para La Nueva España del sábado 20 de septiembre, con fotos propias, tipografía que el papel no siempre soporta, más el añadido de los enlaces –links– siempre enriquecedores)

Cuando algo funciona se debe mantener, y el Ciclo Interdisciplinar de Música de Cámara de Oviedo (CIMCO) llega ya a su cuarta edición dirigido por Cristina Gestido, quien también presentaría este primero de los cuatro conciertos mensuales programados hasta diciembre con figuras reconocidas y conjugando diversas disciplinas artísticas que suponen otra apuesta sobre seguro de la Concejalía de Cultura ovetense para la candidatura a Capitalidad Cultural 2031, en pugna con otras ciudades españolas, personalmente manteniendo mi calificativo de “La Viena Española” por su oferta musical en comparación a su población y extensión, nuevamente en una sala de cámara ideal para estos formatos cercanos.

Este primer concierto nos traía al reconocido “Trío Arbós” (Premio Nacional de Música 2013) con un programa de tres autores españoles y épocas distintas pero siempre actuales, buen reflejo y tarjeta de presentación de este trío con larga y afamada trayectoria a nivel internacional, más de una treintena de grabaciones, recuperaciones de nuestro patrimonio musical y estrenos a ellos dedicados.

El granadino Juan Carlos Garvayo (Motril, 1969), fundador en diciembre de 1996 del trío, eligió el nombre como homenaje al madrileño Enrique Fernández Arbós (1863-1939), una figura mítica de nuestra música en su faceta de violinista, director y compositor. Garvayo es pianista, catedrático de Música de Cámara del Conservatorio de Madrid y académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, además de investigador y poeta, que además nos brindaría una excelente y documentada charla de introducción a las obras y compositores, todos españoles aunque de épocas distintas pero siempre actuales, reflejo y tarjeta de presentación de este trío con una amplia trayectoria a nivel internacional, más de una treintena de grabaciones, muchas recuperaciones de nuestro patrimonio musical y estrenos a ellos dedicados, como así fue este primer CIMCO del año.

Por el trío, siempre liderado por Garvayo, ha pasado un granado elenco de músicos que actualmente lo forman Ferdinando Trematore (violín) y José Miguel Gómez (chelo) junto al piano de Garvayo. Comenzarían con el sevillano Joaquín Turina (1882-1949) de quien han grabado su integral, y el Trío nº 2 en si menor, op. 76 (1932) mostró su lenguaje propio reflejado en esta obra que recuerda motivos de su “Sinfonía Sevillana” tras su paso por París y donde lo andaluz no se queda en lo folklórico. El “Trío Arbós” conoce a la perfección la partitura y el entendimiento, sentimiento y musicalidad permitieron disfrutar de una interpretación jugosa y cercana en los tres movimientos.

Del Trío en do mayor, op. 50 (1895) de Enrique Granados  (1867-1916), Garvayo es el “causante” de poder escucharla a partir del manuscrito original. Estudioso de su correspondencia y obra, esta partitura, escrita en una pensión madrileña, esperaba ser la “recomendación musical” para obtener una cátedra nunca lograda (curiosidades siempre interesantes narradas por el motrileño), siendo estrenada por el propio Granados al piano, Julio Francés al violín y el chelo de un joven estudiante en Madrid, Pau Casals, pero mutilada en su primera edición, que gracias al trabajo del granadino se puede escuchar “de primera mano”, tal y como la concibió el ilerdense, además de estar disponible la publicación de forma abierta, acceso libre y gratuito en la web del trío. Obra que compagina esta forma romántica centroeuropea pero respirando un lenguaje netamente español de estructura formal compleja, muy tardorromántica e inspirada del carácter personal y poético del compositor  catalán que el “Trío Arbós” interpretó de forma magistral, latiendo todos con el mismo pulso, conjugando protagonismos con una sonoridad clara, equilibrada y precisa donde disfrutar de una obra eternamente joven.

Y en este tránsito cronológico hispano del siglo XIX al actual, el compositor aragonés Jesús Torres (Zaragoza, 1965) aceptó la invitación del “Trío Arbós” a distintos músicos de nuestro tiempo para escribirles un trío donde el flamenco fuese inspiración sin ninguna indicación concreta. Así les regaló la “Malagueña ausente” (2016), espectacular en todo. Partiendo del ritmo primigenio de un palo muy nuestro, perfectamente marcado por el trío, se iría ausentando con un doble sentido: obra dedicada a su madre, que padece Alzheimer, y “huyendo” del flamenco aunque se sienta y respire. Para ello la “asturiana” Olimpia Oyonarte puso su alma granadina en una coreografía que partía desde el pasillo central con la danza española más contemporánea y académica. Sentida, bella visualmente vestido crema elegante, deambulando perdida como la mente enferma para lograr el “pellizco”, pausas, gestos, después palmas y pies en perfecta sincronización del aire tradicional con el trío que sintió suyo este regalo musical  de Torres, enmarcado en la tradición de sus predecesores  en la tarde de este jueves mateín, la música española internacional, lo popular más clásico y que tan buena música nos sigue dejando como seña identitaria universal.

Este primer concierto del CIMCO resultó un buen aperitivo a lo que aún queda hasta diciembre, el buen hacer con mejores ideas desde una buena programación y el respaldo de públicos habituales pero también nuevos.

Arranca el cuarto CIMCO

3 comentarios

Jueves 18 de septiembre, 19:30 horas: Sala de cámara del Auditorio de Oviedo. IV Ciclo CIMCO: Trío Arbós (con Olimpia Oyonarte, baile): “Figuras de aire y fuego”. Obras de J. Turina, E. Granados y Jesús Torres. Entrada: 10 €.

El Ciclo Interdisciplinar de Música de Cámara de Oviedo (CIMCO), que dirige y además presentó Cristina Gestido, inauguraba su cuarta edición -donde se ofrecerá un concierto mensual hasta diciembre- en otra apuesta musical pero también educativa y creativa donde la danza tiene su hueco, aunando diversas disciplinas artísticas con programas muy bien armados que cuentan con músicos de renombre actuando en la sala de cámara del auditorio ovetense, el espacio ideal para esta música de cámara por acústica y aforo.

En este primer concierto llegaba el “Trío Arbós”, Premio Nacional de Música 2013 con su pianista y fundador, el catedrático motrileño y además académico Juan Carlos Garvayo que nos daría una pequeña “MasterClass” sobre el programa de música española que escuchamos: obras de Turina (Trío nº 2 en si menor, op. 76), Granados (Trío en do mayor, op. 50) y Jesús Torres (“Malagueña ausente”) donde la granadina afincada en Asturias Olimpia Oyonarte pondría la danza española como complemento a esta obra del compositor zaragozano a la “memoria ausente” de su madre que padece Alzheimer.

El “Trío Arbós” fundado en diciembre 1996 eligió su nombre como homenaje al madrileño Enrique Fernández Arbós (1863-1939), una figura mítica de nuestra música en su faceta de violinista, director y compositor. En los 29 años de trayectoria El Arbós ha grabado más de treinta discos donde la música española es su tarjeta de presentación, recuperando mucho de nuestro patrimonio, y cientos de estrenos, con alguno de ellos vivido en primera persona desde Granada, de obras escritas especialmente para ellos.

Actualmente junto al piano de Garvayo el trío lo forman Ferdinando Trematore al violín y José Miguel Gómez al chelo. Con una importante y destacada trayectoria internacional, Oviedo sigue en el mapa como “La Viena española” y candidata a la capitalidad cultural 2031 al escuchar al “Trío Arbós”.

Turina abría la tarde y marcó el paso a seguir de una formación que late con el mismo pulso y sentimiento (tienen grabada su integral).

Con Granados, otra recuperación a cargo del trío, se demostró los años que llevan juntos interpretando estas obras que son fieles recreaciones de nuestro patrimonio con el sello ya inconfundible del compositor catalán en una interpretación impecable.

El mejor remate sería la espectacular obra de Torres y su “malagueña muy presente” compuesta para ellos con el baile sentido, vivido, plástico, bello y actual de Olimpia Oyonarte plenamente integrada con la música en vivo del Arbós para captar esos aires de flamenco universal con calidad atemporal, todo un espectáculo único e irrepetible, verdadera seña de identidad en esta fusión “interdisciplinar” del CIMCO.

Balance de mi Festival de Granada

Deja un comentario

Tras un intenso mes en el 74º Festival de Granada, desde este blog he ido subiendo mis críticas y reseñas, con fotos propias pero sobre todo las de mi admirado ©Ferminius. A nivel organizativo los números de este 2025 han sido los siguientes: 53.413 espectadores, 93,20% de ocupación, 136 espectáculos y actividades programadas, 21.391 asistentes a conciertos gratuitos y del FEX, y 124 alumnos en los Cursos Manuel de Falla.

En cuanto a mi presencia del 19 de JUN al 13 de JUL fueron 33 Conciertos en 25 días y 8 espacios aunque tuve la ocasión de presenciar parte del FEX:

Martes 17 de junio, 74 Festival Internacional de Música y Danza de Granada: paseo vespertino, a las 20:00 horas en Puerta Real, y una hora más tarde en Bib-Rambla escucharía a FEGRABAND, una fanfarria de la Federación Granadina de Bandas de Música, formación dirigida por Fernando Gómez Morgollón, auténtica cantera de talento para a las 21:30 horas en a la Plaza de las Pasiegas concierto de la Banda Municipal de Musica de Granada bajo la dirección del maestro  y compositor de Santa Fé Ángel López Carreño y un programa exigente con obras de Shostakovich, Copland y Reed.

Sin estar dentro de la programación, el jueves 26 de junio tuvo lugar en Granada “Cohen & Lorca. Ecos de la amistad cultural entre España y Canadá”, un encuentro homenaje a las figuras de Federico García Lorca y Leonard Cohen, uniendo los nombres del poeta granadino y el cantautor canadiense y su obra gracias a una iniciativa de la Embajada de Canadá en España, a la que se han unido el Centro Federico García Lorca y la Cátedra Leonard Cohen de la Universidad de Oviedo, que conviene recordar se creó tras el Premio de la Fundación P. de Asturias (FPA) de poesía en 2011 al canadiense, donando el premio en metálico con el que mi universidad  crearía una cátedra única, pudiendo saludar a mi querida Miriam Perandones, musicóloga y que también fue directora de esta cátedra desde 2016 hasta febrero de 2022.

También he dejado reflejada la asistencia a la Exposición de Juan-Alfonso García en el décimo aniversario de su fallecimiento y que ha tenido su merecido homenaje a lo largo del Festival.

Y ya dentro del propio festival paso a detallar y enlazar en los que estuve, con algún comentario extra a modo de balance personal, comenzando por el desglose de espacios que también hacen especial este longevo festival de Granada:

8 espacios, 33 conciertos (16+17) en 25 días:

Palacio de Carlos V (12): JUN 6 / JUL 6.

Teatro del Generalife (6): JUN 3 / JUL 3.

Hospital Real (5):

Crucero del Hospital Real (4): JUN 2 / JUL 2.

Patio de los Mármoles (1): JUN 1.

Monasterio de San Jerónimo (2): JUN 1 / JUL 1.

Iglesia del Monasterio de la Cartuja (2): JUL 2.

Patio de los Arrayanes (4): JUN 2 / JUL 2

Santuario del Perpetuo Socorro (1): JUN 1.

Parroquia de Nuestro Salvador (1): JUL 1.

Paso a continuación a desglosar los espectáculos por mi vividos dentro del propio festival con los enlaces a cada uno de ellos escritos desde mi segunda casa en el Realejo:

JUNIO

DÍA 1

Jueves, 19/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: La Cetra (Barockorchester & Vokalensemble Basel) – Jone Martínez, soprano – Lea Elisabeth Müller, mezzosoprano – Carlos Mena, contratenor – Jakob Pilgram, tenor – Tobias Berndt, barítono – 
Andrea Marcon
, director.

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Misa en si menor, BWV 232 (1733-49)

In memoriam Miguel Ángel Gómez-Martínez

Excelente inicio de Festival y primer concierto con la presencia de un Carlos Mena descomunal que haría triplete en esta edición.

—————————————

DÍA 2

Viernes, 20/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orquesta Ciudad de Granada (II), Jean-Efflam Bavouzet, piano – Cristina Faus, mezzosoprano –  Juanjo Mena, director.

Manuel de Falla (1876-1946): El amor brujo (versión de 1925) – Concierto para piano en sol mayor (1928-31)

Juan-Alfonso García (1935-2015): Epiclesis II (orquestación del propio autor sobre original para órgano. 2009)
Manuel de Falla: Noches en los jardines de España (para piano y orquesta. 1909-16)
Maurice Ravel: La Valse (1919-20)

En el 150 aniversario del nacimiento de Maurice Ravel y Ricardo Viñes, y el centenario del estreno en París de «El amor brujo» de Manuel de Falla.

Además de la alegría de ver a Juanjo Mena dirigiendo a la OCG, un lujo escuchar a Bavouzet con las Noches y el concierto de Ravel, más el primer «encuentro» con Juan-Alfonso García a quien se le recordó en el décimo aniversario de su muerte.

—————————————

DÍA 3

Sábado, 21/06/2025 12:00, Santuario del Perpetuo Socorro: Michel y Yasuko Bouvard, órgano.

Marc-Antoine Charpentier (1643-1704): Preludio, de Te Deum H. 146 (a tres manos. 1688-98); Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791): Divertimento en si bemol mayor, K 240 (1776. Transcripción para órgano a cuatro manos); Robert Schumann (1810-1856): Estudio en forma de canon para piano-pédelier, op. 56, nº 4 (1845); César Franck (1822-1890): Coral nº 3 en la menor (1890); Jean Bouvard (1905-1996): Variaciones sobre un villancico de La Bresse (1969); Juan-Alfonso García (1935-2015): Veritas de terra orta est (de Cuatro piezas para órgano. 1959); Maurice Duruflé (1902-1986): Preludio sobre el Introito de la Epifanía, op. 13 (1960); Coral variado sobre «Veni Creator», op. 4 (1931).

Sesión matinal, habituales los fines de semana, y disfrutando de otro de los órganos que Granada atesora, una pareja unida a otra (Melcova y Pedrero) que lleva años trabajando con ellos, y por ellos. Segundo «encuentro» con Juan-Alfonso García de quien se escuchó una de las obras donde conjugar su labor de compositor y organista.

Sábado, 21/06/2025 22:30, Teatro del Generalife: Les Ballets de Monte-Carlo, Jean-Christophe Maillot.

Serguéi Prokófiev: Romeo y Julieta. Ballet en tres actos basado en la obra de William Shakespeare.

Tras otros años donde coincidían varios eventos, en este pude disfrutar de la danza, siendo además la noche del ascenso a Primera del Real Oviedo, donde estuve hasta el final del partido pendiente del teléfono y perdiéndome parte del espectáculo por tener la cabeza y oído en el Carlos Tartiere.

—————————————

DÍA 4

Domingo, 22/06/2025 12:30, Crucero del Hospital Real: Numen Ensemble – Héctor Eliel Márquez, director.

Manuel de Falla (1876-1946): Invocatio ad individuam trinitatem (1935). Jacobus Gallus / Valentinus Judex (atrib. T. L. de Victoria): Ave Maria. Serguéi Rajmáninov (1873-1943): Bogoroditse Devo (de Vsenoshchnoe bdenie, op. 37. 1915). Juan-Alfonso García (1935-2015):  Ave Maria (1975) Maurice Duruflé (1902-1986): Notre Père, op. 14 (1977). Igor Stravinsky (1882-1971): Pater Noster (1926); Ave Maria (1934). Juan-Alfonso García: Letrilla al Niño Jesús (1979); El corazón de la materia (2002) *; Serena de Amarillos (1978); Seis caprichos (1986); Cada vez que una mano se me ofrece (1979).

* Estreno absoluto

Tercer encuentro con la música de Juan-Alfonso García de quien se escucharon obras corales, la faceta que ya conocía aunque no en profundidad, y disfrutando de ese estreno con un coro joven que «repasó» un repertorio donde los actuales jóvenes encuentran la mejor forma de trabajar distintos estilos y épocas.

Domingo, 22/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orquesta Nacional de España (ONE) – María Dueñas, violín –Andrés Orozco-Estrada, director.

I parte: Édouard Lalo (1823-1892): Symphonie espagnole, en re menor, op. 21 (para violín y orquesta. 1874)

II parte: Hector Berlioz (1803-1869): Symphonie fantastique, op. 14 (1830)

Volver a escuchar a la violinista granadina y en su casa es otra de las buenas sensaciones de este 2025 aunque esperaba más de la ONE y del director colombiano que acabaría cancelando (por enfermedad) los dos últimos conciertos.

—————————————

DÍA 5

Lunes, 23/06/2025 22:00, Patio de los Arrayanes: Alexandre Tharaud, piano

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Chorus, de Pasión según San Mateo, BWV 244 (1727) *; Sicilienne, de la Sonata en mi bemol mayor para flauta, BWV 1031 (1730-34) *; Suite en la menor, BWV 818a (1722); Aria «Aus Liebe will mein Heiland sterben», de Pasión según San Mateo BWV 244 *; Suite en mi menor para laúd, BWV 996 (1708-17) *.

Maurice Ravel (1875-1937): Miroirs (1904-05) **. Paul Dukas (1865-1935): L’apprenti sorcier (1897) *

* Transcripciones de Alexandre Tharaud
** En el 150 aniversario del nacimiento de Maurice Ravel y Ricardo Viñes

Si Bach sigue siendo «el padre de todas las músicas», el pianista francés nos lo preparó desde un instrumento poderoso que brillaría sobre todo con sus compatriotas más allá de virtuosismos en ese marco único y mágico del patio del Palacio de Comares.

—————————————

DÍA 6

Martes, 24/06/2025 22:30, Teatro del Generalife: Manuel Liñán & Compañía.

Muerta de amor. Dirección y coreografía: Manuel Liñán – Artista Invitada: Mara Rey.

Segunda noche de baile en el Generalife con el granadino dejándonos un excelente espectáculo más allá del flamenco y con el baile verdadero lenguaje sin palabras.

—————————————

DÍA 7

Miércoles, 25/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Ballet Flamenco de Andalucía / Accademia Piacere. Patricia Guerrero, dirección artística y coreográfica BFA –Fahmi Alqhai, dirección musical, composiciones y arreglos. Origen – La Semilla de los Tiempos. Quiteria Muñoz, soprano – Amparo Lagares Díaz, cantaora – Dani de Morón, guitarra flamenca.

Desde que conozco a la Accademia Piacere y Fahmi Alqhai sus propuestas siguen siendo originales y de plena actualidad. Si sumamos el excelente Ballet Flamenco de Andalucía este nuevo espectáculo sería una de las apuestas más interesantes y exportables para nuestros artistas andaluces.

—————————————

DÍA 8

Jueves, 26/06/2025 22:00, Patio de los Mármoles (Hospital Real): De al-Ándalus a Isfahán. Accademia del Piacere
(Fahmi Alqhai, Rami Alqhai y Johanna Rose, violas da gamba) – Constantinople (Kiya Tabassian, setar y voz – Didem Basar, kanun
Patrick Graham y Hamin Honari, percusión). Músicas del Renacimiento español y de los imperios persa y otomano de los siglos XV y XVI.

En veinticuatro horas Accademia Piacere y los hermanos Alqhai trajeron otra propuesta de mestizaje aunque sean músicas atemporales que sentimos cercanas con la base de la improvisación tan arraigada en todas las culturas.

—————————————

DÍA 9

Viernes, 27/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Budapest Festival Orchestra Gerhild Romberger, mezzosoprano – Iván Fischer, director. Gustav Mahler (1860-1911): Kindertotenlieder (Canciones sobre la muerte de los niños, para mezzo y orquesta. 1901-04); Sinfonía nº 5 en do sostenido menor (1901-02, rev. 1904-11).

Quienes me conocen saben que soy un mahleriano convencido y este concierto ha sido el mejor de todo el festival, no ya por las obras elegidas sino por «la orquesta de Iván Fischer» que nunca defraudan porque cada interpretación la sienten y viven como creo ninguna otra en la actualidad. Escuchar al maestro la entrevista que concedió dentro de los «Encuentros» a mi compañera de fatigas (#AsturianosEnGranada) explica a la perfección la diferencia entre esta Orquesta del Festival de Budapest (que volveré a disfrutar en Oviedo) y las demás.

—————————————

DÍA 10

Sábado, 28/06/2025 12:30, Crucero del Hospital Real: Pilar Alva-Martín, soprano – Stefano Arena, piano.

Juan-Alfonso García (1935-2015): Ocho “lieder” para canto y piano (1966-77); Segundo movimiento de Tres movimientos de danza (piano solo, 1962); Gritando su dolor (1977)*. Manuel de Falla (1876-1946): Tus ojillos negros, canción andaluza (1902-03); Andaluza, de Cuatro piezas españolas (piano solo, 1906-09); Oración de las madres que tienen a sus hijos en brazos (1914);El pan de Ronda que sabe a verdad (1915);  Trois mélodies (1909-10). Joaquín Turina (1882-1949): Poema en forma de canciones (1923).

* Estreno absoluto

Cuarto encuentro con la música de Juan-Alfonso García y sus canciones interpretadas nada menos que por vía directa gracias a su sobrina-nieta que está llevando el legado del Maestro, uniéndole con Falla y Turina además de contar con un excelente pianista, llenando de emoción esta sesión matinal.

Sábado, 28/06/2025 22:30, Teatro del Generalife: Centro Coreografico Nazionale / Aterballetto. Don Juan. Coreografía: Johan Inger / Composición musical original: Marc Álvarez (orquestación y grabación de Manuel Busto y la Orquesta de Extremadura).

La lesión del primer bailarín condicionó un programa que se hubo de cambiar, resultando casi un catálogo o muestrario de estos artistas italianos a los que agradecer el esfuerzo por mantener otra noche de ballet en el Generalife.

—————————————

DÍA 11

Domingo, 29/06/2025 12:30, Monasterio de San Jerónimo: Academia Barroca del Festival de Granada, Carlos Mena (dirección musical).

Alessandro Scarlatti (1660-1725): Motetes y salmos para varias voces y continuo; José García Román (1945): Obras religiosas a 4 voces.

Segundo espectáculo con Carlos Mena cantando y dirigiendo uno de los proyectos que cada año apuestan por formar nuevas voces jóvenes, caso de la Academia Barroca del Festival de Granada que también ha dirigido el asturiano Aarón Zapico (esta vez presente su hermano Daniel en el orgánico), y más allá del repertorio barroco con el homenaje a Scarlatti padre, nos trajeron al granadino José García Román dentro del homenaje al maestro Juan-Alfonso con uno de sus discípulos.

Domingo, 29/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Israel Fernández, cantaor y piano – Diego del Morao, guitarra – Ané Carrasco, percusión – El Jali y Galery, palmas. Mi cante a piano.

Una decepción el autoproclamado «pianista» de este gran cantaor toledano que además venía con el excelente guitarrista jerezano, entendiendo que el flamenco está en los orígenes de este festival en 1922, pero que el palacio imperial le quedó demasiado grande a un espectáculo engañoso en el título, teniendo otros entornos más apropiados y cercanos donde los «jaleos» de sus fieles hubiesen sido más apropiados.

—————————————

DÍA 12

Lunes, 30/06/2025 22:00, Patio de los Arrayanes: Sondra Radvanovsky, soprano – Anthony Manoli, piano. From Loss to Love

Henry Purcell (1659-1695):  When I am laid in earth (de Dido and Aeneas. 1677-89); George Frideric Handel (1685-1759):
Piangerè la sorte mia (de Giulio Cesare in Egitto, HWV 17. 1724); Serguéi Rajmáninov (1873-1943): Ne poi, krasavitsa, op. 4 nº 4 (1890-93); Zdes’khorosho, op. 21 nº 7 (1900-02); Ya Zhdu Tebya, op. 14 nº 1 (1894-96); Richard Strauss (1864-1949): Allerseelen, op. 10 nº 8 (1885); Befreit, op. 39 nº 4 (1897-98); Morgen!, op. 27 nº 4 (1894); Heimliche Aufforderung, op. 27 nº 3 (1894).

Franz Liszt (1811-1886):  Tre sonetti di Petrarca, S. 270a (1842-46); Antonin Dvořák (1841- 1904):  «Canción de la luna» de Rusalka; Jake Heggie (1961): If I had known (2022); Umberto Giordano (1867-1948): La mamma morta (de Andrea Chénier. 1896).

Sensaciones agridulces con la supresión del previsto Liszt sustituido por la delicada «Io son’ l’umile ancella» de Adriana Lecouvrer (Cilea) y Verdi con la intensa aria «Pace, pace, mio Dio!» de La forza del destino (que debutará pronto en Londres). Con todo, siempre es un placer escuchar a la soprano norteamericana en las «distancias cortas» y donde sus emociones personales llegaron a un público entregado en una noche con la temperatura ideal en todos los sentidos.

—————————————

JULIO

DÍA 13

Martes, 01/07/2025 22:30, Teatro del Generalife: Ópera & Cine I: Georges Bizet. Orquesta Ciudad de GranadaTimothy Brock, director: Carmen (1915), película de Cecil B. DeMille, música original de Hugo Riesenfeld Samuel L. Rothafel (a partir de Carmen de G. Bizet). A burlesque on Carmen (1916), película de Charles Chaplin con música de Timothy Brock.

Una de las firmes apuestas de esta edición donde disfrutar de un cine de verano, tras el Chaplin-Keaton y el Nosferatu de la edición anterior, con un excelente Timothy Brock dirigiendo su música y comprobando que el llamado «Séptimo Arte» es mayor cuando suena la música en vivo, acompañando unas copias restauradas de gran calidad.

—————————————

DÍA 14

Miércoles, 02/07/2025 22:00, Patio de los Arrayanes: Ian Bostridge, tenor – Julius Drake, piano – Timothy Morgan, contratenor – Mauro Borgioni, barítono – Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano – Solistas de la Orquesta Ciudad de Granada (Juan Carlos Chornet, flauta; Miguel Ángel Sánchez Miranda, arpa: Birgit Kolar, violín; Hanna Nisonen, viola;  Arnaud Dupont, violonchelo; Óscar Sala, trompa).

Manuel de Falla (1876-1946):  Psyché (para voz y ensemble, poema de G. Jean-Aubry.1924) *. Benjamin Britten (1913-1976): Arreglos de cinco canciones espirituales originales de Johann Sebastian Bach; Arreglos de cuatro canciones originales de Henry Purcell. Canticles (Cánticos).

* En el centenario del estreno de «Psyché».

Dentro de los aniversarios que se conmemoran, me supo a poco escuchar a la excelente mezzo Ketevan Kemoklidze en una Psyché  muy sentida en su interpretación, con un ensamble para la ocasión, aunque el verdadero protagonista sería el Britten de Ian Bostridge, probablemente la mejor elección para este ciclo tan poco habitual en los programas, y que sigue siendo una «delicatessen» para un público que sigue poniendo reparos a la música de nuestra generación.

—————————————

DÍA 15

Jueves, 03/07/2025 21:00, Iglesia del Monasterio de la Cartuja: Capilla Santa María – Ana Vieira Leite, soprano – Carlos Mena, contratenor y director. «Escoxidas».

Alessandro Scarlatti (1660-1725): Cantata «Del Tirreno a le sponde»; Cantata «E penar degg’io ancora»; Alessandro Scarlatti / Francesco Durante (1684-1755): Cantata «Dormono l’aure estive»; Cantata «Al fin m’ucciderete»; Alessandro Scarlatti: Stabat Mater.

En el 300 aniversario de la muerte de Alessandro Scarlatti.

Tercer espectáculo con Carlos Mena cantando y dirigiendo un homenaje de cantatas «Escogidas» para el #300AlessandroScarlatti con una soprano que domina este repertorio más un ensamble ideal en este aniversario que el festival granadino ha tenido en cuenta, recuperando La Cartuja a los marcos históricos que hacen distinta esta cita estival.

—————————————

DÍA 16

Viernes, 04/07/2025 22:30, Teatro del Generalife: Ballet Preljocaj – Angelin Preljocaj. El lago de los cisnes.

Mis noches de danza han sido otra de las alegrías en esta edición que en años anteriores me coincidían con otros géneros o estilo. Resultó como una vuelta a mis años universitarios para poder comprobar que el estado de salud del ballet es bueno y aún caben coreografías distintas aunque la música esté grabada. Si en la entrada no disponía de las fotos de Fermín Rodríguez, aquí dejo una de las más bellas recuperada de su archivo.

—————————————

DÍA 17

Sábado, 05/07/2025 12:30, Monasterio de San Jerónimo: Joven Coro de Andalucía, Marco Antonio G. de Paz (director). Paraíso abierto para muchos.

Manuel de Falla (1876-1946): Versiones expresivas de obras de Tomás Luis de Victoria: Ave Maria (1932); O magnum mysterium (1940-42); Tenebrae factae sunt (1940-42). Francis Poulenc (1899-1963): Quatre motets pour un temps de pénitence (1938-39). Olivier Messiaen (1908-1992): O sacrum convivium (1937). Ildebrando Pizzetti (1880-1968): Messa di Requiem (1922-23).

No es chauvinismo o como decimos en Asturias «grandonismo» pero me siento orgulloso de seguir y presumir del talento musical que mi tierra exporta, siendo uno de ellos el director Marco Antonio García de Paz que con muchos años de experiencia sabe transmitirla allá donde va, y el Joven Coro de Andalucía mostró y demostró que el buen trabajo siempre tiene premio. Un programa variado donde el Requiem de Pizzetti sería uno de los platos fuertes de un aprendizaje finalizado con las más altas calificaciones en un intenso «Camino al paraíso».

Sábado, 05/07/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orchestra e Coro dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia (I), Daniel Harding (director), Andrea Secchi (director del coro).

Claude Debussy (1862-1918):  La mer, trois esquisses symphoniques pour orchestre (1903-05).

Maurice Ravel (1875-1937): Daphnis et Chloé (sinfonía coreográfica para orquesta y coro. 1909-12).

En el 150 aniversario del nacimiento de Maurice Ravel

Uno de los conciertos de los que más me costó escribir porque tanto la orquesta y coro romanos, como su titular, parecían iban a marcar otro hito de esta edición y no fue así, por lo que esperé la mañana siguiente para escribir la reseña (podría haber reunido dos en una que terminarían por corroborar la primera impresión) de la noche sabatina donde «el comandante Harding» no encontró ni el charme francés ni la vertiente «no operística» verdiana.

—————————————

DÍA 18

Domingo, 06/07/2025 12:30, Crucero del Hospital Real: Trío Arbós (Ferdinando Trematore, violín – José Miguel Gómez, violonchelo – Juan Carlos Garvayo, piano).

Johann Sebastian Bach (1685-1750) Ferruccio Busoni (1866-1924):  Komm, Gott Schöpfer!, BWV 667 (1747-49) *. José María Sánchez-Verdú (1968): Trío III «Wie ein Hauch aus Licht und Schatten (2000). Bach / Busoni: Wachet auf, ruft uns die Stimme, BWV 645 (c. 1746) *. Manuel Hidalgo (1956): Trío esperando (1995). Bach / Busoni: In dir ist die Freude, BWV 615 (c. 1713-17) *. José García Román (1945): De civitate cordis (2004). Bach / Busoni: Nun freut euch, lieben Christen, BWV 734 (1708-17) *. Francisco Guerrero (1951-1997): Op. 1 Manual (1974, rev. 1981). Bach / Busoni: Ich ruf´ zu dir, Herr Jesu Christ, BWV 639 (c. 1713-17) *

* Transcripciones para trío de Juan Carlos Garvayo

Un programa interesante con el trío del motrileño Garvayo alternando «mein Gott» desde la óptica de Busoni reencarnada en trío, con cuatro exponentes de la llamada «Nueva Música en Granada» en otro tributo al maestro de Juan-Alfonso García conjugando inquietud y sosiego.

Domingo, 06/07/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orchestra e Coro dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia (II), Daniel Harding (director), Andrea Secchi (director del coro), Federica Lombardi (soprano), Teresa Romano (mezzo), Francesco Demuro (tenor), Giorgi Manoshvili (bajo). Giuseppe Verdi (1813-1901): Messa da Requiem (1874, rev. 1875).

Como el anterior de los romanos y el piloto comercial, otro concierto que me quitaría el poco sueño tras su escucha y posterior reseña donde lo mejor resultó el coro que dirige Andrea Secchi y un irregular cuarteto solista que al menos tuvo un bajo de verdad, junto a una soprano joven que el tiempo nos dirá hasta dónde llegará.

—————————————

DÍA 19

Lunes, 07/07/2025 22:00, Patio de los Arrayanes: Pierre-Laurent Aimard, piano (4). Olivier Messiaen (1908-1992):
Catalogue d’Oiseaux (Catálogo de aves. 1956-1958): V. La Chouette Hulotte; VI. L’Alouette Lulu; VII. La Rousserolle Effarvate.

Excelente idea la de poder escuchar el «Catálogo de aves» de Messiaen a lo largo de cuatro sesiones y distintos escenarios (y pianos) a cargo del alumno y verdadero especialista como el francés Pierre-Laurent Aimard, que mi admirado Pablo L. Rodríguez siguió todo el día. Personalmente y con el cansancio acumulado, así como unos aforos limitados, solo reseñé los «Pájaros nocturnos» nuevamente en el mágico Patio de los Arrayanes y disfrutando de esta apuesta de Paolo Pinamonti para esta su primera edición como director del Festival.

—————————————

DÍA 20

Martes, 08/07/2025 22:30, Palacio de Carlos V: Ópera & Cine II:

Pagliacci (1892), drama en un prólogo y dos actos (en versión concierto) con música y libreto de Ruggiero Leoncavallo (1857-1919). Orquesta Joven de Andalucía (OJA) – Joven Coro de Andalucía – Marco Antonio García de Paz (director del coro) – Coro de la Orquesta Ciudad de Granada – Héctor Eliel Márquez (director del coro) – Guillermo García Calvo (director). Reparto: Carolina López Moreno, soprano (Nedda) / Alejandro Roy, tenor (Canio) / Claudio Sgura, barítono (Tonio) / Moisés Marín, tenor (Beppe) / Pablo Gálvez, barítono (Silvio).

The Circus (1928), película de Charles Chaplin (1889-1977), música de Arthur Kay (1882-1969), estreno en España de la banda sonora original de Arthur Kay de 1928, recuperada por Timothy Brock en 2022.  Orquesta Joven de Andalucía – Timothy Brock (director).

La apuesta por la ópera en esta edición volvía a unirla con el cine, contando con una excelente OJA con Timothy Brock dirigiendo su música, tras unos «Payasos de cine» en versión concierto, comprobando no ya el talento joven «de casa» sino el nuevo triunfo de mi «alumno» Alejandro Roy que sigue con una carrera internacional donde Granada ha sido una parada muy esperada donde acudieron aficionados de todas partes (ovetenses también) compartiendo un reparto plenamente creíble, bajo la magistral dirección del maestro García Calvo que supo mimar las voces y sacar de la orquesta y coros todo el dramatismo de Leoncavallo antes de que el humor de Chaplin nos dejara marchar a dormir con una sonrisa.

—————————————

DÍA 21

Miércoles, 09/07/2025 21:00, Iglesia del Monasterio de la Cartuja: Orquesta Barroca de Sevilla (OBS) – Aurora Peña (soprano) – Ignacio Ramal (violín y dirección).

George Frideric Handel (1685-1753): Concerto grosso, en si bemol mayor, op. 6 nº 7, HWV 325. Giovanni Battista Ferrandini (c. 1710-1791): Il pianto di Maria (Cantata sacra da cantarsi dinanzi al Sancto Sepolcro). Juan-Alfonso García (1935-2015): Tríptico (para orquesta de cuerdas. 1990). Antonio Vivaldi (1678-1741): Sinfonia al Santo Sepulcro en si menor, RV 169; Motete para soprano «In furore iustissimae irae», RV 626.

Volvía al Monasterio de la Cartuja para un programa barroco a cargo de la OBS pero donde estuvo presente un nuevo tributo al maestro Juan-Alfonso García y su «Tríptico» de 1990 interpretado con enjundia (entendida en su acepción de «fuerza, vigor, arrestos») con la misma calidad que los grandes del siglo XVIII para volver a escuchar a una Aurora Peña madura bien arropada y concertada por Ignacio Ramal.

—————————————

DÍA 22

Jueves, 10/07/2025 22:30, Teatro del Generalife: Eva Yerbabuena, baile – Miguel Ortega, Segundo Falcón, Antonio El Turry, Ezequiel Montoya, cante – Daniel Suárez, percusión y electrónica – José Manuel Ramos, El Oruco, percusión y baile. Artistas invitados: Marina Heredia, Manuel Liñán y Esperanza Garrido. A Granada. Idea original, dirección artística y coreografía: Eva Yerbabuena. Composición, dirección musical y guitarra: Paco Jarana.

Última noche en el Generalife con el espectáculo de la granadina Eva Yerbabuena dedicado a su ciudad y su público entregado, junto a un excelente cuadro flamenco donde no faltaría el nuevo rumbo de la llamada fusión, volviendo a disfrutar del «pellizo» de otros granadinos: el cante completo y poderoso de Marina Heredia, el arte al baile siempre «rompedor» de Manuel Liñán y una joven promesa como Esperanza Garrido que sin ser un especialista le auguro un futuro más que prometedor, con un fin de fiesta que levantó a un respetable de todas las nacionalidades.

—————————————

DÍA 23

Viernes, 11/07/2025 22:00, Palacio de Carlos V: La traviata, música de Giuseppe Verdi (1813-1883) y ibreto de Francesco Maria Piave, basado en La dama de las camelias de Alexandre Dumas hijo. Ópera en tres actos (1853). Versión concierto: Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real – Henrik Nánási (director musical) – José Luis Basso (director del coro). Reparto: Nadine Sierra, soprano (Violetta Valéry) – Karina Demurova, mezzosoprano (Flora Bervoix) – Gemma Coma-Alabert, mezzosoprano (Annina) – Xabier Anduaga, tenor (Alfredo Germont) – Artur Rucinski, barítono (Giorgio Germont) – Albert Casals, tenor (Gastone, vizconde de Létonières) – Tomeu Bibiloni, barítono (El barón Douphol) – David Lagares, bajo (El marqués de Obigny) – Giacomo Prestia, bajo (Doctor Grenvil) – Joan Laínez, tenor (Giuseppe).

Como ya sucediese en julio de 2003, el Teatro Real de Madrid desplazaría hasta el Palacio de Carlos V a todo el elenco de una aclamada Traviata madrileña (incluso con otra función retransmitida por distintos medios) donde la figura sería la soprano Nadine Sierra, que cancelaría este domingo 20 siendo sustituida por la «Embajadora de la Mierensía» Sabina Puértolas -que sin ensayos previos resultó la gran triunfadora de este título de referencia- dejando sorprendidos a quienes esperaban en el coliseo de la Plaza de Oriente por la estadounidense pero se encontraron con la aragonesa de sangre navarra y medio asturiana por matrimonio.

En Granada, y con todo vendido desde tiempo atrás, el trío protagonista lució y salvo el comentado inconveniente de la banda fuera de escena por la acústica, Sierra, Anduaga y Rucinski se entregaron en ese orden, dejándonos imaginar la escena que más nos gustase de nuestra memoria operística (que aseguro es grande).

—————————————

DÍA 24

Sábado, 12/07/2025 12:30, Parroquia de Nuestro Salvador: Juan María Pedrero, órgano. Johann Sebastian Bach (1685-1750): Fantasía en sol mayor «Pièce d’Orgue», BWV 572;  Partite diverse sopra il Corale «Ach, was soll ich Sünder machen», BWV 770; Toccata, Adagio y Fuga en do mayor, BWV 564; An Wasserflüssen Babylon à 2 Clav. et Pedal, BWV 653; Preludio y Fuga en mi menor, BWV 548.

Último fin de semana con sesión doble para una mañana bachiana a cargo del organista zamorano afincado en Granada en uno de los instrumentos que conforman el patrimonio andaluz que tanto debe a Paco Alonso. El magisterio y conocimiento de Juanma Pedrero nos dejó una meditación y pausa antes del «tour de force» que aún me quedaba por delante.

Sábado, 12/07/2025  22:00: Palacio de Carlos V: Orquesta Sinfónica SWR Stuttgart (I) – Alexandre Kantorow, piano –
Pablo Heras-Casado, director. Johannes Brahms (1833-1897): Concierto para piano y orquesta nº 1 en re menor, op. 15 (1854-59);  Sinfonía nº 1 en do menor, op. 68 (1862-76).

Si en los dos conciertos de la Accademia y «el comandante» estuve tentado a realizar una sola reseña para ambos, esta penúltima noche no lo dudé y esperé a que mis sensaciones posasen y reposasen, escribiéndola ya finalizado el festival mientras esperaba mi vuelo a casa en el mismo aeropuerto granadino (¡y jienense!). El cambio de director con el granadino por el colombiano ya me pareció una de las razones para la primera decepción, así como una orquesta alemana que me sonó sin sustancia y demasiado pegada al papel, más tras el excelente sabor de boca que me dejasen los húngaros con Iván Fischer. Al menos se salvaría el excelente pianista francés pese a lidiar con un instrumento desafinado que no se puede perdonar en este festival, aunque pueda entender los cambios de temperatura que tanto afectan incluso a los asistentes.

—————————————

DÍA 25

Domingo, 13/07/2025 12:30, Crucero del Hospital Real: Nacho de Paz, director – Solistas de la Orquesta Ciudad de Granada Lluïsa Espigolé, piano – Annette Schönmüller, mezzosoprano.

Igor Stravinsky (1882-1971): Three songs of William Shakespeare (1953). Francisco Guerrero (1951-1997): Concierto de cámara (1978). Pierre Boulez (1925-2016): Douze notations (para piano solo. 1945). Maurice Ravel (1875-1937): Introduction et allegro (para ensemble. 1905). José García Román (1945): Camino blanco y sin término (2025) *. Luciano Berio (1925-2003): Folk Songs (para voz y ensemble. 1964).

* Estreno absoluto

En el 150 aniversario del nacimiento de Maurice Ravel y el centenario del nacimiento de Pierre Boulez y Luciano Berio

El último día de festival de nuevo contaba con sesión doble donde volvería a reecontrarme con mi paisano Nacho de Paz que había organizado un programa «ex profeso» muy trabajado por su organización y orgánico elegido donde la alergia al polen granadino tanto del propio director como de la mezzo Annette Schönmüller truncó el esperado homenaje a Berio, pero se agradeció el último homenaje a Juan-Alfonso y el estreno de su alumno García Román con el que pude charlar al final del concierto, el excelente Ravel en el arpa solista de Daniela Iolkicheva, más el descubrimiento de la pianista catalana Lluïsa Espigolé que nos dosificó entre las demás obras un Boulez de referencia que espero pueda recuperar cuando Radio Clásica lo emita.

Domingo, 13/07/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orquesta Sinfónica SWR Stuttgart (II), Alexandre Kantorow, piano, Pablo Heras-Casado, director. Johannes Brahms (1833-1897): Concierto para piano y orquesta nº 2 en si bemol mayor, op. 83 (1878-81); Sinfonía nº 2 en re mayor, op. 73 (1877).

Mejores impresiones en el cierre de festival con un magnífico Kantorow y un piano al fin ajustado, propinas magistrales de una madurez exquisita, más una aseada orquesta donde Heras-Casado la dejó fluir en las dos danzas húngaras( 1 y 5) de Brahms aunque sin el músculo deseado ni la agógica que dos páginas tan conocidas se merecían. Supongo queda el agradecimiento al granadino por hacerse cargo de estos dos conciertos para clausurar esta 74ª edición con el monográfico del hamburgués enterrado en Viena.

—————————————

P.D.: Tras mis experiencias del año 2023 y 2024, este año la oferta de espectáculos fue menor, lo que siempre agradezco porque se hacía difícil elegir entre tantos a la vez. Se mantiene la variedad y el espíritu original, aunque no hubo grandes nombres internacionales, apostando más por lo cercano, aún sabedor de la premura que supuso la marcha del anterior director Antonio Moral, anunciada en febrero de 2024 y la rápida elección de Paolo Pinamonti, dos perfiles totalmente distintos: uno gestor que prosigue organizando festivales en formatos variados; otro un músico integral con un enfoque a largo plazo que desea un festival a lo largo del año, abierto a nuevos públicos y con presencia de nuestro legado.

Esperamos el festival de los 75 años que seguramente marcará las nuevas líneas del veneciano ya con tiempo suficiente, esperando más recursos, y al que le deseo todo lo mejor en esta siempre difícil tarea de seguir poniendo Granada como cita ineludible en el panorama mundial de los grandes eventos musicales.

Vivencias en el 74º Festival de Granada

Deja un comentario

A lo largo de un mes y desde este blog he ido subiendo mis críticas y reseñas del 74º Festival de Granada, que paso a resumir en esta entrada, los conciertos que tuve que seleccionar ante la oferta inmensa, este año también asistiendo a la Danza -otra de las señas de identidad del Festival- en el Generalife y parte del FEX,

sumando alguna noche flamenca, que podéis ver y leer en las distintas entradas a ellas dedicadas, sin poder constatar en primera persona los Cursos Manuel de Falla, la versión pedagógica del Festival.

Muchas experiencias únicas e inolvidables en este 2025, tercer año al completo desde mi jubilación domo docente, y donde el sábado 21 de junio a la noche, con prórroga y mucha emoción, viví desde mi teléfono el ansiado ascenso a Primera del Mi Oviedín del alma tras 24 años de espera, recordando a mi padre que no pudo revivir este regreso, con la foto que me sacó Teresa Montellano, otra de las profesionales de la fotografía en Granada.

Mi eterna gratitud a todo el EQUIPO del Festival desde su director Paolo Pinamonti en su primera edición, pasando por la Jefa de Prensa Teresa del Río, la encantadora María José Serrano en el Patrocinio y Relaciones Externas, la insustituible Nina von Krogh en la Coordinación Artística y la mio neña Lorena Jiménez con sus «Encuentros» y «Off Stage» en las Redes Sociales para el festival, por citar sólo a mis «habituales», este año con Carlos y Alba como becarios.

También mis gracias eternas al fotógrafo, y ya amigo, Fermín Rodríguez, cuyas imágenes oficiales nunca pueden faltar en todas las entradas de mi blog, RRSS y noticias… por supuesto al amplísimo y numeroso personal (azafatas, técnicos más el «ejército de voluntarios y voluntarias») con quienes este festival funciona como un perfecto engranaje muy entrenado tras tantos años de trabajo, no siempre visible y que merecen todo mi reconocimiento vivido en primera persona.

Proseguir los agradecimiento al equipo humano de Radio Clásica con mis queridos Jesús Trujillo y Elena Horta, siempre un placer las tertulias y paseos tras los conciertos, sin olvidarme del «imprescindible» Arturo Reverter con quien compartir tanto, no solo recuerdos comunes sino toda su sabiduría de gallego en la capital madrileña.

Al personal del ambigú que el Grupo Abades montaba (y desmontaba) en el Palacio de Carlos V y en el Generalife, ya conocidos de estos tres años y que me tenían siempre fresquita «una verde» antes y después de cada concierto, siendo cada noche los que casi cerrábamos y recogíamos.

Imposible relacionar el encuentro con amistades de anteriores ediciones, granadinos ilustres, melómanos llegados de toda la geografía española y críticos de distintos medios: al «maestro» Rafael Ortega Basagoiti, con quien compartir toda su sabiduría, Pablo L. Rodríguez, José Manuel RuizJosé Antonio Lacárcel, José Antonio CantónJusto Romero, Alejandro Fernández «mi boquerón» junto a Paco Naranjo, por citar solo a unos pocos sin dejarme a Mercedes García Molina, profesora de música que espero tenga un buen destino el próximo curso, gran crítica y orgullosa madre además de cantante a quien disfruté desde mi butaca en palacio.

Reencuentros con Mercedes Pérez Villena o Paloma Viana (con mi querido paisano Nacho de Paz) a los que sumar «nuevos fichajes» como al inclasificable profesor Luigi (de madre ovetense) o ponerle cara al director artístico de la Sociedad Filarmónica de Burgos, José Miguel González.

Especial ilusión la visita de mi amigo el abogado mexicano Mario Herrera que me acompañó el día de mi santo en el concierto matinal, café en mano, haciendo un paréntesis en su largo periplo profesional por España, y al que volveré a ver, si nada lo impide, en Oviedo a finales de septiembre.

Siempre una mención especial al Colegio Mayor Santa Cruz La Real, mi segunda casa en otro mes granadino donde me trataron con la cercanía y cariño del «colegial repetidor» y todas las atenciones inmerecidas para este melómano noctámbulo (no solo por los horarios de los conciertos).

Gracias a Laura y Perico durante la semana, junto a Óscar y Natalia por «dar de comer al hambriento», a mis «guardianes» Paqui, David, Samuel y Manolo (by night), junto a todo el personal de limpieza, con el resto de trabajadores de un alojamiento increíble donde conviven los Padres Dominicos (Don Antonio Larios a la cabeza) y muchos grupos de estudiantes.

Cada día y cada noche hay que descubrir Granada, embrujo y magia, tapas con cerveza de la tierra (también malagueña), el Pub irlandés (Hannigan & Sons) con una Doble IPA de Almuñecar, que repetiría más de una noche con un camarero que conocía las Danzas húngaras de Brahms (!),

y entre mis habituales paradas por el Realejo citar el Rosario Varela (con las tapas más originales de Granada), las plazas de Santo Domingo (en La esquina de Juande) o de Carlos Cano (siempre sonando en mi cabeza) en Disloque

Volver a visitar mi oficina de «La Auténtica Carmela» en la calle Colcha, viendo la espalda de la estatua dedicada a Yehuda Ibn Tibon para seguir disfrutando de su carta, amabilidad y profesionalidad de todo el personal, agradeciendo un trato de «vecino»,

y el apoyo al Real Oviedo cada vez que vestía gorra o camisetas, extensible a tanta gente con la que me cruzaba por la capital nazarí, alegrándose de la vuelta a la máxima categoría del fútbol nacional.

No quiero dejarme otra parada «obligada» en la Plaza de la Trinidad a comer un salmorejo exquisito tras los conciertos matutinos en San Jerónimo, y donde compartí sobremesas con alemanes, sirios, ingleses y suecos (Granada siempre es internacional).

En otra entrada colocaré un resumen con los enlaces (links) a todas las reseñas de mis 33 conciertos en 8 espacios y  25 días… tengo que dejar algo más estrictamente musical aunque sin nada de lo anterior no hubiera sido lo mismo.

En casa iré retomando la normalidad y los horarios con todas las novedades que no faltarán desde este blog.

Embrujo de luna llena

1 comentario

74º Festival Internacional de Música y Danza de Granada (día 22). Danza.

Jueves 10 de julio, 22:30 horas. Teatro del Generalife: Eva Yerbabuena: A Granada. Fotos propias y ©Fermín Rodríguez.

Noche de luna llena y el alma granadina con la danza flamenca que convirtieron El Generalife en un gigantesco Sacromonte con mucho nativo, más turistas y hornadas de visitantes que no querían perderse un espectáculo sobrio en este marco que, sin ser aficionado al flamenco, tuvo momentos de «pellizco» junto a otros con la sensación de improvisación (siempre necesaria) en un género y «palos» que todos dominan, con el decorado natural de los cipreses, unas luces sin gran despliegue pero eficaces, más una sonorización con algunos «errores» que no siempre estuvo atenta, reconociendo lo difícil de trabajar con tanto micrófono inalámbrico: canales bajados, ecualización desequilibrada donde los graves retumbaron en demasía, palmas y jaleos junto a la percusión muy potentes, mejor las voces (amén del despiste de tardar en abrir alguna a tiempo) pero la omnipresente y casi protagonista guitarra no siempre lució en los punteos aunque sí en los rasgueos y ritmos, incluso más que la parte electrónica.

La medalla de esta 74ª edición del Festival le fue concedida a la protagonista de la noche, la bailaora Eva Yerbabuena bien respaldada por su «cuadrilla» e invitados de lujo.

En la web se presentaba esta vigésimo segunda noche con luna llena:

Reencuentro mágico en el Generalife
Premio Nacional de Danza 2001, Eva Yerbabuena regresa al Festival de Granada para rendir homenaje a su ciudad. Nacida circunstancialmente en Frankfurt, a donde emigraron sus padres, la artista granadina es ya una de las grandes damas del baile y cumple más de un cuarto de siglo con su compañía. Según sus palabras, «no hay nada más contemporáneo que el flamenco». Y en esa línea, este espectáculo adquiere un eminente paralelismo con las coreografías que su admirada Pina Bausch realizó en homenaje a diferentes ciudades europeas como Palermo o Madrid. Lo que es seguro, es que Yerbabuena hechizará de nuevo con su baile asimilado entre la tradición y las nuevas formas expresivas, sobre el escenario del Generalife y con la sobriedad que le caracteriza.

Evidentemente esta granadina, a quien nacieron en Alemania, volvió a hechizar con su arte. La plasticidad y belleza de las fotos de mi admirado Ferminius que sabe captar los momentos oportunos, serán la mejor expresión a mis palabras, con los textos de las notas al programa de Rosalía Gómez que titula Un raro equilibrio entre la luz y la oscuridad:

Como sucede con Antonio (Ruiz Soler) o Manuela (Carrasco), Eva (Eva María Garrido García, Eva Yerbabuena) pertenece a esa breve nómina de artistas que no necesitan apellidos para ser reconocidos por los aficionados. Su personalidad artística se forjó en una fragua en la que a los bailes y los cantes más añejos de su Granada se fueron añadiendo, gracias a una inquietud sin límites y a una técnica impresionante, fruto de su don y su tesón, numerosos ingredientes de la danza y el teatro más contemporáneos. Una aleación que ha hecho de ella una de las banderas de la vanguardia flamenca. A lo largo de su trayectoria, Eva Yerbabuena nos ha contado muchas historias –personales, familiares o sociales– y ha homenajeado a sus poetas de referencia. A veces directamente, como hizo en A cuatro voces con Miguel Hernández, Blas de Otero, Aleixandre y Federico, al que, como buena granadina, ha regresado en varias ocasiones. Su Federico según Lorca fue uno de los hitos de este Festival en 2011, en este mismo escenario, como lo fue, en el de 2019 su delicioso trabajo Cuentos de azúcar, en el que compartía escenario con la cantante japonesa Anna Sato.

Ahora, atravesada la barrera del medio siglo, la artista no tiene nada que demostrar. Después de realizar espectáculos con un gran número de bailaores y bailaoras, de recurrir a diferentes directores, discursos, artistas invitados y lenguajes, especialmente el de la danza contemporánea, espoleada quizá por la que fuera su amiga, la mítica Pina Bausch, Eva no vuelve –no hay regresiones en el arte– sino que sigue avanzando en una continua transformación.

De este modo, en este, su último trabajo, la granadina ha decidido desprenderse de todo, salvo de lo que para ella es esencial en este momento de madurez: su baile, la guitarra extraordinaria y cómplice de Paco Jarana y el cante. Una vez más el cante, que para la bailaora «es la madre del flamenco, lo que me motiva para bailar», es, junto a la guitarra de su compañero, el motor de este décimo noveno espectáculo, como lo era ya en 2008, cuando celebraba en este escenario, con ocho magníficas voces, los diez años de su compañía. Esta vez, Miguel Ortega, Segundo Falcón, Ezequiel Montoya y Manuel de Ginés serán los cuatro paladines que la acompañen, junto a dos invitadas de excepción: Marina Heredia, siempre poderosa y exquisita, y Esperanza Garrido, dulce exponente de la nueva generación de cantaoras.

A Granada parte de Yerbagüena (oscuro brillante), un espectáculo único y múltiple que, centrado en su propia esencia y hecho para el disfrute de todos, ha recorrido escenarios como los de la Bienal de Flamenco –en su versión Solo para Sevilla– o el Festival de Jerez, desde su estreno en Madrid en 2023.

En un escenario vacío, la pieza se escande en cuatro tiempos. Siempre a la búsqueda de ese difícil equilibrio que existe entre la oscuridad y la luz, Eva aparece aquí en estado puro, enorme en el escenario, y comienza con unas bulerías por soleá para dejar claro su poder desde el primer instante. Luego vendrán los tientos y la arrebatada sensualidad de los tangos de Granada, la dramática sobriedad del taranto y un final exultante por alegrías con bata y mantón, como dicen que está mandado.

Y en ese recorrido cambiante, trémulo entre la luz y las sombras, mil destellos: las percusiones de Daniel Suárez, una ronda de fandangos antológica, la presencia rítmica de El Oruco, una reveladora granaína… y un invitado de excepción como es el bailaor, también él de Granada, Manuel Liñán.

Otra velada para recordar. Seguro.

Y lo fue como intentaré reflejar. Yerbabuena torera de negro y azabache, paseíllo de salida al ruedo en silencio, con los «subalternos» incorporándose comenzando ya el espectáculo con un cuadro en movimiento estático (y perdón por el oximorón).

 

Invitados artistas completos, bailadores y cantantes de timbres variados, protagonistas de una faena colectiva donde más que tercios toreros eran imágenes clásicas que alternaban con la modernidad electrónica, con el sevillano José Manuel Ramos “El Oruco” uniendo percusión y baile.

Voces de bailadores y todos a las palmas, taconeo, expresividad de pie o sentados, arropando y jaleando a Yerbabuena en todos los palos, con otro sevillano de pura cepa como Paco Jarana en una impecable guitarra que no se detuvo más que en los «cambios de cuadro», incluso cambiando su posición desde la penumbra al primer plano, todo un catálogo de bulerías por soleá, tientos, tangos de Granada, el taranto y el final por alegría. Acertados los juegos vocales de timbres similares en tesitura pero diferentes en «jondura», destacando para mi gusto Ezequiel Montoya.

Originalidad y tronío con la elegancia luminosa en la voz de Esperanza Garrido, invitada de lujo, la mezcla de tradición y vanguardia con la gran dama del flamenco bien jaleada, Eva dejándonos otro de los momentos de arte y emoción en su casa desde el Tablao Monumental del Generalife.

Con una percusión que suma pies y palmas como instrumentos,  mandando y marcando, cuadros estéticamente logrados en otro de los momentos de emoción con la pareja Yerbabuena y Liñán brindándonos imágenes toreras por el manejo de un mantón rojo cual capote hecho muleta, abrigo y templanza, espejo y sombra en una faena maestra.

No hay danza sin música, pero sí el cante puro y «a pelo», no siempre con guitarra, y otra invitada de casa, el desgarro y magisterio de Marina Heredia, coreografía vocal jugando con unos taburetes de movimiento circular que actualizan y modernizan la silla flamenca, con una voz «poderosa y exquisita».

La modernidad electrónica y el baile clásico, el vestuario elegante y el manejo de la cola regia que se recoge y nunca pisa, elevada para un zapateado coreado con la música original de un Paco Jarana incansable, o la interesante fusión de los cuatro cantaores incorporándose a un pie de micrófono en un cuadro polifónico cacofónico, casi en canon, en otro paseíllo de la luz a la sombra, genéticas de pura raza andaluza.

Cambios de «cuadro» dando brillo a estas pinturas negras más lorquianas que goyescas, del rojo pasión a la tierra yerma con otro mantón bellísimo, manejo más que torero puro flamenco, cantaores que palmean y danzan desde la silla, el cuarteto con Segundo Falcón desgarrador, Miguel Ortega agudo y delicado, el ya citado Ezequiel Montoya exquisito en las alturas, y Manuel de Ginés de «temple y rasga», alternando solos en una unidad coreográfica bien armada cual «cuatro tenores» en un «duelo de gallos» flamenco a más no poder.

Emoción, sobriedad e intensidad a lo largo de un espectáculo donde el fin de fiesta volvió a la esencia flamenca «exultante por alegrías con bata y mantón, como dicen que está mandado», todos compartiendo solos en un cuadro pasional con jaleos, palmas, zapateados, y volver a disfrutar de Marina y Esperanza al cante, compartiendo en primera fila otro baile de Eva y Manuel en un lenguaje único y universal, embrujados por la luna.

Una hora y tres cuartos de espectáculo de raíz donde vivir y escuchar el agradecimiento a una Granada que enamora en todo y por todo: entornos, paisaje, historia, cultura y gastronomía, ARTE con mayúsculas donde el flamenco sigue vivo y llenando allá donde va. Magia popular de nuestro patrimonio universal.

INTÉRPRETES:

Eva Yerbabuena baile

Paco Jarana guitarra

Segundo Falcón, Miguel Ortega, Ezequiel Montoya y Manuel de Ginés cante

Daniel Suárez percusión

José Manuel Ramos “El Oruco” percusión y baile

Artistas invitados:

Marina Heredia

Manuel Liñán

Esperanza Garrido

A Granada

Idea original, dirección artística y coreografía: Eva Yerbabuena

Composición y dirección musical: Paco Jarana

Vestuario: López de Santos

Iluminación: Fernando Martín

Director técnico: Ángel Olalla

Producción: Eva Hierbabuena S.L. – Manuela Franco

Distribución: Peineta Producciones

Un lago especial

1 comentario

74º Festival Internacional de Música y Danza de Granada (día 16). Danza.

Viernes 4 de julio, 22:30 horas. Teatro del Generalife. Ballet Preljocaj, Angelin Preljocaj. El lago de los cisnes. Música de Tchaikovsky y adicional de 79D . Fotos propias.

Decimosexta noche de mi festival granadino y volvía al Generalife y su teatro para disfrutar nuevamente de un ballet actual y «rompedor», tras el de los italianos, y que la web presentaba así:

Cisnes en contemporáneos tutús
Fue considerado “enfant terrible” de la danza contemporánea de Francia en los años ochenta y ahora, cuando celebra el 40 aniversario con su compañía, continúa con nuevos retos escénicos. Angelin Preljocaj estrena en el Festival su original versión de El lago de los cisnes en la que ha reescrito el argumento y la coreografía de Marius Petipa. El creador reinterpreta el clásico desde su personalísimo movimiento y hace convivir a Chaikovski con el electro contemporáneo de 79D, arropándolo con detallada iluminación y una escenografía audiovisual. Por supuesto que mantiene los pilares del decimonónico ballet –y los tutús, si bien, contemporáneos–, en el que el príncipe Sigfrido se enamora de la princesa convertida en cisne blanco, Odette, y es engañado por la malvada de negro, Odile, mientras trata de liberarla de su encantamiento.

Ciertamente la danza es una de las siete artes, la del «movimiento corporal, expresado a través de secuencias rítmicas y coreografías», capaz de conmover ante la belleza de una historia que no por conocida sigue teniendo el lenguaje universal de la música bailada. La compañía  de Angelin Preljocaj no solo reescribe argumento y coreografías con la música siempre genial de Chaikovski, sino que coloca en distintos cuadros la electrónica elegante de 79D, que con el vídeo de Boris Labbé en la pantalla más un vestuario elegante de Igor Chapurin recrean un argumento visualmente bello. El numeroso cuerpo de baile mostró un trabajo impecable tanto los y las «solistas» protagonistas de la historia y primeras figuras, como los conjuntos. Por separado las mujeres perfectamente compenetradas, dejándonos escenas coloristas incluso en blanco y negro -con los mínimos brillos de unos tules ideales- así como los hombres, aprovechamiento del espacio escénico del Generalife donde hasta los silencios se coreografiaban para no dejar hueco a los aplausos ni detener la acción y la utilización puntual de las sillas crearon verdaderos cuadros escénicos.

La sinópsis del ballet actualizado en el argumento está en el programa de mano, y aquí la dejo:

El lago de los cisnes es un ballet en cuatro actos inspirado en un cuento alemán, con música de Piotr Ilich Chaikovski. Odette es una joven preocupada por los asuntos ambientales. Una noche, mientras pasea por la orilla del lago de los cisnes, se encuentra con Rothbart, un hombre de negocios corrupto y malvado. Rothbart está buscando formas de explotar un depósito de combustibles fósiles que acaba de descubrir cerca del lago. Temiendo que la joven pueda frustrar sus planes, usa sus poderes para convertirla en un cisne.

Mientras tanto, en la sede de una empresa de venta de plataformas de perforación, el director ejecutivo y su esposa están desvelando el modelo de una nueva planta. Durante la fiesta, Siegfried, el hijo del director general, se entera de que la nueva planta se construirá en la orilla del lago. Su amor por la naturaleza lo impulsa a vetar el proyecto y oponerse a su padre, a pesar de ser heredero de la presidencia de la empresa. Esa misma noche, va al lago a investigar. Allí, conoce a la extraña y fascinante doncella cisne y la sigue por la orilla. Pero pronto es detenido por Rothbart y sus hombres, quienes lo toman por un oponente y lo dejan inconsciente a la orilla del agua. Después, un ballet de cisnes se posa en el lago y uno de ellos se acerca a Siegfried. Cuando el joven recupera la conciencia, ve a la doncella cisne que conoció antes, Odette, parada frente a él y se enamora locamente de ella.

Después de firmar un acuerdo secreto con Rothbart para vender la planta y construirla cerca del lago, el padre de Siegfried organiza una fiesta e invita a Rothbart y a su hija, Odile. Ella es la gemela malvada de Odette y el padre de Siegfried quiere que ella seduzca a su hijo. Engañado por el parecido de Odile con Odette, Siegfried informa a los invitados que se va a casar con ella. Rothbart está de acuerdo, con la condición de que adquiera la planta. Cegado por el amor, Siegfried acepta la condición. Pero cuando aparece la verdadera Odette, comprende su error y se siente abrumado por un dolor insoportable. Acude a su madre para aliviar su sufrimiento, pero es en vano. Siegfried regresa al lago para volver a ver a Odette, pero el destino que se trajo sobre sí mismo ya está en movimiento.

Y las notas al programa las vuelve a firmar, como en los Ballets de Montecarlo y Atterbaletto la periodista (que es Máster en Artes Escénicas, investigadora en temas cinematográficos y especialista en comunicación de cine desde 1996) Cristina Marinero, que dejo íntegras:

El cisne blanco, en defensa de la naturaleza

Es Premio Nacional de Danza de Francia 1992 y miembro de su Academia de Bellas Artes desde 2019, entre una larga lista de galardones y nombramientos. El parisino de padres albaneses Angelin Preljocaj fue considerado enfant terrible de la danza contemporánea en los años ochenta y ahora, a sus sesenta y ocho años, es ya uno de sus clásicos.

Celebra en esta temporada el 40º aniversario de la fundación de su compañía, el Ballet Preljocaj, con la que impresionó desde sus primeras actuaciones por la sólida técnica neoclásica y moderna de sus coreografías, presentadas con su personal estilo contemporáneo.

A partir de finales de los años 80, actuó en los espacios de danza más prestigiosos y solicitados de Francia, como el Théâtre de la Ville de París o la Ópera de Lyon, donde creó su icónico Romeo y Julieta, en 1990. Sus producciones están en el repertorio de compañías de medio mundo, entre ellas, la de la Scala de Milán, el New York City Ballet y el Ballet de la Ópera de París. Angelin Preljocaj ha creado más de sesenta coreografías, de solos y dúos a piezas para grandes formaciones. Desde 2006, el Ballet tiene como sede Le Pavillion Noir, edificio creado específicamente para él en Aix-en-Provence, ciudad al norte de Marsella donde está instalado como Centro Coreográfico Nacional.

Realizada para veintiséis bailarines, el Ballet Preljocaj estrenó su versión de El lago de los cisnes en diciembre de 2020 y se presentó por primera vez en España en abril de 2021, en los Teatros del Canal, dentro del festival Madrid en Danza. El creador francés reinterpreta en danza contemporánea el eterno clásico de Marius Petipa con una nueva historia y hace convivir la magistral partitura de Chaikovski con el electro contemporáneo de 79D’s. Un noventa por ciento de la música utilizada es de la creada por el compositor ruso para el ballet estrenado en 1877, pero no toda, ya que ha incluido pasajes de otras de sus obras. Esta reconfiguración de la banda sonora le ayuda a Preljocaj a potenciar el nuevo guion de este gran título de la tradición para traerlo a nuestros días, con el tema central de la defensa de la naturaleza como protagonista. El también coreógrafo de títulos como Le Parc o Ghost piensa que la mejor manera de homenajear a Petipa es trasladarse imaginariamente a cómo fue su proceso creativo y reinventar ciertos elementos de su argumento, como ha hecho.

Odette es una joven preocupada por el medioambiente y una noche, paseando por la orilla del lago, se encuentra con el malvado Rothbart quien, para que no frustre sus planes, la convierte en cisne. En el ballet original éste es un brujo con aspecto de ave y aquí es un hombre de negocios corrupto que quiere explotar un depósito de combustibles fósiles descubierto cerca del lago. El príncipe Sigfrido es en esta versión el hijo del director general de la empresa y está dispuesto a boicotear la planta. Al acercarse al lago conoce a una doncella cisne y se unirán en su objetivo. No será fácil porque también aparece en escena la pérfida Odile, el cisne negro.

Además de la elegancia de los diseños de vestuario de Igor Chapurin, con tutús contemporáneos que destilan el perfume de los originales decimonónicos, toman especial protagonismo en este Lago la iluminación de Éric Soyer, diseñada para crear los espacios interiores y exteriores donde se desarrolla la historia, y la escenografía audiovisual de Boris Labbé, en muchos momentos deudora de la ciudad futurista del clásico del cine mudo, Metrópolis.

Casi dos horas de espectáculo total donde todo se trabajó cada detalle por una compañía de conjuntos espectaculares con la presencia de 16 bailarinas de plasticidad increíble que parten de la danza clásica como base para un exigente trabajo corporal pleno de gestualidades, más los bailarines que solos o sumándose, edificaron escenas corales magníficas, desde un baile discotequero «muy Studio 54» hasta cámaras lentas (slow motion) que visualmente parecían cuadros del irrepetible Lindsay Kemp, especialmente con los vestidos blanco impoluto y tutús modernos, vaporosos, que la ligera brisa granadina hacían aún más delicados, engrandecidos por una iluminación de Éric Soyer cálida y capaz de pasar de las ráfagas al cañón centrado hasta los fundidos en negro tan cinematográficos.

Un lago de los cisnes especial en la noche del Generalife que me está volviendo a conquistar con la danza como en mis años universitarios y desterrando la definición jocosa de La charca de los patos con la que bautizaba este ballet con la música de Chaikovski, y una verdadera lástima no tener fotos de Ferminius que ilustrarían mucho mejor esta reseña personal.

PROGRAMA:

Ballet Preljocaj

Coreografía: Angelin Preljocaj

Música: Piotr Ilich Chaikovski y música adicional de 79D

Vídeo: Boris Labbé

Diseño de vestuario: Igor Chapurin

Diseño de iluminación: Éric Soyer

Asistente a la dirección artística: Youri Aharon Van den Bosch

Asistente en ensayos: Paolo Franco

Coreóloga: Dany Lévêque

ELENCO:

Odette: Odile Mirea Delogu / Siegfried: Leonardo Cremaschi / Madre de Siegfried: Lucile Boulay / Padre de Siegfried: Erwan Jean-Pouvreau / Rothbart: Elliot Bussinet.

Teresa Abreu, Isabel García López, Celian Bruni, Araceli Caro Regalón, Alice Comelli, Lucia Deville, Antoine Dubois, Chloé Fagot, Afonso Gouveia, Eva Gregoire, Laurent Le Gall, Théa Martin, Zoë McNeil, Ygraine Miller-Zahnke, Agathe Peluso, Ayla Pidoux, Mireia Reyes Valenciano, Redi Shtylla, Owen Steutelings, Micol Taiana

Director técnico: Luc Corazza

Regidor general / sonido: Martin Lecarme

Regidor de luces: Jean-Bas Nehr

Regidor de video: Ambroise-Marc Poudevigne

Regidores de escena: Mario Domingos, Rémy Leblond

Vestuarista: Tania Heidelberger

Producción: Ballet Preljocaj

Coproducción: Chaillot – Théâtre national de la Danse, Biennale de la danse de Lyon 2021 / Maison de la Danse, La Comédie de Clermont-Ferrand, Festspielhaus St Pölten (Austria), Les Théâtres – Grand Théâtre de Provence, Théâtres de Compiègne.

El Ballet Preljocaj, Centro Coreográfico Nacional cuenta con la subvención del Ministerio de Cultura y Comunicación – DRAC PACA, Provence-AlpesCôte d’Azur Region, Bouches-du-Rhône Department, Aix-Marseille Provence Metropolis, Ciudad de Aix-en-Provence, y con el apoyo de Groupe Partouche – Pasino Grand Aix-en-Provence, y de personas y compañías patrocinador

Older Entries