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Carnavalesca Arabella

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Domingo 17 de noviembre de 2024, 19:00 horas. Teatro Campoamor, Oviedo: LXXVII Temporada de Ópera. Richard Strauss (1864-1949): «Arabella», Lyrische Komödie en tres actos, op. 79, con libreto de Hugo von Hofmannsthal. Estrenada en el Sächsisches Staatstheater de Dresde el 1 de julio de 1933. Producción del Aalto-Musiktheater Essen.

(Crítica para Ópera World del lunes 18 con el añadido de los siempre enriquecedores links, tipografía y fotos propias más de las RRSS)

Una ópera muy esperada en Oviedo el tercer título de la septuagésimo séptima temporada, que además de ser estreno en la capital del Principado, llegaba con el cambio de la inicialmente prevista Maite Arberola por la británico-canadiense Jessica Muirhead en el rol de Arabella, que ya interpretase precisamente en esta producción alemana del Aalto-Musiktheater Essen, lo que parecía augurar un éxito. En la línea de seguir apostando por nuevos títulos, no hubo lleno pero sí la “división de opiniones” habitual con los ya cansinos abucheos -cada vez menos- mezclados con tibios aplausos (algo extraño para los muchos forasteros que acuden al Campoamor) en la primera función de la Vetusta decimonónica, con tímidas ovaciones al final de la representación a cargo de los abonados habituales pero sin el triunfo esperable tras una representación globalmente plana, gris, deslucida pese a las buenas intenciones y trabajo de todos, que no convenció y hasta por momentos resultase anodina, por no decir soporífera, sobre todo los dos primeros actos, que en el descanso aún vaciarían más las butacas.

La puesta en escena de Guy Joosten y Katrin Nottrodt pretendía ser como dicen ahora “rompedora” o al menos provocadora, incidiendo en la esquizofrenia y decadencia de la Viena imperial de 1866 que se derrumbaba, usando elementos que incidieran conscientemente en la chabacanería y mal gusto de esta tragicomedia escrita por Hugo von Hofmannsthal a partir de sus “Lucidor” y “Le coche deben compte”, dos historias de falsedades y continuos disfraces en aquel eterno Fasching vienés, aunque hurtándonos del que debería ser el lucido “baile de los cocheros” para convertirlo en una cena de cumpleaños, solamente carnavalesca por las máscaras de cerdos que portaban los tres condes pretendientes, todo muy “marxista” en este “Hotel de los líos” como definió en el programa de mano la doctora María Sanhuesa, auténtica astracanada decadente donde hubo más teatro que canto, verdadero vodevil de figurines poco acertado: el casi protagonista vestido “azul acero” que debe lucir Arabella quedó reducido a una especie de guardapolvos sobre el camisón con el que aparece incluso antes del inicio musical; los condes pretendientes uniformado s igual, y el croata Mandryka más un cazador polar junto a su fiel Welko, ambos con el mismo ropaje toda la función. Faltó el glamour que no debe ir reñido con la crítica ácida a esa familia desestructurada buscando seguir viviendo del cuento a costa de un matrimonio de conveniencia, pues las apariencias deben seguir siendo bellas aunque engañen sin resultar tan explícitas. Para rematar los desatinos hasta se cambia el final feliz para dejar compuesta y sin novio a la pequeña de los Waldner.

La increíble escritura musical de Richard Strauss careció de la chispa necesaria pese al buen estado de la OSPA (con Daniel Jaime de concertino) donde Corrado Rovaris no pareció el mismo de sus anteriores visitas al auditorio con la formación asturiana, pero tampoco en su paso por el Campoamor con un «Don Carlo» muy verdiano e incluso con el Golijov del «Ainamadar» en un recordado 2013 donde el maestro italiano sí funcionó con la calidad esperada. En su haber el excelente  preludio del tercer acto, un sinfonismo sin complejos que al menos me quitaría parte de la decepción del foso, y su apuesta por unos tempi arriesgados con los que la orquesta asturiana nunca tiene problemas, contando además con unos solistas de altura.

Foto ©Matthias Jung

Enorme el esfuerzo de Jessica Muirhead que apenas tiene descanso, pero cuya voz posee un vibrato que por momentos llega a resultar molesto, reconociéndole a la soprano el dominio de su Arabella en esta misma producción de Essen. Mejor su “hermano Zdenko” con una María Hinojosa de color bien contrastado con la protagonista, poseedora la soprano catalana de una buena técnica, dicción y gusto a quien le faltó, como suele suceder, un poco más de volumen en los graves, o al menos que el foso bajase decibelios.

El barítono alemán Heiko Trinsinger tiene un timbre desigual, buen volumen pero una línea de canto donde pareció elegir el lado brusco de Mandryka en todos los aspectos, pese a ser un straussiano reconocido, y otro tanto con el padre de Arabella, el Conde Waldner del bajo austriaco Christoph Seidl, bastante tosco en todos los sentidos, donde lució más la parte escénica que la musical. Su esposa Adelaide, la mezzo británica Carole Wilson, se sumó a la astracanada lírica pese a contar con un buen instrumento que ni lució ni convenció, como tampoco con un vestuario chabacano hasta para carnavales.

Los pretendientes de Arabella desarrollaron distinto trabajo: interesante el de los tres condes aunque igualmente contagiados de esa falta de emociones, optando por una desmesura interpretativa. Mejor el Elemer del tenor barcelonés Vicenç Esteve, progresando lentamente “nuestro” bajo asturleonés Javier Blanco como Lamoral, que va ganando enteros poco a poco, y un oscurecido Dominik del barítono de Palamós Guillem Batllori. El Matteo a cargo del tenor coreano Jihoon Son no tuvo el peso vocal esperado, de poca proyección y agudos metálicos, aunque sí dio todo en su lado actoral que por momentos incluso provocaría cierta chanza cada vez que colocaba la pistola sobre la sien.

De los roles más breves, en el primer acto la mezzo gerundense Claudia Schneider como La tiradora de cartas fue convincente, el Cartero del venezolano debutante Ángel Simón (que canta en el Coro de la Ópera) más limitado vocalmente pero un barítono que irá creciendo y perfeccionándose paulatinamente en nuestra tierra porque “hay madera”. Mientras tanto en el segundo acto cuando esperábamos un tirolés canto “yódel” de La Fiakermilli escrito para lucirse, Cristina Toledo nos dejó todo un catálogo de gritos sobreagudos que contribuyeron a todo un esperpento lírico. Por último el actor ovetense Carlos Mesa convence hasta hablando en alemán.

Si «Arabella» es un título poco representado, con los mimbres mostrados en Oviedo pienso que tardará lustros en reponerse, mostrando las falsedades de la vida moderna que resultarían paralelas a la propia representación. Una lástima porque el tándem Strauss-Hofmannsthal nos ha dejado tres páginas para disfrutarlas (junto a «El caballero de la Rosa» y «Elektra») y no para abrir la boca o echar una cabezada, pues “la vida para los ociosos también es espectáculo”, pero como los clientes de este “hotel de los líos” nos fuimos a dormir porque no puede pasar nada más.

FICHA:

Domingo 17 de noviembre de 2024, 19:00 horas. Teatro Campoamor, Oviedo: LXXVII Temporada de Ópera. Richard Strauss (1864-1949): «Arabella», Lyrische Komödie en tres actos, op. 79, con libreto de Hugo von Hofmannsthal. Estrenada en el Sächsisches Staatstheater de Dresde el 1 de julio de 1933. Producción del Aalto-Musiktheater Essen.

FICHA TÉCNICA:

Dirección musical: Corrado Rovaris – Dirección de escena: Guy Joosten – Escenografía y figurinista: Katrin Nottrodt – Iluminación: Jürgen Kolb – Repositora de iluminación: Charlotte Marr.

REPARTO:

Arabella: Jessica Muirhead (soprano) – Zdenka: María Hinojosa (soprano) – Conde Waldner: Christoph Seidl (bajo) – Adelaide: Carole Wilson (mezzosoprano) – Mandryka: Heiko Trinsinger (barítono) – Matteo: Jihoon Son (tenor) – Conde Elemer: Vicenç Esteve (tenor) – Conde Dominik: Guillem Batllori (barítono) – Conde Lamoral: Javier Blanco (bajo) – La Fiakermilli: Cristina Toledo (soprano) – La tiradora de cartas: Claudia Schneider (mezzosoprano) – Welko: Carlos Mesa (actor) – Cartero: Ángel Simón (barítono).

Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias.

«Ravelación» con libertad

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Miércoles 6 de noviembre, 20:30 horas. Teatro Jovellanos, JazzXixón y Concierto nº 1687 de la Sociedad Filarmónica de Gijón, «más filarmónica»: Marco Mezquida Trío, Ravel’s Dreams.

Nueva colaboración (yo lo llamaría aportación) entre el festival de jazz gijonés y la Sociedad Filarmónica en esa trasversalidad musical más allá de etiquetas, acercando la que es genuinamente música estadounidense del pasado siglo a los «académicos», y viceversa. Si la mal calificada como «música clásica» ha servido siempre de inspiración al jazz, también los músicos de conservatorio bebieron de él, y sólo por hacer una lista rápida en ambas direcciones: Debussy, Ravel o Gershwin conocían esa «nueva música popular»; Keith Jarret, F. Gulda o Yo-Yo Ma han transitado por las dos corrientes y hasta Gil Evans arregló para sus big band muchos «clásicos» (también a Ravel); incluso Duke Ellington también pasó por un conservatorio dando el salto para poder dejar atrás los convencionalismos (por algo se llaman «conservatorios») que en estos nuevos -ya no felices- años 20 del siglo XXI  todavía parecen lastrar o separar públicos que simplemente deberían disfrutar de la música.

La Filarmónica de Gijón arriesgó en 2017 con la unión chopiniana de Pepe Rivero y Judith Jáuregui, mantuvo el tipo hace dos años con el trío de Moisés P. Sánchez y sus «ReInvenciones» bachianas, ya colaborando con el Festival JazzXixón, y este primer miércoles de noviembre repetía «hermanamiento» con el trío del pianista menorquín Marco Mezquida con Ravel’s dreams (Los sueños de Ravel), una formación tras tres discos y 8 años junto al percusionista catalán Aleix Tobías (ambos compañeros de lujo con Silvia Pérez Cruz) más el chelista cubano Martín Meléndez, afincado en la capital catalana, rescatando un proyecto encargado al polifacético Mezquida para L’Auditori de Barcelona en 2016 con un acercamiento libre y actualizado para un ciclo dedicado al compositor vascofrancés, que también grabarían al año siguiente, «sacándolo del baúl» para esta ocasión, y que ha ganado con el poso más el bagaje de casi una década juntos.

En el programa se nos presente como «un viaje onírico a través del imaginario musical y personal de Maurice Ravel. Un sueño sobre la vitalidad de su legado y el eclecticismo de la música que le sedujo: desde los clásicos franceses a los virtuosos románticos; desde la experimentación con la música popular hasta las influencias de sus contemporáneos y la efervescencia del jazz». El propio Marco Mezquida iría presentando las obras elegidas aclarando su formación de conservatorio y animando, como a este «omnívoro musical» que suscribe, a disfrutar con su personal acercamiento, lleno de ritmo, buen gusto, texturas actuales, las mismas que usan también los compositores de esta generación, con el piano del balear siempre limpio, académicamente libre, añadiendo campanas, efectos en la caja armónica y bebiendo de los grandes, junto al chelo cubano que suena a contrabajo (¡qué bien amplificado!), sumándose también a la percusión y cantando con ese timbre propio, cerrando este taburete una percusión del catalán (cual Trilok Gurtu actualizado) capaz de empujar, colorear, sacar sonidos imposibles  de su propio «set» o directamente a un bohdrán e incluso la humilde pandereta, para entre los tres, con una sonorización perfecta y unas luces bien ambientadas, dejarnos una verdadera «ravelación» desde el respeto a Don Mauricio, con la libertad que da el conocimiento tanto de sus obras como del dominio técnico y buen gusto con sus respectivos instrumentos.

Abrirían el concierto con el Cuarteto en Fa, sus cuatro movimientos donde el trío iluminó melodías y armonías centenarias jugando con tímbricas, contrastes y lucimiento tanto por separado como en todas las combinaciones, un maravilloso acercamiento con un lenguaje atemporal y guiños a los grandes.

De la «infantil» o naif como Marco calificó Ma Mère l’Oye (Mi madre la oca), escrita para piano a 4 manos, además de contarnos ese «idilio» buscado con otra pianista, que nunca cuajó, pero que sí logró con sus dos actuales compañeros, verdadera ensoñación las dos piezas elegidas: la efectista Pavana de la bella durmiente armando y desarmando entre los tres esa escala pentatónica enlazada con la Princesa de las pagodas, saltos de cuentos, sueños o ensueños, con el canto del chelo, las luces percusivas desde los cascabeles o el pandero irlandés, y el piano impresionista con campanas colgando de la tapa o haciendo clúster sobre el arpa armónica, tímbricas, melodías y ritmos del mejor jazz.

En este viaje onírico llegaría Le Tombeau du Couperin, el empuje inicial que me hizo rememorar los Different Trains de Steve Reich sin perdernos nada del compositor nacido en Ciboure (frente a San Juan de Luz), y su mundo interior del que Marco Mezquida también nos hablaría, rarezas, colección de muñecas, vida con su madre, sexualidad siempre en interrogante pero la grandeza e inspiración de Ravel que este trío fue recreando, tan solo echando de menos un vaso e incluso aquellos clubs con el ambiente cargados de humo a donde viajé desde entresuelo con los ojos cerrados.

En este recorrido raveliano no podía faltar la bellísima Pavana para una infanta difunta, anécdota incluida del estreno donde el compositor parece comentó al pianista con un original juego de palabras ante la lentitud del intérprete que no era igual «una pavana difunta para una infanta» que «una pavana para una infanta difunta», con una percusión inicial donde irían sumándose piano y cello, nada triste, más bien mágicos y auténtico canto optimista además de luminosa versiób de este trío que pareció cambiar el Mediterráneo por el Cantábrico, el mismo que baña Gijón.

Aún quedarían más joyas: el hermosísimo segundo movimiento Concierto en Sol, delicado, íntimo, lógicamente con el piano protagonista pero parte también la entrada melódica del cello y las pinceladas de una percusión impecable, y por supuesto el Bolero tan famoso que planteaba a Mezquida cómo afrontar de forma distinta esta obra tan conocida que además mantiene ese ostinato rítmico casi «ad infinitum». No nos hizo pero “al revés” sin spoiler, y pudimos comprobar la forma de darla literalmente la vuelta, casi un Orelob donde cambiar el crescendo total del pianísimo al fortísimo para invertirlo: arrancar directamente con el ff jugando tanto con la armonía como con el  propio ritmo, manteniendo la modulación final pero finalizando en el pp apágandose totalmente con las luces para este auténtico «sueño de Ravel».

Tras más de hora y media, con un público rendido y los intérpretes felices además de agradecidos, reivindicando la música en vivo, que es siempre única e irrepetible, invitando a comprar las grabaciones que estarían a la venta al salir, todavía habría tiempo para una propina de Vals noble y sentimental con el chelo colocado como un bajo (increíble sus graves) y la percusión única de una pandereta estratosférica, con el piano siempre elegante, original, personal y espléndido de Marco Mezquida. El mejor arranque de este festival que se prolongará hasta el domingo y donde no faltarán las necesarias y casi obligadas sesiones durante este mes en el Meidinerz Jazz Club de la calle San Agustín. Me las perderé porque mi agenda está completa, pero es de lo más recomendable y Gijón siempre merece una escapada.

Un trabajo «made in Asturias»

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Martes 5 de noviembre, 18:00 horas. Club de Prensa LNE, presentación del CD «Mysterium» (©2024 Eudora Records, SL).

Este martes se presentaba el nuevo disco de la pianista Noelia Rodiles (Oviedo, 1985) con la Orquesta Oviedo Filarmonía (OFil), dirigida por el maestro Lucas Macías. Además la intérprete estuvieron el director titular -y reciente «fichaje» de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla-, el compositor Manuel Martínez Burgos y Pilar Rubiera, presidenta de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, que haría de maestra de ceremonias y moderadora.

El quinto disco de la pianista «avilesina» y cuarto con el sello Eudora, contiene dos obras para piano solista y orquesta que pude disfrutar en el estreno del 24 de noviembre del pasado año, y grabadas entre el 31 de enero y el 2 de febrero de este año: la Partita nº 4 de Julián Orbón, y Cloches del maestro Martínez Burgos.

Tras unas primeras palabras de Pilar Rubiera con los agradecimientos y reconocimientos (sin olvidar la Beca Leonardo del BBVA) comenzaría con una semblanza de la artista avilesina y la presentación de la mesa, pudimos ver el vídeo con la génesis de este CD (en la propia web de Noelia Rodiles), que dejo a continuación.

La pianista formada en La Villa del Adelantado nos contaría su acercamiento a nuestro compositor Julián Orbón (Avilés, 1925 – Miami, 1991), sin dudarlo uno de los grandes desconocidos en España y cuyo archivo se conserva felizmente en Indiana (Universidad de Bloomington) donde acudió Noelia guiada primero por la curiosidad desde su conservatorio de Avilés que lleva el nombre del compositor, y después para ahondar en la producción y seguimiento para «redescubrir» esa joya que es la Partita nº 4, que tras su estreno e interpretación por medio mundo, tras su fallecimiento y del de su alumno y valedor el director Eduardo Mata, que la estrenó caería en el olvido hasta nuestros días. Menos mal que Noelia pudo revivirla primero en el concierto ya citado, y poder llevarla al disco, preservando esta obra que esperamos siga sonando; este proyecto se uniría al Cloches en un trabajo en paralelo de ambas obras llenas de misticismo, la inspiración en Victoria y su Magnum Mysterium más la de nuestra campana catedralicia, «La Wamba» de la que nos hablaría a continuación el compositor.

Manuel Martínez Burgos nos contaría cómo fue gestando Cloches desde su llegada a Oviedo -hace ya 9 años- y haber leído que la capital asturiana «sonaba a música», atmósferas como la propia sonoridad de la ciudad convertida en obra musical, uniendo sus dos ciudades anteriores (Oxford y París) para este triángulo de catedrales que se convirtieron en tres de los cinco movimientos de este concierto para piano. Destacó la implicación de todos los intérpretes con un trabajo conjunto y pausado por el tiempo transcurrido entre el estreno y la grabación en febrero, aún en la memoria reciente de los músicos pero reposado lo suficiente para lograr sacar todos los detalles que podemos disfrutar en el CD.

A continuación el titular de la OFil, Lucas Macías nos transmitiría cómo mantiene un recuerdo maravilloso tanto del estreno como de la grabación donde coincide con el compositor, destacando lo fácil que resultó trabajar con la pianista y el catedrático, pudiendo aportar ideas para redondear un trabajo difícil pero con una orquesta motivada y disfrutando todos con ambas obras.

Con la presencia de varios miembros de la propia OFil, Pilar Rubiera invitaría a Marina Gurdzhiya, ayudante de concertino desde su llegada a la capital asturiana en 2002, contándonos cómo fue el trabajo, sintiéndose orgullosa del mismo unido a las emociones tales como la confianza que le dio el maestro Macías cuando estuvo tres años cubriendo la baja del concertino Andrei Mijlin, la entrega de Noelia (sin necesidad de conocer el curriculum), y cómo pese a ser obras nuevas hubo entrega total, disfrutando de nuevo la pasada semana con el último estreno Martínez Burgos, esperando pueda grabarse igualmente.

Pilar nos hablaría de la lotería de poder tener en Oviedo a tres músicos «de aquí» (Lucas y Manuel casi reconocidos como asturianos adoptivos), yo llamo a todo este proyecto «Made in Asturias», formados fuera de nuestras fronteras para abrir un breve debate sobre qué se puede mejorar en la educación musical tan diferente a la nuestra por parte de estos tres grandes músicos: Noelia desde su trabajo docente en Zaragoza retomaría lo apuntado al inicio del encuentro por la Presidenta de la FMC ovetense, los profesores deben ser músicos en activo (algo que en España es difícil y en Asturias imposible) y así se les exige; Manuel pide más dotación a los centros de enseñanza, aquí como en otras ciudades compartidos entre los grados Profesional y Superior, además de mayor inversión y entender la  cultura como bien inmaterial; Lucas recordaría su paso en el año 2000 por la Mahler Jugendorchestre donde sólo eran seis españoles y hoy es nuestro país el que más  músicos aporta (también a la European Union Youth Orchestra), aunque muchos hayan salido tristemente de centros privados más que de los públicos, siendo un talento joven de difícil retorno a casa.

El coloquio se abriría a los presentes con el tema de la presencia de público joven en los conciertos y óperas , aunque está claro que depende de ciudades. Juan Carlos R. Ovejero preguntaba a Macías por la clave para captar público nuevo, comentando el maestro onubense cómo su padre desde el Teatro de la Maestranza sevillano le enviaba un mensaje admirado por el lleno de jóvenes en el ensayo general del «Turandot«, o cómo tener precios especiales para ellos, como también hace Granada o Tenerife, puede ser una solución.

Finalmente se comentaría la tradición coral asturiana pero que salvo honrosas excepciones las formaciones vocales están envejecidos en su mayoría, y cómo buscar la participación con orquestas como apuntaba Lucas, quien apunta como una de las soluciones la integración de la música en los centros desde edades tempranas, contándonos su propia experiencia buscando uno para sus hijos, todavía buscando encajar el transporte escolar para su nuevo destino hispalense, y optando en Sevilla por el Colegio Internacional Europa que cuenta con cuatro coros (Rosetta, Mozart, Palestrina y Brahms) dentro de sus actividades extraescolares, un ejemplo privado en el que debería mirarse la educación pública.

Un encuentro interesante que finalizaría con la firma de discos por parte de Noelia Rodiles, hoy verdadera protagonista en el Club de Prensa.

Campanas de esperanza

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Un programa atractivo y exigente marca el estreno de las Jornadas de Piano «Luis G. Iberni»

Pablo Siana

Jueves, 31 de octubre, 20:00 horas. Jornadas de Piano “Luis G. Iberni”, Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. Jaeden Izik-Durko (piano), Oviedo Filarmonía, Vincenzo Milletarì (director). Obras de Martínez Burgos, Scriabin y Tchaikovsky.

(Crítica para LNE del sábado 2, con el añadido de los links siempre enriquecedores, tipografía que no siempre la prensa puede adaptar, y fotos propias)

Jueves otoñal cerrando octubre para la inauguración de las Jornadas de Piano «Luis G. Iberni» dedicada a las víctimas de la DANA y guardando un respetuoso minuto de silencio antes de comenzar el concierto con el absoluto ganador en todas las categorías del XX Concurso Internacional de Piano de Santander “Paloma O’Shea (2022) o del 67º María Canals barcelonés entre otros muchos: el canadiense Jaeden Izik-Durko (Salmon Arm, 1999), tras su recital en solitario para la Sociedad Filarmónica de Gijón en febrero de este año, esta vez junto a la Oviedo Filarmonía (OFIL), y el regreso al podio del director italiano Vincenzo Milletarì (Taranto, 1990), a quien disfrutamos dirigiendo la clausura de los Conciertos del Auditorio 2022 en una excelente Gala lírica.

Para esta triste noche de difuntos que contrastaba con el ambiente juvenilmente festivo, un programa atractivo y exigente manteniendo la estructura habitual de estreno, concierto solista y gran sinfonía, para poner a prueba a la siempre versátil y cada vez más madura orquesta ovetense. El programa comenzaba con el estreno absoluto del madrileño afincado en Asturias Manuel Martínez Burgos (1970) titulada «…humanidad que viene de las tinieblas, y se esfuerza, incansable, por llegar a la luz…», obra encargo de la AEOS en colaboración con la SGAE, inspirada en «La Regenta» de Clarín para conmemorar el 25 aniversario del Auditorio y la OFIL. Tomando como título una frase del propio Leopoldo Alas, la obra comienza con una introducción de 25 campanadas metafóricas (pienso que la cercanía de la Wamba catedralicia al CONSMUPA está en el subconsciente del catedrático) donde a la Vetusta musico-literaria va hilvanándose y sumándose las distintas secciones en tres capítulos sin interrupción coincidentes con los párrafos de la cita: I. …humanidad que viene de las tinieblas, II. y se esfuerza, incansable, III. por llegar a la luz…. La luz como símbolo del conocimiento tanto para el escritor zamorano tan asturiano ya como el doctor por la Universidad de Oxford, quien “parirá” esta obra entre 2022 y 2023 como otro hijo sinfónico que al fin vio la luz jugando con todas las combinaciones posibles de la tímbrica orquestal que nuestro catedrático domina como pocos: paleta sinfónica muy rica desde un lenguaje actual y reconocible, la sombra inicial con música abrumadora por momentos, el esfuerzo del camino lírico y melódico con una cuerda sedosa, y la esperanza final llena de fulgurantes ritmos que nos recuerdan al mejor Bernstein, colorista y optimista en su conclusión con el impactante final para lucimiento de metales y percusión de una OFIL bien llevada por Milletarì, recogiendo los grandes aplausos del público junto al propio compositor.

El Concierto para piano y orquesta en fa sostenido menor, op. 20 (1896), de Alexander Scriabin (1872-1915) nos permitió en sus tres movimientos corroborar las buenas sensaciones, técnica y musicalidad de Izik-Durko gracias a una excelente concertación del maestro italiano. La primera composición orquestal del ruso, transición entre siglos y armónicamente muy particular pero aún con influencias de Chopin o Liszt, es una obra introspectiva, refinada y repleta de impulsos, como así la entendieron los intérpretes: un contundente Allegro, bien balanceado, el delicado Andante central con un dúo clarinete-piano emocionante, y el enérgico Allegro moderato final, con el canadiense sabiendo equilibrar brillo y fusión junto a una OFIL siempre clara en todas sus secciones y Miletarì atento a cada detalle gracias a la buena comunicación visual y gestual.

La propina tenía que ser también de Scriabin: el Andante cantabile en fa sostenido mayor de sus “2 Poèmes”, op. 32, casi un actualizado homenaje a Horowitz, uno de los valedores de su compatriota.

Y como suelo repetir a menudo “no hay quinta mala”, porque la Sinfonía nº 5 en mi menor, op. 64 (1888) de Piotr Ilich Tchaikovski (1840-1893) no solo enlaza con la esplendorosa Rusia musical y la contemporaneidad con el anterior Scriabin, sigue siendo una de las más grandes páginas orquestales para gusto de todos los públicos y verdadera prueba de fuego para los intérpretes. Representando el romanticismo último, su pura emocionalidad y melodismo fue bien captado por Miletarì que hizo “cantar” a la OFIL pasando por los estados de ánimo siempre actuales por cercanos, esta sinfonía atormentada que expresa como pocas un destino fatal pero enérgico y brillante. Es difícil aportar algo nuevo a tantas versiones de referencia, pero las sensaciones de desánimo a flor de piel hicieron que el director italiano arrancase el Andante – Allegro con anima iniciado con un pausado inicio antes de atacar con verdadera “alma” para  jugar con unos “tempi” muy contrastados y extremos, impecables los clarinetes en  el recurrente tema “del destino” que iría destilando sensaciones a lo largo de la obra. Las dinámicas también fueron amplias y manteniendo los balances en  el Andante cantabile, con alcuna licenza del maestro italiano en los “rubati” bien marcados, con el conocido y magnífico solo de trompa más una OFIL enriqueciendo la tímbrica. El Valse ligero y nostálgico sería un sólido puente antes del final explosivo, ese Finale: Andante maestoso – Allegro vivace donde la energía se transmitió con una orquesta de sonoridad compacta, madura, limpia, convencida y entregada, brillando todos sus solistas para la grandiosa conclusión que nos dejó una buena, además de personal, interpretación de esta otra “quinta joya” para un concierto esperanzador.

Izik-Durko, pianismo de altura

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El canadiense inaugura las jornadas «Luis G. Iberni» con una OFIL madura y compacta que se despidió con «La Quinta» de Chaikovski

Pablo Siana

(Reseña para LNE del viernes 1, con el añadido de los links siempre enriquecedores, tipografía que no siempre la prensa puede adaptar, y fotos de las RRSS)

Último día de octubre y a la memoria de las víctimas de la DANA tras un minuto de silencio arrancaban las Jornadas de piano «Luis G. Iberni» con el ganador del Concurso Internacional de Santander en 2022, el canadiense Jaeden Izik-Durko con la Oviedo Filarmonía, tras su recital en solitario en febrero de este año para la Sociedad Filarmónica de Gijón, y con el regreso al podio del italiano Vincenzo Milletarì (1990), quien ya estuvo dirigiendo la clausura de los Conciertos del Auditorio 2022 con una excelente Gala lírica.

La inauguración del ciclo, que organiza la Fundación Municipal de Cultura y cuenta con la colaboración de LA NUEVA ESPAÑA, ofreció un atractivo programa que comenzaba con el estreno absoluto «…humanidad que viene de las tinieblas, y se esfuerza, incansable, por llegar a la luz…» , obra de Manuel Martínez Burgos encargo de la Asociación Española de Orquesta Sinfónicas en colaboración con la SGAE inspirada en “La Regenta” de Clarín. Obra vistosa y agradecida de escuchar, se inicia con 25 metafóricas campanadas y consiste en tres movimientos sin interrupción, en los que se juega con todas las combinaciones posibles de la tímbrica orquestal.

El Concierto para piano y orquesta en fa sostenido menor, op. 20, de Alexander Scriabin en sus tres movimientos nos permitió corroborar las buenas sensaciones de Izik-Durko junto a una buena concertación del italiano en la primera composición orquestal del ruso, transición entre siglos y armónicamente muy particular. Obra refinada, introspectiva y repleta de impulsos, como así la entendieron los intérpretes: contundente el Allegro, delicado el Andante central y enérgico el Allegro moderato final, pianismo de altura bien respaldado por una OFil clara en todas sus secciones bien llevada por Miletarì y el necesario entendimiento con el solista.

En la segunda parte para enlazar con la mejor Rusia musical, la Sinfonía nº 5 en mi menor, op. 64 de Piotr Ilich Chaikovski, repitiendo que “no hay quinta mala” y siendo una de las grandiosas páginas orquestales que no pueden faltar cada temporada para poner a prueba músicos y público. Último romanticismo, melodismo en estado puro de esta página atormentada expresando el fatal destino. Emociones a flor de piel con unos tempi muy contrastados y extremos, como las dinámicas de Milletarì con una OFil madura y compacta donde brillaron sus solistas pero sobre todo la buena y personal lectura de esta joya sinfónica.

Jueves, 31 de octubre, 20:00 horas. Jornadas de Piano “Luis G. Iberni”, Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. Jaeden Izik-Durko (piano), Oviedo Filarmonía, Vincenzo Milletarì (director). Obras de Martínez Burgos, Scriabin y Tchaikovsky.

Verdaderos homenajes líricos

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Miércoles 16 de octubre, 20:00 horas. Teatro Filarmónica, Oviedo, La Castalia: Clausura del XXII Curso «La Voz en la música de cámara» -Homenaje a Mª Luz González Peña-. Obras de Gabriel Ordás.

La Castalia y Gabriel Ordás (Oviedo, 1999) ya son cual binomio inseparable que siguen creciendo con los años y manteniendo una colaboración que engrandece tanto a la asociación que preside Begoña García-Tamargo como al compositor carbayón que completa sus estudios en Nueva York, pero manteniendo el contacto «telemático» desde Manhattan para poder supervisar el estreno escénico de dos de sus óperas de cámara (o entremeses contemporáneos como él los prefiere definir), atendiendo a los medios de comunicación asturianos estos días previos en este verdadero homenaje lírico para mi querida amiga y compañera la avilesina Mª Luz González  Peña, buena ocasión para una escapada a la tierrina de donde partiría en 1989.

Con un lleno en el teatro de la calle Mendizábal abriría la velada la directora artística Begoña García-Tamargo agradeciendo al ayuntamiento ovetense su colaboración para estos estrenos escenificados de Ordás, a la Fundación Ópera Oviedo por cederles vestuario y atrezzo, al diario LNE, todos con representantes entre el público y a la SGAE, personificada por la doctora e investigadora Mª Luz González Peña, siempre colaboradora de La Castalia en sus conferencias además de poner a disposición de la misma un amplio repertorio con el que trabajar en los distintos cursos, incluso obras novedosas, haciendo una semblanza de la homenajeada con un  Curriculum Vitae inmenso desde que se marchó a la capital de España con nuestro admirado profesor Emilio Casares, para establecer una colaboración y trabajo inconmensurable desde 1990, tanto en la Biblioteca como en el Archivo de la Sociedad de Autores, siendo desde 1993 la directora de su Fondo, y participando en exposiciones, documentales, comisariando e incluso redescubriendo a María Lejárraga, entre muchas semblanzas como las de Pérez Galdós, Vital-Aza y tantos otros, destacando el proyecto «Pioneras de la SGAE» en 2021 o su participación en 2022 dentro del documental dirigido por Laura Hojman «A las mujeres de España: María Lejárraga» (nominado al Goya), siendo desde 2022 Académica de las Artes Escénicas.

Tras recibir una placa conmemorativa, la propia María Luz improvisaría unas palabras, recordando a sus amistades y familiares, su traslado a Madrid para disfrutar con su trabajo (aunque dice que «él la encontró a ella» en 1989 con el maestro Casares para trabajar en el «Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana» (una entelequia por entonces que hoy en día es una realidad y obra de consulta internacional) y después en el homónimo de la zarzuela. Agradecimientos a Teddy Bautista, director de la SGAE que transformaría el inmenso archivo creando el CEDOA por donde han pasado para la catalogación muchos asturianos de nuestra querida facultad ovetense, digitalizando los fondos y permitiendo el acceso desde internet, aunque no desee perder las visitas presenciales de tantos músicos de nuestra tierra.

Y por supuesto el agradecimiento y felicidad de poder estar disfrutando de las tres obras de Gabriel Ordás, a quien conocemos y admiramos desde su adolescencia, primero como intérprete y pronto como compositor desde una precocidad que ya nos asombraba entonces y seguimos admirando hoy.

Comenzaría la velada con la representación de Doña Esquina (2018) sobre el entremés homónimo de Agustín Moreto (1618-1669) que ya pude escuchar en su estreno instrumental, participando el propio compositor al violín junto a Santiago Ruiz de la Peña al cello y Juan Urdániz al piano en este mismo teatro. Esta vez el trío instrumental contaría con Jesús Méndez, Pelayo Cuéllar y Fernando Santirso desde el piano y la dirección musical del proyecto con un trabajo que comenzaría el pasado mes de septiembre con los cantantes e instrumentistas hasta el día 7 del presente donde ya se incorporaría a la escena Susana Gómez, un lujo para poder «armar» este espectáculo seis años después, una ópera de cámara donde los papeles cantados estarían a cargo de la mezzo María Heres (Doña Esquina), una voz que sigue formándose desde sus inicios en La Castalia y está asentando una carrera donde ha estrenado muchas obras de Ordás, con un color que ha ganado con el tiempo y un volumen suficiente, empastando con el resto del elenco: Daniel Vargas (Gracioso), voz y escena suficientes en esta obra, las sopranos Silvia Llera (Mujer 1) y Noive Solar (Mujer 2) bien desenvueltas escénica y vocalmente con un perfecto acople de ambas, más el barítono Ángel Simón (Esportillero), una voz poderosa, de buena dicción y mejor proyección. El vestuario dieciochesco no impidió disfrutar de la partitura de Gabriel Ordás que en esta obra tiene un estilo ecléctico donde hay pasajes del teatro musical (casi una señal del destino) junto a otros plenamente actuales (como en la obertura inicial) para mantener viva «la idea de los celos y la deslealtad evidenciando el fracaso de las estrategias amorosas», un tema atemporal, tratando a las voces con conocimiento de sus registros y respetando el texto, pues como el propio compositor ha dicho muchas veces, «siempre que compongo pienso que escribo para que esa música la lleven al escenario personas, no instrumentos».

Viaje I (2023), encargo del Trío Malats para su estreno en la Filarmónica de Avilés el 2 de febrero de 2023, ejercería como puente entre los dos entremeses cual viaje que nació entre los numerosos desplazamientos del compositor entre Madrid y Oviedo, con un lenguaje ya nuevo, maduro, un trío donde la escritura del compositor ovetense está más evolucionada y con un conocimiento directo y profundo de los instrumentos que le confiere aún más valor, contando con los mismos intérpretes de la primera obra de este lluvioso miércoles, en una versión de hondura que se notó muy trabajada por el trío.

Tras una breve pausa para reubicar atrezzo y sillas, solo con el acompañamiento del piano, cerraría esta velada el Terceto de Desamor (2019) con las voces de María Heres (mujer), Ángel Simón (hombre) y Ángeles Rojas (amiga) sobre un libreto de María Abella (1999) que nos deja un entremés de nuestro tiempo con la misma temática de enredos, celos y deslealtades.

Ordás conoce y mima las voces que cantan, declaman y realzan unos textos bien entendidos, tres voces de colores bien elegidos para un empaste perfecto y con cantantes experimentados unidos a La Castalia: los registros graves de Heres y Simón más los agudos de Rojas, dieron vida a este terceto con el piano de Santirso completando este «entremés del siglo XXI» de vestuario actual donde el teléfono móvil es ya complemento obligado y los engaños están a la orden del día.

Muy aplaudida esta tercera obra de la velada y saludos de todos los que pudieron completar y traer a la escena del Teatro Filarmónica este homenaje lírico a nuestros queridos asturianos que presumen de «la tierrina» aunque estén lejos de ella.

Como siempre mi reconocimiento al trabajo impagable de La Castalia y todo el equipo que siguen formando voces y haciendo de Oviedo una capitalidad musical que es un ejemplo a seguir.

Ilusionante temporada

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Este jueves 26 de septiembre a las 12:30 horas se presentaba en el Salón de Te del Teatro Campoamor (al estar aún en obras el Auditorio de Oviedo), la Temporada 2024-25 de los Conciertos del Auditorio y Jornadas de Piano «Luis G. Iberni», una vez pasadas celebraciones como las Bodas de Plata y aún con buenos recuerdos de aniversarios pero mirando siempre al futuro para una temporada que se ha titulado como «de la ilusión» en las palabras de David Álvarez, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo y presidente de la Fundación Municipal de Cultura -FMC-) que abría la rueda de prensa.

Tras la proyección de un vídeo con un programa que comentaré más adelante, el presidente de la FMC subrayaría de la temporada que “es como un viaje sonoro que invita a cada uno de nosotros a explorar la riqueza y diversidad de la música clásica, un arte que trasciende el tiempo y el espacio». Después tomarían la palabra Juan García-Ovies (responsable de la Fundación EDP en Asturias), Francisco García Alonso (subdirector del diario La Nueva España), los apoyos siempre necesarios de patrocinadores y colaboradores.

Proseguiría Pilar Rubiera (presidenta de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo)  que destacaría las citas sinfónicas donde habrá dos estrenos a cargo de Oviedo Filarmonía (OFil) o la presencia de las mujeres tanto en el atril como desde el podio, o los centenarios de Puccini o Bruckner, que finalizaría su intervención con las palabras de Cecilia Bartoli: «La música no cambia el mundo y desgraciadamente no para guerras  pero es una forma de soñar juntos y de ir a otra dimensión aunque sea por un breve espacio de tiempo”.

Foto: desimonvanboxtel

David Álvarez destacaría algunas figuras como la violinista Janine Jansen con el afamado y aclamado Klaus Mäkelä dirigiendo la Real Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam (de las pocas que quedaban por visitar Oviedo), la presencia de la OFil como pilar de los conciertos así como el apoyo que siempre se ha tenido a artistas asturianos de talla internacional. Avanzó la novedad para esta temporada de un programa pedagógico pendiente de cerrar y que se clausurará con un gran musical, reivindicando como ya es casi obligada la etiqueta («hastag») para Oviedo de #capitalidadmusical, con el agradecimiento a todo el equipo de la FMC pasando ya el micrófono a Cosme Marina, director artístico de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo y sin olvidarse de Cristóbal Sánchez quien realizó el diseño gráfico de esta temporada.

Foto ©decca by marco_borggreve

Entrando en materia, Cosme Marina hablaría de una temporada “muy diversa, no es un ciclo de piano, no es un ciclo estrictamente de orquestas sinfónicas, no es un ciclo de ópera, pero tiene todo eso y, precisamente, desde su origen tiene ese espíritu de diversidad, de buscar la música desde todos los recovecos y, sobre todo, una ambición de que en Oviedo y en Asturias podamos tener a los grandes músicos de nuestro tiempo a las grandes formaciones sinfónicas. No es tan fácil, porque la competencia no es con las ciudades de nuestro alrededor, al final los grandes artistas y las grandes formaciones se mueven a nivel mundial”. Por tanto un ciclo variado, una de las señas de identidad buscando para tener en Oviedo lo mejor del panorama nacional e internacional, siempre complicado pero fruto de una labor de años y el apoyo del Ayuntamiento de Oviedo. Si la anterior temporada de los 25 años se rondaron los 30 mil espectadores, a los que sumar el resto de oferta ovetense pública y privada (Ópera, Filarmónica de Oviedo, Zarzuela, Festival de Danza, Primavera Barroca, conservatorios, etc.),  logran una personalidad de la capital asturiana marcada por el nexo musical: «Todo esto convierte a Oviedo en la ciudad de España con más asistencia a los espectáculos de música clásica de todo el país en relación con su población». Por esto llevo años diciendo que la capital asturiana es #LaVienaEspañola.

Foto by Stas Levshin

Citando algunos intérpretes tanto asturianos como internacionales, el director Teodor Currentzis con  su MusicAeterna será de lo que destacará entre los aficionados, así como los 80 años de William Christie con Les Arts Florissants en una gira por las principales capitales musicales donde Oviedo sigue estando en ese mapa. Destacable la vuelta del oratorio a Oviedo, esta vez con Jephtha (Haendel) que solo se verá en Madrid y Oviedo.

De las Jornadas de Piano «Luis Gracia Iberni» se puede decir, y sin complejos, que será el mejor ciclo por las figuras programadas, conocidas y nuevas que Marina fue citando: Jaeden Iziz-Dzurko, Yefim Bronfman, los regresos de Leif Ove Andsnes, Arcadi Volodos, Grigory Sokolov (que no puede faltar en Oviedo), Paul Lewis, o dos figuras muy esperadas: Beatrice Rana (con la Orquesta Filarmónica de Radio Francia dirigida por Mikko Franck) y Vikingur Ólafsson, que no dejará indiferente a nadie -doy fe- y  añadirá su nombre a la gran lista de famosos pianistas de los que seguir disfrutando en «La Viena Española».

Photo Simon_fowler ©warner_classics

Sería nuevamente el concejal y melómano David Álvarez quien despediría esta presentación, recordando que los abonos se pondrán a la venta desde este sábado 28 de septiembre, y que los conciertos en sábado, domingo y festivos comenzarán a las 19:00 horas aceptando una de las sugerencias de los habituales, manteniéndose las 20:00 horas por semana.

Personalmente es difícil destacar la excelente oferta (de la que dejo copia), pues hay para todos los gustos y públicos. En el terreno lírico destacar por orden cronológico:

La versión en concierto de Dido y Eneas (Purcell) con el Coro y Orquesta de la Ópera Real de Versalles que inaugurará la temporada el sábado 26 de octubre con Sonya Yoncheva y Ana Vieira Leite (que descubrí con Concerto 1700), una Gala Lírica el jueves 7 de noviembre con Sondra Radvanovsky y Piotr Beczala, junto a OFil y Lucas Macías, un homenaje a Puccini, o el antes citado oratorio de Haendel (Jephtha) con Joyce DiDonato, Michael Spyres e Il Pomo d’Oro el domingo 4 de mayo.

Foto © Rubén Fernández

Con muchas ganas de escuchar el miércoles 20 de noviembre el Requiem en do menor de Cherubini con un tándem que nos da siempre grandes satisfacciones (El León de Oro y OFil), incluyendo además la Sinfonía nº 00 en fa menor de Bruckner, o la «Vivaldiana» de Forma Antiqva el jueves 6 de marzo.

Para el bicentenario del compositor austríaco también sonarán la Sinfonía nº 9 el sábado 29 de marzo con MusiAeterna y Currentzis, y la Sinfonía nº4 el sábado 15 de marzo con el regreso de Francesca Dego (Concierto para violín de Barber) y el estreno de las Vísperas de Jesús Rueda, con la OFil y su titular el maestro Macías, sumándose el de Martínez Burgos Humanidad que viene que tendrá lugar el jueves 31 de octubre junto a «La Quinta» de Tchaikovsky y el Concierto para piano de Scriabin con el último ganador del Concurso de Santander Jaeden Iziz-Dzurko.

Photo © Marco Borggreve (all rights reserved)

Por lo que supone de «concierto estrella» y que me lo tomo casi como regalo de cumpleaños, el lunes 27 de enero llegarán al Auditorio Janine Jansen con Klaus Mäkelä y la Real Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam, puede que de lo más esperado de la temporada por la calidad y fama mundial de estos intérpretes y por supuesto poder celebrar los 80 años de un incombustible William Christie con Les Arts Florissants en su retorno a Oviedo con oberturas, arias y coros de Haendel (Ariodante, Semele…) y Rameau (Les Indes galantes) el sábado 8 de febrero.

Photo © JosepMolina

Y de los inmensos pianistas, además de «los de siempre» bien recibidos en Oviedo, me quedo con la oportunidad de escuchar dos visiones de las últimas sonatas de Beethoven, con dos intérpretes que sigo habitualmente, mi querido Paul Lewis el jueves 20 de marzo (además de Brahms, Larcher o la número 5, la sonata nº32 del Sordo genial) y Vikingur Ólafsson cerrando temporada el miércoles 28 de mayo con las tres últimas.

Foto © Markus Jans

Una temporada ilusionante que sigue apostando por la calidad de los conocidos (está con sus enlaces o links) y los «nuevos nombres» que seguirán poniendo a Oviedo en el mapa, un motor cultural y económico que con la mejora en las comunicaciones con la capital asturiana, a buen seguro traerá más público en esta 26ª Temporada que comenzase con aquellos «Conciertos del Campoamor» y las primeras Jornadas de Piano precisamente en el mismo teatro donde se ha presentado esta. Los precios, tanto en los abonos conjuntos, los diferenciados como las localidades sueltas, siguen siendo competitivos si vemos otros escenarios nacionales… y no digamos internacionales. Prometo ir contándolos desde aquí, siempre que nada me lo impida.

Buena poesía para Borja Mariño

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CD «Mientras se borra el mundo. Lírica de cámara de Borja Mariño». Mar Morán – Gabriel Alonso – Aurelio Viribay.

Cezanne Producciones: CZ132 / M-10393-2024 / 0 793150 230280

Este viernes 13 de septiembre a las 12:30 se presenta en el ambigú del Teatro de la Zarzuela el último trabajo discográfico de Borja Mariño (Vigo, 1982) en el sello que dirige Javier Monteverde y grabado a finales de abril del presente año.

Del músico gallego hay mucho que escribir, aunque nadie mejor que mi admirado Arturo Reverter en el fenomenal texto introductorio «Al calor de los poemas» (que dejo íntegro al final de esta entrada). Borja Mariño conoce como pocos la voz humana pues no debemos perder de vista su enorme trabajo como maestro repetidor (para quien lo desconozca: el que trabaja desde el piano las partituras orquestales) en los mejores teatros de ópera, siendo larga la lista de grandes voces que han tenido la suerte de tenerle a su lado. Probablemente le viene de aquí esta vocación por la llamada «Canción de concierto», así que nadie mejor para sentarse al piano que el vitoriano Aurelio Viribay Salazar (a quien Don Arturo ha bautizado como «arqueólogo de la canción española»), una autoridad en este repertorio y que conoce bien tanto las composiciones del compositor gallego como la sabia elección de las voces para este disco que recoge cinco del compositor vigués: la soprano pacense Mar Morán (con quien llevó al disco tanto a García-Leoz como el pasado año las canciones de Manuel Palau) y el barítono ferrolano Gabriel Alonso (recuperando a compositores gallegos de distintas épocas en No camiño). Esta es una recopilación de los principales ciclos de Mariño con ese título tan enigmático como Mientras se borra el mundo organizadas alternando las voces, la soprano «Versos de mujer», «Campanas de sol y aire» más «Cuatro canciones antiguas sobre textos sefardíes» mientras el barítono canta el «Tríptico de Hierro» y los «Tres poemas de guerra y un sueño», todas ellas con el magistral piano del vitoriano.

Como en toda canción denominada lírica, incluso desde su propia acepción de adjetivo ‘perteneciente o relativo a la lira, a la poesía apropiada para el canto o a la lírica’, los textos (que se incluyen en el libreto) son inseparables de la música, así que la (s)elección de Borja Mariño no puede ser mejor, engrandeciendo la palabra al elevarla con su música, de cuño propio y actual pero que conoce toda la evolución del género y estilo. Y si además hay un guiño a las mujeres, el resultado final es óptimo, dejándonos en este último trabajo una producción que ya ha sonado en diferentes escenarios e incluso orquestada a lo largo de estos últimos años con elencos de talla internacional.

De los textos, en el caso de «Versos de mujer» que abre la grabación, es un homenaje a la poesía femenina con textos de Dulce María Loynaz (1903-1997), Alfonsina Storni (1892-1938), Josefina de la Torre (1907-2002) y Carmen Jodra (1980-2019), junto a dos escritoras vivas como Carmina Casala (Atienza, Guadalajara) y la asturiana Dalia Alonso (Gijón, 1996).

Por comentar brevemente todas las canciones comenzaré con las de Mar Morán, las primeras seis pistas del disco:

Quiéreme toda (Loynaz), La falda eléctrica (J. de la Torre), Bola de nieve (D. Alonso), ¡Agua, agua! (A. Storni), Adiós, amor (C. Casala), y Cita final (C. Jodra). Seis cuadros de mujer, con la primera desde una introducción de piano plenamente «entera» y tan lírica como la voz de la cantante extremeña, fraseos sentidos y llevados por el propio texto, de agudos extremadamente matizados junto a los puentes instrumentales más allá del acompañamiento. «Electrizante» y cautivadora la segunda, auténtico lied hispano de protagonismo entre sus intérpretes, escritura de herencia hispana y creatividad gallega para estos versos de saltos casi acrobáticos en registros agudos sin perder nunca el buen gusto. Intimismo de nieve que cala por su sensibilidad a pares la tercera contrastado en carácter con el agua matadora de la argentina Alfonsina que Mariño traslada la inquietud tanto a la palabra cantada como al piano. Tras la angustia vital la del alma, el adiós sentido y plenamente romántico pero de nuestro tiempo, el canto casi susurro acunado por el piano con los silencios justos para redondear la musicalidad. Y el breve final de estos versos en femenino plural, alegres y optimistas con un maravilloso piano vistiendo la melodía cautivadora.

«Campanas de sol y aire» es un canto a la milenaria Hispalis sobre poemas de cuatro escritores  contemporáneos sevillanos: Juan Lamillar (1957), Lutgardo García Díaz (1979), José María Jurado (1974) e Ignacio Trujillo, quienes imprimieron en sus poesías, desde su propia perspectiva, la belleza y el carácter de la capital andaluza, y que la soprano extremeña ya ha interpretado en el Ateneo de Sevilla así como en Mérida, ocupando aquí las pistas undécima a decimocuarta:

Mientras se borra el mundo (J. Lamillar) da título al álbum, perfecta conjunción de voz y piano, fraseos compartidos jugando con un rubato mínimo adecuado al texto. Milagro en Valdezufre (L. García Díaz) de musical aire francés pero sin fronteras, melodía cantada revestida por un piano para tejer una página atemporal. El bosque, la flor y la muerte (J. Mª. Jurado), el texto, la voz y el piano, esencia de la canción, nuestro «lied hispano» desde una raíz más allá del folklore para disfrutar cada frase. Y Alta torre (I. Trujillo), bravura sin complejos explorando todos los registros de voz y piano para comprobar esa altura sevillana entendida como metáfora musical.

Por último las «Cuatro canciones antiguas sobre textos sefardíes» (cortes 18 a 21), una de las primeras obras para voz del compositor vigués, ciclo que gira en torno a los cuatros modos de la música antigua con textos recogidos por la musicóloga Susana Weich, que representan diversos momentos vitales: el casamiento, la muerte, una nana y una canción de juegos, estrenadas en el año 2000 por Patricia Blanco (posteriormente orquestadas con gran repercusión en la personal interpretación que hizo en 2013 la soprano Saioa Hernández en el Auditorio Nacional de Madrid con Alejandro Jassán al frente de la Sinfónica Chamartín):
Entender esa cultura no tan conocida pese a la cercanía nos trae primero Demudada de mi amado (textos recogidos en Sofía, Bulgaria), melismas sinceros más que adornos, calderones y la voz desnuda rápidamente arropada al piano con formas de cantar que se mantienen en nuestra tierra y Mariño actualiza desde su magisterio. Altas voces doloridas (textos recogidos en Tetuán, Marruecos) de aires renacentistas como tantos otros compositores han tomado para la canción de concierto, la música modal tan rica y paulatinamente adoptada en la actualidad. La cabecita de la luna (textos recogidos en Jerusalén), recordando «otras lunas» por ambos intérpretes, siempre inspiradora en música, que en esta bellísima nana del compositor vigués ha encontrado en Mar y Aurelio sus mejores transmisores de emociones. Para finalizar con Juego de niños (textos recogidos en Israel y Quintana del Monte, León), el carácter infantil con la óptica adulta de una escritura musical que no tiene nada de juego sino de estudio y conocimiento vocal e instrumental, perfecto cierra de esta grabación.

En la voz de Gabriel Alonso comento el resto de pistas:

«Tres poemas de guerra y un sueño» con textos de Antonio Machado (Sevilla, 1875 – Colliure, 1939), es un encargo del propio barítono que forma parte de un proyecto de tres ciclos de tres autores escritos para su trabajo de fin de carrera. Mariño se centra en los últimos poemas del escritor sevillano donde encara el exilio y los estragos de la Guerra Civil española, canciones que dibujan la profunda desolación retratada por el poeta, intercaladas por una cuarta, Sueño, que da un pequeño respiro a tanta oscuridad. El ciclo fue estrenado por Alonso junto al piano de Duncan Gifford en 2021 (en el Auditorio Sony de la Escuela Superior de Música Reina Sofía) que también se interpretó en el Ward Recital Hall de Washington (por el barítono Gustavo Ahualli junto al pianista Agustín Muriago):

Estos tres poemas son ideales para el color vocal del ferrolano (de sus características remito de nuevo a Don Arturo), pero mis impresiones tras su repetida escucha van desde el Horizonte, de nuevo con un piano introductorio que prepara el fraseo cantado desde una escritura actual perfectamente adaptada al texto del poeta sevillano, La primavera esperanzadora con unas sombras planteadas en el «acompañamiento» tan protagonista y descriptivo, junto a una línea de canto exigente bien resuelta por el barítono en todo el registro desembocando en un final luminoso. Prosigue el desgarrador Sueño cual copla de ciego actual sin «tonalidad» como el propio poema, y La muerte del niño herido, marcha fúnebre para un dolor creativo desde todos los puntos de vista, nana perpetua en una penumbra musical bien escrita y ejecutada por ambos intérpretes.

«Tríptico de Hierro» fue compuesto para conmemorar en 2022 el centenario del premiado con el Príncipe de Asturias de las Letras en 1981, el poeta madrileño José Hierro (1922-2002), tríptico estrenado por el barítono David Oller con el propio Mariño (también tiene versión sinfónica estrenada en el Auditorio Manuel de Falla de Granada y con César San Martín y la Orquesta de Getafe en 2023, dirigida por Carlos Díez en el Teatro García Lorca).

El buen momento parece describir el que comparten intérpretes y compositor, la poesía de Pepe Hierro que tan bien casa en la música del compositor gallego con la entrega de voz y piano en este universo férreo, Las nubes que dibujan formas e inspiran un canto emotivo, entregado, revestido de un teclado evocador como la propia «firma», para terminar con el Paseo, sincopado con paso firme, los acentos poéticos que se enriquecen en esta página de Mariño, «eternamente joven» en ese calendario desgranado en una verdadera «crónica del dolor» hecho canción y así entendida por Gabriel y Aurelio.

AL CALOR DE LOS POEMAS Más

Mi particular 73º Festival de Granada

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Como resumen de mis conciertos en el 73º Festival de Granada, paso a dejar todos a los que acudí desde el 16 de junio al 14 de julio con sus correspondientes enlaces (links) a las reseñas reflejadas en el blog. Distintos estilos, épocas, programas, encuentros, conferencias, espacios y hasta cine mudo (con música en vivo, evidentemente).

De mis vivencias ya están parte de ellas subidas en la anterior entrada. Sobre aquellos que me han dejado buen sabor, quienes tengan el humor y tiempo de leerme sabrán encontrarlos… por distintos motivos recordar los de Chano Domínguez junto a Esperanza Fernández en el Palacio de los Córdova, Mariza más allá del fado en el Generalife, un Bach con el chelo piccolo para no olvidar en el Hospital Real, mi «descubrimiento» de un barítono llamado a triunfar, amén del artista residente Paul Lewis, impecable con su integral de las sonatas para piano de Schubert –que volverá a Oviedo-, el reencuentro con Alexandre Kantorow al piano, las clases de Sir András Shiff, los siempre grandes y «sin palabras» del Cuarteto Quiroga en San Jerónimo, junto a un auténtico «postgrado» con las obras de José María Sánchez-Verdú  compositor residente este año, al que voy entendiendo su lenguaje gracias al asombro sonoro de SIGMA. De la magia de todos los escenarios de este festival en la capital nazarí, el Patio de los Arrayanes es insuperable incluso por su acústica.

TOTAL: 38 conciertos y 1 conferencia en 12 espacios y  29 días.

Espacios y conciertos (JUN+JUL):

1. Palacio de Carlos (7+4) / 11

2. Patio de los Arrayanes (2+3) / 5

3. Teatro del Generalife (1) / 1

4. Hospital Real (6+3) / 9:

Patio de los Inocentes (2): 2; Patio de los Mármoles (2+2): 4, y Crucero (2+1): 3

5. Colegio Mayor Santa Cruz la Real (1+1) / 2

6. Parroquia de Nuestro Salvador (1) / 1

7. Monasterio de San Jerónimo (1+2) / 3

8. Centro Federico García Lorca (1+1) / 2

9. Palacio de los Córdova (1) / 1

10. Auditorio Manuel de Falla (2) / 2

11. Teatro CajaGranada (1) / 1

12. Fundación Euroárabe de Altos Estudios (1) / 1

 

MIS CONCIERTOS:

JUNIO

Domingo 16

Conciertos de Palacio | Palacio de Carlos V, 22.00 h / #Bruckner200

Orquesta Sinfónica RTVE / Christoph Eschenbach, director

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):

Sinfonía nº 36 en do mayor, K 425 «Linz» (1783)

Anton Bruckner (1824-1896):

Sinfonía nº 7 en mi mayor, WAB 107 (1881-83)

Lunes 17

Música de cámara | Patio de los Arrayanes, 22.30 h / Schubert esencial

Trío Arbós

José María Sánchez-Verdú (1968):

…In aeternum (del Trío II) (1996)

Franz Schubert (1797-1828):
Trío con piano en si bemol mayor, D 898, op. 99 (1827)

José María Sánchez-Verdú:

Jardín de agua II (Trío VI) (2024)*

Franz Schubert:

Trío con piano en mi bemol mayor, D 929, op.100 (1827)

* Estreno absoluto, encargo del Festival de Granada

Martes 18

Música de cámara | Patio de los Inocentes (Hospital Real), 21.30 h / +Bach

Israel Galván, baile

Benjamin Alard, clave y dirección

Miguel Colom, violín

Fernando Arias, violonchelo

Álvaro Octavio, flauta

Luis Ángel Sánchez, oboe

Vicente Alberola, clarinete

Manuel de Falla, entre la influencia y la creación

Johann Sebastian Bach (1685-1750):

Affettuoso del Concierto de Brandemburgo nº 5 en re mayor, BWV 1050 (para flauta, violín y clave. 1720-21)

José María Sánchez-Verdú (1968):

Las ínsulas extrañas (2024)*

Domenico Scarlatti (1685-1757):

Sonata para clavicémbalo en si menor, K. 87 (L. 33)

Juan Vásquez (c. 1500-c. 1560) / José María Sánchez-Verdú:
De los álamos vengo, madre (arreglo para clarinete y violonchelo, 2024)*

Tomás Luis de Victoria (h. 1548-1611) / José María Sánchez-Verdú:

Tantum ergo (arreglo para quinteto de flauta, oboe, clarinete, violín y violonchelo, 2024)*

Manuel de Falla (1876-1946):
Concierto para clavicémbalo, flauta, oboe, clarinete, violín y violonchelo (1923-26)

* Estreno absoluto, encargo Festival de Granada

Miércoles 19

Grandes intérpretes | Patio de los Inocentes (Hospital Real), 21.30 h / +Bach
Jean-Guihen Queyras, violonchelo

Ahmed Adnan Saygun (1907-1991):

Partita para violonchelo solo, op. 31 «To the Memory of Friedrich Schiller» (1955)*

Johann Sebastian Bach (1685-1750):

Suite para violonchelo nº 6 en re mayor, BWV 1012 (1717-23)

Zoltán Kodály (1882-1967):

Sonata para violonchelo solo, op. 8 (1915)

* Estreno en España

Jueves 20

Conciertos de Palacio | Palacio de Carlos V, 22.00 h

Orquesta Ciudad de Granada / Juan Floristán, piano / Tabita Berglund, directora

Jean Sibelius (1865-1957):

Finlandia, op. 26 (1900)

Serguéi Rajmáninov (1873-1943):

Concierto para piano nº 2 en do menor, op. 18 (1900-01)

Jean Sibelius:

Sinfonía nº 5 en mi bemol mayor, op. 82 (1915, rev. 1916-19)

Viernes 21

Cantar y tañer | Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22.00 h / +Bach / Festival Joven

Orquesta Freixenet de la Escuela Superior de Música Reina Sofía

Marlon Mora, trompeta

Sir András Schiff, piano y dirección

Johann Sebastian Bach (1685-1750):

Concierto para clave, cuerdas y bajo continuo en fa menor, BWV 1056 (1738)

JosephTarmo Peltokoski Haydn (1732-1809):
Concierto para trompeta y orquesta en mi bemol mayor, HOB VIIe:1 (1796)

Felix Mendelssohn (1809-1847):
Sinfonía nº 4 en la mayor, op. 90 «Italiana» (1833)

Sábado 22

Grandes intérpretes | Parroquia de Nuestro Salvador,  12.30 h / +Bach

Benjamin Alard, órgano

Misterios de la Trinidad

Johann Sebastian Bach (1685-1750):
Preludio en mi bemol mayor, BWV 552/1

«Christ unser Herr, zum Jordan kam», BWV 684

Sonata en trío nº 2 en do menor, BWV 526

Sonata en trío nº 6 en sol mayor, BWV 530

Fuga en mi bemol mayor, BWV 552/2

Olivier Messiaen (1908-1992):
«Les Eaux de la Grâce» y «Le Mystère de la Sainte-Trinité» (de Les Corps Glorieux, 1939)

Méditation VII sur le Mystère de la Sainte Trinité «Le Père et le Fils aiment, par le Saint-Esprit, eux-mêmes et nous» (1969)

Grandes intérpretes | Palacio de Carlos V, 22.00 h

Seong-Jin Cho, piano

Maurice Ravel (1875-1937):
Sérénade grotesque (1892-93)
Jeux d ́eau (1901)
Sonatina en fa sostenido menor (1903-05)

Valses nobles et sentimentales (1911)

Scarbo, de Gaspard de la nuit (1908)

Franz Liszt (1811-1886):
Années de pèlerinage, Deuxième année «Italie», S. 161 (1846-49)

Domingo 23

Cantar y tañer | Monasterio de San Jerónimo, 12.30 h / Tríptico Haydn

Cuarteto Quiroga

Joseph Haydn (1732-1809):
Die sieben letzten Worte unseres Erlösers am Kreuze, HOB.XX:2 (Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz, 1787)

Conciertos de Palacio | Palacio de Carlos V, 22.00 h / Schubert esencial

Wiener Philharmoniker / Lorenzo Viotti, director

Nikolái Rimski-Kórsakov (1844-1908):

Capricho español, op. 34 (1887)

Serguéi Rajmáninov (1873-1943):

La isla de los muertos, op. 29 (1909, rev. 1930)

Antonín Dvořák (1841-1904):

Sinfonía nº 7 en re menor, op. 70 (1884-85)

Lunes 24

Música de cámara | Patio de los Arrayanes, 22.30 h

Schumann Quartett / Seong-Jin Cho, piano

José María Sánchez-Verdú (1968):
BARZAJ (Cuarteto de cuerdas nº 10) (2014-15)

Ludwig van Beethoven (1770-1827):
Cuarteto nº 12 en mi bemol mayor, op. 127 (1823-24)

Béla Bartók (1881-1945):
Quinteto para piano y cuerdas en do mayor, Sz. 23 (1903-1904, rev. 1920)

Martes 25

Grandes intérpretes | Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21.30 h / Schubert esencial

Paul Lewis, piano

Integral de las sonatas completas para piano I

Franz Schubert (1797-1828):
Sonata para piano nº 7 en mi bemol mayor, D 568 (1817)

Sonata para piano nº 14 en la menor, D 784 (1823)

Sonata para piano nº 17 en re mayor, D 850 (1825)

Miércoles 26

Conciertos de Palacio | Palacio de Carlos V, 22.00 h

Orquesta y Coro Nacionales de España

Sarah Wegener, soprano
Wiebke Lehmkuhl
, contralto
Maximilian Schmitt
, tenor

Ashley Riches, bajo

David Afkham, director

Ludwig van Beethoven (1770-1827):

Missa solemnis, en re mayor, op. 123 (1819-23)

Jueves 27

Encuentro con Paul Lewis moderado por Rafael Ortega Basagoiti: Las sonatas de Schubert | Fundación Euroárabe de Altos Estudios, 12.30 h / Schubert esencial

 

Clásicos del Cine | Centro Federico García Lorca, 20.00 h / Festival Joven

Chaplin & Keaton
Trío Arbós & Friends
:

Juan Carlos Chornet flauta / Claudia Reyes clarinete / Luis Barbero viola / Frano Kakarigi contrabajo

One A.M. (Charlot noctámbulo, 1916) Película de Charles Chaplin (1889-1977) Música de Stephen Prutsman (1960)

Seven Chances (Siete ocasiones, 1925) Película de Buster Keaton (1895-1966) Música de Stephen Prutsman

Viernes 28

Grandes intérpretes | Patio de los Mármoles  (Hospital Real), 21.30 h / Schubert esencial

Paul Lewis, piano

Integral de las sonatas completas para piano II

Franz Schubert (1797-1828):
Sonata para piano nº 15 en do mayor, D 840 (1825)

Sonata para piano nº 13 en la mayor, D 664 (1819)

Sonata para piano nº 16 en la menor, D 845 (1825)

Sábado 29

Música de cámara | Crucero del Hospital Real, 12.30 h / Schubert esencial

Quartet Gerhard

José María Sánchez-Verdú (1968):
Arquitecturas de la memoria (Cuarteto de cuerda nº 7) (2004)

Antoni Ros-Marbà (1937):

Quartet Tardoral (2021-2022)

Franz Schubert (1797-1828):
Cuarteto de cuerda nº 15 en sol mayor, D 887 (1826)

Conciertos de Palacio | Palacio de Carlos V, 22.00 h

Orchestre de Paris / Christiane Karg, soprano / Klaus Mäkelä, director

Arnold Schoenberg (1874-1951):

Verklärte Nacht, op. 4 (Noche transfigurada, versión 1943)

Gustav Mahler (1860-1911):

Sinfonía nº 4 en sol mayor (1899-1901)

Domingo 30

Cantar y tañer | Crucero del Hospital Real, 12.30 h /  +Bach

Mario Brunello, violoncello piccolo

Johann Sebastian Bach (1685-1750):
Sonata nº 1 en sol menor para violín solo, BWV 1001

Partita nº 1 en si menor para violín solo, BWV 1002

Partita nº 2 en re menor para violín solo, BWV 1004

Conciertos de Palacio | Palacio de Carlos V, 22.00 h

Orchestre de Paris / Klaus Mäkelä, director

Igor Stravinsky (1882-1971):

Petruchka (Ballet, versión 1947)

Claude Debussy (1826-1918):

Prélude à l’après-midi d’un faune, L. 86 (1891-94)

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):

Sinfonía nº 31 en re mayor «París», K 297 (300 a) (1778)

JULIO

Lunes 1

Grandes intérpretes | Patio de los Arrayanes, 22.30 h / Schubert esencial

Paul Lewis, piano

Integral de las sonatas completas para piano III

Franz Schubert (1797-1828):
Sonata para piano nº 4 en la menor, D 537 (1817)

Sonata para piano nº 9 en si mayor, D 575 (1817)

Sonata para piano nº 18 en sol mayor, D 894 (1826)

Martes 2

Música de cámara | Centro Federico García Lorca, 20.00 h / Universo Lorca

Ana María Valderrama, violín / David Kadouch, piano

Lorca: in memoriam

Francis Poulenc (1899-1963):
Sonata para violín y piano, FP 119 (Dedicada a Lorca. 1943, rev. 1949)

Reynaldo Hahn (1874-1947):
Sonata para violín y piano en do mayor (1926)

Federico García Lorca (1898-1936) / Alberto Martín (1980):

Selección de canciones (arreglo para violín y piano, 2022)

Manuel de Falla (1876-1946) / Fritz Kreisler (1875-1962):
Danza española nº 1,  de La vida breve (arreglo para violín y piano, 1926)

Grandes intérpretes | Patio de los Arrayanes, 22.30 h / Schubert esencial

Paul Lewis, piano

Integral de las sonatas completas para piano IV

Franz Schubert (1797-1828):
Sonata para piano nº 19 en do menor, D 958 (1828)

Sonata para piano nº 20 en la mayor, D 959 (1828)

Sonata para piano nº 21 en si bemol mayor, D 960 (1828)

Miércoles 3

Noches de flamenco | Palacio de los Córdova, 22.30 h / Universo Lorca

Esperanza Fernández, cante – Chano Domínguez, piano – Miguel Fernández, percusión

Poemas lorquianos del cante jondo

Canciones extraídas de las obras teatrales de Federico García Lorca interpretadas en clave flamenca.

Jueves 4

Grandes intérpretes | Palacio de Carlos V, 22.00 h

Sir András Schiff, piano

Obras de Johann Sebastian Bach, Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Franz Schubert y Ludwig van Beethoven

Viernes 5

Música de cámara | Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21.30 h / Schubert esencial
Konstantin Krimmel, barítono / Daniel Heide, piano

Franz Schubert (1797-1828):
Am Fenster, D 878 (1826)
Bei Dir allein, D 866 no 2 (1828)
Das Zügenglocklein, D 871 (1826)

Schwanengesang, D 957 (El canto del cisne, 1828)

Sábado 6

Cantar y tañer | Monasterio de San Jerónimo, 12.30 h / Tríptico Haydn

Yago Mahúgo, fortepiano

Joseph Haydn (1732-1809):
Die sieben letzten Worte unseres Erlösers am Kreuze, HOB.XX:3 (Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz, 1787)

Conciertos de Palacio | Palacio de Carlos V, 22.00 h

Orchestre de la Suisse Romande / Martha Argerich, piano / Charles Dutoit, director

Manuel de Falla (1876-1946):

El sombrero de tres picos (suite nº 2) (1919-21)

Robert Schumann (1810-1856):

Concierto para piano y orquesta en la menor, op. 54 (1845)

Igor Stravinsky (1882-1971):

Le Sacre du printemps (La consagración de la primavera, 1910-13. Rev. 1947)

Domingo 7

Música de cámara | Auditorio Manuel de Falla, 12.30 h / Festival Joven

Liber-Quartet

Béla Bartók (1881-1945):
Sonata para dos pianos y percusión, Sz. 110 (1937)

Igor Stravinsky (1882-1971):
La consagración de la primavera (transcr. de Liber-Quartet para dos pianos y percusión)

Noche de fado | Teatro del Generalife, 22.30 h

Mariza, voz

Luis Guerreiro, guitarra portuguesa – Phelipe Ferreira, guitarra – Adriano Alves, bajo – João Freitas, percusión – João Frade, acordeón.

Amor

Lunes 8

Grandes intérpretes | Patio de los Arrayanes, 22.30 h

Alexandre Kantorow, piano

Béla Bartók (1881-1945):

Rapsodia, Sz. 26, op. 1 (1904)

Franz Liszt (1811-1886):
Estudio de ejecución trascendental nº 12, «Chasse Neige» (1851)
Vallée d’Obermann, S.160/6 (de Années de pèlerinage, Premier année «Suisse», 1848-55)

Serguéi Rajmáninov (1873-1943):

Sonata nº 1 en re menor, op. 28 (1907)

Martes 9

Música de cámara | Teatro CajaGranada, 20.00 h

SIGMA Project / Iñaki Alberdi, acordeón / Javier Larreina, espacio escénico

José María Sánchez-Verdú (1968):
KHÔRA (ciclo para cuarteto de saxofones y acordeón microtonal) (2012-19)

Estreno absoluto de la versión escénica

Miércoles 10

Música de cámara | Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21.30 h / Schubert esencial

Edith Peña, piano / Alexei Volodin, piano

Franz Schubert (1797-1828):
Fantasía para piano a cuatro manos en fa menor, D 940, op. 103 (1828)

Cuatro Impromptus para piano solo, D 899, op. 90 (1827)
Allegro en la menor a cuatro manos «Lebenstürme», D 947, op. 144 (1828)

Divertissement à la hongroise, a cuatro manos, D 818 (1824)

Jueves 11

Clásicos del Cine | Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22.30 h / Festival Joven
Nosferatu
Orquesta Ciudad de Granada

Mujeres del Coro de la OCG (Héctor Eliel Márquez, director)

Ander Tellería, acordeón

José María Sánchez-Verdú, director

Nosferatu. Eine Symphonie des Grauens (Nosferatu. Una sinfonía del horror, 1922)

Película de Friedrich Wilhelm Murnau (1888-1931) Música de José María Sánchez-Verdú (1968)

Viernes 12

Conciertos de Palacio | Palacio de Carlos V, 22.00 h / #Bruckner200

Orquesta Sinfónica de Castilla y León / Elisabeth Leonskaja, piano / Vasily Petrenko, director

Ludwig van Beethoven (1770-1827):

Concierto piano y orquesta nº 4 en sol mayor, op. 58 (1805-06)

Anton Bruckner (1770-1827):

Sinfonía nº 4 en mi bemol mayor, WAB 104 «Romántica» (1877-80. Ed. Leopold Nowak/Robert Haas)

Sábado 13

Música de cámara | Crucero del Hospital Real, 12.30 h / Schubert esencial

Cosmos Quartet / Katharina Konradi, soprano

Franz Schubert (1797-1828) / José María Sánchez-Verdú (1968):
Wandrers Nachtlied D 768, An den Mond D 259, Gretchen am Spinnrade D 118 (arreglos para soprano y cuarteto de cuerdas, 2024)*

Franz Schubert / Aribert Reimann (1936):

Mignon (transcr. 1995)

Franz Schubert:

Cuarteto nº 13 en la menor «Rosamunde», D 804 (1824)
* Estreno absoluto, encargo del Festival de Granada y la Schubertíada Vilabertrán

Música de cámara | Auditorio Manuel de Falla, 19.30 h / Schubert esencial

Cuarteto de la Staatskapelle Berlin / Elisabeth Leonskaja, piano

Johannes Brahms (1833-1897):
Cuarteto para piano nº 3 en do menor, op. 60 (1856-75)

Franz Schubert (1797-1828):
Cuarteto nº 12 en do menor, D 703 «Quartettsatz» (1820)

Johannes Brahms:

Quinteto con piano en fa menor, op. 34 (1864)

Domingo 14

Cantar y tañer | Monasterio de San Jerónimo, 12.30 h / Tríptico Haydn

Academia Barroca del Festival de Granada

Aarón Zapico, director

Joseph Haydn (1732-1809):
Die sieben letzten Worte unseres Erlösers am Kreuze, HOB.XX:1 (Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz, 1787)

José María Sánchez-Verdú (1968):
SHEBA (Siete estudios para orquesta histórica sobre Die sieben letzten Worte unseres Erlösers am Kreuze de J. Haydn) (2018)*

* Estreno en España

Conciertos de Palacio | Palacio de Carlos V, 23.00 h / #Bruckner200

Orchestre national du Capitole de Toulouse / Elsa Dreisig, soprano / Tarmo Peltokoski, director

Richard Wagner (1813-1883):

Obertura de Die Meistersinger von Nürnberg, WWV 96 (Los maestros cantores de Núremberg, 1862-67)

Richard Strauss (1864-1949):

Vier letzte Lieder, op. 150, TrV 296 (Cuatro últimos lieder, 1947-49)

Anton Bruckner (1824-1896):

Sinfonía nº 9 en re menor, op. 109 (1887-96. Ed. Leopold Nowak)

Artistas Residentes:

José María Sánchez-Verdú (Algeciras, 1968), compositor.

Paul Lewis (Liverpool, Reino Unido, 1972), artista residente (pianista).

Hasta aquí «mi 73º Festival de Granada» con muchas historias y conciertos para todos los públicos.

Muchas historias de mi Festival de Granada

1 comentario

A lo largo de un mes y desde este blog he ido subiendo mis críticas y reseñas del 73º Festival de Granada, que paso a resumir en esta entrada, los conciertos que evidentemente tuve que seleccionar ante la oferta inmensa, sin asistir a la Danza -otra de las señas de identidad del Festival- en el Generalife ni al FEX o los Cursos «Manuel de Falla», aunque tuve fusión flamenca y hasta fado, otras experiencias únicas e inolvidables en este 2024 de finales ganadas y granadas.

Mi eterna gratitud a todo el EQUIPO, desde su director Antonio Moral en su última edición, a la Jefa de Prensa Teresa del Río, María José Serrano en el Patrocinio y Relaciones Externas, Nina von Krogh en la Coordinación Artística, la gerente María Elena Cazorla, y la mio neña Lorena Jiménez con sus «Encuentros» en las RRSS para el festival, por citar sólo a mis «habituales» sumándoseme este año Miguel Ángel Lázaro con quien compartí «casa granadina» junto a muchas previas y posteriores, como un hijo con toda la vida por delante.

También al fotógrafo y ya amigo Fermín Rodríguez, que con sus imágenes oficiales nunca pueden faltar en cada entrada, Redes Sociales y noticias… por supuesto a todo el amplísimo y numeroso personal (azafatas, técnicos más voluntarios) con quienes este festival funciona como un perfecto engranaje muy entrenado tras tantos años de trabajo, no siempre visible pero que merecen mi reconocimiento vivido en primera persona.

Al personal del ambigú que el Grupo Abades montaba (y desmontaba) en el Palacio de Carlos V y en el Generalife, ya conocidos del año pasado y que me tenían siempre fresquita «una verde» antes y después de cada concierto, siendo cada noche los que cerrábamos…

Imposible relacionar el encuentro con amistades de la anterior edición, granadinos ilustres, melómanos llegados de toda la geografía española, críticos de distintos medios: al «maestro» Rafael Ortega Basagoiti, con quien compartir toda su sabiduría, Mercedes García Molina (con «desvirtualización» junto al soriano José del Rincón «Pocho»), José Manuel Ruiz, José Antonio Lacárcel, Pablo J. Vayón, José Antonio Cantón, Justo Romero o Alejandro Fernández «mi boquerón», por citar solo a unos pocos.

Al equipo de Radio Clásica con mis queridos Jesús Trujillo y Elena Horta, siempre un placer las tertulias y paseos tras los conciertos, sin olvidarme del «imprescindible» Arturo Reverter con quien compartir tanto, no solo de recuerdos comunes sino toda su sabiduría de gallego en la capital (gracias eternas por la entrevista al descanso el último viernes haciéndome publicidad de este blog) y el rápido encuentro con Carlos Santos sin libreta, un «omnívoro musical» como el que suscribe.

Mención especial al Colegio Mayor Santa Cruz La Real, mi segunda casa en otro mes granadino donde me trataron con mucho cariño y todas las atenciones inmerecidas para este melómano noctámbulo (no solo por los horarios de los conciertos).

Gracias a Javier y Laura durante la semana, junto a Óscar y Natalia «el finde» por «dar de comer al hambriento», a mis «guardianes» Paqui, David, Samuel y Manolo, junto a todo el personal de limpieza con el resto de trabajadores de un alojamiento increíble donde conviven los Padres Dominicos (Don Antonio Larios a la cabeza) y muchos grupos de estudiantes, también profesores que acuden en verano a formarse en la capital nazarí, donde volvería a encontrarme con el compañero italo-americano que trabajó en mi IES «El Batán» de Mieres y con el ponceño Isidoro Valentín «Cholo» «mi hermano» residente en New Jersey con quien volví a platicar a menudo compartiendo filosofía, historias, poemas y vida.

Cada día y cada noche hay que descubrir Granada, embrujo y magia, tapas con cerveza de la tierra (también malagueña) y entre mis habituales por el Realejo de las plazas de Santo Domingo o de Carlos Cano (siempre sonando en mi cabeza)…

… no podía volver a visitar mi «Auténtica Carmela» en la calle Concha, viendo la espalda de la estatua dedicada a Yehuda Ibn Tibon, para seguir disfrutando de su carta, la amabilidad y profesionalidad del personal, y saludar de nuevo a Doña Hilaria, una cliente de siempre a quien recordaba del año pasado y que finalmente acabamos charlando muchas mañanas y tardes.

En otra entrada colocaré los enlaces (links)a cada reseña de mis 38 conciertos en 11 espacios y  29 días… hay que dejar algo más estrictamente musical aunque sin nada de lo anterior hubiera sido lo mismo.

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