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En Forma desde Almería

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Viernes 13 de marzo, 20:00 horas. Iglesia Convento de Las Claras, Almería: XII Ciclo de Músicas Sacras. Forma Antiqva. Obras de Blasco de Nebra, Santiago de Murcia, Gaspar Sanz, Kapsperger y D. Scarlatti.

Entorno muy adecuado para un ciclo en plena cuaresma con música sacra, si bien la instrumental no tenga esa clasificación, pero válida siempre que se ejecute con el respeto demostrado.

Ya conocíamos a la formación asturiana de los hermanos Zapico por otros conciertos en Roquetas de Mar así como las referencias habituales que encontramos en este blog, del que hoy pasamos a formar parte como corresponsales. Trío con réplicas de instrumentos antiguos, clave, tiorba y guitarra barroca, con arreglos y adaptaciones excelentes de obras renacentistas y barrocas para una fantástica interpretación, especialmente estimulante, viniendo de gente joven que recupera esta llamada música antigua cada vez más nueva en manos de estos músicos.

Cabe resaltar que el entorno, siendo adecuado, tenía zonas laterales donde el sonido no llegaba en su plenitud.

Lleno absoluto y espectadores de pie que aguantaron todo el recital, incluso gente de edad que se quedaron tras la misa para escuchar este espléndido y esperado concierto.

Especialmente agradecidas las Marionas de Sanz, las Folias gallegas de S. de Murcia y sobre todo los fandangos que resultan casi carta de presentación de esta familia de músicos asturianos en su formación original y más directa.

Interesante la forma de recuperar estos instrumentos y las obras interpretadas, así como los arreglos.

Esperamos que continúen muchos años, sabiendo que ya tienen nuevos fans en Almería, que buscarán grabaciones de Forma Antiqva en estado puro.

De los enviados especiales en Almería Maribel Moreno, Nichu Tejedor y Asun Tejedor (Tejedor’s Team) para «Pablo, la música en Siana».

Atardecer musical con los Zapico

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Sábado 17 de agosto, 20:00 horas. Salón de Actos del Monasterio de Santa María de Valdediós (Villaviciosa). Círculo Cultural de Valdediós: Atardeceres Musicales 2013 «Intérpretes e interpretación», cuarto concierto. «Concerto Zapico«: Forma Antiqva. Obras de José Blasco de Nebra, Santiago de Murcia, Gaspar Sanz, Conte Ludovico RoncalliKapsberger, Johann Caspar Ferdinand Fischer, Diego Ortiz y D. Scarlatti.

La oferta musical, incluyendo la asturiana, continúa también en verano, y en Valdediós los «Atardeceres musicales» son parte importante de las vacaciones. Recién llegados del Festival Internacional de Música de Santander donde ofrecieron sendos y exitosos conciertos en Comillas y Loredo, Forma Antiqva en su versión «pura», es decir con los tres hermanos Zapico, deleitaron a un salón al completo, con público de pie y colas desde casi una hora antes del inicio de este «Concerto Zapico» siempre distinto y siempre alegre, calidad y calidez en un repertorio organizado como ellos saben, capaces de darle mil vueltas para que obras conocidas sigan sonando frescas y las nuevas aportaciones se hermanen con la misma vitalidad.

Fandangos y folías, pasacalles y recercadas, cumbées y chaconas de sus autores habituales en trío: Santiago de Murcia y Kapsberger, los anónimos que acabarán siendo también Zapico atemporales. La música ibérica para Consort de Continuo con su particular orden y arreglos, improvisaciones de vértigo en la mínima expresión de Forma Antiqva. Combinaciones de tres elementos tomadas desde todas las variantes para lograr no sólo las complicidades a que nos tienen acostumbrados, sino unas sonoridades que siguen creciendo y asombrando en cada interpretación, virtuosismo al alcance de todos.

La guitarra de Pablo Zapico en solo impresiona, a dúo rasguea y «contrahace» el canto, en trío iguala planos. La tiorba de Daniel Zapico tan pronto resuena a cello como se camufla en punteos con la guitarra o complementa los solos de tecla. El clave de Aarón Zapico es más que sustento, sabor y aderezo, ornamentaciones exquisitas, mano izquierda en el amplio sentido, capaz de emparejar con la tiorba, derecha rasgueando para el punteo de la guitarra, y ambas manos con intervenciones a solo que engrandecen un repertorio hecho a medida.

Público entregado como los propios intérpretes, crecidos por un ambiente que les empuja a buscar bifurcaciones sin perder el camino, sensaciones de un trío único capaz de sentir un mismo corazón, una misma respiración y una misma inteligencia musical. Si los fandangos abren y cierran espectáculo, las Marionas de Gaspar Sanz vuelven a brillar con la Xácara y el Preludio del Conde Roncalli es enorme incluso al lado de la Passacaglia de Kapsberger. Inmensos los Zapico que no paran, lo que siempre es bueno… Enhorabuena!