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Arte del cuarteto vienés en Gijón

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Miércoles 25 de octubre, 20:00 horas. Teatro Jovellanos, Concierto nº 1671 de la Sociedad Filarmónica de Gijón: Cuarteto Iberia. Obras de Mozart, Webern y Schubert.

El cuarteto de cuerda es una formación que en España está creciendo en cantidad y calidad, pese al sacrificio que supone trabajar esta unidad desde las individualidades, pero sobre todo con «la pasión compartida por la música de cámara». En una mini gira por dos de las centenarias filarmónicas asturianas  a las que debemos agradecer su enorme esfuerzo por mantener esta ardua tarea de formar y difundir nuestros intérpretes, iniciaba ayer en Oviedo y llegaba a la de Gijón el joven Cuarteto Iberia, fundado en Madrid allá por 2018 y manteniendo la tradición camerística de sus respectivos maestros. Tras su paso por la cátedra de cuarteto de cuerda de la Universität Mozarteum Salzburg con el
profesor Cibrán Sierra, integrante del Cuarteto Quiroga, tras ganar en junio de 2021 la ansiada plaza, no han parado de formarse, actuar y ganar distintos premios, desde un amplio repertorio de compositores y estilos diversos del que en Asturias se ha podido disfrutar una muestra con instrumentos modernos de Cremona (Pascal Hornung, Diego
Taje y Martin Gabbani) y un violín de autor desconocido del siglo XVIII de Mittenwald.

Las obras y autores elegidos para Gijón indican la versatilidad de este cuarteto que en cinco años ha alcanzado un altísimo nivel, debiendo felicitar de nuevo a la Filarmónica por las excelentes notas al programa, esta vez a cargo de Daniel Jaime Pérez, que siempre conviene guardar en papel por una calidad paralela a la de los programas que nos ofrecen los intérpretes.

El Iberia comenzaba con Mozart presentando Luis Rodríguez el conocido como «Cuarteto de la Primavera» (1782), obra en homenaje a «papá Haydn», juvenil como el propio cuarteto, lleno de guiños, bromas pero con la complicada aparente sencillez del genio de Salzburgo. Excelente conjunción de los intérpretes, compenetración en las escalas veloces fruto de muchos ensayos, muy matizado, afinado, perfecto equilibrio en los «protagonismos», colorido desde el clasicismo como base musical que el Iberia dominó en sus cuatro movimientos cual cuarteto vocal operístico, especialmente en el Andante, expresividad y lirismo bien entendidos y el último Molto Allegro donde la fuga sonó clara, precisa y arriesgando en el tempo porque técnica les sobra.

Otro mundo del también vienés Anton Webern y sus Cinco movimientos, op. 5 (1909), la ruptura de las formas y la expresividad llevada al límite tímbrico además de emocional. Si el clasicismo y romanticismo estaban periclitados, más para el cuarteto de cuerda, estas miniaturas son exigentes por los todos los recursos empleados, complejo en cada detalle y pieza, efectos bien resueltos y nuevamente un encaje perfecto entre los Iberia que volvieron a mostrar la versatilidad pasando de la jovialidad mozartiana a este expresionismo acervado de Webern lleno de bruscos contrastes dinámicos tan exigentes para los intérpretes como para un público que se comportó con respeto para una obra que sigue siendo más de cien años después perturbadora y plenamente vigente, al alcance de pocas formaciones.

La segunda parte, presentada por Arnold Rodríguez nos traería el conocidísimo cuarteto de La muerte y la doncella (1824) de Schubert tras la lectura del texto que canta la doncella en el lied homónimo compuesto en 1817 del que el tercer vienés de esta noche toma los motivos, apelación a la muerte llena de claroscuros, romanticismo en estado puro y una interpretación arriesgada (sobre todo en el Presto final), pletórica, cual encaje de bolillos lleno de detalles por parte del joven cuarteto que seguramente haya escuchado y trabajado la versión de sus maestros y «vecinos» en el Lázaro Galdiano. La tragedia hecha música llena de belleza, emocional, optimista por momentos, cantabile en el Andante con moto y con una energía propia de su juventud sin obviar una madurez digna de encomio para una formación que lleva tan «poco tiempo» juntos. Los unísonos, las amplias dinámicas, el latir común son ya señas de identidad del Cuarteto Iberia que aún dará mucho que hablar en los circuitos nacionales e internacionales.

Y de regalo otra prueba de fuego con la Polka del ballet «La Edad de Oro» (Shostakovich),  presentada por Aurora Rus, un placer sonoro para una complicada obra que ejecutaron con un magisterio y entrega que fueron la línea mostrada a lo largo de una velada de dos horas llena de entusiasmo, musicalidad, hasta plasticidad por cómo finalizan cada movimiento cual fotograma congelado disfrutando del último aire emanado, entrega total no exenta de humor y sobre todo esta pasión vienesa por la música para cuarteto de cuerda en el último viernes de octubre.

PROGRAMA

Wolfgang Amadeus MOZART (1756-1791): Cuarteto de cuerda n.º 14 en sol mayor, K. 387 (1782)

I. Allegro vivace assai; II. Menuetto; III. Andante cantabile; IV. Molto allegro

Anton WEBERN (1883-1945): Cinco movimientos, op. 5 (1909)

I. Heftig bewegt; II. Sehr langsam; III. Sehr lebhaft; IV. Sehr langsam; V. In zarter Bewegung

Franz SCHUBERT (1797-1828): Cuarteto de cuerda nº 14 en re menor, D. 810, La muerte y la doncella  (1824)

I. Allegro; II. Andante con moto; III. Scherzo. Allegro molto – Trio; IV. Presto – Prestissimo

CUARTETO IBERIA:

Marta Peño, violín – Luis Rodríguez, violín – Aurora Rus, viola – Arnold Rodríguez, violonchelo

Primer vermut camerísico

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Domingo 22 de octubre, 12:30 horas. Sala de cámara del Auditorio de Oviedo: Vermut de cámara: Quinteto VentArt (Myra Sinclair, flauta; Juan Ferriol, oboe; Andreas Weisgerber, clarinete; Vicent Mascarell, fagot; José Luis Morató, trompa). Obras de Klughardt, Arnold, Hindemith y Medaglia. Entrada: 12 €.

Primero del nuevo ciclo de conciertos de cámara organizado por la OSPA con el título de «Vermut de cámara» donde sus solistas conformando distintas agrupaciones nos ofrecerán a las 12:30 de la mañana y a razón de uno mensual (hasta el 16 de junio) estas sesiones con el precio de 12€ y que por lo visto este domingo de octubre, solo llenaron medio aforo de la sala de cámara, donde no faltaron compañeros de la orquesta, jóvenes estudiantes y los melómanos incombustibles.
Para abrir boca llegaría uno de los grupos más afianzados como el quinteto de viento VentArt  que lleva lustros juntos y a quienes ya pude disfrutarlos hace un año en la Filarmónica de Gijón con este mismo programa (e incluso las dos propinas) por lo que aprovecharé algunas de mis anotaciones de entonces.
Siempre digo que la música de cámara no solo es un «banco de pruebas» para los autores, también una excelente forma de trabajar el pequeño formato y una verdadera delicia para los melómanos que se acercan a este formato bien por afición o por la curiosidad de escuchar «nuevas sonoridades», tan necesarias para todos y más cuando hay obras originales, como esta vez, para el quinteto de viento (las maderas más una trompa), con un programa interesante y «cercano en el tiempo» para poder comprobar la evolución en la composición para esta formación abarcando desde el período romántico hasta finales del pasado siglo. Si el cuarteto de cuerda es la prueba de fuego, está claro que la riqueza tímbrica del quinteto de viento, unida a la amplia capacidad dinámica y los recursos que ofrece, son para disfrutar con el estilo propio de cada compositor y mostrar el dominio y conocimiento instrumental así como de las formas musicales usadas en cada obra.
Un programa sin pausas que volvió a demostrar el feliz entendimiento de estos cinco «asturianos» de adopción (para mí desde el pasado siglo con sus nombres propios: Myra, Andreas, Vicent, José Luis y Juan) que llevan tantísimos años de compañeros y manteniendo este grupo que incluso actuó en El Vaticano, ya peinando canas como todos, con la madurez del trabajo diario, el entendimiento y no ya una técnica magistral en cada uno de ellos, que podemos comprobar en los conciertos sinfónicos, sino un mismo amor por la música que se transmite al público, premiando cada obra presentada brevemente por el maestro Morató.
La primera obra sería del alemán August Klughardt
(1847-1902) y su Quinteto de viento, op. 79, obra publicada en 1901, por tanto tardía pero plenamente romántica con muchos «recuerdos» tanto de Brahms como de Mendelssohn en sus cuatro movimientos (I. Allegro non troppo
II. Allegro vivace
III. Andante grazioso
IV. Adagio – Allegro molto vivace
). Impresionantemente bien tratados cada uno de los instrumentos, permitió que disfrutásemos con juegos de timbres, diálogos y contestaciones en los cinco intérpretes, estructurando este quinteto de forma académica, muy bien escritos, destacando el último movimiento con una introducción lenta antes de atacar el virtuoso final donde degustar el virtuosismo individual de este conjunto siempre al servicio de la música.
Del británico Sir Malcom Arnold
(1921-2006), un trompetista que también compondría bandas sonoras, destacan estas tres «Canciones marineras», Three Shanties for Woodwind Quintet, op. 4 que el público disfrutó recordando estas melodías populares tan cercanas a la angloastur Myra: I. Allegro con brio («What Shall We Do with a Drunken Sailor»), un tango o habanera que va creciendo y jugando con la tímbrica del quinteto, II. Allegretto semplice («Blow the Man Down / Boney was a Warrior») de contagioso ritmo ternario, simpático, brillante, con el tema pasando por los cinco instrumentos, y el  III. Allegro vivace («Johnny Come Down to Hilo») virtuosístico, humorístico y casi cinematográfico en su concepción, muy aplaudido y con la deseada alegría contagiosa de esta obra del compositor británico en una interpretación  colorista y muy matizada.
A continuación VentArt nos ofrecerían a uno de los grandes del pasado siglo, el violista, musicólogo y compositor alemán Paul Hindemith
(1895-1963) con la Kleine Kammermusik, op. 24 nº 2 («Pequeña Música de cámara») creada para sus compañeros de la orquesta de la ópera de Frankfurt estrenada en Colonia el 12 de junio de 1922. Rompedora en su tiempo por sus armonías, toques de jazz, referencias al mejor Stravinsky y de nuevo el toque de humor que prevaleció en este primer vermut de octubre. Música camerística que solo pequeña en el título, con cinco movimientos exigentes tanto individualmente como en conjunto, demostrando la necesaria compenetración del quinteto en interpretarnos esta maravilla de obra con la «curiosidad» de utilizar el piccolo en el segundo movimiento con Myra Sinclair «haciéndonos olvidar a Peter» más allá del apellido, y maravillándonos con la sonoridad del oboe de Juan, el toque bufón de Andreas, el lirismo de Vicent y el «soporte tímbrico» de José Luis. Maravillosa partitura para ir disfrutando de cada movimirnto: I. Lustig. Mäßig schnell Viertel, el vals satírico y también lírico del II. Walzer. Durchweg sehr leise, la muerte inspiradora del III. Ruhig und einfach, de ritmo vital casi marcial, el interludio IV. Schnelle Viertel para degustar la calidad del quinteto con tantas partituras compartidas en su larga trayectoria, hoy unidos en esta joya del compositor alemán, concluyendo con el enérgico V. Sehr lebhaft, la lógica evolución romántica que en su momento fue revolución y el tiempo nos la ha dejado cercana, agradecida de escuchar y seguir disfrutando con la excelente interpretación de VentArt.
Y nada mejor para cerrar el programa que el brasileño Julio Medaglia (São Paulo, 1938), también muy cinematográfico, formado en la Europa de la llamada «vanguardia» con Berlín de capitalidad musical. Todas las obras son del gusto del quinteto y cada una igual o más de exigente, que en este  caso Medaglia partiendo de tres danzas populares en sudamérica a principios del pasado siglo (tango, vals paulista y chorinho), compondrá para el quinteto de viento de «Los Berliner» su Belle Epoque en Sud-America, tres aires que nos suenan conocidos por la cercanía cultural y reconocibles incluso en su escritura: I. El Porsche Negro (Tango), porteño y casi «plagio» de una Cumparsita con «buenos vientos» tanto individuales como en conjunto; II. Traumreise nach Attersee (Vals Paulista) reposado, cantado con el aire instrumental y un «rubato» bien entendido por este quinteto, más el III. Requinta Maluca (Chorinho), derroche de virtuosismo de Andreas en diálogo con sus cuatro compañeros con un desenfreno musical que levantó los mayores aplausos tanto para el solista de la OSPA como para sus amigos en esta travesía musical por el quinteto de viento.
Con el regusto argentino que me ha hecho «continuar» en esa tierra, nada mejor que el excelente arreglo de Adiós Nonino de Astor Piazzolla (1921-1992) que VentArt tiene desde sus inicios casi como «obligado» en su repertorio, muestra de la pujanza de la música hispana trabajada en la Europa académica y engrandecida por los compositores de nuestro tiempo.
Aún quedaría tiempo para un segundo regalo: la «Aragonesa» de G. Bizet (1838-1875), cuya Suite nº 1 de Carmen en arreglo para quinteto sonó sinfónica en la interpretación de estos cinco maestros hoy reunidos para este primer vermut musical carbayón que sigue de «desarme» y con ecos principescos. El siguiente será el 19 de noviembre con el Cuarteto Cethair.

Embajador de la guitarra con alma

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Miércoles 4 de octubre, 20:00 horas. Teatro Jovellanos, Concierto nº 1670, inaugural de la temporada 2023-24 de la Sociedad Filarmónica Gijonesa. Pablo Sáinz-Villegas (guitarra). Obras de Villa-Lobos, J. S. Bach, I. Albéniz, J. Rodrigo, A. Barrios y C. Domeniconi.

El guitarrista riojano Pablo Sáinz-Villegas era nombrado el pasado mes de junio «Embajador de la mierensía» por la asociación «Mierenses en el mundo» y llegaba a mi villa este lunes junto a su esposa mi muy querida Sarina Illana, para recoger el galardón aprovechando el viaje para este concierto inaugural de la Filarmónica Gijonesa junto a un encuentro con el público y aficionados el día anterior. Pese a su agenda tan apretada es de agradecerle siempre su generosidad, que pudo demostrar en el Teatro Jovellanos con una excelente entrada y un extraordinario concierto «dedicado a la memoria de Marcelino Gutiérrez, quien abrió con generosidad las páginas de El Comercio a la difusión de las actividades filarmónicas» con un inesperado fallecimiento a la edad de 48 años, emoción que embargó al artista al dedicarle junto a su familia presente, la obra de Agustín Barrios esperando esté en esa floresta del compositor guaraní. Generoso hasta en la impresionante propina de la Jota (F. Tárrega), tributo a su Rioja natal que incluso pidió al público la grabase y difundiese en su perfil de Instagram© y quedándose firmando discos así como a charlar o fotografiarse con los muchísimos aficionados llegados hasta la capital de la Costa Verde rondando las once de la noche.

Concierto pleno de emociones, pues la Sociedad Filarmónica pierde una ayuda y, sobre todo, un buen amigo como era Marcelino, aumentando la carga emotiva con la presencia de la guitarra en la historia musical local, como bien desgrana en las excelentes notas al programa mi admirado Ramón Avello, abriendo con el poema de Gerardo Diego La guitarra es un pozo / con viento de agua, repasando nombres que han tocado en este escenario gijonés: desde Andrés Segovia en 1919, Regino Sáinz de la Maza en 1938 reinaugurando tras la Guerra Civil la temporada de la Filarmónica, junto a otros grandes como David Russell o más recientemente Rafael Aguirre, una de nuestras actuales figuras mundiales de las seis cuerdas.

Pero en esta larga lista faltaba el riojano Pablo Sáinz-Villegas, bautizado como «embajador mundial de la guitarra española» por la Revista Billboard y heredero de Segovia, con un programa donde mi tocayo fue presentando cada obra y con algunas frases que he entrecomillado, emprendiendo un viaje musical desde el «padre de todas las músicas» en el Weimar donde estudió el intérprete español (con un arreglo propio de la inmensa Chacona) hasta el italiano Domeniconi y su tributo a la Turquía de su mujer, en cierto modo también a nuestra mierense presente en la sala junto a muchos desplazados por «La minera» para no perderse un concierto para el recuerdo.

La guitarra de Sáinz-Villegas, construida en 2007 por el afamado luthier alemán Matthias Dammann, sonó poderosa y delicada en cada obra en una sala con acústica perfecta sumándose una técnica propia que dándole la tensión justa a cada cuerda proyecta el sonido hasta el último rincón. Jugando con los tempi apropiados como en el Brasil de Villa-Lobos y sus cinco conocidos preludios, nos dejó unas imágenes sonoras recreadas por el riojano con una musicalidad intrínseca a su propio caracter.

En este viaje del «alma de la guitarra española» su Asturias de Albéniz hubo de detenerse porque «El silencio es el espacio donde habita la música», algo que parece estar perdiéndose, pandemias de teléfonos y toses disruptivas que no se van de las salas, llegando incluso a pedir que no aplaudiesen para poder degustar no ya el silencio sino también la música que queda flotando al finalizar cada obra. La sonoridad propia de esta «Leyenda» española en mi menor (frente al sol menor pianístico) que más que Asturias o Logroño es Andalucía en estado puro.

En este periplo guitarrístico no podía faltar el gran Rodrigo cuya Invocación y Danza desveló y reveló cual poesía sonora, tanto hablada en la descripción previa como interpretada en «la alemana» tan hispana como pocas: armónicos como estrellas y la magia de la inspiración flamenca que parece va unida a nuestro instrumento más universal elevada a las grandes salas de conciertos y hasta grandes estadios donde Sáinz-Villegas la sigue llevando.

Si hasta ese momento cada página era un disfrute para los melómanos, Un sueño en la floresta de   Barrios Mangoré pareció aumentar las pulsaciones, dedicatoria ya comentada y el hechizo propio pues «La música es el lenguaje de las emociones». El compositor e intérprete paraguayo es toda una leyenda en el mundo de las seis cuerdas y Sáinz-Villegas se envolvió del Espíritu Supremo de Tupá en ese juego de armónicos increíbles, trémolos y melodías infinitas con la afinación peculiar de la sexta cuerda en re y la quinta en sol, plenitud técnica que le permite disfrutar y contagiar tanta musicalidad.

Aún quedaba Carlo Domeniconi y su suite Koyunbaba, op. 19 para finalizar en Turquía con el pastor solitario (baba) junto a su rebaño de ovejas (Koyun) en Anatolia, composición del compañero y amigo de Pablo en Berlín, afinando la guitarra como un oud (de la sexta a la prima do#, sol#, do#, fa#, do# y mi) que le da una sonoridad única a una música casi de ritual llena de virtuosismo, ritmos, tímbricas y todo un espíritu en cuatro «cuadros» pintados con la maestría del intérprete bautizado como «embajador mundial de la guitarra española» por la Revista Billboard y desde ahora también «embajador de la mierensía».

Público entusiasmado, respetuoso en general, entregado a Sáinz-Villegas con la ya citada propina de la jota universal que triunfa siempre, y más en su interpretación que, como el buen vino, va madurando con los años para conervirse en un Gran Reserva. Gracias y enhorabuena familia, esperando volver a encontrarnos.

PROGRAMA

I

Heitor VILLA-LOBOS (1887-1959):

Cinco preludios, W419:

I. Andantino expressivo en mi menor: Homenagem ao sertanejo brasileiro; II. Andantino en mi mayor: Homenagem ao malandro carioca; III. Andante en la menor: Homenagem a Bach; IV. Lento en mi menor: Homenagem ao indio brasileiro; V. Poco animato en re mayor: Homenagem ao vida social.

Johann Sebastian BACH (1685-1750):

Chacona, BWV 1004 (arr. Pablo Sáinz-Villegas).

II

Isaac ALBÉNIZ (1860-1909): Asturias (Leyenda), de la Suite Española op. 47.

Joaquín RODRIGO (1901-1999):

Invocación y Danza: Homenaje a Manuel de Falla.

Agustín BARRIOS Mangoré (1885-1944):

Un sueño en la floresta.

Carlo DOMENICONI (1947): Koyunbaba, op. 19:

I. Moderato

II. Mosso

III. Cantabile

IV. Presto

A celebrar 25 años de excelencia

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Este primero de septiembre al mediodía en la sala de cámara se presentaban los Ciclos «Conciertos del Auditorio» y Jornadas de Piano «Luis G. Iberni», una temporada marcada por las bodas de plata del edificio diseñado por Rafael Beca sobre los antiguos depósitos de agua, y que marcaría a Oviedo como capitalidad musical o como la he bautizado en «La Viena Española».

Peinando canas aún recuerdo la inauguración aquel ya lejano 29 de abril de 1999 con nuestra OSPA dirigida entonces por el chileno Max Valdés, y dos días después vendría Riccardo Muti con la Filarmónica de La Scala, un verdadero lujo que abriría un ciclo por donde han pasado casi todas las grandes formaciones y figuras internacionales a lo largo de estos 25 años, algunos desde aquí reseñados desde 2008. Recordar también que seis años antes Oviedo fue  pionera en organizar las primeras jornadas dedicadas en exclusiva al piano en España en el Teatro Campoamor, que con el Auditorio pasarían a celebrarse aquí, sin olvidarnos del primer gestor que fue el siempre recordado (esta mañana también) Luis G. Iberni, a cuya memoria llevan el nombre del gran musicólogo y crítico aragonés afincado en nuestra tierra donde llegó en la primera promoción de los estudios de Musicología en la Universidad de Oviedo con Emilio Casares al frente.

Tenía que ser este Auditorio, y mejor aún en su Sala de Cámara de acústica excelente, la presentación de este ciclo doble del 25 aniversario, que además arrancaría, como no podía ser menos, con música (el Rondeau, tercer movimiento del Cuarteto para oboe y cuerdas en fa mayor de Mozart ) a cargo de Lucas Macías, director de la Oviedo Filarmonía (OFil), hoy al oboe junto a tres grandes músicos de sa orquesta que va unida tanto a los dos ciclos como a la ópera y zarzuela: Andrei Mijlin (concertino), Rubén Menéndez (viola principal) y Gabriel Ureña (chelo principal) que inauguraba informalmente la temporada, esperando ya el 31 de octubre del primer Concierto del Auditorio.

En el acto tomaron la palabra David Álvarez, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo y Presidente de la Fundación Municipal de Cultura, un reconocido melómano al frente del auténtico motor cultural de la capital del Principado y buen fichaje de su alcalde Alfredo Canteli. En sus palabras también recordó y enseñó el abono de aquella primera temporada más el sueño de llegar a presentar 25 años después este ciclo que ha colocado a Oviedo en el mapa mundial de la música por su oferta y calidad  envidiable para una ciudad de su tamaño. También hablaron el responsable de la Fundación EDP en Asturias Juan García-Ovies Sarandeses, tan necesario el apoyo privado a la música en Asturias, el jefe de Oviedo del periódico La Nueva España Álvaro Faes, otro pilar importante en la difusión y publicidad desde su medio de comunicación que presta todos sus recursos a la actividad musical, María Ablanedo como vicepresidenta de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, resaltando el protagonismo femenino tanto en la plantilla de la OFil como en tantos excelentes intérpretes de nuestra tierra, espejo en el que se miran los estudiantes de los distintos centros educativos del Principado, también autores de quienes se estrenarán obras así como de compositoras que tienen su sitio ganado por su calidad, y por supuesto el director artístico de los ciclos, el incombustible Cosme Marina, un gestor digno heredero de Iberni que sigue organizando y trayendo a este Auditorio lo mejor del circuito europeo y mundial, con Oviedo parada obligada que algunas veces fue la única en esas giras que siguen reafirmando a «La Viena Española».

Imposible desgranar lo que nos deparará esta temporada 2023-24, aunque dejo el enlace o link al avance, el Dossier de Prensa que se nos entregó a la entrada y algunas de las fotos que realicé durante la presentación. Las notas del concejal tituladas «El poder de la música» y de Cosme «Un viaje fascinante» expresan a la perfección lo que suponen estas bodas de plata y las líneas maestras de este doble ciclo, donde destacan:

TEMPORADA EXTRAORDINARIA por los 25 años del Auditorio Príncipe Felipe con una temporada muy especial que traerá a Oviedo algunos de los grandes artistas y de las mejores formaciones orquestales de nuestro tiempo, y que no tendrá como en otras ocasiones ningún concierto extraordinario porque toda la temporada lo es.

UN CICLO SOSTENIBLE. Con la deseada y esperada llegada del AVE a Asturias, permitirá, a partir del próximo mes de enero, un diseño de las giras de conciertos con el fin de que la mayoría de las orquestas lleguen a Oviedo en medios de transporte menos contaminantes, sustituyendo el avión por el tren, en un compromiso del ciclo con la sostenibilidad, tal y cómo se está haciendo en los festivales y temporadas de referencia en Europa, y que el responsable de la Fundación EDP también destacó.

GRANDES SOLISTAS. Esta temporada pasarán por Oviedo nombres como Jakub Józef Orlinski, István Várdai, Christina Pluhar, Ermonela Jaho, Antonio Corianò, Christian Tetzlaff, Javier Camarena, Ellinor D’Melon, Dorottya Lang, Alison Oakes, Jakob Pilgram, María Dueñas, Jean-Ghihen Queyras, Dinara Alieva, Ekaterina Semenchuk o Rolando Villazón, entre otros muchos.

Algunos de ellos repiten (están con mis links) conocedores de lo que supone actuar en Oviedo por la historia tan musical de esta ciudad, y otros lo harán por primera vez, convencido que volverán porque así lo atestiguan los años de experiencia de los que mis canas puede dar fe.

DIRECTORES DE REFERENCIA. Maestros de primer nivel estarán en la ciudad: Kirill Petrenko, Sir John Eliot Gardiner, esperando retome su agenda tras el «parón autoimpuesto» por su incidente, Paavo Järvi, Alan Gilbert, Alondra de la Parra, Kahchum Wong, Ádám Fischer, Jaime Martín, Andrea Marcon, Lucas Macías y Aarón Zapico.

En las columnas del Auditorio figuran algunos nombres de grandes batutas que han dirigido en este templo musical asturiano, y seguro que aún queda sitio para poner alguna placa más.

LAS MEJORES ORQUESTAS. Una de las características del ciclo de conciertos de Oviedo es la presencia de formaciones orquestales y camerísticas de referencia: Philharmonia de Londres, NDR Elbphilharmonie Orchestra, Sinfónica de Düsseldorf, Orquesta Nacional de España, Gustav Mahler Jugendorchester, la Cetra Barockorchester, Il pomo d’oro, L’Arpeggiata, Oviedo Filarmonía –como orquesta residente-, Deutsche Kammerphilharmonie Bremen, Forma Antiqva. También acudirán formaciones corales como El León de
Oro, el Joven Coro de Andalucía y el Vokalensemble Basel.

Como también apuntarían Ablanedo o Marina, Oviedo ha defendido a músicos de nuestra tierra porque la calidad en su paso por el escenario quedó refrendada siempre e incluso dando el salto internacional, caso de Forma Antiqva con Aarón Zapico, El León de Oro con Marco Antonio G. de Paz o la pianista  avilesina Noelia Rodiles, sin olvidarnos de la propia OFil con Lucas Macías que ha supuesto «una bendición» para el panorama musical asturiano, así como el principal invitado Iván López-Reynoso.

EL GRAN REPERTORIO. A lo largo de la temporada se ofrecerán obras que abarcan desde el barroco a nuestros días. Del repertorio tradicional se interpretarán tres de las grandes sinfonías de Dvorák, el Réquiem de Verdi, la Sinfonía Fantástica de Berlioz, la Sinfonía italiana de Mendelssohn, arias de autores como Verdi, Puccini, Bizet, Mascagni o Catalani, la Fantasía Coral de Beethoven, la Quinta Sinfonía de Shostakóvich, la Primera Sinfonía de Brahms, el segundo acto de la ópera Tristán e Isolda de Wagner, La Pasión según San Juan de J. S. Bach, el Concierto para violín de Beethoven, el Concierto para violonchelo de Schumann o la
Quinta Sinfonía de Schubert, entre otras muchas.

ESTRENOS Y MÚSICA ESPAÑOLA. Cómo es habitual, la música española y los estrenos absolutos tendrán fuerte presencia, desde el repertorio barroco hispanoamericano pasando por el estreno de Cloches, concierto para piano y orquesta de Manuel Martínez Burgos, la “Danza ritual del fuego” de El Amor Brujo de
Falla, un estreno que forma parte del “Mapa sonoro de Vetusta” de la canaria Laura Vega o el Preludio del tercer acto de Follet de Granados.

JORNADAS DE PIANO. Las Jornadas de Piano «Luis G. Iberni» se abrirán con el protagonismo de Noelia Rodiles y Oviedo Filarmonía. Además, en clave de piano orquestal también estará Igor Levit, a quien escuché en solitario este verano en Granada, y a Oviedo vendrá con la NDR Elbphilharmonie, más una incursión en el mundo del clave con Diego Ares y Forma Antiqva.

Los recitales tendrán un peso significativo con el más reciente ganador del Premio Chopin y su debut en España, Bruce Liu, y con muy pocos días de diferencia compartiendo con el decano de los pianistas españoles en activo, Joaquín Achúcarro, muy querido en Oviedo y su Sociedad Filarmónica donde es el artista que más veces ha actuado desde aquel primer viaje de casi ocho horas en el FEVE, entonces «Económicos» de Bilbao a Oviedo, que sigue recordando tardaba tanto como sus viajes a Detroit (ironizaba Cosme que en esto no ha habido muchos cambios), además de la presentación en las Jornadas de
Yulianna Avdeeva y la presencia de una leyenda viva del teclado como es la portuguesa Maria João Pires acompañada por el catalán Ignasi Cambra.

ABONOS Y ENTRADAS. A partir de mañana 2 de septiembre se iniciará la renovación del abono conjunto, y la venta para nuevos abonados a partir del 22 de septiembre. Se mantienen, además, a partir del 2 de octubre, el abono separado de Jornadas de Piano y Conciertos del Auditorio. Además, se vuelve a incluir el abono Firmamento Lírico y, por primera vez, se ofrecerá un ABONO
JOVEN
, para menores de 30 años. De este modo habrá abonos
desde 86 euros y localidades sueltas desde 10 euros.

Oviedo será destino de muchos melómanos venidos de todas partes, por lo que no está mal recordar que la música es una inversión y el mejor reclamo turístico, generador de riqueza. En breve volveré a pasar por taquilla para renovar mi abono para otra temporada en #LaVienaEspañola como pongo de etiqueta o hastag en el antiguo Twitter© (mal llamado ahora X), y también el acuñado por David Álvarez #CapitalidadMusical que intentamos entre todos difundir para mantener la capital asturiana en el mapa musical mundial. Que la Gustav Mahler Jugendorchester (Joven Orquesta Mahler) cierre ciclo con Kirill Petrenko (titular de la Filarmónica de Berlín) iniciando una gira donde solamente Oviedo, San Sebastián y Granada serán sus paradas, tal y como ya se ha anunciado en la capital alemana, da una idea de lo que supone el trabajo de estos 25 años que son continuadores de los más de 100 de nuestra Sociedad Filarmónica Ovetense o los 76 de la Ópera, semillas tan bien plantadas como el carbayón (roble en asturiano) símbolo de la capital del Principado.

 

Disfrutando con la lírica

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Miércoles 26 de julio, 20:00 horas. Teatro Filarmónica, Oviedo: La Castalia, Concierto Escenificado de Clausura del VIII Taller Internacional de Ópera y Zarzuela. Entrada libre. Arias y dúos de ópera y zarzuela.

Oviedo es capital de la lírica desde hace años y llevamos tiempo exportando voces al panorama escénico. La Castalia continúa su labor docente de potenciar y perfeccionar los nuevos talentos que este último miércoles de julio clausuraban otro taller lírico con un concierto que desde 45 minutos antes congregaba una enorme cola desde la calle Menzidábal bordeando la de San Francisco hasta la Confitería Rialto para llenar este «coliseo musical carbayón», ávidos de escuchar páginas muy conocidas de ópera y zarzuela, algunas incluso tarareadas y comentadas por vecinos de localidad que demuestran su amor por la lírica y las ganas de seguir manteniendo esta capitalidad musical en «La Viena Española».

Hay que comenzar citando al profesorado de La Castalia que durante diez días han hecho trabajar a unas voces jóvenes con mayor o menor experiencia pero dándolo todo sobre las tablas cual examen final donde aplicar lo aprendido en este VIII TALLER INTERNACIONAL DE ÓPERA Y ZARZUELA:

PROFESORADO: Begoña García-Tamargo (Canto), Susana Gómez (Escena Lírica), Mario Álvarez (Repertorio), Yelyzaveta Tomchuk (Repertorio), Ana Cristina Tolivar (Fonética), Tomás Zorzo, Rama (Yoga), Borja Roces (Expresión Corporal), Mario Bueno (Fisioterapia).

Bajo la dirección artística de Begoña García-Tamargo, con los pianistas Mario Álvarez y Yelyzaveta Tomchuk, que se fueron turnando en el concierto con mucho que tocar y acompañar, la dramaturgia y dirección escénica de Susana Gómez para que la actuación fuese lo más completa, no sólo cantar sino moverse en escena, interiorizar los personajes, hacer creíble cada personaje y cada cuadro elegido, y con una  presentadora como la profesora Ana Cristina Tolívar que resultó el perfecto hilo conductor de un viaje musical sin movernos de la butaca, como bien nos lo contó, fueron saliendo las distintas voces con mayor y menor protagonismo así como experiencia.

Del alumnado, las sopranos Silvia Llera, Ángeles Rojas, Lourdes Simón y Analy Velásquez, la mezzo María Heres, el contratenor Mikel Malda, los tenores Enrique Parra y Daniel Vargas, más el barítono Ángel Simón nos ofrecieron una pequeña muestra de arias, dúos y hasta un concertante de distintas óperas y zarzuelas.

Imposible detallar cada número, pero al menos citar la consolidación de la aturiana María Heres  como la Santuzza de «Cavalleria Rusticana» (Leoncavallo) y explorando la «Carmen» de Bizet a dúo con el almeriense Enrique Parra de timbre hermoso que brilló también en todo el final del acto I de «La Bohème» (Puccini) y defendió con personalidad su Edgardo de la «Lucía di Lammermoor» (Donizetti).

La Mimì de la venezolana Ángeles Rojas no tuvo problemas de tesitura ni de empaste, tampoco de dramatización aunque echase de menos matizar más unos agudos suficientes.

Buen color, técnica, escena y entrega la del barítono Ángel Simón desde el «catálogo» de Leporello hasta el Calor de nido de «Katiuska» (Sorozábal), gran profesional que siempre busca mejorar.

Nuevamente me sorprendió el joven contratenor Mikel Malda ganando en cuerpo y escena sobre todo en el aria Va tacito e nascosto del «Giulio Cesare» (Haendel) incorporando el Annio de «La Clemenza de Tito» (Mozart) a dúo con una discreta Lourdes Simón.

La «Luisa Fernanda» de la chilena Analy Velásquez resultó otra grata sorpresa vocal y trabajando un poco la escena del dúo Cállate corazón con un «apagado» Daniel Vargas que empastó bien con la soprano.

Finalizar con Puccini y el inicio del acto III de «Madama Butterfly» sacó a escena al cuarteto con la breve Butterfly de Rojas, la imponente Suzuki de Heres, el poderoso Sharples de Simón y el más que correcto Pinkerton de Parra, redondeando un concierto donde no faltó la propina bisada y colaborando profesores y público de la conocida seguidilla de «La verbena de La Paloma» (Bretón) Por ser la Virgen de la Paloma… con mantones y disfrutando todos. Como los alumnos comentaban en La Nueva España, «Hay que disfrutar, o no lo hará el público».

Festival de Granada 2024: avance

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Adjunto algunas pinceladas y el avance de la 73 edición del Festival de Granada que tendrá lugar del 16 de junio al 14 de julio de 2024, con algunos links a las Webs de los distintos artistas y las fotos tomadas de Internet y RRSS.

Festival de Granada 2024

AVANCE FESTIVAL 2024: algunas pinceladas

La 73ª edición del Festival de Granada tendrá lugar del 16 de junio al 14 de julio de 2024 con 32 jornadas. Habrá un Preludio del Festival, que tendrá lugar durante el fin de semana del 7 al 9 de junio.

Se presentarán grandes orquestas como la mítica Filarmónica de Viena, la Orchestre de la Suisse Romande, la Gustav Mahler Jugengorchester, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y la Orquesta y Coro Barrocos Collegium 1704, todas ellas por primera vez en Granada. Y vuelven la Orchestre de Paris, Capitole de Toulouse, Orquesta y Coro Nacionales de España, Orquesta Sinfónica de RTVE, Orquesta Ciudad de Granada y Le Concert des Nations.

Se darán cita grandes directores de orquesta como Kirill Petrenko, Lorenzo Viotti, Charles Dutoit, Tarmo Peltokoski, Christoph Eschenbach, Vasili Petrenko, Klaus Makela, David Afkham, Jordi Savall o Sir András Schiff.

Entre los solistas se pueden destacar grandes figuras como Martha Argerich, Maria João Pires, Elisabeth Leonskaja, András Schiff, Alexei Volodin, Christian Zacharias y jóvenes intérpretes como Paul Lewis, Seong-Jin Cho, Alexandre Kantorow, Juan Pérez Floristán, Benjamin Alard o Jean-Guihen Queyras.

Se presentará el Aterballetto de Italia y se celebrará el 50 aniversario del estreno de Fuenteovejuna de Antonio Gades. La reina del fado portugués Mariza será otro de los grandes atractivos del festival de 2024.

El Compositor Residente será JOSÉ MARÍA SÁNCHEZ VERDÚ (Algeciras, 1968).

Los Artistas Residentes serán los pianistas MARIA JOÃO PIRES y PAUL LEWIS, (integral de las sonatas completas de F. Schubert).

©Fotos Webs y RRSS.

Mi Festival de Granada, una experiencia única

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A lo largo de un mes y desde este blog he ido subiendo mis críticas y reseñas del 72 Festival de Granada, que paso a resumir en esta entrada como «MI FESTIVAL», los conciertos que evidentemente tuve que seleccionar ante la oferta inmensa, sin asistir a la Danza -otra de las señas de identidad del Festival- en el Generalife ni al Flamenco, tampoco al FEX o los Cursos «Manuel de Falla», pero con todo, una experiencia única e inolvidable.

Mi eterna gratitud a todo el EQUIPO, desde su director Antonio Moral, la Jefa de Prensa Teresa del Río, María José Serrano en el Patrocinio y Relaciones Externas o Nina von Krogh en la Coordinación Artística, por citar sólo a mis «habituales». También al fotógrafo Fermín Rodríguez, sus imágenes oficiales que no pueden faltar en cada entrada, Redes Sociales y noticias… por supuesto a todo el amplísimo y numeroso personal (técnicos más voluntarios) con quienes este festival funciona como un perfecto engranaje muy entrenado tras tantos años de trabajo, no siempre visible pero que merecen mi reconocimiento vivido en primera persona.

Mención especial al Colegio Mayor Santa Cruz La Real, mi segunda casa en un mes granadino donde me trataron con mucho cariño y todas las atenciones inmerecidas para este melómano noctámbulo (no solo por los horarios de los conciertos). Gracias a su director Juan García Montero, a Lorenzo y Óscar por «dar de comer al hambriento», a mis «guardianes» Paqui, David, Samuel y Ariel, junto a todo el personal de limpieza con el resto de trabajadores de un alojamiento increíble donde conviven Los Padres Dominicos (Don Antonio a la cabeza) y muchos grupos de estudiantes, también profesores que acuden en verano a formarse en la capital nazarí, donde curiosamente me encontraría a un compañero norteamericano que trabajó en  mi IES «El Batán» de Mieres justamente el curso 2018-19 que estuve de baja por el accidente de moto, pero que el destino nos deparaba el final de esta canción hecho realidad (La vida te da sorpresas). También mi cariño para el ponceño Isidoro Valentín «Cholo» residente en New Jersey con quien platicaba a menudo compartiendo filosofía, poemas y vida.

Imposible igualmente describir lo que supuso para este asturiano conocer en persona a muchos de mis referentes musicales, artistas internacionales y críticos tanto nacionales como locales, así como el reencuentro con muchos conocidos entre los que estuvieron gente muy querida (sin olvidarme de Lorena Jiménez, «Asturische Macht» y Asturian power).

Y ya dejo a partir de aquí todo «Mi Festival» con los links a la críticas de mis 29 días y 30 noches, 39 conciertos en 9 escenarios distintos.

Miércoles 21
Universo vocal. Ópera I, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

El retablo de maese Pedro. Un tríptico sobre Don Quijote

OCG – Aaron Zapico – Compañía Etcétera – Enrique Lanz.

Jueves 22
Universo vocal. Ópera I, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

El retablo de maese Pedro. Un tríptico sobre Don Quijote
Orquesta Ciudad de Granada, Alicia Amo, soprano (Trujamán), David Alegret, tenor (Maese Pedro), José Antonio López, barítono (Don Quijote), Juan Carlos Garvayo, clave,  Aarón Zapico, dirección musical. Compañía Etcétera,  Enrique Lanz, dirección de escena, títeres, escenografía y proyecciones.

Viernes 23
Grandes intérpretes, Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30 h:

Víkingur Ólafsson, piano: Mozart y sus contemporáneos

Sábado 24
Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Benjamin Alard, órgano.

Conciertos de Palacio, Auditorio Manuel de Falla, 20:00 h:
Joven Orquesta Nacional de España (JONDE) – Eliahu Inbal, director.

Domingo 25
Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Officium Ensemble – Pedro Teixeira, director. Magister musicae, Motetes de Sebastián de Vivanco y sus contemporáneos portugueses (con motivo del IV centenario de la muerte de Sebastián de Vivanco).

Conciertos de Palacio, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Filarmonica della Scala – Riccardo Chailly, director.

Lunes 26

Música de cámara, #Ligeti100, Patio de los Arrayanes, 22:30 h:

Quatuor Diotima.

Martes 27

Universo vocal. Gala lírica I, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

María José Moreno, soprano – Carlos Álvarez, barítono – Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM) – José María Moreno, director.

Miércoles 28

Ton Koopman: Medalla de oro del Festival de Granada 2023.

Solo Bach, Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h:

Amsterdam Baroque Orchestra and Choir – Hana Blazikova, soprano – Maarten Engeltjes, contratenor – Tilman Lichdi, tenor – Klaus Mertens, bajo – Ton Koopman, director.

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Johannes-Passion, BWV 245 (La pasión según San Juan, 1724).

Jueves 29

Solo Bach, Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30 h:

Amsterdam Baroque Orchestra – Ton Koopman, director.

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Suite orquestal nº 2 en si menor, BWV 1067;
Musikalisches Opfer, BWV 1079 (Ofrenda musical, 1747).

Viernes 30

Solo Bach, Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h:

Orquesta Barroca de Sevilla – Giovanni Antonini, director.
Johann Sebastian Bach (1685-1750): Suites orquestales

Sábado 1

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Nereydas – María Espada,  soprano – Javier Ulises Illán, director. Senderos del alma

Grandes intérpretes, Parroquia de Nuestro Salvador, 21:00 h:

Ton Koopman, órgano.

Domingo 2

Grandes intérpretes,  Crucero del Hospital Real, 12:30 h:

Giovanni Antonini, flautas: It’s as easy as lying

Conciertos de Palacio, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orchestre des Champs-Elysées – Philippe Herreweghe, director.

Lunes 3

Colegio de Arquitectos de Granada, Asociación Amigos del Festival, 18:30 h:

Ricardo Molina Oltrá: Conferencia en torno a Turandot.

Grandes intérpretes, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Javier Perianes, piano. Concierto homenaje a Alicia de Larrocha en el centenario de su nacimiento.

Martes 4

Universo vocal. Liederabend, Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30 h:

Anna Lucia Richter, mezzosoprano – Ammiel Bushakevitz, zanfona, piano: Licht!

Miércoles 5

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h:

Il Giardino Armonico –  Giovanni Antonini, dirección y flauta – Avi Avital, mandolina.

Jueves 6

Conciertos de Palacio, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orchestre Philharmonique du Luxembourg – Yuja Wang, piano – Gustavo Gimeno, director.

Viernes 7

Conciertos de Palacio Tríptico Mahler I, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orchestre Philharmonique du Luxembourg – Gustavo Gimeno, director:
Tomás Marco (1942): Angelus Novus (Mahleriana 1) (1971).
Gustav Mahler (1860-1911): Sinfonía nº 6 en la menor «Trágica» (1903-1905).

Sábado 8

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Al Ayre Español – Maite Beaumont, soprano – Eduardo López Banzo, director:
Afectos amantes. Cantadas de José de Torres.

Solo Bach, Auditorio Manuel de Falla (Sala B), 20:00 h:

La Ritirata – Pierre Hantaï, Diego Ares, Ignacio Prego y Daniel Oyarzabal, claves –Josetxu Obregón, violonchelo y dirección artística.
Johann Sebastian Bach (1685-1750): Conciertos para dos, tres y cuatro claves

Domingo 9

Solo Bach, Auditorio Manuel de Falla (Sala B), 12:30 h:

Pierre Hantaï, clave.

Conciertos de Palacio, Tríptico Mahler II, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orquesta Nacional de España –  David Afkham, director:
Tomás Marco (1942): Ur-Nachtmusik (Mahleriana 4) (2023) *Estreno absoluto. Obra encargo del Festival de Granada.
Gustav Mahler (1860-1911) Sinfonía nº 7 en mi menor (1904-1905).

Lunes 10

Música de cámara, Patio de los Arrayanes, 22:30 h:

Mandelring Quartett – Judith Jáuregui, piano: Proyecto Shostakóvich

Martes 11

Grandes intérpretes, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Daniil Trifonov, piano.

Miércoles 12

Universo vocal. Ópera III, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Turandot, drama lírico en tres actos. Versión concierto.

Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real – Andrés Máspero, director del coro – Coro Infantil «Elena Peinado» (Elena Peinado directora) – Nicola Luisotti, director.
Anna Pirozzi, soprano (La princesa Turandot) –  Vicenç Esteve, tenor (El emperador Altoum) – Adam Palka, bajo (Timur) – Jorge de León, tenor (Calaf) – Salome Jicia, soprano (Liu) – Germán Olvera, barítono (Ping) – Moisés Marín, tenor (Pang) – Mikeldi Atxalandabaso, tenor (Pong) – Gerardo Bullón, barítono (Un mandarín).

Jueves 13

Grandes intérpretes, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Igor Levit, piano.

Viernes 14

Música de cámara, #Ligeti100, Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30 h:

Cuarteto Cosmos.

Sábado 15

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Academia Barroca del Festival de Granada –  Carlos Mena, director:  Soli Deo Gloria

Universo vocal. Recital lírico I, Auditorio Manuel de Falla, 20:00 h:

Angela Gheorghiu, soprano – Jeff Cohen, piano.

Domingo 16

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Crucero del Hospital Real, 12:30 h:

Armonía Concertada (María Cristina Kiehr, soprano –  Ariel Abramovich, vihuelas de mano): El dulce trato hablando: la música de Alonso Mudarra

Universo vocal. Gala lírica II, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Magdalena Kožená, mezzosoprano – La Cetra Basel – Andrea Marcon, clave y dirección: Alcina: Amor embrujado – Amor encantado

Lunes 17

Solo Bach, Patio de los Arrayanes, 22:30 h:

Armida Quartett

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Die Kunst der Fuge, BWV 1080 (El arte de la fuga, 1742)

Martes 18

Universo vocal. Recital lírico II, Palacio de los Córdova, 22:30 h:

Mariola Cantarero,  soprano –  José Quevedo ‘Bolita’, guitarra flamenca – Paquito González, percusión: Libre, Canción española para soprano, guitarra flamenca y percusión.

Miércoles 19

Conciertos de Palacio, Tríptico Mahler III, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orquesta Joven de Andalucía – Angela Gheorghiu, soprano – Víctor Pablo Pérez, director.

RESIDENTES:

Compositor: TOMÁS MARCO (Madrid, 1942).
Artista, director de orquesta y flautista: GIOVANNI ANTONINI (Milán, 1965).
Artista, director de orquesta, clavecinista y organista: TON KOOPMAN (Zwolle, 1944).

Mi Festival: 29 días, 39 conciertos en 9 escenarios.
Palacio Carlos V, 22:00h (5+10=15)
21, 22, 24, 25 y 27/06 // 2, 3, 6, 7, 9, 11, 12, 13, 16 y 19/07.
Monasterio de San Jerónimo, 12:30h (2+3=5)
24 y 25/06 // 1, 8 y 15/07.
Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30h (2+2=4)
23 y 29/06 // 4 y 14/07.
Crucero (Hospital Real), 12:30h (2)
2 y 16/07.
Auditorio Manuel de Falla, 20:00h (1+3=4)
24/06 // 8, 9 y 15/07.
Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00h (2+2=4)
28 y 30/06 // 5 y 8/07.
Patio de los Arrayanes, 22:30h (1+2=3)
26/06 // 10 y 17/07.
Parroquia de Nto. Salvador, 21:00h (1)
01/07.
Palacio de los Córdova, 22:30h (1)
18/07.

Balance del 72 Festival de Granada

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Aún con la «resaca musical» de 29 días y 30 noches granadinas con las correspondientes reseñas en el blog, espero hacer un resumen donde acceder a cada concierto, 39 en total con sesiones dobles los fines de semana.

Mientras preparo mi propio resumen, adjunto la nota de prensa con el BALANCE de esta 72ª edición con los links a los conciertos que asistí citados en la misma:

La 72 edición del Festival de Granada ha realizado un total de 124 actividades, las mismas que en 2022.

Al menos 55.100 espectadores han disfrutado de los 109 espectáculos programados.

60 conciertos (53,2%) han tenido carácter gratuito con un total de 19.417 asistentes

El Festival ha alcanzado este año un récord histórico de taquilla con 1.424.000 euros recaudados en los 49 conciertos puestos a la venta, lo que supone un incremento del 26,6% con respecto a 2022 y de un 58,5% si se compara con 2019 (año prepandemia)

Los Cursos Manuel de Falla han realizado un total de 14 actividades académicas con 124 alumnos, además de una exposición del Taller de fotografía.

La 72 edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada llegó anoche a su fin con la participación de la Orquesta Joven de Andalucía, dirigida por Víctor Pablo Pérez, con la presencia de la gran soprano rumana Angela Gheorghiu, que alcanzó un memorable éxito tras las cuatro arias de Puccini que interpretó, además de la popular canción de Granada, que ofreció como bis. Sin duda la edición de 2023 se recordará entre otros muchos, por el concierto del mítico cantautor norteamericano, Bob Dylan, icono del pop y folk americano de varias generaciones, que arrasó en su debut en el Teatro del Generalife.

Entre las citas más destacadas de este año hay que resaltar la inauguración del Festival con el Retablo de Maese Pedro de Falla, que se presentó en el Palacio de Carlos V en una espectacular producción de marionetas gigantes diseñadas por Enrique Lanz, director de la Compañía Etcétera, con dirección musical de Aarón Zapico.

La gran pianista china Yuja Wang, junto al director Gustavo Gimeno y la Filarmónica de Luxemburgo, ofrecieron unas ‘históricas’ Variaciones Paganini de Serguei Rachmaninov, como destacó la prensa musical. Otros tres insignes pianistas, Perianes, Trifonov y Levit, bordaron igualmente sus respectivos recitales y la mezzosoprano Madgalena Kozena cantó con un gusto exquisito las siete exigentes arias de la ópera Alcina de Haendel. Otra de las citas especiales del festival fue el recital de Lied que interpretaron la mezosoprano Anna Lucia Richter y el pianista Ammiel Bushakevitz.

Pero la obra que concitó el aplauso unánime, tanto del público como de la crítica, fue la ópera Turandot de Puccini magníficamente interpretada por un reparto de campanillas, encabezado por Anna Pirozzi y Jorge de León, junto a los conjuntos estables del Teatro Real, magistralmente dirigidos por Nicola Luisotti, en su estreno granadino. Otro gran triunfador fue el barítono Carlos Álvarez, que hacia su debut en el festival. En el apartado barroco, el legendario Ton Koopman, que recibió la medalla de honor del festival y fue el artista residente de este año, junto a Giovanni Antonini, dejó en el haber del festival una emocionante Pasión según San Juan de Bach, a pesar de las circunstancias adversas en las que se ofreció. La obra encargo del festival Ur-Nachtmusik de Tomás Marco, –compositor residente del que se ofrecieron un total de nueve obras suyas desde 1971 hasta su ultimo estreno mundial– recibió una buena acogida por parte de la crítica especializada y el público que llenaba el Palacio de Carlos V. La obra estreno fue interpretada por la Orquesta Nacional de España, dirigida por su director titular, que además ofrecieron una magnífica versión de la Séptima de Mahler, quizás su sinfonía más compleja y de difícil interpretación.

En el apartado de danza dos de las grandes compañías europeas dejaron su sello de calidad en el Teatro del Generalife. El Ballet de Hamburgo presentó su mítica producción de El sueño de la noche de verano, concebida por el legendario John Neumeier, su director durante los últimos 50 años, que se despidió de los escenarios en Granada. El prestigioso Ballet Bejart de Lausanne nos trajo otra de las más grandes producciones de finales del siglo pasado: Ballet for life. La Compañía de Antonio Najarro sorprendió al público por su belleza plástica y su originalidad. Por último, el Ballet Nacional de España trajo a Granada uno de sus trabajos más recientes y exitosos: La bella Otero, bailada por Patricia Guerrero. El flamenco volvió a tener una destacada presencia con 7 conciertos ofrecidos como en años anteriores en el Auditorio Municipal de la Chumbera y en el Palacio de los Cordova. Allí brillaron con luz propia el joven jerezano Jesús Méndez, el cantaor chiclanero Antonio Reyes acompañado al toque de un sensacional Pepe del Morao. Y otro de los grandes de la guitarra José Quevedo Bolita, que acompaño sabiduría a una cantaora volcánica como Argentina y a la soprano granadina Mariola Cantarero, que se adentró en la canción española aflamencada. Por último, el versátil instrumentista Jorge Pardo, esta vez en formación de trío, trufó con su habitual maestría el mundo del flamenco con el del jazz.

El balance final se puede calificar de muy positivo. La 72 edición del Festival de Granada ha sido en la que más localidades se han puesto a disposición del público en toda la historia del Festival con un total de 46.477 plazas disponibles frente a las 37.415 del pasado año (24,2% de incremento, de las cuales se han ocupado 38.977 localidades (83,9%) En 2022 la ocupación fue del 84,4% con un total de 31.567 entradas ocupadas. Esta oferta sin precedentes ha supuesto que el Festival haya alcanzado su récord histórico de ingresos de taquilla con 1.424.000 euros, superando las cifras del año pasado en un 26,6%. En total sumando los conciertos de pago y los gratuitos del FEX, los matinales de las iglesias, los recitales de órgano y los celebrados en el Corral del Carbón y el Centro García Lorca, la afluencia de público ha sido de 54.700 espectadores, lo que supone un aumento del 10,3% respecto de 2022.

A lo largo de 31 jornadas, se han realizado en el festival los 109 espectáculos programados, (sin ninguna cancelación), que han estado muy positivamente valorados, tanto por la crítica especializada como por los 54.700 espectadores que los han presenciado in situ. De estos espectáculos, 50 se corresponden a la 20 edición del FEX (la extensión del festival), que se ha celebrado en los 8 distritos de Granada capital y en 12 municipios de la provincia (Alhendín, Castilléjar, Cijuela, Fuente Vaqueros, Huéscar, Íllora, Laroles, Maracena, Monachil, Padul, Purullena y Yegen), además del Puerto de Motril y Sierra Nevada. Este año el festival salió por vez primera de la provincia de Granada con una extensión a Jaén capital (JONDE dirigida por Eliahu Inbal). Estas actividades han sido seguidas por 18.355 espectadores y todos estos conciertos han sido de entrada libre.

Con respecto a los Cursos Manuel de Falla, que han cumplido 54 ediciones, se han convocado 14 actividades académicas: 7 Cursos, 2 talleres, 4 clases magistrales y la Academia Barroca del Festival. El total de alumnos matriculados ha sido de 131. Una edición más se organizó la exposición Fotografía, música, danza y ciudad con los trabajos de los alumnos del Taller de Fotografía de los 54 Cursos, en la Sala Zaida de Fundación Caja Rural Granada.

Repercusión en medios de comunicación

La repercusión mediática del Festival ha sido muy amplia y con un tono positivo. Según se desprende del estudio de la Plataforma Onclusive de seguimiento y análisis de medios, la cobertura del Festival ha superado las 1.200 noticias: 1.000 recortes de prensa e impactos ‘on line’; + 32 reportajes y entrevistas en televisión; +120 cortes e intervenciones en radios. El valor económico de esta repercusión mediática se ha valorado en 12,4 Mill €.

GRABACIONES

Radio Clásica-RNE y la Unión Europea de Radiodifusión, UER (21 grabaciones)

Radio Clásica, de RNE, ha realizado 21 grabaciones, de los cuales 13 serán emitidos a través del satélite de la Unión Europea de Radiodifusión (UER).

Canal Sur – Canal Sur Más

Canal Sur televisión emitirá próximamente el concierto que ofreció el barítono Carlos Álvarez y la soprano María José Moreno con la Orquesta Filarmónica de Málaga, el 27 de junio en el Palacio de Carlos V, y además difundirá en diferido la ópera de cámara de Manuel de Falla, El Retablo de Maese Pedro.

Televisiones internacionales: (6 grabaciones)

Las cadenas internacionales de televisión, Mezzo, Medicci, France Télévisions (F3 Nouvelle Aquitaine & Corse, @CultureBox) y Qwest TV se harán eco de 6 espectáculos del Festival: El Retablo de Maese Pedro, la actuación del Ballet Nacional de España, el recital de piano de Javier Perianes, el concierto de Nereydas y los de las Orquesta Filarmónica della Scala de Milán, Gala Lírica con Carlos Álvarez y Maria José Moreno junto a la Orquesta Filarmónica de Málaga, y Orchestre des Champs-Élysées. A lo largo de los meses de agosto y noviembre habrá más de 80 emisiones de estos conciertos.

Alfa y omega

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Miércoles 19 de julio, 22:00 horas. Clausura del 72 Festival de Granada, Palacio de Carlos V, “Conciertos de Palacio”, Tríptico Mahler III: Angela Gheorghiu (soprano), Orquesta Joven de Andalucía (OJA), Víctor Pablo Pérez (director). Obras de Mahler y Puccini. Fotos propias y de Fermín Rodríguez.

(Crítica para Ópera World del jueves 20, con los añadidos de links siempre enriquecedores, y tipografía que a menudo la prensa no admite)

Como en mi bandera asturiana, esta septuagésimosegunda edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, he estado de principio a fin, alfa y omega casi simbólicos de nuestra propia vida, toda una película donde coinciden figuras que por edad están llegando a su ocaso (también pueden remontar cual Ave Fénix) junto otras que emergen en el siempre difícil universo musical.

Para clausurar por todo lo alto el alfa de una Orquesta Joven de Andalucía (OJA), esperanza sinfónica que hace 30 años sería impensable en un paisaje yermo de estudiantes con acceso a las formaciones, y que bien plantada la semilla ha germinado, crecido y dado su fruto. De importar atriles para nuestras orquestas hispanas a exportarlos por medio mundo.

En la dirección el burgalés Víctor Pablo Pérez (1954) de quien puedo presumir haberle visto comenzar su andadura en la entonces Orquesta Sinfónica de Asturias de 1980 a 1988, seguir su carrera posterior (volvería a Oviedo para dirigir María Moliner) y en plena madurez continuar aportando sabiduría a muchas orquestas, también las jóvenes como esta OJA, capaces de afrontar repertorios de altura compartiendo escenario con una de las voces más universales del momento.

Dejar como “omega” a la soprano rumana Angela Gheorghiu supone comprobar su trayectoria inmensa en una carrera que aún no tiene meta porque vive la vida desde la pasión operística y, deseándole larga vida, está claro que siempre ha sabido “morir en escena” como sus heroínas, a las que ha hecho suyas con interpretaciones históricas, y su Puccini granadino de Palacio Imperial la convierte en inmortal.

Dos mundos en la noche final, Gustav Mahler (1860-1911) y Giacomo Puccini (1858-1924), coetáneos que dejan atrás un romanticismo periclitado para comenzar un siglo XX distinto pero también convulso, aunque no lo esperasen, como sus vidas y composiciones, conocedores mutuos, de inspiración asombrosa donde la literatura marcará la simbiosis letra y música que engrandece sus partituras. Al menos por esta vez solo hubo una única letra, los libretos del genio de Lucca elevados al olimpo escénico.

Segunda actuación de Angela Gheorghiu en el festival, esta vez con la OJA eligiendo cuatro arias de Puccini por pares (con el Adagetto para orquesta en fa mayor separándolas): «In quelle trine morbide», de Manon Lescaut, «Donde lieta usci», de La bohème, «Un bel dì vedremo», de Madama Butterfly y «O mio babbino caro», de Gianni Schicchi. Auténtica exhibición vocal la de la rumana de musicalidad, gusto, técnica, dramatización de cada personsaje, matices y delicadeza que no siempre tuvo la respuesta de la potente orquesta detrás y no en el foso, aunque siempre pienso que es difícil contener la exuberancia sinfónica del de Lucca y más con jóvenes totalmente entregados. Víctor Pablo concertó bien con la soprano, no siempre fácil porque cada aria es un mundo y en intérpretes de esta altura, siempre distintas. Manon logró el silencio gélido de la bochornosa noche desde la primera frase; Mimi volvió a sacarnos la pena de una muerte joven como “la Gheorghiu” nos tiene acostumbrados a interpretar; la esperanza de Butterfly nos llevó a un Nagasaki con la pureza vocal y la carga dramática, para finalmente Lauretta cantar a papá poniéndonos la piel de gallina con los pianissimi y musicalidad que si al piano el pasado sábado cortaba el aire, con la OJA el público se rindió a sus pies. Personajes puccinianos, dramaturgia total y la categoría de una diva, dicen que la última, en agradecer el acompañamiento de unos músicos jóvenes que contarán a sus hijos esta noche histórica en Granada.

Y el regalo esperable con la orquesta sin miramientos de dinámicas para la página de Agustín Lara que Angela Gheorghiu, a quien le dejaron un abanico para aminorar el fuego, manejó la conocida canción en una personal interpretación dándolo todo en es final por todo lo alto volando sobre la tempestad sonora andaluza ante el delirio del público que llenaba el Palacio de Carlos V. Dos actuaciones de la rumana en este festival, hoy omega por la conclusión pero alfa ante la profesionalidad, entrega y excelencia de la espléndida Gheorghiu que está en ese momento de disfrutar cantando, y en Granada se le notó.

Con Mahler se abría y cerraba este concierto de clausura, la poco escuchada Nicht zu schnell, del “Cuarteto con piano en la menor” en orquestación de Colin Matthews que sirvió para templar a una OJA bien llevada por Víctor Pablo Pérez, más la Quinta que junto a la Sexta y Séptima conformaron un tríptico mahleriano muy interesante. Soy reiterativo cuando escribo que “no hay quinta mala” y la del bohemio no es una excepción. El director burgalés comenzó la Trauermarsch sin prisa, exponiendo su visión en los primeros compases, con una sección de metales equilibrada y afinada, la madera con la misma calidad, la cuerda iría ganando enteros, la tensión del Stürmisch bewegt nos dejó una percusión acertada, ya con toda la OJA rodando comandada por un Víctor Pablo claro en el gesto y marcando todo. Aplausos que me pregunto si se están convirtiendo en moda entre movimientos o provienen del desconocimiento, aunque vinieron bien para afinar ante la temperatura que aún era alta. El bellísimo Scherzo nos trajo a un solista de trompa excelente y unas lengüetas logrando ese toque “burlón”, mientras las dinámicas funcionaron algo descompensadas, de nuevo por el ímpetu juvenil, concertino a tener en cuenta, pizzicati rotundos y más aplausos al terminar este tercer movimiento. Al menos en el cinematográfico Adagietto no sucedió lo mismo, una cuerda aterciopelada plegada al rubato desde el podio, sin corbata porque la temperatura no bajaba y hasta alguna lipotimia hubo cual “Muerte en Granada” esperable, que no perturbó apenas el excelente clima alcanzado antes del optimismo final del Rondo – Finale. Allegro – Allegro giocoso. Frisch.
Alegría mahleriana al comprobar que hay futuro orquestal ante obras de envergadura, y emociones puccinianas contadas y cantadas por una Angela Gheorghiu cautivadora para un público donde no faltaron desde fans suyos venidos hasta de Texas, hasta las familias de los jóvenes que repetirán este jueves en Baeza. El examen granadino lo superaron con un bien alto, rozando el notable, y queda la reválida jienense tras el duro trabajo que siempre tiene recompensa.

PROGRAMA

Tríptico Mahler III

I

Gustav Mahler (1860-1911)

Nicht zu schnell, del Cuarteto con piano en la menor (orquestación de Colin Matthews)

Giacomo Puccini (1858-1924)

«In quelle trine morbide», de Manon Lescaut

«Donde lieta usci», de La bohème

Adagetto para orquesta en fa mayor

«Un bel dì vedremo», de Madama Butterfly

«O mio babbino caro», de Gianni Schicchi

II

Gustav Mahler

Sinfonía nº 5 en do sostenido menor (1902)

I. Trauermarsch. In gemessenem Schritt. Streng. Wie ein Kondukt

II. Stürmisch bewegt. Mit grösster Vehemenz

III. Scherzo. Kräftig, nicht zu schnell

IV. Adagietto. Sehr langsam – Attaca

V. Rondo – Finale. Allegro – Allegro giocoso. Frisch

¿Lírica flamenca o Flamenco lírico?

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Martes 18 de julio, 22:30 horas. 72 Festival de Granada, Palacio de los Córdova, “Universo vocal”, Recital lírico II: Mariola Cantarero (soprano), José Quevedo ‘Bolita’ (guitarra flamenca), Paquito González (percusión). Libre, Canción española para soprano, guitarra flamenca y percusión. Obras de Ángel Barrios, Turina, Falla y José Quevedo. Fotos propias y de Fermín Rodríguez.

Quienes me conocen me han bautizado como “omnívoro musical” y siempre abierto de miras y oído a todo intento de innovar repertorios y ganar públicos. Se habla de fusión, mestizaje, hibridaciones, inspiraciones o versiones, pues romper clichés y tomar ingredientes de siempre combinándolos de otra forma es igual de respetable. En mis años de docente explicaba al alumnado que la melodía era un cuerpo femenino al que se le vestía de diferentes formas (con armonías, ritmos, instrumentaciones y toda las técnicas ancestrales actualizadas); si el cuerpo es proporcionado y bello, cualquier ropaje o vestimenta le queda bien. Caso contrario será un arte conseguir que el ropaje disimule e incluso favorezca ese cuerpo.

Tomar obras “clásicas” de por sí bellas y (re)vestirlas para que sigan luciendo y no afeando, también es un arte. El mundo de la moda diferencia entre la “Alta costura” con modelos exclusivos y a medida de trajes únicos, frente al “prêt-à-porter”, confeccionado en serie según unas medidas o tallas predeterminadas que se acomodan a un gran número de personas, y que alcanza modelos de calidad aunque dependiendo quién los lleve parezcan exclusivos. Sobre esto desconozco la respuesta sobre si es clase, percha o vaya usted a saber pero salta a la vista (y al oído).

Toda esta introducción viene a colación porque el mundo de la música está lleno de modas, trajes a medida y comerciales partiendo de cuerpos desde todos los criterios estéticos que queramos. El flamenco, como el jazz, son músicas con alta carga de improvisación y poca escritura (aunque la preparación de las generaciones jóvenes en el primer caso, ha llevado al papel sus arreglos, creaciones o anotaciones como ya hiciesen los segundos). Se puede fusionar toda la música sin más etiquetas, y el proyecto que presentaba en su tierra la soprano Mariola Cantarero (Granada, 1978) resulta interesante porque cambia el punto de vista y la óptica: acercar la lírica y el belcanto al mundo natural de esta tierra, un patrimonio universal del que además nuestros Falla o Turina bebieron, y parecía necesario devolver lo “prestado” pues de bien nacidos es ser agradecidos, más en esta tierra y en esta noche con dos flamencos gaditanos: el guitarrista José Quevedo ‘Bolita’ (Jerez de la Frontera, 1974), para mi la auténtica “estrella” en el penúltimo firmamento granadino, y el toque de Paquito González (Sanlúcar de Barrameda, 1981), discreto pero con las pinceladas necesarias de una percusión que realza ese pellizco intrínseco a lo jondo.

El Palacio de Los Córdova registró una buena entrada y un público algo “apagado” para un proyecto interesante y bien amplificado con lo que supone de captar todo (respiraciones, desafines, excesos y dudas), percibiéndose inseguridades por parte de todos. Un espectáculo de flamenco lírico más que de lírica flamenca en la voz de “La Cantarero” intentando empaparse de tanguillos, tarantos, alegrías, seguiriyas, fandangos del Albaicín, guajiras y boleros en este marco idóneo por la propia geografía interior y exterior.

Abriría la soprano granadina con tres cantes de Ángel Barrios (1882-1964), La novia del aire (bolero andaluz), Hechizo y nostalgia, más Con puñales de cariño, impecable el toque de ‘Bolita’ llenándolo todo con esa guitarra forjada al lado de los grandes.

Importante el acercamiento del jerezano al músico sevillano Joaquín Turina (1882-1949) con tres revisiones de Poema en forma de canciones, op. 19 (1917) sobre textos del asturiano Ramón de Campoamor (1817-1901) que conocemos en su versión con piano y que desde el aire flamenco suenan nuevos, distintos, vestidos de granadina los Cantares, Los dos miedos y Las locas por amor. No es un arreglo del piano a la guitarra ni se cantan igual, mejor hablar de distintos vestidos, en este caso a medida del “modisto Bolita” aunque no encontró la talla correcta para Mariola Cantarero, que por otra parte y literalmente eligió un vestuario interesante de moda granadina como pude leer en la prensa: “en la primera parte un diseño exclusivo de Monae y joyas de San Eloy, la mítica joyería que hay en la Plaza del Carmen”. El sabor local quedó en la escena y cantar sentada como los flamencos no sumó “pellizco” aunque sea de valorar el intento del sabor granadino y andaluz. Creo que su color y timbre vocal no son adecuados para ella, pero había que probar este vestuario y comprobar la respuesta de una clientela que como quien suscribe, no pareció muy conforme.

Mientras la soprano se preparaba para la segunda parte con un vestido verde muy ampuloso de una diseñadora sevillana, José Quevedo ‘Bolita’ y el toque mínimo de Paquito González nos dejaría el Falla que Paco de Lucía llevaría a su terreno tras tiempo de estudio de las partituras, escuela con alumnos aventajados como el jerezano que nos dejó su versión y visión de la Danza del fuego fatuo y la Danza del molinero, el ropaje acorde con el resto del espectáculo y la Granada nocturna con el Albaicín y la Alhambra escuchando. Sonido bien amplificado y virtuosismo propio donde el duende también tuvo algo swing. El genio de Algeciras tuvo mucho que ver, transmitir y legar para todas las generaciones posteriores.

Y en la segunda parte las Siete canciones populares españolas (1914) de Manuel de Falla (1876-1946), un gaditano enamorado de Granada moldeando cuerpos perfectos que ‘Bolita’ intentó diseñar para la soprano con desiguales resultados, tanto por las armonías (las costuras no parecieron bien cosidas en alguna) como por la “caída” de los siete ropajes. Mi Asturiana no tuvo la claridad textual ni canora de un cuerpo musical tan hermoso aunque la Nana al menos intentó acunarnos en esta noche de calor más atmosférico que humano, y lo más “flamenco” resultó un Polo que bisarían como tercera propina tras una Granaína (dedicada a Marina Heredia, presente y “catedrática” en el buen cantar), y el famoso Adiós Granada con los mismos diseños.
Insistir en el enorme trabajo de José Quevedo ‘Bolita’ por confeccionar siete vestidos de pasarela andaluza inspirados en Don Manuel, pero la voz lírica tampoco hubiera “desfilado” vestida con los originales, como si en esta pasarela los tacones no asentasen o faltase el ritmo natural que se suplió con los buenos deseos de una mixtura sin botones ni cremalleras.

Lo más interesante fueron las dos composiciones de José Quevedo para Mariola Cantarero, diseños propios como los patrones, no visiones ni búsquedas estilísticas, verdadera creación de una guajira verdaderamente bella y en el mejor sitio para escucharla como Blanca flor de La Alhambra con una voz jugando menos en el registro agudo y acertando con la ambientación, o Si no es mi pena (Fantasía y bolero), un soneto de Francisco de Quevedo que no creo fuese sangre del guitarrista aunque encontrar los textos que musicar son otro arte.

PROGRAMA

Libre. Canción española para soprano, guitarra flamenca y percusión

Ángel Barrios (1882-1964)

La novia del aire (bolero andaluz)

Hechizo y nostalgia

Con puñales de cariño

Joaquín Turina (1882-1949)

De Poema en forma de canciones, op. 19 (1917):

Cantares

Los dos miedos

Las locas por amor

Manuel de Falla (1876-1946)

Siete canciones populares españolas (1914):

El paño moruno

Seguidilla murciana

Asturiana

Jota

Nana

Canción

Polo

José Quevedo (1974)

Blanca flor de La Alhambra (Guajira)

Si no es mi pena (Fantasía y bolero, soneto de Francisco de Quevedo)

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