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En casa y de casa

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Viernes 14 de febrero, 19:45 horas. Sociedad Filarmónica Ovetense: Ludis Duo. Obras de: J. C. Bach, Mozart, Schubert, Debussy y Ligeti. Concierto 4 del año 2020, 2.001 de la Sociedad.

Reseña para La Nueva España del sábado 15, escrita desde el teléfono móvil, y editada desde casa con los añadidos de links (siempre enriquecedores y a ser posibles con los mismos intérpretes en el caso de las obras), fotos mías y tipografía, cambiando muchos entrecomillados por cursiva que la prensa no suele admitir.

La agrupación de piano a cuatro manos Ludis Dúo, formada por los pianistas ovetenses Andrés Martínez y Fernando Santirso se suman a una tradición que la centenaria sociedad filarmónica ha apoyado siempre, recordando a Achúcarro y su esposa Emma Jiménez o los más Mª Teresa Pérez y Francisco Jaime Pantín (Dúo Wanderer), profesor éste de ambos pianistas con cuatro manos y un solo alma, pues el entendimiento necesario necesita unificar sonido además de sentimientos.

Formados en nuestro Conservatorio siguen estudios en Holanda y Alemania pero uniéndose en estos conciertos que son una delicia para la música de cámara engrandecida con veinte dedos, pianistas de casa en una velada íntima casi de salón.
Uno de los hijos de Bach, Johann Christian (1735-1782), abrirá un Clasicismo que Mozart llevará a la cumbre, dos sonatas bipartitas del alemán (Opus 18, nº 5 y 6) y la K358 del austríaco, complementarias y bien ejecutadas por el Ludis Dúo con esa frescura no exenta de virtuosismo, especialmente el tercer movimiento Molto presto.

El recorrido histórico continuaría con el Rondó D951 del Schubert (1797-1828) maduro y romántico, arrebatador entendimiento de los “Ludis”,
el impresionismo de Debussy (Petit Suite L65) colorido, brillante e incluso danzado a pares en su Ballet, más el felizmente recuperado de nuestro tiempo, el húngaro György Ligeti (1923-2006) con su Sonatina que es como volver a la forma y firma inicial desde la actualidad de un dúo que fue creciendo a lo largo del programa. Regalo de otro Ligeti contemporáneo, permutándose roles en igual complicidad y calidad más el Bach de Kurtag para meditar musicalmente sobre la juventud, lo eterno y las oportunidades de esta Filarmónica. Excelente Ludis Dúo.

Opera(ndo) Zapico desde dentro

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Domingo 15 de diciembre, 12:00 horas. Museo de Bellas Artes de Asturias, Oviedo, Palacio de VelardeForma Antiqva: presentación de su nuevo disco «Ópera Zapico«. Entrada libre.

Preciosa y original «matiné» de los Hermanos Zapico, en casa y como en ella, Forma Antiqva en su formación primigenia y sin extras, presentando su último trabajo en el mejor entorno posible, el patio del Palacio de Velarde con amigos y familia arropando, tocando para nosotros

Del disco, otra exquisitez del sello Winter&Winter, disco excepcional para la revista Scherzo y de nuevo nominado a los Premios ICMA 2014 (en la categoría «Barroco instrumental» como en 2012), críticas más que merecidas, música que de antigua solo tiene el nombre porque con los Zapico suena más que nunca como actual, asombrado desde el primer día que lo escuché, esta vez sin los invitados de lujo para poder sentir todo el proceso hasta la elección del repertorio. Búsqueda de sonoridades cordófonas en combinaciones de clave, trioba y guitarra barroca alternada con el archilaúd para equilibrar melodías y armonías de las arias que les (nos) gustan y vuelven a recrear haciéndolas suyas.

Imposible desgranar cada una de ellas, escuchadas casi en medio del trío, sintiéndome uno más entre ellos, vibraciones a flor de piel en el estricto sentido, desde «il mandolino» hecho clave por Aarón para la «canzonetta» del Don Giovanni mozartiano, el dúo de los gemelos Pablo y Daniel de José de Nebra resonando eterno en un entorno propicio, sin olvidarme la Obertura de Artaserse de J. C. Bach auténtica delicia tímbrica donde el trío sonó a orquesta de cámara, si se me permite, orquesta palaciega en «El Velarde«. Siempre un gusto escuchar tan cerca las virtuosísticas ornamentaciones del clave, los potentes bajos de la tiorba luego transmutados a punteos o los ritmos de la guitarra que vuela en las melodías o contrapuntean al archilaúd. Técnica al servicio de la música que siempre subrayo, y auténtico concierto de «concertar«: acordar, pactar, decidir conjuntamente.

Intervenciones también en palabras de cada uno de ellos, en los momentos justos, colocadas inteligentemente para tantos agradecimientos e historias de la «cocina» antes de deleitarnos con el producto en el plato, que tiene por delante mucho recorrido. Händel poniendo emociones íntimas en el «Lascia ch’io pianga» de Rinaldo protagonizado por los tres, y palabras musicales con «el tesoro» de Rodelinda, las gracias con Purcell repartidas entre Dido y Eneas y la chacona mágica de las hadas, hasta rematar la fiesta como si del «Concerto Zapico 2″ (que aún esperamos) se tratase, la esencia fresca de Las Indias galantes (Rameau) y el jolgorio de las Folías que los hermanos trabajan desde las «Diferencias» que unen.

Si este disco es una joya de coleccionista para enamorar a públicos de todos los gustos, los directos de Forma Antiqva son regalos que hacen festivo cada concierto suyo.

Los Zapico «operan» desde Asturias

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Ya tengo en mi poder el nuevo disco «Ópera Zapico» para el sello alemán WinterAndWinter, y ya es el quinto (aplíquese al refrán), disponible también en iTunes© y Amazon©, un disco pergeñado con tiempo y grabado en casa, en el Auditorio de Oviedo, la residencia de la formación Forma Antiqva el pasado mes de marzo con unos arreglos propios desde Monteverdi a Mozart, que sin perder nunca el estilo propio de los hermanos Zapico, cuenta con invitados cercanos de calidad contrastada, dando de nuevo en el clavo con otra apuesta arriesgada pero capaz de atraer a aficionados de todo tipo, incluyendo los líricos, que en Asturias abundan. Como escribía un periodista carbayón, son «bombones de ópera con sabor Zapico«, arias reconocibles para los melómanos y nuevas en su concepción instrumental.

Intérpretes:

Aarón Zapico: clave y órgano – Daniel Zapico: tiorba – Pablo Zapico: guitarra barroca y archilaúd.

Artistas invitados:

Alejandro Villar: flauta de pico – David Mayoral: percusión – François Joubert-Caillet: viola de gamba – Lluís Coll i Trulls: cornetto – coro El León de Oro (director: Marco Antonio García de Paz).

A continuación paso a describir obras, autores y primeras impresiones con el CD sonando en la cadena de música (siempre de más calidad que en otro tipo de reproductores), notas escritas desde la inmediatez de su escucha, aún necesitando, como todo, más tiempo para detalles que necesitan posar y pesar.

1. «Deh vieni alla finestra»Don Giovanni– (Mozart).

Trío en estado puro con un «clave mandolino» y las cuerdas pulsadas cuasi sinfónicas, cantando este oyente en la ventana catódica.

2. «Air pour les Sauvages»Les Indes galantes– (Rameau).

Los tres hermanos con la excelente percusión de Mayoral pletóricamente danzante y rococó.

3. «Quella Clizia innamorata»Il più bel nome– (A. Caldara).

La delicadeza del trío con los ornamentos adecuados y en su sitio creando atmósferas elegantes de protagonismos sabiamente elegidos.

4. 5. 6. «Overture» de Artaserse (J. C. Bach).

Una obertura cual «concerto grosso» se tratase en sus tres movimientos con el desparpajo y jovialidad de los Zapico: el Allegro di molto pletórico de sonoridades, pasajes virtuosos de limpieza prístina, armonías redondas de guitarra funcionando hasta percusivamente alternando con intervenciones solistas compartidas, aún más presentes en el Andante de refinado salón en los tres artistas siempre compartidos, para desembocar en el Presto de fulgor y luminosidad casi de fuegos de artificio.

7. «O morte gradita»Il Sant’ Alessio– (S. Landi).

El órgano nos da atmósferas de claroscuros caravaggianos con pinceladas guitarrísticas a modo de vidrieras que tamizan esa muerte llena de vida.

8. «Lascia ch’io pianga»Rinaldo– (Händel).

El cornetto de Lluís Coll cual voz castrada, contratenor o mezzo, e igualmente vocálica en fraseos con un trío que da continuidad al corte anterior en una transición sin brusquedades, donde la guitarra también frasea y dialoga esa melodía tan reconocible e irrepetible, con ese sustento cordal.

9. «Batti, batti, o bel Masetto»Don Giovanni– (Mozart).

Mozart siempre para descubrir, manteniendo el órgano y unos punteos gemelos que si bien parecen irse a un segundo plano en la mezcla nos sacan a la luz las mal llamadas notas de paso tan importantes como las de la melodía del aria de Zerlina, sentimiento femenino como en la versión original lograda en esta combinación de viento y cuerda reducida a trío para no resultar cargada ni cargante, con acordes «orgánicos» recreando la atmósfera callejera vienesa.

10. «Se giunge un dispetto»Agrippina– (Händel).

La flauta dulce de Alejandro Villar emerge entre el clave y las cuerdas pulsadas en el aria de Poppea del primer acto, que bien recuerda los conciertos barrocos por virtuosismo en ejecución y aire rápido, interpretación instrumental de alta calidad en todos ellos sin perder el origen vocal precisamente cuando las voces se instrumentalizaban de forma diabólica.

11. «A Dios, prenda de mi amor»Amor aumenta el valor– (José de Nebra).

La necesaria y merecida referencia española tenía que darle protagonismo a la guitarra con el contracanto del archilaúd, casi «chitarrone«, melodía y armonía en un dúo de amor fraternal en el amplio sentido.

12. «Mogli mie sconsolate»La Calisto– (F. Cavalli).

Cavalli continúa el anterior amor hispano del dúo fraterno al que se suma la viola de gamba de Joubert-Caillet logrando un ambiente digno de Sainte-Colombe, un trío de cuerda lúgubre y «desconsolado», cuerdas frotada y punteadas con la aparición de un clave en registro de laúd que encumbran aún más la viola en el registro más cercano al de la voz humana.

13. «Vi ricorda o boschi ombrosi»L’Orfeo– (Monteverdi).

Los tres hermanos retoman su trío habitual para este Orfeo monteverdiano cual otra pieza de sus Concerto Zapico, punteos de clave, rasgados en guitarra, basamento en la tiorba, alternando presencias y armonías con un aria realmente luminosa.

14. «Chaconne: Dance for the Chinese man and woman»The Fairy Queen– (Purcell).

Las chaconas también están presentes en los conciertos de la formación asturiana, esta vez reforzados con la percusión de Mayoral (panderos, bombos y panderetas) para una danza con dedicatoria china pero muy inglesa en su concepción interpretativa, auténtico cuento de hadas con punteos de clave y guitarra más el siempre presente laúd, música operística extrapolable al salón de balle en otro acierto de adaptación y arreglo.

15. «When I am laid in earth»Dido and Aeneas– (Purcell).

Contraste anímico para el mismo Purcell en cuanto a ese remanso tumbado sobre la tierra, el trío al natural para un aria siempre increíble que crece en este arreglo instrumental, alcanzando aún más profundidad sin texto a favor de la música pura.

16. «Ritorna, oh caro e dolce mio tesoro»Rodelinda, Regina de’ Longobardi– (Händel).

Arranca el clave ese aria femenina a la que se van sumando y retomando protagonismo los tres Zapico, elegancia de salón y melancólicos ornamentos que no enturbian jamás la melodía presente y reconocible.

17. «Thanks to these lonesome vales»Dido and Aeneas– (Purcell).

Y cerrando esta música de ópera nada mejor que «mi» coro de oro para este agradecimiento purcelliano que arranca la guitarra, continúa la tiorba, engorda el órgano en presentación total que desemboca en la plenitud vocal pura, de empaste siempre único, voces blancas protagonistas arropadas con esa delicadeza que tiene la formación gozoniega, mis dos «debilidades» reunidas en esta maravilla de Purcell que no podía ser mejor final para esta nueva grabación de Forma Antiqva con Winter& Winter, desde el Auditorio de Oviedo con proyección internacional.

Gracias y enhorabuena por esta nueva delicia musical.