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Invitación a la música

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Sábado 4 de julio, 22:00 h75 Festival de Granada, Conciertos sinfónicos. Palacio de Carlos V:  Budapest Festival Orchestra, Anja Kampe (soprano), Hanno Müller-Brachmann (bajo), Iván Fischer (director).. Obras de Schumann y Wagner. Fotos © Festival de Granada – Fermín Rodríguez, y propias.

Los festivales también viven de los reencuentros. Un año después de aquella inolvidable Quinta de Mahler, la Budapest Festival Orchestra regresaba al Palacio de Carlos V para confirmar por qué es una de las grandes formaciones europeas del momento. Yo mismo la había descubierto en Oviedo allá por 2012 y, tras volver a escucharla este pasado mes de mayo con idéntico programa, Granada suponía la tercera estación de un viaje musical ya plenamente asentado. El único cambio era la presencia de Anja Kampe en sustitución de Ingela Brimberg, una sustitución que, a mi juicio, terminaría siendo incluso favorable.

Hace poco definí a Iván Fischer como «la batuta amable» y esta noche no hizo sino confirmarlo. No dirige desde la imposición sino desde la invitación. Su autoridad resulta absoluta precisamente porque nunca necesita exhibirla. Más que ordenar, propone; más que marcar el pulso, contagia el deseo de hacer música. Cada gesto parece una conversación con sus músicos y la respuesta de la orquesta es inmediata, natural, casi camerística incluso cuando despliega una plantilla monumental.

La «Renana» permitió disfrutar desde el primer compás de una cuerda opulenta pero nunca pesada, de unas maderas capaces de cantar cada frase con naturalidad y de unos metales que combinan nobleza con brillantez sin perder nunca el equilibrio. La disposición vienesa —violines enfrentados, violonchelos proyectando directamente hacia la sala y contrabajos abrazando el conjunto desde el fondo— sigue pareciéndome una de las decisiones acústicas más inteligentes cuando una orquesta sabe aprovecharla como ésta, y en el Palacio aún mas.

El descanso tuvo además un regalo inesperado: compartir los micrófonos de Radio Clásica con mi querido Arturo Reverter y Miguel Ángel González Barrio. Escuchar conversar a dos wagnerianos de semejante nivel es casi otro concierto. Mientras Miguel Ángel nos guiaba por el camino que conduce hasta la despedida de Wotan, yo seguía pensando que, siendo verdiano de nacimiento, cuanto más leo y escucho a Wagner más comprendo por qué termina atrapando. Sigue pendiente ese Anillo completo y, cómo no, la peregrinación algún día a Bayreuth.

Si Schumann había mostrado el refinamiento de la Budapest Festival Orchestra, Wagner permitió comprobar toda su potencia sonora. La enorme plantilla desplegada por Fischer nunca resultó aparatosa. Todo lo contrario: la densidad orquestal conservó siempre una transparencia admirable. Las trompas fueron, sencillamente, extraordinarias; los metales sonaban con esa mezcla de nobleza y poder que sólo las grandes orquestas consiguen, mientras la cuerda mantenía una tensión permanente bajo el canto de los leitmotiv.

Anja Kampe volvió a demostrar por qué Brünnhilde forma parte de su ADN artístico. Conserva volumen, autoridad dramática y una expresividad que convierte cada intervención en verdadero teatro, incluso en versión de concierto. Hanno Müller-Brachmann ofreció un Wotan noble y musical, de bello color en el centro aunque algo más comprometido en el registro agudo, quizá excesivamente pendiente de la partitura para transmitir toda la dimensión humana del personaje.

El público respondió puesto en pie, entre bravos dirigidos al dúo vocal pero, sobre todo, a Iván Fischer y a una Budapest Festival Orchestra que volvió a convertir el Palacio de Carlos V en uno de esos lugares donde parece natural que la música suceda. Muchos esperábamos todavía una Cabalgata como propina, pero quizá no hacía falta añadir nada más. Después del viaje desde las orillas del Rin hasta el círculo de fuego que protege a Brünnhilde, sólo quedaba guardar silencio y agradecer otra de esas noches que justifican por sí solas un Festival.

PROGRAMA:

I

Robert Schumann (1810-1856)

Sinfonía nº 3 en mi bemol mayor, op. 97 «Renana» (1850):

Lebhaft

Scherzo. Sehr mäßig

Nicht schnell

Feierlich

Lebhaft

II

Richard Wagner (1813-1883)

Escena final de Die Walküre (Acto III, Escena 3: Despedida de Wotan y Fuego mágico) (1856)

Clave Falla

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Sábado 4 de julio, 12:30 h. 75 Festival de Granada, Conciertos matinales. Crucero del Hospital Real: Plural Ensemble, Mahan Esfahani (clave), Fabián Panisello (director). Obras de Boccherini, Sánchez-Verdú, Alberto Carretero, Jesús Villa-Rojo y Falla. Fotos © Festival de Granada – Fermín Rodríguez, y propias.

Concierto matutino para seguir homenajeando a Falla con un programa donde conjugar al gaditano y los actuales compositores españoles con el clave como protagonista.

La web del festival lo presentaba como En clave de Falla:

“lural Ensemble, uno de los conjuntos españoles de referencia en la interpretación de la música contemporánea, presenta un programa concebido en torno al Concerto per clavicembalo de Manuel de Falla, que se suma al homenaje del maestro gaditano. Bajo la dirección de Fabián Panisello y con un solista de extraordinario prestigio internacional como Mahan Esfahani, clavecinista especialmente comprometido con la creación actual para su instrumento, el programa enlaza pasado y presente a partir del legado falliano. Junto a la famosa evocación sonora del Madrid del XVIII que hizo Boccherini, se escucharán obras de Jesús Villa-Rojo y José María Sánchez-Verdú, junto al estreno absoluto de Con certo in certo del sevillano Alberto Carretero, obra escrita expresamente para esta ocasión por encargo del Festival y en diálogo directo con Falla.

Alterando un poco el orden programado, comenzaría el concierto con Las ínsulas extrañas de José María Sánchez-Verdú que ya disfruté de su estreno hace dos años en un “doctorado auditivo” del compositor gaditano, en esta ocasión con el Plural Ensemble y el clavecinista Mahan Esfahani. Inicio tan pianissimo y casi imperceptible de Ema Alexeeva para ir creciendo y sumando intensidades en planos sonoros donde la tímbrica de cada instrumento supone una reflexión e inspiración en el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz, siempre relacionado con Granada. Entonces el propio Sánchez-Verdú escribía de su obra: «Mi pieza, lejos de emular el Concerto, describe un viaje casi místico a través de siete paisajes que trazan una ascensión en la percepción. El material musical se despliega en ostinati, bloques que se despliegan como espejos concéntricos, ecos en transiciones orgánicas entre paisajes, y tienen al clave siempre como centro del itinerario. […] Como la ascensión al Monte Carmelo –que describió y también diseñó en un muy especial dibujo con su mano el propio santo– en la pieza musical se conjuga la búsqueda de una plenitud mística y espiritual a través de un terreno místico por naturaleza: el camino. Las ínsulas extrañas es una cartografía de todos estos espejos y resonancias, con San Juan y Manuel de Falla y con el espacio de la montaña que los aunó en espacios y tiempos que dialogan».

A continuación se intercalarían pasajes de Luigi Boccherini y su Musica notturna delle strade di Madrid, para la cuerda frotada, no siempre “entendibles” y con algunos desajustes por los tempi elegidos por Panisello, aunque el chelo se lució en su intervención arropado por los pizzicati del resto.

Algo mejor el estreno de Alberto Carretero y su Con certo in certo. El sevlllano Pablo J. Vayón en las notas al programa nos la describe: «(…) parte de la doble acepción etimológica de la palabra “concierto”: confrontación y acuerdo. Se remite el compositor sevillano al Principio de Incertidumbre descrito por Heisenberg sólo unos meses después del estreno de 1926: «Traté de tomar este enunciado para sumergirme en los materiales de esta partitura de Falla, incluso algunos desechados, buscando nuevos contextos, relaciones, superposiciones e imbricaciones entre ellos que hacen difícil percibir simultáneamente posición y velocidad. Así, tomando la música de Falla como tierra fértil, he cultivado en ella un nuevo concierto para clave y cinco instrumentos con cierta incertidumbre y con ciertas certezas también». El rítmico final tenía mucho del barroco vivaldiano sumando un clave coprotagonista de Mahan Esfahani, donde tanto la parte sin registros totalmente percusiva y los cluster aprovechando la resonancia, amplificaban de forma natural al resto del ensamble, siempre muy atentos a las indicaciones de Panisello, logrando unas sonoridades inquietantes.

Y si Sánchez-Verdú o Carretero se acercaron al Falla del clave, Jesús Villa-Rojo y su particular Recordando a Falla demostró lo actual que sigue siendo el gaditano en esta “aproximación” al estreno parisino desde la óptica actual, que personalmente me hizo reencontrarme con el compositor de Brihuega (Guadalajara) en esta obra ya treintañera que mantiene su espíritu más allá de influencias aunque el “recuerdo a Falla” estuvo claro, con el ensamble utilizando tan solo violín y chelo alternando movimientos y climas sonoros con el oboe de Carmen Mateos luciendo ese timbre tan peculiar pensado por el briocense.

Tras más Boccherini llegaría para cerrar, aunque hubiese preferido ubicarlo al principio, esa joya que es el Concerto per clavicembalo, flauta, oboe, clarinetto, violino e violoncello del gaditano que finalizó en Granada, bien analizado en las notas al programa de mi tocayo sevillano, unidad sonora más allá del propio clave, siempre perlado e impecable con una partitura rompedora en su momento (1923-26) tan vigente entre sus compañeros de programa matinal, y bisando el Vivace final.

Más que “en clave de Falla” resultó Falla la clave como dovela central, piedra angular que evita el colapso de la estructura en este arco sonoro para celebrar los 150 años del nacimiento de Don Manuel de Falla, con menos protagonismo del deseado y. esperado en esta 75 edición del Festival Internacional de Música y Danza.

PluralEnsemble

Sofia Salazar, flauta

Carmen Mateos, oboe

José Viana, clarinete

Ema Alexeeva, Weronika Dziadek, violines

Ana María Alonso, viola

Michal Dmochowski, Isabel Anaya, violonchelos

Mahan Esfahani, clave

Fabián Panisello, director

PROGRAMA:

José María Sánchez-Verdú (1968)

Las ínsulas extrañas (2024)

Luigi Boccherini (1743-1805)

Musica notturna delle strade di Madrid, op. 30 nº 6, G. 324 (1780)

1. Le Campane di l’Ave Maria

2. Il tamburo dei Soldati

Alberto Carretero (1985)

Con certo in certo (2026) *

Luigi Boccherini

Musica notturna delle strade di Madrid

4. Il Rosario

Jesús Villa-Rojo (1940)

Recordando a Falla (1989)

Luigi Boccherini

Musica notturna delle strade di Madrid

3. Minuetto dei Ciechi / 5. Passa Calle

6. Il tamburo

7. Ritirata

Manuel de Falla (1876-1946)

Concerto per clavicembalo, flauta, oboe, clarinetto, violino e violoncello (1923-26)

Allegro / Lento / Vivace