«COLOMBINA». Music for the Dukes of Medina Sidonia. ACCADEMIA DEL PIACERE, FAHMI ALQHAI.
Una Colombina del siglo XXI
03/10/2022
clásica, discos, música, música antigua, prensa Accademia del Piacere, discos, Fami Alqhai, Juan de Triana, música, música antigua, Obrecht, Rami Alqhai 1 comentario
Heinrich Walther sigue impartiendo magisterio
02/10/2022
Asturias, órgano, clásica, conciertos, música, música antigua, Música contemporánea, recital, viajes órgano, Bach, Cabezón, conciertos, Heinrich Walther, música, Sweelinck, Usandizaga, Zubizarreta 1 comentario
Domingo 2 de octubre, 17:00 horas. XIV Ciclo de Conciertos «Órganos de Covadonga»: Heinrich Walther. Obras de Antonio de Cabezón, Jan Pieterszon Sweelinck, J. S. Bach, Usandizaga y Víctor de Zubizarreta.
Segundo de los conciertos asturianos del ciclo de Covadonga que alcanza su decimocuarta edición, echando de menos nuestro desaparecido Festival de Órgano aunque Valdediós parece haber recuperado el pulso organístico. También segundo concierto del organista alemán con otra lección de buen hacer interpretativo con un programa donde nos dejó seis obras que volvieron a poner a prueba el Acitores de la Basílica con el propio Federico a pie de obra para que nada fallase.
Un auténtico placer volver a escuchar el gran órgano capaz de expresar como pocos los diferentes estilos y épocas, comenzando con nuestro Cabezón (1510-1556) y su Salve Regina, el renacimiento hispano del órgano ibérico con registros emulando los de su época que Walther eligió a la perfección con una ornamentación clara y aire reposado, con la inestimable ayuda de Fernando Álvarez, titular del instrumento.
El compositor y organista holandés Jan Pieterszoon Sweelinck (1561-1621) prepararía el camino para el barroco posterior, y en su Psalm 23 (Tres diferencias) podemos apreciar un rico lenguaje modal con una trompetería clara de su época y la técnica de la variación que posteriormente alcanzaría niveles de auténtico virtuosismo. Walther mantuvo la «línea argumental» hispana trasladada a nuestra Covadonga.
Si Johann Sebastian Bach (1685-1750) es un referente musical en general y organístico en particular, de las obras más complicadas de ejecución y registro son sus seis Sonatas a trío, y Heinrich Walther eligió para este primer domingo de octubre la BWV 527 en re menor, una maravilla sus tres movimientos (Andante-Adagio-Vivace) donde eligió con mimo los registros adecuados para poder degustar cada voz, de digitación impecable y duraciones exactas para apreciar todo lo que «mein Gott» volcó en el papel, especialmente el último tiempo de exquisita tímbrica, donde los registros, incluso el «diabólico» pedal, estuvieron perfectamente equilibrados en el Acitores que respondió perfectamente a las exigencias del maestro alemán.
Volvía a sonar la transcripción de 2022 que el propio Walther realizó del I. Andante (1908) perteneciente a la Fantasía para violonchelo y orquesta del donostiarra José María Usandizaga (1887-1915), que en el órgano de Soto del Barco ya me encantase pero con los registros del de la Cuna de España aún brilló más. Sin perder nada de la original, como buen profesor de instrumentación el profesor Herr Heinrich supo darle la sonoridad del órgano con sabor vasco-francés (me transportó a los Cavaillé-Coll) donde el potencial del Acitores puede rendir a tope, y hasta la Voz Celeste o la Voz Humana con el trémolo apropiado, logra una paleta tímbrica más rica que la orquestal con unos Violones que realmente nos llevaban al fraseo del arco desde el pedal o el teclado I mientras los otros dos sugerían toda la plantilla sinfónica.
Sin dejar el País Vasco, del bilbaíno Víctor de Zubizarreta Arana (1899-1970), organista, compositor, pedagogo y director de orquesta y coros, disfrutamos de su Epitalamio, registros para sonoridades propias con las que Walther se identifica plenamente mostrando no ya el amor y conocimiento de las obras de Guridi, Usandizaga y el propio Zubizarreta, sino el profundo conocimiento del estilo entre siglos con el «aroma francés» que marca estas composiciones.
Para finalizar de nuevo «Bach, mein Gott» y su Preludio y Fuga en mi bemol mayor BWV 552, la contención luterana sin sacrificar el «más puro sonido alemán», registración justa para una nueva lección de claridad expositiva, del sugerente y luminoso preludio a la trabajada meditación de la fuga con que nos deleitó a un público ensimismado con Heinrich Walther, segunda jornada de esta su personal peregrinación asturiana que el martes nos llevará al Grenzing de Pola de Siero.
De oro y plata: espejos y reflejos
01/10/2022
Asturias, clásica, conciertos, coros, música, música antigua, Música contemporánea, recital Albert Alcaraz, coros, Dubra, El León de Oro, Eva Ugalde, Guerrero, Javier Busto, Jesús Gavito, Josep Vila, Marco A. García de Paz, música, Victoria, Vivanco, Whitacre 3 comentarios
Sábado 1 de octubre, 20:00 horas. Colegiata de San Juan Bautista (Espacio Liberbank) de Gijón. Espejos y reflejos: El León de Oro (LDO), Marco A. García de Paz (director). Obras de varios autores. Fotos propias y cortesía de Beatriz Montes.
Heinrich Walther de nuevo en Asturias
30/09/2022
Asturias, órgano, clásica, conciertos, música, Música contemporánea, recital, viajes órgano, Bach, conciertos, Franck, Heinrich Walther, música, Usandizaga 2 comentarios
Viernes 30 de septiembre, 19:00 horas. Iglesia Parroquial de San Pedro de Soto del Barco. Concierto de órgano: Heinrich Walther. Obras de Bach, Usandizaga y Franck.
Cada visita del organista Heinrich Walther (1959) a nuestra tierra es un verdadero acontecimiento para los amantes del instrumento rey, siempre fieles a la cita, y en esta estancia que arrancaba en un ayuntamiento melómano que siempre ha apoyado al órgano, el músico alemán pasará los próximos días por los órganos de Covadonga, Pola de Siero para recalar finalmente en Avilés (que me perderé por coincidencia con mi «calendario musical»), instrumentos que conoce como pocos.
Sería el alcalde Jaime José Menéndez Corrales quien también organista e impulsor de estos conciertos en su concejo, presentaría el primero de la gira asturiana de Heinrich Walther, recordando que el órgano parroquial se inauguró en 2010 (reaprovechando el antiguo de Santo Tomás de Avilés) y desde entonces han dado conciertos en él grandes intérpretes nacionales e internacionales, incluyendo el propio Walther en los años 2012 y 2019. Aplaudir a Jaime por volcarse con los necesarios cuidados de un instrumento que necesita seguir sonando, funcionando y en perfecto estado de mantenimiento, pudiendo tomar nota tantas autoridades que están dejando pudrirse literalmente otras joyas organísticas, algunas a pesar de ser «Bien de Interés Cultural«.
El trabajo de un organista no sólo consiste en la técnica y especialmente la registración, nunca hay dos instrumentos iguales. Sumemos el el trabajo diario en busca de repertorio nuevo o la ardua labor de transcribir obras de otros instrumentos para el órgano o directamente las páginas sinfónicas que en el instrumento rey alcanzan nuevos colores.
Heinrich Walther eligió para el «resucitado Acitores de Soto» tres compositores ideales para un órgano que se ha asentado con el tiempo y mejorado sonoridades, comenzando con «el padre de todas las músicas», Johann Sebastian Bach (1685-1750), imprescindible para intérpretes y melómanos, esta vez el Preludio y Fuga en mi bemol mayor, BWV 552. Sin necesidad de muchos cambios en los registros, el maestro Walther afrontó con claridad de fraseos, combinaciones y transiciones de teclado increíbles y pedal en su justa presencia, tanto el impresionante preludio como la siempre exigente fuga, en una gama de matices que el instrumento sacó a relucir como pocas otras veces. Respeto total al estilo de El kantor en este órgano a la orilla del Nalón que nos transportó de la Alemania luterana a la Asturias católica desde la espiritualidad que sólo la música de órgano alcanza. Primera lección vespertina con «Mein Gott».
Hace años que el profesor Walther se enamoró de la música de José María Usandizaga (1887-1915), del que está transcribiendo muchas de sus obras, caso de la Fantasía para cello y orquesta de 1908, cuyo primer movimiento (Grave, Andante) ya estrenó este año en Logroño, siendo nuevamente un placer escuchar el trabajo del alemán para recrear una obra como la del donostiarra. La sabia elección de los registros (ayudado por José María Martínez a lo largo de todo el concierto) nos permitió descubrir matices nuevos con todo el respeto al original pero que escuchado al órgano tiene todo el aire francés de los compositores que acudieron a la Schola Cantorum parisina por la que también pasaron varios españoles como el propio Usandizaga.
Y manteniendo en el aire ese aroma francés del compositor vasco, nada mejor que César Franck (1822-1890) y su Sinfonía en re menor para concluir este concierto en tres movimientos: Lento-Allegro non troppo; Allegretto; Allegro non troppo, la última versión de 2020/21 con la que Walther lleva muchos años de trabajo casi cual orfebre, y no es de extrañar porque la labor de transcripción alcanza cotas increíbles de calidad, otra auténtica recreación de esta sinfonía orquestal. La obra original, de la que se atacó la orquestación juzgándola de «espesa» por sus largos desarrollos y continuas modulaciones, calificándose también de «wagneriana», se ha escrito igualmente que «llegó a ocupar un lugar privilegiado en el repertorio de las grandes orquestas, aunque en la actualidad está de nuevo un tanto «olvidada»». La explotación de un tema único consigue rememorar sinfonías de Bruckner y evita también la fragmentación, y Walther la entiende a la perfección con una increíble combinación de registros y pedal de expresión que nos descubren tímbricas propias engrandeciendo las orquestales. A cada movimiento le otorga un sentido propio pero manteniendo claro el motivo principal que pasa de un teclado a otro con un juego sonoro donde el órgano del Bajo Nalón se comportó a la perfección. Los arreglos y adaptaciones tecnológicas al «Acitores» han hecho posible todo un abanico de sonidos que no sólo recuerdan las distintas secciones orquestales sino las casi infinitas posibilidades del órgano. Flautados penetrantes, un violon celestial, lengüetas afinadas y en general toda la tubería respondió a la paleta desplegada por el maestro alemán, fiel a la partitura orquestal a la que dota de nueva vida sin perder nunca la sonoridad francesa tan reconocible. Una verdadera lección que sólo este viernes hemos tenido en Soto del Barco. El domingo Covadonga volverá a recibirle y la música del órgano llenará la cuna de España en manos del otro alemán al que ya consideramos hijo adoptivo de nuestra tierra.
Una medalla de oro para la ópera en Oviedo
27/09/2022
Asturias, ópera, música Alejandro Roy, ópera, Beatriz Díaz, Lara Diloy, Oviedo Filarmonía, premios Deja un comentario
El lunes 26 de septiembre a las 12 horas tuvo lugar la entrega de la medalla de oro de la capital asturiana a la Fundación Ópera de Oviedo en el marco del histórico Teatro Campoamor, verdadero templo de la lírica española inaugurado hace 130 años y que desde hace 75 años mantiene la segunda temporada de ópera más antigua por detrás del Liceo barcelonés.
Ampliando el repertorio coral asturiano
22/09/2022
Asturias, coros, estreno, folklore, libros, música, Música contemporánea, recital Capilla Polifónica Ciudad de Oviedo, Carlos Rubiera, coros, estreno, José Manuel San Emeterio, Maraya Zydeco, María Álvarez Santiago, música 1 comentario
Jueves 22 de septiembre, 20:00 horas. Teatro Filarmónica, Oviedo: Presentación de Lluna d’abril, «12 pieces corales» de Carlos Rubiera. Capilla Polifónica «Ciudad de Oviedo», José Manuel San Emeterio (director), María Alvarez Santiago (acordeón). Entrada libre.
Se presentaba en el Teatro Filarmónica de Oviedo el último trabajo de José Carlos Rubiera Tuya (Caldones, 2 de febrero de 1956), para todos Carlos Rubiera, un álbum de partituras con doce piezas corales suyas que ha contado con el apoyo tanto de la Dirección General de Política Llingüística como de la Academia de la Llingua Asturiana (ALLA), que lo publica con el número 16 de su colección «Collecha Asoleyada«, un paso adelante del polifacético músico gijonés que con el título de Lluna d’abril se atreve con obras nuevas propias o adaptadas para seguir ampliando el repertorio coral.
Tras los discursos (en asturiano, pues se trataba de un acto «Fechu en Asturies») primero de Xosé Ramón Iglesias Cueva, secretario de la ALLA, y de Antón García Fernández, director general de política lingüística, el propio compositor comenzaría haciendo una breve presentación de esta aportación suya con letras en asturiano, criticando el asturiano amestau (la mezcla de asturiano y castellano que cohabita en nuestra tierra) de muchas otras obras populares. En el prólogo (o antoxana) el propio Carlos Rubiera escribe: «abúltame que n’Asturies nun andamos sobraos de repertoriu coral propiu; a pesar de ser la nuestra una comunidá con una llarga tradición d’agrupaciones corales populares y onde la xente yera (más de lo que ye) aficionao a cantar. Ye verdá qu’hai un repertoriu coral asturianu prestosu pa la xente y valoratible dende’l puntu de vista musical. Pero, too hai que dicilo, nel sen poéticu y llingüísticu, na música coral asturiana hai poco onde escoyer si se quier llevar pel mundu alantre con “arguyu de pais”», que también lo leería dejando claras sus intenciones y antes de dar paso a la Capilla Polifónica «Ciudad de Oviedo« con su director José Manuel San Emeterio que cantarían ocho de las 13 partituras (el título dice 12 cantares pero La Capitana figura como bien explicó el propio Rubiera, en versión doble), trabajadas con el cariño que se necesita para un coro que va renovándose poco a poco en plantilla pero también en su repertorio.
El concierto comenzaría con dos canciones del oriente astur (Ribadesella y Llanes) para 4 voces «a capella»:
La Ponte que pasa el Sella y Virgen de Guía, melodías propias, que en versión coral, especialmente la segunda, toman otro rumbo al que nos tiene acostumbrado el cantautor gijonés.
Seguiría presentando Carlos Rubiera las siguientes obras: primero un Ave María profano que intenta remarcar tanto el empoderamiento femenino como la figura de La Deva o diosa astur antes del enfoque católico de la mujer como madre de dios.
A continuación Cuando pienso, una adaptación (como ya hiciese al español la cretense Nana Mouskouri) pero al asturiano del famoso coro de esclavos del «Nabucco» verdiano, el famoso Va Pensiero que ya estaba publicada «En Clave de Lluna» (2019), habitualmente con acompañamiento de piano y que ahora rehizo para cuatro voces y acordeón, con María Alvarez Santiago fiel al «original» y todo lo que supone un instrumento capaz de respirar con las voces cual órgano o armonio, consiguiendo crescendi imposibles en un piano, con un coro algo desajustado aunque mejorarían al bisarlo como regalo.
Tras la emoción confesada tras este canto de libertad por el mismo Rubiera, continuaría comentándonos que de las doce obras, la mitad son habaneras, narrándonos el origen de esta forma y de la emigración tan nuestra a Cuba, haciendo de este género algo no solo del norte de Peñas al Golfo de Vizcaya sino también del Mediterráneo, canciones con mucha tradición en nuestras formaciones pero donde faltaba cantarlas en asturiano, recordando la suya (desde 1987), La Capitana que no suele faltar en muchas fiestas desconociendo muchos que es suya la autoría pese a ser considerada, y lo es, una habanera asturiana popular. Explicaría que le ha dado otro sentido desde una estrofa popular que él mismo hizo crecer, y que al menos ya queda documentada «oficialmente», escrita coralmente con el acordeón que le da todo el sabor marinero, escrita con dos versiones: a 5 voces en la tonalidad de sol mayor, más exigente en los agudos, y otra más cantabile a 4 voces en re mayor. Esta tarde sonaría junto a otras tres, comenzando con De Candás a Torrevieja, un viaje musical del Cantábrico a la capital de las habaneras, Americanu del pote, la crítica a los emigrantes que no fueron indianos ni tampoco ricos, con la crítica necesaria, «coña marinera», y el inconfundible espíritu habanero para finalizar igualmente crítico con Rey del pantalán, en cierto modo los llamados «toreros de salón» trasladados a los marineros de tierra firme que presumen sin salpicarse de salitre (y nada que ver con el emérito navegante).
Y finalmente llegaría a capella la versión «difícil» de la más popular de sus habaneras, La Capitana que ahora llega a «Generala» con una adaptación exigente en la tesitura más aguda (quedó algo gritada) pero engrandecida para la habitual «de chigre». Quedaría sin escucharse, aunque la citase, otra como
Van pa La Habana. No pude tener las partituras y los títulos están tomados en el teléfono según iba presentándolas Carlos Rubiera.
Tras las palabras de despedida del director del coro y los aplausos merecidos, repetirían con Verdi al que también en las sidrerías adaptamos al asturiano («Va pa Siero, camín de Noreña…») que escuchando Cuando pienso adquiere el mismo hipnotismo hímnico del risorgimento italiano trasladado a una Asturias que también necesita renacer. La cultura es la mejor arma, «quien canta su mal espanta» y los coros el mejor ejército armado con nuevas partituras que Carlos Rubiera sabe de su alcance sin más deseos que actualizar la munición «fecha en Asturies». Por finalizar en nuestra llingua: Nun ye momentu de falar, meyor cantar.
Asturias ópera universal
12/09/2022
Asturias, ópera, estreno, lírica, música, Música contemporánea, prensa ópera, Beatriz Díaz, Carmen Solís, Coro Intermezzo, David Lagares, Emilio Sagi, estreno, Juan Noval-Moro, lírica, Luis Vázquez del Fresno, Marina Pinchuk, Mikel Uskola, OSPA, Pablo Moras, Rubén Díez, Ruth González, Sandra Ferrández, Santiago Vidal 4 comentarios
Domingo 11 de septiembre, 19:00 horas. LXXV Temporada de la ópera de Oviedo: Teatro Campoamor. Estreno mundial La Dama del Alba (Luis Vázquez del Fresno).
Reseña para Ópera World del lunes 12 con los añadidos de links (siempre enriquecedores), fotos, recortes de prensa y tipografía, cambiando algunos entrecomillados por cursiva que la prensa no suele admitir.
COMPOSITOR: Luis Vázquez del Fresno; DIRECCIÓN MUSICAL: Rubén Díez; DIRECCIÓN DE ESCENA: Emilio Sagi; DISEÑO DE ESCENOGRAFÍA: Daniel Bianco; DISEÑO DE VESTUARIO: Susana de Dios; DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Albert Faura.
Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA), Coro Titular de la Ópera de Oviedo “CORO INTERMEZZO” (dirección del coro: Pablo Moras); *Escuela de Música “Divertimento”.
La historia al fin cantada
12/09/2022
Asturias, ópera, estreno, lírica, música, Música contemporánea, prensa ópera, Beatriz Díaz, Carmen Solís, Coro Intermezzo, Emilio Sagi, estreno, Juan Noval-Moro, lírica, Luis Vázquez del Fresno, Marina Pinchuk, música, Mikel Uskola, OSPA, Pablo Moras, Rubén Díez, Ruth González, Sandra Ferrández, Santiago Vidal Deja un comentario
Domingo 11 de septiembre, 19:00 horas. LXXV Temporada de la ópera de Oviedo: Teatro Campoamor. Estreno mundial La Dama del Alba (Luis Vázquez del Fresno).
Impecable el abuelo de David Lagares rotundo y emocionante junto a la Telva de Marina Pinchuk defendiendo su papel con calidad y calidez.
Poderío escénico de la madre Sandra Ferrández, vocalmente exigente (para todos) y la pareja de sufridos enamorados, Adela y Martín, en las bellas voces de Beatriz Díaz siempre entregada y completa en su actuación, junto a Santiago Vidal capaz de completar registros contradictorios bien resueltos en cada intervención, con dúo cargado de emociones además de buen empaste.
Sigue el verano musical con «orbayu»
02/09/2022
Asturias, clásica, conciertos, música, sinfónica Auditorio de Oviedo, conciertos, Guilhaume Santana, Júlia Gállego, José Vicente Castelló, Lucas Macías Navarro, música, música clásica, Mozart, Oviedo Filarmonía, Schubert Deja un comentario
Viernes 2 de septiembre, 19:00 horas. Auditorio de Oviedo: OFIL Contigo, Conciertos de Verano. Oviedo Filarmonía, Lucas Macías (oboe), Júlia Gállego (flauta), José Vicente Castelló (trompa), Guilhaume Santana (fagot), Lucas Macías (director). Obras de Schubert y Mozart. Entrada libre.
Podemos hacer un refrán que diga «A mal tiempo buena música» y como la canícula asturiana es fresca y suele tener de compañero al orbayu, estos conciertos de verano, que más parecen mateínos ante la cercanía de las fiestas de la capital, cambió este viernes su ubicación en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo por el siempre mejor por todo auditorio: aforo, comodidad, acústica… Y nada mejor que comenzar con un programa ameno de la orquesta carbayona con su titular Lucas Macías al frente, quien antes de comenzar dio las “gracias por el amor y el apoyo que nos dais” en un patio de butacas lleno para este primer programa del ciclo de la OFIL Contigo en verano que se repetirá el lunes 5, en la temporada de la programación de Cultura Oviedo.
En este primer concierto con público variopinto se interpretó la tercera sinfonía de Franz Schubert, acompañada de Mozart y su sinfonía concertante con un cuarteto solista unido por la amistad de muchos años y el amor musical con el onubense titular de la formación liderando desde el oboe.
La Sinfonía nº 3 en re mayor, D. 200 (1815) de Franz Schubert es luminosa de principio a fin con cuatro movimientos (I Adagio maestoso – Allegro con brio; II Allegretto; III Menuetto: Vivace – Trio; IV Presto vivace) que nos recuerdan en este Schubert de solo 18 años tanto a Mozart como a Beeethoven, incluso, y especialmente en el primer movimiento, con aires de obertura cómica rossiniana. La orquesta ovetense permutando violas y cellos más los tres contrabajos con tarima para reforzar un poco la sonoridad, sacó músculo desde una tímbrica clara, rotunda, aires muy del gusto de Macías, pudiendo disfrutar de unos solistas de viento sólidos y con muchas tablas en repertorios como el del vienés, destacando la clarinete y el oboe, siempre bien arropados por una cuerda (comandada por Marina Gurdzhiya) cada vez mejor en empaste y precisión. Interesante la visión del titular en el gran repertorio sinfónico (habitualmente memorizado), permitiendo escuchar cada motivo melódico muy presente, las contestaciones, jugando con las dinámicas a las que su orquesta responde sin fisuras. El Menuetto mantuvo la línea de claridad y concisión, para triunfar en el último y «arriesgado» final. Si la tarde era gris, la luz se hizo con esta «tercera».
Sin pausa llegaría la Sinfonía concertante para flauta, oboe, trompa, fagot y orquesta en mi bemol mayor, K. 297b de W. A. Mozart, con todo lo que supone su controvertida autoría e intrahistoria. Sea o no del genio de Salzburgo es una maravillosa partitura para un cuarteto de solitas amigos y así la entendieron Lucas Macías (oboe), Júlia Gállego (flauta), José Vicente Castelló (trompa) y Guilhaume Santana (fagot) en sus tres movimientos (Allegro – Adagio – Andante con variazioni) con la OFIL «sonando a foso» pues tiene mucho de operístico este cuarteto de viento, sobre todo el movimiento central donde poder disfrutar de cada uno de los solistas: la expresividad y sonido penetrante del oboe; la fluidez de la flauta (en otras versiones sería un clarinete) con una amplia gama de agilidades aunque un volumen algo menor que el resto, las elegantes agilidades de la trompa en el registro agudo al alcance de pocos solistas, y las muchas funciones del fagot como línea de bajo o de tenor así como un virtuosismo impresionante. Calidad suprema y entendimiento entre todos, alegría desbordante en cada intervención solista y un buen logrado balance de cada uno de ellos aunque la trompa la escuchásemos «hacia atrás», pero equilibrando los volúmenes incluso con las dos de la propia orquesta. Aromas escénicos de Mozart para preparar los 75 años de la Ópera de Oviedo que arrancará el domingo 11 con un estreno mundial.
La química entre orquesta y titular (en esta obra más solista) se notó en todo momento y es una alegría enorme comprobar el acierto en su elección, así como el crecimiento en calidad de esta filarmónica carbayona que además de su ya contrastada versatilidad se la nota feliz sobre las tablas del auditorio. El lunes segunda entrega probablemente en el recinto previsto para este «verano con orbayu» y mucha música de la buena.








































































