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Folklore sinfónico de mi tierrina

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Jueves 2 de mayo, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Concierto Extraordinario de la OSPAConciertu de les lletres asturianes. Martín García y Juan Barahona (pianos), Rafael Casanova y Francisco Revert (percusión), Daniel Sánchez Velasco (director). Obras de Bartok, Mª Teresa Prieto y Daniel Sánchez Velasco. Entrada gratuita.

El folklore ha sido y seguirá siendo fuente de inspiración para todo tipo de música y la sinfónica es la muestra del alcance que tiene. En este día tan asturiano la OSPA traía un programa casi «de la tierrina» (así somos aquí con los diminutivos), con dos pianistas de casa en el difícil concierto para dos pianos y percusión junto a los «adoptados» tras tantos años en la orquesta, un director y compositor que pasa del atril de clarinete al podio e incluso dirigiendo una obra que enlaza con la escritura de nuestra asturiana más universal y emigrada a México, desde donde recordará su patria chica pero también homenaje a su país de adopción. Por lo tanto se puede hablar de un concierto folklórico, popular y sinfónico en el día de las letras asturianas que es el mejor escaparate (y gratis) para disfrutar de la música, y como dicen ahora, «poner en valor» nuestro rico patrimonio.

El Concierto para dos pianos y percusión de Bartók tiene su origen en la “Sonata para dos pianos y percusión”, versión con arropamiento de una orquesta sinfónica pero con los valores musicales de la “forma sonata” intactos. La versión orquestal es de 1940 (la redacción original esta fechada en 1937) y fue publicada por Boosey & Hawkes, toda una síntesis estética que surge cual explosión que se manifiesta en una estructura aparentemente clásica al respetanr la estructura en tres movimientos: forma tripartita para el primer movimiento, una melodía lírica con una sección central contrastante en el segundo movimiento, y una suerte de rondó-scherzo marcado por la tensión para finalizarla. La novedad está en la escritura rítmica y tímbrica, la unión de los pianos con las percusiones (timbales, xilófono, triángulo, platillos, bombo, tambor y tam-tam) que permite cambios constantes de ritmos, incluyendo algunos muy queridos por el húngaro a base de sonoridades mantenidas en los pianos, contrapuntos con las líneas melódicas dibujadas o sugeridas en la percusión,  «El piano percute y canta, y la percusión canta y percute» que escribía el Padre Sopeña sobre esta obra. Stravinsky, Debussy o la segunda Escuela de Viena le enseñan a Bartók a dibujar melodías dentro de un complejo instrumental con un resultado que no es un “pastiche”sino una de las obras más significativas y elocuentes del compositor.

Por todo lo anterior, que añado ante la falta de notas al programa con las que suelo completar mis reseñas, no es habitual escuchar esta versión en vivo, primero por lo difícil que resulta encontrar cuatro solistas para él mismo, sumarle un orgánico sinfónico tan exigente, más un director capaz de aunar fuerzas, pero sin salir de nuestra tierra se consiguió. Primero dos jóvenes pianistas, hoy triunfando por el mundo y que dieron sus primeros pasos musicales en Asturias, pudiendo dar fe en primera persona de sus conciertos iniciales, Martín García (Gijón, 1996) y Juan Barahona (París, 1989), capaces de sacar del teclado todo el poderío armónico, melódico y por supuesto percusivo. Con una formación que nunca se detiene, estos dos artistas son parte de mi expresión «exportar talento asturiano», por lo que es de agradecer volver a escucharlos y además juntos. La percusión en las agrupaciones instrumentales son el verdadero motor, y para este Bártok que apuesta por una rítmica trepidante más allá del folklore húngaro, en la OSPA tenemos a un tándem titular al que podemos llamar «pareja de hecho» por la cantidad de música que llevan juntos estos asturianos nacidos en Valencia, Rafael Casanova y Francisco Revert que cautivaron y se ganaron la cena por el enorme trabajo que este concierto les exige. Un espectáculo escucharles y verles cambiando rápidamente de baquetas, posiciones e instrumentos que dominan como nadie. La articulación de los instrumentos solistas protagonizaron un diálogo lleno de exigencias y virtuosismo así como de timbres sutiles y altisonantes que maduraron en la mente del compositor húngaro antes de su exilio en Estados Unidos. El entendimiento entre ellos es básico para lograr una sonoridad tan especial, y si Daniel Sánchez Velasco, que conoce como pocos a sus compañeros en ambos lados (clarinete y dirección) se pone al frente, con gesto elegante, preciso, contagiando confianza desde el trabajo, el resultado no podía ser mejor con todas las secciones en su sitio, empastadas, de amplias dinámicas y la cuerda nuevamente con el austriaco Benjamin Ziervogel de concertino invitado, junto a Daniel Jaime. Austria y Asturias casi se escribe igual con dos generaciones unidas para hacer música mayúscula, con la despedida fuera de los abonos y último entre su «familia sinfónica» de Joshua Kuhl, contrabajista neoyorkino y asturiano, en un concierto más allá de fronteras.

Aprovechando todo el montaje anterior y antes de retirarlo para continuar el concierto, nada mejor que una propina de Maurice Ravel (1875-1937), de su Suite para piano a cuatro manos Ma mère l’oyeun arreglo para percusión y dos pianos de Rafael Casanova, la «Laideronnette, impératrice des pagodes«, ideal para poder lucirse los cuatro solistas, tanto Martín como Juan nuevamente en perfecta conjunción y entendimiento con los «percu» que engrandecieron esta maravillosa página de uno de los orquestadores mejores que ha dado la historia, aires de pagoda que por estar en Asturias podríamos retitular panoya, a fin de cuentas otro «templo».

La ovetense Mª Teresa Prieto compone ya en México su poema sinfónico Chichén Itzá, nueva fuente inspiración aunque nunca olvidará sus raíces asturianas. Estructurado en movimiento único en do mayor constituido por tres temas fundamentales donde la creadora parte de sendas ideas literarias inspiradas en las ruinas mayas de Yucatán, la cultura maya del juego de pelota, la serpiente emplumada y el sacrificio de una doncella, un acercamiento fantasioso partiendo de «movimiento, muerte y enigma» con una música que no describe sino que imagina, construcción nacida de impresiones que a pesar del origen programático, la sensación al escuchar esta página no es la de ver algo, sino de estarlo soñándolo, entrelazando temas y con un desarrollo discursivo de gran sutileza tímbrica y la instrumentación que usase en su Sinfonía Asturiana (madera a dos con corno inglés y clarinete bajo, cuatro trompas, tres trompetas, tuba, arpa, timbales, tambor indio, y la cuerda). Sobre la vida y obra de María Teresa Prieto sigo recomendando el libro publicado en 2020 por la Universidad de Oviedo de la doctora Tania Perón Pérez que lleva como subtítulo «Creación y añoranza en el México del siglo XX». Buena interpretación de la OSPA con Daniel Sánchez Velasco entresacando sensaciones, planos sonoros como si una de sus partituras cinematográficas se tratara, sonidos claros y motivos precisos, incorporando el teponaxtle de tradición maya con la intención de reflejar el ritmo y sonido de esa cultura precolombina tan misteriosa y rica como el ambiente logrado con su música.

Y para finalizar, casi como una continuación estilística pero con un dominio en la instrumentación, sus Tres canciones asturianas que todos los presentes reconocieron, son una línea a seguir desde el propio Torner que las recopilase hasta otros compositores que se inspiraron en nuestro folklore, los más cercanos en el tiempo el nunca suficientemente reconocido Benito Lauret (un cartagenero tantos años en nuestra tierra y lo que por ella trabajó) o Antón García Abril. En estas tres páginas, aplaudidas por separado, Daniel Sánchez con un fino trabajo orquestal, reviste de banda sonora canciones que ya cantasen nuestros antepasados, orquestaciones del Dime paxarín parleru, con unas trompas compactas y toda la grandeza sinfónica sin perder el carácter y rítmica, la hermosa, lírica y emotiva Ayer vite na fonte con el oboe presentando y jugando con el tema en un ambiente onírico de nuestra rica mitología de xanas y ayalgas retomado por una cuerda aterciopelada, evocadora del musgo, y finalmente saltar de alegría como en una romería tradicional, Sal a bailar cual banda sonora imprescindible para publicitar nuestra tierra que como el himno  tan conocido, es para vivirla «en todas las ocasiones». Si las orquestaciones del maestro avilesino son de película, el sinfonismo de nuestro tiempo, la respuesta de sus compañeros estuvo a la altura que se merecen estas tres canciones que crecen y no mueren, material plenamente exportable.

Comenzamos mayo con mucho talento que no siempre se queda en Asturias pero la llevan siempre en el alma.

PROGRAMA

Bela Bartók (1881-1945): Concierto para dos pianos y percusión.

Mª Teresa Prieto (1895-1982): Chichén Itzá (1942).

Daniel Sánchez Velasco (Avilés, 1972): Tres canciones asturianas.

El baúl sinfónico

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Viernes 16 de junio, Auditorio «Príncipe Felipe» de Oviedo, I Festival Universitario de Música Iberoamericana (musicUO). Clausura . 19:00 horas, Conferencia de Ramón Sobrino y Tania Perón: «Soledad Bengoechea, Mª Teresa Prieto y Pedro Miguel Marqués: tres compositores que regresan a los atriles sinfónicos». 20:00 horas, Concierto: OSPA, Néstor Bayona (director). Obras de Bengoechea, Mª Teresa Prieto y Pedro Miguel Marqués.

Junio marca el final de curso, de los campeonatos donde el fútbol sigue siendo el deporte rey, pero también de las temporadas musicales antes de los esperados festivales de verano.

Igualmente llegaba a su fin este primer festival «musicUO» que ha llevado por distintos conejos asturianos a intérpretes y obras que están saliendo del «baúl de los recuerdos», desempolvándose y hasta restaurándolas gracias a una Universidad de Oviedo donde la Musicología es pionera y de su facultad salen promociones que continúan la labor incansable y no siempre reconocida de recuperar nuestro patrimonio musical.

De nuevo el doctor Ramón Sobrino nos daría una clase para hablarnos de una poco conocida compositora madrileña como Soledad Bengoechea (1849-1893), recordarnos de nuevo al mallorquín Pedro Miguel Marqués (1843-1918), más la ovetense Mª Teresa Prieto (1896-1943) de quien su máxima conocerdora e investigadora la profesora Tania Perón completarían esta clase de «extensión universitaria», preparándonos a las obras que sonarían en el concierto posterior de la OSPA.

Tengo que calificar de interesante conocer a Soledad Bengoechea y todo su entorno vital, social y musical, de biografía curiosa y con muchas obras desconocidas donde no faltaba la música de salón, y de ella el Capricho-Scherzo (1872) original para piano, una obra de apenas cinco minutos que orquestada por otra personalidad musical de su tiempo como Casimiro Espino (1845-1888), ganó en calidad gracias al oficio de este maestro y compositor con multitud de obras estrenadas por la Sociedad de Conciertos de Madrid (SCM), siendo el doctor Sobrino uno de sus «descubridores» y artífices de este reestreno en el siglo XXI. Tanto la SCM de la que en la anterior conferencia nos habló el profesor como de la Unión Artístico-Musical y los conciertos también en el verano madrileño, darían para todo un trimestre, pero al menos situamos a la compositora y uno de sus valedores musicales, sin dejarse en el tintero las contraprogramaciones y hasta los «duelos líricos» entre el citado Casimiro Espino y su «rival» Mariano Vázquez, «conflictos musicales» con otra historia para conocerla aunque sólo disfrutásemos con las pinceladas y buen humor de nuestro Ramón. De Marqués ya escuchamos el pasado 1 de junio su poema En la Alhambra que casi termina en la basura. Al menos sus cinco sinfonías están editadas y grabadas, escuchando este viernes la tercera. Diseccionadas y analizadas nos permitieron apreciar la calidad de una generación de compositores que conocían muy bien su trabajo, lo que se hacía en Europa y aportando unas obras que correrían distinta suerte, por lo que la recuperación al menos las reubica y reconoce en nuestro tiempo.

De la compositora trasterrada a México Mª Teresa Prieto (1896-1943), la profesora Perón nos la situó sin tiempo para ahondar mucho en aquel entorno familiar de Ciudad de México y su estilo, que navegaría entre dos maestros que además creyeron en sus composiciones: Manuel M. Ponce y especialmente Carlos Chavez, el mundo nacionalista tradicional del primero frente al segundo más moderno, y que además estrenaría la obra que volveríamos a escuchar en la primera parte.

La OSPA llega a junio en el mejor estado de forma aunque con algunos cambios «en la alineación titular» de principales no habituales pero igualmente sinónimo de calidad y entrega tras una temporada llena de esperanza pero sin concertino (este viernes tomando las riendas Héctor Corpus) y bajo la dirección del ilerdense Néstor Bayona, a caballo entre Berlín y Barcelona, pianista  y batuta invitada por muchas formaciones, siendo el director residente de la NOSPR (Orquesta Sinfónica de la Radio Polaca), quien este viernes debutaba con la OSPA defendiendo un programa exigente.

El  Capricho-Scherzo (1872) de Bengoechea pese a ser como una miniatura sinfónica, el maestro Bayona ya marcaría su estilo personal, de gestos claros y muy expresivos, buscando el mejor balance orquestal para una música  agradable de escuchar.

Palabras mayores para la conocida Sinfonía nº1: Sinfonía Asturiana (1942-43) de Mª Teresa Prieto que sonaría por vez primera en su Oviedo natal de la mano del maestro Ángel Muñiz Toca al frente de «su» orquesta (entonces Orquesta Sinfónica Provincial de Educación y Descanso) un 30 de diciembre de 1951 en el Campoamor. Como bien nos contó la profesora Perón es una obra que recoge las enseñanzas e ideas de Ponce en cuanto a la cita directa y estilizada de temas folklóricos españoles, todos reconocibles en los movimientos extremos, (más en el primero Adagio-Allegro) del que la propia compositora dejó escrito que la comenzó a escribir llena de nostalgia y sentimientos de su Asturias natal. Mucho más interesante el Andante central en la línea de Chavez quien además le daría el empujón de ampliar la plantilla orquestal. Esta sinfonía asturiana vuelve más a menudo a los atriles y la OSPA con Bayona nos dejarían una interpretación muy luminosa, llena de matices, con todas las secciones presentes y respondiendo a las indicaciones de una batuta ágil aunque la gestualidad fuese completa y entregada.

La segunda parte la ocuparía la Sinfonía nº 3 en si menor (1876) de Pedro Miguel Marqués de las cinco que escribió. Cuatro movimientos «de escuela» (I. Andante non troppo. Allegro assai; II. Andante con moto; III. Tema con variaciones. Allegretto gracioso; IV, Allegro brillante), forma muy trabajada, aires evocadores por las múltiples referencias (más allá de las que nos adelantase mi admirado Ramón Sobrino como esa «marsellesa» del brillante final), papeles exigentes para todas las secciones que sonaron empastadas, limpias incluso en los pasajes más complicados, con unísonos rotundos, y destacando por lo original ese tercer movimiento donde las variaciones sirvieron para valorar la excelente escritura y oficio de Marqués en el destacado buen momento final de la formación asturiana a pleno rendimiento, con unas maderas nuevamente de sobresaliente.

Pese a la entrada libre, el auditorio no presentó buena entrada, y no creo sea disculpa el calor con tormenta a la salida. El programa era interesante, novedoso y con una orquesta de altura para disfrutar este viernes, pero supongo que la evaluación final de los responsables intentarán subsanar posibles errores y buscar soluciones para recuperar un público que se ha ido perdiendo y no solo por la pandemia que evidentemente dejó tocada parte de la afición. Al menos en otros entornos se ha recuperado y además con éxito. Decía nuestro siempre recordado e insustituible Vasiliev que «un pesimista es un optimista bien informado», pero sigo con muchas esperanzas para el próximo curso. Ahora toca cargar las pilas antes del otoño que siempre da el pistoletazo de salida, aunque estar jubilado me suponga no mirar el calendario.

Femenino plural

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Jueves 10 de marzo, 20:00 horas. Teatro Campoamor, Oviedo: Concierto «En clave de mujer». Oviedo Filarmonía, Ana Nebot (soprano), Anne Hinrichsen (directora). Obras de Grażyna Bacewicz, Mª Teresa Prieto y Louise Farrenc. Entrada butaca: 14 €.

Concierto en femenino, desde las compositoras a las intérpretes para un público que apenas ocupó la mitad del Campoamor, una pena porque resulta siempre interesante recuperar obras poco conocidas más en el caso de la ovetense Mª Teresa Prieto y Fernández de la Llana interpretada por su paisana la soprano Ana Nebot que era un aliciente.

Hay que reconocer que las obras elegidas no son para emocionarse pese a su excelente escritura y oficio en cada una de ellas, y esa falta de sentimientos se notó durante todo el concierto, a excepción de las canciones de las asturianas, especialmente las tres últimas, por lo que Anne Hinrichsen, directora alemana afincada en Suiza, se caracterizó por una lectura de las obras algo plana, precisa pero poco «efusiva», limitándose a marcar lo necesario, todo muy académico pero sin pasión, aséptica, aunque la Oviedo Filarmonía siempre responde y volvió a demostrar que funciona tanto en el foso como sobre el escenario afrontando todo tipo de repertorios.

El Concierto para orquesta de cuerda (1948) de la polaca Grażyna Bacewicz (1909-1969) presenta un lenguaje propio del inicio del pasado siglo, tres movimientos bien construidos para disfrutar de una forma musical atemporal y guiños históricos desde una escritura con mucho «oficio» que triunfó en los EEUU o Francia, aunque parece que esta tarde en Oviedo pasó sin pena ni gloria, no sé si por desconocida (aplausos al final del primer movimiento Allegro) o por la ausencia de referentes auditivos, si bien donde la cuerda filarmónica pudo lucirse sería en el Vivo final, destacando en toda ella los solistas de los primeros atriles (Marina Gurdzhiya y Gabriel Ureña) aunque sin la suficiente fuerza como para estremecernos.

Interesante escuchar las Canciones modales de María Teresa Prieto (1895-1982) en la voz de Ana Nebot, quien está recuperando la obra vocal de la exiliada compositora ovetense junto al pianista Aurelio Viribay. Las notas al programa de  la doctora en Musicología por la Universidad de Oviedo Tania Perón, verdadera autoridad en la vida y obra de nuestra mejor compositora, analiza este ciclo que adaptado para voz y pequeña orquesta se estrenaría en la capital del Principado, en 1957 ya entonces «La Viena Española», cantando la siempre querida profesora Celia Álvarez Blanco (1933), dirigiendo Ángel Muñiz Toca (1903-1964) la entonces denominada Orquesta Sinfónica Provincial, germen de la actual OSPA, que ya entonces defendía a Prieto como un valor de nuestro patrimonio musical.

Seis canciones con giros folclóricos, por populares, como los de otros grandes compositores españoles, muchos también exiliados, que le dan cierto toque nostálgico, con una escritura orquestal sobria y primando la voz, como así lo entendió Anne Hinrichsen para dar todo el protagonismo a Ana Nebot, que defendió cada una de las seis canciones con total entrega y dominio, gestualidad para todas ellas, matices amplios, volumen suficiente en todos los registros y emociones literarias hechas música, pues pese a faltarnos los textos, los escuchamos con suma atención: la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz en las dos primeras, Vicente Aleixandre la última, los asturianos Alejandro Casona (tercera) y Carlos Bousoño (quinta) que en el exilio se sentirían aún más cercanos, y hasta Esta verde hierba de la propia Mª Teresa Prieto, cuarta de las seis canciones que emocionaron al teatro, especialmente Cristo en la tarde y ¿Quién dijo acaso? por su expresividad y excelente fusión de letra y música que las canciones deben tener, y las de la ovetense atesoran, breves e intensas. Bien Oviedo Filarmonía y la maestra Hinrichsen arropando en todo momento a la soprano Ana Nebot.

Por último la Sinfonía nº1 en do menor, op. 32 de Louise Farrenc (1804-1875) volvió a demostrar el oficio de la compositora francesa, una figura de su tiempo y de las pocas que siguen escuchándose en las programaciones sinfónicas (hace apenas un año la interpretó la OSPA dirigida también por una mujer). Bien está reivindicar el papel femenino pero no por el hecho del género sino para dar visibilidad a tanto talento olvidado en los archivos (digno de resaltar los trabajos en redes sociales y especialmente la musicóloga Sakira Ventura y su Mapa de Compositoras) con miles de seguidores), y no digamos en el podio, que comienza a ser pujante incluso como titulares de orquestas, pero no todas las obras tienen la suficiente «calidad» que las permita triunfar en los programas. Así me sucedió entonces y esta tarde con la sinfonía de Farrenc. La Oviedo Filarmonía está en un excelente momento como pudimos comprobar hace cuatro días, y la batuta evidentemente es importante en el producto final pero también la conexión, el trabajo previo (que no parece haber sido suficiente) e insisto en las obras elegidas, y esta «primera» tiene buenos momentos para disfrutar pero carece de ese «plus» que sinfonías de mayor enjundia y poco programadas, esconden y también necesitamos escuchar en vivo.

Al menos María Teresa Prieto sigue sonando en su ciudad, recuperando su excelente catálogo, bautizando el Concurso Internacional de Composición para mujeres del Ateneo Musical de Mieres, y demostrando que la música cada vez es más femenino plural.

8M de mujeres y música en Mieres

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Domingo 8 de marzo, 20:30 horas. Auditorio Teodoro Cuesta, Mieres. Concierto «Día de la muyer»: Banda Sinfónica del Ateneo Musical de MieresAntonio Cánovas Moreno (director), Alberto Cienfuegos «Michel» (presentador). Estreno absoluto de las obras de Mª Luz Ortíz, Mª José Belenguer y Pilar Miralles, ganadoras del I Concurso Internacional de Composición para Mujeres «Mª Teresa Prieto».

El Ateneo Musical de Mieres desde su fundación en junio de 2018 no obvió la importancia de la mujer en la música y así en marzo del pasado año ofreció el concierto De ellas con obras de compositoras y dirección femenina a cargo de dos componentes del propio Ateneo (la clarinetista Elba Rodal y Lara González, oboe). A raíz de este concierto se planteó con tanta ilusión como esfuerzo crear el I Concurso Internacional de Composición para Mujeres «Mª Teresa Prieto«, nombre de esta compositora asturiana no suficientemente reconocida y muerta en el exilio mexicano; con un jurado de prestigio formado por Zulema De la Cruz, Ferrer Ferrán y David Rivas, valoraron hasta el día 14 de octubre todas las obras recibidas, emitiendo su veredicto y actuando como secretario Antonio Cánovas Moreno, director de la Banda Sinfónica del Ateneo Musical de Mieres.

El 18 de octubre de 2019 en el transcurso del concierto «Homenaje a Morricone» de la Banda Sinfónica del Ateneo Musical de Mieres con la Capilla Polifónica «Ciudad de Oviedo» como invitada, se daban a conocer las tres ganadoras, que además de los premios en metálico y los diplomas acreditativos, entregados en este concierto del 8M por el Director Xeneral de Política Llingüística Antón García Fernández, en representación de la Consejería de Cultura Política Lingüística y Turismo patrocinadora el concurso, la Concejala d’Igualdá y Feminismo del Ayuntamiento de Mieres Nuria José Ordóñez Martín, y el presidente del Ateneo Musical de Mieres Pablo Álvarez, realmente el verdadero premio para todo compositor es escuchar por vez primeras sus obras en directo, esta vez interpretadas por la Banda Sinfónica del Ateneo Musical de Mieres dirigida por su titular Antonio Cánovas Moreno, asistiendo las tres compositoras.

Paso a continuación a dejar el programa del concierto enmarcado en un día especial, así como las notas sobre las composiciones de sus autoras y sus biografías, sin entrar en más consideraciones por ser parte implicada pero no por ello olvidarme de este acontecimiento musical con muchas M mayúsculas y protagonistas: Marzo, Mieres, Mujeres y Música.


OBRAS, NOTAS AL PROGRAMA Y BIOGRAFÍAS

DE BARCOS, ESPUMEROS MORENOS Y PUERTOS ASTURIANOS (MARIA LUZ ORTÍZ HERNÁNDEZ) Estreno absoluto.
Tercer premio del I Concurso de Composición “María Teresa Prieto”.

De barcos, espumeros morenos y barcos asturianos es una obra programática que cuenta la historia de cómo los espumeros morenos, seres mitológicos asturianos, ayudan a los barcos a llegar a tierra firme en días de niebla. Así, la compositora, con un estilo influenciado por el sinfonismo de los años 70 de la música de cine y la música folklórica, busca recrear con su música cuatro escenarios principales: el barco, la niebla, los espumeros morenos y la llegada a puerto asturiano.
De esta forma, la música que caracteriza el barco tendrá un carácter heroico y grandioso, donde la percusión y la sección de metales tendrán un gran protagonismo. Por otro lado, el uso de armonías más disonantes representará la niebla, que sorprenderá a la navegación en su travesía. Los espumeros morenos serán caracterizados por el flautín después de la niebla y, por último, la llegada a puerto asturiano será representada por una melodía placible y cantabile que muestra la belleza de las costas asturianas.

LAS CARBONERAS DEL NALÓN (MARÍA JOSÉ BELENGUER DOLZ) Estreno absoluto.
Segundo premio del I Concurso de Composición “María Teresa Prieto”.

Las Carboneras del Nalón es un homenaje a las primeras mujeres que trabajaron en las minas del Nalón, que eran llamadas carboneras. Su labor estaba en el exterior de la mina, donde realizaban todo tipo de tareas como la limpieza de vagones y herramientas, traslado de cestas llenas de carbón, etc. Además de ser pioneras como mujeres trabajadoras y en el sector de la minería, muchas de ellas mantenían a su familia de este modo al quedar viudas tras la guerra.
La obra nos presenta dos ambientes sonoros distintos que se van sucediendo; por un lado los sonidos de la mina, que recrean la atmósfera sonora del metal, la tierra y las detonaciones, que provocan una tensión y un sentimiento de preocupación constante en las carboneras, por el peligro que suponen para los que trabajan bajo tierra. Por otro lado, un tema melódico con carácter folclórico, que es el hilo conductor de toda la obra, constituyendo un verdadero leitmotiv de las carboneras.

LA MAR CUAJADA: Entrada en la Noche de San Juan – En contra del Cuélebre – La victoria y el tesoro (MARIA DEL PILAR MIRALLES CASTILLO). Estreno absoluto.
Primer premio del I Concurso de Composición “María Teresa Prieto”.

La mar cuajada es una fantasía sinfónica para banda basada en la mitología asturiana que trata sobre este lugar legendario. Según la historia, la mar cuajada es el lugar al cual van a vivir los cuélebres cuando ya envejecen, un lugar situado mar adentro donde además estos seres custodian un abundante tesoro. El cuélebre es una serpiente gigante y alada, y es en la noche de San Juan en el único momento en que éste duerme y se puede entrar a su morada. Es por eso que esta fantasía comienza con un primer movimiento llamado «Entrada en la noche de San Juan», relatando la entrada de los humanos con la intención de rescatar este tesoro. El segundo movimiento es «En contra del cuélebre», cuando éste despierta de repente para enfrentarse a ellos, también introduciendo una potente tormenta frente a ellos. Por último, «La victoria y el tesoro» para aquellos que entraron en la mar cuajada, cierran la obra recordando la misma forma en la que entraron y volviendo a tierra triunfales.

Biografías de las compositoras:

MARI LUZ ORTIZ HERNÁNDEZ: Nace en 1995 en Guadix (Granada). Inicia sus estudios musicales en su ciudad natal en el CPM Carlos Ros de Guadix (Granada) en la especialidad de piano. Termina las Enseñanzas Artísticas Superiores en junio de 2017 en la especialidad de Composición en el Real Conservatorio Superior de Música Victoria Eugenia de Granada y, posteriormente, realiza el “Máster de Composición aplicada a medios audiovisuales y artes escénicas” en el Conservatorio del Liceo de Barcelona, encontrándose entre el profesorado del mismo compositores de reconocido prestigio dentro de la música para cine como José Nieto.
Cabe destacar de su currículum como pianista el Primer Premio en el Concurso de Interpretación del CPM Carlos Ros y su puesto de Semifinalista en el Concurso Provincial de Interpretación de la Diputación de Granada. Como compositora, son notables los siguientes galardones: Primer Premio en el I Concurso de Composición e Interpretación del CPM Carlos Ros y Primer Premio en el X Concurso de Composición del RCSM Victoria Eugenia en la modalidad B. Además, es una de las seleccionadas por la Asociación de Música Electroacústica de España (AMEE) para la realización del “Proyecto AMEE para Nuevos Creadores” (PANC) en 2017. Es miembro de la Asociación de Compositores de Málaga (ACIM) y cuenta con numerosos estrenos en ciudades como Londres, Madrid, Granada, Málaga, Valencia y Jaén. También participa en varios proyectos para la creación de la banda sonora de algunos cortometrajes y documentales.

MARÍA JOSÉ BELENGUER DOLZ: Nacida en 1983 Onda (Castellón), ha realizado sus estudios musicales en el Conservatorio Superior de Castellón, donde obtiene el Título Superior en la especialidad de Flauta travesera (2008) y el Título Superior de Composición (2009). Paralelamente realiza estudios de Piano. Posteriormente realiza el Master oficial en Musicoterapia en la Universidad Católica de Valencia (2011) y el Master de Composición para Medios Audiovisuales (2015-16) en el Centro Superior «Katarina Gurska».
Su inquietud por la composición la lleva a asistir a diferentes cursos, seminarios, talleres, durante su formación con compositores como Jose Manuel López López, Agustín Charles, Tomás Marco, Cristóbal Halffter, Jose María Sánchez Verdú.
Ha sido becada por la Junta de Andalucía para asistir al curso de composición: Cátedra Manuel de Falla (2007), con el compositor Mauricio Sotelo como tutor de dicho curso, en el que estrenó su obra «Marabunta».
Ha sido seleccionada para el panel de lectura del Encuentro de composición INJUVE 2007, en el cual tuvo como profesores a Hilda Paredes, Philippe Hurel, Poul Rudders y Jesús Rueda. A raíz de este encuentro asiste a clases particulares en Londres con la compositora Hilda Paredes durante dos años.
Ha sido seleccionada para participar en el Encuentro de composición INJUVE 2008, en el cual tuvo como profesores a Marcela Rodríguez, Yann Maresz, Lucca Francesconi y Jesús Rueda.
Ha obtenido el segundo premio “Carmelo Alonso Bernaola”, en la 23ª edición de los Premios Jóvenes Compositores Fundación Autor-CNDM 2012, con su obra “Ida y vuelta”. Nominada en la X edición de los Premios Jerry Goldsmith a la categoría de Mejor Canción por su trabajo «The girl who lives in me», que pertenece a la Banda sonora de «Mi peor Enemiga», de Mario Ayala.
Ha obtenido el segundo premio en el I Concurso Internacional de Composición para banda «María Teresa Prieto».
Ha ganado el premio a Mejor música original en el Asians on film Festival 2019 por la banda sonora del cortometraje «Cul-de-sac».
Ha recibido encargos para festivales Internacionales como ENSEMS 2009, ENSEMS 2015, Circleart I, Femme in art, etc. Sus obras han sido interpretadas por grupos como Taller Sonoro, Grup Instrumental de Valencia, Grupo Instrumental Siglo XXI, etc.
En el ámbito de la música para medios audiovisuales ha compuesto música para cortometrajes como «Eiénesis» (Premio Proyecta 2010) dirigida por Miguel Ángel Font Bisier, «Mi peor Enemiga» dirigida por Mario Ayala (Nominada a los X Jerry Goldsmith por este trabajo), «Cul-de-sac», dirigida por Cara Lawons, para el videojuego «Lost King’s Lullaby» , para obras de teatro como «Casa Lupe desde 1798» escrita por Inés de Miguel y dirigida por David Couso, etc.
Trabaja como arreglista para la Orquesta SAMVO, con la que realiza arreglos de todo tipo de repertorio (Beatles, Disney, Rock, Pop) adaptándolo para orquesta sinfónica para artistas de la talla de Paco Arrojo, Pepa Aniorte, Gisela, Sandra Polop, Reke, Vicente Seguí, Lorena Gómez, Rafa Blas, etc.
Trabaja como Editora y asistente de Orquestación para la compositora Claudia Montero, ganadora de cuatro Latin Grammy’s.
Trabaja como Editora y copista para la editorial Eurindia Ediciones.


MARÍA DEL PILAR MIRALLES CASTILLO:
Nace en Almería en 1997 y estudia doble especialidad de flauta y piano en las enseñanzas profesionales de música. Realiza sus estudios superiores de composición en el Real Conservatorio Superior de Música “Victoria Eugenia” de Granada. Actualmente estudia el Máster de Composición Electroacústica en el Centro Superior de Enseñanza Musical “Katarina Gurska” de Madrid. Ganadora del segundo premio en la categoría Junior de la International Antonín Dvorák Composition Competition 2019 en Praga y del XIII Concurso de Composición del RCSM Victoria Eugenia en la modalidad de música de cámara. Ha realizado cursos y masterclasses de composición con Enrique Rueda, Alicia Díaz de la Fuente y Brice Pauset, entre otros.

Nuestra ENHORABUENA a ellas y al Ateneo Musical de Mieres