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Balance de mi Festival de Granada

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Tras un intenso mes en el 74º Festival de Granada, desde este blog he ido subiendo mis críticas y reseñas, con fotos propias pero sobre todo las de mi admirado ©Ferminius. A nivel organizativo los números de este 2025 han sido los siguientes: 53.413 espectadores, 93,20% de ocupación, 136 espectáculos y actividades programadas, 21.391 asistentes a conciertos gratuitos y del FEX, y 124 alumnos en los Cursos Manuel de Falla.

En cuanto a mi presencia del 19 de JUN al 13 de JUL fueron 33 Conciertos en 25 días y 8 espacios aunque tuve la ocasión de presenciar parte del FEX:

Martes 17 de junio, 74 Festival Internacional de Música y Danza de Granada: paseo vespertino, a las 20:00 horas en Puerta Real, y una hora más tarde en Bib-Rambla escucharía a FEGRABAND, una fanfarria de la Federación Granadina de Bandas de Música, formación dirigida por Fernando Gómez Morgollón, auténtica cantera de talento para a las 21:30 horas en a la Plaza de las Pasiegas concierto de la Banda Municipal de Musica de Granada bajo la dirección del maestro  y compositor de Santa Fé Ángel López Carreño y un programa exigente con obras de Shostakovich, Copland y Reed.

Sin estar dentro de la programación, el jueves 26 de junio tuvo lugar en Granada “Cohen & Lorca. Ecos de la amistad cultural entre España y Canadá”, un encuentro homenaje a las figuras de Federico García Lorca y Leonard Cohen, uniendo los nombres del poeta granadino y el cantautor canadiense y su obra gracias a una iniciativa de la Embajada de Canadá en España, a la que se han unido el Centro Federico García Lorca y la Cátedra Leonard Cohen de la Universidad de Oviedo, que conviene recordar se creó tras el Premio de la Fundación P. de Asturias (FPA) de poesía en 2011 al canadiense, donando el premio en metálico con el que mi universidad  crearía una cátedra única, pudiendo saludar a mi querida Miriam Perandones, musicóloga y que también fue directora de esta cátedra desde 2016 hasta febrero de 2022.

También he dejado reflejada la asistencia a la Exposición de Juan-Alfonso García en el décimo aniversario de su fallecimiento y que ha tenido su merecido homenaje a lo largo del Festival.

Y ya dentro del propio festival paso a detallar y enlazar en los que estuve, con algún comentario extra a modo de balance personal, comenzando por el desglose de espacios que también hacen especial este longevo festival de Granada:

8 espacios, 33 conciertos (16+17) en 25 días:

Palacio de Carlos V (12): JUN 6 / JUL 6.

Teatro del Generalife (6): JUN 3 / JUL 3.

Hospital Real (5):

Crucero del Hospital Real (4): JUN 2 / JUL 2.

Patio de los Mármoles (1): JUN 1.

Monasterio de San Jerónimo (2): JUN 1 / JUL 1.

Iglesia del Monasterio de la Cartuja (2): JUL 2.

Patio de los Arrayanes (4): JUN 2 / JUL 2

Santuario del Perpetuo Socorro (1): JUN 1.

Parroquia de Nuestro Salvador (1): JUL 1.

Paso a continuación a desglosar los espectáculos por mi vividos dentro del propio festival con los enlaces a cada uno de ellos escritos desde mi segunda casa en el Realejo:

JUNIO

DÍA 1

Jueves, 19/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: La Cetra (Barockorchester & Vokalensemble Basel) – Jone Martínez, soprano – Lea Elisabeth Müller, mezzosoprano – Carlos Mena, contratenor – Jakob Pilgram, tenor – Tobias Berndt, barítono – 
Andrea Marcon
, director.

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Misa en si menor, BWV 232 (1733-49)

In memoriam Miguel Ángel Gómez-Martínez

Excelente inicio de Festival y primer concierto con la presencia de un Carlos Mena descomunal que haría triplete en esta edición.

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DÍA 2

Viernes, 20/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orquesta Ciudad de Granada (II), Jean-Efflam Bavouzet, piano – Cristina Faus, mezzosoprano –  Juanjo Mena, director.

Manuel de Falla (1876-1946): El amor brujo (versión de 1925) – Concierto para piano en sol mayor (1928-31)

Juan-Alfonso García (1935-2015): Epiclesis II (orquestación del propio autor sobre original para órgano. 2009)
Manuel de Falla: Noches en los jardines de España (para piano y orquesta. 1909-16)
Maurice Ravel: La Valse (1919-20)

En el 150 aniversario del nacimiento de Maurice Ravel y Ricardo Viñes, y el centenario del estreno en París de «El amor brujo» de Manuel de Falla.

Además de la alegría de ver a Juanjo Mena dirigiendo a la OCG, un lujo escuchar a Bavouzet con las Noches y el concierto de Ravel, más el primer «encuentro» con Juan-Alfonso García a quien se le recordó en el décimo aniversario de su muerte.

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DÍA 3

Sábado, 21/06/2025 12:00, Santuario del Perpetuo Socorro: Michel y Yasuko Bouvard, órgano.

Marc-Antoine Charpentier (1643-1704): Preludio, de Te Deum H. 146 (a tres manos. 1688-98); Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791): Divertimento en si bemol mayor, K 240 (1776. Transcripción para órgano a cuatro manos); Robert Schumann (1810-1856): Estudio en forma de canon para piano-pédelier, op. 56, nº 4 (1845); César Franck (1822-1890): Coral nº 3 en la menor (1890); Jean Bouvard (1905-1996): Variaciones sobre un villancico de La Bresse (1969); Juan-Alfonso García (1935-2015): Veritas de terra orta est (de Cuatro piezas para órgano. 1959); Maurice Duruflé (1902-1986): Preludio sobre el Introito de la Epifanía, op. 13 (1960); Coral variado sobre «Veni Creator», op. 4 (1931).

Sesión matinal, habituales los fines de semana, y disfrutando de otro de los órganos que Granada atesora, una pareja unida a otra (Melcova y Pedrero) que lleva años trabajando con ellos, y por ellos. Segundo «encuentro» con Juan-Alfonso García de quien se escuchó una de las obras donde conjugar su labor de compositor y organista.

Sábado, 21/06/2025 22:30, Teatro del Generalife: Les Ballets de Monte-Carlo, Jean-Christophe Maillot.

Serguéi Prokófiev: Romeo y Julieta. Ballet en tres actos basado en la obra de William Shakespeare.

Tras otros años donde coincidían varios eventos, en este pude disfrutar de la danza, siendo además la noche del ascenso a Primera del Real Oviedo, donde estuve hasta el final del partido pendiente del teléfono y perdiéndome parte del espectáculo por tener la cabeza y oído en el Carlos Tartiere.

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DÍA 4

Domingo, 22/06/2025 12:30, Crucero del Hospital Real: Numen Ensemble – Héctor Eliel Márquez, director.

Manuel de Falla (1876-1946): Invocatio ad individuam trinitatem (1935). Jacobus Gallus / Valentinus Judex (atrib. T. L. de Victoria): Ave Maria. Serguéi Rajmáninov (1873-1943): Bogoroditse Devo (de Vsenoshchnoe bdenie, op. 37. 1915). Juan-Alfonso García (1935-2015):  Ave Maria (1975) Maurice Duruflé (1902-1986): Notre Père, op. 14 (1977). Igor Stravinsky (1882-1971): Pater Noster (1926); Ave Maria (1934). Juan-Alfonso García: Letrilla al Niño Jesús (1979); El corazón de la materia (2002) *; Serena de Amarillos (1978); Seis caprichos (1986); Cada vez que una mano se me ofrece (1979).

* Estreno absoluto

Tercer encuentro con la música de Juan-Alfonso García de quien se escucharon obras corales, la faceta que ya conocía aunque no en profundidad, y disfrutando de ese estreno con un coro joven que «repasó» un repertorio donde los actuales jóvenes encuentran la mejor forma de trabajar distintos estilos y épocas.

Domingo, 22/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orquesta Nacional de España (ONE) – María Dueñas, violín –Andrés Orozco-Estrada, director.

I parte: Édouard Lalo (1823-1892): Symphonie espagnole, en re menor, op. 21 (para violín y orquesta. 1874)

II parte: Hector Berlioz (1803-1869): Symphonie fantastique, op. 14 (1830)

Volver a escuchar a la violinista granadina y en su casa es otra de las buenas sensaciones de este 2025 aunque esperaba más de la ONE y del director colombiano que acabaría cancelando (por enfermedad) los dos últimos conciertos.

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DÍA 5

Lunes, 23/06/2025 22:00, Patio de los Arrayanes: Alexandre Tharaud, piano

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Chorus, de Pasión según San Mateo, BWV 244 (1727) *; Sicilienne, de la Sonata en mi bemol mayor para flauta, BWV 1031 (1730-34) *; Suite en la menor, BWV 818a (1722); Aria «Aus Liebe will mein Heiland sterben», de Pasión según San Mateo BWV 244 *; Suite en mi menor para laúd, BWV 996 (1708-17) *.

Maurice Ravel (1875-1937): Miroirs (1904-05) **. Paul Dukas (1865-1935): L’apprenti sorcier (1897) *

* Transcripciones de Alexandre Tharaud
** En el 150 aniversario del nacimiento de Maurice Ravel y Ricardo Viñes

Si Bach sigue siendo «el padre de todas las músicas», el pianista francés nos lo preparó desde un instrumento poderoso que brillaría sobre todo con sus compatriotas más allá de virtuosismos en ese marco único y mágico del patio del Palacio de Comares.

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DÍA 6

Martes, 24/06/2025 22:30, Teatro del Generalife: Manuel Liñán & Compañía.

Muerta de amor. Dirección y coreografía: Manuel Liñán – Artista Invitada: Mara Rey.

Segunda noche de baile en el Generalife con el granadino dejándonos un excelente espectáculo más allá del flamenco y con el baile verdadero lenguaje sin palabras.

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DÍA 7

Miércoles, 25/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Ballet Flamenco de Andalucía / Accademia Piacere. Patricia Guerrero, dirección artística y coreográfica BFA –Fahmi Alqhai, dirección musical, composiciones y arreglos. Origen – La Semilla de los Tiempos. Quiteria Muñoz, soprano – Amparo Lagares Díaz, cantaora – Dani de Morón, guitarra flamenca.

Desde que conozco a la Accademia Piacere y Fahmi Alqhai sus propuestas siguen siendo originales y de plena actualidad. Si sumamos el excelente Ballet Flamenco de Andalucía este nuevo espectáculo sería una de las apuestas más interesantes y exportables para nuestros artistas andaluces.

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DÍA 8

Jueves, 26/06/2025 22:00, Patio de los Mármoles (Hospital Real): De al-Ándalus a Isfahán. Accademia del Piacere
(Fahmi Alqhai, Rami Alqhai y Johanna Rose, violas da gamba) – Constantinople (Kiya Tabassian, setar y voz – Didem Basar, kanun
Patrick Graham y Hamin Honari, percusión). Músicas del Renacimiento español y de los imperios persa y otomano de los siglos XV y XVI.

En veinticuatro horas Accademia Piacere y los hermanos Alqhai trajeron otra propuesta de mestizaje aunque sean músicas atemporales que sentimos cercanas con la base de la improvisación tan arraigada en todas las culturas.

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DÍA 9

Viernes, 27/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Budapest Festival Orchestra Gerhild Romberger, mezzosoprano – Iván Fischer, director. Gustav Mahler (1860-1911): Kindertotenlieder (Canciones sobre la muerte de los niños, para mezzo y orquesta. 1901-04); Sinfonía nº 5 en do sostenido menor (1901-02, rev. 1904-11).

Quienes me conocen saben que soy un mahleriano convencido y este concierto ha sido el mejor de todo el festival, no ya por las obras elegidas sino por «la orquesta de Iván Fischer» que nunca defraudan porque cada interpretación la sienten y viven como creo ninguna otra en la actualidad. Escuchar al maestro la entrevista que concedió dentro de los «Encuentros» a mi compañera de fatigas (#AsturianosEnGranada) explica a la perfección la diferencia entre esta Orquesta del Festival de Budapest (que volveré a disfrutar en Oviedo) y las demás.

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DÍA 10

Sábado, 28/06/2025 12:30, Crucero del Hospital Real: Pilar Alva-Martín, soprano – Stefano Arena, piano.

Juan-Alfonso García (1935-2015): Ocho “lieder” para canto y piano (1966-77); Segundo movimiento de Tres movimientos de danza (piano solo, 1962); Gritando su dolor (1977)*. Manuel de Falla (1876-1946): Tus ojillos negros, canción andaluza (1902-03); Andaluza, de Cuatro piezas españolas (piano solo, 1906-09); Oración de las madres que tienen a sus hijos en brazos (1914);El pan de Ronda que sabe a verdad (1915);  Trois mélodies (1909-10). Joaquín Turina (1882-1949): Poema en forma de canciones (1923).

* Estreno absoluto

Cuarto encuentro con la música de Juan-Alfonso García y sus canciones interpretadas nada menos que por vía directa gracias a su sobrina-nieta que está llevando el legado del Maestro, uniéndole con Falla y Turina además de contar con un excelente pianista, llenando de emoción esta sesión matinal.

Sábado, 28/06/2025 22:30, Teatro del Generalife: Centro Coreografico Nazionale / Aterballetto. Don Juan. Coreografía: Johan Inger / Composición musical original: Marc Álvarez (orquestación y grabación de Manuel Busto y la Orquesta de Extremadura).

La lesión del primer bailarín condicionó un programa que se hubo de cambiar, resultando casi un catálogo o muestrario de estos artistas italianos a los que agradecer el esfuerzo por mantener otra noche de ballet en el Generalife.

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DÍA 11

Domingo, 29/06/2025 12:30, Monasterio de San Jerónimo: Academia Barroca del Festival de Granada, Carlos Mena (dirección musical).

Alessandro Scarlatti (1660-1725): Motetes y salmos para varias voces y continuo; José García Román (1945): Obras religiosas a 4 voces.

Segundo espectáculo con Carlos Mena cantando y dirigiendo uno de los proyectos que cada año apuestan por formar nuevas voces jóvenes, caso de la Academia Barroca del Festival de Granada que también ha dirigido el asturiano Aarón Zapico (esta vez presente su hermano Daniel en el orgánico), y más allá del repertorio barroco con el homenaje a Scarlatti padre, nos trajeron al granadino José García Román dentro del homenaje al maestro Juan-Alfonso con uno de sus discípulos.

Domingo, 29/06/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Israel Fernández, cantaor y piano – Diego del Morao, guitarra – Ané Carrasco, percusión – El Jali y Galery, palmas. Mi cante a piano.

Una decepción el autoproclamado «pianista» de este gran cantaor toledano que además venía con el excelente guitarrista jerezano, entendiendo que el flamenco está en los orígenes de este festival en 1922, pero que el palacio imperial le quedó demasiado grande a un espectáculo engañoso en el título, teniendo otros entornos más apropiados y cercanos donde los «jaleos» de sus fieles hubiesen sido más apropiados.

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DÍA 12

Lunes, 30/06/2025 22:00, Patio de los Arrayanes: Sondra Radvanovsky, soprano – Anthony Manoli, piano. From Loss to Love

Henry Purcell (1659-1695):  When I am laid in earth (de Dido and Aeneas. 1677-89); George Frideric Handel (1685-1759):
Piangerè la sorte mia (de Giulio Cesare in Egitto, HWV 17. 1724); Serguéi Rajmáninov (1873-1943): Ne poi, krasavitsa, op. 4 nº 4 (1890-93); Zdes’khorosho, op. 21 nº 7 (1900-02); Ya Zhdu Tebya, op. 14 nº 1 (1894-96); Richard Strauss (1864-1949): Allerseelen, op. 10 nº 8 (1885); Befreit, op. 39 nº 4 (1897-98); Morgen!, op. 27 nº 4 (1894); Heimliche Aufforderung, op. 27 nº 3 (1894).

Franz Liszt (1811-1886):  Tre sonetti di Petrarca, S. 270a (1842-46); Antonin Dvořák (1841- 1904):  «Canción de la luna» de Rusalka; Jake Heggie (1961): If I had known (2022); Umberto Giordano (1867-1948): La mamma morta (de Andrea Chénier. 1896).

Sensaciones agridulces con la supresión del previsto Liszt sustituido por la delicada «Io son’ l’umile ancella» de Adriana Lecouvrer (Cilea) y Verdi con la intensa aria «Pace, pace, mio Dio!» de La forza del destino (que debutará pronto en Londres). Con todo, siempre es un placer escuchar a la soprano norteamericana en las «distancias cortas» y donde sus emociones personales llegaron a un público entregado en una noche con la temperatura ideal en todos los sentidos.

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JULIO

DÍA 13

Martes, 01/07/2025 22:30, Teatro del Generalife: Ópera & Cine I: Georges Bizet. Orquesta Ciudad de GranadaTimothy Brock, director: Carmen (1915), película de Cecil B. DeMille, música original de Hugo Riesenfeld Samuel L. Rothafel (a partir de Carmen de G. Bizet). A burlesque on Carmen (1916), película de Charles Chaplin con música de Timothy Brock.

Una de las firmes apuestas de esta edición donde disfrutar de un cine de verano, tras el Chaplin-Keaton y el Nosferatu de la edición anterior, con un excelente Timothy Brock dirigiendo su música y comprobando que el llamado «Séptimo Arte» es mayor cuando suena la música en vivo, acompañando unas copias restauradas de gran calidad.

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DÍA 14

Miércoles, 02/07/2025 22:00, Patio de los Arrayanes: Ian Bostridge, tenor – Julius Drake, piano – Timothy Morgan, contratenor – Mauro Borgioni, barítono – Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano – Solistas de la Orquesta Ciudad de Granada (Juan Carlos Chornet, flauta; Miguel Ángel Sánchez Miranda, arpa: Birgit Kolar, violín; Hanna Nisonen, viola;  Arnaud Dupont, violonchelo; Óscar Sala, trompa).

Manuel de Falla (1876-1946):  Psyché (para voz y ensemble, poema de G. Jean-Aubry.1924) *. Benjamin Britten (1913-1976): Arreglos de cinco canciones espirituales originales de Johann Sebastian Bach; Arreglos de cuatro canciones originales de Henry Purcell. Canticles (Cánticos).

* En el centenario del estreno de «Psyché».

Dentro de los aniversarios que se conmemoran, me supo a poco escuchar a la excelente mezzo Ketevan Kemoklidze en una Psyché  muy sentida en su interpretación, con un ensamble para la ocasión, aunque el verdadero protagonista sería el Britten de Ian Bostridge, probablemente la mejor elección para este ciclo tan poco habitual en los programas, y que sigue siendo una «delicatessen» para un público que sigue poniendo reparos a la música de nuestra generación.

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DÍA 15

Jueves, 03/07/2025 21:00, Iglesia del Monasterio de la Cartuja: Capilla Santa María – Ana Vieira Leite, soprano – Carlos Mena, contratenor y director. «Escoxidas».

Alessandro Scarlatti (1660-1725): Cantata «Del Tirreno a le sponde»; Cantata «E penar degg’io ancora»; Alessandro Scarlatti / Francesco Durante (1684-1755): Cantata «Dormono l’aure estive»; Cantata «Al fin m’ucciderete»; Alessandro Scarlatti: Stabat Mater.

En el 300 aniversario de la muerte de Alessandro Scarlatti.

Tercer espectáculo con Carlos Mena cantando y dirigiendo un homenaje de cantatas «Escogidas» para el #300AlessandroScarlatti con una soprano que domina este repertorio más un ensamble ideal en este aniversario que el festival granadino ha tenido en cuenta, recuperando La Cartuja a los marcos históricos que hacen distinta esta cita estival.

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DÍA 16

Viernes, 04/07/2025 22:30, Teatro del Generalife: Ballet Preljocaj – Angelin Preljocaj. El lago de los cisnes.

Mis noches de danza han sido otra de las alegrías en esta edición que en años anteriores me coincidían con otros géneros o estilo. Resultó como una vuelta a mis años universitarios para poder comprobar que el estado de salud del ballet es bueno y aún caben coreografías distintas aunque la música esté grabada. Si en la entrada no disponía de las fotos de Fermín Rodríguez, aquí dejo una de las más bellas recuperada de su archivo.

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DÍA 17

Sábado, 05/07/2025 12:30, Monasterio de San Jerónimo: Joven Coro de Andalucía, Marco Antonio G. de Paz (director). Paraíso abierto para muchos.

Manuel de Falla (1876-1946): Versiones expresivas de obras de Tomás Luis de Victoria: Ave Maria (1932); O magnum mysterium (1940-42); Tenebrae factae sunt (1940-42). Francis Poulenc (1899-1963): Quatre motets pour un temps de pénitence (1938-39). Olivier Messiaen (1908-1992): O sacrum convivium (1937). Ildebrando Pizzetti (1880-1968): Messa di Requiem (1922-23).

No es chauvinismo o como decimos en Asturias «grandonismo» pero me siento orgulloso de seguir y presumir del talento musical que mi tierra exporta, siendo uno de ellos el director Marco Antonio García de Paz que con muchos años de experiencia sabe transmitirla allá donde va, y el Joven Coro de Andalucía mostró y demostró que el buen trabajo siempre tiene premio. Un programa variado donde el Requiem de Pizzetti sería uno de los platos fuertes de un aprendizaje finalizado con las más altas calificaciones en un intenso «Camino al paraíso».

Sábado, 05/07/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orchestra e Coro dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia (I), Daniel Harding (director), Andrea Secchi (director del coro).

Claude Debussy (1862-1918):  La mer, trois esquisses symphoniques pour orchestre (1903-05).

Maurice Ravel (1875-1937): Daphnis et Chloé (sinfonía coreográfica para orquesta y coro. 1909-12).

En el 150 aniversario del nacimiento de Maurice Ravel

Uno de los conciertos de los que más me costó escribir porque tanto la orquesta y coro romanos, como su titular, parecían iban a marcar otro hito de esta edición y no fue así, por lo que esperé la mañana siguiente para escribir la reseña (podría haber reunido dos en una que terminarían por corroborar la primera impresión) de la noche sabatina donde «el comandante Harding» no encontró ni el charme francés ni la vertiente «no operística» verdiana.

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DÍA 18

Domingo, 06/07/2025 12:30, Crucero del Hospital Real: Trío Arbós (Ferdinando Trematore, violín – José Miguel Gómez, violonchelo – Juan Carlos Garvayo, piano).

Johann Sebastian Bach (1685-1750) Ferruccio Busoni (1866-1924):  Komm, Gott Schöpfer!, BWV 667 (1747-49) *. José María Sánchez-Verdú (1968): Trío III «Wie ein Hauch aus Licht und Schatten (2000). Bach / Busoni: Wachet auf, ruft uns die Stimme, BWV 645 (c. 1746) *. Manuel Hidalgo (1956): Trío esperando (1995). Bach / Busoni: In dir ist die Freude, BWV 615 (c. 1713-17) *. José García Román (1945): De civitate cordis (2004). Bach / Busoni: Nun freut euch, lieben Christen, BWV 734 (1708-17) *. Francisco Guerrero (1951-1997): Op. 1 Manual (1974, rev. 1981). Bach / Busoni: Ich ruf´ zu dir, Herr Jesu Christ, BWV 639 (c. 1713-17) *

* Transcripciones para trío de Juan Carlos Garvayo

Un programa interesante con el trío del motrileño Garvayo alternando «mein Gott» desde la óptica de Busoni reencarnada en trío, con cuatro exponentes de la llamada «Nueva Música en Granada» en otro tributo al maestro de Juan-Alfonso García conjugando inquietud y sosiego.

Domingo, 06/07/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orchestra e Coro dell’Accademia Nazionale di Santa Cecilia (II), Daniel Harding (director), Andrea Secchi (director del coro), Federica Lombardi (soprano), Teresa Romano (mezzo), Francesco Demuro (tenor), Giorgi Manoshvili (bajo). Giuseppe Verdi (1813-1901): Messa da Requiem (1874, rev. 1875).

Como el anterior de los romanos y el piloto comercial, otro concierto que me quitaría el poco sueño tras su escucha y posterior reseña donde lo mejor resultó el coro que dirige Andrea Secchi y un irregular cuarteto solista que al menos tuvo un bajo de verdad, junto a una soprano joven que el tiempo nos dirá hasta dónde llegará.

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DÍA 19

Lunes, 07/07/2025 22:00, Patio de los Arrayanes: Pierre-Laurent Aimard, piano (4). Olivier Messiaen (1908-1992):
Catalogue d’Oiseaux (Catálogo de aves. 1956-1958): V. La Chouette Hulotte; VI. L’Alouette Lulu; VII. La Rousserolle Effarvate.

Excelente idea la de poder escuchar el «Catálogo de aves» de Messiaen a lo largo de cuatro sesiones y distintos escenarios (y pianos) a cargo del alumno y verdadero especialista como el francés Pierre-Laurent Aimard, que mi admirado Pablo L. Rodríguez siguió todo el día. Personalmente y con el cansancio acumulado, así como unos aforos limitados, solo reseñé los «Pájaros nocturnos» nuevamente en el mágico Patio de los Arrayanes y disfrutando de esta apuesta de Paolo Pinamonti para esta su primera edición como director del Festival.

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DÍA 20

Martes, 08/07/2025 22:30, Palacio de Carlos V: Ópera & Cine II:

Pagliacci (1892), drama en un prólogo y dos actos (en versión concierto) con música y libreto de Ruggiero Leoncavallo (1857-1919). Orquesta Joven de Andalucía (OJA) – Joven Coro de Andalucía – Marco Antonio García de Paz (director del coro) – Coro de la Orquesta Ciudad de Granada – Héctor Eliel Márquez (director del coro) – Guillermo García Calvo (director). Reparto: Carolina López Moreno, soprano (Nedda) / Alejandro Roy, tenor (Canio) / Claudio Sgura, barítono (Tonio) / Moisés Marín, tenor (Beppe) / Pablo Gálvez, barítono (Silvio).

The Circus (1928), película de Charles Chaplin (1889-1977), música de Arthur Kay (1882-1969), estreno en España de la banda sonora original de Arthur Kay de 1928, recuperada por Timothy Brock en 2022.  Orquesta Joven de Andalucía – Timothy Brock (director).

La apuesta por la ópera en esta edición volvía a unirla con el cine, contando con una excelente OJA con Timothy Brock dirigiendo su música, tras unos «Payasos de cine» en versión concierto, comprobando no ya el talento joven «de casa» sino el nuevo triunfo de mi «alumno» Alejandro Roy que sigue con una carrera internacional donde Granada ha sido una parada muy esperada donde acudieron aficionados de todas partes (ovetenses también) compartiendo un reparto plenamente creíble, bajo la magistral dirección del maestro García Calvo que supo mimar las voces y sacar de la orquesta y coros todo el dramatismo de Leoncavallo antes de que el humor de Chaplin nos dejara marchar a dormir con una sonrisa.

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DÍA 21

Miércoles, 09/07/2025 21:00, Iglesia del Monasterio de la Cartuja: Orquesta Barroca de Sevilla (OBS) – Aurora Peña (soprano) – Ignacio Ramal (violín y dirección).

George Frideric Handel (1685-1753): Concerto grosso, en si bemol mayor, op. 6 nº 7, HWV 325. Giovanni Battista Ferrandini (c. 1710-1791): Il pianto di Maria (Cantata sacra da cantarsi dinanzi al Sancto Sepolcro). Juan-Alfonso García (1935-2015): Tríptico (para orquesta de cuerdas. 1990). Antonio Vivaldi (1678-1741): Sinfonia al Santo Sepulcro en si menor, RV 169; Motete para soprano «In furore iustissimae irae», RV 626.

Volvía al Monasterio de la Cartuja para un programa barroco a cargo de la OBS pero donde estuvo presente un nuevo tributo al maestro Juan-Alfonso García y su «Tríptico» de 1990 interpretado con enjundia (entendida en su acepción de «fuerza, vigor, arrestos») con la misma calidad que los grandes del siglo XVIII para volver a escuchar a una Aurora Peña madura bien arropada y concertada por Ignacio Ramal.

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DÍA 22

Jueves, 10/07/2025 22:30, Teatro del Generalife: Eva Yerbabuena, baile – Miguel Ortega, Segundo Falcón, Antonio El Turry, Ezequiel Montoya, cante – Daniel Suárez, percusión y electrónica – José Manuel Ramos, El Oruco, percusión y baile. Artistas invitados: Marina Heredia, Manuel Liñán y Esperanza Garrido. A Granada. Idea original, dirección artística y coreografía: Eva Yerbabuena. Composición, dirección musical y guitarra: Paco Jarana.

Última noche en el Generalife con el espectáculo de la granadina Eva Yerbabuena dedicado a su ciudad y su público entregado, junto a un excelente cuadro flamenco donde no faltaría el nuevo rumbo de la llamada fusión, volviendo a disfrutar del «pellizo» de otros granadinos: el cante completo y poderoso de Marina Heredia, el arte al baile siempre «rompedor» de Manuel Liñán y una joven promesa como Esperanza Garrido que sin ser un especialista le auguro un futuro más que prometedor, con un fin de fiesta que levantó a un respetable de todas las nacionalidades.

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DÍA 23

Viernes, 11/07/2025 22:00, Palacio de Carlos V: La traviata, música de Giuseppe Verdi (1813-1883) y ibreto de Francesco Maria Piave, basado en La dama de las camelias de Alexandre Dumas hijo. Ópera en tres actos (1853). Versión concierto: Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real – Henrik Nánási (director musical) – José Luis Basso (director del coro). Reparto: Nadine Sierra, soprano (Violetta Valéry) – Karina Demurova, mezzosoprano (Flora Bervoix) – Gemma Coma-Alabert, mezzosoprano (Annina) – Xabier Anduaga, tenor (Alfredo Germont) – Artur Rucinski, barítono (Giorgio Germont) – Albert Casals, tenor (Gastone, vizconde de Létonières) – Tomeu Bibiloni, barítono (El barón Douphol) – David Lagares, bajo (El marqués de Obigny) – Giacomo Prestia, bajo (Doctor Grenvil) – Joan Laínez, tenor (Giuseppe).

Como ya sucediese en julio de 2003, el Teatro Real de Madrid desplazaría hasta el Palacio de Carlos V a todo el elenco de una aclamada Traviata madrileña (incluso con otra función retransmitida por distintos medios) donde la figura sería la soprano Nadine Sierra, que cancelaría este domingo 20 siendo sustituida por la «Embajadora de la Mierensía» Sabina Puértolas -que sin ensayos previos resultó la gran triunfadora de este título de referencia- dejando sorprendidos a quienes esperaban en el coliseo de la Plaza de Oriente por la estadounidense pero se encontraron con la aragonesa de sangre navarra y medio asturiana por matrimonio.

En Granada, y con todo vendido desde tiempo atrás, el trío protagonista lució y salvo el comentado inconveniente de la banda fuera de escena por la acústica, Sierra, Anduaga y Rucinski se entregaron en ese orden, dejándonos imaginar la escena que más nos gustase de nuestra memoria operística (que aseguro es grande).

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DÍA 24

Sábado, 12/07/2025 12:30, Parroquia de Nuestro Salvador: Juan María Pedrero, órgano. Johann Sebastian Bach (1685-1750): Fantasía en sol mayor «Pièce d’Orgue», BWV 572;  Partite diverse sopra il Corale «Ach, was soll ich Sünder machen», BWV 770; Toccata, Adagio y Fuga en do mayor, BWV 564; An Wasserflüssen Babylon à 2 Clav. et Pedal, BWV 653; Preludio y Fuga en mi menor, BWV 548.

Último fin de semana con sesión doble para una mañana bachiana a cargo del organista zamorano afincado en Granada en uno de los instrumentos que conforman el patrimonio andaluz que tanto debe a Paco Alonso. El magisterio y conocimiento de Juanma Pedrero nos dejó una meditación y pausa antes del «tour de force» que aún me quedaba por delante.

Sábado, 12/07/2025  22:00: Palacio de Carlos V: Orquesta Sinfónica SWR Stuttgart (I) – Alexandre Kantorow, piano –
Pablo Heras-Casado, director. Johannes Brahms (1833-1897): Concierto para piano y orquesta nº 1 en re menor, op. 15 (1854-59);  Sinfonía nº 1 en do menor, op. 68 (1862-76).

Si en los dos conciertos de la Accademia y «el comandante» estuve tentado a realizar una sola reseña para ambos, esta penúltima noche no lo dudé y esperé a que mis sensaciones posasen y reposasen, escribiéndola ya finalizado el festival mientras esperaba mi vuelo a casa en el mismo aeropuerto granadino (¡y jienense!). El cambio de director con el granadino por el colombiano ya me pareció una de las razones para la primera decepción, así como una orquesta alemana que me sonó sin sustancia y demasiado pegada al papel, más tras el excelente sabor de boca que me dejasen los húngaros con Iván Fischer. Al menos se salvaría el excelente pianista francés pese a lidiar con un instrumento desafinado que no se puede perdonar en este festival, aunque pueda entender los cambios de temperatura que tanto afectan incluso a los asistentes.

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DÍA 25

Domingo, 13/07/2025 12:30, Crucero del Hospital Real: Nacho de Paz, director – Solistas de la Orquesta Ciudad de Granada Lluïsa Espigolé, piano – Annette Schönmüller, mezzosoprano.

Igor Stravinsky (1882-1971): Three songs of William Shakespeare (1953). Francisco Guerrero (1951-1997): Concierto de cámara (1978). Pierre Boulez (1925-2016): Douze notations (para piano solo. 1945). Maurice Ravel (1875-1937): Introduction et allegro (para ensemble. 1905). José García Román (1945): Camino blanco y sin término (2025) *. Luciano Berio (1925-2003): Folk Songs (para voz y ensemble. 1964).

* Estreno absoluto

En el 150 aniversario del nacimiento de Maurice Ravel y el centenario del nacimiento de Pierre Boulez y Luciano Berio

El último día de festival de nuevo contaba con sesión doble donde volvería a reecontrarme con mi paisano Nacho de Paz que había organizado un programa «ex profeso» muy trabajado por su organización y orgánico elegido donde la alergia al polen granadino tanto del propio director como de la mezzo Annette Schönmüller truncó el esperado homenaje a Berio, pero se agradeció el último homenaje a Juan-Alfonso y el estreno de su alumno García Román con el que pude charlar al final del concierto, el excelente Ravel en el arpa solista de Daniela Iolkicheva, más el descubrimiento de la pianista catalana Lluïsa Espigolé que nos dosificó entre las demás obras un Boulez de referencia que espero pueda recuperar cuando Radio Clásica lo emita.

Domingo, 13/07/2025 22:00, Palacio de Carlos V: Orquesta Sinfónica SWR Stuttgart (II), Alexandre Kantorow, piano, Pablo Heras-Casado, director. Johannes Brahms (1833-1897): Concierto para piano y orquesta nº 2 en si bemol mayor, op. 83 (1878-81); Sinfonía nº 2 en re mayor, op. 73 (1877).

Mejores impresiones en el cierre de festival con un magnífico Kantorow y un piano al fin ajustado, propinas magistrales de una madurez exquisita, más una aseada orquesta donde Heras-Casado la dejó fluir en las dos danzas húngaras( 1 y 5) de Brahms aunque sin el músculo deseado ni la agógica que dos páginas tan conocidas se merecían. Supongo queda el agradecimiento al granadino por hacerse cargo de estos dos conciertos para clausurar esta 74ª edición con el monográfico del hamburgués enterrado en Viena.

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P.D.: Tras mis experiencias del año 2023 y 2024, este año la oferta de espectáculos fue menor, lo que siempre agradezco porque se hacía difícil elegir entre tantos a la vez. Se mantiene la variedad y el espíritu original, aunque no hubo grandes nombres internacionales, apostando más por lo cercano, aún sabedor de la premura que supuso la marcha del anterior director Antonio Moral, anunciada en febrero de 2024 y la rápida elección de Paolo Pinamonti, dos perfiles totalmente distintos: uno gestor que prosigue organizando festivales en formatos variados; otro un músico integral con un enfoque a largo plazo que desea un festival a lo largo del año, abierto a nuevos públicos y con presencia de nuestro legado.

Esperamos el festival de los 75 años que seguramente marcará las nuevas líneas del veneciano ya con tiempo suficiente, esperando más recursos, y al que le deseo todo lo mejor en esta siempre difícil tarea de seguir poniendo Granada como cita ineludible en el panorama mundial de los grandes eventos musicales.

Avanzando la próxima temporada

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Viernes, 18 de julio, 12:00 horas. Sala de Cámara del Auditorio de Oviedo, presentación de los ciclos «Conciertos del Auditorio» y Jornadas de Piano «Luis G. Iberni».
La Sala de Cámara del Auditorio de Oviedo acogió la mañana del viernes la presentación de la 27ª temporada de los Conciertos del Auditorio y las Jornadas de Piano Luis G.Iberni (van 34 años y pioneras en España, siendo después copiadas a lo largo y ancho de la geografía nacional), que se desarrollarán del 29 de octubre de 2025 al 4 de junio de 2026, ofreciendo 18 actuaciones de los mejores artistas nacionales e internacionales: Zubin Mehta, Yuja Wang, William Christie, Jakub Orlinski o Pinchas Zukerman, entre otros muchos artistas, que actuarán en el Auditorio Príncipe Felipe de la capital asturiana, en una edición donde la orquesta del ciclo, Oviedo Filarmonía, lo abrirá y cerrará. Esta nueva temporada tendrá una clara vocación europea dentro de la carrera que protagoniza Oviedo para convertirse en Capital Europea de la Cultura 2031 en sana pugna con Granada o Jerez.

La presentación de esta nueva edición estuvo encabezada por el concejal de Cultura y presidente de la Fundación Municipal de Cultura David Álvarez, y también han intervenido la presidenta de la Fundación Musical «Ciudad de Oviedo» Pilar Rubiera, su director artístico Cosme Marina, y el subdirector del diario La Nueva España el toledano Francisco García Alonso, contando además con la actuación en directo del Trío Nacedo compuesto por Lidia Sierra (violín), Inés Moreno (viola) y Clara Muñoz (violonchelo) que interpretaron al inicio el tercer movimiento de uno de los tríos de Conrado del Campo, para finalizar el acto con el trío de la ovetense Raquel Rodríguez, presente en la sala, «En la Música», obra que ya tiene 18 años y resultó ganadora en 2007 del II Concurso “Evaristo Fernández Blanco” organizado por el Festival de Música Española de León  en su XX edición, como explicó la propia compositora antes de la interpretación, muy aplaudida por los presentes.

Tras el vídeo con el diseño de Juan Jareño, original y de altísima calidad al igual que el programa del ciclo en papel couché, irían tomando sucesivamente la palabra. En la primera intervención, el melómano edil indicaría que «este ciclo representa un compromiso firme con la excelencia artística y con la difusión de un patrimonio musical que, siglos después de haber sido concebido, continúa emocionando, inspirando y elevando el espíritu. La música clásica no es solamente una herencia cultural: es una forma de diálogo profundo entre épocas, entre sensibilidades, y entre generaciones».

En palabras de David Álvarez «Oviedo, ciudad con una sólida tradición musical, demuestra un año más su apuesta por la cultura y por la música como vehículo de enriquecimiento colectivo. En este marco, presentamos un programa que reúne a intérpretes de reconocido prestigio, así como a jóvenes talentos que encarnan el futuro del panorama internacional». Además, el presidente de la FMC destaca las participaciones de Oviedo Filarmonía (OFIL), orquesta residente del ciclo y eje fundamental en nuestro panorama cultural y musical, o el coro El León de Oro, habituales en estas temporadas.

Álvarez ha resaltado, como novedad, la puesta en marcha de Off Conciertos, «esa forma diferente y desenfadada, de acércanos a las propuesta principales, en definitiva la música clásica. Lo hacemos mediante una serie de actividades que van desde la presencia de instrumentistas de OFIL en los Centros Sociales (siguiendo con nuestra política de acercamiento de la cultura a todo el concejo), el proyecto Música y enigma, de la mano de la pedagoga Sofia Martinez Villar, que tan buen resultado obtuvo la pasada temporada, una iniciativa de divulgación musical dirigida a estudiantes y al público general, que tiene como objetivo atraer otro tipo de público a los conciertos de música clásica y presentar este género musical desde una perspectiva diferente, mediante un ensayo divulgativo y un concierto guiado protagonizado, en el mes de diciembre, por OFIL». También, el programa pedagógico UBUNTU «que en esta edición tiene como temática principal la lucha contra el bullying, gracias la capacidad de convertir la música, el teatro y la danza en una herramienta de transformación personal y colectiva».

La presidenta de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, Pilar Rubiera, explicaría que la orquesta Oviedo Filarmonía ofrecerá un total de 4 conciertos, entre ellos el de apertura y cierre de la temporada.

David Álvarez volvería a reivindicar la #Capitalidad2031 (con la presencia de Rodolfo Sánchez), la enhorabuena al patrono y profesor Emilio Casares por su último galardón (Premio Guido Adler de la Sociedad de Musicología), el agradecimiento a la Fundación EDP (con la presencia de Juan García-Ovies), al periódico La Nueva España y el recuerdo al ciclo que comenzó allá por los años 90 en el marco de la Universidad de Oviedo, habiendo tomado el relevo el propio ayuntamiento ovetense.

Por su parte, García Alonso subrayaría que estos ciclos «nos consolidan en el ámbito de la música contribuyendo a mantener un altísimo nivel de calidad, con grandes nombres de artistas internacionales pero también jóvenes promesas que nos permiten aspirar, con pleno derecho, a conquistar el título de Capital Europea de la Cultura».

Álvarez daría paso finalmente a Cosme Marina quien resaltaría esta candidatura que «cuenta con una base sólida en múltiples ámbitos, uno de ellos el musical, que ha ubicado a la ciudad como una de las grandes ciudades culturales europeas tal y como demuestra la continuidad centenaria de la actividad musical durante siglos (…) Dentro de este proceso adquieren especial relevancia los dos buques insignia de la actividad musical de la ciudad: los Conciertos del Auditorio y las Jornadas de Piano Luis G. Iberni, ya que ambos configuran una temporada anual consolidada como referencia en el norte de España por la calidad de sus propuestas. Además, esta edición focaliza su mirada en Europa que atesora una historia de mestizaje que, desde el periodo barroco forma parte del ADN musical del continente».

Marina que lleva al frente desde los inicios del actual ciclo, detallaría la temporada 25-26 girando en torno a Europa, como figura en el cuaderno de presentación, destacando que se mantienen las óperas en concierto que tanto éxito llevan cosechando, esta temporada dos de Handel: «Giulio Cesare» el 17 de febrero con Il Pomo d’Oro y el contratenor Jakub J. Orliński junto a Sabine Devieilhe en los papeles protagonistas, más «Ariodante» el 31 de mayo a cargo de La Cetra de Marcon cantando Kožená.

Una de las citas más esperadas será el regreso (19 de febrero) de Zubin Mehta en una pequeña gira de despedida por su 90 cumpleaños en sus ciudades de referencia donde Oviedo vuelve a estar en el mapa junto a Madrid y Barcelona, y nada menos que con la West-Eastern Divan Orchestra -fundada en 1999 por el binomio Said y Barenboim, premio de la FPA a la Concordia 2002– en estos tiempos convulsos donde sólo la música puede hacer convivir dos pueblos enfrentados.

Más regresos a la capital asturiana serán el de Pinchas Zukerman con su Sinfonia Varsovia (1 de marzo), la mezzo Emily D’Angelo (21 de mayo) tras su recordado cierre de temporada 21-22, la Orquesta del Festival de Budapest con Iván Fischer (28 de mayo) que tan buen sabor de boca me acaba de dejar en Granada, o el cellista Steven Isserlis esta vez junto al finlandés Pietari Inkinen a la batuta de la OFIL (4 de junio), o recuperando la cancelada de William Christie con Les Art Florissants que han hecho hueco para disfrutarles el 6 de noviembre.

Desde 1992 en que arrancaron en el Teatro Campoamor las «Jornadas de Piano» gracias  al siempre recordado Luis Gracia Iberni, siguen siendo referente nacional e internacional por donde han pasado los más importantes intérpretes, y que han sobrevivido por su cartel inigualable, manteniendo a Oviedo en primera línea. Esta temporada 2025-26 vendrán dos «huracanes» como los calificó Cosme Marina: el 15 de enero Yuja Wang con lo nada habitual de interpretar dos conciertos en el mismo programa (nº2 de Chopin y el de Ligeti) nada menos que con la Mahler Chamber Orchestra, más el canadiense Jan Lisiecki (7 de marzo) en un variado y atractivo programa.

Muy esperado igualmente el húngaro Dénes Várjon (8 de abril) donde no faltará su Bartok que está alcanzando un enorme éxito allá donde lo interpreta.

Se puede consultar toda la programación en el siguiente enlace: :https://www.oviedo.es/documents/25041/2686429/CA+Y+JP+-+TEMPORADA+2025-2026.pdf/f1d15a27-b867-4050-90c8-ca7eb33afe0f.

El concejal David Álvarez despediría la rueda de prensa agradeciendo a todos su presencia, el apoyo y especialmente el del público  y abonados por su fidelidad a lo largo de estos años, que mantienen a Oviedo en el mapa de los grandes conciertos.

Los abonos conjuntos están ya a la venta y pueden adquirirse en la taquilla del Teatro Campoamor hasta el próximo 9 de septiembre en su horario habitual. Los abonos independientes (tanto el de los Conciertos del Auditorio como el de las Jornadas Piano) se venderán del 11 de septiembre al 2 de octubre, mientras que el abono Firmamento Lírico se podrá adquirir del 4 al 16 de octubre. Las localidades sueltas saldrán a la venta el día 18 de octubre, recordando que la Fundación Municipal de Cultura está adscrita al Bono Cultural Joven del Principado de Asturias.

Zarzuela en tejanos

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Viernes 18 de julio, 20:00 horas. Atesora Oviedo (2025): Conciertos: Beatriz Díaz (soprano), Marcos Suárez (piano), «Zarzuela en vaqueros». Fotos de las RRSS y propias.

En verano la música no para, y Oviedo como candidata a la Capitalidad Cultural Europea de 2031 sigue demostrando ser «La Viena española» porque la oferta, proporcional a su población, sigue estando a la cabeza del país. A los melómanos, tanto locales como quienes acuden en sus vacaciones a la capital del Principado, conocen esta seña de identidad que desde la concejalía de cultura del ayuntamiento local y su Fundación Municipal de Cultura programan en el periodo estival, antaño en el Claustro del Monasterio de San Vicente (Museo Arqueológico) y ahora en la sala de cámara del auditorio, pero también en el patio del edificio histórico de la Universidad de Oviedo y en otros lugares emblemáticos. Tampoco faltan el cine a la luz de la luna, las artes escénicas, plásticas ni la poesía, con una amplia oferta que se puede completar con la gastronomía o las visitas, casi obligadas, a tanto patrimonio artístico del que podemos presumir en mi tierra.

La zarzuela ha sido declarada «Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España» cuyo objetivo es proteger y poner en valor este género musical, reconociendo su importancia cultural e histórica. Oviedo tras Madrid es la única ciudad que mantiene un festival a ella dedicada, con títulos que conocemos por nuestros abuelos y padres, verdadera herencia que sigue viva y mejor si además se representa e interpreta con la calidad que este género exige. Hay romanzas que son verdaderas arias líricas tan exigentes como su hermana «la ópera» por lo que afrontar un recital con ellas supone un esfuerzo aún mayor que representar una de ellas sobre las tablas. Nuestra soprano internacional, la allerana Beatriz Díaz, alterna ópera y zarzuela en su amplio repertorio, y en este lluvioso viernes de julio nos ofrecería un recital informal por presencia (en tejanos), cercano por la propia sala de cámara, en una selección de romanzas con el piano del langreano Marcos Suárez, tándem cómplice donde «la Díaz» agradeció el esfuerzo de su acompañante en una labor no siempre reconocida, y más con las endiabladas reducciones orquestales a las 88 teclas que son tan exigentes como para los cantantes.

Pero calidad, entrega y profesionalidad son calificativos más que merecidos para un recital donde agrupar una exquisita selección de páginas zarzuelísticas para comprobar el excelente estado de nuestros dos intérpretes. La soprano con una técnica exquisita, unas agilidades cristalinas, una gama dinámica amplísima, un registro grave que ha ido tomando cuerpo con los años, una musicalidad innata que imprime a cada página su propia personalidad, y una escena que convierte cada romanza en un microrrelato llevándonos a todos los personajes. El pianista conocedor de cada matiz, mimando la voz, encajando y respirando con ella, el trabajo previo para los rubati exactos y el entendimiento al detalle para conjugar un recital intenso.

Sin entrar en el análisis pormenorizado de cada página, pues dejo al final las obras y autores, destacar los «aires» variados desde los tangos hispanos a las siempre agradecidas habaneras, pero también la recuperación por parte de la soprano de Bóo de No hay tesoro ni poder (Las alondras) de Jacinto Guerrero que preparase hace años para su participación en el concurso que lleva el nombre del compositor, «lo que bien se aprende jamás se olvida» que dice el refrán, sumándole el poso de una carrera muy asentada, más el «descubrimiento» de María Rodrigo por parte de la musicóloga avilesina Mª Luz González Peña (directora del Centro de Documentación y Archivo de la Sociedad General de Autores), autoridad en la materia rescatando la zarzuela «Diana cazadora» con una romanza bellísima como la Canción de la muerte chiquita, pequeña muestra de lo mucho que aún queda por escuchar. Siempre nuestra zarzuela internacional, española, cubana o mexicana… para volver a escuchar la habanera Americana de «La niña pancha» (J. Romea y J. Valverde), cubanita graciosa y con abanico, o Mulata infeliz de «María la O» (Ernesto Lecuona) desde un piano íntimo acompañando, que tras la interpretación de la allerana casi debería actualizarle la letra como «Bea la de Bóo, qué bien la cantó…».

De mi tocayo Sorozábal sigue siendo maravillosa la romanza de Ascensión No corté más que una rosa («La del manojo de rosas») de la que Beatriz Díaz recordó la atemporalidad de esta zarzuela que cantaase en 2021 con la producción del asturiano Emilio Sagi, que sigue programándose y triunfando, de plena actualidad, esta vez con el «piano orquestal» de Marcos Suárez.

El regalo de la famosa canción Los nardos de «Las leandras» del maestro Alonso, sirvió no solo para ir preparándome para el 8 de septiembre llanisco que la ha convertido en «Himno de La Guía» sino para que todos participásemos con esta florista que nunca defrauda, logrando una excelente entrada y el fervor de un público entregado a nuestra soprano (y su pianista de cabecera).

PROGRAMA

Noche hermosa – Katiuska (P. Sorozábal)

Marinela – La canción del olvido (J. Serrano)

Tango de la Menegilda – La gran vía (F. Chueca y J. Valverde)

No hay tesoro ni poder – Las alondras (J. Guerrero)

Canción de la muerte chiquita – Diana cazadora (M. Rodrigo)

Americana – La niña pancha (J. Romea y J. Valverde)

Mulata infeliz – María la O (E. Lecuona)

No corté más que una rosa – La del manojo de rosas (P. Sorozábal)

Canción del Paloma – El barberillo de Lavapiés (F. Asenjo Barbieri)

Carceleras – Las hijas del Zebedeo (R. Chapí)

Vivencias en el 74º Festival de Granada

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A lo largo de un mes y desde este blog he ido subiendo mis críticas y reseñas del 74º Festival de Granada, que paso a resumir en esta entrada, los conciertos que tuve que seleccionar ante la oferta inmensa, este año también asistiendo a la Danza -otra de las señas de identidad del Festival- en el Generalife y parte del FEX,

sumando alguna noche flamenca, que podéis ver y leer en las distintas entradas a ellas dedicadas, sin poder constatar en primera persona los Cursos Manuel de Falla, la versión pedagógica del Festival.

Muchas experiencias únicas e inolvidables en este 2025, tercer año al completo desde mi jubilación domo docente, y donde el sábado 21 de junio a la noche, con prórroga y mucha emoción, viví desde mi teléfono el ansiado ascenso a Primera del Mi Oviedín del alma tras 24 años de espera, recordando a mi padre que no pudo revivir este regreso, con la foto que me sacó Teresa Montellano, otra de las profesionales de la fotografía en Granada.

Mi eterna gratitud a todo el EQUIPO del Festival desde su director Paolo Pinamonti en su primera edición, pasando por la Jefa de Prensa Teresa del Río, la encantadora María José Serrano en el Patrocinio y Relaciones Externas, la insustituible Nina von Krogh en la Coordinación Artística y la mio neña Lorena Jiménez con sus «Encuentros» y «Off Stage» en las Redes Sociales para el festival, por citar sólo a mis «habituales», este año con Carlos y Alba como becarios.

También mis gracias eternas al fotógrafo, y ya amigo, Fermín Rodríguez, cuyas imágenes oficiales nunca pueden faltar en todas las entradas de mi blog, RRSS y noticias… por supuesto al amplísimo y numeroso personal (azafatas, técnicos más el «ejército de voluntarios y voluntarias») con quienes este festival funciona como un perfecto engranaje muy entrenado tras tantos años de trabajo, no siempre visible y que merecen todo mi reconocimiento vivido en primera persona.

Proseguir los agradecimiento al equipo humano de Radio Clásica con mis queridos Jesús Trujillo y Elena Horta, siempre un placer las tertulias y paseos tras los conciertos, sin olvidarme del «imprescindible» Arturo Reverter con quien compartir tanto, no solo recuerdos comunes sino toda su sabiduría de gallego en la capital madrileña.

Al personal del ambigú que el Grupo Abades montaba (y desmontaba) en el Palacio de Carlos V y en el Generalife, ya conocidos de estos tres años y que me tenían siempre fresquita «una verde» antes y después de cada concierto, siendo cada noche los que casi cerrábamos y recogíamos.

Imposible relacionar el encuentro con amistades de anteriores ediciones, granadinos ilustres, melómanos llegados de toda la geografía española y críticos de distintos medios: al «maestro» Rafael Ortega Basagoiti, con quien compartir toda su sabiduría, Pablo L. Rodríguez, José Manuel RuizJosé Antonio Lacárcel, José Antonio CantónJusto Romero, Alejandro Fernández «mi boquerón» junto a Paco Naranjo, por citar solo a unos pocos sin dejarme a Mercedes García Molina, profesora de música que espero tenga un buen destino el próximo curso, gran crítica y orgullosa madre además de cantante a quien disfruté desde mi butaca en palacio.

Reencuentros con Mercedes Pérez Villena o Paloma Viana (con mi querido paisano Nacho de Paz) a los que sumar «nuevos fichajes» como al inclasificable profesor Luigi (de madre ovetense) o ponerle cara al director artístico de la Sociedad Filarmónica de Burgos, José Miguel González.

Especial ilusión la visita de mi amigo el abogado mexicano Mario Herrera que me acompañó el día de mi santo en el concierto matinal, café en mano, haciendo un paréntesis en su largo periplo profesional por España, y al que volveré a ver, si nada lo impide, en Oviedo a finales de septiembre.

Siempre una mención especial al Colegio Mayor Santa Cruz La Real, mi segunda casa en otro mes granadino donde me trataron con la cercanía y cariño del «colegial repetidor» y todas las atenciones inmerecidas para este melómano noctámbulo (no solo por los horarios de los conciertos).

Gracias a Laura y Perico durante la semana, junto a Óscar y Natalia por «dar de comer al hambriento», a mis «guardianes» Paqui, David, Samuel y Manolo (by night), junto a todo el personal de limpieza, con el resto de trabajadores de un alojamiento increíble donde conviven los Padres Dominicos (Don Antonio Larios a la cabeza) y muchos grupos de estudiantes.

Cada día y cada noche hay que descubrir Granada, embrujo y magia, tapas con cerveza de la tierra (también malagueña), el Pub irlandés (Hannigan & Sons) con una Doble IPA de Almuñecar, que repetiría más de una noche con un camarero que conocía las Danzas húngaras de Brahms (!),

y entre mis habituales paradas por el Realejo citar el Rosario Varela (con las tapas más originales de Granada), las plazas de Santo Domingo (en La esquina de Juande) o de Carlos Cano (siempre sonando en mi cabeza) en Disloque

Volver a visitar mi oficina de «La Auténtica Carmela» en la calle Colcha, viendo la espalda de la estatua dedicada a Yehuda Ibn Tibon para seguir disfrutando de su carta, amabilidad y profesionalidad de todo el personal, agradeciendo un trato de «vecino»,

y el apoyo al Real Oviedo cada vez que vestía gorra o camisetas, extensible a tanta gente con la que me cruzaba por la capital nazarí, alegrándose de la vuelta a la máxima categoría del fútbol nacional.

No quiero dejarme otra parada «obligada» en la Plaza de la Trinidad a comer un salmorejo exquisito tras los conciertos matutinos en San Jerónimo, y donde compartí sobremesas con alemanes, sirios, ingleses y suecos (Granada siempre es internacional).

En otra entrada colocaré un resumen con los enlaces (links) a todas las reseñas de mis 33 conciertos en 8 espacios y  25 días… tengo que dejar algo más estrictamente musical aunque sin nada de lo anterior no hubiera sido lo mismo.

En casa iré retomando la normalidad y los horarios con todas las novedades que no faltarán desde este blog.

Nadine Valéry la Traviata de Granada

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74º Festival Internacional de Música y Danza de Granada (día 23). Ópera.

Viernes 11 de julio, 22:00 horas. Palacio de Carlos V: Verdi: La traviata. Ópera en tres actos, versión concierto. Fotos propias y ©Fermín Rodríguez.

Hace ahora dos años que disfrutábamos en Granada del Turandot llegado del Teatro Real en versión concierto, y esta vigésimo tercera noche de mi festival nos traían La traviata, sin la escena de Willy Decker, pero ideal para quienes no gusten de nuevas producciones, pese a que la madrileña estrenada en Salzburgo es ya un «clásico» tras dos décadas (guardando el DVD como oro en paño junto a otras versiones igualmente referentes), manteniendo el festival nazarí la apuesta por seguir ofreciendo ópera a tantos aficionados que llegan de todas partes para escuchar a un elenco de voces internacionales en este entorno único.

La expectación previa era grande ante esta ópera que aterrizaba desde el Real madrileño con un elenco de altura, donde Nadine Sierra protagonizaba una entrevista a toda página en el diario granadino Ideal:

Ya la propia web nos anunciaba este título verdiano que muchos conocemos casi como si lo hubiésemos cantado a lo largo de nuestra vida:

La ópera de las óperas
Después del exitoso Turandot de 2023, vuelven los conjuntos del Teatro Real al Palacio de Carlos V, esta vez con la que puede ser considerada la ópera más famosa y popular de todos los tiempos. Inspirada en La dama de las camelias de Dumas hijo, Verdi se acercó en La traviata a conflictos de su época para abordar temas como el amor, el sacrificio y la hipocresía social con una fuerza por completo inédita en su tiempo. Dos de los grandes cantantes de las escenas líricas internacionales de nuestros días, la soprano estadounidense Nadine Sierra y el tenor donostiarra Xabier Anduaga pondrán sus voces al servicio de los principales protagonistas. La batuta estará en las manos del húngaro Henrik Nánási, reconocido especialista que frecuenta los grandes templos líricos centroeuropeos, de Viena a Múnich.

Nadine Sierra fue la figura de la noche, la mejor Violetta Valéry del momento, de belleza absoluta con una interpretación llena de personalidad, expresividad, encanto, mandando en los tempi de  un excelente concertador como el húngaro Henrik Nánási al que se le notó el trabajo previo y las funciones que lleva en Madrid, encajando todo al detalle con una Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real impecables. Desde la primera aparición en escena la soprano marcó un personaje que lo siente, manejando el escenario de izquierda a derecha con una voz prodigiosa que además de fiato único, crescendi, pianissimi y todas las virtudes que debe tener una cantante verdiana, cautivó en cada aria, en cada dúo, logrando los silencios de un público embelesado ya desde el brindis inicial al trágico Addio, del passato, la progresión dramática a lo largo de esta ópera que nos dejó hechizados.

El donostiarra Xabier Anduaga interpretó un Alfredo de buena escuela, de color homogéneo en un grave ya asentado, unos medios redondos y unos agudos valientes, muy matizado y perfectamente implicado en la acción, no solo en sus arias y dúos (convincente con Giorgio)  sino mostrando una línea de canto elegante para secundar a la Violetta arrolladora.

El barítono polaco Artur Rucinski nos dejó un Giorgio Germont joven en carácter y presencia, aún sin redondear aristas y luchando por mantener volumen con una poderosa orquesta detrás, pero de técnica suficiente con un fraseo muy ligado y acertado, redondeando el trío protagonista de esta Traviata granadina.

La moscovita Karina Demurova como Flora Bervoix lució sin desentonar en sus apariciones y concertantes, no así la Annina de la mezzo gerundense Gemma Coma-Alabert, muy oscurecida en sus breves intervenciones.

Del resto del elenco, el bajo Giacomo Prestia (Grenvil) le dio el caracter solemne a su personaje, presente aunque limitado en volumen, y correctos el barítono Tomeu Bibiloni como Douphol , David Lagares (marqués de Obigny) con un discreto Albert Casals como Gastone.

No hacía falta escena porque todos se movieron por el escenario delante de la orquesta, transitando de izquierda a derecha incluso delante del director, entradas y salidas donde lo que faltaba lo suplíamos con nuestros recuerdos e imaginación, carnaval del coro, toreros de negro, un casino imaginario y la Violetta único foco de atención con su rojo pasional y sanguíneo hasta la muerte.

Insistir en la buena dirección musical de Henrik Nánási que jugó con los tempi llevados por Nadine Sierra o algo más ligeros para el coro. A la batuta nos dejó dos preludios matizadísimos, con una concertino y un oboe a destacar, y «llevando de las manos» la concertación exacta con los protagonitas. Tan solo tachar de excesiva la colocación de la «banda fuera de escena» que por la acústica palaciega rebotaba en la cúpula interior dando la sensación de estar ubicada encima y que en el primer dúo de Violetta y Alfredo les dejaron «emparedados» a nivel sonoro, mientras ayudó al tenor en el Sempre libera más presente que en un teatro fuera de escena.

Pasadas las cinco de la madrugada dejo estas primeras impresiones ante un fin de festival don programas dobles que seguiré contando desde aquí.

FICHA

La Traviata. Ópera en tres actos (1853). Versión concierto.

Música de Giuseppe Verdi (1813-1883)
Libreto de Francesco Maria Piave, basado en La dama de las camelias de Alexandre Dumas hijo

ELENCO:

Orquesta y Coro Titulares del Teatro RealHenrik Nánási (director musical) – José Luis Basso (director del coro).

Nadine Sierra, soprano (Violetta Valéry) – Karina Demurova, mezzosoprano (Flora Bervoix) – Gemma Coma-Alabert, mezzosoprano (Annina) – Xabier Anduaga, tenor (Alfredo Germont) – Artur Rucinski, barítono (Giorgio Germont) –  Albert Casals, tenor (Gastone, vizconde de Létonières) – Tomeu Bibiloni, barítono (El barón Douphol) – David Lagares, bajo (El marqués de Obigny) – Giacomo Prestia, bajo (Doctor Grenvil) – Joan Laínez, tenor (Giuseppe)

Payasos de cine

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74º Festival Internacional de Música y Danza de Granada (día 20). Ópera y Cine (II).

Martes 8 de julio, 22:30 horas. Palacio de Carlos V. Pagliacci (Leoncavallo) – The Circus (Chaplin). Fotos propias y ©Fermín Rodríguez.

Programa doble y largo que llevó a parte del público a marcharse en el descanso tras un Pagliacci en versión concierto con mínima escenificación y los textos proyectados además de traducidos, mientras que El Circo de Chaplin sí resultó cine con música en vivo.

En la web del Festival se presentaba esta segunda función de cine de verano con ópera, esta vez en el Palacio de Carlos V y no en el Teatro del Generalife (como inicialmente estaba previsto):

Payasos
La segunda sesión del ciclo Ópera & Cine dirige la mirada hacia el verismo italiano con Pagliacci, la obra maestra de Leoncavallo, que nos sumerge en las emociones intensas y trágicas de los artistas de circo y en cuyo Prólogo se contenía casi un auténtico manifiesto del nuevo estilo verista. El complemento cinematográfico es también un lujo, El circo (1928), último film mudo de Charles Chaplin, al que puso música el compositor alemán Arthur Kay. Serán los conjuntos del Programa de Jóvenes Intérpretes de la Junta de Andalucía, esto es, la OJA y el Joven Coro, este último completado con el Coro de la OCG, los responsables de la interpretación del programa, que contará con un director operístico, el madrileño Guillermo García-Calvo, y un especialista en la música de cine, muy especialmente en Chaplin, Timothy Brock.

Una agradable sorpresa los Payasos de Leoncavallo con un elenco donde quiero comenzar por la Orquesta Joven de Andalucía que sonó adulta desde la introducción orquestal hasta el final de la ópera, profesional, con el maestro García Calvo claro, preciso, dándoles la confianza y seguridad necesarias a una auténtica cantera de músicos que en nada estarán engrosando sinfónicas por toda la geografía nacional e internacional. Y otro tanto a un gran coro uniendo al Joven Coro de Andalucía, que ha hecho doblete tras el concierto del pasado día 5 con Marco Antonio García de Paz, con el Coro de la Orquesta Ciudad de Granada que dirige Héctor Eliel Márquez. Esta joya del verismo es exigente para todas las voces, y la formación coral rindió al máximo, afinada, con buenas cuerdas, matizada y empastada.

De los solistas, y no es chauvinismo, el tenor asturiano Alejandro Roy como Canio volvió a demostrar que estos papeles son ideales para su voz: potencia, expresividad, escena (lástima las obligadas distancias), de tesitura amplia que además los años han reforzado sus graves, y un empaste con todo el reparto que le convirtió en «el malo de la película» triunfando en este circo palaciego con la famosa aria Vesti la giubba de cortarnos la respiración.

El Tonio del barítono italiano Claudio Sgura (1974) tiene larga trayectoria en su carrera y se notó por la escena, memorización, gran envergadura, color rotundo y amplio volumen que mantuvo en toda la obra.

Desconocía a la soprano bolivano-albanesa Carolina López Moreno (1991) que planteó una Nedda llena de matices, sensualidad, desgarro, buen fiato, graves sin perder la homogeneidad y unos agudos claros y limpios redondeando una brillante interpretación. Habrá que seguir su trayectoria.

El Beppe del tenor granadino Moisés Marín (La Zubia, 1985), además de poseer un color vocal precioso, gusto y línea de canto muy pulida, la escena del dúo con Nedda nos privó, por la distancia, del beso y la «cercanía» de un rol donde apreciar las diferencias entre los dos tenores que necesita Leoncavallo.

Finalmente el Silvio del barítono granadino Pablo Gálvez (Guadix, 1987) no lució tanto, algo apagado y poco expresivo pero como en los tenores buscando la diferencia de color con Tonio.

Aplaudir la apuesta por el talento nacional y granadino en esta ópera, aunque fuese en versión concierto, una forma de atraer público y ofrecer la posibilidad de escuchar a una generación vocal que triunfa en escenarios fuera de nuestras fronteras.

Tras un largo descanso donde director y cantantes posaron para la prensa (con parte del público abandonando el palacio rondando la medianoche), aún quedaba El circo de Chaplin que siendo una joya de película, idealmente restaurada y con las cartelas subtituladas al español, poder contar con la música orquestal en vivo engrandece aún más la última película muda de Charlot.

La música suponía el estreno en España de la banda sonora original (1928) de Arthur Kay (1882-1969), recuperada por Timothy Brock hace tres años (en las notas al programa de Joaquín López González se explica todo el programa), y se ponía al frente de la Orquesta Joven de Andalucía donde aparecen motivos del Pagliacci anterior, de Wagner, el «organillo circense» o la conocida sintonía de Jeff Alexander (1910-1989) utilizada por Hitchcock en su serie televisiva, pues el maestro Brock que lleva años investigando el archivo suizo de Charles Chaplin, no ha podido completar la banda sonora al completo como contaba en los encuentros del Festival (Canal YouTube©) su enorme labor cual «restaurador», siendo capaz de completar este puzzle sonoro que los jóvenes interpretaron magistralmente, con solistas de categoría, perfectamente encajada la imagen con el sonido (incluso en los efectos imprescindibles en el cine mudo) y haciéndonos olvidar, viendo y riéndonos con la genial película de Charlot, la edad de estos músicos que sonaron mejor que muchos mayores.

PROGRAMA:

Pagliacci (1892)
Drama en un prólogo y dos actos, en versión concierto.
Música y libreto de Ruggiero Leoncavallo (1857-1919)

Orquesta Joven de Andalucía
Joven Coro de Andalucía
Marco Antonio García de Paz, director del coro
Coro de la Orquesta Ciudad de Granada
Héctor Eliel Márquez, director del coro
Guillermo García Calvo, director

Carolina López Moreno, soprano (Nedda) / Alejandro Roy, tenor (Canio) / Claudio Sgura, barítono (Tonio) / Moisés Marín, tenor (Beppe) / Pablo Gálvez, barítono (Silvio)

The Circus (1928)
Película de Charles Chaplin (1889-1977)
Música de Arthur Kay
 (1882-1969)
The Circus © Roy Export S.A.S.
Estreno en España de la banda sonora original de Arthur Kay de 1928, recuperada por Timothy Brock en 2022

Orquesta Joven de Andalucía

Timothy Brock, director

Britten forever

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74º Festival Internacional de Música y Danza de Granada (día 14). Recitales.

Miércoles 2 de julio, 22:00 horas. Patio de los Arrayanes. Ian Bostridge (tenor), Julius Drake (piano), Timothy Morgan (contratenor), Mauro Borgioni (barítono), Ketevan Kemoklidze (mezzo), solistas de la Orquesta Ciudad de Granada (OCG). Obras de Falla y Britten. Fotos propias y ©Fermín Rodríguez.

Llegó mi noche 14 de festival y con un recital donde el tándem BostridgeDrake encabezaba un monográfico Britten preludiado por la Psyché de Falla conmemorando los cien años de su estreno, y que nos supo a poco.

En la web se nos presentaba este recital que unía al compositor inglés y al gaditano:

Cinco cánticos de Britten
La extraordinaria versatilidad del gran tenor inglés Ian Bostridge se muestra en este programa en que encabeza un pequeño conjunto de solistas vocales e instrumentales. Los cinco Cánticos de Benjamin Britten no fueron concebidos como un ciclo o una serie integrada, sino que fueron escritos en distintos momentos de su carrera en respuesta a circunstancias particulares. La palabra “cántico” no se utiliza en su sentido estrictamente litúrgico, sino más bien para indicar una obra con implicaciones profundamente religiosas (tres fueron escritas como piezas conmemorativas). Compuestas para diferentes combinaciones de intérpretes, son más largas y sofisticadas en su construcción que las canciones simples, y podrían describirse mejor como cantatas en miniatura. Se presentan en el Festival por primera vez en su integridad, precedidos por arreglos del gran compositor inglés de himnos religiosos de Bach y Purcell. Abrirá el concierto Psyché, una obra de delicada textura musical y atmósfera intimista de Manuel de Falla sobre texto de Georges Jean-Aubry, en el centenario de su composición.

En Granada no puede faltar Falla, optando por una Psyché (sobre un poema de Jean-Aubry), que contó con la mezzo georgiana Ketevan Kemoklidze y un quinteto de solistas de la OCG (los dejo indicados abajo) excelentes, arropando a la voz pero también protagonistas en la original instrumentación del gaditano universal, aunque con ganas de seguir escuchándoles. Apenas seis minutos donde disfrutar de una voz cálida pero rotunda, de larga proyección, y total expresividad, de vocalización exquisita con un francés (traducido en los sobretítulos por Luis Gago) natural, nada impostado, delicada en la parte sola, y las ganas de haber seguido escuchándola, pese al dicho de «menos es más«.

Tras una pausa para retirarse, se incorporaban al «escenario» los tres cantantes masculinos más el pianista para alternarse en los arreglos que Brittten hizo de cinco Geistliche Lieder de Bach, con desigual resultado, como con los de Purcell. En el caso de «mein Gott» el contratenor Tim Morgan se quedó corto en volumen y expresión aunque mejor el barítono Mauro Borgioni, que ciertamente irían «entrando en calor», más con el idioma de Shakespeare que con el de Goethe. Alternancia vocal -desconozco la pausa saliendo del escenario para volver a cerrar las canciones- con el conocido y bellísimo dúo Sound the Trumpet bien empastados ambos con un Drake siempre fiel compañero de viaje.

El plato fuerte vendría con los «Cánticos» de Britten donde el peso recaería en un Bostridge completo, entregado, expresivo, matizado, con Morgan y Borgioni entonados y empastados, más el magisterio de Drake que redondeó un emocionante tránsito por el dolor. De las amplias y enriquecedoras notas al programa tituladas The Pilgrim’s Progress, que firma Luis Gago, también traductor de los textos proyectados sobre el arco central bajo en que se ubicaron los intérpretes, aquí las dejo íntegras:

Basta asomarse con una simple ojeada al catálogo de Benjamin Britten para descubrir un buen número de obras religiosas o, si se prefiere, espirituales: desde la humilde Missa brevis hasta el formidable War Requiem, desde Noye’s Fludde hasta las tres parábolas eclesiásticas, desde The Holy Sonnets of John Donne hasta la cantata Rejoice in the Lamb, desde la Cantata misericordium hasta los cinco Canticles que escucharemos esta noche, sin olvidar, por supuesto, posibles lecturas religiosas –perfectamente plausibles– de óperas como Peter Grimes, Billy Budd o The Rape of Lucretia. Pero ¿era el compositor inglés un hombre religioso? Quien probablemente mejor lo conoció, su pareja durante décadas, el tenor Peter Pears, respondió así a la pregunta: «Era religioso en el sentido general de reconocer la existencia de un poder mayor que nosotros mismos, pero no frecuentaba regularmente la iglesia. En sus actitudes morales era Low Church [poco amigo del ritual, los sacramentos, los aspectos formales de la liturgia o la autoridad del clero, y más apegado al mensaje del Evangelio] y, por tanto, tendía a la austeridad en su comportamiento moral». Y en otra ocasión, Pears se refirió a él como «un agnóstico que sentía un gran amor por Jesucristo». Su colega, también homosexual, Michael Tippett, afirmó tajantemente: «Los dos somos compositores religiosos, es decir, religiati, con un fuerte vínculo con lo numinoso, pero Britten es más apropiadamente cristiano». Y el pianista Murray Perahia recordó haber preguntado al compositor en un día sagrado para los judíos si se tenía por una persona religiosa: «Britten contestó que era ciertamente cristiano en su música. Aunque no podía aceptar la doctrina de la Iglesia, creía en Dios y en un destino».

Lo religioso le sirvió también a Britten para plasmar por medio de la música sus preocupaciones más acuciantes e, incluso, para expresar sus emociones más íntimas. En este sentido, los cinco Canticles, compuestos en momentos muy diferentes de su vida, podrían considerarse casi una tentativa de autobiografía espiritual. El primero (1947) es una inequívoca declaración de amor, inspirada en última instancia en el Cantar de los cantares, cuando su relación con Peter Pears, finalizados los horrores de la Segunda Guerra Mundial y entronizado como el gran compositor inglés tras el éxito incontestable de Peter Grimes; el segundo (1952), a partir de un texto medieval en el que Britten se vale de los dos cantantes para encarnar la voz de Dios, vuelve sobre uno de sus temas recurrentes: la inocencia infantil y cuán fácilmente es corrompida o traicionada por los adultos, un tema que planea también ominosamente sobre The Turn of the Screw y el propio War Requiem, donde reaparece la figura de Abraham en uno de los poemas de Wilfred Owen que se intercalan o superponen con los textos latinos de la misa de difuntos católica; el tercero (1954) traza un puente, como el poema de Edith Sitwell que le sirvió de inspiración, entre el hecho histórico más trascendental para los cristianos (la crucifixión de Jesús) y el dolor colectivo representado por los terribles bombardeos alemanes sobre Londres, un hecho histórico (The Battle of Britain) durante el cual el compositor se encontraba muy lejos del frente de batalla en su pseudoexilio estadounidense, lo que le valió críticas feroces por parte de algunos de sus compatriotas; el cuarto (1971) y el quinto (1974), siendo ya un hombre enfermo y condenado quizás a una muerte cercana, parten de sendos poemas de T. S. Eliot sobre el viaje de los Reyes Magos para asistir en Belén al nacimiento de Cristo –un hecho crucial que cambiará sus vidas– y, claro, sobre la muerte de un santo, con la significativa ausencia del piano (tras sufrir un infarto, con su brazo derecho semiparalizado, Britten, un pianista consumado, ya no podía tocar su instrumento), sustituido no menos reveladoramente por un arpa. Del esplendor del amor a la disolución final, del siglo XV al siglo XX, los Canticles son un compendio de la vida de su autor, un puente entre tres gloriosas tradiciones poéticas, un homenaje al poder confesional de la voz cantada, un peregrinaje íntimo no muy alejado del Pilgrim’s Progress.

Aunque Britten jamás tuvo un plan previo para componer esta pentalogía, lo cierto es que, cuando se interpretan en su totalidad, y en orden cronológico, como esta noche, las cinco obras conforman un todo perfectamente coherente, incluso con una clara lógica interna derivada de la presencia del tenor a ambos extremos (Peter Pears como alfa y omega), el empleo de voces adicionales en los Cánticos segundo y cuarto, con un eje central en el que una trompa (tocada en el estreno en 1955 por el inolvidable Dennis Brain, destinatario a su vez doce años antes de la memorable parte obbligato para su instrumento en la Serenata op. 31) comparte por una vez protagonismo tanto con la voz como con el (casi) omnipresente piano. Fue el azar probablemente el que quiso que hasta en las fechas de creación a uno y otro lado del largo arco compositivo encontremos también plasmado una suerte de palíndromo: 1947 y 1974.

El propio Britten admitió que el primero de sus Canticles, que calificó más tarde de «una nueva invención», encontró su inspiración directa en los Divine Hymns de Henry Purcell, bautizado tras su temprana muerte como el Orpheus Britannicus. En una entrevista realizada en 1963 llegó incluso a afirmar que «Purcell es un gran maestro por el modo en que maneja la lengua inglesa en la canción y yo he aprendido mucho de él. Recuerdo que un crítico me preguntó una vez que de quién había aprendido a poner música a la poesía inglesa. Le contesté que de Purcell; se quedó asombrado. Supongo que esperaba que le dijera que de la música folclórica y de Vaughan Williams». Dos siglos y medio después, y tras una larga espera, la música inglesa encontró por fin a su heredero, a su nuevo Orfeo, en el autor de Peter Grimes, que siempre tuvo a su compatriota como un referente esencial. Fue director de muchas de sus obras (Dido and Aeneas, The Fairy Queen), le rindió múltiples homenajes en sus composiciones –más o menos explícitos– y realizó el continuo de muchas de sus canciones para interpretarlas él mismo en sus recitales con Peter Pears. Y cuando todavía no estaba de moda hacerlo, Britten editó y dirigió excepcionalmente bien la Pasión según san Juan de Bach, un compositor del que también realizó el continuo de cinco canciones incluidas en el Musicalisches Gesangbuch que Georg Christian Schemelli publicó en Leipzig en 1736. No hay mejor referente para quien tuvo siempre muy presente que nuestras vidas poseen una irrenunciable dimensión espiritual, poderosísima en Manuel de Falla, católico confeso, que abre el programa de hoy con su Psyché en el centenario de su estreno. Y que aquella puede ser traducida de un modo memorable por medio de la música.

De los cinco «Cánticos«, «My beloved is mine» fue la mejor carta de presentación del dúo Bostridge – Drake. La incorporación de Tim Morgan para el dúo de «Abraham and Isaac» resultó uno de los momentos álgidos, ese dúo de padre e hijo primero de espaldas cantando en la caja de resonancia, para representar este sacrificio donde el piano subraya cual espada a decapitar, con dos voces de color ideal, tenor carnoso y rotundo y contratenor infantil, sollozante, suplicante y aceptando la decisión del padre. Para el cántico III («Still falls the Rain – The Raids, 1940, Night and Dawn») la incorporación de la trompa (magnífico Óscar Sala) mantuvo esa tensión y juego tímbrico con el tenor, más un piano en la línea segura de todo el recital, con la exigencia que Britten reclama.

Y las tres voces nos interpretarían, con actuación regia el cuarto cántico, «The Journey of the Magi», un viaje de los tres reyes magos dramatizado por la dualidad de nacimiento y muerte, plenamente empastados donde el color vocal resultó muy adecuado para este trío.

Para finalizar este ciclo de dolor, pasión, muerte, y desesperanza Bostridge cantaría sentado junto al malagueño Miguel Ángel Sánchez Miranda en un arpa exigente, virtuosa, actual, en un diálogo delicadamente trágico desde una tímbrica por momentos vaporosa del último Canticle «The Death of Saint Narcissus», el tenor más britteniano que lo interpretó de memoria y con esa voz que emociona en todos los registros. Esta música de Britten no es «una nueva invención» sino la fuerza compositiva de este británico «religioso» que siempre toca la fibra y nos deja el alma encogida ante un dolor interior que no encuentra respuesta. Para mí, y sin dudar, Britten forever

INTÉRPRETES

Ian Bostridge, tenor
Julius Drake, piano
Timothy Morgan, contratenor
Mauro Borgioni, barítono
Ketevan Kemoklidze, mezzosoprano

Solistas de la Orquesta Ciudad de Granada (OCG):

Juan Carlos Chornet (flauta), Miguel Ángel Sánchez Miranda (arpa), Atsuko Neriishi (violín), Hanna Nisonen (viola), Arnaud Dupont (violonchelo), Óscar Sala (trompa).

PROGRAMA

Manuel de Falla (1876-1946)
Psyché (para voz y ensemble, poema de G. Jean-Aubry.1924) *

Benjamin Britten (1913-1976)
Arreglos de cinco Geistliche Lieder de Johann Sebastian Bach:

Gedenke doch, mein Geist, zurücke, BWV 509 (1725)

Kommt, Seelen, dieser Tag, BWV 479 (c. 1736. Texto: Valentin Ernst Löscher)

Liebster Herr Jesu, BWV 484 (c. 1736. Texto: Christian Weselovius)

Komm, süßer Tod, BWV 478 (c. 1736)

Bist du bei mir, BWV 508 (Texto: Gottfried Heinrich Stölzel)

Arreglos sobre Henry Purcell:

Music for a While (de Seven Songs from ‘Orpheus Britannicus’. Texto: John Dryden)

In the Black Dismail Dungeon of Despair (Texto: William Fuller)

An Evening Hymn (de Three Divine Hymns. Texto: William Fuller)

Sound the Trumpet (de Ode for the Birthday of Queen Mary. Texto: atrib. Nahum Tate)

Canticles (Cánticos):

Canticle I «My beloved is mine», op. 40

(Tenor y piano. 1947. Texto: Francis Quarles)

Canticle II «Abraham and Isaac», op. 51

(Contratenor, tenor y piano. 1952)

Canticle III «Still falls the Rain – The Raids, 1940, Night and Dawn», op. 55

(Tenor, trompa y piano. 1954. Texto: Edith Sitwell)

Canticle IV «The Journey of the Magi», op. 86

(Contratenor, tenor, barítono y piano. 1971. Texto: T. S. Eliot)

Canticle V «The Death of Saint Narcissus», op. 89

(Tenor, arpa y piano. 1974. Texto: T. S. Eliot)

* En el centenario del estreno de Psyché 

La belleza del canto

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74º Festival Internacional de Música y Danza de Granada (día 12). Recitales.

Lunes 30 de junio, 22:00 horas. Patio de los Arrayanes. Sondra Radvanovsky (soprano),
Anthony Manoli (piano):
From Loss to Love. Fotos propias y ©Fermín Rodríguez.

Noche ideal para cerrar junio tras una tormenta a media tarde que hizo bajar la temperatura y poder disfrutar en Los Arrayanes con un recital muy esperado. La web del festival presentaba este recital de mi duodécimo día donde disfrutar de mi admirada Sondra Radvanovsky (Berwyn – Illinois, 1969) con un programa que titulaba «De la pérdida al amor» con las siguientes palabras:

La diva enamorada
Es una de las grandes sopranos de las escenas líricas internacionales. Sus interpretaciones de las reinas de Donizetti, de los principales papeles del repertorio verdiano, pucciniano o verista son seguidos con entusiasmo por los operófilos de todo el mundo, pero una diva también tiene derecho a relajarse en conciertos camerísticos, si es que lo que Sondra Radvanovsky hace sobre la escena puede llamarse así, pues la cantante pone toda la pasión imaginable en cada comparecencia. Aquí lo hará en un recital sobre el amor que arranca en modo barroco al dar voz a dos de las grandes protagonistas femeninas del Londres de los siglos XVII y XVIII, la Dido de Purcell y la Cleopatra de Handel. Luego hará canciones en ruso, alemán, italiano e inglés para terminar con otro de sus grandes roles, el de Maddalena de Andrea Chénier de Giordano y su inmortal La mamma morta.

De traje pantalón blanco la soprano americana junto a su pianista, en manga corta tras un día de bochorno, comenzarían un programa que están rodando por distintos escenarios, con dos arias del barroco donde comprobar que una de las últimas divas también se desenvuelve bien con Purcell y el aria «When I am laid in earth» de Dido and Aeneas, aunque las agilidades no sean muy del estilo, y mejor la Cleopatra de Haendel con una muy sentida  en «Piangerè la sorte mia» de Giulio Cesare in Egitto, acompañada por un piano redondo que la conoce tan bien tras años de trabajo juntos, respirando con ella, revistiéndola en dos arias para ir calentando. De hecho se retirarían al finalizar para este inicio de recital para despojarse de la chaqueta. De agradecer los sobretítulos proyectados con el idioma original y la traducción.

Unas palabras en inglés que no pude entender muy bien desde mi posición, aunque sirvieron para presentar el programa y dedicarlo a su padre que estaba sentado cerca del escenario, amores filiales, recuerdo a su madre perdida, o el encuentro de un nuevo amor tras su divorcio, un viaje como el título de pérdida del amor aunque con un halo de esperanza, interpretándonos las cuatro canciones de Rajmáninov, que se aplaudieron rompiendo la globalidad y esencia de las mismas. Verdadera entrega y melodismo tanto en la voz como en el piano que transitaron por los distintos estados de ánimo tan bien escritos por el ruso, expresividad en el idioma de Tolstoi con un acompañamiento delicado y plegado siempre a la voz.

En la misma línea dramática llegarían, tras otras palabras de la soprano, cuatro canciones de Richard Strauss (nuevamente aplaudidas una a una) que quise entender afrontaba desde hace poco, con una dicción en alemán perfecta, jugando con esas consonantes finales tan bien marcadas, y donde apareció la magia nazarí curiosamente con la mañana («Morgen!») que logró el silencio respetuoso para emocionarnos a todos y «romper el hielo» con el entusiasmo de «Heimliche Aufforderung» antes del descanso.

 

Dejo, como suele ser lo habitual en este blog, parte de las notas al programa de Alejandro Martínez que nos presentan un breve análisis de las obras interpretadas, y que evidentemente eludo a Liszt:

La vida en canciones

Con este recital, titulado From Loss to Love, la célebre soprano norteamericana Sondra Radvanovsky nos propone un viaje muy personal, salpicado de tintes autobiográficos. No en vano la velada empieza con un guiño al repertorio barroco que ella misma interpretó en los comienzos de su trayectoria. Escucharemos así dos piezas icónicas, dos lamentos, ambos conmovedores: el de Dido, «When I am laid in Earth», en la ópera Dido and Aeneas de Henry Purcell; y el de Cleopatra, «Piangerò la sorte mia» en el Giulio Cesare de Handel.

Acompañada por su pianista habitual, Anthony Manoli, Radvanovsky recorrerá a continuación dos bloques de canciones. Por un lado, se ofrecerán tres romanzas de Serguéi Rajmáninov, un autor al que la voz de Radvanovsky se pliega como un guante, con el color oscuro y a un tiempo brillante de su instrumento. Se escucharán después cuatro canciones de Richard Strauss, otro autor al que los medios de la soprano se pliegan con suma naturalidad. La selección de lieder aquí escogidos incluye páginas tan memorables como el célebre «Morgen», que parece detener el tiempo cuando suena.

Cambio de vestuario, el pianista de camisa azul «Real Oviedo» y la soprano con un veraniego vestido amarillo que no era supersticiosa aunque anunció el cambio en el programa, cambiando los Tres sonetos de Petrarca (Liszt) por la belíisima «Canción de la luna» de Rusalka (Dvorak) que mejoró las espectativas y en un repertorio donde Sondra Radvanovsky estuvo como una reina en Los Arrayanes y un piano delicadamente orquestal que es maravilloso comprobar lo bien que se entienden y las veces que lo han interpretado.

Sí se mantuvo esa maravilla de canción dedicada a la propia Sondra, con letra suya por Jake Heggie, «If I had known», una plegaria de dolor cuando una hija pierde a su madre, en este caso la propia de la cantante tras una triste demencia. Toda la emoción que la soprano Sondra Radvanovsky con su pianista Anthony Manoli nos regalaron. Sigo citando las notas de Martínez para comentar lo que restaba de una velada que se nos hizo corta:

En este recital, Sondra Radvanovsky ha querido también hacer un guiño a la creación contemporánea en Norteamérica, que ha florecido con gran pujanza en las últimas décadas. Uno de sus mejores representantes es el pianista y compositor Jake Heggie (Florida, 1961), autor de óperas tan aplaudidas como Dead Man Walking o Moby-Dick. «If I had known» es una pieza expresamente dedicada a Radvanovsky por el autor estadounidense. Lo cierto es que se trata de una canción de enorme calado autobiográfico pues cuenta con versos de la propia soprano, en recuerdo a su madre fallecida hace ahora dos años.

Y como broche a la velada, y en conexión precisamente con ese recuerdo a su propia pérdida familiar, escucharemos «La mamma morta» de Maddalena en Andrea Chénier de Giordano, una pieza que quedó inmortalizada en la memoria colectiva desde su inclusión en la banda sonora de la película Philadelphia, de 1993, en una célebre escena con Tom Hanks.

La soprano de Illinois sigue manteniendo un timbre «afilado y singular, sumamente identificable» con esta «madre muerta» sincera y entregada, excelentemente dramatizada con un portento de agudo y timbre pleno, y aunque por momentos realice unos portamentos tanto hacia el agudo como para descender (manteniendo unos graves portentosos que han ido ganando con el tiempo) que personalmente no añaden expresividad, su volumen y filados extremos y bien cuidados nos dejaron lo mejor de la última noche granadina de junio.

Como reconociendo lo escaso aunque intenso del programa granadino, al menos regalaría dos arias operísticas que «La Radvanovsky» mantiene en su repertorio y domina, junto a un Anthony Manoli verdaderamente «orquestal». Primero la delicada «Io son’ l’umile ancella» de Adriana Lecouvrer (Cilea), suntuosa, impactante en los matices con ese final «Morrò» en pianissimi que cortó el aire, para finalizar con Verdi y la intensa aria «Pace, pace, mio Dio!» de La forza del destino (que debutará pronto en Londres) que con el si bemol agudo brillante e intenso resultó el broche de oro para este «aperitivo operísitico» que el Festival sigue manteniendo e iré contando desde aquí.

PROGRAMA

From Loss to Love

I

Henry Purcell (1659-1695):
When I am laid in earth (de Dido and Aeneas. 1677-89)
George Frideric Handel (1685-1759):
Piangerè la sorte mia (de Giulio Cesare in Egitto, HWV 17. 1724)
Serguéi Rajmáninov (1873-1943):
Ne poi, krasavitsa, op. 4 nº 4 (1890-93)
Zdes’khorosho, op. 21 nº 7 (1900-02)
Ya Zhdu Tebya, op. 14 nº 1 (1894-96)
Richard Strauss (1864-1949):
Allerseelen, op. 10 nº 8 (1885)
Befreit, op. 39 nº 4 (1897-98)
Morgen!, op. 27 nº 4 (1894)
Heimliche Aufforderung, op. 27 nº 3 (1894)

II

Franz Liszt (1811-1886):
Tre sonetti di Petrarca, S. 270a (1842-46)
Jake Heggie (1961):
If I had known (2022)
Umberto Giordano (1867-1948):
La mamma morta (de Andrea Chénier. 1896)

Granada en el alma

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74º Festival Internacional de Música y Danza de Granada (día 10 a). Conciertos matinales.

Sábado 28 de junio, 12:30 horas. Crucero del Hospital Real. Pilar Alva-Martín (soprano), Stefano Arena (piano). Obras de Juan-Alfonso, Falla y Turina. Ciclo Juan-Alfonso y la Nueva Música en Granada. Fotos propias y ©Fermín Rodríguez.

Llego a mi décimo día de festival y como cada fin de semana con sesión doble, que además sigue descubriéndome mucho de Juan-Alfonso García más allá de su obra coral y lo poco sinfónico escuchado hasta estos días.

La web del Festival nos presentaba este recital matinal que unía en Granada mucha música con un programa muy bien hilvanado en letra, música y una evolución de estilos compositivos con el nexo andaluz de las tres figuras elegidas para este recital:

Poesía y música desde Andalucía
Dentro del ciclo dedicado a la Nueva Música en Granada, este recital comienza con una serie de canciones de su inspirador, Juan-Alfonso García, el maestro extremeño que llegó de niño a Granada, donde se hizo como músico. Sus canciones, incluido un estreno absoluto, no han podido caer en mejor garganta, la de Pilar Alva-Martín, que es su sobrina-nieta. La soprano granadina lleva años trabajando en este repertorio con el pianista Stefano Arena, y aquí coloca a García junto a dos grandes de la música española de principios del siglo XX: primero, el Falla folclorista de Tus ojillos negros y la Andaluza (para piano solo), pero también el afrancesado de las Tres melodías y el muy emotivo de las Oración de las madres y El pan de Ronda; después, el Turina del a la vez dramático y jondo Poema en forma de canciones, ciclo a partir de textos de Ramón de Campoamor.

Las notas al programa que firma el doctor Reynaldo Fernández Manzano (Granada, 19 de enero de 1959) con el título de Caleidoscopio de sonidos las iré alternando con el perfil del homenajeado y el análisis de las obras, aunque no siempre en ese orden.

Contar con la soprano granadina Pilar Alva-Martín, sobrina-nieta del compositor añadía ese plus de beber directamente de las fuentes (dejo su entrevista para PlateaMagazine©), y además con un pianista excepcional como el venezolano-italiano Stefano Arena, también compositor, que mostró su exquisitez tanto en solitario como en los lieder donde no es acompañar sino compartir con cada cantante una música tan unida a la palabra que resulta lírica en estado puro. Fernández Manzano nos la presenta al final de sus notas:

La soprano Pilar Alva-Martín, sobrina nieta de Juan-Alfonso y estudiosa de su obra, junto al pianista y compositor Stefano Arena, están comprometidos con la difusión internacional de este legado. Su profundo conocimiento de los lieder de Juan Alfonso –tema de su trabajo fin de grado en el Conservatorio Superior de Música de Granada– aporta una interpretación llena de sensibilidad.

Un programa sólidamente estructurado, un caleidoscopio de sonidos que traza un sendero de pinceladas por la música andaluza del siglo XX.

Del compositor pacense emigrado a Granada, el humanista Fernández Manzano le presenta, escribe y describe:

Este año el Festival dedica un apartado especial a la Nueva Música en Granada, centrado en la figura de Juan-Alfonso García, con actividades que incluyen una exposición monográfica en el Museo Casa de los Tiros, conferencias y conciertos.

Juan-Alfonso García (Los Santos de Maimona, 4 de agosto de 1935 – Granada, 17 de mayo de 2015) fue un destacado compositor y organista, considerado maestro y alma de la llamada Escuela granadina de compositores. Llegó a Granada a los once años y se ordenó sacerdote en 1958. Para él la música era espiritualidad, conciencia estética y destilación del pensamiento sonoro.

Impulsor incansable de la vida cultural granadina, su labor se extendió desde la Cátedra Manuel de Falla de la Universidad de Granada hasta el Festival Internacional de Música y Danza –del que fue comisario–, pasando por la Real Academia de Bellas Artes. Entre sus discípulos más notables figuran nombres como Francisco Guerrero Marín, José García Román, Manuel Hidalgo y José María Sánchez-Verdú.

Juan-Alfonso García valoró la profunda influencia de su maestro, Valentín RuizAznar, de quien heredó la pasión por el lied como «expresión íntima y refinada del arte musical». Ruiz-Aznar fue, a su vez –gracias a su amistad con Falla–, el vínculo y puente hacia Juan-Alfonso, quien siempre lo tuvo como referente estético.

En 1992, publicó Ocho “lieder” para canto y piano, donde dejó constancia de su conexión con la poesía: «El poema es quien elige y manda. Vas leyendo… Y, de pronto, un poema te llama, te sale al encuentro, te descubre sus más íntimas resonancias». Entre los poetas a los que musicalizó destacan Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Luis Rosales, Gerardo Rosales, Juan Gutiérrez Padial y Rafael Guillén.

Obtuvo numerosos galardones, como el Premio Manuel de Falla de la Junta de Andalucía, la Medalla de Oro de Granada, el Premio Aldaba de la Casa de los Tiros, la Medalla de Honor del Instituto de Academias de Andalucía y la Medalla de Honor del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, entre otros.

Tras las revoluciones musicales del siglo XX –Stravinsky, Schoenberg y el movimiento futurista–, algunos autores siguieron la senda de las vanguardias, mientras otros buscaron su propio camino. Así, el intimismo y la mirada al Siglo de Oro en la segunda etapa de Falla, la paleta colorista de Turina, el misticismo de Messiaen, el eclecticismo de Shostakóvich, el magisterio de Manuel Castillo en Sevilla o de Juan-Alfonso García en Granada. Juan-Alfonso, músico de gran cualidad melódica, buscó una mirada contemporánea y un espíritu de esencialidad, donde cada nota y cada acorde fueron meditados con rigor estético.

La exposición en el Museo-Casa de los Tiros, comisionada por el propio Fernández Manzano y las sobrinas del compositor, la visité el pasado miércoles y volveré para volver a disfrutar de tanto en ella recogido como de un documental de 90′ que no me dio tiempo a visualizar completo ante tanto que contemplar y escuchar. El recital comenzaba con los ocho lieder escritos entre 1966 y 1977 tan actuales pese a los casi 60 años transcurridos desde su composición. Juan-Alfonso decía que «El poema es quien elige y manda. Vas leyendo… Y, de pronto, un poema te llama, te sale al encuentro, te descubre sus más íntimas resonancias». De estilo por entonces calificado de «vanguardista», aborda la musicalización de cada poema con un conocimiento perfecto de la voz solista que debe vocalizar correctamente para no perder nada del texto, sumándole un piano exigente que comparte disonancias y efectos, guiños al expresionismo con la herencia romántica de la poesía hecha música. Fueron la verdadera dramatización de unos escritores hondos en los textos que inspiraron al maestro Díaz.

El tándem Pilar Alva-Martín y Stefano Arena se notó  muy compenetrado, un dúo especializado
en música vocal del siglo XX, con un enfoque particular en el repertorio español como así lo demostraron esta mañana de sábado, con un trabajo de años en Suiza -donde pudieron disfrutar antes que en Granada de este ciclo de Juan-Alfonso– que se notó en todo el programa. La soprano granadina es una verdadera artista que expresó y actuó en cada «microrrelato»: gestualidad completa, vocal y escénica, con un atrezzo sencillo de una silla, un colorido mantón y la mantilla negra (en el machadiano Cuando murió su amada) utilizados puntualmente, cantando dentro de la caja acústica del piano totalmente abierta para unas resonancias increíbles, e incluso deambulando por el pasillo central del crucero en el (re)estreno de Gritando su dolor verdaderamente emocionante (con la partitura en pequeño interactuando cual breviario), o el clavel rojo, como su vestido (que lanzaría tras la Séguidille de Falla) con el piano cómplice llenando de pinceladas sonoras las distintas melodías. Escuchar estas canciones, más el estreno granadino ha sido una experiencia única y el mejor homenaje que se puede hacer diez años después de su muerte a un músico que hizo vida, carrera y escuela en esta Granada tan inspiradora para tantos artistas.

El programa incluye obras poco conocidas, como las de Falla sobre textos de Cristóbal de Castro, María Lejárraga, el folclore andaluz y Théophile Gautier, así como las de Turina (op. 19), inspiradas en Ramón de Campoamor.

Interesante colocar el segundo movimiento de Tres movimientos de danza con el piano solo (Quasi allegro – Andantino – Poco più mosso) creando el puente sin pausa de Juan-Alfonso a Falla (Tus ojillos negros), la misma capital nazarí inspiradora del extremeño y el pacense con otra soberbia interpretación de Pilar Alva-Martín y el piano cristalino de Stefano Arena, quien nuevamente prepararía al piano con la Andaluza –de «Cuatro piezas españolas»– las dos bellísimas canciones de María Lejárraga, otra figura femenina que se está recuperando más allá de su «asociación» con Gregorio Martínez Sierra, defendidas y actuadas con magisterio, entrega, gusto y musicalidad a pares.

Continuaron con el Falla  poco escuchado de sus Trois mélodies en francés con letra de T. Gautier, pronunciación perfecta y sin nasalizar, palomas, chinescas y seguidillas hasta bailadas, clavel incluido, con nuestro folklore andaluz elevado a canción de concierto por el músico gaditano más universal que llevó Granada en su corazón.

Y nada mejor para rematar que el sevillano Joaquín Turina afincado en Madrid, con su Poema en forma de canciones, op. 19 (1923) con texto del asturiano Ramón de Campoamor. No se puede interpretar mejor cada número, desde el piano solo de la Dedicatoria que tiene aires de orgía, para invitar al escenario con la nota pedal de Nunca olvida, unos Cantares que firmaría mis admirados Kraus, Berganza y hasta la recordada Lorengar, sin prisas, recreándose en  el tempo y los ornamentos con un piano compañero, sombra de su pensamiento, guitarrístico, valiente y reposado. Sin miedos la penúltima y unas espectaculares Las locas por amor para finalizar un recital intenso, cercano, emocionante y muy emotivo.

Pilar Alva-Martín (interesante la entrevista de Belén Rico para el diario GranadaHoy) agradecería emocionada el apoyo de Paolo Pinamonti en este homenaje durante la septuagésimo cuarta edición del Festival, y qué mejor propina que la Nana de las «Siete canciones españolas» de Valentín Ruiz-Aznar (1902-1972), editadas en 1944 por la Universidad de Granada, otra obra poco conocida y menos escuchada de un aragonés que también fue maestro de capilla en Granada, admirador, amigo y colaborador de Falla además de maestro de Juan-Alfonso García, más la Jota con taconeo y palmas del público cerrando un círculo histórico como este recital matinal.

PROGRAMA

Juan-Alfonso García (1935-2015):

Ocho “lieder” para canto y piano:

1. Cuando murió su amada (1975. Texto: Antonio Machado)

2. Fuego y sentimiento (1969. Texto: Juan Ramón Jiménez)

3. Paisaje (1969. Texto: Federico García Lorca)

4. Aprendiendo a ser hombre (1977. Texto: Luis Rosales)

5. Río anónimo (1966. Texto: Juan Gutiérrez Padial)

6. Un hombre (1969. Texto: Gerardo Rosales)

7. Elegía a Europa (1969. Texto: Gerardo Rosales)

8. La voz de lo invisible (1976. Texto: Rafael Guillén)

Segundo movimiento de Tres movimientos de danza (1962. Piano solo):

Quasi allegro – Andantino – Poco più mosso

Manuel de Falla (1876-1946):

Tus ojillos negros, canción andaluza, de «Canciones de juventud» (1902-03. Texto: Cristóbal de Castro)

Juan-Alfonso García:

Gritando su dolor (1977. Texto: Juan Gutiérrez Padial y Gerardo Rosales) *

Manuel de Falla:

Andaluza, de Cuatro piezas españolas (1906-09. Piano solo)

Canciones de María Lejárraga (Texto: Gregorio Martínez Sierra):

Oración de las madres que tienen a sus hijos en brazos (1914)

El pan de Ronda que sabe a verdad (1915)

Trois mélodies (1909-10. Texto: Théophile Gautier):

Les Colombes

Chinoiserie

Séguidille

Joaquín Turina (1882-1949):

Poema en forma de canciones, op. 19 (1923. Texto: Ramón de Campoamor)

Dedicatoria (piano solo)

Nunca olvida

Cantares

Los dos miedos

Las locas por amor

* (Re)estreno, -solo se interpretó una vez, en Granada (1998)-

Cohen, Lorca… y Granada

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Encuentro-homenaje Federico García Lorca y Leonard Cohen (Cátedra Leonard Cohen)

Este jueves 26 de junio tuvo lugar en Granada “Cohen & Lorca. Ecos de la amistad cultural entre España y Canadá”, un encuentro homenaje a las figuras de Federico García Lorca y Leonard Cohen. El poeta granadino y el cantautor canadiense volvieron a unir sus nombres y su obra gracias a una iniciativa de la Embajada de Canadá en España, a la que se han unido el Centro Federico García Lorca y la Cátedra Leonard Cohen de la Universidad de Oviedo, que conviene recordar se creó tras el Premio de la Fundación P. de Asturias (FPA) de poesía en 2011 al canadiense, donando el premio en metálico con el que mi universidad  crearía una cátedra única, pudiendo saludar a mi querida Miriam Perandones, musicóloga y que también fue directora de esta cátedra desde 2016 hasta febrero de 2022, hoy presente en estos actos.

A las doce de la mañana en Granada, con la presencia de Jeffrey Marder (embajador de Canadá en España), Laura García Lorca (del Centro Federico García Lorca) y José Errasti (director de la Cátedra Leonard Cohen de Oviedo), se hizo el descubrimiento de una placa que recuerda este homenaje con el que se pretende rendir tributo a dos figuras que han reunido en sus creaciones un universo cultural y poético con innumerables puntos de conexión, un tributo con voluntad de perdurar en el futuro con el fomento de actividades que den a conocer la obra y los puntos comunes de ambas personalidades.

Y a las siete de la tarde, tras 40 minutos de cola, se abrían las pertas del auditorio del Centro Federico García Lorca, con unas palabras previas de Laura García Lorca, Errasti y el embajador de Canadá en España.

A continuación ocuparía la mesa sobre el escenario del auditorio la doctora en Literatura Española por la Universidad de Cádiz Elena Caballero, que expondría los aspectos más importantes de su tesis “La influencia de García Lorca en Leonard Cohen”, presentada por Fernando Navarro (periodista de El País), que moderaría el coloquio posterior donde participaron Jose Manuel Medina (de la Fundación Enrique Morente), y Chema Cano (autor del libro «Seis acordes»).

La ponencia de la doctora Caballero se limitaría a 20 minutos por cuestiones de tiempo y organización, que arrancaba un viernes 21 de octubre de 2011 viendo en TVE la entrega de los premios de la FPA con su madre asturiana, donde quedó enamorada de Leonard Cohen tras su discurso. En su exposición nos habló de «un viaje de referencias», la relación entre poesía y música, Montreal y Granada, con dos caminos: analizar las traducciones de Lorca al inglés, y la huella textual de Lorca en muchos temas propios de Leonard Cohen.

No podía faltar el recuerdo al asturiano Manolo Díaz (entonces en CBS) quien recogió al canadiense en el aeropuerto de Madrid, y durante el trayecto en taxi de Barajas al Hotel Palace (entonces casi una hora), le fue hablando del proyecto del disco «Poetas en Nueva York» donde quería contar con él junto a otros cantautores del momento. Solamente le miraba y finalmente le contestó: «mi hija se llama Lorca Cohen».

Después vendría el encargo a Cohen, la traducción o mejor adaptación del Pequeño vals vienés, 150 horas de trabajo para su Take This Waltz. Pero no solo este tema (que se haría tan popular), también The Gypsy’s Wife (1979), otra fascinación para Cohen y la que más influye por su escenario poético de la mujer que enlaza con Bodas de sangre según Elena Caballero.

No faltaron las referencias al último concierto en Sevilla de Lola Índigo o Silvia Pérez Cruz como transmisoras actuales de Lorca en sus RRSS para un público adolescente, pero especialmente Enrique Morente quien tras descubrir “el vals de Cohen” conocerá Poeta en NY y lo llevará a su disco “Omega”, una verdadera locura que un flamenco cante a Lorca con un grupo de rock como Lagartija Nick. Gracias a estos artistas aún mantenemos el legado de Federico.

Finalizada la ponencia vendría la mesa redonda donde todos mostraron la adoración por Cohen. Así Chema Cano contaría cómo ficciona en su libro “Seis acordes” y la admiración común por Cohen porque es un “contador de historias”, como en el discurso de la entrega del premio, o Dylan (otro galardonado cuatro años antes en los Premios), el Montreal de entonces para un canadiense de familia judía, su primera guitarra de 2ª mano, las influencias y emociones. Navarro también citaría a Dylan, los trovadores y unas letras por las que pregunta a Elena y cómo influye la faceta de músico en Lorca, quien contesta que toda su obra está cargada de musicalidad, un músico que se asienta como poeta, al revés que Cohen. Fernando preguntaría a Medina y a Chema del «Universo Cohen» qué influyó en Morente, con el que se cerraba la ponencia, y la unanimidad: la libertad.

Proseguiría el coloquio con un público no muy participativo, aunque surgió el tema  de las RRSS que transmiten esas letras y música, hasta los diseños, y aunque a mi generación le parezca triste, está claro que al menos la calidad de los textos de los artistas actuales es volver a mirar la música de nuestros abuelos o el recuerdo a Carlos Cano quien actualizó y «recuperó» la copla como están haciendo esta generación digital de cantantees.

El broche musical lo pondrían Rafael Liñán (voz y guitarra), Juan Trova (voz, guitarra y banjo), más Eva Manzano (baile), que comenzaría como era de esperar con Liñán cantando Take this waltz, estribillo coreado por el público. Trova además de agradecer este hermanamiento que en estos tiempos haya muchos más. Y este trío para la ocasión versionaría el romance de Las morillas de Jaén, con Eva bailando.

Siguiente tema con los tres, Rafael Cohen, Trova al banjo y los «jaleos» de Manzano para otro «hit» cantado por el público, Dancing to the end of love con ese aire flamenco sin perder el original.

Trova recordó a Paco Ibáñez que tanto ayudó a difundir el poema de Lorca El lagarto está llorando, en una versión llevada al blues por Juan y cantado también Eva, con alternancia de estrofas.

Regreso a Cohen con Rafa cantando y Trova al banjo en So long Marianne, y el estribillo coreado por un público entregado y conocedor tanto de Federico como de Leonard, que como comentaba Eva al finalizar el tema, unir danza, música, poesía es estar “en la misma gloria”.

Paco Ibáñez fue pionero en musicar a nuestros poetas, y en su disco de 1964 la portada tenía una pintura de Dalí como bien recordó Juan antes de hacernos su versión de la Canción del jinete, trío lorquiano con el sentido baile de Eva. Y una oración como Hallelujah, bailado y cantado por todos los presente siendo de lo más aplaudido antes de cerrar círculo con el Pequeño vals vienés, cantado por Juan Trova, en castellano con el punteo de Rafa y el baile de Eva, el mismo y distinto vals que Lorca inspiró.

Pasadas las nueve de la noche y con las campanas de la catedral repicando, saludos varios, un cerveza para refrescar y raudo me dirigiría al Hospital (Real)… que ya lo conté antes de esta reseña. Viva Cohen, Lorca y Granada…

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