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Sin riesgo no hay emoción

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Viernes 13 de octubre, 20:00 horas. Auditorio de Oviedo, Abono 1: OSPA, Javier Perianes (piano), Nuno Coelho (director). Obras de Brahms, Ligeti y Bartók.

Con ilusión arrancaba este viernes al fin otoñal la segunda temporada del director portugués Nuno Coelho al frente de la OSPA y con un encuentro previo 45 minutos antes con el público en la sala de cámara, que como el propio maestro indicó, en compañía de la gerente Ana Mateo, se repetirán antes de cada abono con la presencia de los invitados, solistas y respondiendo a las dudas o aclarando las obras a escuchar, como en el caso de este primero, algo que repetiría al inicio de la segunda parte, una de las tres novedades junto a los conciertos de cámara dominicales a las 12:30 horas, que serán mensuales en esta misma sala donde poder disfrutar de los músicos de nuestra orquesta, y el Concierto de San Xuán el 21 de junio del próximo año donde sonará música de su país con Camané & Trío en el espectáculo «Fado» junto a la dupla OSPA-Coelho donde cada abonado que traiga otro nuevo se le regalarán dos entradas.

Este primer concierto, con escasa presencia de público que comienza a ser precupante, independiente de que en el Campoamor hubiese la función «joven» titulada «Viernes ópera», traía un arriesgado programa tanto por las obras como por la apuesta personal del propio director, contando en la primera parte con Javier Perianes como solista del Concierto para piano y orquesta nº 1 de Brahms (1833-1897). El regreso del onubense como colaborador de la OSPA –que sigue sin concertino, estando hoy el  murciano Jordi Rodríguez y de ayudante Fernando Zorita (no como indicaba el programa de mano, más pequeño y delgado que en temporadas anteriores)- parece no fue suficiente para llenar más butacas, una verdadera lástima porque el excelente momento por el que atraviesa el de Nerva unido al trabajo del maestro de Oporto que ya comienza a notarse en la orquesta, era un motivo más que suficiente.

Con un Maestoso poderoso en la OSPA y algo titubeante el arranque del pianista, las líneas divergentes  con unos pedales no muy claros, fueron confluyendo y caminando paralelas a medida que avanzaba este primer movimiento, casi una sinfonía por escritura y auténtico duelo de titanes que el maestro Coelho concertó a la perfección, manteniendo unas dinámicas muy equilibradas y sacando el mejor Brahms. Pero sería el Adagio la maravilla del programa donde Perianes y la OSPA mostraron una amplísima paleta de matices, pianissimi de cortar el aire con una línea melódica plena y riquísima. Más arriesgado por tempi el último Rondó: Allego non troppo que pese a «caerse alguna nota» no impidió volver a disfrutar del equilibrio dinámico entre piano y orquesta de nuevo con un total dominio de la partitura por parte del director portuense, caídas a tempo, encajes perfectos y llevando este primero de Brahms a buen puerto con todas las aristas que conlleva para los intérpretes pero que el onubense amalgamó desde su amplio bagaje con todas las referencias de Brahms a Mozart, Beethoven o la propia Clara Schumann tan excelentemente retratada en el adagio central. Una lección de piano contundente a cargo de un Perianes que saldría al descanso camino del aeropuerto asturiano para tomar un vuelo a Barcelona (donde interpretará el «Emperador» junto a la Orquesta Sinfónica del Liceu bajo la batuta de Josep Pons) con una agenda de lo más apretada que nos lo traerá de nuevo a Oviedo el 10 de mayo junto al Cuarteo Quiroga.

Aún hubo tiempo para el homenaje de Perianes a la centenaria Alicia de Larrocha con el Notturno de Grieg, el nº 4 de las «Piezas líricas», libro V, op. 54, una perla sentida, delicada, con los claroscuros «marca de la casa» que siempre me han llevado a llamarle «el Sorolla del piano«.

Arriesgada segunda parte magiar, comenzando por San Francisco Polyphony (1973-74) de György Ligeti (1923-2006), aprovechando otro centenario como el del húngaro nacionalizado austriaco, obra escrita para conmemorar el 60º aniversario de la Orquesta Sinfónica de San Francisco estrenada el 18 de enero de 1975 por el entonces titular Seiji Ozawa, con el que Haruki Murakami, Premio Princesa de Asturias de las Letras este año, conversa en su obra Música, sólo música como bien recuerda en las notas al programa Pablo Gallego. Esta obra de Ligeti no  está al alcance de cualquier orquesta ni director pues exige un control absoluto de los registros en cada sección e instrumentos, y el juego polifónico obliga a un permanente balance en el punto exacto, más allá de virtuosismos, silencios y hasta la textura sinfónica, que el húngaro teje como pocos en todas sus obras, tanto camerísticas como sinfónicas, en esa denominada «angustiosa incomodidad» de su escucha. Sin imágenes para esta «otra banda sonora» no utilizada por Kubrick pero que bien podría haberlo hecho, OSPA y Coelho apostaron por el riesgo de la dificultad para emocionar con música del pasado siglo que sigue estando demasiado ausente en el actual y que aplaudo haber programado en este #Ligeti100 del que disfruté y mucho este verano en Granada, con un final para anotar: los músicos y el director «congelados» literalmente tras el final, fotografía musical que perduró para disfrutar también del silencio en una auténtica «Atmóspher» final.

Y para rematar emociones, orquestaciones impresionantes, calidades de la mejor Hungría, trabajo minucioso de orquesta y director, así como otra «banda sonora» con imágenes terroríficas tras una primera guerra mundial, de la que seguimos sin aprender nada en estos días, la suite de El mandarín maravilloso, op. 19, Sz. 73 (1918-24) de Béla Bartók (1881-1945), «música infernal», depravación humana tan tristemente actual, caótica en expresión pero perfectamente ordenada a cargo de Coelho y una OSPA musculada de gran plantilla en donde el clarinete de Andreas Weisgerber nos subyugó y sedujo como a los vagabundos del ballet, riesgo asumido por todas las secciones a la misma altura (triples vientos, cuatro percusionistas, celesta y piano), partitura muy trabajada que nos dejó impactados y emocionados con este mandarín maravilloso que nos «robó» el final trágico de la pantomima original.

La próxima semana volverá la OSPA para el llamado «Concierto de los Premios», aunque me conformaré con el ensayo general, pero el programa (Fantasía sobre un tema de Thomas Tallis y Dona nobis pacem de Ralph Vaughan Williams) y el director (Martyn Brabbins) merecerá la pena para seguir comprobando el nivel ya recuperado por la orquesta de todos los asturianos.

A celebrar 25 años de excelencia

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Este primero de septiembre al mediodía en la sala de cámara se presentaban los Ciclos «Conciertos del Auditorio» y Jornadas de Piano «Luis G. Iberni», una temporada marcada por las bodas de plata del edificio diseñado por Rafael Beca sobre los antiguos depósitos de agua, y que marcaría a Oviedo como capitalidad musical o como la he bautizado en «La Viena Española».

Peinando canas aún recuerdo la inauguración aquel ya lejano 29 de abril de 1999 con nuestra OSPA dirigida entonces por el chileno Max Valdés, y dos días después vendría Riccardo Muti con la Filarmónica de La Scala, un verdadero lujo que abriría un ciclo por donde han pasado casi todas las grandes formaciones y figuras internacionales a lo largo de estos 25 años, algunos desde aquí reseñados desde 2008. Recordar también que seis años antes Oviedo fue  pionera en organizar las primeras jornadas dedicadas en exclusiva al piano en España en el Teatro Campoamor, que con el Auditorio pasarían a celebrarse aquí, sin olvidarnos del primer gestor que fue el siempre recordado (esta mañana también) Luis G. Iberni, a cuya memoria llevan el nombre del gran musicólogo y crítico aragonés afincado en nuestra tierra donde llegó en la primera promoción de los estudios de Musicología en la Universidad de Oviedo con Emilio Casares al frente.

Tenía que ser este Auditorio, y mejor aún en su Sala de Cámara de acústica excelente, la presentación de este ciclo doble del 25 aniversario, que además arrancaría, como no podía ser menos, con música (el Rondeau, tercer movimiento del Cuarteto para oboe y cuerdas en fa mayor de Mozart ) a cargo de Lucas Macías, director de la Oviedo Filarmonía (OFil), hoy al oboe junto a tres grandes músicos de sa orquesta que va unida tanto a los dos ciclos como a la ópera y zarzuela: Andrei Mijlin (concertino), Rubén Menéndez (viola principal) y Gabriel Ureña (chelo principal) que inauguraba informalmente la temporada, esperando ya el 31 de octubre del primer Concierto del Auditorio.

En el acto tomaron la palabra David Álvarez, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo y Presidente de la Fundación Municipal de Cultura, un reconocido melómano al frente del auténtico motor cultural de la capital del Principado y buen fichaje de su alcalde Alfredo Canteli. En sus palabras también recordó y enseñó el abono de aquella primera temporada más el sueño de llegar a presentar 25 años después este ciclo que ha colocado a Oviedo en el mapa mundial de la música por su oferta y calidad  envidiable para una ciudad de su tamaño. También hablaron el responsable de la Fundación EDP en Asturias Juan García-Ovies Sarandeses, tan necesario el apoyo privado a la música en Asturias, el jefe de Oviedo del periódico La Nueva España Álvaro Faes, otro pilar importante en la difusión y publicidad desde su medio de comunicación que presta todos sus recursos a la actividad musical, María Ablanedo como vicepresidenta de la Fundación Musical Ciudad de Oviedo, resaltando el protagonismo femenino tanto en la plantilla de la OFil como en tantos excelentes intérpretes de nuestra tierra, espejo en el que se miran los estudiantes de los distintos centros educativos del Principado, también autores de quienes se estrenarán obras así como de compositoras que tienen su sitio ganado por su calidad, y por supuesto el director artístico de los ciclos, el incombustible Cosme Marina, un gestor digno heredero de Iberni que sigue organizando y trayendo a este Auditorio lo mejor del circuito europeo y mundial, con Oviedo parada obligada que algunas veces fue la única en esas giras que siguen reafirmando a «La Viena Española».

Imposible desgranar lo que nos deparará esta temporada 2023-24, aunque dejo el enlace o link al avance, el Dossier de Prensa que se nos entregó a la entrada y algunas de las fotos que realicé durante la presentación. Las notas del concejal tituladas «El poder de la música» y de Cosme «Un viaje fascinante» expresan a la perfección lo que suponen estas bodas de plata y las líneas maestras de este doble ciclo, donde destacan:

TEMPORADA EXTRAORDINARIA por los 25 años del Auditorio Príncipe Felipe con una temporada muy especial que traerá a Oviedo algunos de los grandes artistas y de las mejores formaciones orquestales de nuestro tiempo, y que no tendrá como en otras ocasiones ningún concierto extraordinario porque toda la temporada lo es.

UN CICLO SOSTENIBLE. Con la deseada y esperada llegada del AVE a Asturias, permitirá, a partir del próximo mes de enero, un diseño de las giras de conciertos con el fin de que la mayoría de las orquestas lleguen a Oviedo en medios de transporte menos contaminantes, sustituyendo el avión por el tren, en un compromiso del ciclo con la sostenibilidad, tal y cómo se está haciendo en los festivales y temporadas de referencia en Europa, y que el responsable de la Fundación EDP también destacó.

GRANDES SOLISTAS. Esta temporada pasarán por Oviedo nombres como Jakub Józef Orlinski, István Várdai, Christina Pluhar, Ermonela Jaho, Antonio Corianò, Christian Tetzlaff, Javier Camarena, Ellinor D’Melon, Dorottya Lang, Alison Oakes, Jakob Pilgram, María Dueñas, Jean-Ghihen Queyras, Dinara Alieva, Ekaterina Semenchuk o Rolando Villazón, entre otros muchos.

Algunos de ellos repiten (están con mis links) conocedores de lo que supone actuar en Oviedo por la historia tan musical de esta ciudad, y otros lo harán por primera vez, convencido que volverán porque así lo atestiguan los años de experiencia de los que mis canas puede dar fe.

DIRECTORES DE REFERENCIA. Maestros de primer nivel estarán en la ciudad: Kirill Petrenko, Sir John Eliot Gardiner, esperando retome su agenda tras el «parón autoimpuesto» por su incidente, Paavo Järvi, Alan Gilbert, Alondra de la Parra, Kahchum Wong, Ádám Fischer, Jaime Martín, Andrea Marcon, Lucas Macías y Aarón Zapico.

En las columnas del Auditorio figuran algunos nombres de grandes batutas que han dirigido en este templo musical asturiano, y seguro que aún queda sitio para poner alguna placa más.

LAS MEJORES ORQUESTAS. Una de las características del ciclo de conciertos de Oviedo es la presencia de formaciones orquestales y camerísticas de referencia: Philharmonia de Londres, NDR Elbphilharmonie Orchestra, Sinfónica de Düsseldorf, Orquesta Nacional de España, Gustav Mahler Jugendorchester, la Cetra Barockorchester, Il pomo d’oro, L’Arpeggiata, Oviedo Filarmonía –como orquesta residente-, Deutsche Kammerphilharmonie Bremen, Forma Antiqva. También acudirán formaciones corales como El León de
Oro, el Joven Coro de Andalucía y el Vokalensemble Basel.

Como también apuntarían Ablanedo o Marina, Oviedo ha defendido a músicos de nuestra tierra porque la calidad en su paso por el escenario quedó refrendada siempre e incluso dando el salto internacional, caso de Forma Antiqva con Aarón Zapico, El León de Oro con Marco Antonio G. de Paz o la pianista  avilesina Noelia Rodiles, sin olvidarnos de la propia OFil con Lucas Macías que ha supuesto «una bendición» para el panorama musical asturiano, así como el principal invitado Iván López-Reynoso.

EL GRAN REPERTORIO. A lo largo de la temporada se ofrecerán obras que abarcan desde el barroco a nuestros días. Del repertorio tradicional se interpretarán tres de las grandes sinfonías de Dvorák, el Réquiem de Verdi, la Sinfonía Fantástica de Berlioz, la Sinfonía italiana de Mendelssohn, arias de autores como Verdi, Puccini, Bizet, Mascagni o Catalani, la Fantasía Coral de Beethoven, la Quinta Sinfonía de Shostakóvich, la Primera Sinfonía de Brahms, el segundo acto de la ópera Tristán e Isolda de Wagner, La Pasión según San Juan de J. S. Bach, el Concierto para violín de Beethoven, el Concierto para violonchelo de Schumann o la
Quinta Sinfonía de Schubert, entre otras muchas.

ESTRENOS Y MÚSICA ESPAÑOLA. Cómo es habitual, la música española y los estrenos absolutos tendrán fuerte presencia, desde el repertorio barroco hispanoamericano pasando por el estreno de Cloches, concierto para piano y orquesta de Manuel Martínez Burgos, la “Danza ritual del fuego” de El Amor Brujo de
Falla, un estreno que forma parte del “Mapa sonoro de Vetusta” de la canaria Laura Vega o el Preludio del tercer acto de Follet de Granados.

JORNADAS DE PIANO. Las Jornadas de Piano «Luis G. Iberni» se abrirán con el protagonismo de Noelia Rodiles y Oviedo Filarmonía. Además, en clave de piano orquestal también estará Igor Levit, a quien escuché en solitario este verano en Granada, y a Oviedo vendrá con la NDR Elbphilharmonie, más una incursión en el mundo del clave con Diego Ares y Forma Antiqva.

Los recitales tendrán un peso significativo con el más reciente ganador del Premio Chopin y su debut en España, Bruce Liu, y con muy pocos días de diferencia compartiendo con el decano de los pianistas españoles en activo, Joaquín Achúcarro, muy querido en Oviedo y su Sociedad Filarmónica donde es el artista que más veces ha actuado desde aquel primer viaje de casi ocho horas en el FEVE, entonces «Económicos» de Bilbao a Oviedo, que sigue recordando tardaba tanto como sus viajes a Detroit (ironizaba Cosme que en esto no ha habido muchos cambios), además de la presentación en las Jornadas de
Yulianna Avdeeva y la presencia de una leyenda viva del teclado como es la portuguesa Maria João Pires acompañada por el catalán Ignasi Cambra.

ABONOS Y ENTRADAS. A partir de mañana 2 de septiembre se iniciará la renovación del abono conjunto, y la venta para nuevos abonados a partir del 22 de septiembre. Se mantienen, además, a partir del 2 de octubre, el abono separado de Jornadas de Piano y Conciertos del Auditorio. Además, se vuelve a incluir el abono Firmamento Lírico y, por primera vez, se ofrecerá un ABONO
JOVEN
, para menores de 30 años. De este modo habrá abonos
desde 86 euros y localidades sueltas desde 10 euros.

Oviedo será destino de muchos melómanos venidos de todas partes, por lo que no está mal recordar que la música es una inversión y el mejor reclamo turístico, generador de riqueza. En breve volveré a pasar por taquilla para renovar mi abono para otra temporada en #LaVienaEspañola como pongo de etiqueta o hastag en el antiguo Twitter© (mal llamado ahora X), y también el acuñado por David Álvarez #CapitalidadMusical que intentamos entre todos difundir para mantener la capital asturiana en el mapa musical mundial. Que la Gustav Mahler Jugendorchester (Joven Orquesta Mahler) cierre ciclo con Kirill Petrenko (titular de la Filarmónica de Berlín) iniciando una gira donde solamente Oviedo, San Sebastián y Granada serán sus paradas, tal y como ya se ha anunciado en la capital alemana, da una idea de lo que supone el trabajo de estos 25 años que son continuadores de los más de 100 de nuestra Sociedad Filarmónica Ovetense o los 76 de la Ópera, semillas tan bien plantadas como el carbayón (roble en asturiano) símbolo de la capital del Principado.

 

Festival de Granada 2024: avance

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Adjunto algunas pinceladas y el avance de la 73 edición del Festival de Granada que tendrá lugar del 16 de junio al 14 de julio de 2024, con algunos links a las Webs de los distintos artistas y las fotos tomadas de Internet y RRSS.

Festival de Granada 2024

AVANCE FESTIVAL 2024: algunas pinceladas

La 73ª edición del Festival de Granada tendrá lugar del 16 de junio al 14 de julio de 2024 con 32 jornadas. Habrá un Preludio del Festival, que tendrá lugar durante el fin de semana del 7 al 9 de junio.

Se presentarán grandes orquestas como la mítica Filarmónica de Viena, la Orchestre de la Suisse Romande, la Gustav Mahler Jugengorchester, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y la Orquesta y Coro Barrocos Collegium 1704, todas ellas por primera vez en Granada. Y vuelven la Orchestre de Paris, Capitole de Toulouse, Orquesta y Coro Nacionales de España, Orquesta Sinfónica de RTVE, Orquesta Ciudad de Granada y Le Concert des Nations.

Se darán cita grandes directores de orquesta como Kirill Petrenko, Lorenzo Viotti, Charles Dutoit, Tarmo Peltokoski, Christoph Eschenbach, Vasili Petrenko, Klaus Makela, David Afkham, Jordi Savall o Sir András Schiff.

Entre los solistas se pueden destacar grandes figuras como Martha Argerich, Maria João Pires, Elisabeth Leonskaja, András Schiff, Alexei Volodin, Christian Zacharias y jóvenes intérpretes como Paul Lewis, Seong-Jin Cho, Alexandre Kantorow, Juan Pérez Floristán, Benjamin Alard o Jean-Guihen Queyras.

Se presentará el Aterballetto de Italia y se celebrará el 50 aniversario del estreno de Fuenteovejuna de Antonio Gades. La reina del fado portugués Mariza será otro de los grandes atractivos del festival de 2024.

El Compositor Residente será JOSÉ MARÍA SÁNCHEZ VERDÚ (Algeciras, 1968).

Los Artistas Residentes serán los pianistas MARIA JOÃO PIRES y PAUL LEWIS, (integral de las sonatas completas de F. Schubert).

©Fotos Webs y RRSS.

Mi Festival de Granada, una experiencia única

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A lo largo de un mes y desde este blog he ido subiendo mis críticas y reseñas del 72 Festival de Granada, que paso a resumir en esta entrada como «MI FESTIVAL», los conciertos que evidentemente tuve que seleccionar ante la oferta inmensa, sin asistir a la Danza -otra de las señas de identidad del Festival- en el Generalife ni al Flamenco, tampoco al FEX o los Cursos «Manuel de Falla», pero con todo, una experiencia única e inolvidable.

Mi eterna gratitud a todo el EQUIPO, desde su director Antonio Moral, la Jefa de Prensa Teresa del Río, María José Serrano en el Patrocinio y Relaciones Externas o Nina von Krogh en la Coordinación Artística, por citar sólo a mis «habituales». También al fotógrafo Fermín Rodríguez, sus imágenes oficiales que no pueden faltar en cada entrada, Redes Sociales y noticias… por supuesto a todo el amplísimo y numeroso personal (técnicos más voluntarios) con quienes este festival funciona como un perfecto engranaje muy entrenado tras tantos años de trabajo, no siempre visible pero que merecen mi reconocimiento vivido en primera persona.

Mención especial al Colegio Mayor Santa Cruz La Real, mi segunda casa en un mes granadino donde me trataron con mucho cariño y todas las atenciones inmerecidas para este melómano noctámbulo (no solo por los horarios de los conciertos). Gracias a su director Juan García Montero, a Lorenzo y Óscar por «dar de comer al hambriento», a mis «guardianes» Paqui, David, Samuel y Ariel, junto a todo el personal de limpieza con el resto de trabajadores de un alojamiento increíble donde conviven Los Padres Dominicos (Don Antonio a la cabeza) y muchos grupos de estudiantes, también profesores que acuden en verano a formarse en la capital nazarí, donde curiosamente me encontraría a un compañero norteamericano que trabajó en  mi IES «El Batán» de Mieres justamente el curso 2018-19 que estuve de baja por el accidente de moto, pero que el destino nos deparaba el final de esta canción hecho realidad (La vida te da sorpresas). También mi cariño para el ponceño Isidoro Valentín «Cholo» residente en New Jersey con quien platicaba a menudo compartiendo filosofía, poemas y vida.

Imposible igualmente describir lo que supuso para este asturiano conocer en persona a muchos de mis referentes musicales, artistas internacionales y críticos tanto nacionales como locales, así como el reencuentro con muchos conocidos entre los que estuvieron gente muy querida (sin olvidarme de Lorena Jiménez, «Asturische Macht» y Asturian power).

Y ya dejo a partir de aquí todo «Mi Festival» con los links a la críticas de mis 29 días y 30 noches, 39 conciertos en 9 escenarios distintos.

Miércoles 21
Universo vocal. Ópera I, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

El retablo de maese Pedro. Un tríptico sobre Don Quijote

OCG – Aaron Zapico – Compañía Etcétera – Enrique Lanz.

Jueves 22
Universo vocal. Ópera I, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

El retablo de maese Pedro. Un tríptico sobre Don Quijote
Orquesta Ciudad de Granada, Alicia Amo, soprano (Trujamán), David Alegret, tenor (Maese Pedro), José Antonio López, barítono (Don Quijote), Juan Carlos Garvayo, clave,  Aarón Zapico, dirección musical. Compañía EtcéteraEnrique Lanz, dirección de escena, títeres, escenografía y proyecciones.

Viernes 23
Grandes intérpretes, Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30 h:

Víkingur Ólafsson, piano: Mozart y sus contemporáneos

Sábado 24
Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Benjamin Alard, órgano.

Conciertos de Palacio, Auditorio Manuel de Falla, 20:00 h:
Joven Orquesta Nacional de España (JONDE) – Eliahu Inbal, director.

Domingo 25
Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Officium Ensemble – Pedro Teixeira, director. Magister musicae, Motetes de Sebastián de Vivanco y sus contemporáneos portugueses (con motivo del IV centenario de la muerte de Sebastián de Vivanco).

Conciertos de Palacio, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Filarmonica della Scala – Riccardo Chailly, director.

Lunes 26

Música de cámara, #Ligeti100, Patio de los Arrayanes, 22:30 h:

Quatuor Diotima.

Martes 27

Universo vocal. Gala lírica I, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

María José Moreno, soprano – Carlos Álvarez, barítono – Orquesta Filarmónica de Málaga (OFM) – José María Moreno, director.

Miércoles 28

Ton Koopman: Medalla de oro del Festival de Granada 2023.

Solo Bach, Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h:

Amsterdam Baroque Orchestra and Choir – Hana Blazikova, soprano – Maarten Engeltjes, contratenor – Tilman Lichdi, tenor – Klaus Mertens, bajo – Ton Koopman, director.

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Johannes-Passion, BWV 245 (La pasión según San Juan, 1724).

Jueves 29

Solo Bach, Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30 h:

Amsterdam Baroque Orchestra – Ton Koopman, director.

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Suite orquestal nº 2 en si menor, BWV 1067;
Musikalisches Opfer, BWV 1079 (Ofrenda musical, 1747).

Viernes 30

Solo Bach, Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h:

Orquesta Barroca de SevillaGiovanni Antonini, director.
Johann Sebastian Bach (1685-1750): Suites orquestales

Sábado 1

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Nereydas – María Espada,  soprano – Javier Ulises Illán, director. Senderos del alma

Grandes intérpretes, Parroquia de Nuestro Salvador, 21:00 h:

Ton Koopman, órgano.

Domingo 2

Grandes intérpretes,  Crucero del Hospital Real, 12:30 h:

Giovanni Antonini, flautas: It’s as easy as lying

Conciertos de Palacio, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orchestre des Champs-Elysées – Philippe Herreweghe, director.

Lunes 3

Colegio de Arquitectos de Granada, Asociación Amigos del Festival, 18:30 h:

Ricardo Molina Oltrá: Conferencia en torno a Turandot.

Grandes intérpretes, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Javier Perianes, piano. Concierto homenaje a Alicia de Larrocha en el centenario de su nacimiento.

Martes 4

Universo vocal. Liederabend, Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30 h:

Anna Lucia Richter, mezzosoprano – Ammiel Bushakevitz, zanfona, piano: Licht!

Miércoles 5

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00 h:

Il Giardino Armonico –  Giovanni Antonini, dirección y flauta – Avi Avital, mandolina.

Jueves 6

Conciertos de Palacio, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orchestre Philharmonique du LuxembourgYuja Wang, piano – Gustavo Gimeno, director.

Viernes 7

Conciertos de Palacio Tríptico Mahler I, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orchestre Philharmonique du LuxembourgGustavo Gimeno, director:
Tomás Marco (1942): Angelus Novus (Mahleriana 1) (1971).
Gustav Mahler (1860-1911): Sinfonía nº 6 en la menor «Trágica» (1903-1905).

Sábado 8

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Al Ayre EspañolMaite Beaumont, soprano – Eduardo López Banzo, director:
Afectos amantes. Cantadas de José de Torres.

Solo Bach, Auditorio Manuel de Falla (Sala B), 20:00 h:

La RitirataPierre Hantaï, Diego Ares, Ignacio Prego y Daniel Oyarzabal, claves –Josetxu Obregón, violonchelo y dirección artística.
Johann Sebastian Bach (1685-1750): Conciertos para dos, tres y cuatro claves

Domingo 9

Solo Bach, Auditorio Manuel de Falla (Sala B), 12:30 h:

Pierre Hantaï, clave.

Conciertos de Palacio, Tríptico Mahler II, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orquesta Nacional de España –  David Afkham, director:
Tomás Marco (1942): Ur-Nachtmusik (Mahleriana 4) (2023) *Estreno absoluto. Obra encargo del Festival de Granada.
Gustav Mahler (1860-1911) Sinfonía nº 7 en mi menor (1904-1905).

Lunes 10

Música de cámara, Patio de los Arrayanes, 22:30 h:

Mandelring QuartettJudith Jáuregui, piano: Proyecto Shostakóvich

Martes 11

Grandes intérpretes, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Daniil Trifonov, piano.

Miércoles 12

Universo vocal. Ópera III, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Turandot, drama lírico en tres actos. Versión concierto.

Orquesta y Coro Titulares del Teatro Real – Andrés Máspero, director del coro – Coro Infantil «Elena Peinado» (Elena Peinado directora) – Nicola Luisotti, director.
Anna Pirozzi, soprano (La princesa Turandot) –  Vicenç Esteve, tenor (El emperador Altoum) – Adam Palka, bajo (Timur) – Jorge de León, tenor (Calaf) – Salome Jicia, soprano (Liu) – Germán Olvera, barítono (Ping) – Moisés Marín, tenor (Pang) – Mikeldi Atxalandabaso, tenor (Pong) – Gerardo Bullón, barítono (Un mandarín).

Jueves 13

Grandes intérpretes, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Igor Levit, piano.

Viernes 14

Música de cámara, #Ligeti100, Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30 h:

Cuarteto Cosmos.

Sábado 15

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Monasterio de San Jerónimo, 12:30 h:

Academia Barroca del Festival de Granada –  Carlos Mena, directorSoli Deo Gloria

Universo vocal. Recital lírico I, Auditorio Manuel de Falla, 20:00 h:

Angela Gheorghiu, soprano – Jeff Cohen, piano.

Domingo 16

Cantar y tañer. Sones antiguos y barrocos, Crucero del Hospital Real, 12:30 h:

Armonía Concertada (María Cristina Kiehr, soprano –  Ariel Abramovich, vihuelas de mano): El dulce trato hablando: la música de Alonso Mudarra

Universo vocal. Gala lírica II, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Magdalena Kožená, mezzosoprano – La Cetra BaselAndrea Marcon, clave y dirección: Alcina: Amor embrujado – Amor encantado

Lunes 17

Solo Bach, Patio de los Arrayanes, 22:30 h:

Armida Quartett

Johann Sebastian Bach (1685-1750): Die Kunst der Fuge, BWV 1080 (El arte de la fuga, 1742)

Martes 18

Universo vocal. Recital lírico II, Palacio de los Córdova, 22:30 h:

Mariola Cantarero,  soprano –  José Quevedo ‘Bolita’, guitarra flamenca – Paquito González, percusión: Libre, Canción española para soprano, guitarra flamenca y percusión.

Miércoles 19

Conciertos de Palacio, Tríptico Mahler III, Palacio de Carlos V, 22:00 h:

Orquesta Joven de AndalucíaAngela Gheorghiu, soprano – Víctor Pablo Pérez, director.

RESIDENTES:

Compositor: TOMÁS MARCO (Madrid, 1942).
Artista, director de orquesta y flautista: GIOVANNI ANTONINI (Milán, 1965).
Artista, director de orquesta, clavecinista y organista: TON KOOPMAN (Zwolle, 1944).

Mi Festival: 29 días, 39 conciertos en 9 escenarios.
Palacio Carlos V, 22:00h (5+10=15)
21, 22, 24, 25 y 27/06 // 2, 3, 6, 7, 9, 11, 12, 13, 16 y 19/07.
Monasterio de San Jerónimo, 12:30h (2+3=5)
24 y 25/06 // 1, 8 y 15/07.
Patio de los Mármoles (Hospital Real), 21:30h (2+2=4)
23 y 29/06 // 4 y 14/07.
Crucero (Hospital Real), 12:30h (2)
2 y 16/07.
Auditorio Manuel de Falla, 20:00h (1+3=4)
24/06 // 8, 9 y 15/07.
Colegio Mayor Santa Cruz la Real, 22:00h (2+2=4)
28 y 30/06 // 5 y 8/07.
Patio de los Arrayanes, 22:30h (1+2=3)
26/06 // 10 y 17/07.
Parroquia de Nto. Salvador, 21:00h (1)
01/07.
Palacio de los Córdova, 22:30h (1)
18/07.

Balance del 72 Festival de Granada

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Aún con la «resaca musical» de 29 días y 30 noches granadinas con las correspondientes reseñas en el blog, espero hacer un resumen donde acceder a cada concierto, 39 en total con sesiones dobles los fines de semana.

Mientras preparo mi propio resumen, adjunto la nota de prensa con el BALANCE de esta 72ª edición con los links a los conciertos que asistí citados en la misma:

La 72 edición del Festival de Granada ha realizado un total de 124 actividades, las mismas que en 2022.

Al menos 55.100 espectadores han disfrutado de los 109 espectáculos programados.

60 conciertos (53,2%) han tenido carácter gratuito con un total de 19.417 asistentes

El Festival ha alcanzado este año un récord histórico de taquilla con 1.424.000 euros recaudados en los 49 conciertos puestos a la venta, lo que supone un incremento del 26,6% con respecto a 2022 y de un 58,5% si se compara con 2019 (año prepandemia)

Los Cursos Manuel de Falla han realizado un total de 14 actividades académicas con 124 alumnos, además de una exposición del Taller de fotografía.

La 72 edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada llegó anoche a su fin con la participación de la Orquesta Joven de Andalucía, dirigida por Víctor Pablo Pérez, con la presencia de la gran soprano rumana Angela Gheorghiu, que alcanzó un memorable éxito tras las cuatro arias de Puccini que interpretó, además de la popular canción de Granada, que ofreció como bis. Sin duda la edición de 2023 se recordará entre otros muchos, por el concierto del mítico cantautor norteamericano, Bob Dylan, icono del pop y folk americano de varias generaciones, que arrasó en su debut en el Teatro del Generalife.

Entre las citas más destacadas de este año hay que resaltar la inauguración del Festival con el Retablo de Maese Pedro de Falla, que se presentó en el Palacio de Carlos V en una espectacular producción de marionetas gigantes diseñadas por Enrique Lanz, director de la Compañía Etcétera, con dirección musical de Aarón Zapico.

La gran pianista china Yuja Wang, junto al director Gustavo Gimeno y la Filarmónica de Luxemburgo, ofrecieron unas ‘históricas’ Variaciones Paganini de Serguei Rachmaninov, como destacó la prensa musical. Otros tres insignes pianistas, Perianes, Trifonov y Levit, bordaron igualmente sus respectivos recitales y la mezzosoprano Madgalena Kozena cantó con un gusto exquisito las siete exigentes arias de la ópera Alcina de Haendel. Otra de las citas especiales del festival fue el recital de Lied que interpretaron la mezosoprano Anna Lucia Richter y el pianista Ammiel Bushakevitz.

Pero la obra que concitó el aplauso unánime, tanto del público como de la crítica, fue la ópera Turandot de Puccini magníficamente interpretada por un reparto de campanillas, encabezado por Anna Pirozzi y Jorge de León, junto a los conjuntos estables del Teatro Real, magistralmente dirigidos por Nicola Luisotti, en su estreno granadino. Otro gran triunfador fue el barítono Carlos Álvarez, que hacia su debut en el festival. En el apartado barroco, el legendario Ton Koopman, que recibió la medalla de honor del festival y fue el artista residente de este año, junto a Giovanni Antonini, dejó en el haber del festival una emocionante Pasión según San Juan de Bach, a pesar de las circunstancias adversas en las que se ofreció. La obra encargo del festival Ur-Nachtmusik de Tomás Marco, –compositor residente del que se ofrecieron un total de nueve obras suyas desde 1971 hasta su ultimo estreno mundial– recibió una buena acogida por parte de la crítica especializada y el público que llenaba el Palacio de Carlos V. La obra estreno fue interpretada por la Orquesta Nacional de España, dirigida por su director titular, que además ofrecieron una magnífica versión de la Séptima de Mahler, quizás su sinfonía más compleja y de difícil interpretación.

En el apartado de danza dos de las grandes compañías europeas dejaron su sello de calidad en el Teatro del Generalife. El Ballet de Hamburgo presentó su mítica producción de El sueño de la noche de verano, concebida por el legendario John Neumeier, su director durante los últimos 50 años, que se despidió de los escenarios en Granada. El prestigioso Ballet Bejart de Lausanne nos trajo otra de las más grandes producciones de finales del siglo pasado: Ballet for life. La Compañía de Antonio Najarro sorprendió al público por su belleza plástica y su originalidad. Por último, el Ballet Nacional de España trajo a Granada uno de sus trabajos más recientes y exitosos: La bella Otero, bailada por Patricia Guerrero. El flamenco volvió a tener una destacada presencia con 7 conciertos ofrecidos como en años anteriores en el Auditorio Municipal de la Chumbera y en el Palacio de los Cordova. Allí brillaron con luz propia el joven jerezano Jesús Méndez, el cantaor chiclanero Antonio Reyes acompañado al toque de un sensacional Pepe del Morao. Y otro de los grandes de la guitarra José Quevedo Bolita, que acompaño sabiduría a una cantaora volcánica como Argentina y a la soprano granadina Mariola Cantarero, que se adentró en la canción española aflamencada. Por último, el versátil instrumentista Jorge Pardo, esta vez en formación de trío, trufó con su habitual maestría el mundo del flamenco con el del jazz.

El balance final se puede calificar de muy positivo. La 72 edición del Festival de Granada ha sido en la que más localidades se han puesto a disposición del público en toda la historia del Festival con un total de 46.477 plazas disponibles frente a las 37.415 del pasado año (24,2% de incremento, de las cuales se han ocupado 38.977 localidades (83,9%) En 2022 la ocupación fue del 84,4% con un total de 31.567 entradas ocupadas. Esta oferta sin precedentes ha supuesto que el Festival haya alcanzado su récord histórico de ingresos de taquilla con 1.424.000 euros, superando las cifras del año pasado en un 26,6%. En total sumando los conciertos de pago y los gratuitos del FEX, los matinales de las iglesias, los recitales de órgano y los celebrados en el Corral del Carbón y el Centro García Lorca, la afluencia de público ha sido de 54.700 espectadores, lo que supone un aumento del 10,3% respecto de 2022.

A lo largo de 31 jornadas, se han realizado en el festival los 109 espectáculos programados, (sin ninguna cancelación), que han estado muy positivamente valorados, tanto por la crítica especializada como por los 54.700 espectadores que los han presenciado in situ. De estos espectáculos, 50 se corresponden a la 20 edición del FEX (la extensión del festival), que se ha celebrado en los 8 distritos de Granada capital y en 12 municipios de la provincia (Alhendín, Castilléjar, Cijuela, Fuente Vaqueros, Huéscar, Íllora, Laroles, Maracena, Monachil, Padul, Purullena y Yegen), además del Puerto de Motril y Sierra Nevada. Este año el festival salió por vez primera de la provincia de Granada con una extensión a Jaén capital (JONDE dirigida por Eliahu Inbal). Estas actividades han sido seguidas por 18.355 espectadores y todos estos conciertos han sido de entrada libre.

Con respecto a los Cursos Manuel de Falla, que han cumplido 54 ediciones, se han convocado 14 actividades académicas: 7 Cursos, 2 talleres, 4 clases magistrales y la Academia Barroca del Festival. El total de alumnos matriculados ha sido de 131. Una edición más se organizó la exposición Fotografía, música, danza y ciudad con los trabajos de los alumnos del Taller de Fotografía de los 54 Cursos, en la Sala Zaida de Fundación Caja Rural Granada.

Repercusión en medios de comunicación

La repercusión mediática del Festival ha sido muy amplia y con un tono positivo. Según se desprende del estudio de la Plataforma Onclusive de seguimiento y análisis de medios, la cobertura del Festival ha superado las 1.200 noticias: 1.000 recortes de prensa e impactos ‘on line’; + 32 reportajes y entrevistas en televisión; +120 cortes e intervenciones en radios. El valor económico de esta repercusión mediática se ha valorado en 12,4 Mill €.

GRABACIONES

Radio Clásica-RNE y la Unión Europea de Radiodifusión, UER (21 grabaciones)

Radio Clásica, de RNE, ha realizado 21 grabaciones, de los cuales 13 serán emitidos a través del satélite de la Unión Europea de Radiodifusión (UER).

Canal Sur – Canal Sur Más

Canal Sur televisión emitirá próximamente el concierto que ofreció el barítono Carlos Álvarez y la soprano María José Moreno con la Orquesta Filarmónica de Málaga, el 27 de junio en el Palacio de Carlos V, y además difundirá en diferido la ópera de cámara de Manuel de Falla, El Retablo de Maese Pedro.

Televisiones internacionales: (6 grabaciones)

Las cadenas internacionales de televisión, Mezzo, Medicci, France Télévisions (F3 Nouvelle Aquitaine & Corse, @CultureBox) y Qwest TV se harán eco de 6 espectáculos del Festival: El Retablo de Maese Pedro, la actuación del Ballet Nacional de España, el recital de piano de Javier Perianes, el concierto de Nereydas y los de las Orquesta Filarmónica della Scala de Milán, Gala Lírica con Carlos Álvarez y Maria José Moreno junto a la Orquesta Filarmónica de Málaga, y Orchestre des Champs-Élysées. A lo largo de los meses de agosto y noviembre habrá más de 80 emisiones de estos conciertos.

Levit, el pintor elegante

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Jueves 13 de julio, 22:00 horas. 72 Festival de Granada, Palacio de Carlos V, “Grandes intérpretes”: Igor Levit (piano). Obras de Stevenson, Schumann, Wagner y Liszt. Fotos propias y de Fermín Rodríguez.

Si de algo puede presumir esta septuagésimosegunda edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada es contar con una pléyade de pianistas reconocidos mundialmente, y no podemos quejarnos de los que ya llevamos. Continuando con esta alineación de astros volvía tras su debut en 2020 el pianista ruso nacionalizado alemán Igor Levit (Nizhni Nóvgorod, Rusia, 1987) con un programa muy original (aunque volvimos a escuchar la Fantasía op. 17 de Schumann) lleno de homenajes, fantasías y virtuosismo al servicio de la música.

Una partitura me recuerda el paisaje al que se enfrenta un pintor, y podemos tener varios contemplándolo donde cada uno elegirá con su técnica el color, la intensidad, el brillo, las líneas, la profundidad, la perspectiva… El mismo paisaje pero enfoques distintos, los pianistas pintores de sonidos desde su punto de vista e interpretación. Incluso con la misma escuela, en este caso la rusa que sigue siendo referente y cantera mundial, enseña a mantener una visión propia sin perder el paisaje original aunque la luz cambie y los días también.

Levit comenzaba con una original obra del compositor y pianista escocés Ronald Stevenson (1928-2015), continuando con las fantasías al piano, esta vez homenaje a Benjamin Britten y su más célebre ópera, la Peter Grimes Fantasy (1971) llena de referencias casi “orquestales” de los preludios marinos. Levit pintó todo el colorido de esta partitura, mezclando los colores de los temas de Britten, el timbre como trazo, efectos de pedal y el necesario además de esperado virtuosismo,
eligiendo distintos pinceles según el grosor con un sonido que parecía tener claro en su propia paleta. Reconocibles los motivos y amplias dinámicas mezclando no sobre el óleo sino en un piano poderoso y elegante en todos los trazos. Las fantasías y homenajes pianísticos de estos “Grandes intérpretes” nos permiten comprobar la riqueza de partituras y ejecutantes.

Por lo apuntado del punto de vista, escuchábamos dos días después la Fantasía en do mayor, op. 17 (1836) de Robert Schumann (1810-1856) con un colorido distinto, Levit ofreció una visión más luminosa y emotiva que la de su compatriota Trifonov, elegancia y fuerza en la mano izquierda poderosa y la delicadeza en la derecha, tempi contenidos y sonoridad más difusa con un pedal “global” buscando ambientes y referencias claras a la inspiración de Schumann en Beethoven más que el amor a Clara. Los tres movimientos (I. Durchaus fantastisch und leidenschaftlich vorzutragen. Im legenden Ton – II. Mäßig. Durchaus energisch – III. Langsam getragen. Durchweg leise su halten) fueron como lienzos de gran tamaño y color, pasión en el primero bien dibujado, trazos amplios y enérgicos del segundo, y un tercero grisáceo casi abocetado por el propio paisaje que se vuelve triste. Dos visiones rusas de un mismo paisaje que podrían analizarse incluso por la forma de sentarse ante el caballete y en tiempos donde se habla de la “comunicación no verbal” la de los pianistas es al menos curiosa. Los “tics” de cada uno se reflejan en la interiorización de cada obra y en la siempre necesaria concentración previa, en el caso de Levit sus estiramientos tras los pasajes fuertes, la mano derecha que vuela en los silencios o se apoya en el taburete. Esta noche el sudor que se secaba con la manga y las inflexiones sobre el teclado reforzando toda su gama de matices asombrosos.

Sin pausa prosiguió la fantasía e inspiración operística desde la técnica apabullante del ruso con una transcripción pianística (como en Stevenson) del Preludio de Tristan und Isolde, WWV 90 de Richard Wagner (1813-1883) en el arreglo realizado por otro intérprete célebre y virtuoso como el húngaro Zoltán Kocsis. que el pianista ruso ha grabado recientemente, Si en Britten el trazo era amplio, para Wagner se rehacía el dibujo sobre el óleo musical, el paisaje era complicado de plasmar porque la densidad del original orquestal resulta más intrincada desde el piano. Pero Igor Levitt no sólo demostró oficio, también creatividad y conocimiento profundo del original, al igual que Kocsis. Intensidades extremas con variedad de pinceles y gama amplísima de colores, un tema que los grandes pintores han reflejado (como Rogelio de Egusquiza, Dalí o John William Waterhouse) cada uno inspirado en su tiempo y estilo. Este de Levitt fue un derroche de colores bien claros y líneas dibujadas con diferentes grosores, sobrescritas para encontrar la visión global.

Sin pausa ni aplausos, aún contemplando este preludio quedamos “en familia” pasando al yerno de Wagner, Franz Liszt (1811-1886) que como bien se indica en la web del Festival, decidió llevar al piano solo la Muerte de Isolda y no el Preludio. La Sonata para piano en si menor, S. 178 (1853) es la única incursión en esta forma, dedicada a Schumann en devolución a la Fantasía primera y de la que Clara Schumann escribió a su amigo Brahms que era un ruido ciego. Levit empleó todos los recursos para pintar este inmenso mural, más que un lienzo, sin atenerse a la norma clásica de los “cuatro movimientos”, huir y transgredir como buen romántico para romper con las tradiciones, y si al suegro le encantaron, a los presentes la visión que contémplanos aún más. Como apunta Rafael Ortega de esta Sonata en las notas al programa “monumental cuadro de carácter cíclico en el que se suceden los cambios de tempo y expresión, con sabios juegos de contrastes, y en el que la tradicional secuencia de exposición-desarrollo-reexposición aparece menos definida, con incorporación –como en el caso del Beethoven postrero– de formas raramente utilizadas antes por él mismo, como la fuga”. Innovador y rompedor tanto Liszt como Levit en plasmar la imaginación desbordante del húngaro, jugando con los matices y los aires de esta enormidad paisajística.

Cada movimiento (Lento assai / Allegro energico / Grandioso / Recitativo / Andante sostenuto Quasi adagio / Allegro energico / Stretta, quasi presto / Presto / Prestissimo Andante sostenuto / Allegro moderato / Lento assai) parecía independiente por lo variado del trazo, de la línea, de la perspectiva, de la dificultad que una vez finalizado pudimos comprobar la unidad estilística donde el virtuosismo ayudó a contemplar una obra maestra.

Noventa minutos de carga emocional a cargo de Igor Levit, enorme pintor que volvería a Schumann de regalo con el último número de las Kinderszenen, op. 15, las escenas de niños: pausado y emotivo “El poeta habla” (Der Dichter spricht) que podríamos retitular “El pianista pinta”. Grandes obras y otro gran intérprete del piano en este festival.

OBRAS

Ronald Stevenson (1928-2015):

Peter Grimes Fantasy (1971-1972)

Robert Schumann (1810-1856):

Fantasía en do mayor, op. 17 (1836)

I. Durchaus fantastisch und leidenschaftlich vorzutragen. Im legenden Ton

II. Mäßig. Durchaus energisch

III. Langsam getragen. Durchweg leise zu halten

Richard Wagner (1813-1883):
Preludio de Tristan und Isolde, WWV 90 (1859, arr. de Zoltán Kocsis)

Franz Liszt (1811-1886):

Sonata para piano en si menor, S. 178 (1853)

Lento assai / Allegro energico / Grandioso / Recitativo / Andante sostenuto Quasi adagio / Allegro energico / Stretta, quasi presto / Presto / Prestissimo Andante sostenuto / Allegro moderato / Lento assai

Un motor a pleno rendimiento

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Lunes 10 de julio, 22:30 horas. 72 Festival de Granada, Patio de los Arrayanes, “Música de cámara”, Proyecto Shostakóvich: Mandelring Quartett, Judith Jáuregui (piano). Obras de Shostakovich. Fotos propias y de Fermín Rodríguez.

Suelo describir al cuarteto de cuerda como un sólo organismo que late uniformemente, siguiendo con el símil cardiológico, dos aurículas y dos ventrículos que trabajan bombeando al cuerpo, incluso un motor de cuatro cilindros perfectamente engrasado, pues todo debe funcionar perfecto para que “engrasado” sea una unidad sin resquebrajarse.En otra noche mágica de Granada, el Mandelring Quartett llegó para un monográfico de Dmitri Shostakóvich (1906-1975) con un motor de muchos caballos al que añadir el “turbo” del piano con la donostiarra Judith Jáuregui (San Sebastián, 1985) que comenzaría en solitario la velada antes de añadir potencia en la segunda parte.

Y Judith Jáuregui a quien conozco y sigo desde sus inicios como pianista, volvió a mostrar toda su calidad técnica, estudio riguroso, musicalidad innata y entrega en todos sus proyectos, siendo la música de cámara uno de ellos donde compartir pasión. En solitario los Aforismos, op. 13 (1927) en diez estampas o miniaturas cargadas de simbolismo y experimentación, compuestos en 1927 en Leningrado. De escritura condensada, la donostiarra fue desentrañando el universo de Shostakóvich en el Yamaha CFX, que sonó cual caleidoscopio variado de tempi, tímbricas, pulsaciones de todo tipo, hurgando en cada página con el poso que solo el tiempo consigue, lirismo en los lentos, misterio y magia que Los Arrayanes transmiten para un sonido siempre impecable y penetrante, amplitud de dinámicas entendiendo a la perfección el piano del siglo XX donde se mueve cómoda pese a las dificultades que estos “aforismos” esconden.
Desde la Elegía o el Canon casi “minimalistas” en aquellos finales años 20, hasta la exigente y rítmica Serenata, pasando por un Recitativo dudoso en escritura pero seguro en la ejecución como la Leyenda. El carácter vasco tiene mucho de irónico y así lo entendió Jáuregui tanto en el inquieto Nocturno como en una Marcha fúnebre más animada que las de otros grandes compositores, para proseguir con un Estudio que “se ríe” de los obligados para todo estudiante de piano de Czerny, una Danza macabra histórica como sólo Shostakóvich puede rehacer y finalizar con una Nana donde “mein Gott” está presente como padre de todas las músicas, lectura profunda y seria de una pianista que, como comentaba, añadiría la potencia al cuarteto alemán.
El motor de cuatro tiempos trabajaría a pleno rendimiento con el Mandelring Quartett (1983) de mecánica más que testada, perfectamente compenetrado, considerado entre los mejores cuartetos del mundo. Calificativos como expresividad, homogeneidad, transparencia y un sonido extraordinario se quedan cortos cuando se les escucha en vivo. Imposible destacar en concreto a sus integrantes porque cada intervención individual es un derroche de musicalidad, las combinaciones son tan empastadas que fluyen entre ellos con la misma sonoridad.
El Cuarteto nº 8 en do menor, op. 110, de 1960, es seguramente el más interpretado de los quince compuestos por Shostakóvich entre 1938 y 1974. Intenso, con una historia unida al cine como banda sonora de Dresde, la Florencia del Elba, y dedicado «a las víctimas del fascismo y de la guerra». El directo de los Mandelring nos hizo imaginar nuestras propias películas, referencias, incluso repensar en la complejidad del compositor ruso y las autocitas cargadas de simbolismos de una vida verdaderamente compleja. El Largo inicial sin pisar el acelerador, fue moviendo los pistones del motor, calentando, para aumentar potencia en el Allegro molto donde el cuarteto juega con toda la expresión¡, fraseos, contestaciones y un sonido tremendamente cuidado. Bajando las revoluciones llegaría el Allegretto, pero los “caballos de potencia” se notan al jugar con un ritmo de vals “marca Shostakóvich” que lo trata siempre de manera especial, caricaturizado incluso con el fúnebre Largo que interpretado por este Cuarteto con mayúscula, nos hace entender el recorrido de una maquinaria perfecta independiente de las revoluciones a las que se les someta. La exposición de la fuga resultó una verdadera lección de la unidad sonora e interpretativa con un solo corazón latiendo.
Curiosidad que cada obra de esta parte la cerrarían en un pianissimo sólo roto por el vuelo del avión correspondiente que parecía llevarse las últimas notas al cielo granadino.
Tras el descanso, entró en funcionamiento el “Turbo Jáuregui” al “motor Mandelring”, más potencia, recorrido, revoluciones y velocidad punta. El Quinteto para piano y cuerdas en sol menor, op. 57 (1940) parecía necesitar más cuerpo al cuarteto de cuerda añadiendo un piano pese a las dificultades que supone encajar estos instrumentos.
Partitura nuevamente distinta la del ruso, con cinco movimientos que comienzan con el piano solo dando una salida donde los cuatro pistones arrancan presentando los temas que irán desarrollándose como prueba irrefutable del peculiar lenguaje del ruso. Maravilloso escuchar cómo va evolucionando el contrapunto entre el cuarteto y el piano, una Fuga siempre deudora del “padre Bach” aumentando la emoción en la cuerda y el piano añadiendo el “octanaje” como en una recta de meta. Jugando con la velocidad, recuperando sensaciones, el ritmo interior se mantiene pero no hay descanso emocional. Como escribe Juan Manuel Viana en las notas al programa, “En contraste con este doloroso lamento, el conciso y vehemente Scherzo muestra la faceta más irónica de Shostakóvich: un humor subrayado por los ágiles arabescos del primer violín, los pizzicati de las cuerdas y las obstinadas figuras rítmicas repetidas por todos los instrumentos”. El motor se puede encajar en cualquier carrocería que ayude a una mejor aerodinámica, en este caso los intérpretes cual ingenieros sonoros desgranaron su perfecta puesta a punto con combinaciones y ataques en distintas revoluciones para saborear la viola, el cello, los dos violines y unos ataques de nuevo exprimiendo al máximo velocidades sin perder equilibrio ni estabilidad. Tímbricas del ruso que consiguen pizzicati jugosos entre las cuerdas extremas que el piano redondea. Y tras muchas vueltas a este circuito granadino, el motor siempre a punto nos dejaría incluso escuchando las campanadas de medianoche antes del Finale que dejándose llevar por toda la potencia, casi apagando el motor, finaliza en un imperceptible pianissimo.
No hacía falta demostrar la capacidad de este motor con turbo, pero como vuelta de honor bisarían el Scherzo: Allegretto sin necesidad de frenazos bruscos, revoluciones que sólo pueden alcanzar los componentes bien ensamblados de esta maquinaria perfecta que es el quinteto con piano y probándolo en el siempre complicado Shostakóvich en obras que las separan 20 años con distinta exigencia bien resuelta por el “tándem” Mandelring-Jáuregui, feliz conjunción musical.
Mandelring Quartett:
Sebastian Schmidt. violín – Nanette Schmidt, violín – Andreas Willwohl, viola – Bernhard Schmidt, violonchelo.
Judith Jáuregui, piano
PROGRAMA
Dmitri Shostakóvich (1906-1975)
I
 Aforismos, op. 13 (1927):
1. Recitativo – 2. Serenata – 3. Nocturno – 4. Elegía – 5. Marcha fúnebre – 6. Estudio – 7. Danza macabra – 8. Canon – 9. Leyenda – 10. Nana.
 Cuarteto de cuerdas nº 8 en do menor, op. 110 (1960):
Largo – Allegro molto – Allegretto – Largo – Largo.
II
Quinteto para piano y cuerdas en sol menor, op. 57 (1940):
Preludio: Lento – Fuga: Adagio – Scherzo: Allegretto – Intermezzo: Lento – Finale: Allegretto

Belleza sinfónica

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Jueves 6 de julio, 22:00 horas. 72 Festival de Granada, Palacio de Carlos V, “Conciertos de Palacio”: Yuja Wang (piano), Orchestre Luxembourg Philharmonic, Gustavo Gimeno (director). Obras de Coll, Rajmáninov, R. Strauss y Ravel. Fotos propias y de Fermín Rodríguez.

La Filarmónica de Luxemburgo llegaba a su primera noche granadina con el titular valenciano Gustavo Gimeno (1976) al frente, y no pudo dejarme mejores sensaciones con un programa que sacó músculo por tratarse de obras sinfónicas “potentes” para una orquesta equilibrada, robusta en plantilla, con excelentes primeros atriles y todas las secciones perfectamente ensambladas, colocadas “a la vienesa” con los contrabajos detrás de los violines primeros y las trompas a la derecha en línea con el resto de metal. Todo ayudó a conseguir un sonido redondo y rotundo en las cuatro obras del decimosexto día de Festival.

Con este ambiente de grandes orquestadores, abría velada el también valenciano Francisco Coll (1985) y su Aqua Cinerea (2005, rev. 2019) que Gimeno está llevando con su formación en muchos conciertos. Obra de amplísima paleta sinfónica llena de sugerentes tímbricas actuales pero siempre con la mirada puesta en los “maestros del XX” que hoy le acompañaban en el programa. Pablo L. Rodríguez la define en las notas al programa como “(…) un líquido de tono grisáceo o quizá escuchamos la imagen de la ceniza cayendo como lluvia. Lo visual y el sonoro se funden en esta opera prima del joven compositor valenciano, de 2005 (…) donde se concentran intuitivamente todos los elementos de su universo tan proclive a los extremos, desde la excitación a la melancolía”. Una obra que encajó con las dos obras sinfónicas de la segunda parte.

La Suite de su ópera Der Rosenkavalier, TrV227d (1944) de Richard Strauss (1864-1949) no tardó en llegar a las salas de conciertos, y en ella Gimeno y los luxemburgueses volvieron a demostrar su excelente calidad y sonido claro, lleno de matices (excelentes el sonido de las trompas que Strauss siempre mimó) y juegos rítmicos, desde el torrencial motivo de Octavian y la Mariscala, la bellísima «Presentación de la rosa» y el egocéntrico vals vienés del Barón Ochs, sutilmente llevado con elegancia y rubato tan propio del “un, dos y…” que parece no llegar al tres, el bullicio instrumental de una orquesta al fin recreando fielmente lo escrito y sin fisuras.

Y si acababa en tiempo de vals vienés la anterior, el otro gran orquestador sería el hispano francés Maurice Ravel (1875-1937) con su propia visión envolvente y cautivadora de La valse (1919-1920), auténtico retrato sinfónico para disfrutar de la Luxembourg Philharmonic y el perfecto entendimiento de ella con el maestro Gimeno. De gestualidad clara, con una batuta precisa y una mano izquierda llevándoles y dejándose llevar, el sonido a medio camino entre el impresionismo y el expresionismo sería perfecto complemento, dos visiones del 3/4 tan distintas y tan buenas, al igual que las dos propinas que nos brindaron, manteniendo en cierto modo una estructura tímbrica y hasta rítmica aprovechando el potencial de los luxemburgueses:

Con otro Vals, el primero de la Jazz Suite nº 1 de Shostakovich (1906-1975), no tan cinematográfico como el segundo pero más breve, y estando en Granada no podía faltar la Danza ritual del fuego de Falla, coincidencia con Perianes también como segundo regalo, con una orquesta que captó, gracias al director valenciano, todo el color y emoción de una partitura que siempre resulta mágica y más en la noche palaciega.

Evidentemente la “figura” de la noche era la pianista china Yuja Wang (Pekín, 1987), a quien recuerdo en solitario hace ocho años en las “Jornadas de piano” ovetenses. Está claro que sigue teniendo tirón mediático y sus actuaciones se esperan con expectación, más en sus conciertos de Serguéi Rajmáninov (1873-1943), esta vez con “el quinto” que es la Rapsodia sobre un tema de Paganini en la menor, op. 43 (1934).

La pequinesa mandó desde el principio y Gimeno resultó buen concertador al tener que llevar a su orquesta por donde pedía la solista, de amplísimas dinámicas y cierta agógica que no siempre es fácil de encajar aunque se logró por parte de todos. Técnicamente sigue siendo la virtuosa que asombró desde sus inicios, más en estas páginas, aunque supongo que el tiempo le dará el poso necesario para afrontar con más enjundia estas obras con orquesta. Personalmente me pareció muy adecuada la elección del tiempo y fraseo de la cinematográfica Variación XVIII: Andante cantabile, encontrando el balance perfecto con la orquesta y una cuerda siempre bien conjuntada, en este “movimiento central” sedosa, y más agresiva en un Dies Irae donde las dinámicas se llevaron al extremo sin resquebrajarse la sonoridad deseadamente potente por parte de todos.

Yuja Wang, de quien debemos dejar de hablar sobre su vestimenta o tacones, aunque se hizo algo de rogar, también regalaría nada menos que ¡tres propinas! cerrando la primera parte de la noche, manteniendo los esperados “fuegos artificiales” que su técnica le permite:

La primera el arreglo de Franz Liszt de la maravillosa Gretchen am Spinnrade (Margarita en la Rueca) de Schubert, de virtuoso a virtuosa con algo más de hondura que en Rachmaninov.

Segunda propina, que parece ser casi “necesaria” en estos jóvenes pianistas que miran a los históricos, caso de las Variaciones sobre la Carmen de Bizet que V. Horowitz dejó casi como “prueba extraordinaria” de concurso, y que tras las de Paganini con orquesta querían dejar a Yuja Wang el protagonismo solístico y habitual con esta página que la china interpreta sin problemas aunque más vistosa que honda.

No la esperábamos pero llegó la tercera con la Danza de los espíritus bienaventurados del “Orfeo y Eurídice” de Gluck, no tan explosiva técnicamente y más honda de expresión, que se quedó algo apagada tras el despliegue de recursos de las dos anteriores, incluso recordándosela a otros y otras pianistas con mucha más musicalidad y lirismo, así como un sonido más íntimo.

Al menos la Luxembourg Philharmonic y Gustavo Gimeno me han dejado con muchas ganas de volver a escucharla en el decimoséptimo día de Festival y con una Sexta de Mahler más el propio homenaje de Tomás Marco y su Angelus Novus (Mahleriana 1) (1971) que contaremos desde aquí.

Historia del lied en Granada

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Martes 4 de julio, 21:30 horas. 72 Festival de Granada, Patio de los Mármoles (Hospital Real), “Universo vocal”: Anna Lucia Richter (mezzosoprano), Ammiel Bushakevitz (zanfona, piano). Licht!. Obras de Wolfenstein, Vogelweide, Bach, Mozart, Schubert, Fanny Mendelssohn, Mendelssohn, Schumann, Wolf, Berg, Reinmann, Rihm, Eisler y Weill. Concierto Homenaje a Victoria de los Ángeles en el centenario de su nacimiento. Fotos propias y de Fermín Rodríguez.

Impresionante lección histórica del “lied” alemán en este “Universo vocal” granadino con dos intérpretes de altura: la mezzosoprano Anna Lucia Richter (Köln, 1990) y el pianista Ammiel Bushakevitz (Jerusalén, 1986) que nos deslumbró también con la zanfona.

Siempre comento la lírica como poesía musicada, pues si los textos son importantes, cuando se les ponen melodías y acompañamientos se engrandecen, máxime en esta feliz unión donde la voz declama y comparte el protagonismo con el instrumento que la viste a la moda del momento. El dúo RichterBushakevit nos brindaron un repaso de calidad a las mejores canciones alemanas de la historia, desde el medievo hasta nuestros días, donde no faltaron ni un Bach siempre único que con el piano sigue sonando actual, los clásicos Haydn y Mozart que en la “canción de concierto” son tan brillantes y cercanos como en sus óperas, los hermanos Mendelssohn románticos «de catálogo», incluso la trilogía del lied (Schubert, Schumann y Wolf) pero también Schumann, el paso al expresionismo puro y duro de Berg o Weill más los todavía vivos Reimann o Rhim, continuadores de una tradición tan alemana como el propio género.

Imposible destacar algo concreto porque el recital de este decimocuarto día del Festival de Granada en el Patio de los Mármoles quedará en mi memoria como todo un acontecimiento, la parte vocal con esta mezzo alemana de timbre carnoso, dicción impoluta, proyección pluscuamperfecta, emisión impecable, dramatización perfecta haciendo entender unos textos de por sí verdaderos microrrelatos que con su amplio y homogéneo registro resultaron plenamente creíbles con un color lleno de matices. Sumemos un pianista israelí tan protagonista como la voz que no sólo manejó la zanfona de manera magistral sacando matices increíbles y jugando con los “bordones” o el manubrio empujando la acción cantada, también auténticamente plausible su papel de acompañante (aunque no me guste el término), con todas las obras exigentes y la compenetración exacta en cada página engrandeciendo a la mezzo, revistiéndola del carácter apropiado en cada obra, y sacando del Yamaha CFX de última generación una sonoridad tan luminosa como el título del recital.

Licht!, luz y sombra a lo largo de la poesía cantada, historia que con Wolkenstein pregunta por “el iluminado” o el minnesinger Vogelweide cantando bajo los tilos tal vez berlineses, Anna Lucia Richter y la zanfona de Ammiel Bushakevitz nos transportarían a los auténticos orígenes germanos sobre la pasión por la poesía cantada. Con los textos y traducción proyectados sobre las piedras renacentistas era un placer entender la lengua de Goethe toda la carga poética transmitida por este dúo que enamoraron desde la primera nota.

El maestro Arturo Reverter titula sus notas al programa «Y la luz se hizo» donde desmenuza cada página, y de las dos canciones de “Mein Gott” escribe “en su contención algo escolar, aparecen cortadas por similar patrón. Der lieben Sonne Licht und Pracht, BWV 446, revela una mayor fantasía. O finstre Nacht, BWV 492, discurre lánguidamente a lo largo de una línea muelle y serena”, adivinando el carácter que la mezzo y el pianista imprimieron, Bach siempre eterno con un piano casi organístico y el color vocal ideal para El Cantor.

Más luz y alegría con los clásicos vieneses, Haydn “Lujuria de país” y de canción, más Mozart y la “sensación de la tarde” describiendo casi al momento estos momentos granadinos que voz y piano nos transmitieron. Si “La Richter“ enamoraba, Bushakevitz ayudaba, perfecto entendimiento y sentimiento antes de continuar con otros tres románticos sin olvidarnos de los textos que musicaron, y que dejo al final de esta entrada con el programa íntegro.

La época que le tocó vivir a Schubert no fue justa con él, pero su música le hará eterno. Sus lieder son todo un ejemplo de engrandecer los poemas de sus contemporáneos imaginando aquellas sesiones de salón que se conocen como “schubertiadas” por la feliz unión de las artes y donde la poesía y su música iban de la mano, tal y como Richter con Bushakevitz nos mostraron. Tres canciones que transitarían por el espíritu del vienés, “en el agua para cantar” cristalino por ambos intérpretes, el trágico enano lleno de dolor y otro atardecer porque la luz vespertina tiene magia, y más en Granada con dos artistas que transmitieron todo en cada página.

Los hermanos Mendelssohn no podían faltar en este repaso del lied, el Leipzig romántico con Fanny ahora recuperada y con tanta calidad como Felix, primavera y crepúsculo contrapuestos pero también unidos, voz arropada y subrayada por un piano sin complejos femenino, o el “nuevo amor” masculino con unos textos de los más grandes, incluso los que inspirarían a un Mahler que en este repaso histórico no pudo estar, imposible condensar tanta historia musical.

Una primera parte para comentar al descanso pero aún quedaba la segunda que nos acercaría aún más a una luz casi deslumbrante ya en plena noche granadina.

Schumann y Wolf, dos periodos que escuchados juntos dan continuidad a la poesía alemana y a la escritura lírica, mismos temas con dos técnicas que Richter y Bushakevitz hicieron propias, “cristal de la ventana” por la que escuchar “cantar a la tarde” en Leipzig, o preguntarse “Qué hacer con la alegría” tras un apocalíptico “jinete rojo” que no figuraba en el programa, donde Anna Lucia Richter parecía preparar lo que vendría en el tramo final, simbolismos, metáforas y tragedias, más el piano de Ammiel Bushakevitz dando no ya la confianza necesaria sino todo el dramatismo y ambientación de unas poesías que crecieron con ambos.

Nuevo paso adelante en la historia del lied llegando al expresionismo total de las cuatro canciones de Alban Berg que sólo un dúo tan compenetrado y conocedor de la lengua de Goethe llevada al pentagrama puede interpretar con la fuerza y emoción mostrada, sumándole la última Warm die Lüfte “calentando el aire” y a capella desgarradora, subiendo la temperatura tanto ambiental como emocional antes de los tres más cercanos en el tiempo, manteniendo la misma calidad, intención e intensidad por parte de Richter y Bushakevitz.

Proseguirían textos de luz y hasta de renuncia a ella (Reinmann), “flores marchitas” de Rihm que sonaron bellas y hasta perfumadas, o cantando Eisler desde la meca cinematográfica “Y finalmente” como banda sonora antes del auténtico cabaret berlinés de Kurt Weill con luces de neón o reflectore en los clubes sórdidos que el cine y la música convierten en pequeños templos de culto. Si Ute Lemperer marcó estilo en estos repertorios, tras escuchar a la mezzo Anna Lucia Richter con el piano mágico de Ammiel Bushakevitz la sucesión está garantizada.

“Y la luz se hizo” con el recuerdo y homenaje a nuestra Victoria de los Ángeles en el centenario de su nacimiento, con un regalo a la altura de nuestra soprano internacional, Sommerabend op. 85 nº1 de Brahms, verdadera delicia vocal y auténtico despliegue pianístico tras un paseo histórico por el inigualable lied alemán.

De nuevo la magia y la luz se dieron la mano, y para cerrar el círculo volverían Richter y Bushakevitz al medievo, la zanfona marcando el paso en el escenario mientras la mezzo hacía recorrido real por el “claustro” envolviéndonos con su canto y voz penetrante, cautivadora, luminosa ya cercana la medianoche.

PROGRAMA

I

Oswald von Wolkenstein (1377-1445)

Wer ist, die da durchleuchtet

Walther von der Vogelweide (c. 1170-1230)

Unter den Linden

Johann Sebastian Bach (1685-1750)

Der lieben Sonne Licht und Pracht, BWV 446 (Texto: Christian Scriver)

O finstre Nacht, BWV 492 (Texto: Georg Friedrich Breithaupt)

Joseph Haydn (1732 – 1809)

Die Landlust , Hob. XXVIa:10 (Texto: Georg Ernst Stahl)

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)

Abendempfindung, KV 523 (Texto: Joachim Heinrich Campe)

Franz Schubert (1797-1828)

Auf dem Wasser zu singen, D 774, op. 72 (Texto: Friedrich Leopold Graf zu Stolberg-Stolberg)

Der Zwerg, D 771, op 22/1 (Texto: Matthäus Kasimir von Collin)

Im Abendrot, D 799 (Texto: Karl Lappe)

Fanny Mendelssohn (1805-1847)

Frühling, op. 7/3 (Texto: Joseph von Eichendorff)

Dämmrung senkte sich (Texto: Johann Wolfgang von Goethe)

Felix Mendelssohn Bartholdy (1809 – 1847)

Minnelied, op. 34/1 (Texto de Des Knaben Wunderhorn)

Neue Liebe, op. 19a/4 (Texto: Heinrich Hein)

II

Robert Schumann (1810-1856)

Die Fensterscheibe, op. 107/2 (Texto: Titus Ullrich)

Abendlied, op. 107/6 (Texto: Gottfried Kinkel)

Hugo Wolf (1860-1903)

Wohin mit der Freud? (Texto: Robert Reinick)

Alban Berg (1885 – 1935)

Vier Gesänge, op. 2:

Schlafen, nichts als schlafen (Texto: Christian Friedrich Hebbel)

Schlafend trägt man mich (Texto: Alfred Mombert)

Nun ich der Riesen stärksten überwand (Texto: Alfred Mombert)

Warm die Lüfte (Texto: Alfred Mombert)

Aribert Reimann (1936)

Nach dem Lichtverzicht, de Eingedunkelt – Neun Gedichte nach Paul Celan (Texto: Paul Celan)

Wolfgang Rihm (1952)

Verwelkte Blumen, de Vier späte Gedichte von Friedrich Rückert (Texto: Friedrich Rückert)

Hanns Eisler (1898-1962)

Und endlich, de Hollywood Liederbuch (Texto: Peter Altenberg)

Über den Selbstmord, de Hollywood Liederbuch (Texto: Bertolt Brecht)

Kurt Weill (1900-1950)

Berlin im Licht (Texto: Kurt Weill)

Perianes de Califa a Emperador

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Lunes 3 de julio, 22:00 horas. 72 Festival de Granada, Palacio Carlos V, “Grandes intérpretes”: Javier Perianes (piano). Concierto homenaje a Alicia de Larrocha en el centenario de su nacimiento. Obras de Falla, Debussy, AlbénizGranados. Fotos de Fermín Rodríguez.

Granada sigue siendo mágica y la mejor disculpa para que el onubense Javier Perianes (Nerva, 1978) armase un programa con la capital nazarí como nexo de unión, aunque también serviría la inspiración propia de cuatro compositores que sin ser naturales de esta tierra, e incluso sin conocerla, en los feliz inicios del pasado siglo lo exótico era La Alhambra y sus leyendas, la historia que para los europeos debía de resultar cual un parque temático del momento sin pisar otro continente.

Y esta inspiración la tuvieron los cuatro compositores elegidos: el gaditano Manuel de Falla (1876-1946) que acabaría enamorado de Granada y viviendo en el Carmen de los Mártires y en el de la Antequeruela; visiones en el París capital cultural del momento que las transmitiría al francés Claude Debussy (1862-1918) bebiendo la misma fuente del idioma musical con la añoranza que da la distancia; el gerundés Isaac Albéniz (1860-1909) en ese mismo “exilio” pergeñará la biblia del piano actual que es su suite Iberia donde no falta esa página tan granadina como es “El Albaicín”. Y otro catalán como el ilerdense Enrique Granados (1867-1916) probablemente impregnado de la misma magia que todos los anteriores buscando trasladar al piano esa inspiración española que nuestros intérpretes más señeros llevaron por todas las salas de concierto y continúan haciéndolo.

En este año del centenario de la gran Alicia de Larrocha, quien sería nuestra mejor embajadora de todos ellos, varios intérpretes de ahora están homenajeando a la catalana, y no podía faltar nuestro Javier Perianes con un programa tan mágico como La Alhambra donde está como en casa, del Patio de los Arrayanes en ediciones anteriores a este Palacio de Carlos V donde el andaluz moró durante dos horas para convertirse en el emperador de la noche.

Hace tiempo que he calificado a Perianes como “El Sorolla del piano” porque mima el sonido de cada nota, en cada mano, con un manejo del pedal capaz de crear unas atmósferas cual veladuras, un limpieza y frescura en el trazo que asemeja la acuarela donde no hay posibilidad de error, gamas de matices tan extensas que pasan de acariciar las teclas a volcar toda la energía que exija el pasaje, claridad en lo melódico casi de tinta china sobre el papel y perfilar la esencia. Por finalizar con tantos paralelismos, el manejo de los tempi o del rubato que los años han madurado desde una musicalidad de siempre pero con la hondura emocional que solo los grandes intérpretes alcanzan, por lo que el mejor homenaje a Doña Alicia ha sido este programa que el onubense interpretó dos días antes en Campo de Criptana, aunque nunca hay dos conciertos iguales.

Sin pausas afrontó la primera parte, “de un tirón” y como dicen por aquí “estuvo sembrao”, primero Falla y su Homenaje «Le tombeau de Claude Debussy» (1920) donde el dibujo musical del francés que nunca quiso ser llamado “impresionista” pintó una habanera no sé si del Cádiz de Don Manuel o de la Huelva de Don Javier. Está claro que en la interpretación encontró todos los colores de los dos compositores, tal vez por lo que Ana García Urcola llama “españolidad francesa” del onubense y “penetra plenamente en ese sabor amargo, apasionado y seductor”.

Dándole la vuelta al epíteto de la profesora donostiarra, Perianes nos dejaría las tres páginas del Debussy imbuido por Falla desde la “francesa españolidad”, imágenes que se funden el oido como los colores en la retina pero siempre con la luminosidad mediterránea o atlántica pues el mar consigue reflejos que el compositor francés entendió y llevó al piano. Estampas como la tarde en Granada para enmarcar en nuestra memoria melómana, el paseo pasando por La Puerta del Vino o la interrupción de una serenata nocturna, en este caso por el vuelo de avión que intentó confundir la única estrella que brillaba en el firmamento (quiero pensar que Alicia de Larrocha estaba disfrutando de este digno heredero), tres láminas distintas con la misma temática pero sentidas e interpretadas con unidad estilística y toda la gama de recursos que Perianes domina, asombrando con unos pianísimos imperceptibles que cortaban la respiración en esas caricias, pero la energía de una mano izquierda prodigiosa capaz de pasar del canto al ropaje desde una rítmica personal que maravilla, la habanera gaditana y onubense como hilo conductor jugando con el grosor de los trazos.

Y uniendo este paisaje sonoro contemplar el de El Albaicín que tan bien musicó Albéniz, evocación de guitarra en la tierra que mejor las construye y en los dedos de un onubense que entiende estos ritmos desde el “pellizco” clásico manteniendo la esencia popular, no quedó atrás la vuelta a Falla y una Fantasía bætica (1919) para recordar por la fuerza, entrega, pasión y musicalidad capaz de recrear nuestra música andaluza por momentos chopiniana, zapateado cual polonesa y el sonido elegante además de muy trabajado del onubense, romanticismo en estado puro y virtuosismo necesario para trasmitir todo “lo jondo” que esconde la partitura de nuestro gaditano universal, lo que cautivó al público que le jaleó al finalizar esta primera parte.

Si Granada es la inspiración que París materializaba, nuevamente “la pintura musical” sigue siendo el hilo conductor de este “Sorolla del piano” que ha encontrado en las Goyescas (1911) de Granados otra galería sonora donde los dedos son pinceles que recrean al primer impresionista que fue Goya antes de acuñarse el término. Escuchar los dos libros seguidos, al igual que en Oviedo el pasado mes de abril dentro de las Jornadas de Piano, redondean la elegancia de la escuela parisina que Perianes transmite, despliegue de contrastes y dinámicas, de ritmos y fraseos, de pulir las melodías con una sonoridad tan trabajada que hasta parecía estar escuchando a la gran Teresa Berganza cantarlas en el universo del piano que de blanco y negro solo las teclas más el mueble. No quiero olvidarme del excelente sonido que devolvió el Steinway en el palacio imperial, y reajustado al descanso tras el “tute” de la primera parte.

«Las Goyescas es una obra de todo tiempo» decía el propio Granados, la escritura pianística es un compendio de técnica, claroscuros, pasiones y herencias románticas con la genialidad e inspiración española, y Perianes las ha hecho suyas de principio a final. Los dos cuadernos como toda una galería del Prado en este Palacio de Carlos V, cartones que son cuadros y páginas monumentales para seguir contemplándolas a toda hora, aunque la noche granadina redondeó la magia.
Otro triunfo del andaluz y más Falla que no falla en dos propinas manteniendo todo lo bueno, incluso el respeto de un público entregado (hasta un ramo de flores), la Serenata Andaluza más flamenca y guitarrística llevada al concierto, más la Danza ritual del fuego de “El Amor Brujo”en otro homenaje al Festival que también lo es de danza, personal interpretación y final en la medianoche para que el hechizo no se rompiese en este decimotercer día.

PROGRAMA

I

Manuel de Falla (1876-1946): Homenaje «Le tombeau de Claude Debussy» (1920)

 Claude Debussy (1862-1918): La soirée dans Grenade, de Estampes, L. 100/2 (1903) / La Puerta del Vino, de Préludes – Libro II, L. 123/3 (1911/1913) / La sérénade interrompue, de Préludes – Libro I, L. 117/9 (1909)

Isaac Albéniz (1860-1909): El Albaicín, de la suite Iberia (1905-1909)

Manuel de Falla: Fantasía bætica (1919)

II

Enrique Granados (1867-1916): Goyescas (1911)

 Los requiebros / Coloquio en la reja / El Fandango del candil / Quejas o La maja y el ruiseñor / El amor y la muerte (Balada) /  Epílogo: Serenata del espectro

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