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Martha Argerich y la Compañía Antonio Gades, Medallas del Festival de Granada 2024

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En la última reunión del Consejo Rector del Festival de Granada, del pasado 21 de mayo, se acordó por unanimidad la concesión de dos Medallas de Honor, a la gran pianista argentina Martha Argerich y a la Compañía Antonio Gades.

Los galardones reconocen la relevancia artística y profesional de los artistas y su estrecha vinculación con el Festival de Granada en el que han participado en numerosas ocasiones desde la década de los 70.

Las medallas serán entregadas a la pianista Martha Argerich (Buenos Aires, 1941), por su especial relación con el Festival, en el que debutó en 1979, su enorme talento, su dedicación y servicio a la música durante más de seis décadas y su apoyo constante a los jóvenes intérpretes, ayudándolos y potenciando desde siempre sus incipientes carreras. La señora Argerich es un ser humano extraordinario y una pianista legendaria, que ha escrito su nombre con letras de oro en la historia del piano del siglo pasado y del actual. La medalla le será entregada en el descanso de su concierto en el Palacio de Carlos V, el 6 de julio.

La otra medalla será para la Compañía Antonio Gades, en el 20 aniversario de su creación, uno de los grandes puntales de la danza española y flamenca, que hace gala de la escuela definida por coreógrafo y bailarín Antonio Gades. Además, se celebrará en el Teatro del Generalife el 50 aniversario de Bodas de sangre (1974), una de las grandes coreografías del maestro alicantino, referencia en el mundo de la danza, esencia de la obra de Lorca, que consagra al flamenco como lenguaje dramático capaz de contar historias, convirtiéndose en difusor de la obra del poeta universal. La medalla será entregada en un acto que tendrá lugar en el Centro Lorca, el día 26 de junio, a las 11 horas.

Martha Argerich en el Festival

Su primera visita al Festival fue en 1979, con la Orquesta Nacional dirigida por Antoni Ros-Marbá. 41 años después, en 2020 (año de la pandemia), la pianista vuelve con un recital junto al violinista Renaud Capuçon. Su siguiente visita fue en 2022 en un concierto memorable junto a la Orchestre Philharmonique de Monte-Carlo dirigida por Chales Dutoit. En esta edición, la genial pianista argentina junto al director suizo Charles Dutoit vuelven a cruzar sus caminos en Granada, esta vez con la Orchestre de la Suisse Romande, que debuta en el Festival. Será con uno de los grandes conciertos de repertorio del siglo XIX, el de Schumann, en el que Argerich lleva décadas dejando muestras de una maestría casi insuperable.

La Compañía Antonio Gades

Es desde su creación en 2004 uno de los grandes puntales de la danza española y flamenca. Hace gala de la escuela definida por el maestro Gades, en la que predomina un lenguaje estético y depurado, arraigado en las tradiciones y la cultura del pueblo español. Dirigida artísticamente por Stella Arauzo, la Compañía Antonio Gades es la punta de lanza de la Fundación que, dirigida por su viuda Eugenia Eiriz y presidida por su hija María Esteve, mantiene viva la llama de uno de los legados más trascendentales de la danza española.

Antonio Gades (Alicante, 1936-Madrid, 2004), ha participado en el Festival con sus compañías de entonces, Ballet de Antonio Gades y Ballet Nacional Español, en cuatro ediciones. Entre sus coreografías más aclamadas interpretadas en el Festival, se destacan El amor brujo, Danza de la muerte, Danza del molinero, Jota, Caña, Ensueño, Soleá, Tango, Variaciones sobre el vito, Zapateado y fandangos, Rumba, Seguiriya, Bulerías y Farruca (en 1971); Bodas de sangre, Cantiñas, Debla, Fandangos, Bulerías, Farruca, Flamenco, Guajira, Martinete, Soleá por bulería (en 1979); Carmen (1988) y Fuenteovejuna (1995).

La Compañía de Antonio Gades, creada en 2004, ha participado en el Festival en cuatro ocasiones con las coreografías de Carmen (2007), Ainadamar (estreno en 2011), Fuego (2014) y Bodas de sangre y Suite Flamenca (2024).

Todo es posible en Granada

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Martes 18 de junio, 21:30 horas. 73º Festival de Granada, Patio de los Inocentes (Hospital Real) / Música de cámara | +Bach: Israel Galván (baile), Benjamin Alard (clave y dirección), Miguel Colom (violín) – Fernando Arias (violonchelo), Álvaro Octavio (flauta), Ángel Luis Sánchez (oboe), Vicente Alberola (clarinete). Manuel de Falla, entre la influencia y la creación. Obras de Bach, Sánchez-Verdú, D. Scarlatti, Vásquez, Victoria y Falla. Fotos ©Fermín Rodríguez.

Tercer día de mi festival granadino con un espectáculo original en el Patio de los Inocentes (buen nombre para lo que escuchamos) con entradas sin numerar y un lleno hasta los cipreses. Y de nuevo un estreno del gaditano José María Sánchez-Verdú que tomaría la palabra para explicarnos las relaciones e influencias de su paisano Falla y su inspiración en San Juan de la Cruz y su Cántico Espiritual siempre relacionado con Granada, como las Las ínsulas extrañas (2024).

Pero Bach padre de todas las músicas sería el encargado de abrir la tarde (que iría refrescando) con Benjamin Alard al clave del Museo de Falla (que sigo diciendo tiene muy poco volumen), Álvaro Octavio a la flauta y Miguel Colom al violín, el Affettuoso del quinto Concierto de Brandemburgo donde la originalidad fue el baile de Israel Galván, algo impensable aunque todo es posible en Granada, y aunque no hubiese una conexión con la música al menos pudimos comprobar una gestualidad propia que no ilustraba la música de «Mein Gott» sino la indicación de este movimiento.

El estreno de Sánchez-Verdú con la misma formación que el último Falla, estuvo dirigida por el propio compositor, en su lenguaje atonal exprimiendo todas las tímbricas del sexteto (como el día anterior en su trío), inicio de chelo y clarinete imperceptibles para ir sumándose clave, flauta y oboe. Mi tocayo sevillano Pablo J. Vayón titula las notas al programa como «Ascética y mística del clave» pero en el caso de estas ínsulas al menos fueron creciendo en rítmica con la búsqueda de sonoridades por momentos bruscas, abruptas y atípicas explorando y explotando los recursos habituales del gaditano, que personalmente no me aportan nada nuevo en pleno siglo XXI. El propio compositor escribe de ella: «Mi pieza, lejos de emular el Concerto, describe un viaje casi místico a través de siete paisajes que trazan una ascensión en la percepción. El material musical se despliega en ostinati, bloques que se despliegan como espejos concéntricos, ecos en transiciones orgánicas entre paisajes, y tienen al clave siempre como centro del itinerario. […] Como la ascensión al Monte Carmelo –que describió y también diseñó en un muy especial dibujo con su mano el propio santo– en la pieza musical se conjuga la búsqueda de una plenitud mística y espiritual a través de un terreno místico por naturaleza: el camino. Las ínsulas extrañas es una cartografía de todos estos espejos y resonancias, con San Juan y Manuel de Falla y con el espacio de la montaña que los aunó en espacios y tiempos que dialogan».

Al menos los arreglos del algecireño para «llevarnos hasta Falla» mantuvieron la música primigenia, tanto de Juan Vásquez en De los álamos vengo, madre, ideal la elección de violonchelo y clarinete para ´disfrutar de esos grandes instrumentistas, tan solo algún exceso sonoro y sumando nuevamenre el baile de Galván, tampoco coreografía sino pura heterodoxia desde la expresión corporal, o el Tantum ergo de Victoria para la formación sin el clave, polifonía y tímbrica casi orgánica donde el viento con la cuerda «cantan» sin palabras esta joya  renacentista del Padre abuleño.

Con el cambio en el orden, volvería el sevillano Israel Galván en un taconeo para la Sonata para clavicémbalo en si menor, K. 87 de Domenico Scarlatti que taparía totalmente a Benjamin Alard. Si Bach soporta cante y baile allá donde suene, el napolitano hijo de Alessandro quedó totalmente eclipsado. Cierto que la pulsación del clavecinista francés era clara, precisa y cercana al bailaor, favoreciendo incluso el encaje entre ambos intérpretes, pero hubo más baile que música y la fusión barroca y flamenca aquí no funcionó aunque lo tomaremos como el homenaje a Don Manuel, un gaditano enamorado de Granada que sería lo mejor del espectáculo.

 

El Concierto para clave y cinco instrumentos de Falla, dedicado a Wanda Landowska, «apóstol del clave» como la califica Vayón, y que se lo estrenaría en el Palau catalán el 5 de noviembre de 1926, es en cierto modo una continuación lógica del Retablo que disfrutamos el pasado año con el mismo instrumento que parece enamoró al clavecinista y organista francés. El quinteto al que secundó se mostró impecable en la ejecución y sonoridad a lo largo de los tres movimientos, y escuchando esta página sigue pareciéndome aún más moderna y actual, mirando más a Europa que a España, sin folclorismo y con una desnudez por parte del sexteto que sí enlaza con el ascetismo. De nuevo escuchamos a Falla utilizando a Juan Vásquez en el Allegro, el Lento central con en el Tantum
ergo
victoriano y hasta la fiesta final y colorista del Corpus granadino. La modernidad de hace un siglo que sigue siendo actual.

 

Y la guinda sería utilizar la misma formación instrumental para que Galván se marcarse una sevillana propia (desconozco el arreglo), sentado en una silla (nada flamenca), con sus botines blancos, tocado con una rosa en el pelo, y esas manos que hablan como solo los del sur llevan en los genes. Todo es posible en Granada…

PROGRAMA

Manuel de Falla, entre la influencia y la creación

Johann Sebastian Bach (1685-1750):

Affettuoso del Concierto de Brandemburgo nº 5 en re mayor, BWV 1050, para flauta, violín y clave (1720-21)

José María Sánchez-Verdú (1968):

Las ínsulas extrañas (2024)*

Juan Vásquez (c. 1500-c. 1560) / José María Sánchez-Verdú:

De los álamos vengo, madre (arreglo para clarinete y violonchelo, 2024)*

Tomás Luis de Victoria (h. 1548-1611) / José María Sánchez-Verdú:

Tantum ergo (arreglo para quinteto de flauta, oboe, clarinete, violín y violonchelo, 2024)*

Domenico Scarlatti (1685-1757):

Sonata para clavicémbalo en si menor, K. 87 (L. 33)

Manuel de Falla (1876-1946):

Concierto para clavicémbalo, flauta, oboe, clarinete, violín y violonchelo (1923-26):
Allegro – Lento – Vivace

* Estreno absoluto, encargo Festival de Granada

El fluir del presente al pasado

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Lunes 17 de junio, 22:30 horas. 73º Festival de Granada, Patio de los Arrayanes / Música de cámara | #Schubert esencial: Trío Arbós. Obras de Sánchez-Verdú y Schubert. Fotos de ©Fermín Rodríguez y propias.

José María Sánchez-Verdú (Algeciras, 1968) es el compositor residente de esta septuagésimo tercera edición del internacional festival nazarí y protagonista esta noche junto a Franz Schubert (Viena, 1797-1828), entrando ambos en contacto en este programa del Trío Arbós uniendo clásicos y contemporáneos interpretando los dos tríos con piano del vienés, obras de absoluta madurez escritas un año antes de su muerte, junto a dos obras del gaditano: …In aeternum,  y Jardín de agua II, su sexto trío con piano y estreno absoluto encargo del Festival. Diálogo entre presente y pasado cuyo punto de contacto puede encontrarse quizá en la percepción “fluida” del fenómeno sonoro, y así enfocaré esta reseña inspirándome en las notas del programa: «a Schubert le gusta explorar la forma como meandro: en lugar de poner el foco en el armazón de la estructura, prefiere detenerse en los recodos, las zonas de sombra, en los giros que los materiales dan sobre sí mismos. A la “divina longitud” schubertiana responde la “eternidad” de Sánchez-Verdú, que es liquidez estancada, goteo incesante, eco y resonancia».

Abría el concierto el trío …In aeternum (1996) y más tarde confluída en el Trío II (1998) como movimiento conclusivo. El escritor y crítico Stefano Russomanno titula sus notas al programa «La música y su fluir». y dice de este trío que es una página enormemente parca en su desarrollo y está construida sobre la «resonancia y extensión de un ostinato, una pulsación sobre la que se despliega un viaje que juega con la resonancia de la scordatura de los instrumentos y con un cierto carácter extático en su material».  Interesante el juego tímbrico y mi propia evocación acuática que en este caso parecía estancada como el propio Patio de Los Arrayanes que ayuda a una acústica increíble, con un violín limpio (Ferdinando Trematore), un cello poderoso en los graves (José Miguel Gómez) y el piano abrazando a ambos (Juan Carlos Garvayo), creando texturas y sensaciones.

El agua fluiría con Schubert y su Trío con piano en si bemol mayor, D 898, op. 99 (1827), cual depuradora llena del estilo inconfundible del incomprendido austríaco, melodías bellísimas que saltaban de uno a otro miembro del trío en un juego muy cuidado y una excelente conjunción fruto de tantos años (llevan desde 1996) tocando juntos, con simples miradas, gestos o simplemente escucharse en el verdadero diálogo musical donde como digo siempre, las «tres patas» suponen el equilibrio perfecto.

Vuelvo a citar las notas de Russomanno sobre este trío: «Salvo por una esporádica incursión juvenil (un Allegro escrito en 1812 a los quince años), la aportación de Schubert a la plantilla del trío con piano se concentra en un espacio restringido de tiempo, entre 1827 y principios de 1828. Como si en su cabeza esta formación hubiese desencadenado de repente una eclosión de ideas imposible de condensar en una única pieza, en pocos meses Schubert escribió dos tríos con piano de extraordinaria envergadura, los opus 99 y 100, cuyos rasgos se antojan en cierto modo complementarios».

El opus 99 comienza con un Allegro moderato desenfadado que corre hacia el lirismo tan característico de Schubert, dando paso a un ambiente más dramático, como un lied sin palabras que quisiera darnos colores ocres en el Andante un poco mosso. Alegría de baile comparable a los saltos de la trucha en un río transparente, danza que va animándose y el Trío compartiéndola con un público que aplaudía cada movimiento (desconocimiento o impulso desenfrenado que espero no se haga «viral»). El Allegro vivace conclusivo nos devolvería a la tranquilidad de la orilla tras un discurrir brillante donde hasta las sombras fueron luminosas.

Volveríamos al estanque del algecireño y su Jardín de agua II (Trío VI) compuesto este año por encargo del Festival Internacional de Música y Danza de Granada y que en palabras del propio compositor, «está centrado en algunos elementos vinculados con el agua en su organicidad, movilidad, fluctuación, sonoridad…, pero en la sutilidad de un estanque en reposo, como en el arte árabe. Musicalmente hace un uso especial de la agógica, de las resonancias del piano y de la superposición de capas distintas de percepción entre los tres instrumentos. La pieza articula no solo estos límites como campo de trabajo, sino que también presenta ciertas formas de espejos (simetrías, deformaciones de imágenes, etc.) o superposiciones de tempi, etc. inspirándose profundamente en el citado arte árabe y en su trabajo con las superficies, la geometría y la ornamentación a través de los espacios, materiales y elementos fundamentales como el agua y la luz». De mayor extensión que el primer trío y siguiendo con los paralelismos acuáticos o acuíferos, personalmente me transmitió una ciénaga donde se vertían residuos tóxicos, casi como la catástrofe de Aznalcóllar, de hace cinco lustro, con el esfuerzo por limpiar un desastre ecológico. De nuevo un trabajo inconmensurable del Trío Arbós defendiendo con profesionalidad y entrega esta partitura aplaudida junto al propio compositor que saldría a saludar y felicitar a los intérpretes por este estreno de este sexto trío que tras el segundo de Schubert me pareció coherente en tanto que las referencias rítmicas sonaron como en la cocina de diseño se llama «deconstrucción».

Y llegó el segundo trío con piano de Schubert que no solo funcionó cual depuradora sino que nos devolvió ese fluir clásico del vienés, inconfundible e inimitable, con melodías utilizadas en multitud de películas (me quedo con Barry Lyndon de Kubrick) que han hecho esta música reconocible más allá de los propios conciertos. Escribe Russomanno que «la proximidad cronológica… con el segundo libro del Viaje de invierno se refleja acaso en el Andante con moto, cuya atmósfera desprende una mezcla –tan schubertiana, por otra parte– de lirismo y desolación. El Allegro inicial transcurre en los cauces de un copioso despliegue de temas y modulaciones que generan una tensión interna continua. La campechana solidez del Scherzo se asienta en un importante trabajo imitativo entre las partes, mientras que el imponente Allegro moderato es producto de la hibridación entre los modelos de la forma sonata y el rondó». Si el primero de los tríos demostró la calidad y calidez de «El Arbós», este segundo fue un dechado de perfección, dinámicas bien trabajadas, balances melódicos ajustados, pasajes rápidos ejecutados con una limpieza tan cristalina como el evocador río, contrastes anímicos hechos música y recuerdos de las propias sonatas de violín que al incorporar el chelo no solo engrosa la propia sonoridad sino que amplía la paleta emotiva siempre presente en Schubert.

De regalo tenía que seguir siendo Schubert de quien nos ofrecerían un arreglo para trío del lied Nacht und Träume (Noche de ensueño) con luna creciente, brisa nocturna y perfume de tilos presentado por Garbayo volviendo a mostrar el magisterio del Trío Arbós en la música del vienés y rindiendo homenaje a la capital austríaca, eje central de esta 73 edición del Festival de Granada.

PROGRAMA

José María Sánchez-Verdú (1968):

…In aeternum (del Trío II) (1996)

Franz Schubert (1797-1828):

Trío con piano en si bemol mayor, D 898, op. 99 (1827):

Allegro moderato – Andante un poco mosso – Scherzo. Allegro
Rondo – Allegro vivace

José María Sánchez-Verdú:

Jardín de agua II (Trío VI) (2024)*

Franz Schubert:

Trío con piano en mi bemol mayor, D 929, op. 100 (1827)

Allegro – Andante con moto – Scherzo. Allegro moderato – Allegro moderato

* Estreno absoluto, encargo del Festival de Granada

Última hora: Tabita Berglund sustituye a Peltokoski

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Nota de prensa:

Por enfermedad debidamente justificada, el director de orquesta Tarmo Peltokoski se ha visto obligado a cancelar el concierto previsto con la Orquesta Ciudad de Granada el próximo 20 de junio, en el Palacio de Carlos V, en esta 73 edición del Festival de Granada.

En su lugar, la joven directora noruega Tabita Berglund se ha hecho cargo de este concierto con el mismo programa, a la que agradecemos su total disponibilidad para asumir esta repentina cancelación y dirigir en el Festival de Granada.

Tabita Berglund

Directora Principal Invitada de la Orquesta Sinfónica de Detroit (a partir de la temporada 2024/25); Directora Principal Invitada de la Dresdner Philharmonie (a partir de la temporada 2025/26).

Aclamada como «una de las mayores promesas de Europa» (Helsingin Sanomat), Tabita Berglund es una de las jóvenes directoras de orquesta más interesantes y talentosas de la actualidad, que se está ganando rápidamente una reputación por su estilo despierto, carismático e inspirador, que suscita «una creación musical excepcional» (The Arts Desk). Es Principal Directora Invitada Designada de la Orquesta Sinfónica de Detroit, a partir de la temporada 2024/25, y en 2025/26 se convertirá en Principal Directora Invitada de la Dresdner Philharmonie. A finales de 2023/24 concluyó su mandato de tres años como Principal Directora Invitada de la Orquesta Sinfónica de Kristiansand.

Recientemente, ha debutado con la Orquesta Sinfónica de Dallas, la Orquesta Sinfónica de la Radio Sueca, la Berner Symphonieorchester, la Orchestre National de Lyon, la Philharmonia Orchestra, la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Birmingham, la BBC Scottish Symphony, la Dresdner Philharmonie, la Düsseldorfer Symphoniker, el Musikkollegium Winterthur y el Festival de Grafenegg, donde se puso al frente de la Tonkünstler-Orchester Niederösterreich, por segunda vez. Próximamente debutará con la Philharmonia Orchestra en la Ópera de Garsington, dirigiendo una reposición de Le nozze di Figaro de Mozart; volverá a dirigir a la Orquesta Sinfónica de Detroit, como invitada principal, la Dresdner Philharmonie, la Orchestre National de Lyon, la Tonkünstler-Orchester Niederösterreich, Festival de Grazburg, Real Orquesta Filarmónica de Estocolmo y Orquesta Sinfónica de Trondheim, así como debuts con la Sinfónica de Gotemburgo, Orquesta Sinfónica de Lahti, Gürzenich-Orkester Köln, Orquesta del Mozarteum de Salzburgo (Festival de Pascua de Salzburgo), Orquesta de Cámara de París, Orquesta de la Svizzera Italiana, Orquesta de Minnesota y Sinfónica de Houston, entre otras. Berglund también debutará en Asia con la Tokyo Metropolitan Symphony Orchestra en noviembre de 2024. 

Berglund colabora regularmente con solistas de renombre internacional como Jean-Yves Thibaudet, Leila Josefowicz, Truls Mørk, Pekka Kuusisto, Cédric Tiberghien, Alexander Malofeev, Camilla Tilling y los hermanos Jussen, por citar algunos. Sigue defendiendo la música de compatriotas nórdicos como Sibelius, Stenhammar, Tveitt, Nordheim y Thorvaldsdottir, como parte de un amplio repertorio que abarca desde Mozart y Beethoven hasta Prokofiev, Boulanger, Mahler, Lutosławski y Britten, entre muchos otros.

Se graduó en 2019 en el Máster de Dirección Orquestal de la Academia Noruega de Música, donde estudió con el profesor Ole Kristian Ruud. Originalmente se formó como violonchelista y estudió hasta el nivel de maestría con Truls Mørk, actuando regularmente con las orquestas filarmónicas de Oslo y Bergen, así como con los Solistas de Trondheim, antes de que la dirección de orquesta se convirtiera en su enfoque principal en 2015. Fue la estrella 2018-20 del programa Talent Norway y fue galardonada con el Premio Neeme Järvi de la Gstaad Conducting Academy. El CD debut de Berglund, en el que dirige a la Filarmónica de Oslo con la violinista Sonoko Miriam Welde, se publicó en 2021 (LAWO) y posteriormente fue nominado a un Grammy noruego (Spellemann) en la categoría de Música Clásica 2022.

Granada fue Linz

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Domingo 16 de junio, 22:00 horas. 73º Festival de Granada, Palacio de Carlos V | Conciertos de Palacio / #Bruckner200: Orquesta Sinfónica RTVE, Christoph Eschenbach (director). Obras de Mozart y Bruckner. Fotos de ©Fermín Rodríguez.

Arrancaba este domingo mi segundo festival granadino al completo «desde Palacio», con la ciudad austriaca de Linz como eje vertebrador que en el programa del Festival lo titula «De Mozart a Bruckner» por las dos obras tan coherentes para un programa que empieza con Mozart y su Sinfonía nº 36, considerada de madurez (siempre increíble), llevando el topónimo como sobrenombre por estar escrita a su paso por dicha ciudad en el otoño de 1783, sumando que además esté estrechamente ligada a Anton Bruckner, de quien conmemoramos su 200 aniversario con notable presencia en Granada además de la capital austriaca transitada por tantos grandes con el lema  de esta última temporada de Antonio Moral al frente: «Viena, punto de encuentro», capitalidad musical mundial que seguiremos escuchando a lo largo de esta edición.

A la Orquesta de RTVE se le notan los últimos años de titularidad de mi paisano y tocayo Pablo González, por lo que su estado de forma es el ideal y las batutas invitadas se encuentran con una sinfónica de lo más flexible y moldeable, capaz de afrontar en igualdad de calidad al siempre necesario Mozart y al incomprendido Bruckner como reto para músicos y director, tres conciertos en su sede del Monumental madrileño, en Úbeda dentro de su festival, para finalizar en el granadino con Christoph Eschenbach (1940), maestro de amplio espectro y trayectoria más que reconocida, buen maridaje y perfecto rodaje previo a este «Concierto Linz».

La Sinfonía nº 36 en do mayor, K 425 «Linz» (1783) de Mozart con plantilla «clásica» sonó más que aseada  con un Eschenbach siempre de gesto contenido pero con una batuta que es maravilloso contemplar cómo la agita, pues deja fluir la música y los matices están escritos en la partitura, así que todas las secciones de la orquesta pudieron disfrutar interpretándola dibujada por un pincel en la derecha marcando los fraseos y la económica mano izquierda. Cuatro movimientos «de libro», reducido en el atril, con el maestro alemán logrando que todo sonase claro: un Adagio – Allegro spiritoso bien contrastado, el Poco adagio de maderas excelentes, un Menuetto impecable y el último Presto donde comprobar una cuerda nítida y conjuntada preparándose para una segunda parte donde la ORTVE sacaría todo su músculo y Eschenbach la sabiduría en ese repertorio.

De Bruckner, que estudió y pasó más de una década como organista en Linz, todo el mundo está de acuerdo que es un sinfonista esencial para entender la evolución del género que conecta a los grandes clásicos con Mahler (el festival pasado también tuvo sus programas). La Séptima, obra formalmente dedicada a Luis II de Baviera, es una de las sinfonías más populares aunque nace como homenaje a Wagner que acababa de fallecer, siendo uno de los primeros éxitos en vida del músico cuando la partitura se escuchó públicamente por primera vez  el 30 de diciembre de 1884 en Leipzig. Totalmente memorizada  por el maestro alemán y asimilada por la sinfónica de la radiotelevisión española, los cuatro movimientos se ciñeron a las indicaciones del compositor, de nuevo con economía gestual en el podio aunque algo más amplia su mano izquierda, con unos balances difíciles de conseguir ante el despliegue instrumental pero con eficacia, entrega, riqueza dinámica en todas las secciones y una interpretación impecable.

El Allegro moderato arrancó con una cuerda en pianissimi perfecta, el dibujo permanente de Eschenbach  y una disciplinada formación siempre en su plano sonoro con leves indicaciones del maestro alemán. Si la madera ya mostró sus credenciales, estaba claro que para esta séptima los metales serían parte esencial y no defraudaron ni en color, tan organístico en el compositor e Linz, ni en presencia, contenida cuando debían y sólo espoleados en el momento justo con los brazos arriba de una siempre eficaz batuta. El Adagio: Sehr feierlich und sehr langsam resultó literalmente «Muy solemne y muy lento», la espiritualidad y emoción de Bruckner pasando por todas las secciones, la cuerda manejada con las manos del pianista, con la presencia de la melodía nunca oculta por el grueso sinfónico. Impactante el siempre agradecido Scherzo: Sehr schnell, lucimiento de los bronces con la tímbrica tan especial de las tubas wagnerianas y la acústica siempre increíble del palacio imperial, con la indicación de «Muy rápido» sin dejarse notas por el camino. Maravilloso Eschenbach que transmitió energía, pasión y magisterio como así volvería para el Finale: Bewegt, doch nicht schnell, «movido, pero no rápido», increíble porque el trabajo previo se notaba y este tercer concierto parecía dar sentido al refrán español «a la tercera va la vencida», pues no hay reproche a esta séptima bruckneriana para conmemorar el segundo centenario del nacimiento de Bruckner con la veteranía y sabiduría del director alemán sacando lo mejor de una orquesta que espero mantenga el fruto plantado para futuras cosechas, muchas de ellas aún disponibles en las redes sociales, pues los horarios de emisión no son los de este en la capital nazarí, aunque tras los más de diez minutos de aplausos  de un público agradecido, por poco alcanzamos «Los conciertos de la 2».

PROGRAMA

-I-

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):

Sinfonía nº 36 en do mayor, K 425 «Linz» (1783):

I. Adagio – Allegro spiritoso

II. Poco adagio

III. Menuetto

IV. Presto

-II-

Anton Bruckner (1824-1896):

Sinfonía nº 7 en mi mayor, WAB 107 (1881-83):

I. Allegro moderato

II. Adagio: Sehr feierlich und sehr langsam (Muy solemne y muy lento)

III. Scherzo: Sehr schnell (Muy rápido)

IV. Finale: Bewegt, doch nicht schnell (Movido, pero no rápido)

Una Resurrección para 25 años

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Sábado 8 de junio, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Concierto Extraordinario 25 aniversario del Auditorio «Príncipe Felipe»: Slávka Zámecníková (soprano), Fleur Barron (mezzo), OSPA, OFIL, Coro de la FPA (maestro de coro: José Esteban García Miranda), Nuno Coelho (director). Mahler: Sinfonía nº 2 en do menor, «Resurrección». Butaca de patio: 15 €.

Hace años que el «tiempo de Mahler» ha llegado, siendo el compositor que más grabaciones de sus obras tiene y uno de los más programados, así que nada mejor para conmemorar las Bodas de Plata del Auditorio de Oviedo que con su monumental segunda sinfonía, «Resurrección», uniendo las dos principales orquestas asturianas que llenan gran parte de la programación en este edificio de Rafael Beca sobre los antiguos depósitos de agua de «La Viena Española», como en 2017, un sábado casi invernal con buena entrada (pese al partido de promoción del Real Oviedo), y el titular portugués de la OSPA al frente (con Aitor Hevia nuevamente de concertino), volviéndome mis recuerdos de hace casi 16 años donde el «Coro de la Fundación» interpretaba esta misma sinfonía con la entonces premiada Orquesta del Sistema venezolano bajo la batuta de un Dudamel que comenzaba una meteórica carrera que últimamente parece haberse estancado.

Difícil unir dos formaciones para esta sinfonía pero el maestro Nuno Coelho puso todas las herramientas para conseguir una más que aseada versión, aunque las distintas secciones no estuviesen del todo ajustadas con un inicio titubeante pero que a medida que la obra avanzaba la complicidad entre todos se notó y fue de menos a más como la propia Segunda Sinfonía, de la muerte a la vida.

Si el primer movimiento son esos «Ritos fúnebres», la oscuridad y contrastes se alcanzaron con un Coelho claro y preciso en los gestos y literalmente Con expresión totalmente seria y solemne, encajando este monumental arranque que como escribe la doctora Cortizo «expresando la lucha del hombre ante su inexorable destino: la muerte», una lucha desde el podio cargada del dramatismo mahleriano con silencios subrayando esa oscuridad que planea en estos Totenfeier y que la OSPA+OFIL fue creciendo en entrega.

El sosiego y tranquilidad llegaría en länder del segundo movimiento, la cuerda aterciopelada, expresiva, con un sonido muy cuidado bien secundado por la madera, siempre un seguro en las dos formaciones, gama amplia de matices marcados al detalle por el maestro Coelho, con buen balance para esta masa sinfónica sin perder las líneas melódicas, destacando un redondo «pizzicatto» contestado por un flautín digno de estudio ornitológico.

Y como siguiendo el guión indicado en la propia partitura, un tercero «tranquilo y fluido», diálogos de maderas exquisitas con una cuerda cristalina en un tempo para disfrutar el Mahler que habita entre nosotros de su canción Des Antonius von Padua a los peces sobre unos de los poemas de «El cuerno mágico de la juventud», un scherzo optimista que Coelho dibujó con su precisión habitual, contrastes voluptuosos muy logrados, perfilados más que dibujados, haciendo brillar a esta gran orquesta astur.

La esperada canción “Urlicht» (“Luz primordial”) subió enteros gracias a la ya conocida mezzo Fleur Barron de emisión increíble, color vocal ideal para Mahler, dicción perfecta y unos graves de diamante (por el brillo y dureza) sin perder nunca homogeneidad e impregnando de emoción y complicidad en el acompañamiento de Nuno Coelho o en el dúo con Aitor Hevia, mimando las dinámicas sabiendo hasta dónde llegar para no perdernos este cuarto movimiento que dice «El buen Dios me dará un poco de luz, ¡me conducirá a la vida eterna!», luces tenues, casi párvulas en los metales mecidos por una cuerda de seda, esperanzador viaje de la muerte a la vida preparando la «Resurrección» final con un corno inglés lastimeramente bello.

Y si el primer movimiento es monumental aún más el quinto, sublime, con el coro empastado, piano junto a la eslovaca Slávka Zámecníková (1991), otro ‘descubrimiento’ perfecto para completar este torbellino emocional y misericordioso de esta segunda para las bodas de plata: volumen penetrante sin forzar,  presente, delicada, sobrevolando desde detrás de las arpas y delante del coro (junto a la mezzo irlandesa en feliz empaste de ambas), Coelho sacando lo mejor de los músicos, tanto la banda externa de trompas y trompetas en las alturas como en un escenario con la caja escénica abierta para acoger este ejército sinfónico. El resplandor del poema de Klopstock brillante, impactantes los metales y percusión del Dies Irae, la montaña rusa de sensaciones con dinámicas extremas, el coro con esta obra en sus genes, interiorizada y muy trabajada en todos los aspectos, avanzando hacia el final ya en pie para un Finale que sigue poniendo la carne de gallina y haciendo subir las pulsaciones ante las últimas palabras que «levantan el vuelo» y nos hacen morir para vivir. Otra Resurrección asturiana a la espera de mi deseada Octava…

PROGRAMA

Gustav Mahler (1860-1911)

Sinfonía nº 2 en do menor, “Resurrección” (1895)

I. Totenfeier (Ritos fúnebres). Mit durchaus ernstem und feierlichem Ausdruck
(Con expresión totalmente seria y solemne). Allegro Maestoso

II. Sehr gemachlich (Muy tranquilo). Andante moderato

 III. In ruhig fliessender Bewegung (Con un movimiento tranquilo y fluido)

IV. Sehr feierlich, aber schlicht (Muy solemne, pero sencillo)

“Urlicht” (“Luz primordial”)

V. Im Tempo des Scherzos. Wild herausfahrend (En el tempo del Scherzo. Salvajemente conduciendo hacia adelante)

“Aufersteh‘n” (“Resurrección”)

Lo efímero imperecedero

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Jueves 6 de junio, 20:00 horas. Conciertos del Auditorio, Oviedo, clausura de la temporada: Gustav Mahler Jugendorchester (GMJO), Kirill Petrenko (director). Bruckner: Sinfonía nº 5. Fotos ©Pablo Piquero y propias.

Inmejorable clausura de esta temporada de los 25 años de los «Conciertos del Auditorio» celebrando los 200 años del nacimiento de Bruckner y por todo lo alto, con la Joven Orquesta Gustav Mahler que volvía 5 años después y nada menos que con el grandísimo Kirill Petrenko (Omsk -Rusia-, 11 de febrero de 1972) en la batuta.

Escuchando esta magna sinfonía que sigue corroborando mi teoría de que «no hay quinta mala», pensaba en la arquitectura sinfónica, la partitura como planos del arquitecto compositor pero que necesitan construirse, incluso repetirse pero siempre dependiendo de muchos factores, más cuando Bruckner nunca quedaba satisfecho con sus ideas y sabiendo que el papel no da nunca la verdadera visión, ni siquiera una maqueta a escala. Para armar este edificio musical se necesitan buenos materiales, en este caso elegidos entre los mejores de «última generación», todo un equipo interdisciplinar que se dice ahora, donde albañiles, alicatadores, electricistas, fontaneros, pintores y tanto personal necesario serían equiparables a las distintas secciones de la orquesta, 95 músicos donde no faltaron los españoles que desde la anterior visita de 2019 siguen incrementando la plantilla de la GMJO y no solo en el viento, también una cuerda que es un sueño hecho realidad en pleno siglo XXI, un auténtico equipo bien organizado, planificado con tiempo, cada uno el mejor en su especialidad, pero que para elevar esta catedral sinfónica bruckneriana sabiendo que será efímera, necesita el mejor constructor para convertirla en imperecedera en cuanto al esfuerzo por hacerla físicamente palpable, o al menos audible.

Y el actual titular de los Berliner es un Maestro con mayúsculas, auténtico constructor que no solo elevó a las alturas esta quinta sino que la dotó de todos los detalles más allá de los planos de Bruckner, atento a la iluminación, los contrastes, los tempi para detenerse en cada piso, la gama de colores en molduras, arcos, todas las esculturas sin dejar nada a la improvisación, construyendo en toda su altura esta catedral sinfónica asientan desde unos cimientos poderosos hasta los arcos casi gaudinianos sabedor que esta joya de una hora larga en sus dimensiones, sobrepasaría el tiempo y quedará en la experiencia de estos jóvenes que aprenden, responden, funcionan como una gran familia enfrentándose en esta gira a una experiencia de convivencia más allá de un poso musical que les quedará para toda la vida.

Si de la Cruz de la Victoria, símbolo asturiano en nuestra bandera, cuelgan las letras Alfa y Omega como principio y final, este concierto será omega y alfa, final de mi temporada «oficial» (aún queda la ‘Resurrección’ mahleriana este sábado) y principio del 73 Festival de Granada que se inaugura este sábado con los mismos protagonistas para volver a construir esta quinta sinfonía de Bruckner que tiene a Viena como protagonista, siendo Oviedo «La Viena Española» y esperando seguir contando tanto Bruckner que nos espera en el segundo centenario de su nacimiento.

El binomio GMJO-Petrenko además de acercar a la capital asturiana a buen número de melómanos llegados de distintas partes, nos puso de nuevo en el mapa melómano de esta gira que arrancó el día anterior en San Sebastián y finaliza en la capital nazarí abriendo mi querido festival (al que espero llegar el domingo 16). Y las expectativas se cumplieron desde el Adagio inicial al Allegro moderato final. Contemplar al director ruso es maravilloso por su control absoluto, de gestos claros, precisos, con una expresividad que nos hace visualizar cada movimiento, cada cambio de aire, las emociones escondidas en este sinfonía que siempre nos descubre cosas nuevas.

Con una plantilla perfecta (calcular a partir de 10 contrabajos), equilibrada en volúmenes, de colocación vienesa con los graves a la izquierda, violines primeros y segundos enfrentados, cellos y violas delante del podio, trombones y tuba detrás de los contrabajos mientras el quinteto de trompas se ubicaba al lado contrario, el «jefe de obra» de la cuerda  fue el concertino alemán Kurt Mitterfellner secunado por el español Xabier Andrada, mínima muestra de los mejores estudiantes en los principales centros musicales europeos. La madera también con notable presencia ibérica aunque con la polaca Marta Chilebicka en la flauta o la alemana Myriam Navarri al oboe mostraron una supremacía femenina en toda la orquesta. Los «bronces» sonaron cual órgano gigantesco de la catedral de Linz transportada al auditorio ovetense: afinado, presente, bien balanceado, completando un juego de «registros» envidiable, y para rematar una tímbrica cuidada al detalle por Petrenko, los timbales de la española Andrea Armas cuidando cada baqueta, segura y amplia en los redobles pero manteniendo el plano sonoro marcado por el director ruso.

El primer borrador de la Quinta Sinfonía ya lo tenía Bruckner en mayo de 1875 aunque no lo terminaría hasta el 4 de noviembre de 1878 porque volvió a reelaborar la tercera, y aún pasarían quince largos años hasta su estreno el 8 de abril de 1894, que además nunca llegaría a escuchar esta obra. Sin entrar en los distintos calificativos que le han dado, las dimensiones de esta sinfonía son comparables como escribía más arriba a una catedral, con un dominio del contrapunto que Petrenko fue marcando con una mano izquierda inconmensurable, sumándole todas las dinámicas y búsqueda de un sonido muy trabajado que los jóvenes respondieron para envidia de muchos mayores, desde el Adagio inicial en unos pianissimi dignos de elogio y unos pizzicati en los contrabajos delicadamente presentes. Los metales entraron en ese movimiento coral y «orgánico» bien contestado por toda la orquesta, las secciones yuxtapuestas como en el juego de registros del órgano, y desvaneciéndose con una delicadeza casi mística.

El segundo movimiento (Adagio: Sehr langsam) repite el inicio del primero para disfrutar del oboe bien arropado por la cuerda, contestaciones marcadas por Petrenko con la respuesta exacta de los primeros atriles, optimismo transmitido en los planos y en la construcción de este segundo piso antes del «arriesgado» tempo del Scherzo, como dicen las notas de Hartmut Krones en el libreto repartido por la GMJO «cuyo carácter escurridizo simboliza la exuberancia salvaje», y así la elevaron el constructor y su equipo, danzado, con desarrollos muy elaborados, matices de ensueño y todo un despliegue tímbrico maduro, lleno de contenido sin perder nada de lo escrito.

Y el remate catedralicio que recapitula los pisos bajos, saltos hacia el paraíso sinfónico con el español Juan Andrés Carmona al clarinete siempre presente, de timbre abierto como está escrito para abrir la fuga maestra del Bruckner inspirado, polifónico, grandioso, momentos de clímax y dinámicas extremas junto a la delicadeza siguiente. Petrenko ya había hecho magia en los inicios de cada movimiento buscando la concentración desde un silencio previo (roto por las toses que han vuelto tras el covid), y este Allegro moderato desembocará cual estrella en la aguja con el material «reutilizado» que me lleva de nuevo a Gaudí, aire festivo y esplendor final en una sinfonía de nuevo efímera pero imperecedera. Público rendido a los jóvenes y al ruso, aplausos para la orquesta y entre ellos, alegría contagiosa que daría la última sorpresa.

Mientras iban recogiendo atriles y partituras, como si una banda de música se tratase, la sección de viento se arrancó un Amparito Roca al que se fueron sumando el resto para un fin de fiesta espectacular que ponía un broche español a este jueves «omega y alfa» que llegará al Palacio de Carlos V en el llamado «Preludio del Festival» #Bruckner200.

PROGRAMA

Anton Bruckner (1824-1896)

Sinfonía nº 5 en si bemol mayor, WAB 105 (1875-76)

I. Introducción: Adagio – Allegro

II. Adagio: Sehr langsam

III. Scherzo: Molto vivace

IV. Finale: Adagio – Allegro moderato

El Ateneo Musical de Mieres: cinco años de historia y sumando

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(Aquí dejo el artículo para el nº 19 de la Revista Coral editada por el Orfeón de Mieres con los añadidos de los links siempre enriquecedores)

De los inicios a la actualidad

Fernando Castelló dirigiendo en el Concierto de Primavera

El Ateneo Musical de Mieres nace de la mano de la asociación que sostiene su actividad el 23 de junio de 2018. La iniciativa de un grupo de músicos de Mieres y otros rincones de Asturias consigue que se conforme una junta directiva formada por integrantes de la banda y vecinos de Mieres y que se impulse, con el apoyo del ayuntamiento de la Villa de Mieres, la creación de una nueva asociación comprometida con la cultura musical y artística de la ciudad, un proyecto ambicioso a largo plazo que comenzó con la banda de música dirigida por el maestro Antonio Cánovas Moreno, e iniciaría sus ensayos el último trimestre de ese mismo año en el salón de actos del Recinto Ferial, un espacio infrautilizado en el que se puo llevar a cabo nuestros ensayos e incluso actuaciones. En el mes de octubre del pasado año 2023 nos hemos mudado de local de ensayo, del primero donde tan a gusto estuvimos hasta entonces, para trasladarnos al “Espacio Cultural 19-10” (en la Plaza del Mercado) más céntrico, amplio, cómodo para todos y de uso exclusivo para el Ateneo ante la mayor demanda de uso del anterior (lo que nos hacía complicado montar y desmontar todo el material para dejarlo expedito para otros eventos), comenzando nuestro segundo lustro con la misma ilusión, o incluso mayor, que cuando empezamos, abriendo un periodo esperanzador y el deseo de continuar creciendo.

Desde estas páginas de la Revista “Coral” queremos agradecer al Orfeón de Mieres su permanente apoyo hacia el Ateneo en este primer lustro de vida musical, siendo muchas las colaboraciones con la centenaria agrupación coral que, como nosotros, intenta mantener una historia musical donde nuestra “Hermosa Villa de Mieres” siempre ha escrito páginas inolvidables, y que en el siglo XXI queremos seguir protagonizando.

En la común singladura con el Orfeón, de nuestros conciertos conjuntos queremos recordar desde esta revista de referencia en los “encuentros corales”, la mutua y amplia colaboración que comenzó en nuestras primeras Navidades, prosiguiendo todos los años pares: en la Iglesia de San Juan, después en “El Convento” de los PP. Pasionistas, y el último del Auditorio Teodoro Cuesta, que esperamos repetir el próximo 15 de diciembre de este 2024. El Homenaje a la Zarzuela de pasado San Xuan fue uno de los más sentidos, tanto en el aspecto musical como en el emotivo al ser el último con el maestro Cánovas. También participamos en el Concierto de Santa Cecilia con un ensamble de clarinetes de nuestra banda, unión vocal e instrumental que tan buena acogida ha tenido en nuestro Mieres del Camino. El Orfeón de Mieres sabe que caminamos de la mano y el nuevo lustro nos espera.

Pablo Camblor dirigiendo el Concierto de Navidad 2023 con el Orfeón de Mieres

Nuestra banda cuenta en la actualidad con un nutrido grupo de unos 60 componentes, en su mayoría jóvenes estudiantes, amateurs y profesionales de Mieres y otras localidades. Además de participar en en Mieres  para todo tipo de conciertos, desfiles y pasacalles (Auditorio “Teodoro Cuesta”, Auditorio del Recinto Ferial o Auditorio de Parque Jovellanos) durante las distintas festividades, también ha actuado en otros lugares del concejo como Ujo o Turón, así como conciertos en otras localidades asturianas: Oviedo (Auditorio “Príncipe Felipe”), Llanes, Cangas de Onís, Moreda o Posada de Llanera. Fuera de Asturias ha viajado al Festival Internacional de Bandas de Música de Guardo (Palencia), I Encuentro de Bandas de Música “Ciudad de Torrelavega” (Cantabria), X Festival de Bandas de Música “Universidad de León” (Auditorio “Ciudad de León”), así como sendos conciertos en la Región de Murcia (Totana y Águilas), y el pasado verano en Leioa (Vizcaya) dentro del ciclo “Sonidos del Norte”.

El maestro Antonio Cánovas Moreno ha estado al frente de este proyecto desde sus inicios hasta junio de 2023 en que se traslada como Catedrático de Saxofón a su tierra natal, donde ya se ha puesto al frente de la Banda del Patronato Musical Aguileño, con quien seguramente estableceremos nuevos vínculos. Comenzando el mes de julio y tras un proceso de selección convocando un concurso a nivel nacional, en el final de año estuvimos invitando a distintos directores para los compromisos adquiridos, una vez finalizado el Concierto Extraordinario de Primavera del domingo 17 de marzo en el Salón de Actos del Recinto Ferial de Santullano tras un primer trimestre preparando este concierto con los tres finalistas, los músicos decidieron por votación el nuevo titular: Fernando Castelló Menéndez, que fue presentado “en sociedad” tras el concierto y se hará cargo de la Banda Sinfónica a partir del próximo curso 2024-25, agradeciendo a los otros dos maestros, Antonio Ribera y Pablo Camblor el esfuerzo y entrega para esta ocasión y que saben tienen nuestras puertas abiertas para el futuro.

Los compromisos y proyectos de toda agrupación se preparan con mucha antelación, y en este primer semestre hemos alcanzando otro de nuestros objetivos como es continuar ofreciendo formación musical desde Mieres. Así, en colaboración con el Conservatorio Superior de Música del Principado de Asturias (CONSMUPA), los días 20 y 21 de enero se celebró en “Espacio Cultural 19-10”, nuestro actual local de ensayo, un curso de saxofón a cargo del maestro Tomás Jerez Munera, completando la oferta del centro superior asturiano que abre una nueva ventana en la labor docente de nuestro Ateneo Musical y con renombre tanto nacional como internacional.

Mantenemos la seña de identidad por ampliar el repertorio de composiciones actuales para banda con obras nuevas, para lo que hemos preparado el estreno mundial de la Suite para banda sinfónica «13 Reyes. Episodio I» (una saga musical épica sobra la monarquía asturiana) del compositor carbayón Yónatan Sánchez Santianes (afincado en Las Palmas de Gran Canaria desde 2007 y actualmente en el Conservatorio Superior de Música de Zaragoza) escrito para nuestra formación en colaboración con la ovetense Banda de Gaites “La Laguna del Torollu” todo bajo la dirección de Iñaki Santianes, con quienes nos hemos hermanado y debutamos dentro de la Folixa Na Primavera el domingo 21 de abril en el VI Festival de Bandas “Villa de Mieres”, así como en las Fiestas de San Xuan la mañana del domingo 16 de junio, presentando una oferta ampliable tanto para el programa “Asturias en RED” (caso de Posada de Llanera donde actuamos el pasado septiembre), como en otras fiestas locales, provinciales, nacionales e internacionales. Nuestra primera salida fuera de España será con un esperadísimo debut del 10 al 18 de agosto en el Festival Intercéltico de Lorient (Bretaña francesa) que este año tiene como lema “La Juventud de los Países Celtas”, siendo la primera vez que actuará una Banda Sinfónica en sus 56 ediciones. Todo un honor llevar el nombre de Mieres y Asturias a esta cita histórica de repercusión mundial al ser retransmitida por “FT1” (la televisión nacional francesa) con una cobertura y visibilidad internacional, donde intentaremos dejar bien alto el pabellón musical de nuestra tierra.

A la vuelta de Francia aún quedará tiempo para intentar cerrar otros compromisos a más largo plazo, programándolos ya con nuestro nuevo titular Fernando Castelló, quedando pendiente retomar nuestro Concurso de Composición “Maria Teresa Prieto” en su tercera edición, más abierta que las anteriores -solo para mujeres- como así decidió la Junta Directiva tras la experiencia de las dos pasadas, con menor participación de la esperada, esperando contar con un mayor número de obras que seguirán ampliando el nuevo repertorio para banda sinfónica que es el objetivo de este concurso internacional.

El próximo curso escolar volveremos a arrancarlo en Llanes, como desde nuestros inicios, el 8 de septiembre en las Fiestas de “La Virgen de Guía”, volviendo a sonar “Los Nardos” desde primeras horas del día hasta que se ponga el sol, participando igualmente en la solemne procesión donde nuestra banda es la acompañante desde la Iglesia de San Pedro hasta su ermita, marchas procesionales uniendo lo popular con la tradición.

Llanes, 8 de septiembre de 2023

Otros compromisos

La Banda Sinfónica ya tiene cerrado el segundo semestre en Mieres con los conciertos de Santa Cecilia (domingo 24 de noviembre) y Navidad junto al Orfeón de Mieres (domingo 15 de diciembre), aunque queremos destacar especialmente el “Concierto del 200 Aniversario de la Policía Nacional” a celebrarse si nada lo impide el 25 de octubre, todos ellos en el Auditorio Teodoro Cuesta, aprovechando estas líneas para invitar a nuestros seguidores y aficionados a la buena música.

Nuestra Coral “Cantares” con su nuevo director, el maestro Miguel Quintana Aspra -que comenzase su andadura en El León de Oro en 2007 y continúa su amplia formación musical y trayectoria en la dirección- se suma a este proyecto donde seguir amenizando eventos, fiestas y actos solidarios como los del primer semestre donde ya han participado:

No nos queremos olvidar de “Starky & Jas y Uno Más” que prosiguen sus actuaciones y ensayos ampliando una oferta de música más heterogénea y ligera, otra seña de identidad del Ateneo Musical de Mieres, buscando siempre la calidad y variedad en todos los formatos que podamos ir incorporando.

De reciente creación el pasado Antroxu se ha formado la Charanga “PaEntamala” con los jóvenes más marchosos de la banda, debutando en Pola de Laviana y Ribadesella, que esperan ya los próximos carnavales o folixas donde se demande a este grupo incansable que incluso tiene sección de montaña con otros componentes de la banda, realizando salidas en el tiempo libre que les queda…

Y aunque se vea lejano en el calendario, estamos buscando fecha para 2025 intentando ofrecer un “concierto sinfónico” para homenajear a uno de los grupos musicales mierenses de larga trayectoria como es Skanda, para lo que ya se están eligiendo y preparando los correspondientes arreglos musicales a la compositora y miembro de nuestra banda, Carmen Loriente.

Estos primeros años de andadura podemos considerarlos de fructíferos por el camino emprendido, así como en nuestro deseo de continuar creciendo, ya con nuevo director de la Banda y demás proyectos musicales que hemos ido creando paso a paso. Tras adquirir parte del instrumental musical tan necesario con el que afrontar la nueva etapa del segundo lustro del Ateneo Musical de Mieres, contando con un equipo humano de altura tanto entre nuestros músicos como en una junta directiva que lucha por seguir sumando, seguiremos llevando con toda la música de calidad el nombre de Mieres y Asturias allá donde acudamos.

Pablo Álvarez Fernández, Presidente del ATENEO MUSICAL DE MIERES

Oviedo Filarmonía celebra su 25º aniversario

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Oviedo Filarmonía celebra su 25° aniversario con una exposición en Trascorrales del 11 al 16 de junio y un concierto solidario el viernes 5 de julio en el Teatro Campoamor.

• La muestra contará con una selección de fotografías, conciertos de música de cámara a cargo de miembros de la orquesta y un stand inmersivo.

• La recaudación del concierto, dirigido por el maestro Lucas Macías y que contará con la Capilla Polifónica, se destinará a la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) en Asturias.

  A estas actividades se suma la próxima edición de un libro conmemorativo que repasa la historia de la sinfónica ovetense.

Oviedo, 03.06.2024.- La orquesta Oviedo Filarmonía celebrará con el público su 25° aniversario con un concierto conmemorativo y solidario, el próximo 5 de julio en el Teatro Campoamor; y una exposición en al plaza de Trascorrales que se inaugurará la tarde del martes 1 de junio y podrá visitarse hasta el domingo 16 de este mes. La muestra, con un recorrido fotográfico por la historia de la sinfónica ovetense, contará con una programación diaria de conciertos, con grupos de cámara de miembros de Oviedo Filarmonía, y un stand inmersivo en el que los visitantes podrán formar parte de la orquesta. Estas actividades se suman a la edición, en fechas próximas, del libro conmemorativo del 25° aniversario, obra de la violonchelista coprincipal de la orquesta, Sara Chordá, ya en imprenta.

La presidenta de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, Pilar Rubiera; la directora general de la Fundación y gerente de Oviedo Filarmonía, María Riera, y el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo y presidente de la Fundación Municipal de Cultura (FMC), David Alvarez, han presentado esta mañana las actividades conmemorativas, que buscan, en palabras de la presidenta, «ser una gran fiesta musical que refuerce nuestra unión con la ciudad» y «un gesto de amistad y de unidad».

En el acto estuvieron representados, además del Ayuntamiento de Oviedo, patrocinador principal del aniversario, los mecenas privados, gracias a cuya colaboración han podido organizarse las actividades: TotalEnergies, Caja Rural de Asturias, FCC, Electricidad Llano, Fundación EDP, Banco Sabadell y La Nueva España, que ha cedido de su archivo la colección de fotografías de la orquesta presentes en la exposición y el libro. A todos ellos agradeció Pilar Rubiera su colaboración, porque no hay dinero para gastos extraordinarios, y «sin ellos, y sin el apoyo incondicional y adicional del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Oviedo, representado hoy aquí por el concejal de Cultura, David Alvarez, no habríamos podido abordar este aniversario». «Gracias también a la ciudadanía y a todas y cada una de las personas que han hecho posible que hoy estemos aquí», añadió. También quiso reflejar que los conciertos era su deseo fuesen populares, agradeciendo al público el apoyo de estos años, la OFil como «parte de la vida cultural ovetense», y por supuesto la solidaridad, ya que la recaudación del concierto del 5 de julio se destinará a la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE).

La directora general de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, María Riera, explicó los pormenores de las celebraciones por el aniversario, que comenzarán el próximo martes 1 de junio, con al inauguración, a las 20 horas, de la exposición «Oviedo Filarmonía: 25 años de música», en la Plaza de Trascorrales. En el acto participará el primero de los grupos de cámara que actuaran a lo largo de la semana, liderado por el director titular de Oviedo Filarmonía, Lucas Macías; junto al concertino, Andrei Mijlin, y los Principales de viola y violonchelo de la orquesta, Rubén Menéndez y Gabriel Ureña, respectivamente. El repertorio elegido por los propios músicos, será de lo más variado. Para el concierto solidario además de la OFil con su titular Lucas Macías estará la  Capilla Polifónica Ciudad de Oviedo, «un coro muy vinculado a nuestra orquesta y con el que durante años compartimos presidente, nuestro querido Francisco González Álvarez-Buylla ‘Paquirri’, al que especialmente en esta efeméride queremos recordar», apuntó Riera. La exposición será gratuita y los conciertos, con una duración aproximada entre 30 y 45 minutos, serán de acceso libre hasta completar las butacas disponibles, con un aforo aproximado de 90-100 personas. Más abajo dejo los detalles de cada día, pero resumiendo tendremos:

Las mañanas del miércoles 12, jueves 13 y viernes 14 de junio, entre las 11.30 y las 12.30 horas se celebrarán conciertos para escolares, con visitas a la exposición de varios centros educativos del municipio. Entre las 12,30 y las 14 horas la muestra estará abierta al público general. Las tardes de estos días, la exposición abrirá a las 18.30 horas con un concierto y podrá visitarse hasta las 21 horas.

El sábado 15, el concierto de la mañana tendrá lugar a las 12 horas, coincidiendo con la apertura de la exposición, que cerrará a las 15 horas para abrir de nuevo a las 18.30 horas, con un programa de música de cámara, y cerrar a las 21 horas.

El domingo 16 a las 12 horas, se celebrará el último de los conciertos, pensado para público familiar, con visitas a la exposición hasta las 15 horas, momento de clausura de esta. Fuera de estos horarios la muestra permanecerá cerrada.

En Trascorrales se mostrarán, en gran formato, fotografías de algunos momentos especiales en la historia de Oviedo Filarmonía, cedidas por el diario La Nueva España. Además, podrá vivirse una experiencia inmersiva en un concierto de la orquesta, a través de unas gafas que incorporan una grabación en 360 grados.

Finalmente el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo y presidente de la Fundación Municipal de Cultura (FMC), David Alvarez comentó la fortaleza ovetense reivindicando la «Capitalidad Musical» de la capital asturiana, recordando aquel febrero de 1999 cuando comenzaba la OSCO (Orquesta Sinfónica Ciudad de Oviedo), hoy OFil, más que una orquesta de foso aunque naciese para colaborar en el Festival de Zarzuela, piedra angular de la música en Oviedo con mucho camino por recorrer, siendo conscientes de las carencias pero trabajando por mejorarlo todo, recordando todos los titulares que ha tenido la OFil.

CONCIERTO SOLIDARIO DE ANIVERSARIO

Como broche de oro a las celebraciones por el 25° aniversario de Oviedo Filarmonía, el viernes 5 de julio, a las 20 horas, el público podrá disfrutar de un Concierto de Aniversario en el Teatro Campoamor, dirigido por el maestro Lucas Macías y con la participación de la Capilla Polifónica Ciudad de Oviedo. La cita, además de celebrar las bodas de plata de la orquesta tendrá carácter solidario, ya que la recaudación se destinará a la COCEMFE en Asturias, dentro del programa social de la orquesta. Las localidades, a 20, 15 y 10 euros, podrán adquirirse en la taquilla del Teatro Campoamor (de 1 a 14 y de 17 a 20 horas) y en la web entradas.oviedo.es a partir del viernes 7 de junio.

A estas actividades se sumará la próxima edición de un libro conmemorativo que repasa la historia de la sinfónica ovetense, escrito por la coprincipal de Oviedo Filarmonía, Sara Chordá, fruto de la tesis doctoral defendida a finales del año pasado en la Universidad de Oviedo y dirigida por el doctor Ramón Sobrino.

ACTIVIDADES

MARTES 11 DE JUNIO

20 horas: Concierto inaugural.

Lucas Macías, oboe.

Andrei Mijlin, violín. Rubén Menéndez, viola. Gabriel Ureña, violonchelo.

MIÉRCOLES 12 DE JUNIO

– De 11.30 a 12.30 h: Concierto para escolares (visitas programadas). Luisa Lavin e Irantzu Otsagabia, violines. Iñigo Arrastua, viola. Javier Gómez, violonchelo. Salvador Morera, contrabajo.

– De 12.30 a 14 h: Público general.

– 18.30 horas. Concierto. Marina Gurdzhiya y Gints Sapietis, violines. Rubén Menéndez, viola. Guillermo L. Canal, violonchelo. Simon Lewis, trompa.

Visitas hasta las 21 horas.

JUEVES 13 DE JUNIO

– De 11.30 a 12.30 h: Concierto para escolares (visitas programadas). Alberto R. Ayala, Carlos Pastor, Simon Lewis y Rafael Planelles, trompas.

– De 12.30 a 14 h: Público general.

– 18.30  horas: Concierto. Gints Sapietis y Vadim Pichurin, violines. Hans Stockhausen, contrabajo. Miguel Perelló, percusión. Elia Esipovich, piano.

Visitas hasta las 21 horas.

VIERNES 14 DE JUNIO

– De 11.30 a 12.30 h: Concierto para escolares (visitas programadas). Marina Gurdzhiya, violín. Rubén Menéndez, viola. Hans Stockhausen, contrabajo. Javier Pérez, oboe. Julio Sánchez, clarinete.

– De 12.30 a 14 h: Público general .

– 18.30 h: Concierto. Antonio Soriano, trompeta. José Mir, trombón. Iván Carrascosa, trompa.

Visitas hasta las 21 horas.

SÁBADO 15 DE JUNIO

– 12.00 h: Concierto. Mercedes Schmidt, flauta. Gema Jurado, violín. Álvaro Gallego, viola. Guillermo L. Cañal, violonchelo. Salvador Morera, contrabajo.

Visitas hasta las 15 horas.

– 18.30 horas: Concierto. Jorge Bronte y Javier Pérez, oboes. Inés Allué y Julio Sánchez, clarinetes. Domenico Zapone e Ivan Mysin, fagots. Alberto R. Ayala y Rafael Planelles, trompas.

Visitas hasta las 21 horas.

DOMINGO 1 6 DE JUNIO

  12.00 h: Concierto. Marina Gurdzhiya, violín. Denitsa Lyubomirova, contrabajo. Inés Allué, clarinete. Ivan Mysin, fagot. Antonio Soriano, trompeta. José Andrés Mir, trombón. Miguel Perelló, percusión. Álvaro Gallego, narrador.

– 15 h: Clausura.

Piedras corales

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Sábado 1 de junio, 20:00 horas. Iglesia del Real Monasterio de San Salvador de Cornellana, Concierto Libros de Piedra. Coro “El León de Oro”, Marco A. García de Paz (director). Obras de Rogier, Manchicourt, Payen, Nystedt, Pärt y Whitacre.

El Real Monasterio de San Salvador en Cornellana (concejo de Salas), celebraba su milenario el último día de mayo, y en el primer día del inicio del segundo milenio acogía al coro asturiano El León de Oro (LDO) en esta privilegiada sede que albergó la grabación en febrero de 2023 del último CD para el sello británico Hyperion que se ha publicado el pasado mes de abril, nuevamente bajo la dirección de Peter Phillips y Marco A. García de Paz, engrosando un repertorio en el que ambos maestros han encontrado en «los leones» el mejor instrumento vocal que esta vez estuvo protagonizado por obras pertenecientes a la Capilla Flamenca de Felipe II, varias de ellas presentes el sábado con el programa titulado «Libros de Piedra» del que pude disfrutar en la presentación de esta temporada de LDO.

Desde los inicios me declaré #leónigan pues el coro luanquino ya apuntaba alto y ver la evolución a lo largo de casi tres décadas ha reafirmado mis expectativas. En el complicado mundo coral encontrar una formación que mantenga la calidad en su eterna búsqueda de la perfección es de por sí todo un reto. Pero como proyecto ha seguido creciendo, manteniendo una cantera que le permite ir renovando las voces sin resquebrajarse nunca sus señas de identidad. La convivencia entre la espina dorsal de los fundadores junto a las nuevas incorporaciones logran aunar experiencia y frescura tanto humana como musical. Su versátil repertorio continúa creciendo afrontando todas las épocas con la misma entrega y pasión juvenil sumando la madurez de su titular que la transmite a esta familia coral asturiana en otro curso escolar que no ha parado de dar alegrías a su legión de seguidores.

Para este concierto del día primero del segundo milenio del Monasterio de Cornellana, con un lleno a destacar en un sábado de amplia oferta musical y hasta futbolística, destacando la presencia del Rector de la Universidad de Oviedo Don Ignacio Villaverde, del párroco Don Arturo García Rodríguez y de representantes del Ayuntamiento de Salas, los gozoniegos eligieron dos bloques a cual más exigente, uno primero renacentista con las obras de RogierManchicourt Payen del citado último CD. En las notas al programa Ángel Gavela, trompista y bajo del coro, escribe «Haciendo honor a sus eternos muros, hoy erigiremos en él una ciclópea biblioteca arquitectónica, en la cual serán depositados con sumo cuidado una serie de valiosos libros, representados por cada una de las obras. Humildemente escribiremos nuevas palabras en sus pétreas páginas. El primer capítulo lo formarán las obras renacentistas, evocando un pasado de esplendor, en el que los sagrados muros del templo eran el hábitat natural de esta música».

El León de Oro

Con las distintas y habituales combinaciones vocales de relevos, posiciones, dobles coros, junto a la acústica ideal de esta iglesia y el poso que el maestro Phillips ha dejado en este repertorio, pudimos comprobar la expresividad extrema de unas páginas poderosas, llenas de espiritualidad en el mejor escenario posible para ellas. El duro trabajo para el disco se notó y la afinación, empaste o contrastes en todos los matices fueron las señas del LDO con el tactus perfectamente entendido por voces y director más la musicalidad del latín elevada a la polifonía del momento.

La «simbiosis perfecta entre sonido y arquitectura» fue de menos a más, y el segundo bloque contemporáneo, presentado por el propio Marco A. García de Paz, aún pondría de relieve el poderío vocal con unas cuerdas perfectamente empastadas, de extremos potentemente delicados, con las sopranos de agudos nítidos incluso en los pianissimi y los bajos profundos que los tres compositores elegidos exigen, cimento y altura con el complemento central de mezzos y tenores dando forma a partituras muy exigentes por tesituras, disonancias, expresividad y afinación pluscuamperfecta, Con «la cruz como poder simbólico omnipresente en nuestra cultura» el noruego Knut Nysdtedt y su O Crux resultó tan desgarrador como el propio texto. Si los Regina
Caeli
renacentistas fueron luminosos, el Nunc Dimittis del estonio Arvo Pärt sigue siendo un hito interpretativo en el LDO, dándoles las gracias como las de la  propia salvación del Señor, música interiorizada y emocionante de principio a fin.

Finalmente otro de los compositores «fetiches» de los luanquinos, el norteamericano Eric Whitacre y When David Heard impregnado de dolor, desgarro, pleno en los contrastes musicales y un derroche de calidad y sentimiento a cargo del LDO en otro concierto para el recuerdo (que repiten este domingo en Covadonga).

De propina nos dejarían el Kyrie de la “Missa Praeter rerum seriem” compuesta por George de la Hèle (1547-1586) que forma parte del último disco de repertorio renacentista, y del que se vendieron a la salida del concierto para seguir disfrutando del mejor coro amateur español en casa.

PROGRAMA

“Libros de piedra”

Philippe Rogier (1561-1596): Regina caeli

Pierre de Manchicourt (1510-1564): Emendemus in melius | Osculetur me | Regina caeli

Nicolas Payen (1512-1559): Virgo prudentissima

Philippe RogierCantantibus organis

Knut Nystedt (1915-2014): O Crux

Arvo Pärt (1935): Nunc Dimittis

Eric Whitacre (1970) When David Heard

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