Aarón Zapico [director] – Jone Martínez [soprano] – Jorge Jiménez [concertino y violín solista]. Víctor Martínez, José Vélez, Cecilia Clares, Roldán Bernabé, Daniel Pinteño, José Manuel Navarro, Pablo Prieto, Roger Junyent, Belén Sancho [violines] – Ruth Verona, Ester Domingo [cellos] – Jorge Muñoz [contrabajo] – Javier Núñez [órgano] – Pablo Zapico [archilaúd] – Daniel Zapico [tiorba] – Gerard Serrano, Pepe Reche [trompas] – Antonio Campillo, Liza Patrón [flautas traversos].
Sancta Ovetensis, el esplendor catedralicio de su música
20/10/2022
Asturias, clásica, conferencias, discos, estreno, música, música antigua Aarón Zapico, discos, estreno, Forma Antiqva, Joaquín Lázaro, Jone Martínez, Jorge Jiménez, María Sanhuesa, música, música clásica Deja un comentario
Aarón Zapico [director] – Jone Martínez [soprano] – Jorge Jiménez [concertino y violín solista]. Víctor Martínez, José Vélez, Cecilia Clares, Roldán Bernabé, Daniel Pinteño, José Manuel Navarro, Pablo Prieto, Roger Junyent, Belén Sancho [violines] – Ruth Verona, Ester Domingo [cellos] – Jorge Muñoz [contrabajo] – Javier Núñez [órgano] – Pablo Zapico [archilaúd] – Daniel Zapico [tiorba] – Gerard Serrano, Pepe Reche [trompas] – Antonio Campillo, Liza Patrón [flautas traversos].
El Bach de Walther
04/10/2022
Asturias, órgano, conciertos, música, música antigua, viajes órgano, Bach, conciertos, Heinrich Walther, música 1 comentario
Martes 4 de octubre, 20:00 horas. Iglesia Parroquial de San Pedro, Pola de Siero. Concierto de órgano: Heinrich Walther. Obras de J. S. Bach.
Pola de Siero, villa musical de siempre y con un ciclo de órgano que lleva más de 50 conciertos, como recordó el párroco Fermín Riaño antes del concierto, acogió en un templo abarrotado (con presencia de docentes, músicos, estudiantes y aficionados al órgano llegados de toda Asturias) el tercero de los conciertos de esta gira por nuestra tierra a cargo del maestro alemán Heinrich Walther en el más «germano» de los órganos del Principado y con un monográfico del dios Bach (1685-1750): nada menos que las Seis sonatas en trío para órgano.
El maestro Walther ha elegido para cada uno de los cuatro órganos un repertorio no ya con gusto sino desde su siempre sabia y acertada elección propia y específico para cada uno de ellos. El Grenzing inaugurado hace nueve años, que ya conocía de otras visitas, resultó el instrumento ideal para tan magna obra de «Mein Gott» en una verdadera gesta cual ascensión alpina en el templo «pétreo», coronar estos seis ochomiles donde la «sonoridad germana» confluía milagrosamente: autor, obras, instrumento e intérprete.
Mucha emoción, exigencias técnicas altísimas, la inestimable ayuda del titular poleso Emilio Huerta y la respuesta de un público imbuido del espíritu bachiano consiguieron la comunión perfecta de las sonatas del kantor, el objetivo didáctico de enseñarnos a escuchar cada una de las tres voces pero también para ser estudiado e interpretado probablemente por su hijo mayor (Wilhelm Friedemann), el deleite de percibir cómo la tonalidad barroca se asienta no ya en esa biblia del teclado que es El clave bien temperado (que Walther habrá releído tantas veces), sino en estas seis sonatas en trío, tres en modo menor y otras tres en mayor, la matemática musical de Bach, el número tres siempre mágico y esotérico, tres voces, tres movimientos, cada uno específicamente tratado en los registros del Grenzing de «La Pola» siendo maravilloso comprobar el oficio del kapellmeister, las modulaciones que se entretejen para volver siempre a la tonalidad inicial desde algo más que la dualidad tristeza-alegría perfectamente entendidas por el profesor.
La Sonata nº 1 en mi bemol mayor, BWV 525 (Allegro-Adagio-Allegro) abría la clase magistral, la limpieza expositiva, el fraseo claro, los tempi ajustados, el instrumento «calentando» a esta congregación bachiana en este martes festividad de San Francisco de Asís. La Sonata nº 2 en do menor, BWV 526 (Vivace-Largo-Allegro) nos llevaría al modo menor y relativo de la anterior, sin prisas, meditadas, no importó que la bombarda enmudeciese en alguna nota para seguir paladeando cada una de las otras voces, con unas progresiones de bajo verdaderamente limpias.Y la Sonata nº 3 en re menor, BWV 527 (Andante-Adagio e dolce-Vivace), como ya sucediese en Covadonga, jugaría con registros equilibrados, balanceados, siempre con el movimiento central cual auténtica meditación del creyente Bach con un lenguaje único e inimitable que su compatriota al órgano entendió antes del último vivace sin excesos de aire pero respetando cada duración, cada paso seguro e implacable marcado en los pentagramas, tras los que tendría que hacer una pausa necesaria tras estas tres primeras cumbres.
Apenas unos tragos de agua, los comentarios del respetable en voz baja tras lo vivido en la primera parte, y las tres sonatas siguientes en un «crescendo emocional» que rompería el silencio desde una entregada interpretación, sentida, pisando terreno conocido que siempre resulta distinto. Primero la Sonata nº 4 en mi menor, BWV 528 (Adagio e Vivace-Andante-Un poco Allegro), el juego de teclados para saborear cada melodía precisa sin que nada turbase los «contracantos» y el pedal virtuoso de corcheas y semicorcheas preciso; después la Sonata nº 5 en do mayor, BWV 529 (Allegro-Largo-Allegro), verdadera explosión de júbilo y sonoridades plenas, las notas largas exactas en duración, para concluir con la Sonata nº 6 en sol mayor, BWV 530 (Vivace-Lento-Allegro) culminando estas dos «sonatas mayores», aire italiano de Vivaldi maridado con la «pasión de Mateo», la alegría del trabajo bien hecho y la emoción del propio intérprete vitoreado por un apostolado que vio en el maestro alemán al Pedro de la primera piedra en esta catedral del dios Bach.
Aún tendría fuerza para regalarnos la Sonata en mi mayor, K380 de Scarlatti, el clavicordio llevado al órgano como sólo Heinrich Walther sabe, instrumentador del teclado que tras el esfuerzo de las seis cumbres, esta bajada al «campo base» resultó como tomar aire fresco y soltar la tensión acumulada.
Este miércoles cerrará esta gira asturiana en el Acitores de Santo Tomás (Avilés) con un programa casi resumen de los tres conciertos a los que he tenido el placer de asistir, disfrutando no ya de verdaderas lecciones para goce de sus seguidores, también de la gran humanidad y cercanía de Heinrich Walther, a quien los asturianos le debemos tanto.
Gracias MAESTRO
Una Colombina del siglo XXI
03/10/2022
clásica, discos, música, música antigua, prensa Accademia del Piacere, discos, Fami Alqhai, Juan de Triana, música, música antigua, Obrecht, Rami Alqhai 1 comentario
«COLOMBINA». Music for the Dukes of Medina Sidonia. ACCADEMIA DEL PIACERE, FAHMI ALQHAI.
Heinrich Walther sigue impartiendo magisterio
02/10/2022
Asturias, órgano, clásica, conciertos, música, música antigua, Música contemporánea, recital, viajes órgano, Bach, Cabezón, conciertos, Heinrich Walther, música, Sweelinck, Usandizaga, Zubizarreta 3 comentarios
Domingo 2 de octubre, 17:00 horas. XIV Ciclo de Conciertos «Órganos de Covadonga»: Heinrich Walther. Obras de Antonio de Cabezón, Jan Pieterszon Sweelinck, J. S. Bach, Usandizaga y Víctor de Zubizarreta.
Segundo de los conciertos asturianos del ciclo de Covadonga que alcanza su decimocuarta edición, echando de menos nuestro desaparecido Festival de Órgano aunque Valdediós parece haber recuperado el pulso organístico. También segundo concierto del organista alemán con otra lección de buen hacer interpretativo con un programa donde nos dejó seis obras que volvieron a poner a prueba el Acitores de la Basílica con el propio Federico a pie de obra para que nada fallase.
Un auténtico placer volver a escuchar el gran órgano capaz de expresar como pocos los diferentes estilos y épocas, comenzando con nuestro Cabezón (1510-1556) y su Salve Regina, el renacimiento hispano del órgano ibérico con registros emulando los de su época que Walther eligió a la perfección con una ornamentación clara y aire reposado, con la inestimable ayuda de Fernando Álvarez, titular del instrumento.
El compositor y organista holandés Jan Pieterszoon Sweelinck (1561-1621) prepararía el camino para el barroco posterior, y en su Psalm 23 (Tres diferencias) podemos apreciar un rico lenguaje modal con una trompetería clara de su época y la técnica de la variación que posteriormente alcanzaría niveles de auténtico virtuosismo. Walther mantuvo la «línea argumental» hispana trasladada a nuestra Covadonga.
Si Johann Sebastian Bach (1685-1750) es un referente musical en general y organístico en particular, de las obras más complicadas de ejecución y registro son sus seis Sonatas a trío, y Heinrich Walther eligió para este primer domingo de octubre la BWV 527 en re menor, una maravilla sus tres movimientos (Andante-Adagio-Vivace) donde eligió con mimo los registros adecuados para poder degustar cada voz, de digitación impecable y duraciones exactas para apreciar todo lo que «mein Gott» volcó en el papel, especialmente el último tiempo de exquisita tímbrica, donde los registros, incluso el «diabólico» pedal, estuvieron perfectamente equilibrados en el Acitores que respondió perfectamente a las exigencias del maestro alemán.
Volvía a sonar la transcripción de 2022 que el propio Walther realizó del I. Andante (1908) perteneciente a la Fantasía para violonchelo y orquesta del donostiarra José María Usandizaga (1887-1915), que en el órgano de Soto del Barco ya me encantase pero con los registros del de la Cuna de España aún brilló más. Sin perder nada de la original, como buen profesor de instrumentación el profesor Herr Heinrich supo darle la sonoridad del órgano con sabor vasco-francés (me transportó a los Cavaillé-Coll) donde el potencial del Acitores puede rendir a tope, y hasta la Voz Celeste o la Voz Humana con el trémolo apropiado, logra una paleta tímbrica más rica que la orquestal con unos Violones que realmente nos llevaban al fraseo del arco desde el pedal o el teclado I mientras los otros dos sugerían toda la plantilla sinfónica.
Sin dejar el País Vasco, del bilbaíno Víctor de Zubizarreta Arana (1899-1970), organista, compositor, pedagogo y director de orquesta y coros, disfrutamos de su Epitalamio, registros para sonoridades propias con las que Walther se identifica plenamente mostrando no ya el amor y conocimiento de las obras de Guridi, Usandizaga y el propio Zubizarreta, sino el profundo conocimiento del estilo entre siglos con el «aroma francés» que marca estas composiciones.
Para finalizar de nuevo «Bach, mein Gott» y su Preludio y Fuga en mi bemol mayor BWV 552, la contención luterana sin sacrificar el «más puro sonido alemán», registración justa para una nueva lección de claridad expositiva, del sugerente y luminoso preludio a la trabajada meditación de la fuga con que nos deleitó a un público ensimismado con Heinrich Walther, segunda jornada de esta su personal peregrinación asturiana que el martes nos llevará al Grenzing de Pola de Siero.
De oro y plata: espejos y reflejos
01/10/2022
Asturias, clásica, conciertos, coros, música, música antigua, Música contemporánea, recital Albert Alcaraz, coros, Dubra, El León de Oro, Eva Ugalde, Guerrero, Javier Busto, Jesús Gavito, Josep Vila, Marco A. García de Paz, música, Victoria, Vivanco, Whitacre 3 comentarios
Sábado 1 de octubre, 20:00 horas. Colegiata de San Juan Bautista (Espacio Liberbank) de Gijón. Espejos y reflejos: El León de Oro (LDO), Marco A. García de Paz (director). Obras de varios autores. Fotos propias y cortesía de Beatriz Montes.
Raquel Andueza: locura sin tormento
05/05/2022
Asturias, conciertos, conferencias, discos, música, música antigua anónimos, Bailly, Cavalli, conciertos, conferencias, David Mayoral, Jesús Fernández Baena, Lully, Manuel Vilas, música, música antigua, Monteverdi, Pablo Prieto, Pierre Pitzl, Raquel Andueza Deja un comentario
Miércoles 4 de mayo, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, sala de cámara: IX Primavera Barroca. De locuras y tormentos: Raquel Andueza (soprano) y La Galanía. Obras de Bailly, Monteverdi, Cavalli, Lully y anónimos.
Con dos eMes
23/03/2022
Asturias, conciertos, música, música antigua Auditorio de Oviedo, Carlos Mena, Fuenllana, Juan del Enzina, Manuel Minguillón, música, música antigua, Mudarra, Narváez, Valderrábano Deja un comentario
Martes 22 de marzo, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Sala de Cámara: IX Primavera Barroca –Circuitos CNDM: Per voi ardo. La canción en los libros de vihuela. Carlos Mena (contratenor), Manuel Minguillón (vihuela).
Nuestro Siglo de Oro musical aún esconde muchas obras para seguir disfrutando. El dúo Mena-Minguillón han llevado al disco, con el sello IBS, este patrimonio titulado como el segundo concierto primaveral ovetense, Per voi ardo, obras de cinco de los grandes vihuelistas, más el siempre «actual» Juan del Enzina, una verdadera «playlist» de éxitos para escuchar con dos emes (Maravillosa Música) que ya tienen rodada y en Oviedo volvieron para dejarnos disfrutarla en vivo desde una sala ideal por acústica para estas maravillosas partituras, que escritas casi todas para cuatro voces, también era habitual cantar sólo la voz más aguda (bien explicado por el propio Minguillón en las notas) con las otras tres voces en la propia vihuela, un instrumento tan español como esta pareja de grandes intérpretes en un formato muy cercano. De nuevo la unión de poesía y música en estos madrigales italianos o franceses, también nuestro romancero y villancicos, que pese a estar escritos en el siglo XVI siguen igual de vigentes quinientos años después.
El vitoriano Carlos Mena mantiene su color vocal intacto, esmaltado, que en este repertorio resulta perfecta en su expresión y tesitura, dicción perfecta en todos los idiomas de villanescas o madrigales renacentistas, fraseos sentidos y melodías onomatopéyicas, con el siempre ideal complemento, más que acompañamiento, del madrileño Manuel Minguillón con dos vihuelas (en sol y en mi) de distinta sonoridad como también pudimos comprobar en sus intervenciones solistas, colocadas en cada uno de los compositores, de sonido delicado, cuidado y refinado.
Cinco de los siete cancioneros renacentistas que los vihuelistas españoles transcribieron con mimo para deleite de los cortesanos y reyes hispanos de nuestro «cinquecento», sin olvidarnos de Enzina, un avanzado de su época, al que Mena recreó con su gusto y poderío vocal. Y preciosistas las obras instrumentales con Minguillón, que no solo hizo de profesor explicándonos el origen de este repertorio sino que cada fantasía o tiento tan nuestros, fueron verdadera clase práctica del buen tañer.
El público disfrutó de estos dos músicos, conocidos de los buenos aficionados, como si la sala fuese del «Palacio del Agua» donde recrear esta música con cinco siglos que sigue sonando actual y admirada en esta real capital a la que llamo «La Viena Española», música de nuestro imperio y el mejor patrimonio posible interpretada por esta M al cuadrado (Mena y Minguillón).
Tras una hora que supo a poco, y aunque tengamos el disco para seguir disfrutándolo en su totalidad, todavía nos regalarían la primera folía de Rodrigo Martínez en el Cancionero de Palacio, y el bis de la simpática Madonna mía famme bonna offerta de Willaert que cerraba el programa, además de quedarse un buen rato a firmar autógrafos y conversar con una afición fiel a la mal llamada «Música antigua«, más moderna que nunca.
Programa:
Enríquez de VALDERRÁBANO (ca. 1500-ca. 1557), de Libro de musica de vihuela, intitulado «Silva de sirenas» (1547): «Gloriar mi poss’io, donne«, «Madonna, qual certeza» y «Amor tu sai pur fare«.
Juan del ENZINA (1468-1529): «Una sañosa porfía«, «Todos los bienes del mundo» y «Levanta, Pascual».
Alonso MUDARRA (ca. 1510-1580), de Tres libros de música en cifra para vihuela (1546): «Fantasia I», «Itene a l’ombra» y «O gelosia, d’amanti orribil freno».
Miguel de FUENLLANA (1525-ca. 1605) de Orphénica lyra (1554): «Tiento II», «Quanto sia lieto il giorno», «Il bianco e dolce cigno» y «Quando ti vegio».
Luis de NARVÁEZ (ca. 1505-1552), de Los seys libros del delphín de música para tañer vihuela (1538): «Fantasia», «Mille regretz» y el Romance ‘Paseábase el rey moro‘.
M. de FUENLLANA
de Orphénica lyra (1554): «Madonna per voi ardo» y «Tant que vivray».
Diego PISADOR (ca. 1509-1557)
del Libro de música de vihuela (1552): «Sparsi sparcium», «A quand’a quand’havea», «O bene mio fa, famm’uno favore» y «Madonna mia famme bonna offerta».
Tinieblas luminosas
16/03/2022
Asturias, clásica, conciertos, música, música antigua Auditorio de Oviedo, conciertos, Couperin, Lynda Sayce, Madison Nonoa, Marianne Beate Kielland, Marin Marais, música, música antigua, Reiko Ichise, Robert King, Sainte-Colombe, The King's Consort 1 comentario
Martes 15 de marzo, 20:00 horas. Sala de Cámara, Auditorio de Oviedo: IX Primavera Barroca (en colaboración con el CNDM «Circuitos»). The King’s Consort: Trois leçons de ténèbres. Madison Nonoa (soprano), Marianne Beate Kielland (mezzo), Lynda Sayce (tiorba), Reiko Ichise (viola da gamba), Robert King (órgano y dirección). Obras de F. Couperin, Sainte-Colombe y Marais.
Oviedo sigue siendo «La Viena del Norte de España» y el Barroco se asienta plenamente tras diez años de este ciclo, en colaboración con el CNDM, inaugurándose esta novena edición con la presencia de su director Francisco Lorenzo entre el público, para disfrutar con unas «delicatessen» de François Couperin «Le Grand» (1668-1733) bajo el título Lecciones de Tinieblas (1714) con el inglés Robert King al frente de un «consort» formado este martes por cuatro intérpretes femeninas brillando en un martes donde la arena sahariana llegó hasta nuestra tierra como queriendo sumarse a unas tinieblas llenas de luz.
Cosme Marina, responsable musical de los ciclos municipales ovetenses, en la presentación de esta primavera siempre «adelantada», escribe sobre «La firmeza de un compromiso» donde destaca el poder recuperar conciertos que el Covid obligó a suspender. Uno de ellos fue el inicial de este 2.022 para ir abriendo boca, y como apuntaba más arriba, con verdaderas «delicatessen», pues el programa centrado en el repertorio francés traería lo más refinado del arte de François Couperin, abriendo con dos de sus pocas obras vocales conservadas, su Magnificat anima mea y el Motet pour le jour de Pâques para cerrar con las Tres Lecciones de tinieblas compuestas para el monasterio femenino de Longchamps, que se complementaron con las otras.
Las voces elegidas para este Couperin no pudieron ser mejores, madura juventud y entrega de ambas, la primera parte a dúo mostrando colores vocales en perfecta comunión y empaste, la joven soprano neozelandesa Madison Nonoa, de gusto exquisito y agudos aterciopelados, más la mezzo noruega Marianne Beate Kielland, amplísima gama de matices con un volumen impresionante y un bellísimo timbre, pureza de su tesitura, ambas con la dicción en latín buscando la mejor emisión (las «ues» sonando casi como «íes»), mientras en la segunda parte disfrutamos con cada una por separado, Nonoa cantando la primera y tercera lección delicadas, bien arropada por el trío instrumental, Kielland brillando en la segunda, confirmando en los últimos «Jerusalem» esa argamasa vocal y el buen entendimiento de sus dúos para la siempre emocionante música de Couperin.
El resto del programa se vinculó a la relación entre Jean de Sainte-Colombe y su más distinguido alumno, Marin Marais, recordándome al mejor Savall de «Todas las mañanas del mundo» y gracias a ellos el repertorio para la viola da gamba adquirió sus perfiles más reconociblemente clásicos. El Prelude en mi menor del «maestro» nos lo regaló la violagambista japonesa Reiko Ichise de un lirismo parejo al vocal, y del «alumno aventajado» el homenaje Tombeau pour Sieur de Sainte-Colombe, para redondear la musicalidad de la profesora del Royal College Londinense, finalizando la primera parte con la Chaconne en la mayor, que no podía faltar en esta gran fiesta francesa, a la que se sumó la tiorba de la británica Lynda Sayce y el órgano positivo (hubiera sido más completo el clave) del «Rey Robert», referente en estos repertorios además de excelente director y músico, conformando un trío que al combinar cuerda frotada, pulsada y el «viento de tecla» lograron, tanto en el acompañamiento de Couperin como en la chacona instrumental, una tímbrica muy equilibrada y bien ejecutada junto a estas maestras que Mr. King fichó para este «Consort» internacional, de base británica que se decantó por lo mejor de los franceses.





























































