Domingo 11 de octubre, 17:00 horas. Basílica de Covadonga. 18º Ciclo “Órganos de Covadonga”. Ana Belén García Pérez: “Más allá de Bach”. Obras de Bach y Widor.
Cuarto y último concierto del ciclo de órgano con el «Federico de Covadonga» en un domingo veraniego con muchos visitantes que aprovecharon este fin de semana largo de El Pilar y con la guipuzcoana Ana Belén García Pérez (Andoain, 1977) , alumna destacada de Esteban Elizondo y que volvía a nuestra tierra con un programa presentado, como todo el ciclo, por la doctora María Sanhuesa Fonseca que ahondó en la música de órgano “Más allá de Bach”, donde no faltaron las referencias tanto biográficas como cinematográficas, pues la música de “Mein Gott” es siempre perfecta en cualquier estilo y además se ha utilizado tantas películas que los melómanos conocemos precisamente por esas bandas sonoras que las han hecho tan populares.
Con el Órgano Mayor de la Basílica en perfecto estado gracias a los cuidados de Federico Acitores, y puntualidad británica para evitar “apuros eucarísticos” con la música de Bach en su recreación vivaldiana abría Ana Belén García la velada, desde el mimo en la elección de los registros (con la ayuda del titular Fernando Álvarez) donde ir jugando con la alternancia entre tutti y solos de dos violines bien fraseados y contrastados tanto por el italiano como en el enriquecimiento de El Kantor. Reconozco mi debilidad por los tempos lentos y el Adagio central resultó delicioso por la atmósfera creada desde la excelente acústica de la Basílica.
El compositor organista francés Charles-Marie Widor es uno a quien los intérpretes se rinden por sus partituras, con indicaciones puntuales para la registración y la grandiosidad de su amplio catálogo. Como tantos otros a lo largo de la historia, su espejo y modelo es Johann Sebastian Bach y “Bach’s Memento“ es una colección de seis transcripciones para órgano, publicada por primera vez en 1925 (por la editorial J. Hamelle en París). De él elegiría la intérprete guipuzcoana el Aria en mi menor, un arreglo del Preludio y Fuga en Mi menor, BWV 855 (I. Praeludium) y Mattheus Final en do menor, un arreglo de la Matthäuspassion, BWV 244, 78. (BWV68, con ese impresionante coral final “Wir setzen uns mit Tränen nieder” que pondría el mejor broche para este último concierto.
Y entre el francés dos obras de “dios Bach” para desplegar desde La Cuna de España la inmensidad organística nacida en Alemania hasta inundar todo el orbe musical. El Preludio y fuga en la menor, BWV 543 es solo una pequeña muestra de la inspiración compositiva más allá de la matemática en el pentagrama, con el inicio majestuoso antes del desarrollo de la fuga, que desplegó el magisterio en manos y pies de la organista vasca, esta vez pudiendo seguirla en pantalla (se agradece haber venido con todo el equipo audiovisual para favorecer una mayor interacción entre la escucha y la vista).
La Tocata y fuga en re menor, BWV 565 no hace falta presentarla porque probablemente sea la obra más popular de Bach para todos los públicos, a menudo descontextualizada por usarla asociada a imágenes tenebrosas, pero no hay duda que su impacto sonoro sigue manteniéndose sobre todo en el original. Ana Belén García apostó por una interpretación reposada sin evitar el virtuosismo, dejando que los silencios envolvieran las notas de fraseos claros con buena ornamentación. La elección de los registros en los tres manuales más el pedalero lograron un viaje emocional y tímbrico hasta Leipzig desde la arquitectura del alemán de Corao en el castellano Acitores que es ya adulto en Covadonga. Impresionante la fuga antes del último Widor, manteniendo la recreación tanto en la escritura como en la ejecución de mi admirada guipuzcoana.
Con el tiempo justo -en todos los sentidos- aún hubo propina con la conocida Sonata en re mayor de Mateo Albéniz (Logroño 1755 – San Sebastián 1831), un guiño a las posibilidades en cualquier instrumento de esta breve y “misteriosa” sonata del riojano fallecido en Donosti, que ha encontrado numerosas transcripciones aunque en el órgano de Covadonga pareció originalmente compuesta con la alegría en el tiempo, los registros suficientes más la siempre excelsa musicalidad de una madura Ana Belén que mantiene su trayectoria organística más allá de la docencia, esperando volver a escucharla de nuevo en algún concierto de su amplia agenda.
PROGRAMA:
Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Concierto en la menor, BWV 593 -basado en el Concierto para dos violines, op. 3 nº 8 de Antonio Vivaldi):
Allegro – Adagio – Allegro
Charles-Marie Widor (1844-1937)
Bach’s Memento (1925):
Aria (arreglo del Preludio y Fuga en Mi meinor, BWV 855, 1. Praeludium.
Johann Sebastian Bach
Preludio y fuga en la menor, BWV 543.
Tocata y fuga en re menor, BWV 565.
Charles-Marie Widor
Bach’s Memento:
Mattheus-Final (arreglo de la Matthäuspassion, BWV 244, 78. (BWV)/68. (NBA), Coral: “Wir setzen uns mit Tränen nieder”).
Propina: Mateo Albéniz (1755-1831): Sonata en re mayor.









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