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30 años de vida coral

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Marco A. Gª de Paz y Elena Rosso, toda una vida coral

El León de Oro inicia la temporada 2026/2027 marcada por sus 30 años de trayectoria

El Proyecto LDO afronta un curso que combina grandes proyectos sinfónico-corales, repertorio histórico y contemporáneo, nuevos espacios y colaboraciones, con presencia en Asturias, otros puntos de España y el ámbito internacional

El Proyecto El León de Oro inicia su temporada 2026/2027, un curso especialmente significativo al coincidir con el 30º aniversario de su nacimiento en Luanco, capital del Concejo de Gozón (Asturias). Si dos décadas eran mucho, tres décadas después aquel pequeño grupo de amigos en torno a las habaneras de la villa marinera en el local familiar que ahora regenta Julio García de Paz, el LDO es hoy un proyecto coral integral que reúne cinco formaciones —Peques LDO, Lithos, Aurum, Ferrum y El León de Oro— y que combina excelencia artística, formación, comunidad, compromiso con Asturias y proyección nacional e internacional.

Las celebraciones específicas del aniversario se darán a conocer a finales de este 2026, pero la propia programación permitirá mostrar lo que significa haber llegado hasta aquí: un proyecto capaz de crecer, transformarse y generar nuevas generaciones y formaciones sin perder sus raíces, con repercusión en la prensa regional.

Una misma raíz, muchas formas de hacer música

La programación refleja la diversidad que caracteriza a LDO: desde el Renacimiento y el Barroco hasta la creación contemporánea, desde el canto a cappella hasta las grandes obras sinfónico-corales, y desde propuestas familiares y educativas hasta proyectos concebidos para espacios singulares.

Las cinco formaciones representan distintas edades, voces y recorridos, pero comparten una misma identidad. Es la geometría variable de El León de Oro: diferentes maneras de hacer música dentro de un mismo proyecto.

Esta dimensión intergeneracional estará especialmente presente a lo largo de la temporada, mostrando un proyecto que crece de generación en generación: desde Peques LDO y Lithos, como espacios de formación y futuro, hasta Aurum, Ferrum y El León de Oro. Y al mando no solo el tándem Marco–Elena, también Jesús Gavito Feliz, fundador del coro, compositor, docente y director, que no podía faltar para sumar el crecimiento y ampliación de este proyecto que mantiene el mismo espíritu de esta vida coral en común, «genuina cantera» de oro.

De Luanco al mundo

Si en este blog me presento como «de Mieres al mundo», LDO lo hace desde Luanco, que seguirá siendo el origen y lugar de referencia del proyecto, pero la temporada volverá a demostrar que las raíces no son un límite, sino el punto desde el que proyectarse. La programación recorrerá numerosos escenarios asturianos y llegará también a Barcelona, Santiago de Compostela, Cocentaina y Maribor (Eslovenia).

El resultado es un diálogo permanente entre territorio y proyección, identidad y apertura, que resume una de las señas de LDO: talento asturiano, sonido global.

Grandes encuentros artísticos

La temporada arrancará los días 8 y 9 de octubre con la OSPA en el Teatro Jovellanos de Gijón y el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, respectivamente, con Daphnis et Chloé de Ravel, bajo la dirección de Nuno Coelho y con Marco Antonio García de Paz al frente del coro.

Uno de los momentos más singulares llegará el 7 de noviembre en Cocentaina, donde Aurum y Ferrum participarán en el 26º Gran Premio Nacional de Canto Coral tras haber obtenido sendos primeros premios nacionales. Las dos formaciones compartirán escenario dirigidas, respectivamente, por Elena Rosso y Marco Antonio García de Paz. Más allá de la competición, será el encuentro excepcional de dos caminos nacidos de una misma raíz, una imagen especialmente significativa de la evolución de LDO.

El calendario incluirá también el gran programa dedicado a Mendelssohn con Oviedo Filarmonía, proyectos junto a otras agrupaciones y diferentes propuestas de repertorio coral.

Música y espacio

La temporada explorará asimismo la relación entre música, arquitectura y patrimonio. La Cúpula del Centro Niemeyer acogerá propuestas de El León de Oro y Aurum; la Catedral de Oviedo será escenario de Caleidoscopio y LDO actuará en San Martín Pinario de Santiago de Compostela conmemorando el Año Santo Jacobeo.

Son proyectos concebidos desde la idea de que el espacio también forma parte de la experiencia musical, y en los que voz, arquitectura, acústica, luz y silencio pueden establecer nuevos diálogos.

 

Una temporada de encuentros y comunidad

La programación estará atravesada por el encuentro: con orquestas, coros, compositores, otras disciplinas artísticas y, especialmente, con el público. En este sentido, «LDO en Comunidad» continuará llevando la actividad coral a diferentes municipios asturianos, con citas previstas en Pravia y Arriondas, acercando la música a nuevos públicos y reforzando la participación y la cohesión cultural.

Esta vocación estará también presente en la participación de Aurum en el II Certamen Internacional de Poesía y Relato Corto Poeta Aurelio González Ovies, en los conciertos navideños que reunirán a las cinco formaciones y en la tradicional participación del proyecto en las Fiestas del Socorro de Luanco.

Treinta años construidos entre todos

Los 30 años de LDO son, sobre todo, 30 años de personas: cantantes, directores, profesores, familias, colaboradores, instituciones, empresas y públicos que han sostenido y acompañado el proyecto. La trayectoria artística no puede entenderse sin esa comunidad que ha permitido que aquella iniciativa nacida en Luanco se haya convertido en la realidad actual. Y como seguidor incondicional me permití nombrarnos a sus incondicionales a lo largo de estos años como #leónigans que siguen aumentando en el tiempo. Por eso, la temporada 2026/2027 no será simplemente la antesala de una efeméride. Será una muestra de lo que El León de Oro es hoy y de todo lo que todavía puede llegar a ser.

30 años construyendo música: una historia que sigue creciendo

El León de Oro expresa su agradecimiento a todas las empresas, instituciones y entidades que, de una manera u otra, hacen posible que este proyecto siga creciendo y desarrollándose. De manera especial, a Grupo SATEC, su mecenas, por su apoyo continuado y su compromiso con la cultura y el talento asturiano; a Excade, S.L., y a las instituciones que respaldan su actividad, como la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Gozón, entre otras. Su apoyo resulta fundamental para mantener vivo un proyecto cultural arraigado en Asturias, favorecer el desarrollo de nuevas generaciones de músicos y seguir llevando el nombre de nuestra tierra a escenarios nacionales e internacionales. Como «leónigan» puedo presumir desde distintos puntos de la geografía española de su calidad y altísimo nivel que les pone de referente no solo coral sino de un auténtico proyecto de vida que cumple 30 años, esperando seguir disfrutando.

La música que sigue haciendo ciudad

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Viernes 25 de septiembre, 11:00 horas. Sala de Cámara del Auditorio Príncipe Felipe. Presentación de la temporada 2026/2027 de los Conciertos del Auditorio y las Jornadas de Piano “Luis G. Iberni”. Fotos de Pablo Piquero y propias.

Una flauta abriendo el acto con la Danse de la chèvre de Arthur Honegger, en interpretación de Alexandra Pichurina Esipovich, daba paso esta mañana a la presentación de una nueva temporada de dos ciclos que ya forman parte, por derecho propio, de la vida musical de Oviedo. Una temporada especialmente significativa porque llega cuando la ciudad afronta la recta final hacia la decisión sobre la Capitalidad Cultural Europea de 2031, pero también porque supone la despedida de David Álvarez al frente de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo.

Álvarez hizo balance de estos cuatro años recordando algunos de los grandes momentos vividos desde la Concejalía, entre ellos las visitas de la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam, con Klaus Mäkelä, y de la Filarmónica de Viena. Lo hacía además desde una doble condición que mantendrá cuando deje el cargo: la de responsable político de la cultura y la de melómano y abonado de estos ciclos. Presentando un vídeo y a cada uno de los intervinientes (Álvaro Faes, Pilar Rubiera y Cosme Marina), quiso destacar en sus distintas alocuciones la fidelidad de un público que sigue creciendo en número de abonados y la importancia de las formaciones asturianas, con Oviedo Filarmonía y El León de Oro a la cabeza, dentro de una política musical sostenida gracias a la colaboración entre la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, la propia Concejalía y los diferentes agentes culturales. Y tuvo palabras especialmente afectuosas para Cosme Marina, director artístico de la Fundación Musical, por su compromiso y lealtad durante estos años. Una idea quedó flotando durante la presentación y bien podría resumir el espíritu de estos ciclos: que la música nos siga uniendo y reuniendo.

Una historia que viene de lejos

Cosme Marina tomó después la palabra para recordar que una programación como esta no aparece de repente en un calendario. Detrás hay décadas de trabajo y una historia musical que comenzó a tomar forma en los años ochenta, con la remunicipalización del Teatro Campoamor, las reformas emprendidas durante la etapa de Antonio Masip como alcalde, y aquellos Conciertos del Campoamor vinculados a Luis Gracia Iberni. También recordó el precedente de los Festivales de la Universidad de Oviedo, aquellas primeras semanas musicales en las que tuvo un papel fundamental Emilio Casares, hasta llegar a febrero de 1992, cuando se celebraron las primeras Jornadas Internacionales de Piano, germen de las actuales Jornadas “Luis G. Iberni”. Nacían con vocación internacional, abiertas al público y con un carácter temático pionero en España, pero sin perder nunca la vinculación con el entorno. En 1999, la creación de Oviedo Filarmonía y la consolidación del Auditorio «Príncipe Felipe» terminarían de dibujar el modelo actual: grandes artistas y formaciones internacionales junto a la presencia de los músicos y proyectos nacidos en Asturias. Y esa combinación sigue siendo una de las señas de identidad de la programación.

Un Auditorio de grandes nombres

La temporada comenzará el 4 de noviembre y se prolongará hasta el 23 de mayo, con un repertorio amplio y una sucesión de nombres que explican por sí solos la dimensión de estos ciclos.

Las Jornadas de Piano tendrán uno de sus momentos destacados el 19 de noviembre, con el encuentro de Jean-Guihen Queyras y Alexandre Tharaud, que celebran treinta años de trayectoria conjunta. Ambos han pasado ya por Oviedo por separado y ahora, por fin, podrán escucharse juntos en una colaboración que han mantenido durante tres décadas. Habrá además dos debuts pianísticos: Olga Scheps, el 9 de diciembre, y Misha Dacić, el 17 de diciembre. Y volverá Grigory Sokolov, el 23 de febrero. Poco más hace falta añadir. Don Gregorio Sokolov es ya parte de la historia de estas Jornadas, una de esas figuras que han convertido Oviedo en una de sus ciudades habituales de gira. Como viene siendo tradición, habrá que esperar unos días antes del concierto para conocer el programa. El ciclo recuperará también a Hélène Grimaud, que regresará a Oviedo el 23 de mayo después de muchos años de ausencia.

En los Conciertos del Auditorio, la apertura correrá a cargo de Vox Luminis y la Camerata Salzburg, con el Réquiem de Mozart, el 4 de noviembre. Una elección que mantiene esa vocación europea que siempre ha caracterizado al ciclo y que adquiere un significado especial en una ciudad que aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura.

Las grandes voces tendrán asimismo un protagonismo destacado. Véronique Gens llegará el 27 de noviembre con Reines, espectáculo que, dentro de España, podrá disfrutarse únicamente en Madrid y Oviedo. El 9 de enero regresará la Orquesta y Coro Nacionales de España, después de décadas de ausencia, con Josep Pons al frente de Un Réquiem alemán de Brahms.

El 12 de enero será el turno de Esa-Pekka Salonen, que dirigirá a la Philharmonia Orchestra y presentará en Oviedo su concierto para violín, con Leila Josefowicz como solista, sumándose al también finlandés Jukka-Pekka Saraste que el 11 de febrero actuará on la Orquesta Filarmónica de Helsinki junto a la violonista MINAMI (Minami Yoshida).

La música histórica tendrá su espacio con los asturianos Forma Antiqva, que el 21 de enero recuperarán para estrenar en Oviedo La Corte in Gioco. Y volverán a escucharse algunas de las grandes voces del panorama lírico: Nadine Sierra, el 26 de enero; Sondra Radvanovsky, en recital junto al pianista Anthony Manoli el 30 de marzo, y Marina Rebeka, que debutará en Oviedo el 6 de mayo junto a Oviedo Filarmonía.

Bach tendrá también su espacio con la celebración de los 300 años de la Pasión según San Juan, en una propuesta que contará con el director argentino Leonardo García-Alarcón, de raíces familiares asturianas. Y habrá un homenaje a Tomás Marco (Madrid 1942), con el estreno de Atalaya sobre Vetusta, encargo del ciclo en torno a Clarín y «La Regenta» («Mapa sonoro de Vetusta»), además de la presencia de Viotti y Capuçon junto a otras propuestas que completarán la programación.

Fuera de abono, los Niños Cantores de Viena el 4 de marzo ampliarán una temporada que vuelve a mirar hacia Europa sin olvidarse de casa.

El público como parte de la historia

Durante la presentación, Pilar Rubiera, presidenta de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, insistió en la posición que ocupa la ciudad dentro del panorama musical español y en el esfuerzo por mantener unos precios accesibles. Pero quizá una de las ideas más interesantes de la mañana fue la reivindicación de la propia Oviedo Filarmonía, una orquesta versátil que encuentra en estos conciertos un terreno especialmente adecuado para demostrar su capacidad y que, al mismo tiempo, continúa siendo uno de los pilares de la actividad musical de la ciudad.

También Álvaro Faes, como Jefe de la sección de Oviedo del periódico La Nueva España (en el que escribo puntualmente), puso el foco en algo que a veces queda oculto detrás de los grandes nombres: el público, ese espectador que reserva una fecha, que vuelve cada temporada y que ha construido durante años una relación de fidelidad con estos ciclos. Porque la música de una ciudad no se mide solamente por las orquestas que la visitan, los grandes solistas o los directores internacionales. Se mide también por la capacidad de conseguir que una sala se llene una y otra vez, que un público reconozca los nombres, espere los programas y haga de cada temporada una prolongación de la anterior. Y en Oviedo esa historia viene de lejos.

David Álvarez se despedía hoy de la presentación de un ciclo que comenzó a defender desde su concejalía en 2023. Lo hacía agradeciendo a quienes lo han acompañado durante estos años y anunciando, en cierto modo, que la despedida institucional no será una despedida musical: seguirá siendo abonado. Quizá no haya mejor manera de cerrar una etapa. Porque cambian los concejales, cambian los programas y cambian los nombres sobre el escenario. Pero permanece algo mucho más difícil de construir: una ciudad que espera a la música, un público que responde y un Auditorio que sigue siendo lugar de encuentro.

Y nada mejor para finalizar que volver a escuchar a la joven flautista Alexandra Pichurina y Minera (de “Cantes de Levante» del compositor Oscar de Manuel).

El próximo y primer encuentro del ciclo ya tiene fecha: 4 de noviembre. Mozart, Vox Luminis y la Camerata Salzburg. Que empiece la música.

Información sobre conciertos, abonos, entradas y precios en https://www.oviedo.es/de/ccjp

Otro premio para «Las Chicas de Oro»

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Aurum conquista el Primer Premio de Polifonía en el Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja

El coro femenino del Proyecto El León de Oro (dirigido por Elena Rosso) obtiene además el Segundo Premio de Habaneras en uno de los concursos corales más prestigiosos del mundo

El coro femenino Aurum, del Proyecto El León de Oro y dirigido por Elena Rosso, ha logrado un nuevo éxito internacional al alzarse con el Primer Premio en la modalidad de Polifonía y el Segundo Premio en la modalidad de Habaneras en el 72º Certamen Coral Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja, una de las competiciones corales más prestigiosas del panorama internacional.

Aurum participó en la fase de competición junto a destacadas agrupaciones de Europa, América y Asia, interpretando un exigente programa que volvió a poner de manifiesto la calidad artística, la sensibilidad interpretativa y la personalidad sonora de la formación. El jurado otorgó al coro asturiano el máximo galardón en la modalidad de Polifonía y el segundo premio en Habaneras, un reconocimiento que consolida el excelente momento artístico que atraviesa la agrupación.

El Certamen Coral Internacional de Habaneras y Polifonía de Torrevieja, que este año ha celebrado su 72ª edición, reúne cada verano a algunas de las mejores formaciones corales del mundo y constituye una de las citas más prestigiosas y exigentes del calendario internacional.

Este nuevo reconocimiento supone un importante hito para Aurum y para el conjunto del Proyecto El León de Oro, que continúa recogiendo los frutos de casi tres décadas de trabajo sostenido, basado en la excelencia artística, la formación continua y el compromiso con la música coral.

Bajo la dirección de Elena Rosso, Aurum «Las chicas de oro» se han consolidado como una de las formaciones femeninas más destacadas del panorama coral español, desarrollando una intensa actividad concertística y obteniendo importantes reconocimientos en certámenes nacionales e internacionales. Este doble galardón refuerza, además, la proyección del Proyecto El León de Oro y de la música coral asturiana en los principales escenarios internacionales.

Con estos premios, Aurum y el Proyecto El León de Oro reafirman una trayectoria construida desde el rigor, la pasión y el trabajo colectivo, llevando el nombre de Asturias a algunos de los certámenes corales más importantes del mundo.

Mi más cordial enhorabuena a Aurum y a su directora además de «alma mater» Elena Rosso, «Las Chicas de Oro» que siguen sumando premios y suponen siempre un orgullo para los muchos #leónigans repartidos ya por todo medio mundo.

Resumen de mi Festival de Granada 2026

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Tras un intenso mes en el 75º Festival Internacional de Música y Danza de Granada, mi cuarto año completo (al último programado para este sábado 18 de julio ya no estaré), quiero comenzar agradeciendo al Colegio Mayor Santa Cruz La Real a la dirección y todo su personal, hacerme sentir nuevamente como en casa.

Desde este blog he ido subiendo mis reseñas, más que críticas, desde el mismo día 9 de junio hasta el 12 de julio, normalmente antes de irme a dormir, aunque algunas quedaron para la mañana -o tarde- del día siguiente, cada una de ellas con fotos propias pero sobre todo las de mi querido y admirado amigo ©Ferminius y del nuevo “fichaje” (Álex Cámara) entre otros muchos profesionales, que siempre añado en las entradas, pues forman parte de todo el inmenso equipo humano del festival, el segundo de Paolo Pinamonti al frente, y a quienes también debo dar mi más sinceras gracias.

Los números de mis asistencias en este 2026 han sido los siguientes: 34 espectáculos en 31 días (20 en junio más 14 en julio ) y 11 espacios que detallo por seguir siendo “marcos incomparables” de los conciertos, auténtica referencia a nivel mundial por historia, belleza y algunos de ellos con una acústica indescriptible.

Comentar simplemente que en este mi cuarto año completo hubo menos matinales, menos coincidencias horarias, que facilitan la elección, muy poco órgano (sólo uno aunque imponente), muchas efemérides (menos de las esperadas para los 150 años de Falla), y también acudí a toda la danza (siempre en el festival) y los guiños flamencos, tributo a la pre-historia de Falla y Lorca en 1922, así como a una relajante noche de jazz donde solo me faltó una cerveza en la mano.

Palacio de Carlos V (11): JUN 6 / JUL 5.

Teatro del Generalife (8): JUN 6 / JUL 2.

Patio de los Arrayanes (4): JUN 3 / JUL 1.

Palacio de los Córdova (2): JUL 2.

Colegio Mayor Santa Cruz La Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Crucero del Hospital Real (2): JUN 1 / JUL 1.

Auditorio Manuel de Falla (1): JUN 1.

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos (1): JUN 1.

Santa Iglesia Catedral (1): JUN 1.

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada (1): JUL 1.

Monasterio de San Jerónimo (1): JUL 1.

Sin entrar en una valoración global, aunque he ido dejándolas en años anteriores, dejo a continuación todos los enlaces a cada una de las entradas en este blog.

JUNIO

Espectáculos extraordinarios:

Martes 9 junio

Fanfarrias del Festival, distintas ubicaciones y horarios por Granada.

Palacio de Carlos V, 22:00 h. (FEX)

Coro Manuel de Falla (Juan Ignacio Rodrigo, maestro de coro) y Orquesta de la Universidad de Granada, Gabriel Delgado (director).

Música para un centenario: estelas  de Carlos

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 11 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h. (Pre-Festival)

Ludovico Einaudi.

Solo piano.

Conciertos sinfónicos:

Viernes 12 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino – Zubin Mehta director. Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):
Sinfonía nº 39 en mi bemol mayor, KV 543 (1788) – Sinfonía nº 40 en sol menor, KV 550 (1788) – Sinfonía nº 41 en do mayor, KV 551 «Júpiter» (1788)

Y entrega de la Medalla de honor del Festival a Zubin Metha, con la presencia de S. M. Doña Sofía de Grecia.

Doña Sofía en 1964, entonces Princesa de España, con su hermana Doña Irene en el Festival de Granada

Danza

Sábado 13 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Gala benéfica de flamenco (Fundación Reina Sofía): Ballet Flamenco de Andalucía – Patricia Guerrero.
Flamenco Patrimonio

Espectáculos extraordinarios:

Domingo 14 junio

Auditorio Manuel de Falla, 21:00 h. (FEX)

Atlanta Symphony Youth Orchestra, William R. Langley, director.
El lago de los cisnes

Espectáculos extraordinarios:

Jueves 18 junio

Explanada del Palacio de Exposiciones y Congresos, 22:00 h. (FEX)

Zenit Aerial Ballet, Helena Sánchez Hortal, dirección escénica.
Aria

Danza:

Viernes 19 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Ballet Nacional de Letonia – Aivars Leimanis, director artístico.

Giselle

Ballet en dos actos. Música: Adolphe Adam. Libreto: Théophile Gautier y Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges. Coreografía original: Jean Coralli, Jules Perrot y Marius Petipa. Puesta en escena: Aivars Leimanis. Diseño de escenografía y vestuario: Ināra Gauja. Diseño de iluminación: Kārlis Kaupužs. Supervisora de Ballet: Dace Lapiṇa.

Conciertos matinales:

Sábado 20 junio

Santa Iglesia Catedral, 12:30 h.

Olivier Latry, órgano.

Obras de: Susanne van Soldt, Jan Pieterszoon Sweelinck, José Jiménez, Pablo Bruna, Juan Cabanilles, Jean-François Dandrieu y Claude Balbastre.

Conciertos sinfónicos:

Sábado 20 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquestra de la Comunitat Valenciana– Marianne Crebassa, mezzosoprano – Gustavo Gimeno, director.

Maurice Ravel (1875-1937): Rhapsodie espagnole (1907-08)

Manuel de Falla (1876-1946) / Luciano Berio (1925-2003): Siete canciones populares españolas (1978) *

Igor Stravinsky (1882-1971): L’Oiseau de feu (El pájaro de fuego. Ballet completo, 1909-1910).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Domingo 21 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Ensemble Odhecaton / Ensemble La Pifarescha / Ensemble Pian & Forte. Paolo Da Col, director.

Música para la coronación imperial de Carlos V. Bolonia, Basílica de San Petronio, 1530. Reconstrucción escénica de la ceremonia de coronación a cargo de Rita Cosentino.

Girolamo Fantini (1600-1675): Prima entrata imperiale

Nicolas Gombert (1495-1560): Kyrie y Gloria (Missa a la Incoronation «Sur tous regrets», a 5 voces) – Conceptio tua In illo tempore, a 6 voces – Credo

Jean Richafort (1480-1547): Sour tous regretz

Nicolas Gombert: Sanctus – Agnus Dei, a 5 y 6 voces

Jacobus Clemens non Papa (ca. 1510-1555): Frisque et gaillard

Josquin Desprez (1450-1521): O bone et dulcissime Jesu, a 4 voces

Heinrich Lübeck (1799-1865): Etzliche Punctenn aus einer Sonada

Nicolas Gombert: Regina caeli, a 12 voces

Cesare Bendinelli (c. 1542-1617): Sonata nº 336

Música de cámara

Lunes 22 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Cuarteto Quiroga.

György Kurtág (1926): Aus der Ferne III (1991).

Juan Crisóstomo de Arriaga (1806-1826): Cuarteto de cuerda nº 1 en re menor (1823).

György Kurtág: Aus der Ferne V (1999).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 2 en la mayor (1823).

György Kurtág: Secreta: funeral music. In memoriam László Dobszay (2011).

Juan Crisóstomo de Arriaga: Cuarteto de cuerda nº 3 en mi bemol mayor (1823).

En conmemoración del bicentenario de la muerte de J. C. Arriaga y el centenario del nacimiento de G. Kurtág.

Flamenco

Martes 23 junio

Teatro del Generalife, 22.30 h.

Yerai Cortés

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 24 junio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Ensemble InAlto – Lambert Colson, corneto y dirección.

Obras de Josquin Desprez, Nicolas Gombert, Nicolas Payen, Thomas Crécquillon, Francisco Fernández Palero, Juan del Encina, Cipriano de Rore, Claudio Monteverdi, Gioseffo Guami, Costanzo Antegnati, Costanzo Festa, Marco da Gagliano y Emilio de’ Cavalieri.

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada

Jueves 25 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Zambra morisca

Grupo Confluencias – Trío de pulso y púa Alonso – Abir El Abed cantante solista – Sara Calero, danza (colaboración especial) – Coco Reyes, narradora – Omar Metioui, director artístico y ‘ud ramal – Reynaldo Fernández Manzano, dirección científica, guión y textos.

Espectáculo teatral con música y danza:

Viernes 26 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de Granada – Músicos y cuerpo de baile de la India – Solistas de danza española — Ignacio García y Mónica de la Fuente, dramaturgia – Ignacio García, dirección de escena – David Murphy director. El sueño del sitar

Un homenaje a Ravi Shankar

Ravi Shankar (1920-2012): Dance Suite *

Manuel de Falla (1876-1946): Danza ritual del fuego, de El amor brujo

Música original sobre motivos de Ravi Shankar, compuesta e interpretada por Shubendra Rao y Saskia Rao-de Haas *

* Estreno. En el marco del Año Dual España-India

Conciertos matinales:

Sábado 27 junio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Capilla Santa Maria – Jone Martínez, soprano – Daniel Zapico, tiorba – Daniel Oyarzabal, clavicémbalo – Carlos Mena, contratenor y dirección.

El canto en su espejo

Agostino Steffani (1654-1728):

Duetto «M’hai da piangere» / Aria «Funeste imagini» (de Niobe. 1688) / Aria «Chi provó gl’Astri severi» (de Orlando generoso. 1691) / Duetto «Occhi perché piangete» / Overture (de Briseide. 1669) / Duetto «Lungi dall’Idol mio» / Aria «Potea peggio trattarti?» (de Le Glorie di Enea. 1695) / Aria «Pende il cor tra’l No e’l Si» (de Henrico Leone. 1689) / Duetto «Placidissime catene».

Danza:

Sábado 27 junio

Teatro del Generalife, 22:00 h.

Compañía Nacional de Danza –  Muriel Romero, directora.

NumEros

Serenad. Coreografía: George Balanchine © The George Balanchine Trust. Música: Piotr Illich Chaikovski. Diseño de vestuario: Karinska. Puesta en escena: Colleen Neary. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Echoes from a Restless Sou. Coreografía, diseño de iluminación y vestuario: Jacopo Godani. Música: Maurice Ravel (piano solista: Gustavo Díaz-Jerez). Asistentes coreográficos: Vincenzo de Rosa, Zoe Lenzi. Realización de vestuario: Estudio Tania Bakunova.

Playlist (Track 1, 2). Coreografía: William Forsythe. Música: Peven Everett y Lion Babe. Puesta en escena: José Carlos Blanco Martínez. Diseño de vestuario: William Forsythe. Diseño de iluminación: Tanja Rühl. Realización de vestuario: Iñaki Cobos y Primer Plano Vestuario SL.

Conciertos sinfónicos:

Domingo 28 junio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Riccardo Muti, director  – Orchestra Giovanile Luigi Cherubini.

Giuseppe Verdi (1813-1901): Sinfonia, de Nabucco (1841) / Le quattro stagioni, bailables de I vespri siciliani (1855).

Manuel de Falla (1876-1946): El sombrero de tres picos (suite no 2) (1919-21) *

Maurice Ravel (1875-1937): Boléro (1928).

* En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Recitales:

Lunes 29 junio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Yuliana Avdeeva, piano.

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturnos, op. 62 (1846).

Władysław Szpilman (1911-2000): Mazurka en fa menor (1942).

Fryderyck Chopin: Fantasía en fa menor, op. 49 (1841).

Władysław Szpilman: Suite «The Life of the Machines» (1933).

Fryderyck Chopin: Andante spianato et Grande polanaise brillante, op. 22 (1830-31) – 24 Preludios, op. 28 (1836-39).

Danza:

Martes 30 junio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Malandain Ballet Biarritz – Thierry Malandain, director artístico – Academia Barroca del Festival de Granada – Aarón Zapico, director.

Les Saisons

Coreografía: Thierry Malandain. Música: Antonio Vivaldi y Giovanni Antonio Guido. Violín solo: Jorge Jiménez. Decorados y vestuario: Jorge Gallardo.  Diseño de iluminación: François Menou. Diseño de vestuario: Véronique Murat, Charlotte Margnoux, con la ayuda de Anaïs Abel. Realización de decorados: Frédéric Vadé. Realización de accesorios: Annie Onchalo.

JULIO

V Centenario de la visita de Carlos V a Granada:

Miércoles 1 julio

Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h.

Stile Antico

La consecución del poder: Carlos V, de príncipe a protector

Clemens non Papa (1510-1555): Carole Magnus eras.

Josquin Desprez (1450-1521): Salve Regina a 5.

Atrib. Pierre de la Rue (1452-1518): Absalon fili mi.

Nicolas Gombert (1495-1560): Mille Regretz / Virgo Sancta Katherina / Magnificat Primi Toni.

Rodrigo Ceballos (1534-1581): Hortus conclusus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Asperges me.

Thomas Crequillon (1505-1557): Andreas Christi famulus.

Cristóbal de Morales (1500-1553): Jubilate Deo.

Conciertos sinfónicos:

Jueves 2 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h

Orquesta Nacional de España – David Afkham, director.

Gustav Mahler (1860-1911): Sinfonía nº 9 en re mayor (1909-1910).

Danza:

Viernes 3 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Béjart Ballet Lausanne  – Julien Favreau, director artístico.
Dyonisos (Suite) – L’Oiseau de Feu – Boléro

Dionysos (Suite). Coreografía: Maurice Béjart. Música: Manos Hadjidakis. Pinturas: Yokoo Tadanori. Vestuario: Gianni Versace.

L’Oiseau de Feu. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Igor Stravinsky. Diseño de escenografía y vestuario: Joëlle Roustan y Roger Bernard.

Boléro. Coreografía: Maurice Béjart. Música: Maurice Ravel. Diseño de escenografía y vestuario: Maurice Béjart.

Conciertos matinales:

Sábado 4 julio

Crucero del Hospital Real, 12:30 h.

Plural Ensemble – Mahan Esfahani, clave – Fabián Panisello, director.

Luigi Boccherini (1743-1805): Campane dell’Ave Maria y Tamburo dei Soldati (de Musica notturna delle strade di Madrid, op. 30 no 6 G. 324. 1780).

José María Sánchez-Verdú (1968): Las ínsulas extrañas (2024).

Luigi Boccherini: Il Rosario (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Alberto Carretero (1985): Con certo in certo (2026) *

Luigi Boccherini: Minuetto dei Ciechi y Passa Calle (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Jesús Villa-Rojo (1940): Recordando a Falla (1989).

Luigi Boccherini: Il tamburo y Ritirata (de Musica notturna delle strade di Madrid).

Manuel de Falla (1876-1946): Concerto per clavicembalo, flauto, oboe, clarinetto, violino e violoncello (1926).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Conciertos sinfónicos:

Sábado 4 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Budapest Festival Orchestra – Anja Kampe, soprano – Hanno Müller-Brachmann, bajo – Iván Fischer, director.

Robert Schumann (1810-1856): Sinfonía nº 3 en mi bemol mayor, op. 97 «Renana» (1850).

Richard Wagner (1813-1883): Escena final de Die Walküre (Acto 3, escena 3: Despedida de Wotan y Fuego mágico. 1856).

Ópera & Cine

Domingo 5 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Joven Orquesta Nacional de España – Coro masculino de la Orquesta Ciudad de Granada – Héctor Eliel Márquez, director del coro – Alejandro del Ángel, tenor – Donato Renzetti y Timothy Brock, directores.

Franz Liszt / Pietro Mascagni: Sinfonía Fausto / Rapsodia Satanica.

Sinfonía Fausto (1854). Sinfonía de Franz Liszt (1811-1886) en tres movimientos para tenor, coro y orquesta, S. 108.

Rapsodia satanica (1917). Película de Nino Oxilia (1889-1917).Música de Pietro Mascagni (1863-1945). Guion de Alberto Fassini sobre poema de Fausto Maria Martini.

Recitales:

Lunes 6 julio

Patio de los Arrayanes, 22:00 h.

Javier Perianes, piano.

Manuel de Falla (1876-1946): Nocturno (1896).

Fryderyck Chopin (1810-1849): Nocturno en re bemol mayor, op. 27 nº 2 (1835).

Manuel de Falla: Mazurka en do menor (1899).

Fryderyck Chopin: Mazurka en la menor, op. 7 nº 2 (1830-31) / Mazurka en sol mayor, op. 67 nº 1 (1835).

Manuel de Falla: Serenata andaluza (1900).

Fryderyck Chopin: Vals en la menor, op. 34 nº 2 (1831).

Manuel de Falla: Canción (1900).

Fryderyck Chopin: Berceuse en re bemol mayor, op. 57 (1843, rev. 1844).

Manuel de Falla: Cuatro piezas españolas (1906-1909).

Isaac Albéniz (1860-1909): Iberia (Selección. 1905-08).

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Música de cámara:

Martes 7 julio

Patio Elíptico. Centro Cultural CajaGranada, 22:00 h.

Numen Ensemble – Héctor Eliel Márquez, director.

Música y espacio

Arvo Pärt (1935): Spiegel im Spiegel (1978).

György Kurtág (1926) *: Omaggio a Luigi Nono, op 16 (1979).

Morton Feldman (1926-1987): The Rothko Chapel (1971).

György Ligeti (1923-2006): Lux Aeterna (1966).

John Taverner (1944-2013): A Hymn to the Mother of God (1985).

Thomas Tallis (1505-1585): Spem in alium (1570).

* En conmemoración del centenario de los nacimientos de G. Kurtág y M. Feldman

Flamenco:

Miércoles 8 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Esperanza Garrido, cante – Paco Jarana, guitarra flamenca – Óscar Lago, guitarra flamenca – Pablo Suárez, piano –  Manuel José Muñoz “el Pájaro”, percusión. Eva Yerbabuena, dirección artística

De luna a luna *
* Estreno

Jazz:

Jueves 9 julio

Palacio de los Córdova, 22:00 h.

Leonor Watling & Leo Sidran con The Groovy French Band.

El arte de encontrarse

Conciertos sinfónicos:

Viernes 10 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Orquesta Ciudad de Granada – Coro de la Orquesta Ciudad de Granada – Héctor Eliel Márquez, director del coro – Lucas Macías, director.

Silvia Tro Santafé, mezzosoprano (Salud) – Belén Elvira, mezzosoprano (La abuela) – Leticia Rodríguez, mezzosoprano (Carmela) – Álvaro Gallegos (voz de la fragua) –  Alejandro Roy tenor (Paco) – Joan Martín-Royo, bajo (El tío Sarvaor) – El Turry, cantaor – Andrés Merino, barítono (Manuel) – Luis Mariano, guitarra.

Pietro Mascagni (1863-1945): Intermezzo, de Cavalleria rusticana (1889).

Richard Wagner (1813-1883):  Preludio y Muerte de Isolda, de Tristan und Isolde (primera versión, 1857-1859).

Manuel de Falla (1876-1946): La vida breve (1905) *

* Estreno de la primera versión inédita de «La vida breve», de 1905.

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Conciertos matinales:

Sábado 11 julio

Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h.

Coro Gulbenkian- Solistas de la Orquesta Gulbenkian – Martina Batič, directora.

Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días

Orlando di Lasso (1532-1594): Vide homo.

Carlo Gesualdo (1566-1613): O vos omnes.

Manuel Cardoso (1566-1650): Sitivit anima mea.

Alfredo Aracil (1954): Paradiso (Cuaderno I).

Duarte Lobo (c. 1565-1646): Audivi vocem de caelo.

Estêvão de Brito (1575-1641): Heu, Domine.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno II).

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594) Sperent in te.

Tomás Luis de Victoria (1548-1611) O magnum mysterium.

Alfredo Aracil: Paradiso (Cuaderno III) *

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Danza:

Sábado 11 julio

Teatro del Generalife, 22:30 h.

Les Ballets Espagnols de «La Argentina» – Antonio Najarro, dirección artística y coreografía.

Juerga y Triana – Sonatina

Juerga y Triana
Música de Juerga: Julián Bautista – Música de Triana: Isaac Albéniz– Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones e ilustraciones: Emilio Valenzuela – Diseño de iluminación: Nicolás Fischtel – Solos de guitarra: José Luis Montón – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Sonatina

Música: Ernesto Halffter – Dirección de escena: Carolina África – Diseño de vestuario: Yaiza Pinillos – Diseño de vídeo proyecciones: Néstor L. Arauzo y Davitxun – Diseño de iluminación: Sergio Torres – Músicos en directo : Constanza Lechner (piano, cajón), José Luis Montón (guitarra), Sergio Menem (violonchelo) – Bailarines: bailarines de la Compañía Antonio Najarro.

Ópera:

Domingo 12 julio

Palacio de Carlos V, 22:00 h.

Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) – Coro Teatro de la Maestranza – Íñigo Sampil, director del coro – Daniele Callegari, director musical.

Aida

Ópera en cuatro actos (1871). Versión concierto Música de Giuseppe Verdi (1813-1901). Libreto de Antonio Ghislanzoni, basado en un guión de Auguste Mariette.

Manuel Fuentes, bajo (El Rey) – Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano (Amneris) – Olga Maslova, soprano (Aida) – Francesco Meli, tenor (Radamés) – Inho Jeong, bajo (Ramfis) – Fabián Veloz, barítono (Amonastro) – Néstor Galván, tenor (Un mensajero) – Patricia Calvache, soprano (Gran sacerdotisa).

Reflejar igualmente la Exposición en la Carrera de la Virgen titulada «Geometría y gracia» que finalizaba con mi estancia en la capital nazarí.

Como reza el último anuncio, «Los caminos del arte y de la música llevan al Festival de Granada». Espero seguir disfrutándolo algún año más, aunque mi juventud va pasando y pesando…

Amor y deber para una clausura faraónica

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Domingo 12 de julio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Ópera. Palacio de Carlos V: Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS), Coro Teatro de la Maestranza (Íñigo Sampil, director del coro), Dominic Limburg (director musical), Manuel Fuentes (bajo), Ketevan Kemoklidze (mezzo), Olga Maslova (soprano), Francesco Meli (tenor), Inho Jeong (bajo), Fabián Veloz (barítono), Néstor Galván (tenor), Patricia Calvache (soprano): Aida, ópera en cuatro actos (1871) en versión concierto. Música de Giuseppe Verdi y libreto de Antonio Ghislanzoni y Camille du Locle, inspirado en un texto de Auguste Mariette Bey. Estrenada el 24 de diciembre de 1871 en el Teatro de Ópera del Jedive de El Cairo. Fotos © Festival de Granada – Lucía Rivas, y propias.

Última noche de mi festival y Aida para clausurar esta septuagésimoquinta edición, la antepenúltima ópera de Verdi, quien también se rindió a la fascinación por Egipto a partir del libreto de Mariette, y que no pudo estrenar en la inauguración del Canal de Suez (se programó Rigoletto) para esperar  hasta la Nochebuena de 1871, haciendo de mi día 34 en Granada otra noche buena para los verdianos.

Si las escenografías provocan últimamente críticas no muy positivas, al menos las versiones en concierto nos permiten imaginar nuestros propios decorados. Sumemos que los protagonistas traen rodada la ópera desde Sevilla (con mínimos cambios en el reparto que dejo al final de la entrada), interactuando y dramatizando la lucha entre el amor y el deber, por lo que el éxito de esta Aída imperial de Granada fue rotundo.

Los dos primeros actos, aprovechando la increíble acústica palaciega, suponen un despliegue sinfónico coral que por momentos se apoderó de los solistas, ellos fueron verdaderos valientes con sus volúmenes, con el maestro suizo Dominic Limburg que disfrutó de una excelente ROSS  y un magnífico coro del teatro sevillano, para en los actos finales manejar sutilmente todos sus efectivos, atento a los matices, fraseos, complicidades y riqueza tímbrica en una partitura que exige de principio a fin, contando, como es de esperar, de un reparto vocal homogéneo, equilibrado y con el trío protagonista brillando en la noche.

Tras una obertura íntima y «en frío» llegaría el Radamés del tenor genovés Meli con la archiconocida Celeste Aida, reto vocal que uno de los tenores favorito de Muti afrontó valiente, de timbre idóneo y color esmaltado, agudos limpios y seguros, de buen fiato, esperando a la Amneris de la segunda triunfadora de la noche, la georgiana Ketevan Kemoklidze, vestido verde esperanza y dominadora de principio a fin a lo largo de la función. El trío lo completaba la soprano rusa Olga Maslova que debutaba su personaje. Iría de menos a más, dejándonos arias, dúos y concertantes de mucha calidad afianzándose según avanzaba la noche.

Prosiguiendo con las apariciones en escena, tanto El Rey del bajo Manuel Fuentes como el mensajero del tenor canario Néstor Galván, irían sumándose el en difícil equilibrio entre potencia y musicalidad, que como el resto, irían ganando seguridad: Ramfis con el bajo coreano Inho Jeong poderoso y rotundo, más las imponentes voces graves del Teatro de la Maestranza, cantando a “¡Radamés!” que retumbaba en la piedras renacentistas del palacio imperial, al igual que el grito de “Guerra” con la ROSS pletórica en todas las secciones, ubicando trompetas en la galería del primer piso con ese efecto envolvente y la popular “Marcha triunfal” verdadera gloria y regocijo sonoro. Maslova ya desgranó su calidad vocal en Retorna vincitor y la sacerdotisa gaditana Patricia Calvache contestaría con su voz hermosa desde el “altar metálico” rodeada de las voces blancas del coro, en diálogo con las graves y un Radamés siempre presente.

Los personajes entraban y salían por la rampa izquierda y comenzaba, sin apenas pausa, el segundo acto, esclavas y Amneris empastadas, sentidas, con la orquesta arropándolas y silencios marcados para mayor expresión y dramatismo, sumándose Aida. Momentos bien cantados, matizados, con otra intervención coral segura, afinada, nueva petición de “guerra y muerte al extranjero” empujados por el ejército instrumental, una escena segunda que iría avivando el fuego operístico y un Amonasro del argentino Fabián Veloz en “contrapeso” al Radamés de Meli.

Tras el descanso los mejores y más sentidos momentos de esta joya verdiana, las sacerdotisas en la escalera derecha del fondo con una de las dos arpas, recibiendo a Amneris con Ramfis, y a continuación Aida con la bellísima aria Qui Radamès verrà!  Che vorrà dirmi? Io tremo! ya centradísima la soprano rusa con la posterior aparición y diálogo con Amonasro que se escondería saliendo por el lateral derecho. Emociones, amores y obligaciones preparando la escena con Radamés, otro momento mágico con un empaste vocal con interacción entre Meli y Maslova, más el retorno de Amonasro. Si la georgiana Kemoklidze ya dominaba desde el inicio, vestida de color burdeos irrumpía para proseguir su poderío escénico y vocal, un concertante final del tercer acto que dejaba al público asombrado de unas voces y orquesta en su punto, siempre guiadas por un Dominic Limburg atento a todo, de gesto claro, amplio, manteniendo el equilibrio musical sin excesos.

Último acto para la “coronación” de Kemoklidze plena en gestualidad, maravillosos movimientos girándose sin perder volumen ni proyección, química con Radamés Meli en un “duelo vocal” impecable, sentido, mejor cantado y emocionante. Seguiría la pugna argumental con Ramfis, sacerdotes y Amneris elevando la trama con entrega total, sentimientos cantados, expresivos, delicados con la respuesta dura al grito de È traditor! È traditor!, Morrà!, montaña rusa o pirámide de emociones antes de entrar en el templo de Vulcano, esta última noche imperial. La maravilla vocal entre Radamés y Aida O terra, addio, las sacerdotisas fuera de la tarima y la súplica final de Amenris Pace, t’imploro, el trío protagonista para cerrar trama, criptas y losas egipcias esta vez palaciegas para la “Aida sevillana” que viajó a Granada.

ELENCO:

Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS)

Coro Teatro de la Maestranza

Íñigo Sampil, director del coro

Dominic Limburg, director musical

El Rey: Manuel Fuentes, bajo

Amneris: Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano

Aida: Olga Maslova, soprano

Radamès: Francesco Meli, tenor

Ramfis Inho Jeong, bajo

Amonasro: Fabián Veloz, barítono

Un mensajero: Néstor Galván, tenor

Gran sacerdotisa: Patricia Calvache, soprano

Renacer en el Paraíso

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Sábado 11 de julio, 12:30 h. 75 Festival de Granada, Conciertos matinales. Monasterio de San Jerónimo: Coro Gulbenkian y solistas de la Orquesta Gulbenkian, Martina Batič (directora). Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días: Obras de Orlando di Lasso, Carlo Gesualdo, Manuel Cardoso, Alfredo Aracil, Duarte Lobo, Estêvão de Brito, Palestrina y Victoria. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara, y propias.

Concierto coral y matinal en mi penúltimo día del festival granadino en el incomparable Monasterio de San Jerónimo, lleno, con la acústica ideal para estos eventos, y uno de las mejores formaciones vocales: el portugués Coro Gulbenkian (junto a varios solistas de su orquesta madre) y la dirección de la eslovena Martina Batič (1978), un placer contemplar sus manos y magisterio con un repertorio renacentista atemporal.

Con un programa organizado en tres bloques, rogando aplaudir al final de cada uno, Alfredo Aracil (Madrid, 1954) y sus tres cuadernos de “Paradiso” (el último estreno por encargo del Festival) sería el cierre de cada uno de ellos, con un estilo propio, exigente, el renacimiento coral del siglo XX que no pudo encontrar mejores intérpretes que los lisboetas.

La web del festival presentaba este matinal titulándola Desde el Paraíso de Dante y Aracil:

El Coro Gulbenkian, dirigido por su titular Martina Batič, presenta un programa que pone en diálogo la creación coral contemporánea con la gran polifonía del Renacimiento. El eje del concierto lo constituye el Paradiso de Alfredo Aracil, obra de largo aliento concebida como una reflexión sonora y espiritual a partir de la Comedia de Dante, de la que se interpretan los dos primeros cuadernos, que tienen ya una importante trayectoria (fueron presentados en 1991 y 2004), junto a un tercero que se ofrecerá como estreno absoluto, propiciado por encargo del Festival. Estas páginas actuales se complementan con obras de figuras que son referencias esenciales de la tradición coral europea, estableciendo un contraste e incluso interacción, ya que dos de ellas son citadas en los propios pentagramas de Aracil, fecundos entre lenguajes, épocas y formas de entender la polifonía como vehículo expresivo de extraordinario impacto emotivo.

Las 24 voces del Coro Gulbenkian ya demostraron nada más comenzar su calidad: equilibrio, empaste, color homogéneo, afinación (es casi necesario tener el diapasón a mano), exquisitez en los matices y el entendimiento total con la maestra eslovaca. Tres primeras páginas de Orlando di Lasso (Vide homo, quæ pro te patior de Lagrime di San Pietro, 1594), Carlo Gesualdo (O vos omnes de losResponsoria et alia ad officiium Hebdomadæ Sanctæ spectantia) y Manuel Cardoso (Sitivit anima mea de su Missæ quaternis, quinis et sex vocibus. Liber primus), impecables, dicción, perfección en entradas y finales aprovechando la reverberación ideal de la Iglesia monacal, y la métrica del tactus que Martina Batič lleva maravillosamente indicada con la respuesta exacta de sus voces.

El salto a Aracil y su primer cuaderno de Paradiso no era tarea fácil pues las disonancias, juegos polifónicos y tesituras amplísimas para cada cuerda están solamente al alcance de pocos coros, pero el de la Fundación Calouste Gulbenkian es uno de ellos.

Calidad en cantidad con los bajos sustentando la arquitectura al infinito que alcanzaron unas sopranos sutiles, seguras, matizadas, más el resto del armazón coral con contraltos y tenores interpretando los textos de Dante en italiano y su traducción sólo disponibles en la web.

Segundo bloque con compositores portugueses: Duarte Lobo (Audivi vocem de cælo de Liber Missarum) y Estêvão de Brito (Heu Domine del Officium Defunctorum) antes de cuaderno segundo del Paraíso de Alfredo Aracil. Impactante el ensemble instrumental con los nueve instrumentistas (dos violines, viola, clarinete, clarinete bajo, dos trompas y dos percusionistas) y el coro.

Partitura de hace 22 años que sigue siendo increíblemente bien armada, fusiones vocales e instrumentales, especialmente con el vibráfono, más toda la ampla percusión dibujando y resaltando los textos en italiano cantados con un discurso vocal exigente para afinar, encajar las entradas y donde Batič defendió su extraordinaria reputación como directora en una obra dificilísima, que fue el perfecto broche del segundo “hacer renacer” hispano-portugués de “los Gulbenkian”.

El compositor madrileño estrenaba el tercer cuaderno tras otra interpretación “a capella” de dos grandes: Palestrina (Sperent in te de Offertoria totuis anni) y Tomás Luis de Victoria (O magnum mysterium), magisterio renacentista antes del último paraíso de Dante para el coro y los dos percusionistas, casi retomando la pulsación en los parches y la tímbrica que aporte el vibráfono. Los propios textos nos hablaban de “La novedad del sonido”, de “La dulce mezcla” y el final “Como un reloj… Oh luz eterna”. Aracil siempre renaciendo, alcanzando su paraíso más terrenal que dantesco, con la interpretación soñada para este tercer cuaderno que ya parece pedir más.

Las notas al programa del propio Aracil (muy aplaudido al finalizar el concierto), así como los textos y su traducción los dejo enlazados para su lectura en la web.

P.D.: Circunstancias personales me han hecho “retrasarme” en el blog, pero la música sigue siendo reconfortante en los momentos más duros, la distancia no es olvido sino pesar. Cada día es un “renacer”.

INTÉRPRETES:

Coro Gulbenkian

Sopranos: Ariana Russo, Maria João Sousa, Claire Rocha Santos, Carina Matias Ferreira, Margarida Simões, Filipa Passos

Contraltos: Estrela Martinho, Joana Nascimento, Laura Lopes, Lucinda Gerhardt, Manon Marques, Markéta Chumová

Tenores: Aníbal Coutinho, Artur Afonso, Francisco Cortes, Gerson Coelho, Miguel Carvalho, Nuno Raimundo

Bajos: João Costa, Miguel Jesus, Nuno Gonçalo Fonseca, Nuno Rodrigues, Pedro Casanova, Rui Bôrras

Solistas de la Orquesta Gulbenkian

Violines: Vicente Sobral, Zachary Spontak

Viola: João Dinis

Clarinetes: Iva Barbosa, José María Mosqueda

Trompas: Duarte Moreira, Antonia Chandler

Percusión: Abel Cardoso, Marco Fernandes

Martina Batic directora

PROGRAMA:

Paradiso. Polifonía del siglo XVI a nuestros días

Orlando di Lasso (1532-1594)

Vide homo, quæ pro te patior (Lagrime di San Pietro, 1594)

Carlo Gesualdo (1566-1613)

O vos omnes (Responsoria et alia ad officiium Hebdomadæ Sanctæ spectantia, 1603)

Manuel Cardoso (1566-1650)

Sitivit anima mea (Missæ quaternis, quinis et sex vocibus. Liber primus, 1625)

Alfredo Aracil (1954)

Paradiso. Cuaderno I (1990)

O somma luce…

Un punto vidi…

Duarte Lobo (c. 1565-1646)

Audivi vocem de cælo (Liber Missarum, 1621)

Estêvão de Brito (c. 1575-1641)

Heu Domine (Officium Defunctorum, ms. antes de 1618)

Alfredo Aracil

Paradiso. Cuaderno II (coro y 9 instrumentos, 2004)

Nella profonda e chiara sussistenza…

Un punto solo…

Qual è ´l geomètra…

Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594)

Sperent in te (de Offertoria totuis anni, 1593)

Tomás Luis de Victoria (1548-1611)

O magnum mysterium (de Motecta, 1572)

Alfredo Aracil

Paradiso. Cuaderno III (coro y 2 percusionistas, 2025-26) *

La novità del suono…

Il dolce mischio…

Come orologio… / O luce etterna

* Estreno, encargo del Festival de Granada

Nacidos para ser yunque

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Viernes 10 de julio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Conciertos sinfónicos. Palacio de Carlos V: Orquesta Ciudad de Granada (OCG), Coro de la OCG (Héctor Eliel Márquez, director del coro), solistas, Lucas Macías (director). Obras de Mascagni, Wagner y Falla. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara, y propias.

El festival granadino está ya en la recta final y en la antepenúltima noche que coincidía con el partido entre España y Bélgica (victoria sufrida) volvía al Palacio para comprobar en vivo el trabajo del maestro Lucas Macías con la OCG, pues con la OFil le sigo desde su titularidad y tenía curiosidad en un programa donde Mascagni y Wagner los tiene muy trabajados aunque el reto estaba en el estreno de La vida breve (1905) en su versión “original”, la ópera de Manuel de Falla y que se enmarca en el 150 aniversario del gaditano.

La Web presentaba el programa como El taller de Falla:

La Orquesta Ciudad de Granada bajo la dirección de Lucas Macías presenta un programa que recorre algunos hitos del teatro musical europeo entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. El Intermezzo de Cavalleria rusticana de Mascagni y el Preludio y Muerte de Isolda en su primera versión sitúan al oyente en el núcleo del drama operístico. El centro del concierto lo ocupa en cualquier caso La vida breve de Manuel de Falla en su primera versión inédita, una partitura desconocida que permite redescubrir el proceso creativo del compositor y su temprana síntesis entre tradición lírica europea y elementos populares. Esta recuperación aporta una mirada nueva sobre una de las óperas fundamentales del repertorio español, revelando matices estructurales y expresivos que enriquecen la comprensión de la obra y de su contexto histórico.

Antes del concierto, y tras las palabras de Paolo Pinamonti (el micrófono no funcionó) pidiendo al público guardar un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas del trágico incendio forestal ocurrido en Los Gallardos (Almería), comenzaba una velada que no colmó mis expectativas iniciales. La orquesta granadina va tomando forma aunque la noté descommpensada, con pocos contrabajos para dar consistencia en los graves, que con un tarima al menos ganaría en profundidad, una cuerda que va buscando su sonido aunque le falte algo más de tensión. En el Intermezzo de Cavalleria rusticana de Mascagni los cellos sí frasearon con gusto y musicalidad, la madera sí estuvo empastada más los metales sonaron algo destemplados, supongo que por la temperatura palaciega aunque al atardecer siempre desciende.

Para cerrar la primera parte el Preludio y Muerte de Isolda en su primera versión volvió a reflejar las carencias pese a los intentos del maestro onubense en la búsqueda de la tímbrica ideal para esta maravilla wagneriana. Me pareció, si se me permite el guiño cómico, un “Tristón e Isorda” sin la tensión y emoción que esta joya sinfónica necesita. La relación del alemán con el gaditano para la segunda parte las refleja muy bien Jorge de Persia en las notas al programa, y seguro que con más trabajo la OCG irá creciendo. Tocar en casa es una responsabilidad y aún mayor con estas páginas exigentes que suponen algo más que hacer sonar lo escrito en vez de sentirlo y disfrutarlo.

Tras la pausa de hidratación tan futbolera y comprobar cómo iban los cuartos de final llegaría el esperado estreno de la primera versión de Falla, con toda la historia que conlleva y que daría para un análisis más profundo ante lo que bien podría ser un borrador para una obra que tanto trabajo le costó al gaditano enamorado de Granada.

Con el propio Coro de la OCG que dirige Héctor Eliel Márquez (con unos días intensos tras el concierto del Numen Ensemble), y un amplio elenco de solistas, llegaba el estreno de la primera versión inédita de 1905 de La Vida Breve. Las notas de Jorge de Persia comentan que «hasta algo más de un año atrás la única fuente completa primigenia conservada de 1905 era la partitura de canto y piano y algunas páginas que Antonio Gallego suponía acertadamente pertenecientes a la de orquesta, considerada perdida en su totalidad». Se aprecian los “añadidos” en algunas partes y la instrumentación pero se mantiene el resto. Una ópera en concierto tiene la ventaja de imaginar cada cual la escenografía: el cercano Albaicín, la puesta de sol en la capital nazarí, la casa humilde de Carmela en Granada más la boda y el final trágico tan romántico.

Pero cantantes no interactuaron como se podría esperar, reconociendo que al tratarse de una edición nueva era mayor la preocupación en la fidelidad que la entrega a los distintos personajes. Pese a todo, la mezzo valenciana Silvia Tro Santafé gozó de buena Salud, buenos agudos, excelente proyección y el dramatismo de su papel. Otro tanto el Paco del tenor asturiano Alejandro Roy, que ha ganado en el registro grave manteniendo su poderío en estos roles veristas que domina con soltura. La abuela canaria Belén Elvira pide unos graves donde la pérdida de volumen se notó por una OCG que no bajó las dinámicas, y la elección de mezzos pedía una mayor diferenciación de color, compensada por la expresividad. Breves las intervenciones del bajo barcelonés Joan Martín-Royo (El tío Sarvaor)al que le ocurrió otro tanto, y la tercera mezzosoprano de la noche, Leticia Rodríguez (Carmela), sin dejarme a los barítonos Andrés Merino (Manuel) y Álvaro Gallegos «en la fragua».

Mención aparte de Antonio Gómez El Turry, cantaor que aporta a la obra el toque flamenco. Casi escondido detrás de los contrabajos y amplificado, al igual que la guitarra de Luis Mariano, pienso que innecesariamente pues debe escucharse en la lejanía aunque en el escenario había monitores para que Macías y la orquesta les escuchasen y pudiesen encajar, a la perfección, el cante y toque natural y “ad libitum” de la pareja.

Del coro destacar volumen y afinación tanto en las voces graves como en las blancas, el buen emparte todos juntos, incluso los jaleos y gestos escritos por Falla, y al proyectarse los textos podíamos seguir esa letra con los giros andaluces (“Arsa”) donde las consonantes desaparecen “mujé”, las jotas casi aspiradas y la frase repetida como leitmotiv ”¡Malhaya quien nace yunque, en vez de nacer martillo!”.

Enorme trabajo con poco tiempo para poder preparar concienzudamente y escuchar este drama lírico de Falla por parte de todos, que además se retransmitió en directo por Canal Sur TV y Radio Clásica (que a su vez lo remitirá a la UER). El reto en la dirección para Lucas Macías es un escalón más para comprobar su crecimiento desde el podio con sus actuales tres orquestas sinfónicas. Y si suelo jugar con las palabras, esta vez no titulo la entrada como “Falla no falla” sino que me quedo con el paralelismo del yunque sobre el que golpeó el martillo.

ELENCO:

Orquesta Ciudad de Granada (OCG)

Lucas Macías, director

Coro de la OCG

Héctor Eliel Márquez, director del coro

Silvia Tro Santafé, mezzosoprano (Salud)

Belén Elvira, mezzosoprano (La abuela)

Leticia Rodríguez, mezzosoprano (Carmela)

Álvaro Gallegos, tenor (voz de la fragua)

Alejandro Roy, tenor (Paco)

Joan Martín-Royo, bajo (El tío Sarvaor)

El Turry, cantaor

Andrés Merino, barítono (Manuel)

Luis Mariano, guitarra

PROGRAMA:

I

Pietro Mascagni (1863-1945)

Intermezzo, de Cavalleria rusticana (1889)

Richard Wagner (1813-1883)

Preludio y Muerte de Isolda, de Tristan und Isolde (primera versión, 1857-59)

II

Manuel de Falla (1876-1946)

La vida breve (1905)

Drama lírico en dos actos y cuatro cuadros

Libreto de Carlos Fernández Shaw

Estreno de la primera versión inédita de 1905

Edición de la partitura dirigida por Álvaro Flores Coleto / Manuel de Falla Ediciones S. L.

En conmemoración del 150 aniversario de Manuel de Falla

Reflexiones corales

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Martes 7 de julio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Música de cámara. Patio Elíptico, Centro Cultural CajaGranada: Numen Ensemble, Johan Rondón (viola), Myriam Sotelo (celesta), Néstor Pamblanco (percusión), Héctor Eliel Márquez ( director). Música y espacio, obras de Pärt, Kurtág, Feldman, Ligeti, Taverner y Tallis. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara, y propias.

Mi relación con el mundo coral viene desde mi adolescencia, y a lo largo de los años el repertorio ha ido ampliándose con compositores de nuestro tiempo, pero también en la forma de entender la polifonía. Cabe reseñar igualmente cómo los coros saben no solo adaptarse a los espacios donde actúan sino pensar conciertos para utilizar la acústica y el entorno ofreciéndonos noches como esta de San Fermín en el Patio Elíptico del Centro Cultural CajaGranada, diseñado por el vallisoletano «que vio la luz en Cádiz» Alberto Campo Baeza (1946), vanguardista «palacio imperial» de nuestro tiempo por el que se entrelazan dos pasarelas, con un diámetro de 30 metros, las mismas medidas del patio del Palacio de Carlos V al que rinde homenaje estético, recordándome el Guggenheim neoyorkino.

En la web del festival se presentaba este espectáculo coral titulándolo Dos compositores centenarios:

Con motivo del centenario del nacimiento de György Kurtág y Morton Feldman –el primero de ellos, aún activo– Numen Ensemble propone un programa que reflexiona sobre la relación entre música y espacio a través de cinco siglos de creación vocal. Las obras de Kurtág y Feldman, marcadas por la concentración del gesto, la escucha extrema y una concepción casi arquitectónica del sonido, dialogan con partituras corales históricas de Pärt, Ligeti, Taverner y Tallis, en las que el espacio de este Patio Elíptico es también un elemento estructural y expresivo. Desde la intimidad de Omaggio a Luigi Nono y la atmósfera suspendida de Rothko Chapel, creada para un templo aconfesional de Houston, hasta la monumentalidad policoral de Spem in alium, el programa traza una línea de continuidad entre tradición y contemporaneidad, situando la experiencia sonora y la percepción del oyente en el centro del discurso musical.

Si algo hay que destacar es la dificultad de las obras elegidas que requieren muchas horas de trabajo, pues la atonalidad exige una afinación muy cuidada que parte de los coralistas aseguraban “armados” del correspondiente diapasón pegado a la oreja, pues apenas hay referencias para poder entonar las notas correspondientes que si no son las correctas desvirtúan la propia partitura. Mi mayor reconocimiento a Héctor Eliel Márquez abanderando y entendiendo estas composiciones con el magisterio de una generación de directores que arriesgan y logran de su coro, en este caso el Numen Ensemble, interpretaciones que trascienden lo musical. Desde el propio recinto, la elección del vestuario en blancos y negros, el propio director combinando ambos, las luces, las distintas ubicaciones y las distintas combinaciones vocales fueron un verdadero espectáculo vocal, apoyado en el venezolano Johan Gregory Rondón Castillo, viola solista de la OCG, de impecable sonido en un instrumento ideal por su tesitura, y Myriam Sotelo  en la celesta, sacándole la tímbrica y matices de este idiófono, que abrían ambos concierto con el Spiegel im Spiegel del estonio Arvo Pärt, perfecta obertura sonora de las reflexiones corales posteriores, y después el inmenso trabajo del catedrático de Níjar Néstor Pamblanco en un gran set de percusión, con timbales, bombo, temple-blocks, vibráfono y hasta campanólogo en The ⁠Rothko Chapel de Morton Feldman, auténtico homenaje por la interpretación de todo el ensemble.

De este joven y ya veterano coro granadino formado por 54 voces (14-14-11-15), que dejo su plantilla por cuerdas, con nombres y apellidos, irían ampliándose desde las 25 iniciales, con las graves en la tarima y las blancas sobre ellas en una “escalera al cielo” iluminada por distintos colores que ambientaban a Kurtág y su Omaggio a Luigi Nono, op 16. Una lástima que los textos solo estuviesen en formato digital y no era cuestión estar siguiéndolos desde los dispositivos móviles, pero la sonoridad camerística tan llena de onomatopeyas era más que suficiente, con una acústica impensable en este espacio sin cubrir, y un ejercicio de orfebrería en la dirección.

Más movimientos del coro para Ligeti y su impactante Lux Aeterna (1966) «a capella», perfectamente llevada por Héctor Eliel Márquez, marcando desde el centro cada inflexión, cada fraseo (Que la luz eterna brille para ellos, Señor, junto a tus santos por toda la eternidad, porque eres misericordioso. Concédeles, Señor, el descanso eterno, y que la luz perpetua brille para ellos) con unas sopranos en unos agudos pianissimi que con esfuerzo lograron iluminar esta otra joya de la polifonía de nuestro tiempo.

Y llegaría otro de los magos corales, John Taverner (1944-2013) y su A Hymn to the Mother of God para doble coro, todas las voces al completo, ubicadas en blancos y negros, los dos pisos con Márquez desde abajo en otro esfuerzo tanto de dirección como de canto, marcando los compases en silencio para dejar flotando el último verso “En ti, oh Mujer llena de gracia, toda la creación se regocija”, emoción y reflexión en un enorme trabajo de taracea coral.

Concluía el concierto con el más «vanguardista» de todo el programa, Thomas Tallis (1505-1585) y su Spem in alium donde el coro se situaría detrás rodeando al público y Márquez haciéndonos partícipe de su dirección mientras a nuestras espaldas podíamos percibir respiraciones, fraseos, colores vocales en el monumento polifónico que planteado en este recinto, sin ser catedralicio, nos abrazó con todas las voces del Numen Ensemble. Polifonía a 40 partes donde ir ubicándonos auditivamente con el contrapunto que se iba desplazando de izquierda a derecha en una ola sonora con ocho “coros” a cinco voces de este monumento coral.

Una de las grandes noches granadinas con la música a capella de un coro y ensamble donde el concierto sería el examen final de un master con muchas horas de estudio para regalarnos su “cum laude” polifónico desde un programa de doctorado coral.

Dejo a continuación íntegras las notas al programa de Stefano Russomanno por el análisis detallado de este concierto, que titula De lo amplio a lo concentrado

Los azares de las efemérides congregan en un mismo programa a Morton Feldman y György Kurtág. Ambos nacieron hace cien años, en 1926, pero contemplan la música desde ángulos opuestos: Feldman trabaja desde la extensión y desde la evaporación temporal de los materiales sonoros; Kurtág lo hace en cambio desde la concentración y el atomismo del gesto.

«Necesito ocho o diez minutos de la misma manera que un pintor necesita una tela de cinco metros», comentaba Feldman, y esta afirmación cobra pleno sentido en la pausada liturgia de Rothko Chapel (1971), concebida para la homónima capilla octogonal construida en Houston, cuyo interior acoge catorce cuadros de Mark Rothko. Las lentas transformaciones del material sonoro –declinado a través de dinámicas suaves e intercalado por silencios– se sitúan en un lugar intermedio entre pintura y espacio, impregnando con su presencia la sala y envolviendo al oyente de manera similar a lo que hacen las telas de Rothko con el espectador.

Las sonoridades suspendidas con las que arranca el Omaggio a Luigi Nono (1979) de Kurtág bien podrían entenderse como un guiño al lirismo transfigurado –el canto sospeso– del colega italiano. Las seis piezas que conforman la obra, por un total de nueve minutos, son otros tantos epigramas caracterizados cada uno como un universo propio. La segunda pieza remite a un inasible ritmo de vals, la tercera juguetea con el comienzo del Tristán wagneriano; la cuarta se reduce a una brevísima sucesión de enérgicas escalas descendentes; la quinta arranca con un fluida polifonía para extinguirse gradualmente sobre superposiciones polirrítmicas; la sexta evoca, en la contraposición entre soli y tutti, la escritura policoral veneciana, tan querida por Nono.

Lux Aeterna (1966) es una de las muestras más significativa de la «micropolifonía» de György Ligeti. Escrita para coro a 16 voces, esta página apela a una polifonía de elementos pequeños tan densa y enrevesada que el oyente la percibe como una mancha tímbrica ligeramente temblorosa. La férrea lógica del contrapunto termina por generar, paradójicamente, una impresión sonora de inmovilidad, modulada por medio de variaciones de textura y color. El motete Spem in alium (c. 1570) puede verse como el reverso luminoso de Lux aeterna: en esta pieza renacentista, el compositor inglés Thomas Tallis despliega una polifonía a 40 partes, en la que el contrapunto se desplaza como una majestuosa ola a través de los ocho coros a cinco voces que integran la plantilla.

En los años setenta del siglo XX, Arvo Pärt pasó por una profunda crisis personal que le llevó a simplificar radicalmente su lenguaje musical: melodías sencillas, moldeadas sobre el modalismo del canto ortodoxo, tempi lentos, repeticiones hipnóticas y un material armónico tan austero que a veces gravita alrededor de un único acorde perfecto. Uno de los primeros frutos de esta nueva conducta es Spiegel im Spiegel (1978), emblema de un universo sonoro emparentado con la hipnótica fascinación por el tintinear de la campana. La crítica habló de «minimalismo sacro» a propósito de una propuesta que manifestaba una doble implicación estética y moral. Algo parecido ocurre con el compositor británico John Tavener: su conversión a la religión ortodoxa marcó un antes y un después en su producción musical, que desde ese momento se orientaría hacia los temas sacros, la sencillez diatónica y el talante místico, como emerge en la pieza para doble coro A Hymn to the Mother of God (1985).

PROGRAMA:

Música y espacio

Arvo Pärt (1935)

Spiegel im Spiegel (celesta y viola, 1978)

György Kurtág (1926)

Omaggio a Luigi Nono, op 16 (coro mixto a capella, 1979)

I. Sclonienie mestaimienia «Cei» (Declinación del pronombre «quien»)

II. Rasrïf (La ruptura. Fragmento de un poema de Anna Ajmátova)

III. Liubof na miesits (Amor por meses. Poema de Rimma Daloš)

IV. No Kcac usnat (Mas, ¿cómo saber…? Poema de R. Daloš)

V. O, nasidanie – liubof (Oh, amor, una lección. Poema de R. Daloš)

VI. I atviersta dlia minia (Y la Puerta está abierta para mí. Poema de R. Daloš)

Morton Feldman (1926-1987)

The ⁠Rothko Chapel (coro, soprano, alto, percusión, viola y celesta, 1971)

György Ligeti (1923-2006)

Lux Aeterna (coro a capella, 1966)

John Taverner (1944-2013)

A Hymn to the Mother of God (doble coro a capella, 1985)

Thomas Tallis (1505-1585)

Spem in alium (coro a capella, c. 1570)

Pacto musical con el diablo

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Domingo 5 de julio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, Ópera y cine. Palacio de Carlos V: Joven Orquesta Nacional de España (JONDE), Coro masculino de la Orquesta Ciudad de Granada (Héctor Eliel Márquez, director del coro), Alejandro del Ángel (tenor), Donato Renzetti y Timothy Brock (directores). Obras de Franz Liszt y Pietro Mascagni. Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara, y propias.

Cine de verano en el palacio imperial con dos obras y dos directores al frente del una JONDE fresca, entregada, disciplinada y bien ensamblada para un programa que pide una gran orquesta como la que se subió al escenario. Apoyaré siempre esta cantera de las orquestas profesionales, incluso las que surgen independientes, porque nadie diría en mis años jóvenes que tendríamos este renacer de grandes músicos que necesitan rodarse como complemento necesario a sus estudios de instrumento, y según surgían nuevas formaciones sinfónicas a lo largo del territorio español, como sucede en el resto de Europa, la gente joven que aspira a la profesionalidad necesita estas oportunidades, con ilusión, calidad y un resultado final que no tienen nada que envidiar a “sus mayores”, y así lo estamos comprobando en esta edición.

La noche dominical tenía como hilo argumental el mito de Fausto, que bien nos explica y describe en las notas al programa mi admirado José Manuel Ruiz Martínez, profesor de Lingüística General y Teoría de la Literatura en la Universidad de Granada así como crítico musical. La poco interpretada Sinfonía Fausto de Liszt es un hito del sinfonismo del siglo XIX dentro de la llamada “música programática”.

Sus tres movimientos son retratos psicológicos de los principales protagonistas del drama, pero la interpretación del reputado maestro italiano Donato Renzetti (Torino di Sangro, 1950) me lleva a tomar las palabras del propio Liszt: «soy el espíritu de la negación».

En vez de transmitir emociones me acabó causando verdadero sopor, una lástima porque la JONDE fue disciplinada y entregada al maestro, sonando compacta, con una cuerda (a partir de 8 contrabajos para calcular la plantilla) bien comandada por la concertino María Asensi Yagüe, unas maderas que en el tema de Margarita sonaron y dieron la inocencia del personaje, unos metales brillantes para “acallar la amarga ironía mefistofélica y proclamar el triunfo del «eterno femenino»”  como escribe José Manuel, y el siempre exigente coro masculino y tenor, que añadiría posteriormente Liszt, en este caso el de la OCG junto al tenor mexicano Alejandro del Ángel para los versos de Goethe, traducidos en la pantalla para la posterior película. Demasiado ocupados en dar todas las notas de la partitura, los volúmenes no siempre fueron idóneos ante cierto “maltrato” orquestal.

La sinfonía no funcionó tal y como la planteó Renzetti, sin encontrar o atender los balances y fraseos, perdiéndose la oportunidad de disfrutar esta maravillosa sinfonía.

Y aunque el concierto se presentaba dentro del apartado “Ópera y cine” no resultó tan literal como en la anterior edición con Carmen y Pagliacci, ambas dirigidas por el norteamericano Timothy Brock (1963), aunque el compositor de la banda sonora para la película Rapsodia satanica (1917) de Nilo Oxilia fuese Pietro Mascagni en su primera y única aproximación a un género que, cien años después, sigue siendo la actual música sinfónica. Cada vez encontramos más películas previas al cine sonoro con la música en vivo tal y como se hacía en su época, y la labor de digitalizar estas cintas para una buena proyección es la mitad del espectáculo del “cine al aire libre”, aunque no sea igual que en un teatro o auditorio, pero Granada en verano es idónea para el Séptimo Arte con la música en vivo.

Nuevamente la JONDE rindió como una orquesta profesional, música diegética perfectamente encajada y sincronizada con muchas imágenes coloreadas, destacando especialmente las que el piano de la protagonista, curiosidad femenina que pacta con el diablo, sonaba chopiniano en las manos del segoviano Daniel Cardiel Manso, músico invitado que también se ocuparía de la celesta más el órgano en Liszt. El maestro Brock, investigador y especialista en estos rescates audiovisuales, supo sacar lo mejor de una partitura que pasará a la historia precisamente por ser de Mascagni, de sincronización perfecta y respuesta precisa de una orquesta joven pero madura y esta vez bien balanceada.

No sé si la excesiva duración de la velada o el sopor de la primera parte, hizo marchar a buena parte del público, pero es otra película para contar y tendrá que elegirse mejor la combinación de obras en este ciclo, pues el final resultó un pacto con el diablo musical.

PROGRAMA:

Franz Liszt (1811-1886)

Sinfonía Fausto en tres retratos de carácter, para tenor, coro y orquesta, S. 108 (1854-57, rev. 1861):

Faust –  Gretchen – Mephistopheles – Chorus Mysticus

Rapsodia satánica

Mediometraje, Italia, 1917

Dirección: Nino Oxilia (1889-1917)

Música: Pietro Mascagni (1863-1945)

Guion: Alberto Fassini sobre poema de Fausto Maria Martini

Reparto: Lyda Borelli, Andrea Habay, Ugo Bazzini, Giovanni Cini, Giulio Bazzini

Fotografía: Giorgio Ricci

Derechos para para la proyección en vivo: Ripley’s Film Srl

Restauración realizada por L’Immagine Ritrovata and Cineteca di Bologna

Apóstoles de la polifonía imperial

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Miércoles 1 julio, 22:00 h. 75 Festival de Granada, V Centenario de la visita de Carlos V a Granada. Colegio Mayor Santa Cruz la Real: Stilo Antico: La consecución del poder: Carlos V, de príncipe a protector. Obras de Clemens non Papa, Josquin Desprez, Pierre de la Rue, Nicolas Gombert, Rodrigo Ceballos, Cristóbal de Morales y Thomas Crequillon . Fotos © Festival de Granada – Álex Cámara, y propias.

Nuevo concierto dedicado al quinto centenario de la visita del Emperador a Granada, con el grupo vocal afincado en Londres Stilo Antico, uno de los mejores conjuntos vocales del mundo y reconocido por sus interpretaciones de la música del Renacimiento y del primer Barroco, que como curiosidad (o cualidad) no tiene director, pues sus doce miembros trabajan como músicos de cámara, ensayando intensamente juntos para llegar a las interpretaciones musicales del grupo, y escuchando atentamente para responder a las voces de los demás durante las actuaciones.

La web del festival presentaba el programa como La corte musical de Carlos V:

«Desde su infancia en los Países Bajos hasta su elección como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico en 1519, Carlos V consolidó un vasto imperio europeo y ultramarino, heredando territorios de su padre y de su abuelo y gobernando con una red compleja de dominios y administraciones. Su corte se convirtió en un centro musical de primer orden, con compositores y músicos de gran prestigio que reflejaban la riqueza cultural de su entorno y la dimensión política de su poder. Stile Antico, uno de los grupos más importantes del mundo en el ámbito de la polifonía renacentista, ofrece en este programa un recorrido por obras sacras y profanas vinculadas a esa época, mostrando cómo la música acompañó la formación, la afirmación y la consolidación de la autoridad de Carlos V, y cómo la creación artística servía de reflejo y soporte de su reinado».

Stile Antico cantan con un empaste único, una gama de matices impresionante, de sonido hermoso en la tradición de los conjuntos ingleses que se dedican a la música polifónica, disciplinados, y con una puesta en escena meticulosa y esmerada donde el emplazamiento de las voces es crucial para disfrutar al máximo las posibilidades en cada propuesta, cambiando posiciones, dejando sólo ocho voces o incluso cuatro blancas.

Y el programa elegido para el festival granadino enlazaba y completaba el anterior en este mismo escenario del antiguo convento dominico, hoy Colegio Mayor de la Santa Cruz que interpretó el pasado día de San Juan el grupo Ensemble InAlto dentro del aniversario histórico del Emperador Carlos llegado a la capital nazarí en 1526 con su esposa Isabel de Portugal. Tanto del entorno como de las obras escribe el profesor Victoriano José Pérez Mancilla las notas al programa, y en ellas comenta que “Carlos fue un amante de la música desde que esta formó parte de su educación como príncipe y, durante su reinado, la utilizó como elemento de disfrute en la corte, a la vez que como propaganda de sus éxitos y muestra del poder. Una prueba es la primera obra del concierto, el motete secular Carole magnus eras, del compositor flamenco Clemens non Papa, en el que se ensalzan los logros del emperador Carlos V y se establece una conexión con los de Carlomagno. En este motete destaca la sección última, donde el texto recoge el lema imperial «plus ultra»”. Con la caída del sol este inicio ya puso al público en situación de lo que vendría a continuación, tras una breve presentación en castellano de una de las mujeres.

Stile Antico interpretaría a continuación dos motetes sacros a dos, que el emperador trajo de Flandes a España con su capilla flamenca: Salve Regina de Josquin Desprez y Absalon fili mi atribuido a Pierre de la Rue. Todas las cualidades apuntadas de este coro siguieron confirmándose: sonoridad redonda, dicción perfecta, emisión siempre clara con todos los matices y una precisión increíble por parte de la formación.

Ya vimos en comentado anterior que Nicolas Gombert fue el compositor favorito de Carlos V, interpretándonos la “chanson” Mille regretz, inspirada en la canción favorita de Carlos V del mismo nombre, atribuida a Josquin Desprez; si los “apóstoles” asombraron, el cuarteto de voces blancas fue todo un homenaje sonoro digno del propio emperador. A continuación, el motete sacro Virgo Sancta Katherina; y finalmente un himno Magnificat, perteneciente a un ciclo de ocho que parece fue la manera con que Gombert imploró a Carlos V para que lo librase de su pena de galeras por abusar de un menor. Está claro que el pago fue suficiente y Stile Antico lo hizo con rédito suficiente para seguir deleitándonos con esa sonoridad inglesa que siguen manteniendo casi como emblema coral.

No podían faltar en este concierto la presencia de compositores españoles como quien fuese maestro de la Capilla Real de Granada, el onubense Rodrigo de Ceballos con el motete Hortus conclusus, con texto del Cantar de los Cantares, y a después el sevillano Cristóbal de Morales (terna de nuestro siglo de oro polifónico junto a Victoria y Guerrero) la antífona Asperges me. Las distintas colocaciones conseguían unos balances entre agudos y graves perfectos, los incipi gregorianos los hacían distintas voces graves y las entradas y fínales de una exactitud pasmosa llena de delicadeza y donde dejaban flotando en el claustro colegial la última sílaba.

Antes del Jubilate Deo que cerraría el programa, interpretarían el motete Andreas Christi famulus que nos (de)volvía a Crécquillon, página compuesta para la reunión en Utrecht de la Orden del Toisón de Oro de 1546 presidida por Carlos V, perfecta ilustración sonora en este homenaje tanto vocal como imperial, con estas doce voces como “apóstoles corales´.

Entonando ese salmo “Cantad al Señor con alegría toda la tierra” sería el mejor colofón de Morales por este grupo inglés que, como tantos de su país, nos han dejado una forma de entender nuestro “siglo de oro de la polifonía” que ya han creado escuela entre nuestras formaciones corales.

Y una propina de la escuela franco-flamenca impulsora de los madrigales renacentistas manteniendo la época imperial: el motete sacro Gaudete de Giaches de Wert (Gante o Weert, c. 1535 – Mantua, 1596), rubricando una velada “en mi casa” que aún seguiría en el hall con la venta del sus dos últimas grabaciones, y la posterior, además de merecida, cena en “El Disloque” de la Plaza de Carlos Cano, donde poder escuchar un espontáneo Happy Birthday, verdadero regalo de esta primera noche de julio escuchado desde la tertulia que no falla al finalizar cada concierto.

STILE ANTICO:

Helen Ashby, Kate Ashby, Rebecca Hickey, sopranos – Emma Ashby, Amy Blythe, Rosie Parker, altos – Andrew Griffiths, Jonathan Hanley, Benedict Hymas, tenores – James Arthur, Nathan Harrison, Gareth Thomas, bajos.

PROGRAMA:

La consecución del poder: Carlos V, de príncipe a protector

Clemens non Papa (1510- 1555)

Carole magnus eras

La capilla flamenca

Josquin Desprez (ca.1450-1521):

Salve Regina, a 5 voces

Atrib. Pierre de la Rue (1452- 1518):

Absalon fili mi

El compositor favorito de Carlos

Nicolas Gombert (1495- 1560):

Mille regretz

Virgo Sancta Katherina

Magnificat Primi Toni

Talento local : compositores españoles bajo Carlos V

Rodrigo Ceballos (1534- 1581):

Hortus conclusus

Cristóbal de Morales (1500- 1553):

Asperges me

Un nuevo Carlomagno. Carlos el diplomático

Thomas Crécquillon (1505- 1557):

Andreas Christi famulus

Cristóbal de Morales:

Jubilate Deo

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